YO NO HE SIDO

En la vida cotidiana realizamos continuamente atribuciones de las conductas de los demás. Dedicamos mucho tiempo a averiguar las razones que tienen los que nos rodean para actuar de un modo determinado. Pero también, nos pasamos la vida intentando averiguar las causas de nuestra propia conducta.
Eso sí: lo hacemos de modo distinto. Cuando intentamos explicarnos a nosotros mismos nuestros actos, somos sensibles a los cambios que producen las circunstancias. Nos decimos a nosotros mismos que no somos violentos…a no ser que los demás nos enfaden mucho. Lanzamos el mensaje de que hay que tener cuidado con nosotros, porque vamos de cara hasta que nos sentimos traicionados, en cuyo caso nos convertimos en verdaderos malvados de película. O pensamos aquello de “Yo no suelo beber, pero es que ayer en la fiesta, con los amigos tentándome…”. Es decir, si el comportamiento malo es el nuestro, la culpa la tienen las circunstancias.

Pero sin embargo, con los demás, a menudo cometemos una injusticia: el “error fundamental de atribución”. Ese sesgo consiste en desechar la situación y creer, siempre, que lo que ha hecho una persona es debido a características fundamentales de su personalidad. Procedemos así, en parte, porque nuestra atención se concentra en la persona más que en el contexto determinado por la situación. Si hemos visto a alguien peleándose, esa persona sí es violenta. Si actúa de forma taimada, ese individuo es egoísta. Y si alguien bebe, lo hace porque es alcohólico.
El error fundamental de atribución tiene, por supuesto, consecuencias en la vida privada. Un estudio reciente mostraba que las parejas felices atribuyen los comentarios agresivos de su compañero a una situación temporal. Se dicen a sí mismos cosas como “seguro que tiene un mal día”. Sin embargo, las parejas que dejan de funcionar atribuyen las mismas frases agresivas por parte de la otra persona a características psicológicas (“Es un egoísta”) o a mala fe (“Ya no me quiere y está intentando hacerme daño”).

Y, por supuesto, esa tendencia a atribuir las conductas de los otros al individuo o al medio es decisiva en la ideología política. Estudios realizados en países tan diferentes como India y Estados Unidos encuentran una característica común entre las personas de ideología conservadora de ambos países: la tendencia a atribuir la pobreza, la desocupación laboral y la falta de hogar de los excluidos a características personales de ellos. Estas personas tienden a pensar que la gente, en general, obtiene lo que merece y los que no trabajan y no tienen hogar suelen ser perezosos y aprovechados. Sin embargo, las personas de ideología progresista tienden a achacar la culpa a las situaciones que ha vivido la persona: falta de oportunidades, enfermedades y adicciones, discriminación…

Salgado 1.jpg

Aquí, en Europa, estamos en invierno y hace frío.
Muchos miles de personas lo están padeciendo porque no tienen hogar, no tienen medios para calentarlo, no tienen comida…
¿Es suya toda la responsabilidad?

36 comentarios sobre “YO NO HE SIDO”

  1. luis muiño dijo:

    La tremenda foto es de Sebastiao Salgado, uno de los tipos que mejor retratan a los invisibles, o sea, a aquellos que preferimos no ver.

    Sobre el error fundamental de atribución ha escrito mucho David Miers. Su libro de Psicología Social tiene ejemplos apabullantes.

  2. Le Petit Ecolier dijo:

    Justamente eso me preguntaba yo ayer… En las dos vertientes -política y personal-. No me gusta opinar mucho sobre nada, pero como es fin de año, voy a mojarme, sólo un poco.

    La culpa… ¿no es de todos?

    Un beso muy grande Luis. Feliz año del buey :)

  3. hipatia dijo:

    En USA se tiene la fuerte convicción de que si eres pobre es porque eres vago o porque no quieres trabajar lo cual todos sabemos que no es del todo cierto.

    En el caso concreto de los paises subdesarrollados la culpa de dicha pobreza se debe a que los paises desarrollados necesitan mantener un estado de bienestar a costa de estos. Me explico: tanto política como económicamente a los paises desarrollados le conviene que los paises subdesarrollados sigan siendo tal. Sé que es más complejo que esto pero, hasta que los paises desarrollados no se den cuenta que a largo plazo está actitud trae más problemas que ventajas, a los paises desarrollados les va a ser más difícil avanzar.

    Creo que todas nuestras actitudes son una mezcla de las circustancias y nuestro caracter inerente. En algunos casos pueden más las circustancias (como los pobres de ser pobres) pero, en otros casos, las circustancias no justifican del todo nuestros actos. Quiero decir que hay que hacer una fuerte autocrítica de cada uno de nuestros actos y saber diferenciar cuando las circustancias han podido más que nosotros (y con razón) y cuando nosotros tenemos la responsabilidad de nuestros actos y las circunstancias no nos pueden servir de excusa. Esto es muy difícil asi que es normal que no podamos diferenciar del todo ambas situaciones.

    Así tambien me parece muy cómodo, pero poco presiso, juzgar los actos de la gente de “bueno” o “malo”. Sé que lo hacemos como una forma de simplificar nuestras vidas y que, en general, es imposible no prejuzgar a la gente aunque sea inconsientemente. Aún así no nos haría mal ponernos en el lugar de los demás de vez en cuando.

  4. Tana dijo:

    H@la,
    Gracias por recordarnos esta lección.
    Ya nos avisaba el refranero del error de atribución en cambiar la densidad de la viga en el ojo propio por la paja del ajeno.
    Mantener ciertos miedos, hipocresías, cobardías, mentiras y un largo etcétera en el que se incluyen prejuicios e ignorancias no nos sirven más que para hacernos más parecid@s a aquell@s que detestamos.
    Efectivamente la foto es tremenda. ¿Podremos ver algún día las que se estén haciendo ahora en Gaza, Congo, Darfur, y tantos lugares? Y las llamadas zonas deprimidas del mundo desarrollado. Eufemismo tras eufemismo.
    Está siendo un final de año triste, peor que el anterior; los problemas crónicos siguen ahí más dramáticos y otros no parece que encuentren solución.
    Y mientras la avaricia de un@s poc@s va a hacer que mundialmente sectores de la población trabajadora vean retroceder derechos y calidad de vida.
    Creen que nos van a consolar con que también hay ric@s que han perdido ganancias.
    ¿Tan difícil es ser mejores personas y hacer un mundo mejor?

  5. Enredadera dijo:

    cuanta falta hace un poco más de empatía..

  6. Koldo dijo:

    ¡¡Estoy de acuerdo con todos vosotros!!

    (Por cierto: ¡cómo me gusta el palabro ése de “sesgo”…!)

    Quizá algún alemán, en tiempos del holocausto judío, pudiera excusarse -con alguna razón- en un “nunca lo supe”… Incluso, más fácil, en un “yo no he sido”… Difícil; pero posible.

    En estos tiempos de Globalidad Planetaria que estamos viviendo, ni encuentro posibles los “yo no he sido” o “no es culpa mía” ni, mucho menos, los “no lo sabía”…

    Lo del “error fundamental de atribución” parece evidente: nos pasa a todos y casi sin esfuerzo, como un mecanismo automático… Es más, en caso de no existir verdadero “error”, incluso nos lo inventaríamos; con tal de etiquetar y neutralizar simpatías a favor de alguien. Tenemos muy mala leche. Nunca entenderé por qué. Me recuerda al que se desahoga pegándole patadas al perro (sin “culpa” alguna por parte del can, por supuesto)… para descargar ese tipo de ira difuso, esa frustración que uno va reteniendo contra los demás… y, sobre todo, contra uno mismo.

    Lo de las parejas felices al atribuir a un mal día los malos rollos del cónyuge, me parece paradigmático: en muchos lugares de trabajo, se dan individuos que “machacan” al subordinado con mensajes “lo que tú eres” (”eres tonto”), en vez de “lo que tú has hecho” (”cometiste un error”)…

    Me parece absolutamente indecente atribuir culpabilidades a los pueblos o personas con problemas… o, al menos, el 100%… con un 0% de nuestra parte; por muy lejano y remoto ética y geográficamente hablando.

    Es curioso: cuanto menos tienes, más compartes, mayor generosidad y empatía ante esas mismas carencias en los demás; cuanto más posees, mayor avaricia, miedo a que te lo quiten, agresividad de lo propio, mayor insaciabilidad e insatisfacción… y menor interés por los problemas ajenos… si no fuera por comparar y disfrutar de nuestro privilegio… fruto siempre (¡pues no faltaría más!) de nuestra superioridad.

    Estoy harto de ideologías. Todas mienten. Todas ocultan o manifiestan propósitos. Nunca verdaderas y completas razones. Todas justifican medios, aun a costa de difuminar los fines; hasta tal punto, que resultan irreversiblemente irreconocibles…

    El comunismo ha fracasado (si es que así pudiera llamarse al experimento soviético) y fracasaría siempre: era casi una religión, con contradicciones letales. El ultraliberalismo capitalista que nos quieren insertar (como si fuera un auténtico chip intracraneal) no tiene ningún sentido… salvo para los de siempre. Es fundamental evitar empatías (sólo cuasi-permitidas en el ámbito de las religiones…) y mantener un darwinismo económico y social que se sustenta sobre la escandalosa explotación de unos pocos sobre todo y todos los demás… sin límite ni piedad alguna. Obviamente, si los demás no fueran “culpables” de sus propias desgracias, “ellos” no serían artífices de su propio éxito… Lo uno no podría darse sin lo otro. Son condición necesaria.

    A mí Aristóteles siempre me cayó muy mal… sobre todo, por lo bien que, por lo visto, les caía a los curas. Pero es inevitable aludir a su -presuntamente- atribuible pensamiento del “justo medio”: ni comunismo ni “Chicago’s boys”…

    Hay que ser un auténtico hijo de p__a para pretender que el hambre, enfermedad y penurias que pueda pasar cualquier ser humano en cualquier lugar del Mundo… sea responsabilidad suya. Que ni yo he sido; ni tengo la culpa; ni puedo ni debo hacer nada; ni es mi responsabilidad… ¡¡¡Hasta para los ateos convencidos…!!!

    En el plano psicológico, creo que es un alimento fundamental, ya desde la cuna, el reconocimiento ajeno, en general, y del poderoso o amado en particular, en todo aquello que me distinga y diferencie -para bien, como cualidad- de los demás… Así que no parece extraño que siempre quitemos hierro a nuestros errores (para aliviar culpas propias) y carguemos tintas en los errores (existentes o no) ajenos (para resaltar culpas ajenas)… Yo soy siempre el mejor: la culpa siempre será de otro.

    ¿”Yo no he sido” no era, precisamente, uno de los “principios filosóficos básicos” de mis admirados Bart y Hommer Simpson…?

  7. pau dijo:

    Hace muchos años (era joven) unas francesas que habían viajado por todo el mundo me dijeron que cuanto más al sur iban, más pobreza y desidia en el trabajo encontraban. Lo achacaban a que en el norte, ya en tiempos de la edad media, el señor conde no podía permitirse que sus plebeyos pasaran hambre y frío en invierno, ya que al nacer la primavera podía encontrarse con una sublevación o sin ellos por muertos.
    Decían que en el sur un hombre puede sobrevivir bajo un puente, andar por los campos y encontrar sobras suficientes.
    Mis amigas no habían vivido los efectos de las riadas mediterráneas.

    Es incierto que los norteamericanos consideren al pobre vago o inútil. Supongo que de todo habrá, igual que aquí, pero menos por su cultura. Los norteamericanos dan mucha importancia a la suerte. Nosotros somos menos dados a eso. Pensamos con demasiada facilidad que el culpable es uno mismo, incluso por haber nacido en el sitio equivocado.
    Eso último se demuestra, creo, al comprobar la calidad y cantidad de confianza que se le da al inmigrante cuando intenta establecerse y prosperar. También es importante el lugar que ocupa la sociedad receptora en su entorno. Si es venida a menos y se considera maltratada, o si es nueva rica gracias a su trabajo. La venida a menos tiende a buscar un culpable o chivo, la venida a más es complaciente por estar segura de sí misma.

    ¿Quién maltrata a un animal o a un semejante en inferioridad de condiciones?
    Se ha demostrado que todos somos maltratadores potenciales desde el punto de vista social; pero estoy seguro que si lo estudiáramos detenidamente descubriríamos al reprimido, al vilipendiado en el trabajo, al último mono que todo el mundo manda… El hombre, en suma, que necesita descargar su rabia por sentirse injustamente desplazado, tratado profesionalmente.

    Ayer vi en un episodio de House a una paciente alcohólica a la que sus padres consideraban débil. Tenía una aguja afectando la parte cerebral que correspondía a eso.
    Y pensé… no somos nada. Ya no podemos ser malos, viciosos, libidinosos, terroristas… de verdad, por convicción.
    ¡La leche! Mi libidinosidad a tomar por allí donde más duele. No soy culpable de nada, en todo caso un gen salió tuerto, o me ha salido un grano en aquella parte del cerebro, o la sociedad…
    Y ahora que pienso, el maldito cura del cole…
    Deberé escribir sobre ello.

    Un abrazo.

  8. hipatia dijo:

    Yo estube poco tiempo en USA viviendo pero creo que el sueño americano del que se habla en tantas películas dice presisamente que con mucho esfuerzo, trabajo y ganas, se puede lograr todo lo que se proponga. De allí que muchos americanos tengan como peor insulto “fracasado” o que muchos consideren que quien no ha logrado algo no ha luchado lo sufisiente por ello. Me puedo estar equivocando ya que solo hablo desde mi experiencia.

    Por otra parte lo del clima con respecto a los paises subdesarrollados es un tema muy tratado en geografía, por ejemplo. Hay muchísimos ensayos sobre ello pero creo que la teoria determinista peca de simplista ya que no toma en cuenta los diferentes aspectos de nuestro complejo mundo. Es muy fácil de rebatir aunque no podemos negar que de mucho ayuda un pais con clima favorable.

  9. La dama dijo:

    También de Homer: El listo es el que comete un error y encuentra otro culpable. Homer es listísimo.
    Sentirse culpable es doloroso. Por eso intentamos evitar nuestro dolor descargándonos de culpa.
    Que no nos veamos viviendo bajo un puente. No podremos echar la culpa a nadie por debajo de nosotros, salvo al agua sucia que se estanca a nuestros pies y seremos más desgraciados aún.
    Hablamos de injusticia social, panacea de todas nuestras protestas.
    Oigo hablar de que la culpa es de la sociedad.
    Y se nos olvida, con demasiada frecuencia, que la sociedad la hacen los individuos, ergo la culpa es nuestra.
    El problema es la proporción de culpa que nos achacamos a nosotros mismos, que suele ser infinitesimal.
    Supongo que el dinero suaviza la sensación de culpa. Cuanto más rico y poderoso se es menos responsable debe sentirse.
    Yo, que comparativamente puedo ser una privilegiada respecto al que vive en una chabola, siento que poco puedo hacer. Así que, extrapolando, el que tiene mucho puede hacer muchísimo menos.
    Cuestión de grados.
    Los americanos tienen razón. Sólo que ellos suelen decirlo de los negros , los indios y los hispanos. Por eso les niegan el pan y el agua. Y los pocos que llegan al status ideal es por que las circustancias les han favorecido. Aquello de “estar en el lugar, el momento y con la gente adecuada”, es decir, cuestión de suerte.
    No somos los únicos que creemos en la suerte como medio de prosperar.
    Estoy de acuerdo en que cuanto más poseemos, más egoístas nos volvemos. ¿Por qué será?
    Y, aunque sea contradictorio, no son las cosas ni el dinero lo que nos da seguridad interna… ya, ya, pero ayudan, que diría el castizo.
    En fin, que estabos acabando un año de lo más “crítico” y que el próximo será igual. Si es que no avanzamos, sólo navegamos contracorriente la mayor parte del tiempo…
    Y como de un día para otro no hay gran diferencia, pasado mañana será igual que hoy…
    Pero que el sol nos pille aquí…

  10. Chainís dijo:

    Atribuir responsabilidades al otro no deja de ser un recurso más para estas cabezas tan limitadas que somos a veces. Supongo que cuando algo nos afecta o nos descuadra lo mejor es hacer una construcción de la historia que nos deje en buen lugar y nos sirva para vivir mejor. Y quitarnos responsabilidades es una estrategia para conseguirlo. Pero hay otras formas…

    Y en cuanto a ponernos adjetivos en función de las conductas, me parece uno de los errores más frecuentes que hay y que más daño pueden hacer por cuestiones de profecías autocumplidas y asignación de roles, sobretodo cuando somos pezqueñines….

  11. pezqueñina dijo:

    Es verdad. El opresor siempre gana la partida. Y el ejemplo lo tenemos en los países ricos frente a los pobres. ¿Quien tiene la culpa? Los que dan la callada por respuesta y acuden como borreguillos a votar en las urnas. Porque les conviene. Eso sí, están muy “concienciados” con campañas como “un juguete una ilusión”, y similares. Es decir, mirar para otro lado pero con la conciencia bien “tranquila”.

    Besotes y feliz Año a todos.

  12. pececillo dijo:

    ¿”CRECER JUGANDO”?
    Mejor sería crecer sin hambre, guerras, injusticias y un largo etcétera. Los niños se entretienen con cualquier cosa.

  13. YoSiHeSiDo... dijo:

    porque YO he logrado reducir más las enormes desigualdades económicas en Nueva York que todos los gobernadores y alcaldes demócratas y republicanos, blancos, negros, cristianos y judíos, reformistas y ortodoxos durante los últimos dos siglos…

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=77892

  14. dijo:

    Había oído hablar del caso pero este artículo en concreto es buenísimo y la “conclusión” una pasada. Inteligencias superiores, no hay duda.

  15. No sacado de internet dijo:

    En todos los ámbitos se constata esto. Ahora mismo he acabado de leer el tema y por un instante he pensado “Luis tiene razón, la gente piensa y actúa así”, y en ese “la gente” inconscientemente me excluyo, como queriendo salvarme o justificarme.

  16. dijo:

    Es porque inconscientemente pensamos que nosotros somos distintos y que si de nosotros dependiera las cosas serían muy distintas de lo que son. Y culpamos al SISTEMA. Es una forma de rebelarse. Pero sabemos que el sistema nos tiene atrapados y pobre de aquél que se salga del rebaño. No vivirá para contarlo o le irán muy mal las cosas. Sabemos que es así.

  17. Koldo dijo:

    A mí también me ha gustado mucho el artículo que nos regala “YoSiHeSiDo… ” sobre la estafa de Mr. Madof. Me parece muy recomendable y a cuento de esta entrada de don Luis.

    También me han parecido muy interesantes tus comentarios, “hipatia”, sobre tu “experiencia USA”. Sólo les conozco como turista; pero el bombardeo mediático y el abrumador porcentaje yanki de telefilms en Tv y de películas en el cine, que soportamos y asimilamos desde hace ya tantos y tantos años, ya nos ha dejado suficientemente claro a todos los no-norteamericanos que, allí y desde la cuna, se lucha por dos cosas: ganarse la vida por sí mismo (eso de ser empleado de otro, a diferencia de Europa, está mal visto) y ser un “ganador”. Por tanto, tienes toda la razón, el insulto más invalidante allí no sería “gordo” o “maricón” o “negro” o… ¡vaya usted a saber!, sino, precisamente, “perdedor” (”loser”)…

    Quizá me equivoque; pero tengo entendido que esa forma de ver la vida basada en el esfuerzo y trabajo personal como motor del triunfo personal en la vida, no es yanki, concretamente, sino más bien luterano. Viene de una tradición de origen centroeuropeo y promovido y potenciado por Lutero y el Renacimiento. Tengo amistades en Suecia y en alguna ocasión también me lo confirmaron así. Seguramente sí fuera auténticamente “Made in USA” como lugar de remisión o donde todo son oportunidades… como le corresponde a un auténtico “Nuevo Mundo”.

    Volviendo a nuestro tema de debate, es decir, supongo que, en definitiva, a “la culpa”, existe la cantinela que, de tanto repetir, ya nos la creemos todos: la culpa tiene su origen en la tradición y creencias “judeo-cristianas”… Yo lo dudo bastante (yo soy así: si no, no disfruto). Me da la impresión de que es un malévolo sentimiento universal. Porque, ¿qué pasa? ¿es que los chinos, por ejemplo, no se sienten tan culpables como los africanos? El doctor Muiño y “los suyos” seguro que podrían confirmármelo… o rebatírmelo.

    De la misma forma que, también estoy seguro, aquello de “hacer lo que yo diga; pero no lo que yo haga”, también debe ser bastante universal.

    Es curioso (aquí, a casi todos os gusta mucho el cine y disfrutáis con él): ¿no os ha pasado que cuando se ven películas de esas de “arte y ensayo”, subtituladas, de origen chino o japonés o africano o iraní o indio… nos asombramos de que sus sentimientos, conversaciones, deseos, dolores y gozos y alegrías… ¡¡¡son los mismos que los nuestros!!!?

    Pues eso: que de “judeo-cristiano”, pa’mí que no es pa’tanto…

    Seguro que el sentimiento de culpa es tan fuerte e invalidante como cualquier miedo o fobia o terror… Seguro que produce fuertes transtornos psicosomáticos. Seguro que las consultas de psicólogos tienen como “rumor de fondo” una o varias culpas como origen y protagonismo -más o menos oculto- de muchos sufrimientos…

    …Seguro que, por eso, nos la queremos quitar de encima enseguida… con auténtica “cintura” y reflejos de entrenamiento futbolero… Y mejor si se la echamos a otro. Porque, como en las películas de suspense y asesinatos, si se consigue un falso culpable… ya se deja de “buscar” y ¡el auténtico se libra para siempre y sale indemne!

    …De ahí el “éxito” psicológico que supone la confesión (”el sacramento de…”) para un católico: la penitencia siempre suele ser leve y simbólica… y el pecador queda aliviadísimo… Además, saber que siempre podré “limpiar mi culpa” en futuras confesiones, hace que la vida sea menos agónica e irreversible… al menos en eso. ¿No sería, pues, una contradicción “culpa” vs “confesión” con todo eso de lo “judeo-cristiano”…? ¿O es que han conseguido un macabro “mecanismo” auto-alimentado, por el cual primero generan una culpa exagerada y artificial… para, después, quedar -divinamente de la muerte- otorgando -o no, que para eso está el criterio del cura- el “perdón de Dios”… que sólo ellos “gestionan”…?

    En fin, que primero que somos los mejores y los otros una piltrafilla; que luego se trata de querer quitarnos las culpas… (A ver si mesocurren más variantes paxplotar este filón…)

  18. pau dijo:

    Cierto hipatía. Lo único que he hecho es permitirme una fácil y distendida explicación con poca solidez. El agotamiento del trabajo y las ganas de unas risas supongo que han ayudado.
    Lo de las francesas es cierto, lo recuerdo perfectamente, como también que lo decían divertidas y sin ánimo de ofensa; lo que no es óbice para creer que algo hay.
    Las poblaciones son herederas de la cultura de sus antepasados, y es cierto que antiguamente el conde, por poner un ejemplo, no podía permitirse que su plebeyo no tuviera la despensa llena, la casa sin goteras y de buena madera, y leña suficiente para pasar aquellos inviernos sin cambio climático. También la población era más exigente y cuidadosa con sus derechos por simple supervivencia.

    En lo que respecta a los norteamericanos, es curioso ver como siempre tienen la palabra “suerte” en la punta de la lengua. Pero bien… Norteamérica es muy grande y de Philadelphia a Miami hay un continente y veinte grados Celsius de diferencia.
    Figúrate… tengo un matrimonio de amigos allí, en Philadelphia: una española/norteamericana que es más americana que los americanos y, por tanto, considera a los negros, chicanos, etc. unos aprovechados. Y un norteamericano de abuelos ucranianos que está en sus antípodas. Luego algunos amigos más, uno de Texas nada menos, y todos ellos piensan como el primero.

    Un abrazo y buen año a todos

  19. La dama dijo:

    A todos, sobre todo a D. Luis, un buen año.
    Que las meigas existen, como la esperanza… ¡y mira que nos lo ponen difícil!
    Besitos a todos, todas y todo…

  20. mondelo dijo:

    Feliz Año Nuevo!
    Un abrazo

  21. Tana dijo:

    H@la,
    Ya estamos en 2009. Sin demasiadas buenas noticias y algunas francamente malas.
    Pero el Concierto de Año Nuevo continúa, engrandeciendo mi intimidad con la alegre música.
    Aprovecharé para disfrutar este placer y luego, con más fuerzas, ponerme otra vez manos a la obra.
    ¡Aprovechemos lo que podamos para hacer cosas de las que podamos decir orgullos@s: SÍ, HE SIDO YO!
    Besazos, muchos,

  22. Koldo dijo:

    Pues, perdón por la redundancia; pero os deseo que en este nuevo año 2009 se cumplan todos vuestros deseos; ocultos o manifiestos; fáciles o imposibles…

    …Que cambien o cesen todas las cosas que tengan que cambiar o cesar… propias o ajenas…

    …Y que permanezcan las que deben permanecer…

    …Como este “El Hábitat…”

    Gracias a todos por estar “ahí” (y, obviamente, en primer lugar, a don Luis Muiño); por vuestra compañía; por vuestra necesidad compartida de diálogo y sincera comunicación.

    Un fuerte abrazo a todos.

  23. hipatia dijo:

    ¡¡¡Feliz año nuevo!!!

    (Por cierto, ¿alguien sabe con que rima “feliz 2009″?)

  24. La dama dijo:

    ¿Tal vez rime con hacer un gratificante 69?

  25. hipatia dijo:

    Jajajaja. Si, esa no se me había ocurrido. Aún así nada superará el feliz 2005…

  26. UB dijo:

    Pero mola que la gente racional de vez en cuando haga cosas medio estúpidas (que no estúpidas del todo) y sin fundamento. A mí al menos me divierte y me provoca interés.
    Y decirnos a nosotros mismos que somos lo puto peor y luego perdonarnos es la sal de la vida.

    Y nueve rima con percebe.

  27. culpable dijo:

    Si no hubiera ningún culpable la gente se aburriría enormemente. ¡Demos gracias a los culpables que hacen de este mundo algo tan divertido!

  28. culpable dijo:

    Me voy, volveré en vacaciones.

  29. La dama dijo:

    Pasada la euforia navideña, nos quedan las rebajas y los anuncios de colonias.
    Y la culpa. No sé si es bueno sentirse culpable, creo que no. Pero lo hacemos, por unas o por otras.
    Cuando el daño es tan grande como los males que sufre (o provoca ) nuestro sistema acutal, la culpa se diluye. Es demasiado para nuestras conciencias.
    Todos somos culpables, de una forma u otra. Y todos intentamenos buscar una disculpa para evitarnos el remordimiento, que de otra forma, no nos dejaría vivir cómodamente.
    En esta situación de “globalización”, también buscamos globalizar las responsabilidades en lugar de individualizar las soluciones.
    ¿Qué puedo hacer yo frente al mundo?
    No lo sé, pero tal vez intentar ser mejor persona ayuda a ser más humanos. Lo malo es que los resultados de ese esfuerzo individual no se ven en el telediario.
    De todas formas concuela un poco saber que hay distintos niveles de responsabilidad, y que en algún lugar, algún día, a algunos les van a dar sopas con honda… (David pudo a Goliat ¿o eso era un cuento?)

  30. Vincent dijo:

    Pero si una persona tiene un mal día detrás de otro, no se trata más bien de que es una persona con mal humor, con una actitud arisca hacia sus circunstancias? Es decir, me gusta la idea del texto pero hay que tener presente que nada es blanco o negro… no siempre las circunstancias son las responsables. ¿Cuándo empieza el error de atribución, y cuando se trata de una atribución justa? Es difícil de decir, tanto en personas como en colectivos.

  31. Napalm86 dijo:

    todos somos culpables porque todos tenemos cossas que podemos pasar sin ellas, television videoconsolas, un rascador de espalda si todo el dinero que gastamos en hacer de nuestras vidaas algo mejor lo gastasemos en dar a los demas lo que les falta nos SENTIRIAMOS mas realizados

    SEAMOS GENEROSOS Y NO EGOISTAS NO PENSEMOS SOLO EN ESTO ME VENDRIA BIEN PENSEMOS EN SI ES NECESARIO

  32. ivy dijo:

    El articulo es muy interesante y creo que nos retrata a todos incluso aunque estemos intentando no caer en ese tipo de cosas. Pero ya no sé, la vida cada vez me parece más un gigantesco juego en el que los grandes juegan con los pequeños; los pequeños se recrean con los diminutos; los diminutos se la juegan a ellos mismos… Supongo que estoy divagando y tal vez esto no venga a cuento, no sé…

  33. Lem dijo:

    He vivido exactamente ese cambio de enfoque que describe Muiño respecto a una persona: se comporta así porque está presionado, porque es inestable, porque le provocan, porque es demasiado sensible… A, es un egoista, maleducado, consentido, insensible, insoportable…

    Creo que también se enseña a aceptar la propia responsabilidad. Y hay gente que nunca aprendió.

  34. La dama dijo:

    En la naturaleza la hierba es la que paga el pato. Pero en la cadena alimenticia natural no hay complejos de culpabilidad. El hambre apremia y la vida tira mucho.
    El la raza humana también. Solo que la cadena es diferente. La llamamos economía, poder, dominio.
    Y sí, el pez grande se come al chico.
    El problema es que los peces grandes tienen conciencia, pero dormida. Y los peces pequeños no tienen poder ni dinero para revertir las cosas por mucha conciencia que tengan. Desde el principio de los tiempos.
    ……….
    Leo, asombrada, que la culpa de las muertes palestinas la tienen los palestinos. Oigo burrada tras burrada. ¡Qué todo tenga que tener dos justificaciones contradictorias! ¿Y nosotros nos decimos inteligentes?
    Me obligo a ver los telediarios, de varias cadenas, al zaping, y me sublevo… Veo cadenas partidistas, afines y contrarias. Todo igual, palabras, palabras, pero nadie da un paso al frente y dice: ¡Se acabó!
    Qué no, que no lo entiendo…

  35. La fuente de sed dijo:

    Nadie en su sano juicio considera el concepto de justicia como negativo.
    Nadie en su sano juicio cree que usamos la misma regla para medir nuestros actos y los de los demas.
    Logicamente nadie puede estar fuera del camino que une esos dos puntos, ¿no?
    Nadie en su sano juicio puede creer que la lógica nos conduce.

  36. damián salgado dijo:

    la verdad el documento esta buenicimo
    y y si la ideolgia progresista a comparacion
    de conformista ben los factores del porke de las
    cosas desde otro angulo muy distinto
    bueno me agrado leerlo y seguire de cerca
    tus documentales

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