QUÉ CARA TIENES

Montesquieu, el pensador francés, resumía lo que pensaba del mundo judicial con esta tremenda frase: “Vistos los testigos de cargo y de descargo, y tu cara, y tus orejas…yo te condeno”.

Cien años después de la muerte de Montesquieu, un médico italiano llamado Cesare Lombroso decidió darle un aire científico al racismo y publicó el libro que le hizo famoso. Se titulaba “El hombre delincuente” y en él defendía como hecho objetivo que la herencia genética y la influencia de enfermedades nerviosas eran la causa de la delincuencia.
Mezclando frases sueltas de filósofos griegos y un supuesto conocimiento empírico del tema- que nadie le reconocía hasta entonces- Lombroso consiguió convencer a la sociedad de su época de que a los criminales se les reconocía por su rostro.
La cosa, según él, estaba clara: el delincuente nato presenta toda una serie de anomalías y estigmas degenerativos. De hecho, todo él es un ser atávico producto de la regresión a etapas primitivas de la humanidad, un ser hipoevolucionado que ha sufrido un salto atrás hereditario.
Gracias a dios (al dios racista de Lombroso) esas taras se muestran en su físico externo. Según este médico, el delincuente nato tiene frente huidiza, es corpulento, posee unos pómulos muy desarrollados, es extremamente piloso y tiene las orejas en forma de asa. O sea, simplemente, es una persona con rasgos de alguna etnia diferente.

Lo que hizo Lombroso fue, en realidad, intentar dar estatus científico a una teoría que está presente en el imaginario colectivo. Según esa hipótesis nunca comprobada, la tendencia al mal de ciertas personas se nota en sus rasgos físicos. Por supuesto, nadie ha conseguido nunca dar la más mínima consistencia a esa teoría. Pero sigue presente en nuestra imaginación.

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No hay más que ver el cine que nuestra cultura ha fabricado para darnos cuenta de que seguimos teniendo la esperanza de que a los malos se les distinga por su cara. Todos identificamos el rostro peculiar de los asesinos de película. Sus rasgos físicos, su mirada, sus gestos… Todo les delata.
Y si nos paramos a observarnos en la vida cotidiana, vemos que seguimos teniendo la esperanza de que la cara sea el reflejo del alma. Creemos que ciertos rostros angelicales o ciertas caras de malo significan algo más que rasgos físicos.
El paso siguiente es rápido. Podemos llegar a creer que alguien que tiene facciones de una etnia diferente a la nuestra es más peligroso.
Pero la realidad se encarga de demostrarnos que la detección del mal no es tan sencilla: los malvados no tienen una cara especial.
Y si intentamos detectarlos por el físico, es muy fácil que cometamos errores fatales. 

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38 comentarios sobre “QUÉ CARA TIENES”

  1. luis muiño dijo:

    Los dibujos son de Vania Zouravliov, un artista ruso que consigue crear rostros inquietantes. Me gustan porque, en realidad, sus personajes no tienen cara de malos. Pero yo nunca estoy tan seguro de que no lo sean. O de que sí…

    Si os apetece leer acerca de los sesgos racistas y nuestra tendencia a juzgar por la cara (aquello de \”si me gusta tu rostro, es que eres buena gente\”), Stephen Jay Gould tiene artículos muy contundentes en “El pulgar del panda” y “La falsa medida del hombre”.

  2. Manoliño Captura dijo:

    Algo parecido defendió el doctor Antonio Vallejo-Nájera tras la Guerra Civil española (http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Vallejo-N%C3%A1jera). Una vez más, y esto no es un ataque al autor de este blog, del que soy fiel seguidor, lo malo pasa fuera de nuestras fronteras y por malignos pensadores extranjeros.

  3. Cuarto Mealieno dijo:

    Y sigue pasando dentro de nuestras fronteras. El Doctor Cabrera que se Cabrea con los que tienen una cara que a él no le gusta (aunque tiene la cara de salir en Cuarto Milenio y decir que es científico) ahora anda defendiendo las ideas de Lombroso ¿Será por su origen militar?

  4. Lonicera etrusca dijo:

    Muy interesante como siempre.

    Dejo un link con un estudio (que curiosamente había leido hoy) relacionado con ese tema, es un analisis la revista newscientist para indagar al respecto re la relación entre la personalidad y el rostro.

    “[...]Now we would like you to help explore the relationship between facial appearance and personality in a project devised for New Scientist by Richard Wiseman of the University of Hertfordshire and Rob Jenkins of the University of Glasgow.[...]”

    http://www.newscientist.com/article/dn16269-want-to-get-your-face-on-the-cover-of-bnew-scientistb.html

    Quizá estudios así, o más bien, las generalizaciones que se extraen de ellos, sean algo peligrosos ¿no?

    P.D.: Aceptan cobayas hasta el día 12 jajaj

  5. Adolfo Morales Corde dijo:

    ¿Serías capaz de distinguir a una mujer fiel de una adultera?, creo que os resultará tan difícil cómo distinguir a un hombre fiel de un adultero. ¿O no?. Que opine quien tenga experiencia sobre el tema. Por aquí moran que lo se de buena tinta. El post de hoy, es un recurso más que habla sobre la estupidez que a tantos simples les costó vivir al margen de una sociedad que se cree equilibrada y justa. ¡Pantomimas caballeros, pantomimas¡.

  6. hipatia dijo:

    El artículo científico que habeis puesto dice que los hombres tienden a gustarle más las mujeres que se parecen a sus madres y las mujeres los hombres que se parecen a sus padres. ¿Esto tiene alguna prueba que lo respalde? ¡Ugh! La idea no me agrada del todo…Si que había oído eso de que buscamos personalidades parecidas a las de nuestros padres pero no la cara.

  7. Unicornio dijo:

    Estimado Sr. Muiño:

    Por eso los Unicornios ocultan su Cuerno Espiralado, jejeje.

    Esto de la fisiognomía ya se las traía desde los griegos, como bien menciona. Ahora, armados “científicamente” con esa poderosa herramienta llamada estadística (que al no saber usarla se convierte en arma de dos filos) se pretende correlacionar rasgos faciales con rasgos de carácter… cosa que no es lo mismo, pero es igual (Vicente Fernández dixit).

    En verdad, pareciera que no hay nada nuevo bajo el sol. Lo que existe es la continua iteración de ideas erróneas a las que hay que ponerles freno, cada que vuelven. (¿De ahí el surgimiento de la frenología? Jejeje, es broma).

    Un saludo y gracias por el artículo.

  8. un copo de nieve dijo:

    Pues en este tema, creo que todos alguna vez hemos juzgado a alguien por su cara, aunque sea un poquitín. Pero, ¿no serán los gestos, las miradas, los que nos delatan más que unas facciones? Observar cómo una persona se mueve puede darnos alguna pista, pero es difícil y arriesgado juzgar por las apariencias. “Por sus hechos los conoceréis…” Claro que los hechos pueden dar lugar a varias interpretaciones según el juez que los juzgue o la persona que los manipule. Total, “que nada es verdad ni es mentira” y que la cara no es el espejo del alma.

    Uno sobre malas interpretaciones:

    Un parado va a las oficinas del INEM a buscar trabajo. La funcionaria de turno le dice ¿le interesa de jardinero? A lo que contesta cabreado el parado:
    Sí, ¡pa dejar dinero estoy yo!

    Ja ja, buen chiste.
    Eso significa…
    qué chiste más malo.

    Qué cara tienes…
    Pues sí, algunos tienen un morro que se lo pisan.

  9. pau dijo:

    Ibas contando lo que pensaba el tal Lombroso sobre el cara-malo y he visto al Botín, clavadito…
    ¡Qué susto!
    La cara es el espejo del alma, eso dicen. Y las mujeres se fijan, antes de decidir con quien van a procrear, en los ojos del hombre y en su paquete. La mía, de tan vergonzosa que era, no osó bajar la vista, así le fue.

    La naturaleza es sabia. Si las mujeres dicen que los ojos hablan es que hablan.
    Sin ir más lejos hoy me he liado con una chinita (no penséis mal, no va por ahí) que no sabe ni papa de español.
    Hablaba un chino parecido a un alemán algo más melodioso, yo el castellano. (No sé el por qué los catalanes creemos que hablando en castellano, un chino nos va a entender mejor. Mañana pruebo con el catalán, igual suena la flauta) Después de varios esfuerzos he creído que entendía mis explicaciones técnicas, pues no paraba de decir con ahínco: ti, ti, ti; hasta que la he mirado a los ojos.
    Y… OH! Esos no engañan. Estaba de mi hasta donde más escuece y había decidido que, antes de soportar más bobadas de aquel infiel, prefería arriesgarse a repetir el trabajo.

    Ya ves… al final ha entendido o ha aprendido a engañar con la mirada. Mañana os diré.

  10. Lem dijo:

    Sunpongo que alguna vez, aquello de la fisonomía tuvo su aquel. ¿Os habéis fijado que en las fotos antiguas de postguerra, todos los chicos del pueblo son feos? Sin que nadie se me ofenda, los niños de hoy en día son todos guapísimos en comparación con esos orejones mal encarados de antaño.
    No será que una buena crianza influye (y mucho) en la guapura de las personas. Y no sería que, precisamente, las personas con menos recursos eran las que más fácilmente podían acabar cometiendo delitos.
    Hoy en día, por fortuna, la mayoría de la gente está razonablemente alimentada. Los niños se aguapan, pero sigue habiendo delitos. Claro que no es lo mismo que te robe un banquero, tiene otro encanto.

    Y yo no me fiaría mucho de que las mujeres lean en los ojos, y me iría a un todo a cien a buscar un intérprete de chino.

  11. La dama dijo:

    Pues no, Lem, no estoy de acuerdo contigo respecto a la belleza de los niños de hoy en día. Son iguales que sus abuelitos, igualitos, igualitos. La cuestión es que sus ojos no son tan tristes (salvo variadas excepciones), las fotos se las hacen en color y no llevan los criminales cortes de pelo de entonces.
    Y los delitos son los mismos, o más, si me apuras. Hay mas población, hay más posibilidades…

    No, yo no sé leer en los ojos ajenos, pero sí en los actos: “obras son amores y no buenas razones”
    Se leer en la voz, en el gesto. Se leer el miedo y la alegría, pero se me escapa la mentira, el engaño frío. Detecto el amor y el odio en la voz, pero los ojos, ¡qué difícil es mirar a los ojos, salvo cuando se ama!
    Los ojso taladran, observan, analizan, pero es el corazón el que da el veredicto.
    Uy!, que me pongo poetico-melancólica… Será por la nevada que tiene esta mañana mi aula vacía. Será por el blanco que cubre la carretera y los campos.
    Así que me voy con mi tristeza filosófica a otro sitio. (el bar del pueblo, a tomar un cafetito caliete y marcharme a casa, que sigue nevando y no me quiero quedar aquí…)

  12. No sacado de internet dijo:

    Supongo que detrás de eso está el “parecía una persona normal”, que suelen decir los vecinos de un asesino. Seguimos sorprendiéndonos cuando una persona “normal” hace algo “anormal”. Debe de ser nuestro afán por etiquetar, catalogar, enmarcar la realidad. Los asesinos debían caminar con un cartelito en la solapa que los identificase. En realidad todo el mundo, como los que trabajan en los supermercados (Cajero/a, almacén, encargado/a…), así todo está más “conterolado” y todos nos sentimos más tranquilos.

  13. Adolfo Morales Corde dijo:

    Los nazis también nadaron en esas aguas. Los europeos de algún otro modo también hemos sido complices en esto de “ser diferentes”, es el mismo discurso que hoy tenemos sobre ser de izquierdas o de derechas, dicho sin partirme de risa claro, pero ahí sigue estando el límite, ser diferente, ser del sistema o ser un arquetico, en fin tarde o termprano alguien vendrá y nos despertará de la estupidez y volverán los lamentos.

  14. Koldo dijo:

    Pues yo estoy con el famoso refrán: “la cara es el espejo del alma”…
    Aquí, como en todo, el tema es que hay que saber ver y hay que saber interpretar… Y es muy difícil hacerlo “bien”… que prejuicios, claro está, los tenemos todos… en casi todo y casi siempre… sin poderlo evitar; automáticamente.
    Pero creo que, sobre todo si se tratara de alguien que -ya antes- conozcamos, todos seríamos capaces de, al ver entrar en la oficina a un compañero, “adivinar” si viene cabreado o con falta de sueño o con algún trastorno de salud, etc. Exactamente igual que a tu cónyuge o a un hijo (¡¡qué decir de los hijos… sobre todo a una madre…!!) o a un vecino…
    O, a un desconocido, si viene de buen talante o no; con qué intención; amigable o prepotentemente; feliz o dolorido o cabreado…
    Quizá, más que por la fisonomía de su cara, más bien, por sus gestos, su tono su actitud… como decía “La dama”.
    No sé si tendrá que ver con la capacidad empática y las neuronas espejo famosas, cierta “sensibilidad” que no tenemos por qué tener todos por igual… o, simplemente, con la de las ganas y disfrute de observación, comparación o extrapolación; pero el caso es que a mí me parece que, a base de hábito y voluntad, no resultaría muy complicado conseguir esa “habilidad”…
    Me ha gustado mucho tu comentario (de esos de “ajá”), “No sacado de internet”, en línea con los de Muiño. Tienes razón: todos nos reconocemos, más o menos espontáneamente, en ese tipo de prejuicios (el malo, siempre, “debe” ser, además, feo; el guapo es incapaz de ser malo…). Y, como recuerda Muiño, incluso es de lo más normal en casi todas las películas…

    En otro orden de cosas, es evidente cómo se pueden llegar a somatizar tantos y tantos problemas psicológicos… hasta tal punto que se manifiesten perfectamente en el semblante.
    Del mismo modo, los médicos saben cómo “leer” las caras a los que padecen tal o cual enfermedad… O a qué tipo de consecuencias, por ciertas carencias o excesos en ciertas vitaminas u hormonas… o, simplemente, alimenticias, dan lugar en rostros o cuerpo, en general, de un paciente…

    Recuerdo perfectamente cómo se definía en mi destrozadísimo libro de texto de Historia de 3º (Ediciones S.M. – 1969 – 130 pts.), de hace ¡40 años! -que aún conservo-, el aspecto del “Hombre de Neanderthal” (página 14): “…frente huída y aplanada con el arco supraorbital muy saliente…) (No he podido evitar la tentación de ir a comprobarlo: mi memoria, ignoro por qué, en estos casos, no suele fallarme casi nunca…). Así que se me ha escapado una risotada enorme y me he echado a reír mucho con la definición de Lombroso -casi idéntica- que nos cuenta Muiño.
    También recuerdo el “guiño” o “chiste privado” que nos hacía mi padre (luego, nos lo hacíamos entre todos, como una “contraseña”): cuando alguiente tenía un aspecto de auténtica acémila (así que, mejor, no intentar “virguerías” de complicada “trascendencia”) nos decía (obviamente, sin que el individuo en cuestión fuera capaz de oírlo): “…fíjate en su “ángulo facial”… Al principio, no entendíamos a qué se refería, en concreto… Luego, con el tiempo, nos resultaba a todos “evidente”… ¡y nos partíamos…!

    Yo no “creo” ni en razas más inteligentes que otras ni en “sub-razas” del tipo “delincuente” o “asesino”… Y lo entrecomillo, al igual que ahora, en la “guerra de los autobuses”, uno de los 2 bandos dice: “probablemente, dios no exista”. No sería capaz de justificar ni demostrar en qué se basaría esta creencia; pero, por aquello del beneficio de la duda y teniendo en cuenta que no resulta muy amable realizar prejuicios contra nadie… mejor dejarlo así. Como creencia, por mi parte; pero mejor así.

    Sí es verdad, por otro lado, que cada vez se leen más artículos presuntamente científicos (y digo “presuntamente” porque, al no serlo yo, no tengo forma de confirmarlos o rebatirlos) donde nos sorprenden con supuestas diferencias cerebrales de ciertos puntos concretos que son más o menos grandes; más o menos desarrollados; más o menos activos eléctricamente… que “delatarían” a cierto tipo de individuos… delictiva o intelectual o comportamentalmente…
    …Y, curiosamente, en ambos “sentidos”: al tener tal parte del cerebro tal característica diferencial… tal o pascual característica del comportamiento; y al revés: tal comportamiento o situación, dan lugar a tal cambio cerebral…

    Pero es cierto que, al igual que nos “dejamos” influenciar por la química de neurotransmisores, la simetría de los rostros (al parecer) da lugar a que lo identifiquemos (de forma absolutamente inconsciente) con la salud del otro… y, por tanto, con una mejor “candidatura” al intercambio de fluídos y genes… con vista a la perpetuación de la especia… ¡claro está! (¿o qué os creíais…?) Y, a partir de ahí, cada vez hay más y más experimentos comportamentales sobre la lectura que hacemos de los rostros… que muchas veces nos llegan, desde la prensa, como de un auténtico juego cirquense…

    Mi prejuicio más personal con relación a los rostros es la sonrisa. Fundamentalmente ese tipo de sonrisa abierta y espléndida -tipo yanki, enseñando dentadura…- que les sale tan “perfecta” a muchos, cuando van a dirigirse a ti, sobre todo, en el trabajo… La identifico con una auténticamente ensayada “máscara”: “me” oculta la realidad del individuo que tengo delante, su “esencia”, su intención… Me despista mucho; me “retrasa” en mi análisis automático de rostros (alguno semos ansí…). Tenéis que reconocerme que si se te acerca alguien evidentemente cabreado… es más “fácil”… aunque parezca un contrasentido: “sabes” de qué va… y evidencia una debilidad… que te da cierta ventaja, aunque sólo fuera de entrada.

    En cuanto a etnias… Recuerdo perfectamente un viaje que hicimos mi hermano y mi hermana, siguientes a mí en edad, hace ya unos 30 años, entre otros lugares, a Egipto y Turquía. Hicimos un trayecto en un tren “normal” (yo diría, más bien, de 3ª) desde Cairo a Asuan… Los egipcios de entonces (supongo que será igual ahora) iban muy pegados unos con otros en los asientos… y, casi, en los maleteros de encima de las ventanas… Y, al principio, estábamos totalmente seguros de que nos iban a rajar de arriba a abajo: nos parecían auténticos asesinos… Hasta que empezamos a charlar (en inglés… más o menos) con ellos, preguntándoles cómo se decía en árabe ésta o aquélla palabra… Y se nos quitó completamente ese prejuicio. Ya éramos capaces de “leer” los ojos (como dice “La dama”) y no encontrábamos diferencias con los españoles o suecos…

  15. Protesic dijo:

    “… tal o pascual característica” jajaja ¡Koldo, salao! ;)
    Pues os diré: sospecho que intervenir quirúrgico-estéticamente la fisonomía, sí define un cambio en la psicología, en el carácter (y no me refiero a corregir imperfecciones acomplejantes o a un resultado malogrado).

  16. La dama dijo:

    Mi ex, cuando quería ironizar y de paso desfogarse de las barrabasadas que hacían sus alumnos de secundaria, les llamaba “neandertales” o “cromañones”, según el día. Mis hijos se partían de la risa con ello. Ya ves, koldo, siempre etiquetando…
    Yo no creo que el físico de las personas indique mucho, pero observando, observando… sin generalizar, sí hay alguna característica común. No me fijo en los zapatos de las personas, pero sí en sus manos. Esas si que hablan del esfuerzo, del trabajo, de lejías y martillos… No sé si el cerebro cambiará por dedicarlo a algo muy concreto, pero las manos sí. Manos de banquero, de oficinista, de albañil, de cocinero, de profesor, de señorita, de marmitona…
    Bueno, que sigue nevando y está precioso el monte y las ramas de los paraísos desde este lado de la ventana…

  17. pau dijo:

    Pues sí, llevaba razón. Ni catalán, ni castellano, fueron los ojos.
    Entendió mis explicaciones o vete a saber si la sabiduría oriental hizo que supiera lo que deseaba de ella.
    Sabiduría oriental… Ya estoy generalizando con respecto a la raza.

    La verdad es que por mi experiencia no sabría decir quien es más inteligente, si un indio pito de la amazonia peruana, un senegalés, un blanquito limeño, un…
    Me gusta la serie CSI, en ella los malos son guapos o feos, altos o bajos (en un episodio era un enano), rubias, morenas, hetero, homo…
    Hace poco, todos lo recordarán, unos chavales de buena familia, colegio con uniforme y escudo bordado, de Barcelona, quemaron viva a una indigente, mofándose de ella mientras ardía.
    Los diarios del momento se escandalizaban. -¿Hemos creado monstruos?- decían.
    -¿Cómo es posible tanta crueldad en un lugar como este?- se lamentaban.
    Eran chicos guapos y bien vestidos, no les faltaba de nada, ni aguarrás ni cerillas.

    ¿Sabían ustedes que una parte importante de los judíos israelíes no consideran a los palestinos como seres similares a ellos?
    ¿Cómo hemos llegado a eso? Bueno… mejor decir, cómo han llegado a eso.
    De la misma manera como se llegó hace setenta años a Auschwitz, una minucia generacional después de todo.

    Hace muchos años, un buen amigo de Benavente de mi misma edad, vino por cuestiones de trabajo a Barcelona, se quedó unos cuantos años he hicimos mucha amistad. Un día me confesó que, de pequeños, en la escuela, el cura los convenció que los catalanes eramos tan malos que nos crecía el rabo como a los demonios. Nos hartamos de reír, fue divertido. Pero con los años eso te preocupa, nos enseña hasta donde puede llegar el odio y el rencor, las obsesiones… El cura debió conocer un catalán con un rabo de muy señor mío durante la guerra y se ofuscó.

    ¿Razas, culturas, civilizaciones… buenas y malas?
    No. Tan solo es tener o no la fortuna de haber nacido en un lugar, un momento o una situación determinados.

    Leyendo a Koldo he recordado que un amigo marroquí me comentaba que mi manera de hablar, relacionarme y sonreír era muy igual a la suya. Y pensé… malo. Los magrebís mientras sonríen te estafan; pero estudiando su historia pienso que nosotros podríamos ser peores, nos deberían temer más. Además está nuestra seriedad, sobriedad… cara, muchas veces, de pocos amigos. Los imagino atenazados por el miedo, rodeados de gente que los mira de reojo… y, claro, se unen entre ellos, nunca van solos en el Metro.
    Y sí, los norteamericanos te matan mientras te dicen: sorry friend con una sonrisa.
    Variedad que no falte. Y encima nos quejamos.

    Un saludo.

  18. Koldo dijo:

    Esto va “por” y “para” don “Pau”… que, leyéndole aquí y en sus blogs, evidencia una preocupación y fuerte cabreo por el “problema judío”, fundamentalmente, Palestina:

    ¿Recuerdas haber leído alguna vez algún artículo -científico- que demostraba que ciertas enfermedades y, sobre todo, ciertos fármacos (antibióticos incluidos) afectaban o resolvían mejor o peor en función de la genética (”raza”, en concreto, sí: r-a-z-a) del humano en cuestión?

    …Hasta tal punto, que se podía enfermar selectivamente y, también, se podía curar selectivamente…

    ¿Que por qué lo digo? Porque (ahora es el famoso momento “estelar” de: “tiemble después de haber reído”…) trascendió que eran científicos israelíes los que estaban “en ello” hacía mucho tiempo… con resultados ya contrastados y asombrosos… Vamos, que serían efectos tipo de “bomba” selectiva que sólo mataría a quien se quiere… aunque cayera -”a ciegas”- enmedio de la plaza del pueblo, abarrotado de todo tipo de etnias… y sólo afectaría a las “moscas” o “plaga” buscada (palestinos, camitas en general… ¡qué casualidad!)

    Por cierto, a pesar de que te veo muy versao y suelto con todo tipo de relaciones de razas y países diversos… Me da en la nariz que “los marroquíes engañan…” Oye, “Pau”, el señor Madoff ése… ¡¡¡seguro que es un magrebí camuflao!!! ¿A que sí? (¡¡¡Andá…!!! Pues si resulta que ¡¡¡es judío…!!!

    Como me gusta llevar la contraria, me vienes, esta vez, muy bien de sparring: cada vez tardo más tiempo en opinar y en dejar salir mis pre-juicios ante todos y todo… Sigo insistiendo en la nula (¡¡¡N-U-L-A!!!) diferencia entre razas… salvo las culturales… y, éstas, por cierto, todas me resultan con su propia lógica aplastante y adaptativa (homenaje al Sr. Muiño) a su Hª, geografía y circunstancias… Pero fácilmente entendible y comprensible (otra cosa sería “asumible”…) Por desgracia, este tipo de variedad, de riqueza social y sicológica, se está perdiendo vertiginosamente, quedando una uniformidad occidental cada vez más apabullante…

    A lo que voy, don “Pau”, es a que la sensación que tuve en mi única visita a Marruecos era como de un “viaje en el tiempo”: los colores, los olores, los sabores, las ropas, esa forma de tocarse (entre hombres, claro; que a las mujeres no puedes ni rozarlas), las medinas, los bazares, los niños alegre y libremente jugando y corriendo por las calles, los tintes, los curtidos, los cuenta-cuentos, los aguadores, los malabaristas… A mí me daba la sensación, como digo, de que estaba presenciando -exactamente- lo mismo que podríamos haber visto en cualquier punto mediterráneo o europeo… de hace unos cuantos siglos… De alguna forma, eran nuestros “hermanos ancestrales”, como auténticos “fósiles vivientes” de una forma de vivir ya superada… ¡pero propia!

    Bueno, espero que notes perfectamente que te lo digo con cariño y sin ninguna acritud…
    …Y perdón a los demás (Muiño incluido) porque, seguro que no estaría directamente muy relacionado (¿o sí?) con lo de las caras…

    Reconozco que mi falta de prejuicios… seguramente sea, a su vez, un prejuicio más: que todos somos diferentes y que no nos parecemos en nada… ¡¡¡Qué sé yo…!!!

  19. hipatia dijo:

    Los prejuicios son una forma de defenderse que tienen las personas. Un forma de facilitarles la existencia. Así muchos lo confunden con “intuición” y lo utilizan cada vez que se enfrentan con alguien nuevo. Ya que no sabemos como es una persona nos lo inventamos o deducimos de lo poco que podemos ver de ella y asi saber como actuar en el futuro. Todos tenemos pequeños o grandes prejuicios que juegan a favor o en contra de la persona que tenemos al lado. En algunos casos (y no digo en el caso de las razas, que es caso a parte) es lógico tener estos prejuicios pero lo ilógico es actuar deacuerdo a ellos o dejarse llevar por ellos (lo cual me recuerda a la genial Jane Austen con “Orgullo y prejuicio”). Hay que ser concientes de que estamos prejuzgando a alguien y actuar racionalmente. No entregarse a la idea que se ha hecho de una persona si no llegar a conocerla un poco y saber como realmente es. Esto no se puede hacer con todas las personas que se nos cruzan en el camino. Si hay una cajera en un supermercado que te trata mal asumes que es una mala persona y no te paras a pensar que ha tenido un mal dia. Aún así, problablemente no te enterarás de ello porque nunca llegarás a conocer como realmente es ni de tener una mínima idea, un esbozo.

    Con las caras y con el aspecto en general pasa lo mismo. Sin embargo este tipo de prejuicio es uno de los peores ya que ademas de decir de nosotros que somos superficiales hace que caigamos en un engaño más profundo. He visto muchos casos de hombres muy guapos que provocan en el sector femenino dos reacciónes totalmente opuestas: estan las chicas que creen que “todos los tios buenos son unos capullos” (lo cual es un escudo para no quedarse pilladas o que supuestamente les rompan el corazón) o la típica de “que me importa si lo que hagas es bueno a malo con ese culo”. Jajajaja, vale, es una gilipollez. No sé si habreís captado mi idea.

  20. Adolfo Morales Corde dijo:

    Koldo podríamos ver en algún sitio tu cara a ver que nos sugiere?

  21. Koldo dijo:

    Pues siento decepcionarte, don Adolfo; pero ni tengo “blog” ni “pagina güeb”… aunque sí 2 perritos que me ladran…
    Además, me quedé estancado en la fotografía y la diapositiva de soporte físico y revelado químico… y todo eso. Uno de mis objetivos para este 2009 es conseguir “entender” a una máquina de fotos digital (que lleva varada, al menos, un par de años) y una de vídeo que han traído los Reyes hace nada… ¡A ver si lo consigo antes de que se vaya la nieve y me pueda estrenar!
    Sin embargo, como sí nos permites ver la tuya (me refiero a tu foto, en tu página güeb) -”quid pro quod”-, da la impresión de que no te gusta dar muchas facilidades: se te ve casi de perfil y tras unas amplias gafas oscuras… Así que sólo interpreto, por lo cuidado de tu barba, que te gusta y te preocupa tu propia imagen (bronceado onnubense incluido)… aunque no nos quieras dar demasiadas pistas…

    Virtualmente, sólo “existo” en la dirección (http://www.margencero.com/magazine/photomaton1.htm) porque a uno de los colegas que editamos un libro de fotografía -¡hará ya 30 años!- se le ocurrió “colgarlo”… (Por cierto, el de la barba que aparece, es Salvi… no yo).

    Lo que suele llamar más la atención de mi físico es mi altura y mi corpulencia… Creo que mi cara sólo manifiesta la realidad: un auténtico “cretino integral” (adjetivo, por llamarlo de alguna manera, que solía utilizar muy a menudo mi padre… para referirse a cualquiera)… ¡pa qué andarnos con sutilezas! Al fin y al cabo, es lo que veo siempre al otro lado del espejo, las escasas veces -casi inexistentes- que me fijo… Luego, cuando se me conoce mejor y en persona, ¡¡se confirma!! ya no habría lugar a dudas…

    Total, que siento no poder ofreceros mi estupenda faz… por imposibilidad técnica: ni tengo casi fotos mías (no suele gustarme que me hagan fotos) ni, menos aún, digitalizadas… Que, os aseguro, no tendría ningún pudor en “colgarla” donde fuera… Total… ¡¡¡qué más daría…!!!

  22. Le Petit Ecolier dijo:

    ¿Lees todo lo que escriben los de ahí arriba? Santa paciencia… Puede que lo que escribió Lombroso fuese algo exagerado, pero pienso que… no sé, quizás tuviese algo de razón.

  23. Adolfo Morales Corde dijo:

    Koldo, ya somos dos cretinos. Saludos y bienvenido a 2009.

  24. Eloísa dijo:

    Esta teorías suponen un formalización de los prejicios, en este caso de Lombroso.

    Ya lo dice el refrán el hombre y el Lombroso, cuanto más feo más hermoso.

  25. Eloísa dijo:

    ¿Qué son “prejicios”? He querido decir Prejuicios. Es que es domingo… y muy temprano…

  26. Eloísa, con buenos propósitos para el 09 dijo:

    AUTOBIOGRAFÍA

    COMO EL NAÚFRAGO METÓDICO QUE CONTASE LAS OLAS QUE LE BASTAN PARA MORIR;
    y las contase, y las volviese a contar para evitar errores,/
    hasta la última,/
    hasta aquella que tiene la estatura de un niño y la cubre la frente,/
    así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón en el baño,/
    sabiendo que jamás ma he equivocado en nada,/
    sino en las cosas que yo más quería.

    Luis Rosales

  27. Koldo dijo:

    ¡Joder, “Adolfo…”!
    …¡¡Pues ya empiezas a caerme bien…!!

    Por cierto, que está muy bien el análisis que haces del problema palestino en la última entrada de tu blog: me parece muy completo… y se entiende muy bien. ¡Enhorabuena!

  28. susanamoo dijo:

    He escrito en mi blog un par de reflexiones sobre los genitales y el morfo-determinismo.
    Me acordé de ellos al leerlo, tienen tanta veraciada científica como las del Doctor Cesare Lombroso.

    http://www.susanamoo.com/2008/10/genitales-masculinos-y-morfo-determinismo/

    http://www.susanamoo.com/2008/10/genitales-femeninos/

  29. pau dijo:

    Vaya, amigo Koldo… es difícil ganarme en antirracismo, no te preocupes por la “sin acritud”, no me disgusto.
    Últimamente hablo con demasiado desparpajo y cachondeo y, ciertamente, hay cosas en las que la frivolidad debería evitarse.
    Por mi blog sabrás que tengo infinidad de amigos magrebís, algunos de ellos musulmanes y todos ellos de una honestidad a prueba de bomba.
    Hablaba del instante visceral que muchos de nosotros tenemos, En este caso al ser catalogados.
    ¿Cuántas veces no has sentido algo en tu interior cuando te han dicho: te pareces a tal o cual?

  30. pSiLoCyBeR dijo:

    Esto me hace recordar los tests de solución de conflictos, en que la estrategia usada por cada cual aparece simbolizada por un animal. El caracol, el zorro, el búho, el león y el osito tienen rostros que representan la huida, la negociacion, la sabiduría, la fuerza y la dulzura. Yo, cuando me como un champiñón, me convierto en un ratón. Pero según el paradigma cartesiano-newtoniano soy un hibrido de buho y caracol. O sea, mejor que no nos veamos la jeta.

  31. Adolfo Morales Corde dijo:

    Pues yo me miro y no me reconozco.

  32. YOYAYOYYAYA dijo:

    He conocido a gente con rostros angelicales que luego demostraron ser los mayores hij@@@ p@@@utas que he conocido en mi vida. Yo creo que los dichos y refranes los creó algún ser supremo o como poco algún desgraciado que tuvo alguna mala experiencia porque en este caso ” no te fíes de las apariencias “, la verdad es que es verdad verdadera.
    Un saludo

  33. Lem dijo:

    Y los guapos suelen caer bien por defecto. Quiero decir, sin que den otros indicios sobre su personalidad.
    Es más sencillo ser buena persona si los demás son buenos contigo y caes bien.
    Cuando una persona no es muy agraciada, sabes que ha vivido una lucha continua por ser aceptada. Y no sabes qué secuelas ha dejado esa lucha.
    Quizá para bien. O quizá no.

  34. difistinto dijo:

    Una tarde fui a casa de una amiga “algo bohemia” pero ns podemos permitir entusiasmarnos por lo nuevo , es de menor edad que yo y yo , por ahora, soy joven. Pero ella tenia mas tendencia en dar por supuestas las creencias ante las artes adivinatorias , su diversidad de efectos a la vida y sus secretos para ser astuta en un mundo que parece hecho de mundos invisibles.

    Al llegar a su casa, me mostró su ultima faceta de estudio, el mundo de la fisonomia. Se habia apuntado a un curso y estaba encantada. Yo, no tengo nada en contra, supe en ese momento que no era de mi interés, pero bien, acepto quien crea en ello, acepto que tenga “algo” de cierto. Todas las “cosas” tienen algo de cierto.

    Pero en su charla sobre lo aprendido me enseñó varias fotografías de narices, entre ellas habia una que decia ser de rostros no confiables. Yo lo miré atentamente, si, en realidad era la nariz peculiar que lucen muchos familares mios, tipica de la fisonomia genetica. Bien, no me sentí mal porque no la he heredado. ¿Pero pensar de aqui en no confiar en todos ellos por un simple rasgo? Me parecia bastante absurdo. Así que, aunque algo exista de cierto en este gran lio de saber lo que guardamos dentro y como andamos. Ya te digo! Por mucho que te duela o no quieras darte cuenta de que te engañan…. no creo que haya pistas exactas para materializar en un rostro los sentimientos que escondemos, las maniobras para avanzar sin ser generoso ante lo que te ha ayudado o la deslealdad.

    Es como pedir a quien amas , que venga a las 6 y cuarto , enamorado y dispuesto a no herirte.

    Paparruchas!!!!

    Si fueran los rasgos del rostro materialización de la actuación futura o de nuestro caracter. Os aseguro que mas de uno que conozco se hubiera mutado a algo muy extraño….

    Un abrazo a todos.

    Mon

  35. Koldo dijo:

    Acabo de leerlo en El País de hoy (copio y pego):

    “Lisa DeBruine, de la Universidad McMaster de Ontario, reclutó hace unos años a un grupo de voluntarios para jugar por Internet a una especie de dilema del prisionero. Cada voluntario podía ver en el ordenador la cara del otro jugador, y sólo con eso tenía que decidir si compartía con él su dinero o intentaba hacerle una pifia. La pifia, en realidad, se la había hecho DeBruine a todos los voluntarios, porque al otro lado del ordenador no había nadie. El supuesto jugador no era más que un programa, y las caras habían sido generadas por métodos informáticos. El resultado fue que la mayoría de los voluntarios había decidido compartir su dinero candorosamente cuando la cara del otro jugador era… ¡la suya propia!”

    …Sin comentarios, don Adolfo…

  36. Lem dijo:

    Sé que no está bien aprovecharse de un blog ajeno para difundir otras cosas. Pero de verdad, que a veces me asusta lo que leo:
    Mirad esto-http://molinapirate.blogspot.com/ y a ver qué os parece.
    Para enlazar con el tema, sería “vaya cara tienen” :)
    Bueno, que me parece peligrosísimo que ningún tipo de organización privada “regule” lo que se debe ver y lo que no en internet.
    Pido disculpas al jefe del garito.

  37. Koldo dijo:

    …Y, también, acabo de leerlo en el nº 34 (enero/febrero de 2009) de “Mente y Cerebro” (de Investigación y Ciencia):

    “Algunas personas muestran una facultad extraordinaria para situarse en la mente y en el sentimiento de otras; sin embargo, el talento de otras es menor. Este don existe, con independencia de la capacidad objetiva para leer las emociones escritas en la cara, capacidad que se reparte de manera desigual entre las personas. Los defectos de esta facultad merman considerablemente la vida social de los afectados.”

    “Al parecer, nuestro cerebro precisa de la dinámica facial del interlocutor para dirigir su atención hacia aquellas regiones con cuya ayuda leemos los sentimientos de los demás como si fueran un libro abierto. Si una parte de la cara permanece inmóvil, el reconocimiento de las emociones puede resultar imposible.”

    También, en base a diversos experimentos, demostraban que el MIEDO se reconoce casi exclusivamente en la mitad superior de la cara, mientras que sin boca, apenas puede vislumbrarse la ALEGRÍA

    …Doctores tiene la Ciencia… ¡¡y la experiencia!!

  38. Koldo dijo:

    …Pues sigo dando la lata con lo que me voy encontrando (en este caso, un reciente artículo de la BBC-Mundo.com):

    “…Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Glasgow y la revista New Scientist descubrieron que los rostros de mujer son más fáciles de leer que los de hombre y que es posible encontrar la cara que corresponde a la personalidad…”

    En la investigación participaron más de 1.000 lectores de la revista New Scientist

    “Estudios en el pasado han mostrado que la gente tiende a asociar la apariencia facial con ciertos rasgos de personalidad y que nuestro primer juicio de una cara realmente puede tener un poco de cierto sobre la personalidad de esa persona”.

    Se les pidió que enviaran una fotografía de su cara mirando directamente a la cámara y que completaran un cuestionario de personalidad en internet. En éste debían calificar qué tan afortunados, graciosos, religiosos y dignos de confianza se creían.

    Para los autoanálisis de personalidad, los expertos identificaron a grupos de hombres y mujeres que se calificaron con los grados más extremos en cada una de las cuatro dimensiones de personalidad. Las fotografías fueron después mezcladas electrónicamente para crear varios fotomontajes.

    “Esto nos permitió calcular el promedio entre dos rostros” explica el doctor Jenkins. “Por ejemplo, si ambas caras tenían cejas tupidas y ojos hundidos, el fotomontaje resultante también tenía esas características”. “Queríamos saber si la gente podía identificar la personalidad del individuo que mostraba la imagen”. “Y para eso colocamos en internet los fotomontajes de los individuos que se calificaron en los rangos más extremos de cada dimensión de la personalidad”. “Es decir, el fotomontaje del rostro de una mujer que se calificó como extremadamente afortunada fue colocado junto al fotomontaje de los que se creían muy desafortunados”, explica el investigador.

    La prueba en internet resultó un éxito y más de 6.500 visitantes intentaron identificar a los afortunados, graciosos, religiosos y dignos de confianza. Según los autores, los rostros de mujeres resultaron ser más transparentes o más “abiertos” que los de hombres

    Los resultados mostraron que 70% personas fueron capaces de identificar correctamente el rostro de las afortunadas y 73% identificaron los rostros de religiosas.
    Y 54% de los participantes lograron identificar los rostros de las mujeres dignas de confianza.
    La única característica que no fue identificada correctamente fue la de las mujeres que se calificaron de graciosas.
    Sin embargo, afirma el doctor Jenkins, ninguno de los fotomontajes de hombres fue correctamente identificado

    “En general, los resultados son fascinantes” dice el científico.
    “Porque confirma que la gente suele asociar la apariencia facial con ciertos rasgos de la personalidad”.
    “Y es posible que haya cierta correlación entre la apariencia y la personalidad, porque ambos están influenciados por nuestra formación genética”, expresa el investigador.

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