Archivo de Marzo de 2009

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Lunes, 16 de Marzo de 2009

Hacia 1920, una amiga le contó al periodista norteamericano William Seabrock que había asistido a un banquete de bodas con ritual vudú.  Éste es un fragmento de su experiencia, tal y como se la narró al escritor:
Cerca de mí, los dedos negros de un silencioso huésped apretaban rígidamente el frágil pie de una copa de vino, que se inclinaba derramando su contenido.  El horror que estaba intentando reprimir estalló.  Arrojé una vela con fuerza contra la macilenta cara de aquel hombre y comprendí que estaba muerto.  Estaba sentada en una mesa con cuatro cadáveres apuntalados…

cindy sherman 1.jpg
Sigmund Freud, trataba de reflexionar en una de sus obras sobre el caracter siniestro de ciertas historias. Para él, el sentimiento de inquietud que nos producen tiene que ver con antiguas creencias que supuestamente hemos superado pero que permanecen en lo más hondo de nosotros.
Cuando éramos niños, no teníamos clara la división entre lo que está vivo y lo que no tiene vida.  Además, podíamos creer en la ominipotencia del pensamiento. Incluso podíamos pensar que hay extrañas fuerzas que manejan el mundo…
En esas edades, no había para nosotros un límite muy preciso entre las cosas vivientes y los objetos inanimados.  Podíamos tratar a los muñecos como seres vivos y, sin embargo, ciertas personas podían pasar desapercibidas.
Crecer significa superar esas creencias.  Pero cuando alguien nos habla de un zombi, de algo que está vivo pero está muerto y es manejado por el pensamiento de un bokor, un hechicero; todo ese antiguo animismo infantil vuelve a nosotros. 

Lo inquietante de un zombie es que borra esa frontera entre lo vivo y lo mecánico, lo animado y lo inanimado. 

cindy sherman 2.bmpLo siniestro se experimenta cuando esa forma de vivir el mundo de la infancia se reanima por una impresión, una imágen, un olor…o una historia que alguien nos cuenta.
Antes de resolver las dicotomías teníamos otra forma de sentir el mundo.  

Y el zombi nos hace volver a ella.




eXTReMe Tracker