<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El Hábitat del Unicornio &#187; TRISTEZAS NECESARIAS</title>
	<atom:link href="http://www.elhabitatdelunicornio.net/category/tristezas-necesarias/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net</link>
	<description>Está usted en El hábitat del unicornio, la web de psicoterapia de Luis Muiño</description>
	<lastBuildDate>Mon, 26 Apr 2010 10:11:20 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.5</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>INSTRUCCIONES PARA FABRICAR UNA GUERRA</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/11/17/instrucciones-para-fabricar-una-guerra/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/11/17/instrucciones-para-fabricar-una-guerra/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Nov 2009 14:05:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[HIJOS DEL FUTURO]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>
		<category><![CDATA[VIAJANDO EN DIRECCIÓN DEL MIEDO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/?p=512</guid>
		<description><![CDATA[A finales de los años cuarenta del siglo pasado el psicólogo Muzafer Sherif, consiguió fabricar una guerra sin necesidad de religiones, disputas ideológicas o enclaves estratégicos. 
Lo siniestro del asunto es que tampoco le costó demasiado conseguirlo.

Sherif se llevó de campamento de verano a un grupo de niños entre once y doce años. Estos chavales no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A finales de los años cuarenta del siglo pasado el psicólogo Muzafer Sherif, consiguió fabricar una guerra sin necesidad de religiones, disputas ideológicas o enclaves estratégicos. <br />
Lo siniestro del asunto es que tampoco le costó demasiado conseguirlo.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-514" title="Edward Gorey 2" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/11/Edward-Gorey-2.gif" alt="Edward Gorey 2" width="400" height="514" /><br />
Sherif se llevó de campamento de verano a un grupo de niños entre once y doce años. Estos chavales no se conocían entre ellos, no eran especialmente problemáticos y no existían diferencias significativas entre ellos en cuanto a ambientes socioculturales y económicos.<br />
Cuando ya habían transcurrido unos días y los niños se conocían entre ellos, Sherif decidió que empezara el espectáculo y dividió a los chavales en dos grupos, los “Águilas” y los “Serpientes”.</p>
<p> <img class="aligncenter size-full wp-image-513" title="Edward Gorey 1" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/11/Edward-Gorey-1.jpg" alt="Edward Gorey 1" width="400" height="405" /></p>
<p>En cuanto lo hizo, los dos colectivos empezaron a estructurarse. Los chavales se apresuraron a encontrar un papel en su grupo: líder, gracioso, cimentador, protegido, gracioso,&#8230; <br />
Cuando los roles ya estaban establecidos, el ladino psicólogo pasó al siguiente nivel del juego: se dedicó a fomentar la competitividad entre ellos.<br />
Para ello, ideó tareas en las que sólo un grupo pudiera alcanzar el éxito: el inevitable partido de fútbol y el viejo juego de tirar de una cuerda servían muy bien para ese fin. Asumiendo el papel de sheriff en este tipo de tareas, el investigador consiguió crear una guerra entre “Águilas” y “Serpientes”.<br />
La hostilidad entre los dos grupos fue aumentando y pronto empezaron las peleas y los insultos. El psicólogo había conseguido crear un ambiente bélico tan realista que, en poco tiempo, comenzó la quema de banderas, un ritual simbólico que no falta en las disputas nacionalistas. Enfrentando a los dos grupos en juegos competitivos, Sherif logró también otro fenómeno clásico de racismo: los miembros de un grupo no hablaban de los miembros del otro como &#8220;Águilas&#8221; o &#8220;Serpientes&#8221;, sino que inventaron epítetos despectivos. Por último, logró un efecto paradójico que también ocurre en los conflictos de la vida real: cuando el psicólogo favorecía a un determinado grupo injustamente, los miembros del otro no reaccionaban contra el causante de la injusticia, sino contra el otro grupo.<br />
Con métodos sencillos y sin necesidad de patrias, razas ni clases sociales, Muzafer Sherif creó una guerra en la que la excusa eran todas estas cuestiones.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-515" title="Edward Gorey 3" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/11/Edward-Gorey-3.gif" alt="Edward Gorey 3" width="552" height="387" /></p>
<p>La teoría que intentó plasmar Sherif en su experimento era sencilla, pero importante.  Según él, los conflictos surgen cuando dos grupos compiten por algo en lo que sólo uno puede ganar.  Si un colectivo siente que, para alcanzar su objetivo, tiene que luchar contra otro, nacerá una guerra. <br />
¿Y qué se necesita, entonces, para que una guerra termine?  Según Sherif, que se dé el fenómeno contrario: que los grupos crean que es mejor unirse para alcanzar sus objetivos.</p>
<p>Sherif puso manos a la obra y dio un final feliz a su experimento.   Unió a los “Águilas” y los “Serpientes” en actividades en las que tuvieran que cooperar para conseguir una meta. Repararon juntos un camión averiado, hicieron un grupo de trabajo común para suministrar agua al campamento, tendieron un puente desde las dos orillas de un río&#8230; Eran trabajos en las que unos necesitaban la cooperación de los otros y esto hizo que se unieran.</p>
<p>Sherif aportó ideas para acabar con la tristeza que siempre producen las guerras, aunque se ganen.  El duque de Welington sentenció “<em>Nada, excepto una batalla perdida, puede ser tan melancólico como una batalla ganada</em>”. </p>
<p>Al igual que Sherif, éste militar sabía que el camino de la violencia siempre es frustrante.</p>
<p>Porque sólo se puede ser feliz después de alcanzar un objetivo si uno sabe que no ha tenido que dejar muertos por el camino.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/11/17/instrucciones-para-fabricar-una-guerra/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>269</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>NADA DEL OTRO MUNDO</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/25/nada-del-otro-mundo/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/25/nada-del-otro-mundo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Aug 2009 12:30:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/25/nada-del-otro-mundo/</guid>
		<description><![CDATA[Los mellizos “Jim” (Jim Lewis y Jim Springer) fueron estudiados allá por los años 80. Y se descubrió algo sorprendente: a pesar de que habían sido separados desde pequeños, sus vidas habían sido prácticamente paralelas&#8230;
Ambos se habían casado con mujeres que se llamaban Linda. Después, se habían divorciado. Y los dos, después, se casaron con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los mellizos “Jim” (Jim Lewis y Jim Springer) fueron estudiados allá por los años 80. Y se descubrió algo sorprendente: a pesar de que habían sido separados desde pequeños, sus vidas habían sido prácticamente paralelas&#8230;</p>
<p>Ambos se habían casado con mujeres que se llamaban Linda. Después, se habían divorciado. Y los dos, después, se casaron con mujeres que se llamaban Betty. Los dos tenían un hijo llamado James Alan y perros que se llamaban Toy, fumaban cigarrillos Salem y tenían un Chevrolet.<br />
Además, trabajaban de ayudantes de sheriff, se comían las uñas y tenían en su jardín bancos circulares blancos alrededor de los árboles. Compartían, por último, jaquecas desde los dieciocho años y amagos de infarto desde los cuarenta. Incluso se supo que habían adelgazado y engordado al mismo tiempo&#8230;</p>
<p>Las semejanzas de los “Jim” eran impresionantes y fueron utilizadas como argumento por muchos investigadores partidarios de que los genes gobiernan nuestra conducta. Aducían que si dos gemelos mellizos criados por separado actuaban de modo tan similar era porque al tener los genes idénticos su naturaleza les llevaba a hacer las mismas cosas.<br />
Esto parecía un argumento a favor de la decisiva influencia de la genética en nuestras vidas. Viendo las vidas paralelas que habían seguido los “Jim”, parecía claro que los genes deciden hasta el nombre que va a tener la persona de la que nos enamoramos&#8230;</p>
<p><img id="image494" alt="Arrasmith2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/08/Arrasmith2.jpg" width="400" /></p>
<p>El argumento de los mellizos con vidas idénticas parecía irrefutable hasta que a alguien se le ocurrió probar a hacer la misma comparación vital con personas que no compartían genes. Y así encontraron a dos personas que no tenían nada que ver llamadas Patricia Ann Campbell, nacidas el 13 de Marzo de 1941 en diferentes estados y sin ninguna ligazón familiar. A pesar de ser completamente ajenas, estas dos Patricias eran hijas de señores llamados Robert, trabajaban como tenedoras de libros, habían estudiado cosmética, eran aficionadas a la pintura al óleo y se habían casado con militares con 11 días de diferencia entre una boda y otra.</p>
<p>Conclusión: la genética, probablemente, sólo nos da un potencial que luego el ambiente irá moldeando. Es difícil ver la influencia de la genética en actos tan concretos como la elección del nombre de nuestra pareja…</p>
<p>Pero eso sí, estas investigaciones nos ayudan a descubrir que, en el fondo, no somos nada originales, aunque nos guste ignorarlo.</p>
<p><img id="image493" alt="Arrasmith1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/08/Arrasmith1.jpg" width="400" /><br />
Todos nos parecemos un poco y, si escogemos dos personas al azar, veremos que hay en sus vidas muchos actos similares.</p>
<p>Porque tampoco es tan raro nacer un 13 de Marzo, tener un perro que se llama Toy, estudiar cosmética o tener en el jardín bancos circulares de color blanco.</p>
<p>No somos nadie. Y es bueno saberlo: aumenta nuestra tolerancia al fracaso.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/25/nada-del-otro-mundo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>14</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>REPUTACIÓN</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/12/reputacion/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/12/reputacion/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 12 Aug 2009 18:10:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>
		<category><![CDATA[MISTERIOS DE LA COMUNICACIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[SOBREVIVIENDO EN LA SELVA HUMANA]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/12/reputacion/</guid>
		<description><![CDATA[En el año 1561 nace en un castillo de Hungría la condesa Erzsébet Báthory.   Pertenecía a una familia noble que contaba entre sus miembros con personajes de ilustre linaje, entre los que destacaban varios príncipes de Transilvania e, incluso, un rey de Polonia. 
Sin embargo, su vida y sus crímenes la llevaron a ser conocida como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el año 1561 nace en un castillo de Hungría la condesa Erzsébet Báthory.   Pertenecía a una familia noble que contaba entre sus miembros con personajes de ilustre linaje, entre los que destacaban varios príncipes de Transilvania e, incluso, un rey de Polonia. </p>
<p>Sin embargo, su vida y sus crímenes la llevaron a ser conocida como “la condesa sangrienta” y a morir emparedada en una habitación del castillo donde había nacido.<br />
Erzsébet, según la sentencia, había acabado con la vida de 610 muchachas.  Buscaba en ellas sangre que la hiciera permanecer eternamente joven.  En el juicio y en los libros que después se han escrito sobre la Condesa Sangrienta se habla de sus orgías sangrientas y de cómo utilizaba la famosa doncella de hierro, una especie de robot metálico que por fuera mostraba una bella dama y por dentro era un hueco donde cabía una persona.  Al accionarlo, unos puñales entraban en el interior y la persona moría…</p>
<p>Si algo de lo que se cuenta de Erzsébet es verdad, es fácil pensar que era una persona desequilibrada.  Pero conviene no olvidar, en estos casos, la importancia de la psicología de la reputación.  Los estudios sobre la reputación y la autopresentación de las personas nos pueden decir mucho sobre cómo se llegan a forjar mitos como los de la Condesa Sangrienta.</p>
<p>Los seres humanos basamos nuestra existencia social en formas de cooperación que no están del todo reguladas.  Se supone, por ejemplo, que uno espera reciprocidad en los favores o que respeta ciertas jerarquías a cambio de que los demás respeten el lugar que uno ocupa en la escala social.  Pero todo esto, que cada vez está más regulado por leyes y formalizado dependía, en otras épocas, de la capacidad que tuviera una persona para hacerse respetar. <br />
Vivimos en una época en que gran cantidad de asuntos están regidos por la norma de la igualdad: en esos temas, no es importante quién es la persona para que consiga o no sus fines.  Y aún así, los experimentos demuestran que somos conscientes de qué pensarán los demás siempre que hacemos una cosa. <br />
Es fácil imaginarse la época en la que vivió Erzsébet y darse cuenta de la importancia de controlar la presentación social, de mantener la reputación.</p>
<p>La condesa sangrienta enviudó pronto y, curiosamente, fue a partir de ahí cuando su leyenda empezó a tomar cuerpo.  Las investigaciones siempre muestran que las personas empiezan a controlar más su reputación a medida que ven su futuro amenazado…</p>
<p><img id="image492" alt="Erzsebet_Bathory_2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/08/Erzsebet_Bathory_2.jpg" width="350" /></p>
<p>¿Quizás fue eso lo que hizo Erzsébet, rodearse de una leyenda para tratar de conservar su papel autoritario en un mundo en el que una mujer sola tenía difícil hacerse respetar?</p>
<p>¿Quizás se creyó su propio personaje y los delitos de los que fue acusada fueron cometidos realmente?</p>
<p>¿Quizás sobreactuó y fue víctima de su propia reputación?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/12/reputacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>18</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>CONVIVIR CON LA MENTIRA</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/07/15/convivir-con-la-mentira/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/07/15/convivir-con-la-mentira/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Jul 2009 13:13:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/07/15/convivir-con-la-mentira/</guid>
		<description><![CDATA[En el año 1993 ocurrió en Francia uno de estos sucesos extraños e impactantes que nos hacen cuestionarnos la supuesta normalidad de la vida cotidiana.  Para los medios de comunicación, la historia se convirtió en el caso Romand,  pues éste era el nombre de pila del asesino.
Cuando se investigó la vida de Romand, después de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el año 1993 ocurrió en Francia uno de estos sucesos extraños e impactantes que nos hacen cuestionarnos la supuesta normalidad de la vida cotidiana.  Para los medios de comunicación, la historia se convirtió en el caso Romand,  pues éste era el nombre de pila del asesino.<br />
Cuando se investigó la vida de Romand, después de que éste asesinara a su familia se descubrió que este hombre veinte años engañando a su mujer y a sus dos hijos.  Salía todos los días de su casa para, supuestamente, ir a su trabajo como médico en la Organización Mundial de la Salud.  Pero, en realidad, Romand no era médico y no trabajaba en ningún organismo internacional. Se pasaba las horas en un aparcamiento cercano, esperando a que llegara la hora de regresar al hogar. Algo que había hecho también durante su época de supuesto estudiante. El engaño era tan bueno que su mejor amigo creía haber estudiado la carrera de medicina con él…</p>
<p> </p>
<p>El asunto Romand volvió a poner sobre el tapete una cuestión inquietante:¿podemos conocer a los demás?¿podemos estar alguna vez seguros de que no nos mienten? <br />
<img id="image488" alt="Rob Sachetto 1.bmp" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/07/Rob%20Sachetto%201.bmp" width="350" /></p>
<p>La respuesta, desde la psicología actual, parece clara: los que nos rodean nos pueden ocultar hechos y nos pueden mentir sin que nosotros lo detectemos porque no hay ningún sistema perfecto para evaluar la veracidad de una frase o de un comportamiento.<br />
Es cierto que se utilizan técnicas para medir la credibilidad.  Una clásica y bastante fiable es el análisis de contenido basado en criterios, que se ha utilizado durante decenas de años para evaluar la veracidad de los testimonios en juicios.  Según este método, los seres humanos nos comunicamos de forma diferente cuando narramos algo que hemos visto y cuando narramos algo que nunca hemos presenciado. En un caso estamos recordando, en otro fabulando: la verdad ya existe, sólo la falsedad tiene que inventarse.  Y eso puede apreciarse en la forma de trasmitir el hecho.<br />
Para dilucidar si algo tiene posibilidades de ser falso, esta técnica analiza el contenido de lo que dice la persona utilizando 19 factores. <br />
Por ejemplo: cuando una persona miente, es más raro que añada detalles superfluos a lo que está contando.  Alguien que inventa no se suele detener a describir cómo era la silla o cuánta gente había en el local.  Supone demasiado gasto de energía mental para una persona que tiene que crear lo que está contando&#8230;<br />
Éste es uno de los 19 factores.  Otros tienen que ver con que las personas que mienten no suelen hacer correcciones espontáneas de su propio testimonio, no suelen aludir a lo que sintieron mientras ocurrían los hechos, no suelen admitir que a veces no se acuerdan de algún detalle.</p>
<p>La idea de poseer una técnica parece tentadora.  Pero la evidencia empírica nos devuelve a la realidad.  Usar un método como éste, que quizás sea de los más contrastados, sólo nos aumenta un poco la probabilidad de acierto.  Eso, después de dedicar gran cantidad de tiempo y esfuerzo.  Hacer este análisis con todas las narraciones dudosas que nos hacen sería imposible.<br />
Así que parece que a los seres humanos no nos queda más remedio que resignarnos.  No conocer completamente a los demás es parte de la vida: puede haber un caso Romand cerca de nosotros.<br />
Pero quizás la cosa no sea tan mala. Para buscar el lado positivo, sólo hay que pensar en la alternativa: ¿os imagináis un mundo en el que supiéramos todo de todos aquellos que nos rodean? Peor aún…¿imagináis un mundo en el que todas las personas supieran todo de vosotros?<br />
 </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/07/15/convivir-con-la-mentira/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>65</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>&#8230;Y CON EL MAZO DANDO.</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/06/09/y-con-el-mazo-dando/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/06/09/y-con-el-mazo-dando/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 09 Jun 2009 18:50:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[HIJOS DEL FUTURO]]></category>
		<category><![CDATA[SOBREVIVIENDO EN LA SELVA HUMANA]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>
		<category><![CDATA[VIAJANDO EN DIRECCIÓN DEL MIEDO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/06/09/y-con-el-mazo-dando/</guid>
		<description><![CDATA[Moritz Schreber, médico alemán del siglo XIX, impulsó uno de los sistemas pedagógicos más rígidos que se conocen. Sus teorías, basadas en la enseñanza de la jerarquía y la imposición de normas estrictas desde temprana edad, se hicieron famosas a partir del libro que escribió uno de sus hijos (“Memorias de un enfermo nervioso”) y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Moritz Schreber, médico alemán del siglo XIX, impulsó uno de los sistemas pedagógicos más rígidos que se conocen. Sus teorías, basadas en la enseñanza de la jerarquía y la imposición de normas estrictas desde temprana edad, se hicieron famosas a partir del libro que escribió uno de sus hijos (“<em>Memorias de un enfermo nervioso</em>”) y de la adopción de sus postulados por parte de los nazis.<br />
En el manual que Schreber escribió sobre la crianza de los hijos afirmaba: &#8220;<em>Al niño ni siquiera se le debe ocurrir nunca que su voluntad pudiera ser controlada, sino que hay que implantar en él un habito de subordinar su voluntad a la voluntad de sus padres o maestros.&#8221;</em> En realidad, éste es el descubrimiento del reformador alemán: el castigo físico es eficaz para controlar a los hijos, pero inculcar el sentimiento de culpa y el hábito de la pasividad es mucho más productivo. De hecho, leyendo sus obras, penetrando en el sistema de educación que nos propone, es fácil ver que lo que hizo Schreber fue institucionalizar y sistematizar un fenómeno que siempre se da dentro de todas las familias: la creación de tabúes.</p>
<p><img id="image477" alt="Hoffine 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/06/Hoffine%201.jpg" width="350" /></p>
<p>La familia, además de trasmitirnos valores y enseñarnos conductas, nos dice qué es lo que podemos ver y qué es lo que no; en qué cuestiones podemos fijarnos y sirven como posibles temas de conversación y cuáles es mejor no tocar.<br />
En principio, el tabú existe por una razón adaptativa: en todas las culturas hay temas que se evitan porque la sociedad no tiene estrategias para enfrentarse a ellos. Ante esa indefensión, se generan estrategias del tipo de “de-esto-es-mejor-no-hablar”<br />
Una de las funciones de la familia es enseñar a los niños las pautas de la cultura en la que ha nacido. Todas las sociedades tienen una forma de comportamiento, unos ritmos y un lenguaje característicos.  Si el recién llegado no los conociera, chocaría continuamente con el mundo que le rodea.  La familia sirve para enseñarnos esas normas en un ambiente emocionalmente acogedor.<br />
Y por eso todas las familias determinan, en primer lugar, lo que puede decirse. Es decir, qué aspectos de la vida en común pueden mostrarse abiertamente y cuáles deben permanecer ocultos y negados. Una vez conseguido esto, las familias enseñan normas a los hijos sobre qué palabras pueden utilizarse para hablar de estos temas y cuáles tienen una carga emocional demasiado fuerte.</p>
<p>Pero el poder que tienen los padres puede ser también utilizado para trasmitir a nuestros hijos muchas más cosas que unas mínimas normas sociales.  Sus caprichos, sus miedos y sus frustraciones entran, muchas veces, en el saco educativo.  Y corren así el riesgo de que sus hijos acaben aprendiendo tabúes que sólo existen para ellos y luchando contra fantasmas que ellos han creado.</p>
<p><img id="image478" alt="hoffine 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/06/hoffine%202.jpg" width="350" /></p>
<p>El problema, como ocurre muchas veces, es el abuso de autoridad. Para muchos seres humanos, la motivación de poder es fundamental en sus vidas. Si a estas personas se les concede la posibilidad de la casi omnipotencia, usan el poder para desahogar sus frustraciones.</p>
<p>Éste es el problema del sistema ideado por Schreber: concedía un poder absoluto tremendamente peligroso.</p>
<p>De hecho, el mayor de los hijos de Schreber enloqueció y terminó suicidándose. El tercero, el autor del libro, tuvo un mejor principio: parecía que podría salir adelante y llegó a ser un eminente juez. Pero al final sucumbió a la enfermedad y murió en un psiquiátrico.</p>
<p>Al poder le pasa como a otras drogas: puede llegar a ser muy peligroso si se inhala.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/06/09/y-con-el-mazo-dando/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>32</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>DÍAS DE FURIA</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/03/26/dias-de-furia/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/03/26/dias-de-furia/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Mar 2009 11:09:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[DE CINE]]></category>
		<category><![CDATA[MISTERIOS DE LA COMUNICACIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/03/26/dias-de-furia/</guid>
		<description><![CDATA[Hace años, se estrenó “Un día de furia”, una película que inauguró una especie de subgénero: el cine de explosiones&#8230; psicológicas. 
La historia que protagonizaba Michael Douglas y que se ha repetido después en otros guiones viene a ser algo así: Una persona lleva una vida que no es vida, un sinvivir que se debe a que está [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace años, se estrenó “<em>Un día de furia</em>”, una película que inauguró una especie de subgénero: el cine de explosiones&#8230; psicológicas. <br />
La historia que protagonizaba Michael Douglas y que se ha repetido después en otros guiones viene a ser algo así: Una persona lleva una vida que no es vida, un sinvivir que se debe a que está siendo bombardeada por todos los flancos.  Familia, trabajo, amigos y amores presionan a esta pobre persona que aguanta y aguanta y aguanta&#8230; hasta que un día explota. <br />
Y ese día, no sólo dice todo lo que tenía que haber dicho antes, sino que además, lo grita. En “<em>Un día de furia</em>” la cuestión se resuelve, incluso, a tiros.  Pero en otras películas de este subgénero la historia se queda en pequeñas venganzas, cortes de manga y algún que otro plantón de estos que demuestran a la gente que uno existe&#8230;</p>
<p> <img id="image461" alt="Sas Christian 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/03/Sas%20Christian%201.jpg" width="250" /></p>
<p>Para los psicólogos, esta acumulación de injusticias y la posterior explosión tiene mucho que ver con un palabro que utilizamos a veces: <strong>tolerancia a la tensión interpersonal</strong>.  La idea es que hay una capacidad que los seres humanos vamos aprendiendo poco a poco a lo largo de nuestra vida.  Es el potencial para tolerar la tensión que suponen ciertas relaciones.<br />
Decirle a una persona que lo que su actitud nos hace sentir mal; estar en desacuerdo con alguien; comunicar una noticia triste o decepcionar las expectativas que alguien se había creado sobre nosotros son ejemplos de estas situaciones que generan tensión entre personas. <br />
Tolerar esas situaciones y no echarse atrás por el temor que nos producen es muy difícil. Pero parece ser que, a medio plazo, merece la pena. Porque si evitamos continuamente esos momentos, a la larga nuestra vida se irá complicando. </p>
<p>Si no somos capaces de decir a la persona que tenemos al lado que su forma de hacer ciertas cosas nos hiere, nuestra pareja o amigo seguirá haciéndolo sin ser consciente del dolor que causa. Nadie le habrá dado la oportunidad de cambiar.  Y nosotros seguiremos acumulando energía negativa contra ese individuo…<br />
Si no podemos decir lo que opinamos, las decisiones se tomarán siempre sin nosotros.  Y como no es fácil hacer algo que no has decidido hacer, acumularemos más y más energía negativa&#8230;<br />
Y si no somos capaces de decepcionar las expectativas que los demás se han creado sobre nosotros, terminaremos viviendo la vida que los demás, por razones egoístas, les gustaría que viviéramos.  En algún momento tenemos que hacernos libres de esas expectativas que nosotros no hemos creado.  Si no, acumularemos más y más energía negativa.</p>
<p>Y ya se sabe: acumular tanta energía suele terminar en explosión. <br />
Suele terminar en un día de furia. <br />
En el cual acabaremos perdiendo toda la razón que teníamos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/03/26/dias-de-furia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>63</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿NO DEBERÍAMOS SABER?</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/03/09/%c2%bfno-deberiamos-saber/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/03/09/%c2%bfno-deberiamos-saber/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Mar 2009 13:41:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[DE CINE]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/03/09/%c2%bfno-deberiamos-saber/</guid>
		<description><![CDATA[Hay una idea que está detrás de muchos de los temores que los seres humanos han sentido a lo largo de la historia.  Es el tópico del conocimiento prohibido, la intuición de que existen datos a los que no deberían acceder todas las personas porque resultan demasiado peligrosos…
A lo largo del tiempo, ese miedo al conocimiento prohibido [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hay una idea que está detrás de muchos de los temores que los seres humanos han sentido a lo largo de la historia.  Es el tópico del conocimiento prohibido, la intuición de que existen datos a los que no deberían acceder todas las personas porque resultan demasiado peligrosos…<br />
A lo largo del tiempo, ese miedo al conocimiento prohibido se ha ido manifestando de diversas formas.  Pero la historia que se nos cuenta tiene una estructura idéntica. Un grupo de seres humanos descubren algo sobre el mundo.  Otro grupo piensa que ese algo es demasiado peligroso y puede causar una catástrofe. <br />
Por suerte, hasta ahora los últimos siempre se han equivocado.<br />
El cine, por ejemplo, ha jugado con esta idea del conocimiento prohibido para crear historias de terror.  Los guiones del género están repletos de libros que es muy peligroso leer, hallazgos científicos que el ser humano no debería haber encontrado y poderes que ninguna persona debería poseer.</p>
<p><img id="image451" alt="doctor caligary 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/03/doctor%20caligary%201.jpg" width="300" /><br />
Quizás la primera vez que apareció este tópico en el cine fue en “El gabinete del doctor Caligari”, una película del año 1919.  Aquí el conocimiento prohibido, aquello que el ser humano había descubierto y podía resultar peligroso era la hipnosis.  En esta época se empezaban a difundir las características del estado hipnótico.  E inmediatamente surgió la idea de que habíamos descubierto algo que podía dar, a determinadas personas, un excesivo poder sobre los demás.<br />
En “El gabinete del doctor Caligari”, un siniestro médico hipnotiza a un paciente de un psiquiátrico para que cometa una serie de crímenes.  La película plasma en inquietantes imágenes el equívoco fundamental que se produce cuando uno observa a una persona hipnotizada.  Desde fuera, da la impresión de que el hipnotizado ha perdido completamente su voluntad y está a merced del hipnotizador.  Y eso puede ser muy peligroso.</p>
<p><img id="image453" alt="doctor caligary 3.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/03/doctor%20caligary%203.jpg" width="200" /><br />
En realidad, lo que se produce durante el estado hipnótico es un aumento de la implicación emocional de las personas en aquello que están haciendo.  Si el hipnotizador pide a la persona que se sumerja, por ejemplo, en un determinado estado emocional, ésta se sentirá absorbida por ese sentimiento y lo experimentará como real.<br />
Además, el hipnotizado siente que es el hipnotizador el que maneja los hilos.  Estas dos características unidas son las que nos hacen temer la posibilidad de manipular.  Pero, a medida que se fue avanzando en el estudio de la hipnosis, se comprobó que el temor no era fundado.<br />
La persona hipnotizada deja que sea otro el que maneja los hilos mientras que las ordenes que reciba no vayan en contra de sí mismo o de sus concepciones éticas.  Hay que recordar que la hipnosis es un estado emocionalmente profundo: si se nos pide que en ese estado hagamos algo que va en contra de nuestros principios, la rebelión tendrá más fuerza, incluso, que en el estado de vigilia.</p>
<p><img id="image457" alt="doctor caligary 4.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/03/doctor%20caligary%204.jpg" width="300" /><br />
El temor que refleja “El gabinete del doctor Caligari” resultó infundado. <br />
Pero se diría que el ser humano seguirá teniendo miedo a haber abierto la Caja de Pandora. <br />
Porque parece que llevamos muy dentro esa dicotomía: somos curiosos y nos gusta conocer.  Pero después, nos da miedo lo que hemos encontrado.</p>
<p> </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/03/09/%c2%bfno-deberiamos-saber/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>27</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>MANTRA NÚMERO VEINTITRÉS: &#8220;SI SE PUDIERAN OIR NUESTROS PENSAMIENTOS, TODOS SERÍAMOS CONSIDERADOS LOCOS&#8221;</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/02/13/mantra-numero-veintitres-si-se-pudieran-oir-nuestros-pensamientos-todos-seriamos-considerados-locos/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/02/13/mantra-numero-veintitres-si-se-pudieran-oir-nuestros-pensamientos-todos-seriamos-considerados-locos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 13 Feb 2009 13:19:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[SOBREVIVIENDO EN LA SELVA HUMANA]]></category>
		<category><![CDATA[TOP MANTRA]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/02/13/mantra-numero-veintitres-si-se-pudieran-oir-nuestros-pensamientos-todos-seriamos-considerados-locos/</guid>
		<description><![CDATA[El reverendo Edwin Abbott publicó a principios del siglo XX un inquietante titulado Flatland.  La traducción vendría a ser algo así como Planolandia, y en él se contaba la historia de un habitante del mundo bidimensional, es decir, de una realidad que sólo tiene longitud y anchura, pero no altura.  Es un mundo plano, como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El reverendo Edwin Abbott publicó a principios del siglo XX un inquietante titulado Flatland.  La traducción vendría a ser algo así como Planolandia, y en él se contaba la historia de un habitante del mundo bidimensional, es decir, de una realidad que sólo tiene longitud y anchura, pero no altura.  Es un mundo plano, como la superficie de una hoja de papel, habitado por líneas, triángulos, cuadrados.<br />
Sus moradores pueden moverse libremente en esta superficie, pero, al igual que las sombras, ni pueden ascender por encima ni descender por debajo de ella.  Ellos ignoran esta limitación, porque la idea de una tercera dimensión les resulta inimaginable.  Hasta que uno de los habitantes de Planolandia, un cuadrado, tiene un sueño en el que viaja a un mundo unidimensional, cuyos habitantes son puntos y rayas.  Todos se mueven hacia delante o hacia atrás, pero siempre sobre una línea, a la que llaman su mundo.  El cuadrado intenta explicar a la raya más larga de Linelandia, el monarca, que existe otro mundo de dos dimensiones, pero la idea les resulta tan inconcebible que todos los habitantes se lanzan sobre el cuadrado con la intención de asesinarle: para ellos, el cuadrado está loco.</p>
<p><img id="image445" alt="Remedios Varo.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/02/Remedios%20Varo.jpg" width="350" /><br />
Salgamos del libro del reverendo Abbott.  Muchos años después, en nuestro mundo tridimensional, un psiquiatra realizó un fascinante estudio para averiguar cuánto influye el hecho de emitir un diagnóstico siquiátrico sobre las personas en la forma en que entendemos su comportamiento. Se preguntaba: ¿qué pasaría si un número de personas, completamente cuerdas, trataran de ingresar en un hospital siquiátrico fingiendo padecer alguno de los síntomas de la locura? ¿se los calificaría de locos? Y, caso de ser admitidos en el hospital, ¿se darían cuenta los doctores de que se trataba de una impostura?<br />
Los ocho participantes en la investigación (psicólogos, psiquiatras, pediatras, un ama de casa&#8230;) solicitaron una cita quejándose de oír voces. Estos dos datos (las voces imaginarias y la verdadera profesión) fueron los únicos elementos de la impostura: no mintieron en sus sentimientos, sus pensamientos o los acontecimientos significativos de su vida&#8230; Y todos ellos, personas sanas, fueron diagnosticados como psicóticos o esquizofrénicos.</p>
<p><img id="image446" alt="De Es Schwertberger.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/02/De%20Es%20Schwertberger.jpg" width="350" /><br />
Tan pronto como los pseudopacientes quedaron al cuidado del psiquiatra, dejaron de simular los síntomas de la enfermedad y se mostraron amistosos y con deseos de cooperar&#8230;  Pero todos fueron dados de alta con el diagnóstico de &#8220;esquizofrenia en remisión&#8221;, indicativo de que el engaño no había sido descubierto.</p>
<p>El experimento demostró que etiquetar a una persona como enfermo mental hace que, de alguna forma, dejemos de escucharla.<br />
¿Es posible escuchar a aquellos que viven en realidades ajenas a las nuestras?¿Hay posibilidad de comunicación cuando dos personas viven en mundos distintos o es inevitable que uno califique al otro de loco? <br />
En Planolandia, el libro del reverendo Abbott, el cuadrado que ha soñado que no es comprendido por los que viven en un mundo unidimensional, consigue comunicarse con una esfera y empieza a predicar el evangelio de la posibilidad de tres dimensiones. </p>
<p>Desdichadamente, es condenada a cadena perpetua en un psiquiátrico bidimensional.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/02/13/mantra-numero-veintitres-si-se-pudieran-oir-nuestros-pensamientos-todos-seriamos-considerados-locos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>32</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>YO NO HE SIDO</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/12/29/yo-no-he-sido/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/12/29/yo-no-he-sido/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 29 Dec 2008 14:01:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/12/29/yo-no-he-sido/</guid>
		<description><![CDATA[En la vida cotidiana realizamos continuamente atribuciones de las conductas de los demás. Dedicamos mucho tiempo a averiguar las razones que tienen los que nos rodean para actuar de un modo determinado. Pero también, nos pasamos la vida intentando averiguar las causas de nuestra propia conducta.
Eso sí: lo hacemos de modo distinto. Cuando intentamos explicarnos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En la vida cotidiana realizamos continuamente atribuciones de las conductas de los demás. Dedicamos mucho tiempo a averiguar las razones que tienen los que nos rodean para actuar de un modo determinado. Pero también, nos pasamos la vida intentando averiguar las causas de nuestra propia conducta.<br />
Eso sí: lo hacemos de modo distinto. Cuando intentamos explicarnos a nosotros mismos nuestros actos, somos sensibles a los cambios que producen las circunstancias. Nos decimos a nosotros mismos que no somos violentos&#8230;a no ser que los demás nos enfaden mucho. Lanzamos el mensaje de que hay que tener cuidado con nosotros, porque vamos de cara hasta que nos sentimos traicionados, en cuyo caso nos convertimos en verdaderos malvados de película. O pensamos aquello de “Yo <em>no suelo beber, pero es que ayer en la fiesta, con los amigos tentándome&#8230;</em>”. Es decir, si el comportamiento malo es el nuestro, la culpa la tienen las circunstancias.</p>
<p>Pero sin embargo, con los demás, a menudo cometemos una injusticia: el “error fundamental de atribución”. Ese sesgo consiste en desechar la situación y creer, siempre, que lo que ha hecho una persona es debido a características fundamentales de su personalidad. Procedemos así, en parte, porque nuestra atención se concentra en la persona más que en el contexto determinado por la situación. Si hemos visto a alguien peleándose, esa persona sí es violenta. Si actúa de forma taimada, ese individuo es egoísta. Y si alguien bebe, lo hace porque es alcohólico.<br />
El error fundamental de atribución tiene, por supuesto, consecuencias en la vida privada. Un estudio reciente mostraba que las parejas felices atribuyen los comentarios agresivos de su compañero a una situación temporal. Se dicen a sí mismos cosas como “<em>seguro que tiene un mal día</em>”. Sin embargo, las parejas que dejan de funcionar atribuyen las mismas frases agresivas por parte de la otra persona a características psicológicas (“<em>Es un egoísta</em>”) o a mala fe (“<em>Ya no me quiere y está intentando hacerme daño</em>”).</p>
<p>Y, por supuesto, esa tendencia a atribuir las conductas de los otros al individuo o al medio es decisiva en la ideología política. Estudios realizados en países tan diferentes como India y Estados Unidos encuentran una característica común entre las personas de ideología conservadora de ambos países: la tendencia a atribuir la pobreza, la desocupación laboral y la falta de hogar de los excluidos a características personales de ellos. Estas personas tienden a pensar que la gente, en general, obtiene lo que merece y los que no trabajan y no tienen hogar suelen ser perezosos y aprovechados. Sin embargo, las personas de ideología progresista tienden a achacar la culpa a las situaciones que ha vivido la persona: falta de oportunidades, enfermedades y adicciones, discriminación…</p>
<p><img id="image435" alt="Salgado 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/12/Salgado%201.jpg" width="200" /></p>
<p>Aquí, en Europa, estamos en invierno y hace frío.<br />
Muchos miles de personas lo están padeciendo porque no tienen hogar, no tienen medios para calentarlo, no tienen comida&#8230;<br />
¿Es suya toda la responsabilidad?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/12/29/yo-no-he-sido/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>36</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>EL QUE VIENE DE FUERA</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/12/02/el-que-viene-de-fuera/</link>
		<comments>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/12/02/el-que-viene-de-fuera/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Dec 2008 13:22:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[SOBREVIVIENDO EN LA SELVA HUMANA]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/12/02/el-que-viene-de-fuera/</guid>
		<description><![CDATA[Christina Maslach, la protagonista del post de hoy, ha pasado a la historia por ser la responsable de que se suspendiera uno de los experimentos más famosos de la psicología.
A principios de los años 70, a un psicólogo de la Universidad de Stanford se le ocurrió una idea.  Dividió a un grupo de voluntarios en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Christina Maslach, la protagonista del post de hoy, ha pasado a la historia por ser la responsable de que se suspendiera uno de los experimentos más famosos de la psicología.</p>
<p>A principios de los años 70, a un psicólogo de la Universidad de Stanford se le ocurrió una idea.  Dividió a un grupo de voluntarios en carceleros y presos.  Después, para ayudar a los chavales a introducirse en su papel, les organizó una completa parafernalia: los que tenían que hacer de presidiarios fueron detenidos en sus casas por coches con sirenas, llevados a una oficina y aislados en celdas preventivas.<br />
A los que jugaban de guardianes, por su parte, se les aleccionó acerca de lo que se esperaba de ellos.  Tenían que mantener el orden y la disciplina, sin utilizar, eso sí, el castigo físico.  Después de todos estos preparativos, los dos grupos empezaron a interpretar lo que acabaría siendo el papel más famoso de sus vidas&#8230;</p>
<p>La cárcel ficticia comenzó su andadura y a los dos días la violencia y la rebelión se desataron.  Los prisioneros hicieron trizas sus vestimentas y sus números de identificación, gritaron e insultaron a los guardianes, levantaron barricadas y se encerraron en las celdas.  Los guardianes aplacaron la rebelión con violencia, haciendo uso de los extintores de incendio, transformando los derechos de los prisioneros en privilegios y enfrentando a unos prisioneros contra los otros.<br />
Uno de los reclusos tuvo que ser muy pronto devuelto a su casa porque mostraba síntomas de una grave perturbación emocional.  Al tercer día se extendió por la prisión el rumor de un plan de evasión masiva, que, aún siendo falso, fue reprimido por los carceleros.  Al cuarto día tres presos más tuvieron que ser puesto en libertad por problemas psicológicos.  Poco a poco, se hizo evidente que algunos de los guardianes se sentían muy bien utilizando su poder de forma sádica.  Lo peor era comprobar que esta actitud se acentuaba aunque la resistencia de los prisioneros se había ido apagando hasta desaparecer por completo.</p>
<p><img id="image425" alt="Tessa Farmer 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/12/Tessa%20Farmer%201.jpg" width="350" /><br />
Al sexto día, cuando ya los guardianes se paseaban con gesto chulesco blandiendo la porra en medio de reclusos que caminaban con aire cabizbajo, apareció nuestro personaje: la novia del experimentador.  Christina Maslach contempló horrorizada lo que estaba sucediendo, rompió a llorar y le dijo a su novio que lo que estaba haciendo era una brutalidad.  Una hora después, el experimento se suspendió.</p>
<p>En los ambientes opresivos, la situación acaba por hacer perder la perspectiva a los participantes. <br />
Cumplir el papel asignado se convierte en una tarea importantísima: todos los que pertenecen al propio grupo caen en la complacencia y la falta de autocrítica. <br />
Por eso, a veces, es tan importante un elemento externo, alguien que no esté influido por la inercia de la situación. <br />
Alguien que venga de fuera y vea, de verdad, lo que está pasando. </p>
<p><img id="image427" alt="Tessa Farmer 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/12/Tessa%20Farmer%202.jpg" width="350" /></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/12/02/el-que-viene-de-fuera/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>28</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
