<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!-- generator="wordpress/2.0.3" -->
<rss version="2.0" 
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>El Hábitat del Unicornio</title>
	<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net</link>
	<description>Está usted en El hábitat del unicornio, la web de psicoterapia de Luis Muiño</description>
	<pubDate>Fri, 09 May 2008 10:29:36 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.0.3</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE&#8230;</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/05/09/la-importancia-de-llamarse/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/05/09/la-importancia-de-llamarse/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 09 May 2008 10:27:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>MISTERIOS DE LA COMUNICACIÓN</category>
	<category>SOBREVIVIENDO EN LA SELVA HUMANA</category>
	<category>DE CINE</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/05/09/la-importancia-de-llamarse/</guid>
		<description><![CDATA[Un día del año de 1603, en una aldea del sudoeste de Francia, unas pastorcillas cuidaban sus ovejas cuando las sorprendió un muchacho de 14 años de aspecto muy extraño que les dijo que era un hombre lobo y les contó su historia:
&#8220;Un hombre me dio una capa de piel de lobo. Me envuelvo con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un día del año de 1603, en una aldea del sudoeste de Francia, unas pastorcillas cuidaban sus ovejas cuando las sorprendió un muchacho de 14 años de aspecto muy extraño que les dijo que era un hombre lobo y les contó su historia:<br />
<em>&#8220;Un hombre me dio una capa de piel de lobo. Me envuelvo con ella y todos los lunes; viernes y domingos por el día y el resto al anochecer, soy un lobo, un hombre lobo, durante una hora.  He matado perros y he bebido su sangre; pero las niñas saben mejor, tienen la carne tierna y dulce y su sangre es caliente y espesa&#8221;</em></p>
<p><em><img id="image356" alt="En compaÃ±Ã­a de lobos 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/05/En%20compañía%20de%20lobos%201.jpg" width="400" /><br />
</em>El niño se llamaba Jean Grenier, y su narración se ha convertido en la más citada cuando se menciona la palabra licantropía.  Su historia coincidió con la muerte de algunos niños a manos de lobos en la zona de Gascuña.  Por eso, cuando las tres niñas contaron esta conversación a las autoridades, la pesadilla de Jean y de toda la comarca empezó a cobrar forma.<br />
La importancia de la etiqueta que se imponga a las personas es bien conocida en psicología.  Multitud de experimentos demuestran que, cuando clasificamos a alguien con un determinado adjetivo, cualquier cosa que esa persona haga  o diga será interpretada como una confirmación de esa característica personal.<br />
Jean Granier, tenía una fisonomía canina muy marcada.  Sus mandíbulas sobresalían y por debajo del labio superior asomaban dos colmillos.</p>
<p><img id="image357" alt="En compaÃ±Ã­a de lobos 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/05/En%20compañía%20de%20lobos%202.jpg" width="400" /><br />
Cuando se le interrogó, admitió haber entrado en una casa vacía en dónde encontró a un niño dormido en su cuna.  Contó como había raptado y devorado al bebé&#8230;  También como se había comido a una pequeña pastorcita o como había luchado con un perro.<br />
Jean era un deficiente mental que también alardeaba de haberse acostado con todas las mujeres de la aldea.  En esto nadie le creyó, pero, sin embargo, su historia del pacto con el demonio y conversión en hombre-lobo se convirtió en una verdad ante la que todos los datos acababan por encajar.   Varios niños que estaban presentes en el momento en que un lobo cogió a uno de sus compañeros, relacionaron estas circunstancias con la historia de Jean.<br />
Y la leyenda del hombre-lobo, acabó por imponerse.  El padre del niño y un vecino fueron torturados y encarcelados, y Jean fue condenado a ser ahorcado y a que su cuerpo fuera quemado públicamente.<br />
Las clasificaciones que hacemos de los demás son tan difíciles de cambiar que, incluso, cuando el Parlamento francés revisó la sentencia y salvó al niño de morir ajusticiado, no fue capaz de discutir la relación de Jean con el demonio.  Le absolvieron de la pena de muerte y le condenaron a encerrarse de por vida en un monasterio, porque, según ellos, el muchacho padecía una enfermedad llamada licantropía producida por un espíritu del mal, que engañaba a los hombres haciéndoles creer que eran lobos. <br />
El niño se salvó de morir, pero nadie pudo quitarle la fama de asociado al demonio.</p>
<p>Una vez que le pusieron la etiqueta, nadie se atrevió a quitársela.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/05/09/la-importancia-de-llamarse/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>MANTRA NÚMERO VEINTE:&#8221;TODOS ESTAMOS LOCOS&#8221;</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/05/05/mantra-numero-diecinuevetodos-estamos-locos/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/05/05/mantra-numero-diecinuevetodos-estamos-locos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 05 May 2008 19:01:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>MISTERIOS DE LA COMUNICACIÓN</category>
	<category>VIAJANDO EN DIRECCIÓN DEL MIEDO</category>
	<category>TOP MANTRA</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/05/05/mantra-numero-diecinuevetodos-estamos-locos/</guid>
		<description><![CDATA[Normandía, Francia, año 1647.  En el convento de Louviers ejerce de capellán el padre Pierre David.  Este sacerdote profesa la doctrina de los iluminados, según la cual una persona que ha adquirido conocimiento (ha sido “iluminada”) a través del Espíritu Santo no puede cometer pecado alguno. 
Los practicantes, movidos por esa exención de culpa, adoran a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Normandía, Francia, año 1647.  En el convento de Louviers ejerce de capellán el padre Pierre David.  Este sacerdote profesa la doctrina de los iluminados, según la cual una persona que ha adquirido conocimiento (ha sido “iluminada”) a través del Espíritu Santo no puede cometer pecado alguno. <br />
Los practicantes, movidos por esa exención de culpa, adoran a Dios desnudos, siguiendo el ejemplo de Adán.  Creen que cuando se llega a un estado de devoción interior o quietud, cualquier acto que se cometa, por perverso que parezca, es santo.<br />
La doctrina se va adueñando del ámbito cerrado del convento.  Las monjas, que recibían la comunión sin ropa y ayunaban, a veces, durante ocho o nueve días, empiezan a tener visiones en los momentos de descanso. <br />
Así nos cuenta sor María del Santo Sacramento, novicia en este convento, una de estas ensoñaciones: &#8220;<em>En una ocasión, el padre Picard pasó junto a mí y me puso una mano en el estómago, e inmediatamente me invadieron fantasías sumamente turbadoras.  Cuando me acosté, a eso de las nueve de la noche, vi en tres ocasiones enormes chispas que caían del techo a la colcha.  Me asusté mucho.  Otro día se me posó un peso tremendo sobre los hombros y creí que iba a ahogarme.  Me arrastré como pude hasta la celda de la madre superiora y noté que el peso se desprendía hasta el suelo produciendo un fuerte ruido.  En ese mismo instante yo también caí y me hice daño, y me salió sangre por la nariz y por la boca&#8230;&#8221;</em></p>
<p><img id="image354" alt="desirÃ©e dolron 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/05/desirée%20dolron%202.jpg" width="350" /></p>
<p>La historia de los curas y monjas de Louviers terminó con la condena a la hoguera de varias personas&#8230;  ¿Serían tan extrañas las historias que tejían o, simplemente, fueron sacadas de contexto por las ideas que circulaban en el ambiente de la época? <br />
En todo caso, la trágica historia de estos hombres y mujeres me lleva a pensar sobre un tema curiosamente poco estudiado: las ensoñaciones&#8230; <br />
El ambiente de un convento, las tareas rutinarias y la necesidad de evadirse de su vida real llevaron a estas mujeres a un mundo en donde las ensoñaciones ocupaban un lugar demasiado importante en sus vidas.</p>
<p> </p>
<p>He leído en diversas investigaciones que estas imágenes a medio camino entre lo racional y lo irracional tienen un doble papel.  Por una parte, nos permiten soñar aquello que no nos atrevemos a realizar. Por eso la sexualidad, la transgresión del orden y el poder son temas tan frecuentes.<br />
Por otra parte, las ensoñaciones nos ayudan a pensar. A lo largo del día, los seres humanos procesamos una abrumadora cantidad de información.   Continuamente estamos elaborando los estímulos que nos llegan, pero, habitualmente, no somos conscientes de ello.  Cuando nos sentamos a descansar o realizamos una tarea aburrida, todo este material sin elaborar aflora a la mente, y esto sería una ensoñación: pensamiento no terminado.  La emergencia de este material es como una señal de urgencia que nos obliga a meternos en nosotros mismos y elaborar aquello que hemos dejado a medias.</p>
<p><img id="image353" alt="desirÃ©e dolron 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/05/desirée%20dolron%201.jpg" width="350" /></p>
<p>Sé, por experiencia, que todos seríamos tomados por locos si se pudieran escuchar todos nuestros pensamientos. Por suerte, esto casi nunca ocurre y, habitualmente, tenemos tiempo para elaborarlos antes de que los demás los conozcan.<br />
Lo contrario podría ser peligroso.<br />
En Louviers, las personas que dejaron escapar ese pensamiento sin construir acabaron en la hoguera.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/05/05/mantra-numero-diecinuevetodos-estamos-locos/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>VIVIR JUGANDO</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/28/vivir-jugando/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/28/vivir-jugando/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 28 Apr 2008 11:10:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>HIJOS DEL FUTURO</category>
	<category>DE CINE</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/28/vivir-jugando/</guid>
		<description><![CDATA[El cine y la literatura se adentran pocas veces en el juego infantil. En las historias que contamos los adultos, los niños dedicados a esa actividad solo son parte del paisaje. Pocas veces la vida y el juego se mezclan como ocurre en la mente infantil.
Una de mis películas míticas es “Juegos prohibidos”, del director [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El cine y la literatura se adentran pocas veces en el juego infantil. En las historias que contamos los adultos, los niños dedicados a esa actividad solo son parte del paisaje. Pocas veces la vida y el juego se mezclan como ocurre en la mente infantil.<br />
Una de mis películas míticas es “<em>Juegos prohibidos</em>”, del director René Clement. <br />
La historia transcurre durante la guerra: una niña que pierde a su familia cuando huyen de la ciudad es adoptada espontáneamente por una familia de la campiña francesa. Los granjeros tienen también un hijo y los dos niños se confabulan para convertir todo lo que tienen alrededor en un inmenso juego que llene sus días de ocio.  Sin colegio, sin deberes, sin casi nada en que poder ayudar a sus padres porque la guerra ha paralizado toda actividad, los protagonistas inventan e inventan historias a partir de la guerra, de la muerte o de la naturaleza.  Todo cabe en sus juegos, porque son niños y lo único que hacen es divertirse.<br />
<img id="image351" alt="cartierbresson.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/04/cartierbresson.jpg" width="450" /></p>
<p>Cuando hablamos de felicidad nos referimos habitualmente a dos conceptos distintos.  Por una parte estaría la felicidad entendida como disfrute vital. <br />
La otra idea de felicidad se refiere al estado de ánimo que se adquiere cuando hemos alcanzado algún objetivo vital.  Es la felicidad del que, al menos en parte, vive de acuerdo con su ideal.<br />
Lo que parecen enseñarnos las investigaciones en psicología es que los dos conceptos son relativamente independientes.  No son incompatibles, pero el haber alcanzado uno no significa que estemos cerca del otro.  Se puede disfrutar, por ejemplo, de la sensación de cumplir con objetivos vitales pero echar en falta el hedonismo y el placer.  Porque muchas veces luchar por nuestras metas supone sacrificar placeres cotidianos.</p>
<p>Para muchos antropólogos, una de las características de la civilización euroamericana en la que vivimos es su tendencia a entender el placer como consecución de objetivos.  Cada vez nos cuesta más experimentar la diversión sin metas.  Vamos a gimnasios para estar mejor físicamente, acudimos a fiestas para ver a gente que nos interesa en nuestro trabajo, buscamos que los niños jueguen aprendiendo algo…<br />
El precio que estamos pagando por olvidar el hedonismo es alto.  Incluso nuestros sueños y fantasías están cada vez más influidos por la vida cotidiana.  Nos cuesta fantasear y divertirnos y, quizás por eso, nos cuesta cada vez más desconectar.  Y eso no es muy buena señal, porque la falta de capacidad de desconexión es el factor más relacionado con el distrés, el estrés negativo.</p>
<p>El juego, la ensoñación, el pensamiento sin objetivo se están quedando sin espacio en nuestra cultura. <br />
Es como aquella secuencia de “Juegos prohibidos” en que la protagonista llama, como ha hecho otras veces, a su amigo.  Sigue llamando y llamando, cada vez más alto, gritando su nombre.  Pero esta vez es inútil: los adultos han decidido separarlos.  El tiempo del juego ha terminado.   <br />
Que no nos ocurra eso nunca&#8230;
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/28/vivir-jugando/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>SALIRSE DEL TIESTO</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/21/salirse-del-tiesto/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/21/salirse-del-tiesto/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Apr 2008 09:23:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>TRISTEZAS NECESARIAS</category>
	<category>DE CINE</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/21/salirse-del-tiesto/</guid>
		<description><![CDATA[Cuando Milos Forman estrenó “Alguien voló sobre el nido del cuco”, consiguió abrir un debate muy importante que dividió a las personas que se dedicaban a la Salud Mental. 
La película hablaba de cómo los hospitales psiquiátricos alienaban y despersonalizaban a los pacientes.  Hablaba de la sensación de desindividuación que se vivía dentro de aquellos lugares. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando Milos Forman estrenó “<em>Alguien voló sobre el nido del cuco</em>”, consiguió abrir un debate muy importante que dividió a las personas que se dedicaban a la Salud Mental. <br />
La película hablaba de cómo los hospitales psiquiátricos alienaban y despersonalizaban a los pacientes.  Hablaba de la sensación de desindividuación que se vivía dentro de aquellos lugares. Hablaba de cómo un recinto puede acabar convirtiéndose en un mundo cerrado, en una especie de burbuja aislada del mundo real…</p>
<p>“<em>Alguien voló sobre el nido del cuco</em>” es la historia de Randle McMurphy, un estafador de espíritu libre y lengua desatada que quizás finge una enfermedad mental para evadir la prisión.  Al llegar al hospital psiquiátrico choca contra la rutina establecida y la falta de posibilidad de manejo de la propia vida que sufren los pacientes. En muchos momentos de la película, la enfermera que acaba convirtiéndose en su enemigo le recuerda que los internos están bien tratados en la institución, que tienen comodidades materiales y cuidados que no han tenido nunca.  Pero el problema de Randle McMurphy no son las condiciones materiales…<br />
El protagonista se queja, realmente, de que, poco a poco, todos los enfermos van entrando en el síndrome de indefensión. Las personas que están allí dentro van perdiendo progresivamente confianza en las propias capacidades. Tienen la sensación de que lo que ellos hagan no va a cambiar el mundo y acaban dependiendo para todo de otras personas.<br />
Hay muchas investigaciones que muestran cómo se crea este síndrome. Una de mis preferidas llegaba a la conclusión de que los cuidadores acaban considerando “buen paciente” a aquel que no toca el timbre, no pregunta nada y no trata de tomar decisiones.   Es decir, a aquel que ha dejado de tener control sobre su propia vida…</p>
<p><img id="image349" alt="munch.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/04/munch.jpg" width="400" /></p>
<p>En la misma época de la película se realizó un experimento clásico sobre el tema. En él se usaban dos métodos de tratamiento diferentes con pacientes ancianos de un hogar geriátrico.  El primer método fomentaba la indefensión ya desde la entrada.  El equipo de cuidadores les recibía con la frase “<em>Es nuestra responsabilidad convertir este lugar en un hogar del que puedan ustedes estar orgullosos y en el que puedan vivir felices</em>”.  A partir de ahí, los internos eran atendidos como receptores pasivos del cuidado normal, bien intencionado y simpático.  El otro tratamiento, sin embargo, fomentaba la autoeficiencia.  Ponía el acento sobre las oportunidades que tenían los pacientes de manifestar su elección, la posibilidad de influir en el funcionamiento del hogar geriátrico y la responsabilidad que tenían sobre lo que hicieran con sus vidas…<br />
En el curso de las tres semanas siguientes, los pacientes a los que se trataba bien pero de forma paternalista, fueron debilitándose.  Sin embargo, el 93% de los tratados fomentando su autocontrol demostraban estar más alerta, más activos y más felices. <br />
Volver a ver “<em>Alguien voló sobre el nido del cuco</em>” ayuda a recordar por qué quitar a los pacientes la sensación de control sobre sus vidas puede ser una estrategia conveniente desde el punto de vista hospitalario, pero también es una mala decisión para los individuos que la acatan.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/21/salirse-del-tiesto/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>¿QUÉ VAMOS A HACER?</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/14/%c2%bfque-vamos-a-hacer/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/14/%c2%bfque-vamos-a-hacer/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Apr 2008 10:13:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>ESA TONTERÍA LLAMADA AMOR</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/14/%c2%bfque-vamos-a-hacer/</guid>
		<description><![CDATA[Hoy os voy a hablar de un macho.  Concretamente del macho de la mosca de la fruta.
Hace un tiempo leí un curioso experimento realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Stanford. Por lo visto, las células de la mosca de la fruta se parecen bastante a las humanas.  Así que estos investigadores [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy os voy a hablar de un macho.  Concretamente del macho de la mosca de la fruta.</p>
<p>Hace un tiempo leí un curioso experimento realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Stanford. Por lo visto, las células de la mosca de la fruta se parecen bastante a las humanas.  Así que estos investigadores decidieron estudiar como funciona el cortejo en estos bichos para inferir algunas ideas sobre el ligue heterosexual en los seres humanos.<br />
Lo que hicieron estos gamberros imitadores del profesor Bacterio fue alterar algunas células nerviosas relacionadas con el asunto. Y gracias a ello, consiguieron convertir a sus sujetos de estudio en moscas solitarias que no se comían un colín&#8230;<br />
¿Por qué?<br />
Pues porque después de que los investigadores se dedicaran a toquetear sus células, los bichos varones no eran capaces de dar una en la cuestión del cortejo. <br />
El problema principal era que intentaban hacer todos los pasos a la vez. No seguían el orden adecuado que, como sabrán todas las moscas que me leen, es el siguiente: golpear suavemente a la hembra, extender y hacer vibrar un ala, zumbar ruidosamente alrededor y, después, ya sí, copular.  En vez de hacer eso, nuestro macho iba directamente al asunto, lo que no pareció agradar a las hembras.</p>
<p>El excéntrico experimento demostró que, en esto del ligue, hay algo genético.  El cortejo tiene sus etapas y su ritmo. Saltárselo suele llevar al fracaso.<br />
Pero, aparte de la biología, en esto de la seducción intervienen también factores culturales.  El ser humano es un poco más complejo que la mosca de la fruta, aunque en ocasiones no lo parezca.  Y cada cultura ha ideado una forma especial de envolver el ritual de acercamiento.<br />
Esto se pone de manifiesto, sobre todo, cuando dos personas de culturas diferentes deciden iniciar negociaciones para ver cómo pueden disfrutar el uno del otro.  Una investigación realizada durante la Segunda Guerra Mundial plasmaba muy bien esta complejidad del ligue transcultural.  Durante esa época, hubo muchas parejas esporádicas formadas por soldados estadounidenses llegados a Inglaterra y mujeres inglesas.  Lo curioso de esos romances es que las chicas acababan siempre con la impresión de que los chicos iban demasiado rápido en el tema sexual&#8230;y ellos con la sensación de ellas iban lanzadas.<br />
¿A qué se debía este malentendido?  Un investigador encontró la respuesta: las mujeres inglesas no concedían demasiada importancia a un beso.  Por eso, en cuanto un chaval les empezaba a gustar, le espetaban un cariñoso ósculo.  Lo cual era interpretado por los soldados como un ataque veloz porque en esa época, en Estados Unidos, un beso era algo que sólo se daba al cabo de mucho tiempo de relación.  Así que los chicos creían que el resto vendría detrás. Cosa que las mujeres inglesas consideraban inaudito: ellas besaban a muchos chicos, pero tenía que pasar mucho tiempo para que se acostaran con alguno.</p>
<p>Los malentendidos culturales nos recuerdan cuánto hay de aprendido en nuestra forma de cortejar.  La biología nos lleva, como a la mosca de la fruta, a la tendencia a tener algún tipo de ligoteo antes de meternos en la cama con alguien.  Y después la cultura nos marca cuál es el tipo de cortejo adecuado. No hay nada de espiritual en todo este asunto…<br />
Y por eso quizás hoy en día todo esto sea un ejercicio inútil: ya no hay nada que ocultar.<br />
Me alegro: nunca me gustó la seducción. Para mí es solo una excéntrica forma de abordar un tema hablando siempre de otra cosa. Es como si dos personas organizaran un viaje a París y, para planificarlo, tuvieran que hablar únicamente de China y Australia.<br />
Y es que yo nunca he conseguido olvidar que un beso no deja de ser un mordisco pudoroso.<br />
Soy así de bruto, que le vamos a hacer.</p>
<p><img id="image347" alt="El origen del mundo- Courbet.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/04/El%20origen%20del%20mundo-%20Courbet.jpg" width="350" />
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/14/%c2%bfque-vamos-a-hacer/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>VAMPIR@S</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/04/vampirs/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/04/vampirs/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Apr 2008 11:38:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>VIAJANDO EN DIRECCIÓN DEL MIEDO</category>
	<category>ESA TONTERÍA LLAMADA AMOR</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/04/vampirs/</guid>
		<description><![CDATA[Me lo han contado de muchas maneras, en situaciones diferentes, con distintos protagonistas:
“Después de discutir, él se pone más contento. Yo me quedo hecha polvo, pero a él parece que le revive…”
“A mi compañero de trabajo lo que le gusta es el cara a cara, enfrentarse a los clientes. Después de “estafar” a alguno, aunque [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Me lo han contado de muchas maneras, en situaciones diferentes, con distintos protagonistas:<br />
“<em>Después de discutir, él se pone más contento. Yo me quedo hecha polvo, pero a él parece que le revive…”<br />
“A mi compañero de trabajo lo que le gusta es el cara a cara, enfrentarse a los clientes. Después de “estafar” a alguno, aunque hayan sido horas y horas de conversación, se le nota energético. A mí me pasa al revés: esas reuniones me descargan las pilas”<br />
“Solo me siento cerca de mi madre cuando estoy mal. En esos momentos, se vuelca. Le encanta cuidarme. El caso es que yo me dejo llevar y cada vez me siento peor. Me voy metiendo en el papel de enfermo, ella cada vez me cuida más y, al final, no salgo de la cama…”<br />
“Es un amigo al que le encanta discutir. Lo provoca continuamente. Le diga lo que le diga, él siempre va a decir lo contrario…”</em><br />
¿Qué activa a los seres humanos? ¿Qué les da vida?</p>
<p><img id="image345" alt="Amano 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/04/Amano%202.jpg" width="300" /></p>
<p>Obviamente, la respuesta a esta pregunta no es la misma para cada persona.  Para algunos, las fuentes de vitalidad son más bien intelectuales.  Para otros, la energía procede del placer hedónico.  Hay quien se activa con el trabajo, hay quien lo hace con la amistad y la charla intrascendente.<br />
En el terreno de las relaciones personales, las diferencias son radicales.  Para algunas personas, por ejemplo, las discusiones son una fuente de energía.  Cuando acaba el momento de tensión, se sienten activadas y vivas.  Para estos individuos, una pelea, un malentendido en la pareja, o el hecho de regañar a un hijo son situaciones agradables que les hacen sentirse bien&#8230;<br />
<img id="image344" alt="Amano.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/04/Amano.jpg" width="300" /></p>
<p>Lo mismo ocurre con otras situaciones vitales.  Aunque son momentos que a muchos nos dejan vacíos y sin energía, hay personas que se activan con ellas.  Escuchar una historia trágica en labios de una persona a la que queremos; vivir una situación de riesgo que ha podido terminar mal; recordar a aquellos que están peor&#8230;  Hay quien cobra vida en medio de estas circunstancias. </p>
<p>Cuando estamos cerca de gente así, nos damos cuenta de que algo extraño sucede. </p>
<p>Esa persona es distinta a los demás: se llena de energía en momentos en que la mayoría nos sentimos vacíos. </p>
<p>Es fácil darse cuenta a nivel inconsciente: sus miradas, sus gestos, sus formas de actuar les delatan.  No sabemos qué es exactamente lo que está pasando, pero sentimos algo extraño.<br />
Quizás la leyenda del vampiro proceda de esa descompensación de energía. <br />
No es sencillo esquivar esos momentos en que los demás absorben nuestras energías.<br />
No es fácil asimilar la idea de que lo que a unos nos mata, a otros les vivifica.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/04/04/vampirs/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>YO ME QUEDO UN POCO MÁS</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/31/yo-me-quedo-un-poco-mas/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/31/yo-me-quedo-un-poco-mas/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 31 Mar 2008 18:05:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>TRISTEZAS NECESARIAS</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/31/yo-me-quedo-un-poco-mas/</guid>
		<description><![CDATA[En este momento me rodean tres cantos a la vida.
Escucho la estremecedora versión del “Alelujah” de Leonard Cohen que hizo Jeff Buckley, una especie de himno a la mala fe&#8230;y a la mala leche. 
Leo “Novela de ajedrez”, el inteligente relato de Stefan Zweig que demuestra como el ser humano puede resistir presiones brutales mediante la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En este momento me rodean tres cantos a la vida.<br />
Escucho la estremecedora versión del “<em>Alelujah</em>” de Leonard Cohen que hizo Jeff Buckley, una especie de himno a la mala fe&#8230;y a la mala leche. <br />
Leo “<em>Novela de ajedrez</em>”, el inteligente relato de Stefan Zweig que demuestra como el ser humano puede resistir presiones brutales mediante la fuerza del pensamiento.<br />
Veo, también, un cuadro de Ernst Kirchner que siempre me ha traído recuerdos de la mirada con la que yo interiorizaba los valles de mi pueblo cuando era niño.</p>
<p><img id="image342" alt="kirchner 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/03/kirchner%201.jpg" width="400" /><br />
Las tres apologías de la vitalidad (de la rebelión, de la resistencia inteligente, de la inocencia,…) están hechas por personas que después se suicidaron.<br />
 <br />
Cada año, aproximadamente un millón de personas desesperadas en todo el mundo se niega a vivir. Desde fuera, es fácil pensar que eligen una falsa solución permanente a algo que, en realidad, es un problema temporal. Desde fuera, es fácil pensar que la vida en ese momento les va mal y ellos no quieren esperar a que vuelva a irles bien.<br />
Pero las preguntas siguen ahí…</p>
<p>Hay datos. No ayudan a encontrar las respuestas, pero quizás sirvan para hacer las preguntas adecuadas.<br />
Por un lado la influencia del factor cultural es muy clara. Las diferencias entre países así lo muestran. En Inglaterra, Italia y España hay la mitad de suicidios que en Canadá, Australia y EEUU. Solo en Europa, la variabilidad es extrema: los lituanos, que son la nacionalidad más propensa al suicidio, tienden 15 veces más a matarse que los portugueses, los menos propensos.Por otro lado, las diferencias de género también son manifiestas. Las mujeres tienen más tendencia al suicidio que los hombres, pero la probabilidad de conseguirlo de estos últimos es cuatro veces mayor. La técnica elegida explicaría estas diferencias: los hombres son más propensos a emplear métodos letales.</p>
<p>Por último, hay cifras reveladoras de diferencias entre grupos. Las tasas de suicidio están aumentando entre ancianos y adolescentes. Estos son los dos grupos de riesgo mayores: las edades de las transiciones, aquellas en que uno se pregunta qué habrá al otro lado&#8230;</p>
<p>Pero las estadísticas no llegan nunca a la raíz del tema. Porque el único factor importante, al final, es la desesperanza. Las personas se quitan la vida en un momento puntual de falta de esperanza en el futuro. El sufrimiento desaparecería si estuviéramos dispuestos a esperar. Pero no lo hacemos.</p>
<p>Estamos descorazonados porque creemos haberlo intentado todo y pensamos que nuestra vida ya no puede cambiar.<br />
La falsa sensación de indefensión, la creencia irracional de que nada puede cambiar está en la raíz del suicidio.<br />
Por eso es importante recordar que, en ese momento, nuestra vida depende de que nos demos tiempo para ir recuperando poco a poco las riendas.<br />
La esperanza se recupera cuando uno se da cuenta de que vuelve a tener control sobre su propia vida y capacidad de ir acabando, poco a poco, con el sufrimiento.<br />
Abandonamos la idea del suicidio cuando nos damos cuenta de que nuestra vida es nuestra. <br />
Por eso, a pesar de todo, oír la ira de Jeff Buckley, leer la inteligencia de Stefan Zweig o ver la expresividad de Ernst Kirchner pueden ser un buen antídoto contra la desesperanza.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/31/yo-me-quedo-un-poco-mas/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>CALOR</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/26/calor/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/26/calor/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 26 Mar 2008 20:05:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>ESA TONTERÍA LLAMADA AMOR</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/26/calor/</guid>
		<description><![CDATA[Uno de los más bellos relatos que conozco se titula &#8220;La casa de las bellas durmientes&#8221; y fue escrito por el japonés Yasunari Kawabata.
En él se nos habla de una casa secreta, suerte de monasterio sexual o claustro de la fantasía, donde ancianos clientes van a pasar la noche con jóvenes narcotizadas. Estos hombres en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Uno de los más bellos relatos que conozco se titula &#8220;<em>La casa de las bellas durmientes</em>&#8221; y fue escrito por el japonés Yasunari Kawabata.<br />
En él se nos habla de una casa secreta, suerte de monasterio sexual o claustro de la fantasía, donde ancianos clientes van a pasar la noche con jóvenes narcotizadas. Estos hombres en decadencia no acuden a la casa en busca de sexo, sino para caldearse con la cercanía de esos bellos cuerpos desvanecidos&#8230; El sueño profundo y artificial en el que están sumidas sus compañeros de lecho, garantiza la discreción y pone a salvo a los clientes del ridículo que sentirían, tal vez, al sentirse observados por ellas en sus infructuosos escarceos. Ellos juegan un rato con esos apacibles contornos femeninos y luego se duermen, apoyados por somníferos que forman parte, también, de los servicios de la casa&#8230;</p>
<p>Un viejo proverbio dice que una persona te ama no cuando quiere acostarse contigo, sino cuando quiere dormir contigo.</p>
<p>Como dice Eguchi, el protagonista de &#8220;<em>La casa de las bellas durmientes</em>&#8220;, en determinados momentos todo el amor se puede trasmitir con calor y contacto físico. No es necesario nada mas&#8230;</p>
<p><img id="image339" alt="Bonnard 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/03/Bonnard%201.jpg" width="400" /></p>
<p>El experimento más famoso acerca de la necesidad que tenemos de calor y contacto físico lo realizó Harry Harlow en la Universidad de Wisconsin, en los años cincuenta.<br />
Él sabia que mucha gente opina que el apego que sienten los bebes por su madre se suele explicar por el hecho de que esta satisface su necesidad de alimento. Pero Harlow opinaba que la razón principal era otra. Así que ideo un ingenioso experimento confeccionando dos madres sustitutivas para bebes monos. Una de ellas, &#8220;la madre de trapo&#8221;, resultaba suave al tacto e irradiaba calor. La otra madre era similar en todo (por ejemplo, ambas tenían mamas), pero estaba hecha de malla de alambre y no producía el gusto por el contacto.<br />
En sus investigaciones, Harlow descubrió que la inmensa mayoría de los monos preferían a la mama de trapo. Como promedio, pasaban dieciocho horas al día abrazándose a ella.</p>
<p>Pero la verdadera sorpresa consistía en que los resultados fueron casi iguales para el grupo que solo podía conseguir leche de la madre de alambre: también ellos pasaban la mayor parte del día pegados a la madre de trapo.</p>
<p>Los bebes monos no aman por estar hambrientos sino que, mas bien, están hambrientos de amor.</p>
<p><img id="image340" alt="Bonnard 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/03/Bonnard%202.jpg" width="400" /></p>
<p>Se cuenta en la Biblia la historia del anciano rey desfalleciente a quien, para devolverlo a la vida, hacían dormir con una muchacha núbil&#8230; Y se cuenta así: &#8220;<em>Era ya viejo el rey David, entrado en años, y por mas que le cubrían de ropas no podía entrar en calor. Dijéronle entonces sus servidores: &#8220;que busquen para mi señor , el rey, una joven virgen que le cuide y le sirva; durmiendo en su seno, el rey, mi señor, entrara en calor&#8221;. Buscaron por toda la tierra de Isrel una joven hermosa, y hallaron a Abisaq, sunamita, y la trajeron el rey. Era esta joven muy hermosa, y cuidaba al rey y le servía, pero el rey no la conoció</em>&#8220;.<br />
Lo dicho: que a partir de determinada edad volvemos a ser como niños y buscamos, sobre todo, el calor y el contacto físico.<br />
O quizás nunca dejamos de ser niños y buscar eso. Pero disimulamos.</p>
<p> 
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/26/calor/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>MANTRA NÚMERO DIECINUEVE: &#8220;QUIZÁS NO SOMOS TAN LISTOS&#8221;</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/21/mantra-numero-quince-quizas-no-somos-tan-listos/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/21/mantra-numero-quince-quizas-no-somos-tan-listos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 21 Mar 2008 12:44:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>TOP MANTRA</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/21/mantra-numero-quince-quizas-no-somos-tan-listos/</guid>
		<description><![CDATA[El protagonista del post de hoy, un joven adolescente miembro de la cultura masai, está celoso. Sospecha que su esposa ha tenido relaciones sexuales con otro hombre. Y eso no le deja dormir.
La protagonista del post de hoy, una joven europea, también está celosa. Cree que su novio tiene una relación muy especial con otra [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El protagonista del post de hoy, un joven adolescente miembro de la cultura masai, está celoso. Sospecha que su esposa ha tenido relaciones sexuales con otro hombre. Y eso no le deja dormir.<br />
La protagonista del post de hoy, una joven europea, también está celosa. Cree que su novio tiene una relación muy especial con otra muchacha.  Siente que existe una gran complicidad entre ellos y que, probablemente, su chico se está enamorando de esa otra mujer&#8230;</p>
<p>Estas dos personas forman parte de uno de los estudios más ambiciosos que se han hecho para tratar de analizar cómo funcionan los celos en las diferentes culturas. <br />
El resultado es, en parte, sorprendente.  Según los autores de esta investigación, hay un patrón universal: los hombres sufren más celos sexuales y las mujeres celos emocionales.  Es decir, para ellos lo más duro es que su pareja se acueste con otras personas.  Para ellas, sin embargo, la idea insoportable es la de que su pareja se enamore de alguien.</p>
<p><img id="image336" alt="klimt 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/03/klimt%201.jpg" width="350" /></p>
<p>¿Cómo se explica la universalidad de esta dicotomía?.  Los psicólogos evolucionistas tienen un argumento para dar respuesta al misterio: los celos son un producto de la evolución que tiene como objetivo evitar la pérdida del potencial multiplicador de nuestros genes. Pero en una sociedad machista, los riesgos de la pérdida son distintos para hombres y mujeres. <br />
Para ellas, el óvulo es más caro biológicamente: por eso es más importante que el espermatozoide.  Y por eso una mujer tiene que estar segura de la inversión que hace. Si tiene un hijo con un hombre, tiene que estar segura de que él va a permanecer ahí. No puede permitirse que, después, se enamore y se comprometa con otra mujer.<br />
Un hombre, sin embargo, puede arriesgar en esa inversión (fabrica muchísimas más espermatozoides). Pero, eso sí, tiene que asegurarse que dedica los esfuerzos de crianza a sus propios genes, es decir, tiene que asegurarse de que el hijo es suyo.<br />
<img id="image337" alt="klimt 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/03/klimt%202.jpg" width="400" /></p>
<p>El resultado es, según los partidarios de esta teoría, que en todas las sociedades de estructura machista, el mecanismo de los celos funciona de forma diferente en hombres y en mujeres.  Y por eso en tantas culturas los hombres temen más la infidelidad sexual y las mujeres la infidelidad emocional. <br />
Si los psicólogos evolucionistas tienen razón, el mecanismo de los celos cambiará para ir adaptándose a las nuevas necesidades del medio.<br />
Aprenderemos a controlar ese sentimiento e, incluso, es posible que alguna vez desaparezca.<br />
Mientras tanto, es curioso pensar que hay tanto de ancestral en nuestro comportamiento.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/21/mantra-numero-quince-quizas-no-somos-tan-listos/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>SIN SENTIR</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/04/sin-sentir/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/04/sin-sentir/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 04 Mar 2008 20:28:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
		
	<category>TRISTEZAS NECESARIAS</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/04/sin-sentir/</guid>
		<description><![CDATA[El éxito de ciertas series de televisión tiene que ver con la conexión que consiguen con preocupaciones latentes en la sociedad. ¿Es casualidad el hecho de que algunas de las series de culto se basen en la peculiar personalidad de los médicos y policías que las protagonizan?
El aislamiento social de Gil Grisson, el investigador protagonista [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El éxito de ciertas series de televisión tiene que ver con la conexión que consiguen con preocupaciones latentes en la sociedad. ¿Es casualidad el hecho de que algunas de las series de culto se basen en la peculiar personalidad de los médicos y policías que las protagonizan?</p>
<p>El aislamiento social de Gil Grisson, el investigador protagonista de CSI Las Vegas, capaz de pasar días enteros concentrado en bichos que comen muertos.</p>
<p>El individualismo salvaje del Doctor House, al que le interesan más las enfermedades que los pacientes.</p>
<p>La psicopatía del forense Dexter Morgan, que mata y carece de emociones pero que precisamente por eso puede encontrar a los asesinos.</p>
<p>Son solo algunos de los ejemplos…<br />
¿Hay algo de raro en las personas que trabajamos con el dolor?<br />
¿Es necesariamente peculiar la mente de una persona que convive continuamente con el sufrimiento en su vida laboral?<br />
<img id="image333" alt="Nikolov 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/03/Nikolov%201.jpg" width="400" /></p>
<p>Por el éxito de este tipo de personajes, parece que el público en general tiende a hacerse estas preguntas.<br />
El psiquiatra Simon Wessely, en un artículo publicado en el New England Journal of Medicine, trata de dar algunas respuestas.<br />
Su investigación parte de un dato inquietante: prácticamente todos los involucrados en los últimos atentados terroristas producidos en el Reino Unido eran médicos. De hecho, una reunión que un jefe de Al Qaeda mantuvo meses antes para advertir de los atentados,  acabó con una advertencia: &#8220;<em>Aquellos que te curan te matarán</em>&#8220;.</p>
<p>Para el doctor Wessely, hay tres motivos que pueden llevar a determinados médicos a formar parte de estos grupos terroristas. El primero tiene que ver con el poder: &#8220;<em>Los doctores son con frecuencia inteligentes, dedicados, laboriosos, ambiciosos y con alto estatus, por lo que no debería sorprender que ellos, junto con banqueros, abogados, ingenieros y profesores, alcancen posiciones de líderes en muchas organizaciones terroristas</em>&#8220;, señala.</p>
<p>El segundo factor es el idealismo. El altruismo que lleva a los médicos a trabajar en campos de refugiados, guerras y áreas de desastres naturales, podría conducirles a luchar contra las injusticias. Claro que para ello hay que cruzar una línea ya que, como comenta este doctor, en el caso de un asesino terrorista &#8220;<em>el deseo de cambiar el mundo para mejorarlo se hace eliminando cualquier consideración sobre las consecuencias que esas acciones van a tener sobre otras personas</em>&#8220;. Y esto podría relacionarse con el tercer factor.</p>
<p>El control de los sentimientos que llevan a cabo diariamente los galenos al tratar con el sufrimiento, ése que, por ejemplo caracteriza al Dr. House, puede hacer que estos profesionales participen en el terror y en asesinatos que requieren un distanciamiento emocional. Según este psiquiatra, ese autocontrol sentimental no es ni bueno ni malo. Puede resultar muy útil para la sociedad si se encauza bien. Y solo es dañino cuando encuentra un caldo de cultivo que lo lleva al crimen. Por eso, según Wesley, el hecho de que determinados médicos se hayan convertido en asesinos no es un fracaso de la medicina: es un fracaso de la sociedad.</p>
<p><img id="image334" alt="Nikolov 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/03/Nikolov%202.jpg" width="350" /></p>
<p>De alguna manera, lo que éste estudio plantea es ¿no es mejor para la sociedad que aquellas personas que sienten menos emociones que los demás se acerquen al sufrimiento como cuidadores de las víctimas en vez de hacerlo como propiciadores del dolor?<br />
Quizás ésa es la pregunta que se hacen, también, estas series.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/03/04/sin-sentir/feed/</wfw:commentRSS>
		</item>
	</channel>
</rss>
