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	<title>El Hábitat del Unicornio &#187; LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO</title>
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	<description>Está usted en El hábitat del unicornio, la web de psicoterapia de Luis Muiño</description>
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		<title>CAMINANDO POR EL LADO SALVAJE</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Oct 2009 13:09:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
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		<category><![CDATA[SOBREVIVIENDO EN LA SELVA HUMANA]]></category>
		<category><![CDATA[VIAJANDO EN DIRECCIÓN DEL MIEDO]]></category>

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		<description><![CDATA[En el siglo XIX, durante el reinado de Isabel II, un hombre fue condenado a garrote vil tras ser encontrado culpable de crímenes espeluznantes&#8230;
El acusado se dedicaba a la venta ambulante y sus dos primeras victimas fueron una mujer y su hija de corta edad.  Vagaba por los bosques y buscaba a aquellos que iba [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el siglo XIX, durante el reinado de Isabel II, un hombre fue condenado a garrote vil tras ser encontrado culpable de crímenes espeluznantes&#8230;</p>
<p>El acusado se dedicaba a la venta ambulante y sus dos primeras victimas fueron una mujer y su hija de corta edad.  Vagaba por los bosques y buscaba a aquellos que iba a asesinar olfateándolos.  Cuando fue capturado, él mismo confesó sus accesos de locura.  “<em>Por culpa de una maldición</em>”, decía, “<em>me convertía en lobo, desnudándome primero y revolcándome por el suelo hasta tomar dicha forma</em>”.<br />
A pesar de que se llegó a dictar una sentencia de muerte, el acusado fue amnistiado en el último momento.  Se cuenta que la Reina tomó esa decisión después de la intercesión de un médico hipnólogo francés que convenció a la regente de que este hombre padecía una enfermedad llamada licantropía.  Gracias a eso, fue trasladado a la prisión de su localidad natal, donde desapareció.  Hay quién dice que murió asesinado, hay quien cuenta que sigue vagando por los bosques de Galicia&#8230;</p>
<p><img id="image506" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/10/lobo%201.jpg" alt="lobo 1.jpg" width="400" /></p>
<p>El mito del hombre-lobo es parte de un tipo de narraciones que aparecen en infinidad de culturas.  Son las historias de personas que se convierten en animales y ceden a los instintos que se les suponen a estos seres.  Según la leyenda, estos individuos siempre adoptan el lado más salvaje y violento de los animales en que se convierten: se transforman en bestias depredadoras.</p>
<p>Es fácil ver, detrás de estas historias, la imagen de la naturaleza que el ser humano ha forjado.  A medida que hemos creado nuestra propia civilización, hemos intentado acallar nuestra parte animal.  Y para eso hemos utilizado un mecanismo habitual a la hora de reprimir algo: nos hemos convencido a nosotros mismos de que era muy negativo.<br />
Los investigadores llaman a esto disonancia cognitiva: la teoría psicológica predice que cuando nos sentimos obligados a tomar una decisión difícil, que nos supone renunciar a algo que no estamos seguros de querer abandonar, nuestra mente se pone en marcha y empieza a encontrar el lado oscuro de aquello a lo que hemos renunciado. Algo así ha hecho el ser humano con su parte animal: como la tenemos que reprimir para vivir en sociedad, hemos empezado a inventar leyendas que nos hablan de su maldad.</p>
<p>Pero el caso es que todo esto es, simplemente, un mecanismo psicológico.  No es cierto que el lado salvaje sea tan negativo.  Por ejemplo, la leyenda del hombre lobo se basa en falsedades evidentes. Los lobos raramente cazan personas (hay quién dice que, de hecho, no hay un solo caso documentado de semejante cosa).  Los lobos raramente viven en soledad.  Y, desde luego, los lobos matan para comer: nunca asesinarían por motivos sexuales o por sadismo.<br />
<img id="image507" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/10/lobo%202.jpg" alt="lobo 2.jpg" width="350" /></p>
<p>De hecho, este asesino gallego está más cerca de un fenómeno completamente urbano y artificial: la figura del psycho killer moderno.<br />
Si de verdad un humano se convirtiera en lobo, sería un animal mucho más benigno que el que representaba nuestro protagonista.<br />
No hay que engañarse: dejarse llevar por el lado salvaje tiene, como todo, consecuencias. Pero no son tan tenebrosas.</p>
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		<title>NADA DEL OTRO MUNDO</title>
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		<pubDate>Tue, 25 Aug 2009 12:30:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[Los mellizos “Jim” (Jim Lewis y Jim Springer) fueron estudiados allá por los años 80. Y se descubrió algo sorprendente: a pesar de que habían sido separados desde pequeños, sus vidas habían sido prácticamente paralelas&#8230;
Ambos se habían casado con mujeres que se llamaban Linda. Después, se habían divorciado. Y los dos, después, se casaron con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los mellizos “Jim” (Jim Lewis y Jim Springer) fueron estudiados allá por los años 80. Y se descubrió algo sorprendente: a pesar de que habían sido separados desde pequeños, sus vidas habían sido prácticamente paralelas&#8230;</p>
<p>Ambos se habían casado con mujeres que se llamaban Linda. Después, se habían divorciado. Y los dos, después, se casaron con mujeres que se llamaban Betty. Los dos tenían un hijo llamado James Alan y perros que se llamaban Toy, fumaban cigarrillos Salem y tenían un Chevrolet.<br />
Además, trabajaban de ayudantes de sheriff, se comían las uñas y tenían en su jardín bancos circulares blancos alrededor de los árboles. Compartían, por último, jaquecas desde los dieciocho años y amagos de infarto desde los cuarenta. Incluso se supo que habían adelgazado y engordado al mismo tiempo&#8230;</p>
<p>Las semejanzas de los “Jim” eran impresionantes y fueron utilizadas como argumento por muchos investigadores partidarios de que los genes gobiernan nuestra conducta. Aducían que si dos gemelos mellizos criados por separado actuaban de modo tan similar era porque al tener los genes idénticos su naturaleza les llevaba a hacer las mismas cosas.<br />
Esto parecía un argumento a favor de la decisiva influencia de la genética en nuestras vidas. Viendo las vidas paralelas que habían seguido los “Jim”, parecía claro que los genes deciden hasta el nombre que va a tener la persona de la que nos enamoramos&#8230;</p>
<p><img id="image494" alt="Arrasmith2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/08/Arrasmith2.jpg" width="400" /></p>
<p>El argumento de los mellizos con vidas idénticas parecía irrefutable hasta que a alguien se le ocurrió probar a hacer la misma comparación vital con personas que no compartían genes. Y así encontraron a dos personas que no tenían nada que ver llamadas Patricia Ann Campbell, nacidas el 13 de Marzo de 1941 en diferentes estados y sin ninguna ligazón familiar. A pesar de ser completamente ajenas, estas dos Patricias eran hijas de señores llamados Robert, trabajaban como tenedoras de libros, habían estudiado cosmética, eran aficionadas a la pintura al óleo y se habían casado con militares con 11 días de diferencia entre una boda y otra.</p>
<p>Conclusión: la genética, probablemente, sólo nos da un potencial que luego el ambiente irá moldeando. Es difícil ver la influencia de la genética en actos tan concretos como la elección del nombre de nuestra pareja…</p>
<p>Pero eso sí, estas investigaciones nos ayudan a descubrir que, en el fondo, no somos nada originales, aunque nos guste ignorarlo.</p>
<p><img id="image493" alt="Arrasmith1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/08/Arrasmith1.jpg" width="400" /><br />
Todos nos parecemos un poco y, si escogemos dos personas al azar, veremos que hay en sus vidas muchos actos similares.</p>
<p>Porque tampoco es tan raro nacer un 13 de Marzo, tener un perro que se llama Toy, estudiar cosmética o tener en el jardín bancos circulares de color blanco.</p>
<p>No somos nadie. Y es bueno saberlo: aumenta nuestra tolerancia al fracaso.</p>
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		<title>REPUTACIÓN</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/08/12/reputacion/</link>
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		<pubDate>Wed, 12 Aug 2009 18:10:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>
		<category><![CDATA[MISTERIOS DE LA COMUNICACIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[SOBREVIVIENDO EN LA SELVA HUMANA]]></category>
		<category><![CDATA[TRISTEZAS NECESARIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[En el año 1561 nace en un castillo de Hungría la condesa Erzsébet Báthory.   Pertenecía a una familia noble que contaba entre sus miembros con personajes de ilustre linaje, entre los que destacaban varios príncipes de Transilvania e, incluso, un rey de Polonia. 
Sin embargo, su vida y sus crímenes la llevaron a ser conocida como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el año 1561 nace en un castillo de Hungría la condesa Erzsébet Báthory.   Pertenecía a una familia noble que contaba entre sus miembros con personajes de ilustre linaje, entre los que destacaban varios príncipes de Transilvania e, incluso, un rey de Polonia. </p>
<p>Sin embargo, su vida y sus crímenes la llevaron a ser conocida como “la condesa sangrienta” y a morir emparedada en una habitación del castillo donde había nacido.<br />
Erzsébet, según la sentencia, había acabado con la vida de 610 muchachas.  Buscaba en ellas sangre que la hiciera permanecer eternamente joven.  En el juicio y en los libros que después se han escrito sobre la Condesa Sangrienta se habla de sus orgías sangrientas y de cómo utilizaba la famosa doncella de hierro, una especie de robot metálico que por fuera mostraba una bella dama y por dentro era un hueco donde cabía una persona.  Al accionarlo, unos puñales entraban en el interior y la persona moría…</p>
<p>Si algo de lo que se cuenta de Erzsébet es verdad, es fácil pensar que era una persona desequilibrada.  Pero conviene no olvidar, en estos casos, la importancia de la psicología de la reputación.  Los estudios sobre la reputación y la autopresentación de las personas nos pueden decir mucho sobre cómo se llegan a forjar mitos como los de la Condesa Sangrienta.</p>
<p>Los seres humanos basamos nuestra existencia social en formas de cooperación que no están del todo reguladas.  Se supone, por ejemplo, que uno espera reciprocidad en los favores o que respeta ciertas jerarquías a cambio de que los demás respeten el lugar que uno ocupa en la escala social.  Pero todo esto, que cada vez está más regulado por leyes y formalizado dependía, en otras épocas, de la capacidad que tuviera una persona para hacerse respetar. <br />
Vivimos en una época en que gran cantidad de asuntos están regidos por la norma de la igualdad: en esos temas, no es importante quién es la persona para que consiga o no sus fines.  Y aún así, los experimentos demuestran que somos conscientes de qué pensarán los demás siempre que hacemos una cosa. <br />
Es fácil imaginarse la época en la que vivió Erzsébet y darse cuenta de la importancia de controlar la presentación social, de mantener la reputación.</p>
<p>La condesa sangrienta enviudó pronto y, curiosamente, fue a partir de ahí cuando su leyenda empezó a tomar cuerpo.  Las investigaciones siempre muestran que las personas empiezan a controlar más su reputación a medida que ven su futuro amenazado…</p>
<p><img id="image492" alt="Erzsebet_Bathory_2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/08/Erzsebet_Bathory_2.jpg" width="350" /></p>
<p>¿Quizás fue eso lo que hizo Erzsébet, rodearse de una leyenda para tratar de conservar su papel autoritario en un mundo en el que una mujer sola tenía difícil hacerse respetar?</p>
<p>¿Quizás se creyó su propio personaje y los delitos de los que fue acusada fueron cometidos realmente?</p>
<p>¿Quizás sobreactuó y fue víctima de su propia reputación?</p>
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		<title>SENSACIONES: NADA MÁS, NADA MENOS&#8230;</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2009/04/22/sensaciones-nada-mas-nada-menos/</link>
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		<pubDate>Wed, 22 Apr 2009 11:55:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace unos años, la siempre innovadora BBC intentó poner en marcha un programa de televisión para animales&#8230;
En principio no parecía un asunto muy novedoso. Espacios de televisión para animales, incluso escogiendo la acepción peyorativa del término, hay muchos. Como cualquier otro medio de comunicación, la televisión está plagada de espacios que fomentan nuestro lado más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace unos años, la siempre innovadora BBC intentó poner en marcha un programa de televisión para animales&#8230;<br />
En principio no parecía un asunto muy novedoso. Espacios de televisión para animales, incluso escogiendo la acepción peyorativa del término, hay muchos. Como cualquier otro medio de comunicación, la televisión está plagada de espacios que fomentan nuestro lado más bruto y poco sensible.<br />
Pero no, esto era diferente: el programa estaba ideado para animales no humanos. Su público potencial eran gatos, caballos, hurones, peces&#8230;y hasta caballos, si uno era capaz de meterlos en el salón y ponerlos a ver la televisión.</p>
<p>¿Y cómo funcionaba un programa así? Pues, evidentemente, emitiendo estímulos que gusten a los animales no humanos. Para los gatos, sonidos de peces en el mar. Para los perros, conejos corriendo. Para los pájaros, frutas meciéndose en las ramas de los árboles&#8230;<br />
Ésas eran las primeras ideas. Pero la BBC, poco a poco, amplió el espectro de estímulos placenteros. Para hacerlo, siguió el protocolo habitual: primero preguntó a su público potencial y después buscó lo que éste le pedía.<br />
La forma de preguntar, que parecía lo más difícil, se resolvió rápidamente mediante unos test interactivos diseñados por etólogos. El animal en cuestión iba recibiendo estímulos (pelotas que ruedan por el pasto, abejas zumbando, cantos de pájaros, loros hablando en inglés&#8230;) y, según cuáles fueran sus reacciones, se decidía si aquello le relajaba, le activaba, la aburría o le desagradaba.</p>
<p>Lo que intentó la BBC con ese programa iba, de hecho, más allá de lo que supone hacer un programa para animales no humanos. En realidad, lo que estaban haciendo era crear televisión usando, únicamente, sensaciones.</p>
<p><img id="image466" alt="ImÃ¡n Maleki 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/04/Imán%20Maleki%201.jpg" width="350" /></p>
<p>El mundo de las sensaciones es nuestro mundo olvidado. Los animales humanos tendemos a integrar todos los estímulos que recibimos en historias, fobias, relaciones&#8230; Olvidamos la sensación pura, la que nos produce escuchar el sonido del agua, sentir la caricia del viento o percibir el olor de un fogón.<br />
Pero todo ese mundo sensorial sigue ahí. De hecho, notamos su falta cuando lo perdemos: es lo que ocurre cuando nos deprimimos y descubrimos que no podemos disfrutar del sexo o de una puesta de sol; cuando padecemos un trastorno de alimentación y nos sentimos incapaces de gozar con nuestro plato preferido o cuando estamos demasiado ansiosos para escuchar nuestra música preferida y sumergirnos en las sensaciones que nos provoca.</p>
<p><img id="image467" alt="ImÃ¡n Maleki 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/04/Imán%20Maleki%202.jpg" width="350" /></p>
<p>Estaría bien que también hubiera una televisión puramente sensorial. Y que pudiéramos apuntarnos, de vez en cuando, los animales humanos y los humanos animales.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>APOLOGÍA DE LO COTIDIANO</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Feb 2009 13:10:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[HIJOS DEL FUTURO]]></category>
		<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>

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		<description><![CDATA[Supe de la historia que os voy a contar hace un tiempo, en un foro de noticias del más allá…
El titular venía a ser que un fantasma extremadamente concienzudo con las tareas del hogar estaba volviendo medio loca a una familia estadounidense. Desde hacía años, el empecinado espectro se dedicaba a hacer las camas, limpiar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Supe de la historia que os voy a contar hace un tiempo, en un foro de noticias del más allá…<br />
El titular venía a ser que un fantasma extremadamente concienzudo con las tareas del hogar estaba volviendo medio loca a una familia estadounidense. Desde hacía años, el empecinado espectro se dedicaba a hacer las camas, limpiar los cuartos y fregar suelos. Lo peor es que, además, se cercioraba de que los miembros de la familia realizaran puntualmente sus tareas. Y si esto no ocurría, se enfadaba: los infractores escuchaban ruidos y gritos de alguien que les regañaba. Los rituales de limpieza debían preocupar muhco al ente, porque cuando estos no se realizaban, abría puertas y ventanas y apagaba la televisión para que dejaran de descansar y acabaran las tareas.</p>
<p><img id="image449" alt="Fine art 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/02/Fine%20art%202.jpg" width="200" /><br />
Todo esto ocurría, muy apropiadamente, en Salem. Como aquel es un sitio con una larga tradición de supuestos fenómenos paranormales (de estos que luego resultan ser demasiado normales) cuenta con un buen número de exorcistas, psíquicos y otros sujetos que se dedican a cazar fantasmas. Los miembros de la atribulada familia contrataron a uno y este hombre resolvió el problema en un santiamén (o en un conjuro, que supongo que es lo que hizo).<br />
Según el cazafantasmas, el espectro había sido en vida un ama de llaves. La metódica mujer había vivido en el siglo XIX y, lamentablemente, aún no se había enterado de que se había muerto. Por eso seguía haciendo su trabajo. En cuanto el psíquico consiguió que la familia tuviera su casa un poco más ordenada y aseada -cosa complicada, porque había tres niñas adolescentes de por medio- el fantasma pudo descansar en paz.</p>
<p>Lo más sorprendente para mí no fue la noticia -que me pareció muy normal- sino más bien la reacción de los miembros del Foro. Muchos de ellos creían en fantasmas y, sin embargo, a todos les pareció que la historia era una tontería. Seguro que estaban dispuestos a creer en el regreso de un muerto que ha sufrido un trauma o que quiere vengar una muerte, pero no pueden pensar en un fantasma que se dedique a sus rutinas.<br />
Y es que, habitualmente, los seres humanos no nos damos cuenta de que lo que en realidad nos define es el devenir cotidiano: nuestros hábitos. Lo extraordinario llama más la atención, pero no es lo que más nos importa. Para bien y para mal, nuestra salud mental depende de la normalidad. De hecho, es ahí donde se nos conoce: en las cosas grandes nos mostramos como nos conviene, en las pequeñas nos mostramos tal y como somos…</p>
<p><img id="image448" alt="Fine art 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/02/Fine%20art%201.jpg" width="350" /><br />
Lo que pasa es que solo apreciamos el valor de nuestra serena cotidianeidad cuando perdemos el rumbo. Cuando estamos deprimidos, por ejemplo, lo primero que notamos es la pérdida de hábitos ordinarios: nos cuesta comer como lo hacíamos siempre, nos cuesta dormirnos o levantarnos por la mañana a nuestra hora habitual, nos cuesta mantener nuestra higiene personal y la de nuestro hogar de la forma que siempre lo hicimos… Hemos perdido nuestros hábitos.<br />
Supongo que a los que nos dedicamos a trabajar con personas que han perdido momentáneamente el disfrute de la vida corriente  nos resulta más fácil darnos cuenta de la importancia de lo cotidiano. Por eso, quizás, me costó tan poco entender a esta fantasma.</p>
<p>La mujer, lo único que quería, es continuar con sus rutinas obviando el pequeño detalle de que estaba muerta.</p>
<p>Quería conservar sus hábitos a pesar de los cambios vitales (y mortales).</p>
<p>Y eso es algo que, aunque no siempre nos demos cuenta, nos pasa a todos.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>TIEMPO FUERA</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Feb 2009 19:41:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Quizás La Máquina del Tiempo de Herbert George Wells no pueda ser construida jamás. O quizá sí.
De momento, los únicos viajes en el tiempo que podemos permitirnos los seres humanos son los viajes psicológicos&#8230;
Manipulamos el tiempo psicológico como queremos: lo alargamos, lo disminuimos e incluso le damos la vuelta: podemos sentir, por ejemplo, que ciertos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Quizás La Máquina del Tiempo de Herbert George Wells no pueda ser construida jamás. O quizá sí.<br />
De momento, los únicos viajes en el tiempo que podemos permitirnos los seres humanos son los viajes psicológicos&#8230;<br />
Manipulamos el tiempo psicológico como queremos: lo alargamos, lo disminuimos e incluso le damos la vuelta: podemos sentir, por ejemplo, que ciertos acontecimientos acaban de ocurrir y otros hace mucho que sucedieron aunque ese no sea el orden temporal real.<br />
Yo puedo saber, por ejemplo, que aquel cumpleaños de un amigo que terminó con una juerga épica ocurrió antes de que me dejara la última novia que conseguí convertir en ex. Pero, si en este momento estoy feliz y alegre, sentiré la gloriosa juerga como cercana y, sin embargo, aquella chica, estará muy, muy lejos&#8230;</p>
<p><img id="image442" alt="John Bauer 1.bmp" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/02/John%20Bauer%201.bmp" width="350" /></p>
<p>Según algunos neurólogos, esto podría tener que ver con un mecanismo adaptativo de nuestro cerebro: recordamos mejor las cosas cuando tenemos el mismo estado de ánimo en que sucedieron  Es decir, es más fácil acordarse de algo si rememoramos el contexto en el que se produjo el hecho y los sentimientos que en ese momento teníamos.  Ésta es, por ejemplo, la razón por la que recordamos mejor toda la terminología que tiene que ver con nuestra profesión cuando estamos en el ámbito del trabajo, pero se nos olvida una gran parte cuando salimos de ahí (por suerte para nuestros amigos y parejas).<br />
De hecho, el sentido común conoce el fenómeno, y todos intentamos evitar ciertos estados mentales si nos han llevado a tener malas experiencias o ciertos lugares porque nos damos cuenta de que ahí será más fácil acordarse de los detalles de lo que ocurrió.<br />
<img id="image444" alt="John Bauer 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2009/02/John%20Bauer%202.jpg" width="350" /></p>
<p>El fenómeno tiene su constatación en el laboratorio.  Por ejemplo, el neurólogo Herbert Weingartner realizó un experimento en el que varias personas tenían que empezar bebiendo un combinado de vodka y zumo de tomate.  Luego, les dijo que tenían que aprender una lista de palabras. Cuatro horas más tarde, algunos de ellos tuvieron que volver a beber.  Y cuando trataban de recordar lo aprendido, lo hacían mucho mejor que los que estaban sobrios. </p>
<p>Moraleja: para viajar en el tiempo hasta un determinado momento, ayuda mucho situarse en el mismo estado mental en el que se produjo el hecho al que queremos acercarnos. Un método barato y sano. Pero que, eso sí, suele tener un alto coste en energía mental.</p>
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		<title>LOS CUENTOS QUE NOS CONTAMOS</title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/10/13/los-cuentos-que-nos-contamos/</link>
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		<pubDate>Mon, 13 Oct 2008 16:31:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>
		<category><![CDATA[VIAJANDO EN DIRECCIÓN DEL MIEDO]]></category>

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		<description><![CDATA[La protagonista del post de hoy tuvo una infancia feliz hasta que su madre, la mujer más buena y dulce del mundo, murió.  A partir de ahí empezó su calvario, porque tiempo después su padre se casó con una viuda orgullosa y altiva.
Cenicienta, que así se llamaba la chiquilla, sufrió mucho después de esa boda.  [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La protagonista del post de hoy tuvo una infancia feliz hasta que su madre, la mujer más buena y dulce del mundo, murió.  A partir de ahí empezó su calvario, porque tiempo después su padre se casó con una viuda orgullosa y altiva.<br />
Cenicienta, que así se llamaba la chiquilla, sufrió mucho después de esa boda.  Su madrastra tenía dos hijas iguales a ella en todo y por eso empezó a tratarla con gran crueldad.  No podía soportar a aquella hermosa niña, porque su bondad y belleza hacían a sus hijas aún más despreciables.<br />
Sin embargo, nuestra protagonista soportaba esa vida tan dura con gran paciencia. Hasta que un día el hijo del Rey celebró un baile al que invitó a todas las personas de la alta sociedad, incluidas las hermanastras de Cenicienta.  Un hada decidió ayudar a la chiquilla, y creó para ella un vestido, carroza y caballos a partir de unos andrajos y una calabaza que fue encontrando por ahí.  Cenicienta pudo acudir a la fiesta y&#8230;</p>
<p><img id="image411" alt="mark ryden 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/10/mark%20ryden%202.jpg" width="350" /><br />
El resto es leyenda.</p>
<p>Los seres humanos edificamos en nuestra infancia un programa capaz de determinar el rumbo de nuestra vida.  Ese guión impone la clase de parejas que tendremos, el tipo de trabajo que haremos, cómo será nuestra casa&#8230;  Incluso va más allá: el guión incluye cuáles son nuestras primeras palabras al conocer a alguien, qué parte de nuestro pasado contaremos o cómo será nuestra forma de vestir.<br />
Un ejemplo clásico de este tipo de programas vitales es el guión Cenicienta.  Las personas que eligen esa forma de vivir su vida recuerdan siempre un pasado feliz que fue interrumpido por un hecho concreto.  A partir de ahí, la persona fue infeliz por culpa de la envidia y las malas artes de los demás. Y nunca hizo nada por rebelarse.<br />
La persona que ha elegido un guión Cenicienta espera y espera a que venga su príncipe azul y la rescate de su tediosa y sufrida vida.  Su única pareja posible, al igual que en el cuento, será ese príncipe, que, además, se tendrá que trabajar mucho el asunto y buscarla durante mucho tiempo. <br />
Mientras tanto, la persona sufre en silencio una situación que quizás podría abandonar. Pero ella es incapaz de planteárselo siquiera: las personas que han elegido un guión Cenicienta se sienten incapaces de hacer nada por sí mismas.</p>
<p><img id="image412" alt="mark ryden 3.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/10/mark%20ryden%203.jpg" width="300" /></p>
<p>Es importante saber claramente cuál es el guión que tenemos y qué pautas de ese programa vital nos pueden impedir ser felices.</p>
<p>De todos los peligros, el mayor es subestimar al contrario.</p>
<p>Y es algo que tendemos a hacer cuando el enemigo somos nosotros mismos.</p>
<p> </p>
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		<title>LLENANDO EL VACIO</title>
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		<pubDate>Thu, 22 May 2008 19:15:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>
		<category><![CDATA[SOBREVIVIENDO EN LA SELVA HUMANA]]></category>

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		<description><![CDATA[En Japón se encuentra el monasterio de Daisen-in, concebido hacia el año 1513 por el pintor Soami.  Sin duda, lo más notable en él es su jardín: un espacio rectangular de arena blanca.
El vacío que produce este espacio incita a la meditación y a la vacuidad interior.  Por eso, la arena es rastrillada cada día [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En Japón se encuentra el monasterio de Daisen-in, concebido hacia el año 1513 por el pintor Soami.  Sin duda, lo más notable en él es su jardín: un espacio rectangular de arena blanca.<br />
El vacío que produce este espacio incita a la meditación y a la vacuidad interior.  Por eso, la arena es rastrillada cada día por los monjes, para que ninguna huella, ni siquiera del viento, intervenga en la regularidad de los surcos que forman una especie de océano inmóvil.  Tres montículos de arena, dispuestos de modo que nunca puedan verse más de dos a la vez, dan a quién los contempla la certidumbre de no poder captar la totalidad del mundo: lo que es invisible para los ojos es lo que debe hallar cada uno en sí mismo.</p>
<p><img id="image364" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/05/daisen%20in%201.jpg" alt="daisen in 1.jpg" width="350" /><br />
Conseguir el vacío interior es el objetivo de muchas técnicas utilizadas por diferentes religiones y técnicas terapéuticas.  La secuencia empieza casi siempre igual: se busca algo que paralice, que deje a la persona en un estado de confusión: un jardín de piedra en medio de un bosque frondoso, los breves y paradójicos koan del budismo zen o la magnificencia de una catedral dejan a la persona en suspenso. <br />
A partir de ahí, la persona tiene dos caminos…<br />
Si sigue el primero, el individuo perplejo amplia su pensamiento a todas las conexiones imaginables e inimaginables y, en unas circunstancias determinadas, consigue establecer interrelaciones entre las cosas más insignificantes y disparatadas. <br />
La percepción se agudiza para poder captar los más mínimos detalles y el ser humano es capaz de alcanzar un estado de lucidez excepcional.  Pertenece a este campo el concepto taoísta del wu-wei, es decir, la intencionada falta de intención, así como la regla de que es preciso olvidar lo que se quiere conseguir.  Jugamos aquí con un tipo de pensamiento no intencional que puede ser rico y creativo.</p>
<p><img id="image365" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/05/daisen%20in%202.jpg" alt="daisen in 2.jpg" width="350" /></p>
<p>En el segundo camino posible, la persona no tolera por mucho tiempo esa sensación de incertidumbre e intenta resolver el estado de confusión aferrándose a la primera explicación que pueda llegarle a través de la niebla.  El problema es que esa explicación suele surgir de aquel que le ha sumergido en un estado de vacío mental. <br />
Los manipuladores saben que esta falta de tolerancia a la incertidumbre puede ser su principal aliado y la utilizan a menudo. El Marqués de Sade, un sabio en el arte del manejo de las personas, deja escapar un lema sibilino en uno de sus libros: “<em>apaga tu alma y trata de convertir en goce todo lo que alarma tu corazón��?</em>. <br />
Quizás antes de apagar nuestra alma durante unos instantes convenga asegurarnos de que vamos a ser capaces de salir por nosotros mismos de la oscuridad.  Porque si nos asustamos de las tinieblas, es posible que acabemos siendo guiados por personas que quieren robarnos el alma para siempre.</p>
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		<title>COMERSE LA VIDA</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Feb 2008 20:32:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>

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		<description><![CDATA[Tom ha pasado a la historia gracias a su entereza y a un accidente que sufrió en 1895, cuando tenía nueve años.
Tom era un niño irlandés que vivía en Estados Unidos.  Un día que estaba ferozmente hambriento, el pantagruélico niño se bebió un tazón de sopa de potaje con almejas tan caliente que le destruyó [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tom ha pasado a la historia gracias a su entereza y a un accidente que sufrió en 1895, cuando tenía nueve años.<br />
Tom era un niño irlandés que vivía en Estados Unidos.  Un día que estaba ferozmente hambriento, el pantagruélico niño se bebió un tazón de sopa de potaje con almejas tan caliente que le destruyó el esófago.  A partir de ese épico momento, a Tom le fue imposible ingerir alimentos.  Así que se le hizo una perforación en el estómago por dónde se le podía introducir la comida.<br />
Gracias a eso, nuestro protagonista pudo seguir una vida normal.  Y gracias a eso, un profesor universitario de Oklahoma que le contrató pudo estudiar, por primera vez, la relación entre el estómago y las emociones. <br />
El investigador seguía todos los detalles de la vida privada de Tom y le escuchaba cuando éste le contaba sus pensamientos.  Y así pudo ver la relación entre la actividad de esa víscera y su psicología.<br />
El intrépido investigador llegó a la conclusión de que el estómago tenía mucho más que ver con las emociones que el corazón, a pesar de que el último goce de más fama.  Y desde entonces, muchos estudios le han dado la razón. <br />
Por ejemplo, sabemos que el estómago es el mejor termómetro para saber cuándo tenemos miedo o cuando estamos relajados.  En la cultura euroamericana, por lo menos, la ansiedad y la inquietud afectan decisivamente al sistema digestivo.<br />
El estrés desbordante, asimismo, afecta habitualmente a nuestra forma de comer.  Cuando estamos distresados (es decir, cuando sentimos nuestro estrés como negativo) perdemos dos de las capacidades básicas para un buen yantar. </p>
<p><img id="image332" alt="heda 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/02/heda%201.jpg" width="400" /></p>
<p>Por una parte, el distrés nos hace incapaces de mantener nuestros ritmos vitales.  Cuando entramos en ese estado, empezamos a robar tiempo por todas partes y eso acaba por alterar los horarios de todas nuestras comidas.<br />
Por otra parte, elimina nuestra capacidad de hedonismo.  Nos cuesta mucho disfrutar, gozar con actividades que no conduzcan a ningún fin determinado.  Cuando estamos distresados somos incapaces de desconectar del problema y eso nos condena a estar siempre centrados en la tarea hasta el punto de olvidarnos de nuestro estómago.  Las investigaciones muestran que en esos momentos el sistema digestivo hace sus funciones y, por ejemplo, avisa cuando necesita comida.  Pero el cerebro, preocupado por sus problemas, decide no hacerle caso y no llegamos, ni siquiera, a sentir hambre.<br />
Por eso no son extrañas las relaciones que se encuentran entre el estrés y las úlceras de estómago.  Nuestro protagonista, Tom, era lo que se espera de un irlandés: un hombre tranquilo.  Aún así, al médico que le analizó le resultaba inquietante ver cómo se alteraba su estómago cada vez que se ponía nervioso. <br />
Menos mal que el galeno no llegó a ver las vueltas y contracciones de un estómago moderno.<br />
Creo que no hubiera entendido nada.</p>
<p> </p>
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		<title></title>
		<link>http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/02/12/%c2%bfcomo-tu-por-aqui/</link>
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		<pubDate>Tue, 12 Feb 2008 10:18:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>luis muiño</dc:creator>
				<category><![CDATA[DE CINE]]></category>
		<category><![CDATA[LA FELICIDAD: INSTRUCCIONES DE USO]]></category>

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		<description><![CDATA[Tendemos a creer que los artistas son personas depresivas y que su creatividad surge de su dolor vital.
Pues bien, una reciente investigación cuestiona esa idea.
Al menos, la parte que se refiere a la creatividad generada por la desgracia personal.
Según los resultados de este experimento, en los momentos de felicidad generamos más ideas nuevas. Gracias a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tendemos a creer que los artistas son personas depresivas y que su creatividad surge de su dolor vital.<br />
Pues bien, una reciente investigación cuestiona esa idea.<br />
Al menos, la parte que se refiere a la creatividad generada por la desgracia personal.</p>
<p>Según los resultados de este experimento, en los momentos de felicidad generamos más ideas nuevas. Gracias a eso, somos más hábiles en las tareas que requieren creatividad inmediata.<br />
El problema, eso sí, es que en esas épocas dichosas nos cuesta más concentrarnos. Nos distraemos más fácilmente porque nos apetece disfrutar de la vida. Y eso nos genera dispersión.</p>
<p>El experimento, realizado en la Universidad de Toronto por un grupo de psicólogos dirigidos por Adam Anderson, empezaba poniendo a los participantes a tono. Para conseguirlo, se pedía a un grupo de ellos que escucharan una versión tipo jazz del famoso Concierto de Brandemburgo número 3 de Bach. Al cabo de un rato, la mezcla musical surtía efecto. Esas personas decían estar muy, muy alegres…<br />
El otro grupo de personas se lo perdía. No escuchaban nada y se les consideraba el grupo control.<br />
Después, a los dos grupos se les solicitaba que realizaran dos tipos de tareas. Las primeras requerían creatividad, las segundas simple persistencia y concentración.<br />
Los resultados fueron claros: los del primer grupo, los alegres, realizaron la tarea creativa mucho mejor que los del segundo. Sin embargo, en la segunda tarea ocurrió lo contrario.<br />
Los del grupo menos estimulado demostraron mayor capacidad de concentración.</p>
<p><img id="image322" alt="kirikÃº 1.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/02/kirikú%201.jpg" width="400" /></p>
<p>Esto sugiere que la gente alegre es más receptiva a todo tipo de información. Cuando estamos felices tenemos mejor acceso a cosas que normalmente ignoramos y gracias a ello adquirimos una visión más panorámica del mundo. Por el contrario, según los investigadores, las emociones negativas hacen que las personas tengan una “visión túnel? o un filtro a su atención.<br />
Las emociones positivas rompen ese filtro y aumentan la creatividad, pero deterioran la concentración al dispararse las distracciones.</p>
<p>En cuanto al porqué de la leyenda del artista maldito, Anderson aventura una hipótesis.<br />
Según el director de este estudio, el arte podría ser una forma de automedicación para determinadas personas.<br />
Los artistas más desgraciados no son más creativos, pero sí exprimen más sus capacidades.<br />
Persisten con gran concentración en la tarea de encontrar su felicidad.<br />
Pero, ya se sabe: la felicidad, como el Tao, no se busca, se encuentra.</p>
<p><img id="image323" alt="kirikÃº 2.jpg" src="http://www.elhabitatdelunicornio.net/wp-content/uploads/2008/02/kirikú%202.jpg" width="300" /></p>
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