AQUELARRES

En el “Compendium Maleficarum”, escrito en el siglo XVII, el demonólogo Guazzo nos ofrece su descripción de un aquelarre:
“Una vez reunidos, estos seguidores del diablo suelen encender una hoguera espantosa, fétida.  El diablo preside la asamblea desde un trono, adoptando una forma terrible, de cabra o perro, y los asistentes se aproximan a él para adorarlo, pero no siempre de la misma manera. 
Pues unas veces doblan la rodilla, como suplicantes, y otras se quedan de pie, dando la espalda, mientras que en otras ocasiones agitan las piernas en el aire a tal altura que se les dobla la cabeza hacia atrás y apuntan con la barbilla hacia el cielo.  Se vuelven de espaldas y, caminando hacia atrás como los cangrejos, tienden las manos para tocarlo y suplicarle”
Dicen los historiadores que la imagen del aquelarre, que aparecería en pesadillas y alucinaciones de millones de personas durante cientos de años, empezó a forjarse allá por el año 1400.  Los teólogos que tejieron la leyenda de esta ritual partieron de estampas que ya habían servido para marginar a otros colectivos: sexualidad tempestuosa, canibalismo, trance alucinógeno, violencia… 
Con ellas, inventaron una especie de parodia de la misa católica.  Y consiguieron crear una escena que despertaba el terror en los que la imaginaban.
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Consiguieron su objetivo: la impresión que produce imaginar un aquelarre tiene mucho que ver con la brutalidad con que fueron tratados los sospechosos de brujería.

Y es que los teólogos usaron sabiamente un principio psicológico: los seres humanos razonamos la mayoría del tiempo de manera dramática, no de forma racional.  Tememos más aquello que nos viene a la mente con mayor facilidad. Y lo que tenemos más disponible para imaginarnos es siempre aquello que más nos ha impresionado. Nada como una escena que nos afecta de forma visceral para hacernos cambiar de opinión.

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Por eso, una imagen vale más que mil palabras.  Interiorizamos lo que hemos imaginado (o nos han hecho imaginar) y no nos planteamos demasiado si aquello es real y si, de serlo, es importante.  Poner algo en imágenes equivale, en ocasiones, a vivirlo, a sentirlo…  y a pensarlo.  Y esto ha sido utilizado a lo largo de la historia por todos aquellos que han intentado manipular la opinión de los demás.

Como bien sabían los cazadores de brujas, una escena morbosa y dramática, que despierte miedos ancestrales, vale más que mil argumentos en contra. 
Porque a lo más visceral del ser humano se suele llegar mejor con imágenes que con palabras. 
 

19 comentarios sobre “AQUELARRES”

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son dos de los cuadros en los que Goya imaginó aquelarres. Él los pintó en una época en la que la mayoría de las personas habían dejado de creer en ello. Y aun así, la imagen y su impacto seguían vivos…

    Sobre este tema del impacto de las imágenes como forma de adoctrinamiento, me gustó mucho “La doctrina del shock”, el libro de Naomí Klein. Ella explora cómo se utilizan las crisis (muchas veces creadas artificialmente) para eliminar libertades. En el libro se habla de la manipulación social, pero yo creo que se puede contar lo mismo a nivel individual: muchas veces utilizamos “la doctrina del shock” para relacionarnos con los demás.

  2. luis muiño dijo:

    Un par de “cuñas publicitarias” fuera de tema:
    - El viernes 2 a las 9:00 intervengo en Valladolid en el Congreso Estatal de Profesionales de la Sexología. Es una mesa redonda con Valerie Tasso e Iván Rotella. Hablaremos de “Los sexos, las masas y los medios”.
    - Y el sábado 3 publico en el suplemento ES del periódico “La Vanguardia” un artículo sobre sentidos afrodisíacos…
    Si asistís al debate o leéis el artículo podéis aprovechar este espacio para peticiones de referencias, críticas e, incluso, para elogios.

  3. Perplejo dijo:

    Lo de Pozuelo es tambien un ejemplo de esto no? Yo alucinaba con la reaccion ante algo que ha ocurrido miles de veces en las fiestas de los pueblos de toda España. La peña, cuando bebe, suele gustarle hacer el bestia. Pero como había imágenes en televisión y supongo que no había muchas noticias pues entonces todo el mundo empieza a hablar de suprimir libertades a los jovenes y que los profes los tengan bien controlados (otro ladrillo en el muro). De verdad era para tanto lo que había ocurrido? ¿por qué nadie se plantea mandar a centros de educación especial a los hinchas de futbol cuando ocurren cosas peores? A lo mejor tiene razón este post y todo se ha montado porque las imágenes han salido mucho en televisión y dentro de unos meses lo de Pozuelo se habrá olvidado pero servirá para que los profes puedan meter más caña a los alumnos.

  4. Adolfo-DENAVEGANTES dijo:

    Sr. Muiño, que digo yo que debería mirarse ese ombligo, no?.

  5. Koldo dijo:

    Los akelarres, me da la impresión, eran mera “subversión”… En el sentido individual, de grupo y social. Y, obviamente, eran clandestinos, ocultos… Y se “colocaban” siempre con lo que mejor les hiciera “volar”…

    Tengo pendiente la lectura de Escohotado (no sé si lo he escrito bien), sobre drogas y drogados de todo tipo, tiempo y lugar… Cada vez que he tenido ocasión de escucharle me ha picado la curiosidad y abierto el apetito de ese tipo de conocimiento, tan intrínsecamente ligado al ser humano a lo largo de su historia y geografía. Es más: cada vez he ido acumulando diversos artículos en los que se explicita que lo de “colocarse” es general en el mundo animal (lo hacen muchas especies, tanto superiores como inferiores), exactamente igual que la homosexualidad y tantas y tantas actitudes tachadas de “raras” o “degeneradas”…

    Las culturas ancestrales que han socializado y normalizado la ingesta de algún tipo de droga, lo han conseguido mediante algún tipo de “protocolo”, de iniciación, de maestro de ceremonias… De algún modo se pretende dominar a la droga, impidiendo que fuera ella la que te dominara a ti.

    Supongo que, en esto también, seré un absoluto ignorante (es lo que hace siempre la falta de cultura); pero creo que los akelarres se hacían, fundamentalmente, entre mujeres. Estoy convencido que su fin último sería liberador… ¡y sexual! Como digo, sin ninguna prueba, por mi parte, al respecto.

    En cuanto a la Plástica en general y en concreto al dibujo y la pintura, siempre debieron tener un lugar destacado entre los seres humanos socializados y civilizados… Seguro que como la música …y la expresión oral que la acompañaba.

    Todas las culturas clásicas han hecho uso de gráficos (”graffittis” incluidos), dibujos y representaciones, tanto para enseñar como para señalar, avisar, etc. (Lo de los grafitis, venía a cuento de los muchos encontrados en Pompeya…) El nivel de poder de los dirigentes, por ejemplo, estaba siempre en relación directa con el tamaño de las construcciones o esculturas, por ejemplo…

    Los neurólogos (tengo entendido) afirman que nuestro cerebro es, fundamentalmente, “visual”, es decir, que ese sentido prima -con mucho- sobre los demás. Las “neuronas espejo”, descubiertas recientemente, trabajan para hacernos sentir como -pensamos- sienten los demás… al menos, tal y como los vemos. (Es curioso, en los telediarios de hoy, informan que la hermana del terrorista islámico suicidado que, en una primera instancia fue en burka a declarar y, finalmente, hoy, tuvo que descubrirse la cara… fue porque el Tribunal necesitaba “ver su expresión” en el interrogatorio, para facilitar -gracias a ver sus gestos y miradas- una mejor comprensión y calibrar así mejor sus declaraciones…)

    Dudo mucho que las representaciones pictóricas de akelarres se utilizaran para “popularizarlos”… sino para todo lo contrario. Es decir, que su finalidad sería siempre la de asquear, acojonar o ambas… Al igual que los rostros de las vírgenes siempre eran los más angelicales de entre las muchachas contemporáneas de la época.

    Si hay algo que me provoca cosquillas en el estómago es ver y oír (vivir) -in situ- a los contadores de historias en Marraquech, en esa gran plaza central (¡qué pena no entender árabe!)… Al igual que ocurrió durante cientos de años con aquellos cuentacuentos que iban por las plazas, de pueblo en pueblo, con esos grandes tableros con las distintas “viñetas” que le daban pie a ir narrándolos, poco a poco, viñeta a viñeta, aprendidos y recitados de memoria, seguramente, incluso, cantados, con sus rimas, pausas y énfasis en según qué dibujos… fascinando a grandes y chicos y reteniéndoles la respiración o provocándoles risas o gritos, haciéndoles reír o llorar… A falta de cine o teatro o tebeos…

    …Las grandes catedrales e iglesias, en general, también tienen pinturas y esculturas estudiadas para que las gentes aprendan… lo que el clero quiere que aprendan, claro está… Fundamentalmente, que aprendan a acojonarse… y a encontrar en ellos (”Dios” siempre sería la “excusa”) -gracias a su obediencia- bálsamo y salvación de sus almas…

    Creo, además, que el ser humano reacciona igual o mejor a símbolos, a representaciones simbólicas -más o menos abstractas y alejadas del modelo “real”- que a las “fotográficas”… Eso facilita acceder más fácil y directamente al subconsciente, puesto que, efectivamente, damos esquinazo a lo racional, adentrándonos “en vena” a lo visceral, mucho más vulnerable… y manipulable.

    Todavía hoy sigo oyendo de los chavales: “este libro es un rollo: no tiene ninguna estampita”. Y es que nuestra imaginación necesita un empujoncito inicial… hasta que ya no necesitamos ninguna “estampita”: las creamos nosotros mismos, las alimentamos, las entrelazamos, las vamos haciendo cada vez más complejas… hasta que, muchas veces, se apoderan de nosotros, nos dominan y bloquean… y nos anulan… hasta la mismísima voluntad.

  6. Lem dijo:

    Pues a mí lo que más miedo me da de los akelarres, es la cínica crueldad de los doctores de la inquisición, la codicia asesina de los delatores, y la cobarde (y necesaria) complicidad de todos los demás.

  7. La dama dijo:

    Leo perpleja a Perplejo:
    …entonces todo el mundo empieza a hablar de suprimir libertades a los jovenes y que los profes los tengan bien controlados (otro ladrillo en el muro)….
    Ningún profesor actualmente y en su sano juicio, intentaría tener controlado a un grupo de energumenos adolescentes cargaditos de bebidas espirituosas. No es nuestra función.
    ¿A qué muro se refiere, si me hace el favor? Al muro de la responsabilidad, del respeto a los demás, a las personas y a las cosas? ¿Al muro de vivir en convivnecia con otros sin recurrir a la violencia?
    ¿Qué libertades son las que deben tener los jóvenes? ¿Libertad o patente de corso?
    Los adultos tenemos libertades y también derechos y deberes. Parece usted insinuar que los adolescentes sólo deben ejercer su libertad de hacer lo que les sale de las narices sin hacerse responsables de sus consecuencias… Y que la sociedad debe dejarles hacerlo todo con plena libertad sin pedirles cuentas de sus actos.
    Supongo que se refiere a permitir, los fines de semana que los adolescentes se emborrachen hasta perder el sentido y que asaltes las comisarías “represoras”, destrocen el mobiliario urbano, quemen contenedores y coches para entrar en calor y se líen a navajazos y bates por aquello de la libertad de expresión, por ejercer sus derechos y por que se lo pide el cuerpo.
    Sinceramente le pregunto, ¿que papel deben tener los padres de esos angelitos en la vida de sus hijos? ¿Deben delegar todas sus obligaciones en los profesores represores?
    Supongo, así las leches se las llevan ellos, los profesores, que a los padres no les gusta que sus hijos les levanten la mano…
    Me ha parecdio una entrada extraña y tal vez no la haya entendido bien…
    Con todos mis respetos: los padres a educar (lo que se mama en casa se digiere en la calle) y los profesores a enseñar…
    Me ha dejado de piedra, serñor mío.

  8. La estrella dijo:

    Bien mirado el ombligo del señormuiño, adoflo-navegantes es un hombligo o mejor aún un omblogo. Besos divinodemoniacos (pero de los de Abraxas)

  9. Carlos dijo:

    “Curiosamente” el como funciona nuestra “moderna” sociedad viene dado por como se ha demonizado a los enemigos del orden actualmente establecido… Paso de teorias de la conspiración pero…

    En cuanto a lo de pozuelo, no creo que sea una expresión de libertad el que 200 borrachos prendan fuego a unos contenedores, como tampoco creo que sea la solución el dar el caracter de “autoridad” a los profesores. Para quien no lo sepa, este tratamiento significa que, a falta de pruebas, la “palabra” de un profesor prevalece antes la de un padre o alumno…
    En mi opinion esto es como las dietas: Les han dejado hacer lo que les da la gana (engordar) durante años y ahora quieren cortar (adelgazar) de golpe… A ver si también van a tener “efecto yoyó”…

  10. Carlos dijo:

    Por cierto si alguien sabe donde se celebra alguno (aquelarre) , porfa que deje las señas…

  11. Hell dijo:

    Lo cierto es que una imagen vale más que mil palabras, y como medio de meter el miedo en el cuerpo es bastante sencillo y eficaz. Las palabras impresas requieren un acercamiento activo por parte de la audiencia, cierto esfuerzo; las imágenes, sin embargo, sólo requieren un sujeto pasivo que las reciba.

    Recuerdo que en la Universidad hice un trabajo sobre la propaganda y el sistema de comunicación del partido nazi y de las SS, fue muy interesante ver cómo utilizaban las ilustraciones y las imágenes, al igual que durante la dictadura comunista de Stalin o aquí en España con Franco.

    Se puede llegar a demonizar cualquier cosa, supongo que basta tener un caldo de cultivo apropiado.

    Bsos!!

  12. danz exorcise dijo:

    Pues a mí me parece muy bien que, de vez en cuando, asusten en los telediarios con el suceso de la muerte de una niña a manos de su madre y de su tía, en un akelarre por sacarle el demonio del cuerpo, en un pueblo de la España más o menos profunda.
    Hay quien tiene que caerse del guindo (los exorcizadores).

  13. Perplejo dijo:

    No “la dama”. Ni yo ni nadie en este mundo creen que sea libertad dedicarse a emborracharse ya quemar contenedores. Solo digo que la reacción en los medios fue excesiva y, para mí, meaban fuera del tiesto. Lo de Pozuelo y cosas peores ha ocurrido continuamente, por ejemplo, después de partidos de futbol y en las fiestas de muchos pueblos de España. Y a nadie hasta ahora se le había ocurrido por eso pensar que los jovenes estén desbocados ni reforzar la autoridad de los profes. Me parecía y me sigue pareciendo un ejemplo de lo que dice Luis Muiño en el post. Cuando hay una imagen potente se arma la de Dios aunque no sea para tanto.

  14. Perplejo dijo:

    Y por cierto “la dama”, creo que estamos de acuerdo en lo de los padres a educar y los profes a enseñar. Precisamente por eso debería usted estar en desacuerdo con una reacción que entre otras cosas, como dice Carlos, supone intentar hacer una ley para que la palabra del profesor esté por encima de la de los alumnos y los padres. A eso me refería con otro ladrillo en el muro, que era una cita de uno de mis discos preferidos, The wall, de Pink Floyd.

  15. Carlos dijo:

    Hell: Estando de acuerdo contigo en lo de la propaganda nazi y de otros (ninguna de las dictaduras que nombras es precisamente de mi agrado)…¿No crees que, dado que la historia la escriben los vencedores, habria que plantearse si nos pintaron al diablo con los cuernos mas largos de lo que realmente los tenía? Lo digo porque quizás no nos damos cuenta, al “formar parte de los ganadores”, de que cosas de las que nos contaron no eran tal y como las pintaban…

    PD. Sigo esperando que alguien me diga donde se apunta uno a un aquelarre de esos!!!!

  16. Koldo dijo:

    Pues, por desgracia, creo que tienes toda la razón, don “Perplejo”…

    Mi padre falleció, hace ya algunos años, en Madrid, en la Clínica San Bernardo. En el transcurso de su larga agonía sus hijos nos íbamos turnando, de forma más o menos organizada… En los largos paseos que daba fuera de la clínica, en las calles del entorno, enseguida sabía cuándo me encontraba cerca de la Plaza del 2 de Mayo: por el hedor insufrible a orines…

    Resulta que, por los co__nes de esa “grey” de auténticos cerdos, por las noches (sobre todo -y sin “excusa”- los fines de semana) y hasta que a ellos les diera la gana (no solía dársela hasta que la luz natural del día siguiente les ponía -aún más- en evidencia) mantenían sus cogorzas, broncas, vomitonas, meadas… un numerosísimo grupo de jóvenes que ocupaban absolutamente toda la superficie física de esa céntrica plaza madrileña, como si de cualquier playa levantina en agosto se tratara…

    …¡Y ay del vecino que osara decirles nada…! Podían -llegaban a- agredirle física y/o verbalmente… La policía jamás hizo nada. Eso sí: por la mañana el servicio municipal de limpieza intentaba dejárselo todo “arregladito”… ¡¡a los cerdos!! claro está, hasta la noche siguiente… parecía que nada les importaba al alcalde los vecinos… (Ni idea de cómo se habrá solucionado esto… ni si se habrá solucionado… que, desde entonces, jamás he vuelto a pasear por esa zona. Tampoco entendí nunca cómo pudo consentirse semejante barbaridad… ni una sola noche siquiera…).

    Los akelarres, al menos, se hacían siempre en la intimidad del socorrido y apartado bosque… sin molestar ni escandalizar ni servir de mal ejemplo a nadie.

    Si el botellón y similares fueran símiles de los pasados akelarres… otro signo evidente más de que nos acercamos cada vez más al “fin de los tiempos”… (Señor Muiño: por cierto, adquirí La Vanguardia de este sábado… y espero poder sacar un poquito de tiempo para leer su “artículo apocalíptico” y poder darle mi impresión…).

    Os deseo a todos paz, felicidad… y sosiego… ¡mucho sosiego…!

  17. Eloísa dijo:

    Pues yo tenía que venir al aquelarre o akelarre como escribe Koldo.

    Pues nada, ya entré ¡prueba superada!

    ¿Y ahora qué digo…?

  18. Koldo dijo:

    Pues, por ejemplo, “Eloísa”, que “estamos atentos”… Me explico: Muiño nos invitaba a la lectura de su artículo mensual, en el suplemento “ES” de La Vanguardia del día 3, sobre “sentidos afrodisíacos”… cuando, en realidad, el que le publicaron era “Llega el fin del mundo… y nos gusta”. (Es que, ahora, me lo reservan los sábados…).

    (Por cierto, que, en castellano, no digo yo que no se escriba con “q”; pero, como es una palabra vasca y, últimamente, veo que todo lo vasco se escribe con “k”… pues yo, muy respetuoso con sus orígenes, creo que debo escribirlo con “k”… ¡Para llevar la contraria, como siempre que puedo…!)

    Como siempre (o casi siempre, que mi memoria nunca puedo creérmela -ni mucho menos- infalible), me ha parecido un artículo estupendo: por su extensión, por su ilación, por el uso del lenguaje, por su intención pedagógica y por esa “chispa” que te hace siempre pensar… en el tema del artículo… y en otros temas que te van viniendo… inexorablemente. Igual que cuando podíamos escucharle por Radio-5: te quedabas con “hambre” del tema en cuestión… y de otros muchos que se te iban generando a colación…

    Antes de seguir, Muiño, y, precisamente, porque no tiene nada que ver con el fondo del artículo, quiero felicitarle por el uso -correctísimo- que hace del término “escatológico”: se refiere a “fiambres”, a la muerte… y no, como casi siempre he podido leer, a coprolitos y heces de distinta especie… Como ve, hace bastante tiempo que no consigo llevarle demasiado la contraria: es que me gusta hacer rabiar al prójimo…

    Pues bien, estoy de acuerdo en que el “fin del Mundo” lleva anunciándose desde el principio de los Tiempos (¡bonita paradoja!). Y me parece correctísimo su análisis de que (resumiéndolo malamente):

    1.- Nunca sería total y absolutamente destructivo
    2.- Algunos (nosotros) siempre nos salvaríamos (los buenos), que los que se van al carajo son los demás (los malos).

    No tengo ya tan clara su segunda reflexión: que la mayoría somos optimistas con respecto a nosotros mismos… y pesimistas con relación a la sociedad, la política o la naturaleza (la Humanidad va fatal; pero nosotros, “fetén”…). Y no lo estoy (¿con usted mismo?), precisamente, por lo que nos dice más avanzado su artículo (haciéndose eco del historiador D. Thompson): que “el apocaliptismo es un género nacido de la crisis”… y, por tanto, “el consuelo de los perseguidos”. Lo digo porque a tantos y tantos millones de seres, en todo el mundo, que -antes, ahora y siempre- están al borde de morir de hambre, enfermedad o guerras (por no querer extenderme mucho más) cada día de su vida, en su desesperación e incomprensión del Mundo y de su propia realidad, me da la impresión que “que se vaya todo a la mierda” no dejaría de ser algo bastante natural y deseable… No tendrían nada que perder, sino todo lo contrario: una 2ª oportunidad; distinta; a mejor, sin duda; nada inquietante para ellos, por tanto… Es, efectivamente, la esperanza de que todo empezara de nuevo, como escribe más adelante. Al fin y al cabo, como en una especie de “justicia” (¿o venganza?).

    (Creo que, mientras tanto, y como nada tienen que perder, resultaría de lo más natural seguir a sectas destructivas, Jomeinis, patrias o cualquier otra cosa “distinta”: ellos, sin duda, mejorarían -aunque murieran-; los otros, por supuesto, no: o se les acabaría el “chollo” de su presente opresor… o no se salvarían -yendo al infierno- por malos…)

    Me parece que, sólo ya casi al final del artículo, se intuyen las inquietantes cuestiones que originan y mantienen, a lo largo de los tiempos y las diversas culturas, ese temor “cierto” de un Apocalipsis. Nos dice: su “gestión oportunista”, por gobiernos y empresas (poderes, al fin y al cabo), para eliminar derechos civiles, erradicar la solidaridad y promover el egoísmo y el miedo… Casi que hubiera sido lo mejor a analizar y extenderse en el artículo…

    En cualquier caso, como uno se reconoce bastante rarito, creo que lo mejor de su artículo fue la siguiente frase:

    “NUESTRA MENTE NO ESTÁ HECHA PARA ALCANZAR LA VERDAD. SU SENTIDO ADAPTATIVO REAL ES DARNOS UNA IMAGEN DEL MUNDO QUE NOS SIRVA PARA SOBREVIVIR”.
    Acojonante. Más aún, viniendo de un psicoterapeuta…

    Y aquí, me planto. Como en el 7 1/2… Que si -ahora- nadie se anima a pensar en alto… es que si no se discute es porque, efectivamente, nadie quiere ya…

  19. Brétema dijo:

    Cuando terminé de leer el post tenía la intención de dejar un comentario sobre él, pero me he puesto a leer el resto de comentarios ya publicados y se me ha ido el hilo… ya no tengo muy claro cuál era el tema a tratar…
    Una vez repasado, me he dado cuenta de que sí, que una imagen vale más que mil palabras, pero las palabras también nos pueden capturar.
    Para muestra: un botón. Las palabras volcadas en los comentarios me han absorbido de tal forma que me han hecho despistarme de mi cometido.
    Creo que la capacidad de impacto de la información está muy modulada por el nivel de atención que le dediquemos, sea esta información visual, auditiva, táctil, etc.
    No deberíamos dejar ese poder sólo a factores externos, deberíamos tomar un poco más las riendas de nuestras vidas y responsabilizarnos de ella; si nos dejan.
    Depende…

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