CONTRA EL VIENTO DE LA GUERRA

Ralph Emerson, el escritor estadounidense, decía que toda la historia es la crónica del poder de las minorías. A veces, de las minorías formadas por un solo individuo… 
La influencia de movimientos como las sufragistas y los ilustrados franceses nos demuestra que un pequeño grupo, aún siendo rechazado al principio, puede llegar a cambiar la forma de pensar de la mayoría de la población.
Algo así va pasando con el anti-belicismo: se va convirtiendo en un movimiento respetado.  Pero para conseguirlo, muchas personas han tenido que sufrir por ser contrarios a las guerras.
Uno de mis héroes es Tyrone Roper.  Se empezó a hablar de él cuando se convirtió en desertor de guerra: abandonó su puesto en el ejército estadounidense porque no quería asesinar a más civiles iraquíes. Antes de esa época era famoso por su facilidad para apretar el gatillo y su arrojo en combate.  Mató gente en Nayaf, en Nasiriya, en Bagdag. 
Pero cuando empezó a tener tiempo para pensar porque se encontró fuera de la línea de combate, Tyrone se  cuestionó lo que estaba haciendo y se convirtió en un héroe del pacifismo. Desertó del ejército y huyó de la guerra.

 Dariusz Shitek 1.jpg

A partir de entonces, sufrió lo que las investigaciones sobre influencia de las minorías llaman “fase de acoso”: fue denigrado por sus ideas, sometido a tratamiento psiquiátrico y su esposa acabó pidiéndole el divorcio.
No sé lo que ha ocurrido con él después de su deserción.  Las investigaciones sobre el tema dicen que si el grupo minoritario consigue mantenerse firme y no dudar, acaba por conseguir que la mayoría se replantee sus opiniones. Seguro que a Tyrone le habrán acosado a preguntas, que habrán intentado encontrar fracturas en sus razonamientos y que se habrá aducido su mala salud mental como causa de sus ideas. Ocurre siempre.
Pero espero que precisamente esas confrontaciones le hayan hecho fuerte. Ser miembro de una minoría obliga a las personas a justificar continuamente sus opiniones y esgrimir una gran cantidad de argumentos.  Y esto acaba convirtiéndose en su arma: la postura respaldada por la mayor cantidad de argumentos es la que siempre acaba por vencer.
Para eso, es necesario que Tyrone posea otra de las características que los investigadores encuentran en aquellos que promueven cambios sociales: autoconfianza.

Ahí es donde los demás podemos intervenir.  Es muy difícil mantener la seguridad en uno mismo cuando alguien se siente sólo.  El apoyo de aquellos que piensan como nosotros es esencial.  Tyrone, al igual que los 10.000 desertores del ejército ruso en Chechenia, los miles de desertores del fundamentalismo árabe y aquellos que se niegan a asesinar en Gaza empiezan a recibir el apoyo de aquellos que creemos en un mundo sin guerras. 
A ver si las investigaciones de la psicología social aciertan y, poco a poco, se empieza a demostrar que ya somos mayoría.

 

49 comentarios sobre “CONTRA EL VIENTO DE LA GUERRA”

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son de Dariusz Shitek, un chaval polaco que dibuja pesadillas en medio de las cuales siempre hay un personaje que trata de dar algo de luz. Ya sé que en este dibujo no parece que el niño vaya a ser el ganador, pero dejadme que siga siendo optimista…

    Sobre este tema, el mejor libro que conozco es “Psicología de las minorías activas”, de Serge Moscovici. Explica todos los factores necesarios para no dejarse amilanar por las masas con claridad meridiana.

  2. Adolfo Morales Corde dijo:

    Plauto decía, hace 2200 años: Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit, lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro.

    Thomas Hobbes, en el siglo XVII, resumía esto en homo homini lupus, el hombre es un lobo para el hombre.

    Francis Bacon: Iustitiae debetur quod homo homini sit deus non lupus, a la justicia es debido que el hombre sea un dios para el hombre y no un lobo.

    Ser pacifico, pacifista o simplemente hombre -genérico- de paz, lo somos en la misma proporción e intensidad con la que tratamos de defender nuestro status (propiedad, familia, status social, orgullo). Ser pacífico como ser batallador son las dos caras de una misma moneda, como en casi todas las cuestiones, los antagónicos no andan muy lejos. Entiendo que pensar en ser pacífico es diferente a serlo en realidad. Las relaciones sociales de cualquier tipo están llenas de tensiones, disputas y pulsos, muchos de ellos razonables y naturales. La violencia es la tensión extrema de una defensa a ultranza de lo que para unos es insobornable -tengan o no razón- y la guerra el ejemplo máximo de esta degeneración. Respecto a lo que dices, siempre las minorías, incluso diría los individualismos han sido los gestores de los grandes cambios. En cierto modo la mediocridad común del ser humano, le convierte más veces en espectador que en protagonista. Hoy, en principio soy pacifico, pacifista y hombre de paz mañana dios dirá.

  3. La Fuente de Sed dijo:

    El problema es que la reflexión es siempre peligrosa para esa autoconfianza, puede llevarte a confundir el tener dudas con el estar equivocado. Mientras que enfrente hay una mayoría que no alberga dudas y está segura de si misma. Es difícil no vacilar.
    Por eso hay que estar atento como dijo Mark Twain: “Cada vez que se encuentre usted al lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”. E intentar actuar en conciencia con nuestros razonamientos, aunque tengamos dudas, porque como escuché hace tiempo en un capítulo de MacGyver (¡!) “Solo los tontos quieren estar seguros”.

  4. pau dijo:

    Siempre ha existido el pacifismo, ya en la Roma imperial, en la Inglaterra victoriana, en la España del siglo de Oro… en el mismo frente de la primera gran guerra. Y nos hemos seguido matando, aun después del desastre que ocasionó la última nombrada.
    Y para no ser menos, y después de la segunda gran guerra, unos hombres crearon la famosa declaración de los derechos humanos, precisamente para defender los de las minorías, aquellas que fueron masacradas por el nazismo; que, por cierto, los alemanes de la época se escudaron en que creían que los judíos solo eran enviados a “campos de reeducación del trabajo” y no a “campos de concentración” -bendito cinismo- Y hoy vemos como los beneficiarios de dicha declaración se la saltan mofándose públicamente de ella, y como la sociedad que la creó la soslaya e intenta censurar a sus defensores.
    Y para más dislate vemos a parte de una sociedad, la peruana, que acepta esclavismo sexual de niños indígenas como algo lógico; a otra, algunos que se llaman europeos, pagar para cepillarse a unas chavalas menores con evidentes signos de haber sido apalizadas…
    Y ahora, depende en que bares de la capital del reino, se pueden escuchar sesudas conversaciones sobre la conveniencia o inconveniencia de masacrar a palestinos; como también refinadas dialécticas sobre las posibles interpretaciones de las palabras: holocausto, genocidio y represalia.
    Con eso no digo que todo esté perdido, pero sí que para ver algún avance deberemos esperar, lo menos, otro milenio.

  5. Koldo dijo:

    ¡¡Pacifismo…!!

    ¡¡¿Qué “pacifismo” -de cualquier tipo; de cualquier grado- podría darse tal y como nos han explicado la Historia?!!

    * Unos pueblos son “grandiosos” o “civilizadores” (Obviamente, “otros” no lo fueron… puesto que sucumbieron a éstos…)
    * Dicha civilización y grandeza… siempre se consigue a base de guerras y batallas; de héroes y heroicidades; de reyes (¿es que nadie echa de menos algún tipo de “argumento”?)
    * Batalla / Guerra / Conquista… siempre es sinónimo de progreso… casi, casi… ¡de razón!
    * Nación / Pueblo / Raza… que no acabamos de quitárnoslo de encima, sino, al contrario, parece que resurge con vigor renovado (nacionalismos…)

    En definitiva: PROPIEDAD PRIVADA, codicia, avaricia, infinita e insaciable ansiedad de poseer, del poder que ello otorga…

    Nunca lo pensé; pero creo que aún no me he repuesto de la lectura de “El origen de la familia, la propiedad privada y el estado”, de don F. Engels… Con la distancia y con la edad, estoy seguro que es completamente acientífico, puesto que se basa en hipótesis difícilmente comprobables; pero “funciona”. Sobre todo, desde el punto de vista, precisamente, psicológico, de comportamiento humano.

    Para mí todo es lo mismo (a nivel individual y colectivo): se “contamina” con el concepto de propiedad, de posesión, de pertenencia, de dominio…

    Para intentar crear las bases de una sociedad justa, son perfectos los 3 Poderes del Estado (Judicial, Ejecutivo y Legislativo)… lo que incluye la existencia de leyes y policía… ¡¡Pero no de un ejército!! ¿Qué es eso de territorio, nación, raza, lengua, religión…? Es injusto… ¡¡¡a priori!!! Fundamentalmente (¿tanto cuesta ver lo “obvio”…?) para los pueblos, las gentes de a pie, la gente sencilla, que sólo aspira a tener una existencia feliz, pacífica, que genere progreso para sus familias…

    Desaparezcan los ejércitos… desaparecerán las guerras
    Desaparezcan las soberanías y las fronteras… desaparecerán los ejércitos

    Todos estamos de paso (no viviremos eternamente) y la tierra en la que nos asentamos ya estaba ahí muchísimo antes de que tú y que yo, nuestros padres, abuelos y tatatatarabuelos nacieran; limítate a dejarla igual o mejor que como la encontraste… para generaciones venideras; nada de todo ello te pertenece a ti, ni a los tuyos…

    Jamás habrá una guerra para nada que no tuviera que ver con algún tipo de riqueza… siempre individual u oligárquica… so pretexto de ser “colectivo” (limitado, puesto que siempre sería en detrimento -especularmente- de otro colectivo, oligarquía o individuo opuesto…).

    Es la más manifiesta demostración “animal” del homo sapiens

    No nos equivoquemos: si no nos acostumbramos -desde la cuna- a que vale mucho más un argumento, una razón, una explicación, un susurro, una sugerencia… a mil gritos, coscorrones, empujones, puñetazos, navajazos, balazos, “colinas” y conquistas varias… ¡jamás veremos “luz” alguna…! Es muy fácil llamarse “pacifista”, porque decimos “No a la guerra”… Pero nunca serviría de nada si no dejamos hablar a los demás; esforzarnos por entender las explicaciones ajenas; interesarnos por los demás… aprender a amar (¡sí! ¿por qué no?) a los demás aceptándoles como son… Me voy a liar… así que creo que mesentiende a dónde quiero llevaros: “mucha boquilla”… y el movimiento debe demostrarse andando… hasta en las más pequeñas cosas; en las más nimias situaciones… con rotundidad y decisión; con convencimiento; con respeto y educación; colaborando y brindando mutua ayuda…

    ¿Recuerda alguien su última reunión de Comunidad de Vecinos…? (por ejemplo…)

  6. Koldo dijo:

    Centrándome más en la propuesta de Muiño: minorías, cuyos argumentos acaban imponiéndose y teniendo éxito frente a las mayorías y su visceral rechazo inicial a cualquier cambio…

    El ser humano es muy mimético. Supongo que tendrá mucho que ver con sus orígenes de primates y mamíferos en general…

    Se dan tendencias (¿la mayoría?) que no acaban de triunfar nunca. Incluso, muchas de ellas, se las identifica con locuras. Es más, cíclicamente, vuelven a resurgir… y a desaparecer. De algún modo, el ser humano es capaz de inhibir ciertas actitudes o formas de pensar y de exhibir otras… dándose el relevo con los años o los siglos… Como si de meras “modas” se tratara. Nunca “desaparecen” del todo…

    Con la guerra -estoy seguro- ha pasado lo mismo. En los momentos álgidos, se diviniza… junto con el heroísmo. Casi siempre, contra un “enemigo” que se demoniza… junto con todo lo que representa. Los dirigentes son felices entonces: el fin justifica los medios… la justicia desaparece; se les da carta blanca; hacen y deshacen a su gusto… Siempre consiguen convencer que la culpa de todo la tiene el otro (claro chivo expiatorio… de los de toda la vida, vamos); que somos o nosotros o ellos… Que, a mayor aniquilamiento de “eso” (se les expropia de todo resto de humanidad), mayor bienestar propio… Que corremos un peligro real e inminente de morir, destruidos por su fuerza o por la ruina que nos quieren provocar…

    Las manifestaciones pacifistas serían sinónimo de debilidad… Casi, casi, de suicidio colectivo…

    Por mi parte, Muiño, no soy tan optimista como usted: eso de los argumentos que acaban convenciendo… y es el mejor arma, con la que “siempre acaba por vencer”… ¡¡Ojalá así fuera…!! Pero, me temo, que, por desgracia, no es cuestión de argumentos o razones… sino de manipulación de los estados de opinión, de generar estados de ánimo, de miedos… No creo que la razón triunfara nunca en este tipo de ámbitos guerreros: siempre se salen con la suya; si quieren, pueden. Suelen poder siempre… ¡A la vista está!

  7. Sakkarah dijo:

    Me ha encantado leerte…Sí es cierto que cuesta conservar la confianza en si mismo si uno se siente solo. Y esto sirve para apoyar mucho más a todas estas personas que se mueven por la paz.

    Un beso.

  8. Lem dijo:

    Me ha gustado el razonamiento del señor Adolfo Morales.
    Creo que tiene razón, y que la violencia nace del miedo a perder lo que consideras tuyo. Es bastante lógico.
    El problema es cuando, debido a una información adecuadamente sesgada, se intenta convencer a la población de que la única salida es la violencia, la invasión… cuando los motivos reales son muy diferentes, y tienen que ver con la ambición de unos pocos.
    Es entonces cuando las voces individuales tienen el tremendo reto de hacerse oir. Y delante, un sistema que trata de convencerte de que estás solo.

  9. pau dijo:

    La violencia, más bien, proviene cuando uno cree que con lo que posee no tiene suficiente y va a buscarlo allende su casa, sus fronteras, su tierra… Luego, para mejor hipocresía, considera suyo lo robado y lo defiende mediante todas las argucias: legales si puede y con las armas si cabe.
    Estamos acostumbrados a vivir bien, pero a costa del trabajo ajeno; con televisores a precio de ganga, vestuario producido con esclavismo o a precio de risa, con materias primas a precio tercermundista, con alimentos exóticos a precio de saldo… y para ello debemos mantener un sistema deficitario.
    Consumimos más de lo que producimos, por ende explotamos a otros para conseguirlo; en el momento que se revuelven los amordazamos, aplastamos y reducimos con la excusa del libre comercio, la nueva libertad; o con la del terrorismo.
    No hay más, es el eterno cuento de la vieja que algunos economistas han intentado esquivar pacíficamente con algo llamado ingeniería financiera.
    Mientras unos hombres consuman más de lo que producen y se consideren con derecho a hacerlo, existirá violencia.

  10. Adolfo Morales Corde dijo:

    Jo! que mayor estoy y señor y todo. Un honor compartir contigo y los demás este debate tan interesante, LEM. Al hilo de lo que apuntas, el mesianismo de los líderes hace efectivamente que la verdad sea sesgada, digamos que es adecuada a los intereses del grupo dirigente -curiosamente también una minoría-, por ello, una y otra -las minorías- siempre son las notas que marcan los giros de la historia, una veces estaremos de acuerdo y serán objetivamente razonables y otras simplemente estaremos fuera, discrepando.

  11. Koldo dijo:

    …Por otro lado, sigamos al “maestro” en su exposición sobre cómo una actitud o idea nueva o en minoría -incluso de un único individuo- se sale, finalmente, con la suya (se generaliza o impone como norma):

    1º) Debe superar la fase inicial de “acoso” (y “derribo”…): se denigra como individuo, se le da por loco…
    2º) Debe mantenerse firme, no dudar (autoconfianza): luchar dialécticamente, con razonamientos… sembrar la duda y conseguir el replanteamiento de las opiniones en vigor…
    3º) Debe conseguir complicidad, apoyo, coincidencia expresa de criterio en grupos cada vez más numerosos y explícitos…
    4º) Fin: imponerse como criterio mayoritario… derogando la idea o actitud anteriormente en vigor.

    Es cierto. Es exacto. Es preciso… Con dos matices:

    1º) En muchos casos, no es necesario que se imponga, que reemplace: simplemente, con que se le otorgue, con que se lograra un mismo rango, incluirlo como una opción más… ¡ya sería suficiente triunfo!

    2º) Por desgracia, esos mismos “pasos”, esas mismas razones o argumentos… pueden servir -también- a fines mucho más oscuros y nauseabundos… como el terrorismo (religioso o nacionalista… ¡qué más daría…!). El terrorista sólo existe en tanto en cuanto tiene unos “argumentos”… y un “coro” que le apoyara mínimamente -pero suficientemente- numeroso.

    Yo, de todo esto, me quedo con el siguiente “mensaje” positivo y humano: nadie puede obligarte a nada tan radical e irreversible como es eliminar a un semejante. No existen argumentos que valgan. De ningún tipo. (Lo de la “obediencia debida” es vergonzoso: echar balones fuera, querer quitarse culpas y responsabilidades…)

    El respeto a la libertad de conciencia (de actuar -o no- de acuerdo a la propia conciencia) es primordial. Como la de expresión y tantas otras…

    Ése (así lo leo yo) sería el verdadero triunfo y ejemplo que nos dio a todos Tyrone: no era ni por filosofía ni por argumentos… Simplemente: no lo aguantaba. Seguramente se sentía morir por dentro cada vez que mataba o participaba en la muerte de otro… por muy “enemigo” que fuera. Todo lo “demás”, cualquier consecuencia -por muy dura que fuera- en su contra, no le importaría nada: compensaría con creces esa nauseabunda sensación, ese sentimiento de culpa, esa responsabilidad eterna sobre su conciencia…
    ¿…O es que ya nadie se acuerda (¡por favor! ¡no hace tanto tiempo…!) de cuando, mucho antes de abolirse el Servicio Militar Obligatorio en España, algunos “locos” esgrimían su “Derecho de Objeción de Conciencia” y no les importaba, en absoluto, “hacer” más años de cárcel que de mili…?

  12. Tana dijo:

    H@la,
    Pues incluso a riesgo de que más tarde estas ilusiones se tornen baldías, creo que estamos viviendo unos momentos que contradicen a Ralph Emerson en cuanto a que la historia es la crónica de las minorías.
    Me refiero al movimiento de regeneración de ilusiones que viven los estadounidenses y por ende gran parte del resto del mundo. De una mayoría estadounidense silenciosa que aguantaba todos los avatares que le estaba trayendo esa minoría selecta de l@s wasp republican@s ávid@s de todo tipo de poder y control global; y también de la minoría selecta y elitista del Partido Demócrata claramente alejada de la población trabajadora. De esos millones de personas que han visto como sus ideales de pueblo libre y garante demócrata eran ultrajados continuamente desde su origen por la mayoría de sus gobernantes y sus famosos servicios secretos en favor de intereses económico-político-estratégicos.
    Y ahora, con una crisis económica que echaba a gran parte de la clase media directamente a la cuneta, como en la década de los 20 del siglo pasado, se han reunido a escuchar una voz culta y sosegada, a la vez que pragmática y ambiciosa, que les ha hecho sentirse mayoría. Con fuerza, con razones.
    Creo que Barak Husseim Obama sabe que la confianza es mutua con sus seguidor@s, y que él necesita tanto de sus asesor@s más privad@s como de esa masa que no es más que la suma de millones de esperanzas y ganas de cambiar muchas cosas para mejorar el mundo.
    Y muchos de sus apoyos vienen de sectores pacifistas a los que él mismo invoca repetidamente. Porque aunque para much@s lo relevante de este proceso haya sido su color de piel, que también, para mí lo importante ha sido su discurso ágil y resuelto frente al anquilosamiento ideológico de l@s de su alrededor incluíd@s l@s santon@s de su propio partido.
    Y que lo que se espera de él es no solo que cierre Guantánamo sino que salga de Irak, y de Afganistán, y que no invada más, ni construya temores a otros pueblos.
    Otra cosa es que quiera o pueda manejarse con el resto de gobernantes del mundo que claramente basan su apoyo en el ejercicio de la razón de la fuerza en someter o aniquilar a pueblos y culturas y los últimos avances en la carrera armamentística.
    De momento, ¡olé por Obama! Ya veremos después …………

  13. La dama dijo:

    Y yo autoproclamandome “escéptica”… Si es que me lo poneís en la mano.
    Me ha llamado la atención, de todo lo que he leído, dos cosas: sólo caballeros y todos de acuerdo.
    Si el mundo estuviese en vuestras manos concretas, ¿podríais cambiar el rumbo de la historia?
    Buenas ideas no os faltan. ¿Por qué, entonces, no se puede cambiar nada desde la mayoría que opta por el diálogo?
    ¿Tanto corrompe el poder, el dinero? ¿Tan fácil es olvidarse del “otro” para pensar sólo en el “yo”?
    Preguntas de las que intuyo la respuesta…
    Me quedo con una duda: ¿realmente la mayoría no tiene dudas? No será que a la mayoría se la puede manipular sin escrúpulos y al individuo no. ¿De qué está compuesta entonces la mayoría?
    Esta pescadilla eterna que se muerde la cola me tiene sin vivir en mí.
    Soís geniales… Un besazo.

  14. Denavegantes*A.Morales dijo:

    La mayoría es una sintesis, un resumen, nada concreto, una mezcla, un gazpacho o un coktail. Y si, es bien fácil cambiar voluntades con el poder del dinero. Ha venido siendo así desde tiempos remotos. Dicen que todos tenemos un precio. ¿Cual es el tuyo?.

  15. pau dijo:

    Generalmente los descontentos, inconformistas de su realidad, la que les ha tocado vivir o la que una minoría hace que vivan, se sienten desplazados o nada representados por el poder. Ellos mismos son incapaces de introducirse en él, lo aborrecen; en cambio reclaman o esperan a su mesías, uno de ellos que se atreva y salte la barrera, se arriesgue a caer en su trampa.
    De vez en cuando sucede. Casi siempre con resultados nada halagadores. Su caudillo los engaña, miente utilizando su magnífica verborrea, planta, imagen…
    Quizá, para muchos, es lo ocurrido en España. Un hombre promete mil cosas, da la sensación, y es posible que sea así, que quiere contentar a todos, gobernar para todos… Es pacifista como la mayoría, incluso aquella que quiere seguir viviendo bien, aunque sea a costa de otros, pero sin que su delicada sensibilidad salga perjudicada.
    Este hombre consigue el gobierno, y su primer gesto, el que lo encumbra definitivamente, es retirar sus tropas invasoras, las que aseguraban la depredación.
    ¡Ya está! Ha demostrado que es distinto. Promete lo que parece imposible y lo cumple. Sus hermanos, mentirosos hasta el límite, que para eso creían que el pueblo era tonto, no cumplieron ninguna, ni siquiera la que decía que no entrarían en la gran alianza guerrera.
    Parece ser que en los EEUU ha nacido otro, quizá más entero puesto que la cosa no está para bromas. Solo entrar ha seguido los mismos pasos, ha decidido cerrar el campo de concentración; eso sí, más tímidamente, por lo que deja entrever que, aun siendo una decisión irrevocable, lo hará con cuidado. El marrón es tan grande como su país y no puede jugar a ser Quijote.

    Pienso que esa es la mayoría de la que hablas, amiga Dama; la escéptica que, al creer que uno de los suyos ha saltado la barrera, se apuntado al carro y ha barrido con todo.

    Cierto amigo Adolfo, es posible que todos tengamos un precio. Ahora bien, los hay que lo tienen tan alto, que sale más barato eliminarlos. Por tanto, nunca sabremos si de verdad se podían comprar ni, en caso de ser así, lo que pretendían cobrar.

  16. Optimista dijo:

    Profundizando en lo que dice Tana creo que el triunfo de Obama es un ejemplo de lo que dice Muiño. Una minoría ha conseguido mantenerse firme ante la mayoría y después incluso la mayoría saca su poder y su esperanza de esa minoría. Todo esto empezó con una persona que se negó a ceder su asiento a un blanco por ser negra y mirad la fuerza arrolladora con la que ha acabado. Eso si que es poder de la minoría. ¡Ole por Rosa Parks!

  17. KRATES dijo:

    ¡Muiño! Algo similar escribistes para «El factor humano», y recomendastes el libro de Serge Moscovici, Psicología de las minorías activas, donde trata el tema.

  18. KRATES dijo:

    Rosa Parks no estaba sola, era, en ese momento de su detención, la secretaria de la sección local de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP). Acto espontáneo que fue utilizado por la organización para combatir la segregación racial en el estado. La primera mujer afroamericana que se negó a ceder un asiento a un hombre blanco en un autobús público fue Irene Morgan Kirkaldy, en 1944, y tampoco quedó aislada de su comunidad.

  19. UB dijo:

    Ese tal Tyrone es un tarado. Molan los tarados.

  20. Koldo dijo:

    Me parece muy interesante la cuestión que plantea “La dama” sobre los comportamientos y manipulaciones de los individuos, como tales, y de esos mismos individuos actuando en grupo, en colectivo, en mayorías…

    Creo que ambos (grupos e individuos) somos manipulables… y, efectivamente, ¡¡se nos panipula sin escrúpulo alguno!! tal y como propones. La manipulación tendría vías, modos y resultados distintos; pero igual de eficaces; igual de estudiados; igual de necesarios e imprescindibles para ejercer el poder: por individuos o por grupos de individuos…

    Las escasas referencias periodísticas que me voy encontrando sobre estudios y experimentos científicos (sociológicos o sicológicos) en esa dirección siempre resultan de lo más llamativo y clarificador… ¡de tantas y tantas cosas…!

    Dicen que Einstein dijo (¡uf!): “cuanto más vamos sabiendo… menos entendemos” ¡Ojalá se equivoque!

  21. pSiLoCyBeR dijo:

    «El capital se vuelve audaz si la ganancia es adecua­
    da. Con el 20 por 100 se torna vivaz; con el 50 por 100
    positivamente temerario; con un 100 por 100 pisotea
    todas las leyes humanas, y por encima del 300 por
    100 no existe crimen al que no se arriesgue, aunque le
    amenace el patíbulo.»T. S. DUNNUIG, Sindicatos y huelgas.

    La fuga de capitales. El otro lado de la guerra a la droga apare­ce bien expuesto en un telegrama que cursó hace un par de años la sede de DEA a sus oficinas regionales en todo el mundo. El texto dice así:
    «OPERACIÓN CASHFLOW
    LA OFICINA DE INTELIGENCIA ESTÁ COMPROMETIDA EN UN PROYECTO QUE PRETENDE IDEN­TIFICAR LA MAGNITUD Y LAS RAMIFICACIONES ESPECÍFICAS DEL FLUJO INTERNACIONAL DE
    DINERO RELACIONADO CON DROGAS. CÁLCULOS DE DIVERSOS ORGANISMOS INDICAN QUE LOS
    DÓLARES QUE ABANDONAN LOS ESTADOS UNIDOS PROVENIENTES DE BENEFICIOS Y PAGOS
    RELATIVOS A DROGAS ILÍCITAS PUEDEN SER UNA PARTE SIGNIFICATIVA DEL PRODUCTO NACIO­NAL BRUTO DEL PAÍS Y CREAR SERIAS IMPRECISIONES EN LOS DATOS SOBRE EL FLUJO INTERNA­CIONAL DE DIVISAS (BALANZA DE PAGOS)»
    Algunos meses después, quedaba listo un informe de la DEA y la CIA, coordinado por el Consejo de Seguridad Nacional. Este do­cumento tuvo la franqueza de admitir que muchas veces los benefi­cios se emplean para lograr el control de bancos y otras entidades de crédito, para financiar a «importantes grupos políticos», para enri­quecer a «personalidades políticas influyentes», y para sostener gru­pos paramilitares en el Sudeste Asiático e «insurgencias» en Latino­américa. A su juicio, un 20 por 100 de los depósitos existentes en bancos suizos podría ser «dinero de droga». El valor global de las transacciones fue fijado en unos 300.000.000.000 de dólares , de los cuales gran parte se habrían pagado con moneda norteameri­cana. Dos años más tarde, en 1987, los últimos cálculos globales de la DEA hablan de medio billón de dólares.

    +info: http://www.scribd.com/doc/7345936/Historia-General-de-Las-Drogas-Antonio-Escohotado-eBook

    El tráfico de drogas, el de armas y personas es “el motor” que mueve los hilos del mundo financiero y por tanto de políticos del color que sean.

  22. LaShIpOtEcAsDeObAmA dijo:

    http://www.opensecrets.org/overview/topcontribs.php?Bkdn=DemRep&Cycle=2008

    Lo que debemos pedir al destino es que Barak Obama, aupado al inmenso poder del que va a comenzar a disfrutar, no satisfaga nunca sus deudas con guerras ni con ventas de armamento, con dolor ajeno ni con sangre inocente, con apoyos velados a dictadores que son útiles a alguien ni con obscuros tejemanejes que permitan, en beneficio de unos pocos, la permanencia del hambre y del atraso más cruel en continentes enteros y en millones de seres humanos.

    hhttp://elproyectomatriz.wordpress.com/2009/01/20/las-hipotecas-de-obama/

  23. filoabpuerto dijo:

    Me parece muy acertada esa relación que se establece entre “empezar a pensar” y cambiar la conducta

    “pero cuando empezó a tener tiempo para pensar porque se encontró fuera de la línea de combate, Tyrone se cuestionó lo que estaba haciendo y se convirtió en un héroe del pacifismo”.

    Muchas de nuestras conductas son automáticas y las realizamos en muchas ocasiones “por inercia” o porque así lo hemos hecho antes o así lo hacen o han hecho otros, sin plantearnos ni cuestionarnos nada más.

    Supongo que cuando Tyrone reflexionó, comenzaron a caérsele las “certezas” inconsistentes en que apoyaba sus actuaciones (como cuando el oficial contesta que mataba por “sentido del deber” por “cumplimiento del deber”)

    Ya sabemos que los “desertores” se sienten muy solos, pero, curiosamente, es en esa soledad cuando se “hallan ” o se encuentran a sí mismos.

    Saludos!

    Como siempre: un artículo, Muiño, muy interesante.

    Por cierto. ¿Cómo ves tú lo del fanatismo? ¿Te pasarías a aportarnos una breve reflexión?

    Hace poco trabajé en el aula tu historia de Harold el Vikingo con mis alumnos más jovencitos (2º ESO ) y les resultó muy motivadora. Es curioso, comentaron que Harold era respetuoso, pues aceptaba en los extranjeros, la manifestación de las emociones y que hacía bien en reprimirlas porque expresarlas nos hace muy vulnerables. Me parece que la educación emocional es cada vez más necesaria, hay muchos mitos en torno a la bondad o maldad de las emociones y de su expresión.

    De nuevo saludos !

    Merce

  24. La dama dijo:

    Me resulta curiosa la expresión “educación emocional”
    ¿Qué tenemos que educar, las emociones? ¿A expresarlas? ¿A comprenderlas? No logro entenderlo.
    Emoción es algo que sentimos. Bueno o malo. Emoción es que se llenen los ojos de agüilla en algunos momentos por causas bien distintas (placer, dolor, angustia, felicidad), eso indescriptible que sucede a veces, sentimientos varios…
    A pesar de llevar toda mi vida enseñando, no estoy de acuerdo en muchas de las líneas educativas que están en los “papeles” actuales. Puede que sea muy tradcional a ese respecto, pero creo que debemos enseñar (y si puede ser con el ejemplo, mejor) a ser buenas personas. Buenas, en el buen sentido de la palabra bueno…
    A ser respetuosos con los demás, a ser correctos en nuestros comportamientos, a saber estár en cada momento.
    Y eso es muy difícil. Es una tarea que nos lleva toda la vida. Así que a veces lo único que puedes hacer es poner el corazón en tu trabajo. Eso sí lo notan los niños. Esos alumnos que pasan uno o dos años contigo se quedarán con algunas enseñanzas teóricas, pero, sobre todo, con la imágen que hayas dejado de tí, de tu comportamiento con ellos.
    Hace tiempo dejé de creer que la familia podía ayudarme en esa tarea de hacer buenas personas de sus hijos. Los tiempos que corren son violentos en ejemplos y no hay manera de hacer una burbuja en torno a los alumnos. La vida que hay fuera de la escuela es la realidad que ellos viven. La que yo quiero enseñarles es una vida absurda. Nada más salir del aula ellos se enfrentan a lo contrario de los que yo les pido que sean.
    Hace tiempo que dejé de convencer a los padres sobre la bondad y la necesidad de una buena educación. Me daba siempre con el mismo muro.
    Ahora me limito a influir, lo que puedo, en mis alumnos. Por pequeños que sean. No renuncio a creer que a alguno de ellos se le quedará, en un futuro, el recuerdo de esa “profe” que les decía que las guerras no tienen sentido y que los demás sufren si nosotros les hacemos sufrir…
    No vivimos en una sociedad que respete y dé ejemplo de respeto a los demás. Vivimos en una socidedad que invita al egoísmo, la violencia, el salvese quien pueda a costa de los demás. Una sociedad absurda. Y yo en mi isla… creyendo en el arte, la literatura, el conocimiento; creyendo que eso puede hacer mejores a mis chicos. ¡Seré ingenua!
    Esto de la educación, es como lo de las leyes, en general. Las dictamos pero no las cumplimos. Cuantas más leyes haya, más se incumpliran. Cuantas más asignaturas se imponen, menos tiempo hay para enseñar.
    Y así nos va…

  25. ZaPoTeCoRuM dijo:

    La única revolución posible es la interna. Los políticos que convierten su trastorno emocional interno en un programa revolucionario sangriento son peligrosos, no son dignos de confianza y no merecen nuestro apoyo. El auténtico problema estriba en elevar la conciencia general, para que sea capaz de reconocer e ignorar a los personajes públicos que pertenezcan a esta categoría.

  26. filoabpuerto dijo:

    Dama, me alegra tu respuesta, Gracias.

    Comparto lo que planteas. Ya sabemos que para educar se requiere a “toda una tribu” como dice el proverbio africano y los docentes nos encontramos muchas veces saturados porque parte de la tribu no está, no contesta, je je

    Bueno, cuando decía lo de “educación emocional” me refería a que las emociones y sentimientos así como la inteligencia emocional ha estado muy ignorada en las escuelas y se ha cargado las tintas siempre en la “racionalidad” del individuo y en la inteligencia numérica y verbal como mucho; porque también se ha descuidado la educación de la sensibilidad y de otros tantos aspectos fundamentales.

    Muchos de nuestros alumnos/a carecen en gran parte de habilidades sociales y el trato que se dan entre ellos es un tanto agresivo y desconsiderado, por supuesto hay excepciones. Por eso, planteaba que tan necesario como las “matemáticas” o la “lengua”, es la formación en el conocimiento de nuestras emociones, el control de las mismas, la gestión de éstas, la empatía, las habilidades sociales que nos facilitan la convivencia… enfín, ya sabes, todo eso que no está en los currículos escolares qero que, a mi juicio, debería estarlo con urgencia.

    Un saludito:

    Merce

  27. Koldo dijo:

    “La dama”… Pues me das mucha envidia. Es verdad todo lo que dices: que tu trabajo (social y vocacional) es titánico y casi quijotesco; pero, precisamente por eso, es maravilloso. La enseñanza “de verdad”, ésa que tan bien describes (”…con el ejemplo…”), es uno de los mayores y más revolucionarios retos que tendríamos -como sociedad- todos ahora mismo. (En realidad, siempre fue tan importante, tan “estratégico”, que fue “pasto” de férreo control por iglesias, poderes y autoridades… aunque sólo fuera para mantenerla bajo “mínimos”…). Por eso, entre otras muchísimas más “cosas” y “detalles”, les jode tanto la famosa asignatura de “…Ciudadanía”: es tan vital e imprescindible como las ya casi totalmente prescindidas del “…arte, la literatura, el conocimiento…” que nos decías ahora…

    Las emociones y los sentimientos son inherentes a nuestra esencia animal y humana. Y, a pesar de que no sé muy bien en qué sentido se afirmaba (que te ha hecho reflexionar sobre ello), el caso es que sí, que creo que necesitan también “educación”. Me explico. Hay que enseñar a compartir; hay que enseñar a ganar… pero -mucho más- a perder; hay que enseñar a expresar lo que se piensa (seguro que mejor que una maestra, no lo sabe nadie: ¿verdad que, me da la impresión, se está perdiendo riqueza de vocabulario, de expresión…?) y a comprender -y a tener que querer comprender- a los demás; a reconocer el valor del trabajo, del esfuerzo, del sacrificio… imprescindible y necesario para la consecución de cualquier logro o meta; a valorar la amistad y la cooperación, al menos, a la misma altura que la (sana) competencia; a que nuestros derechos terminan donde empiezan los ajenos; a ser asertivos… ya desde muy pequeños. A ser respetuosos con los menos altos, menos guapos, menos delgados, menos listos, menos ágiles… incluso menos simpáticos o agradables. A ayudar siempre al más débil. A que la educación implica respeto; pero también resulta siempre agradable y facilita las relaciones humanas… aun con costumbres y credos distintos u opuestos. A valorar la discrepancia, el punto de vista extraño o, incluso, chocante…

    Seguro que a ti y a muchos que nos lean les ha pasado lo mismo que a mí: nos acordamos perfectamente, por más y más años que nos alejan de nuestra infancia, de aquellos profesores que nos transmitieron ese tipo de valores y forma de pensar y valorar a los demás… tanto o más que de aquellos otros que rezumaban rencor, odio o fanatismo… en su comportamiento o en cualquier otra cuestión…

    Por eso pienso que educando y trabajando mucho todo este tipo de actitudes, desde la mismísima infancia, sería más natural y sencillo erradicar envidias, violencias y guerras… por mucho que -tienes toda la razón: es real- ahí fuera “se enfrentan a lo contrario de los que yo les pido que sean”, como nos contabas. Creo que la clave la das tú misma, “La dama”: que SEAN, no que “hagan” o “actúen”…
    Completamente de acuerdo, por tanto, con lo que nos contabas.

    Lo de las emociones sería algo así como no “tener derecho” a romperle la cara a uno (”ira”, una emoción) porque me ha puesto de muy mala leche(”contrariedad”, otra emoción): porque me “ha provocao” (estarás harta de oírlo)… A insultar (”agresión”) a quien te dice algo que no te gusta. Etcétera, etc…
    Por eso me entusiasmó tanto el concepto y “el cuerpo de ley” que lleva implícita la “asertividad”: me lo explicaron en un curso de empresa (¡!) y me parecen conceptos de lo más sencillos y sanos y lógicos y evidentes que he conocido nunca… para sertirte mejor; para no hacer sentir mal a los demás…

    “Educación para la ciudadanía”… ¡¡a quién podría molestar esa “asignatura”!! ¿Por qué llevamos cientos de años obligados a aprender el catecismo? ¿Ha evitado alguna guerra? ¿Los capellanes castrenses de uno y otro bando no han estado, secularmente, bendiciendo los -propios- cañones que asesinarían a los contrarios…? ¿Queremos seguir así? ¿O es que, más bien, hay muchos intereses en que nada cambie y las guerras sigan -como hasta ahora- sin un sólo segundo de respiro en uno u otro punto del Mundo?

  28. realista dijo:

    Esas “habilidades sociales” de las que habla Merce respecto al “control de las emociones que nos facilitan la convivencia”, ¿no podrían resumirse en estas dos palabras?:
    REPRESIÓN (contención de un impulso o de un sentimiento)
    HIPOCRESÍA ( Fingimiento de sentimientos, ideas y cualidades, generalmente positivos, contrarios a los que se experimentan).
    ¿Enseñar en las escuelas? creo que no es necesario, esto se aprende sin querer y sin apenas darse uno cuenta. ¿No es lo políticamente correcto?

  29. Adolfo dijo:

    Completamente de acuerdo con Merce en esto de las emociones. Creo que habría más artistas -”creadores”- si hubiéramos desarrollado más “las emociones”, la sensibilidad, la expresión de los sentimientos. El mundo de lo sensorial curiosamente es lo que más nos acerca, más nos humaniza. Efectivamente la racionalidad -no exenta de virtudes, faltaría más- se ha apoderado de las aulas y la sensibilidad está ausente. ¡Que lastima¡.

  30. realista dijo:

    Sí, en las aulas se deberían enseñar más cosas, como la bondad, la empatía… pero ¿no eso no es responsabilidad de los padres? El ejemplo es lo que enseña estas virtudes y no la teoría… Pero es la escuela de la vida la que nos va enseñando todo esto y mucho más.
    La creatividad es innata: o se tiene, o no se tiene. Nada que ver.

  31. filoabpuerto dijo:

    Koldo, tío

    Gracias por unirte a la “tribu” totalmente de acuerdo y además, me han pasado cosas curiosísimas con eso de la “educación para la ciudadanía”; una de ellas es que una alumna a la que sus padres le habían prohibido entrar en el aula para recibir lo que ellos denominaban “adoctrinamiento”, deseaba quedarse en el aula junto con sus compañeros y me preguntó un día: “Profe, ¿Cómo puedo yo objetar a la objeción que han hecho mis padres? porque yo quiero quedarme en el aula”, Qué pasos tengo que dar?

    La verdad, ese día me sentí muy feliz, mi joven alumna estaba haciendo uso de sus derechos de ciudadana y persona al reivindicarlos.

    —————————-
    REALISTA:

    Entendiste mal mis palabras, reléelas. Yo hablo de habilidades sociales para la convivencia no de conseguir ésta mediante la hipocresía, esa no es una habilidad es una mezquindad.

    Saludillos

  32. Lem dijo:

    La dama, espero que no pierdas la ilusión, porque recuerdo con cariño a los profesores que me motivaron, me trataron como una persona adulta y me hicieron “querer saber”, y no son muchos.
    eealista, quizá no conozcas a muchos padres. Los hay que se les nota cómo disdrutan del tiempo con sus hijos, cómo son firmes, sin necesidad de ser violentos, y cómo se preocupan de que aprendan. Pero la mayoría de los que conozco, me temo, están cansados en el mejor de los casos, o incapacitados. No les preocupa lo que piensan sus hijos mientras “no den guerra”, y lo único que buscan cuando los miran, es una pequeña fotocopia de sí mismos, pero más jóvenes y guapos.
    Sigo: los padres no leen, luego sus hijos tampoco; los padres dejan la tele puesta todo el día, los hijos ven toda la bazofia y buscan ejemplos en ella; los padres no son constantes en las reglas que imponen, los hijos aprenden que con constancia, consiguen lo que quieren; los padres sueltan una bofetada cuando están cansados de discutir, los hijos sacuden a los débiles en el cole para imponer su criterio.
    No hay más que observar a los niños jugar entre ellos, o con sus muñecos, para saber qué tipo de educación reciben en casa.
    Que sí, que todos quieren mucho a sus hijos. Pero pocos saben educarles.
    Un ejemplo, ya he oído varias veces amenazar a los niños pequeños, que si no se portan bien, se lo dirán a su profesora ¡!

  33. Calmachicha dijo:

    “…hay muchos mitos en torno a la bondad o maldad de las emociones y de su expresión…”
    Me gustaría leer desarrollada la idea.

    De primeras, la veo opinable: claro que hay emociones que le deben de parecer malas (que hacen padecer a quien las tiene o/y a los que le rodean) a alguien cuando ese alguien considera que es mejor que no tengan lugar, que no se expresen.
    De este modo, la sociedad (ésta sociedad), hace un listado de los comportamientos adecuados y adoctrina en ellos. Decide qué habilidades son válidas y cuáles no.
    Y se me ocurre que el que no tiene habilidad linguística, habilidad mental, siente frustración.
    La civilización, vivir con las reglas de la sociedad, también puede ser lesivo.

    Los viejos modelos (la amenaza del cinturón, la dedicación exclusiva a los hijos, la veneración a lo mayores, el bien de una comunidad…) ya no son posibles; el mundo es otro.

  34. Koldo dijo:

    “El Roto”, en su viñeta de El País del 22 de enero:

    Aparece dibujado, simplemente, un soldado montado a caballo.

    El caballo le dice al jinete:
    “¡A ver si os dejáis ya de tanto LUCHAR por un mundo mejor y empezáis a AMAR por él!”

    A lo que el militar responde:
    “Calla, animal!”

    (Genial… ¡como siempre!)

  35. Koldo dijo:

    Acabo de leerlo:

    “Los persas del Imperiro Sasánida fueron los primeros en utilizar armas químicas en contra de sus enemigos”
    Se ha hallado evidencia de que “utilizaron gases venenosos contra la ciudad romana de Dura-Europos, en Siria Oriental, en el siglo III después de Cristo.”

    No parece que el “panorama” haya cambiado mucho con el paso de los siglos… al menos en “intenciones”… que la tesssnolohía parece que sí que va consiguiendo perfeccionarse… alcanzando gran perfección y “rendimiento”…

  36. filoabpuerto dijo:

    CALMACHICHA:

    En lo del mito en torno a las emociones o su expresión, me refiero a que aún no tenemos claro si es conveniente expresarlas o “maquillarlas”: Por ejemplo muchos hombres consideran que expresar tristeza o miedo es sinónimo de debilidad y aunque sientan esto no lo manifiestan a los demás. Los chicos en clase también reproducen estos comportamientos en gran parte y sí expresan la agresividad, el coraje, porque lo entienden más “masculino”.

    Seguimos arrastrando la concepción judeo-cristiana de que el cuerpo no es tan “excelso” como la mente y por ende, sus manifestaciones (las emociones y sentimientos se asocian más a lo corporal) también son “inferiores” y a veces “vergonzosas”.

    Parece, que , como dice KOLDO, sólo se nota el “notable” avance en tessnolohía

    Saludillos

  37. Calmachicha dijo:

    Entendido, Filobpuerto. Aunque no lo veo un mito.
    Mientras la sociedad considere que una mujer es débil y la proteja, compadezca y defienda porque llora, o tiembla; mientras la sociedad recule ante u obedezca a un hombre porque agrede verbalmente y se le adivina una violencia, será cierto que esas emociones tienen esa utilidad o efecto.
    Hay un entramado, una especie de acuerdo tácito, entre el colectivo y la intimidad, que hace que eso funcione.

    Por eso, que la emoción bélica, yo quiero que se reprima al menos, si no se la consiguen extirpar.

  38. Adolfo dijo:

    Para mi que estamos en la sociedad de los “supuestos” enfrentada a la sociedad de los “hechos”, quiero decir que, todos -unos más otros menos- mantenemos un status social, un rol, y al chico le corresponde cierta tozudez, virulencia, formas más o menos “dominantes” aunque sean sutiles enfrentadas a las otras más sutiles de las mujeres. Si observáramos un comportamiento que se salga de la casilla de juego, veríamos esos casos como excepcionales, que esconden algún tipo de problema o que viven una situación emocional puntual que altera el carácter. Es así, somos así y convendrán en que frente a la sociedad de las estrellas está la sociedad de los contenedores, el ruido y la hipoteca. Y que si un chico mostrase su condición de especial sensibilidad, sería tachado, increpado o quedaría destacado como una especie inusual, por eso, se guardan los sentimientos y nos expresamos de acuerdo a lo que se espera de nosotros. Yo creo que vivimos en un estado de franca falsedad. Somos actores, extraordinarios comediantes y en muy escasas ocasiones, todos, incluidos los comentaristas precedentes muestran/nos nuestros sentimientos, los flancos débiles, nuestro rostro sin mascara. Pienso que esto seguirá así y no es una prioridad cambiar nada al respecto. Si en cambio, deberíamos avanzar en la idea de respeto y diversidad en las formas de expresión de los seres humanos, y en el modo de contemplar el arte o la naturaleza y la sensibilidad que estos mundos transportan, tal vez así, comprendamos que a pesar de las apariencias, somos ante todo seres delicados, frágiles y que nos mueven los sentimientos. La percepción que se produce en nosotros ante cualquier hecho, no diferencia el sexo.

  39. Lem dijo:

    Adolfo, creo que cometes una contradicción. Dices que no es una prioridad cambiar nuestra forma de “actuar” pero sí la idea del respeto y la diversidad de formas.
    Los chicos que se comportan como “forma chico”, lo hacen, como todos, por sentirse integrados. Da igual si la “forma chico” que tienen idealizada es la correcta (ídem, las chicas).
    Cómo vamos a aprender a respetar a los demás si no es una prioridad el acabar con los estereotipos.
    Las niñas quieren bailar y ser guapas como en high school, y los niños jugar como messi.
    Todo lo demás es rarito y sospechoso.
    Y esa es la realidad que estamos criando.

  40. Adolfo dijo:

    Es así Lem, esta es la sociedad en la que vivimos, la que ordena las cosas. Si el “poder” quisiera que fuese de otro modo, harían algo al respecto, pero no es el caso, todo es testimonial, la administración no combate estos “vicios”. Por eso insisto en que vivir más el mundo de la creación: el teatro, la música, la pintura, la literatura, o el cine, nos hará argumentar de otro modo, desde un punto de vista más basado en la percepción personal, en él residen los sentimientos, lo más genuino de cada uno. Los IES son más proclives a visitar centros de carácter técnico que museos o exposiciones de pintura. En cambio, estos chicos -o los que lo fuimos- de mayores tienen una tendencia mayor a beber en la fuente del arte más que en el de la ciencia. Es una tendencia más natural, al fin y al cabo no hay nada más emocionante que vivir la agitación de otro ser humano plasmada de cualquier forma. Siempre deja resaca. Todos somos iguales frente al “arte”.
    El fantasma de rol saldrá con más facilidad si enfrentamos al sujeto con lo que percibe ante la contemplación de cualquier modo de expresión. ¿Coincidimos?.

  41. Lem dijo:

    Coincidimos coincidimos, pero sólo en la segunda parte.
    Aunque creo que da igual que las visitas sean a museos de ciencia o museos de arte. Ojalá fueran a ambos. Pero creo que la educación, hoy en día, se basa más en mantener contenidos a los chavales en aulas, intentando que no se hagan daño y no hagan daño a los demás. Y sólo con eso, ya están las ocho horas.
    Por el contrario, creo que las instituciones sí hacen mucho. Quizá sólo por quedar bien ó quizá porque en este caso, no se gastan un duro, pero el caso es que las leyes protegen a todos (aunque sólo sea en teoría) independientemente de su apariencia y condición.
    Algo que en la calle no sucede.
    Claro que hablamos de un país donde no hace muchos años violar a una prostituta no era delito, aunque sí ser homosexual. Y una bofetada a la mujer, nunca estaba de más. Los niños pertenecían a los padres, y las mujeres que no se casaban eran solteronas amargadas o marimachos.
    Sobre el papel, realmente hemos avanzado muchísimo. No tanto en la mentalidad de la gente.
    Los esterotipos, y la frase “cuando el río suena agua lleva” son dos cosas que borraría de la faz de la tierra.

  42. Eloísa dijo:

    Me han parecido muy interesantes los comentarios de pSiLoCyBeR y LaShIpOtEcAsDeObAmA, me parece que son del mismo usuario…creo que los cálculos sobre la cantidad de dinero que mueve este negocio se quedan cortos. Por cierto me ha venido a la cabeza una frase de una canción de Joaquín Sabina que dice “No a la droga, dijo el camello”¿?¿¿?¿¿?¿A qué se referirá exactamente?

    Pues conmigo no comercian. Al menos con ese producto.

  43. Adolfo dijo:

    Ok. Lem, tocado y hundido, pero yo hablaba de 2009, de los chicos de los IES. Respecto a todo lo que dices, de acuerdo en el 60%, porque efectivamente aquella sociedad que describes yo la he conocido de soslayo, es decir, es verdad que había una parte cutre de la misma que vivía bajo esos estereotipos, pero lo más común no, solían ser gente noble y sana, educada y respetuosa, aunque temerosa de “la ley y el orden”. En mi casa nunca hubo una bofetada, ni sabía que violar a una prostituta fuese algo que no tuviese la consideración de delito. Si es cierto, que vivíamos a la sombra del Régimen, y ya sabes, la Iglesia y su moral de los cojones, hizo enfermar a más de uno/a, en fin tuvimos la talla moral del dictador y su piadosa familia. Así la clase dominante e influyente en cada rincón del país, de un modo u otro trataba de reflejar esa conducta, pero la gente de bien no creo que participara de tanta mediocridad. También es verdad, que sin querer-queriendo unas veces por obtener votos y otras prestigio, y con el esfuerzo de líderes de colectivos marginados o sensibles a asuntos como el sexo o la igualdad entre hombres y mujeres, han logrado cambiar sin duda los perfiles de aquella España en blanco y negro. La mentalidad también ha avanzado, lo justo para ir cambiando costumbres, modos o puntos de vista. Saludos.

  44. Koldo dijo:

    Además del asco o repugnancia íntima, intrínseca, al hecho de asesinar al prójimo (el “asco sobrevenido” parece, como mínimo, bastante “curioso”), creo que existiría -y podría darse- otra poderosísima razón: sentirse engañado y manipulado.

    Creo que sólo cuando estamos plenamente confiados y convencidos de que nuestra causa es justa, que es lo que “debemos” hacer; por nosotros mismos; pero, sobre todo, por nuestros seres queridos, por “los nuestros”, en general… sí tendríamos esa “fuerza moral” y psicológica suficiente para hacer de tripas corazón (nunca mejor dicho, en este caso…) y obviar el dolor y sufrimientos ajenos… y seguir “asesinando”.

    Pero, cuando sentimos que se nos ha estado engañando y manipulando, ese “velo” (por el motivo -objetivo o no- que sea) se “cae” o se difumina… lo suficiente… para facilitar que nuestro sistema nervioso e inmunológico nos “recuerde” (y nos haga recuperar) la náusea “natural” que debemos sentir al infligir dolor o muerte a otros semejantes… Nos “revolvemos” y conseguimos una fortísima fuerza moral para “bloquearnos” y prometernos que -”nunca mais”- volveremos a matar a nadie… bajo ninguna circunstancia…

    Quizá esa fuera otra 2ª posibilidad para la reacción espontánea y de absoluta contricción realizada por nuestro amigo Tyrone… Sintió que todo era mentira (incluidas las famosas “armas de destrucción total” esas…).

    Por este motivo, la propaganda de guerra -y sus consecuencias- siempre resulta imprescindible. En sociedades suficientemente democráticas, los contrapesos informativos consiguen -casi siempre- que la verdad acabe triunfando… nunca suficientemente “pronto”… nunca suficientemente “clara” o absoluta.

    En cualquier caso, estoy convencido (visto los años vividos en mi propia piel en tiempos de “don Francisco”) de que siempre se engañan -y se mantienen en el engaño- sólo aquéllos que así lo prefieren y lo deciden… Resulta mucho más “fácil”… aparentemente, supone un menor “esfuerzo”: siempre se puede decir (en el presente y, sobre todo, en un futuro) que era lo que “todos pensábamos”; que era lo que a todos habían conseguido “hacernos pensar”…

    ¡¡¡Qué comportamiento más universal, atemporal y cobarde…!!! Pero, en fin, me da la impresión que todos semos ansí… Seguro que yo también (¿o no?)

  45. pSiLoCyBeR dijo:

    Recuerdo que al poco tiempo de la muerte de Yaser Arafat, a finales de 2004, se transmitió por TV un documental de Michael Moore donde entrevistaba a Shimon Peres, presidente de Israel desde Junio de 2007.

    A la pregunta de “¿Llegará algún día la paz entre palestinos e israelitas?”, éste respondió cabalísticamente: “Entrarán en juego factores que hasta ahora no se habian tenido en cuenta” No sé a qué se refería, pero ya nos enteraremos…

    http://www.monde-diplomatique.fr/cartes/mondearabe

    Si al Islam le ha costado 1400 años llegar a la expansión actual, quizás al Viento de la Paz le cueste un poco menos.

  46. La dama dijo:

    He estado una semanita sin in ternet y a la vuelta me encuentro con lectura para una hora. El debate me ha parecido fascinante.
    Me ha llamado la atención “realista”. ¿De qué mundo vienes, querida/o? La sociedad nos obliga a la hipocresía, a la represión. Y da igual el modelo político en el que vivamos. No siempre podemos decir lo que pensamos (podemos herir profundamente al “otro”) ni hacer lo que queramos. Esas son las reglas que debemos cumplir para obtener el beneficio de vivr en sociedad.
    Son dos palabras desagradables, que se pueden disfrazar, por ejemplo, con las palabras “habilidades sociales”.
    Ser hábil socialmente es saber desenvolverme en la selva social. Vivir y dejar vivir, sobrevivir sin matar…
    Largo el tema de los roles hombre-mujer. Tengo un alumno extremadamente sensible. Y detrás de él hay una madre sobreproctora. ¿Eso confirma la regla?
    No deberíamos escandalizarnos porque los chicos sean “chicotes” y las chicas “señoritas”. Somos mamíferos, con rásgos biológicos bien definidos, que separan los sexos con fines reproductiovos y de supervivencia. ¿Tan difícil es recordar esto cuando analizamos los comportamientos ligados al sexo?
    Bueno, pues ya he terminado de momento.
    Con la nieve en lo alto del monte, un besazo a todos.

  47. Tana dijo:

    H@la,
    Referente a los roles de sexo ¿alguien puede definirme la identidad de un personaje como Esperanza Aguirre? Parece que es mujer pero con manejos pretendidamente masculinos (prepotencia, brotes de soberbia, intimidación, violencia -al menos gestual y verbal según se aprecia públicamente-, y otra serie de lindezas).
    Sigo pensando que todos esos comportamientos no vienen derivados del propio sexo sino del seSo que se cultive y haga prosperar.

    Del artículo “Psiquiatría del horror” de Paloma Aznar sobre la situación en Gaza y las consecuencias de la violencia constante, una frase atribuida a Gandhi: “Me opongo a la violencia porque cuando parece causar el bien se trata sólo de algo temporal, el mal que causa es permanente”.

    http://www.elpais.com/articulo/internacional/Psiquiatria/horror/elpepuint/20090131elpepuint_13/Tes

    Si el enlace no funciona podéis ojearlo en El País de hoy domingo.

  48. Adolfo dijo:

    Bla, bla, bla… a la hora de la verdad unos verdaderos hijos de puta.

  49. Koldo dijo:

    “pSiLoCyBeR”: Muchas gracias por el enlace con Le Monde Diplomatique. Toda la cartografía a disposición del usuario es muy buena, excelente.

    Aunque, quizá, este “hábitat” no esté “inventado”, precisamente, para “esto”… creo que, abundando en el tema de la paz en Oriente Medio… ¡¡jamás existirá!! ¿Pesimista? ¡No! ¡Qué va! El Estado de Israel -su creación, su imposición, su existencia- es profundamente injusto e injustificado… por más holocaustos que queramos poner al otro lado de la balanza…
    Fundamental y primordialmente… ¡¡¡para los palestinos!!! (¡claro está!)… Me parece tan evidente, que no necesitaría de ninguna línea más.
    Digo yo que, si lo que realmente se hubiera perseguido era una compensación histórica al pueblo judío (y un “castigo” ejemplar e histórico a Alemania)… lo más “lógico” hubiera sido acotar algún territorio como “propio”… ¡¡¡en el corazón de Alemania!!! (por ejemplo), ya que la última y más letal exterminación se realizó por los nazis alemanes… Aunque también (¿por qué no?) en nuestra propia España, en Rusia, en el Vaticano… y en tantos y tantos lugares donde -históricamente- fueron perseguidos y despojados.

    Eso sí… Que también habría que dar un territorio -y un estado- propio a gitanos, aborígenes australianos, indígenas amerindios, beréberes, kurdos… ¡y tantos y tantos pueblos masacrados y borrados de la Historia… despojados de su lengua o costumbres o religiones o identidad propia!

    Lo de un territorio o enclave “occidental” en los mismísimos co__nes de Oriente Próximo… es ya un auténtico “clásico”. Desde hace 1.000 años (por no querer irse más “atrás”). Es pura geoestrategia…

    Pero no quiero continuar, porque -se supone- que nos hospeda un psicoterapeuta y todo “esto” se refiere a “guerra” y “paz” de territorios, de pueblos, de Historia, en suma… Don Luis (quiero interpretar) seguro que estaría más interesado (¡ojo! que me refiero “en” su blog…) en las “guerras” y “paces”… interiores, del alma de cada uno de nosotros… como individuos o como colectivo de personas “sintientes”… Que, ya de por sí, es materia bastante densa y extensa como para poder tenernos bastante entreteniditos… ¡¡¡y discutiendo!!! (que, al fin y al cabo, es lo que le da vidilla al “Unicornio” ése…)

    En cualquier caso, una de las grandes virtudes de este blog es que cada cual dice siempre lo que le viene en gana (¡bendita terapia!)… Y eso, precisamente, es lo que más te “engancha”… además del estilo de Muiño y su campo: la psicología.

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