MANTRA NÚMERO VEINTIDÓS:”TODO LO QUE SUBE, BAJA”

Gloria Swanson, la actriz más popular del mundo durante los años 20, se convirtió después en una víctima más de los vaivenes de la fama.
La vida, como alguien diría después, es un cabaret.  Y los actores van entrando y saliendo a gran velocidad.  Gloria Swanson hizo una entrada triunfal en el cine: rodó algunas de las películas más taquilleras del cine mudo; se hizo amante de Joseph Kennedy (fundador de la saga y padre del futuro presidente) e invirtió todo su dinero en “Reina Kelly�, una película que la glorificó y la arruinó.

Gloria Swanson 11.jpg
Después, llegó el cine sonoro.  Y las cámaras dejaron de querer a Gloria Swanson que desapareció del cine.  Veinte años después, ya olvidada, Gloria Swanson protagonizó una película sobre su propia decadencia: “El crepúsculo de los dioses�.  Ella era la protagonista.  El director de cine que la arruinó hacía de mayordomo.  Y otros artistas olvidados intervenían de comparsas en esta celebración de la épica de los perdedores.

Gloria Swanson 21.jpg
¿Qué había ocurrido?¿Por qué el cambio del cine mudo al sonoro había dejado fuera a tantos actores? 
Seguramente existen muchos factores, pero hay uno que para un psicólogo resulta muy instructivo.  El cine mudo se expresaba mediante lenguaje no verbal: gestos, miradas y expresiones faciales eran la forma de comunicación de sus protagonistas.  
Las personas que funcionan bien en este lenguaje silencioso son extrovertidos que no se guardan sus sentimientos. Son individuos que se sienten tranquilos mientras sacan a la luz su intimidad: expresar emociones no es, para ellos, motivo de tensión. Como actores, controlan muy bien la comunicación: fingen lo melodramático con facilidad.

Todo esto hacía de ellos candidatos perfectos al mundo del cine mudo.  Pero las investigaciones muestran un dato: la habilidad de comunicación no verbal no va unida a la verbal.  Son dos capacidades completamente diferentes.  Las personas que comunican bien sus emociones con expresiones faciales, miradas y movimientos no tienen por qué ser especialmente hábiles a la hora de hacerlo con palabras.
La fama se obtiene gracias a cualidades que son adaptativas en una determinada época pero dejan de serlo un tiempo después. 
Los que mejor llevan su volatilidad son aquellos que no se toman en serio sus propias dotes.
Disfrutan de su suerte sabiendo que no es otra cosa.
Porque saben que la vida es un cabaret en el que ningún triunfo es eterno.       

 

27 comentarios sobre “MANTRA NÚMERO VEINTIDÓS:”TODO LO QUE SUBE, BAJA””

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son fotogramas de las películas que representan el aúge y el ocaso de Gloria Swanson: “Reina Kelly” y “El crepúsculo de los dioses”.

  2. pau dijo:

    Sin embargo, Chaplin hizo “Candilejas”, sin maquillaje ni apenas mimo.

  3. La dama escéptica dijo:

    Hace muchos años escribí algo así: “La vida es un putón bervenero, tan pronto te sube a la cima como te empuja al vacío”
    Pues eso. Pero los años me han enseñado al menos algo, hay que saber mantenerse en la cuerda floja, en un nivel medio.
    También dicen que cuanto más brilla una estrella, más corta es us vida.
    Pues eso.
    Los del termino medio no brillamos, pero iluminamos nuestro pequeño rincón. No subimos, pero tampoco caemos demasiado. Algún tropezon por culpa del ego descontrolado, pero nada que no cure una tirita. Es la ventaja que tenemos los vulgares…
    Y no envidio esas vidas (salvo alguna excepción, calro) pero las del mundo del celuloide menos.
    No me gustan los dioses y menos los de carne y hueso, diosecillos encumbrados por esclavos de su fama.
    Bueno, pues eso, que me muero de sueño y me voy a descansar con el fresco de la lluvia de esta tarde, que ha limpiado el polvo de mis plantas y ha embarrado mi camino matinal. Mañana os contaré.

  4. La dama escéptica dijo:

    Lo de “bervenero” no me suena bien. Seguro que es con “v”. Prometo mirarlo en el diccionario mañana, que ahora me caigo de sueño, si no me corrige antes alguien.

  5. Alberto Q. dijo:

    Ningún triunfo será eterno pero todos soñamos con el triunfo.

    Genial la película de Gloria Swanson (El crepúsculo de los dioses). Es siempre una referencia para disfrutar de los clásicos.

    Saludetes!!

  6. Lem dijo:

    sr. muiño, a mí no me sale lo de Comentarios, debajo del texto para pinchar y entrar donde estoy. Si te vas a los comentarios de otro cualquiera y vuelves, aparecen. Vaya lío para explicar algo tan simple. No sé si sólo me pasa a mí, pero me extraña.
    Y lo de la fama, pues creo que hay dos formas de realizar el ciclo. La primera, y más reciente, una compañía decide promocionar mediante teleseries, revistas, apariciones en la tele, a un sujeto o sujetos. Por ejemplo unos guapos niños cantores, o una fulana sin más méritos que su falta de vergüenza. Entonces exprime todo el dinero que sus hordas de fans, o los papis de las hordas, son capaces de entregar a sus ídolos. Y cuando la saciedad, o el aburrimiento llegan por pura saturación, entonces los dejan caer sin red.
    Pero creo que no era esto a lo que se refiere la entrada de hoy. Si no a un proceso aún más perverso, por el cual, donde antes veíamos mitos, tras un periodo de tiempo, sólo vemos mediocridad. Sin que nada objetivo haya cambiado realmente en esa persona.
    Creo algo así debe ser el desamor.

  7. cejiarqueo dijo:

    Lem, si ni a mí, que uso el Explorer, me pasan esas cosas que le pasan últimamente, ¡qué navegador tendrá usted! ;P

    Lo confimo: ambas habilidades son incompatibles; cuando no me dejan verbalizar, entonces gesticulo por los codos.
    Y cuando no me llega la sangre a la cabeza; pateo, aleteo, me contorsiono…

  8. cejiarqueo dijo:

    ¡Ah, no! ¡Que eso no fue a usted! Entonces le pasan a Muiño (su page)…

  9. Tana dijo:

    H@la,
    También me ha pasado lo que a Lem.
    Y esto viene al pelo: si las formas anteriores no funcionan íntentalo de otra.
    No sé si es que hemos engañado al diablillo virtual o es que nos adaptamos a cada momento.
    En todo caso también es verdad que todo lo que sube baja y que cuanto más alto más tortazo te das; sobre todo si no te lo esperas y la caída es libre.
    Sin embargo para subir, hay que jorobarse lo que cuesta y la cantidad de peldaños que bajas con resbalones (al menos yo).
    Había también otra peli: ¿Qué fue de Baby Jane?
    Yo prefiero a l@s perdedor@s que luchan constantemente por adaptarse. Y admiro a aquell@s que le echan valor suficiente para emerger y conquistar nuevas áreas.
    Voy a ver si les copio ………

  10. DiSsiDeNtE dijo:

    Vivimos justo encima del plano terrestre, en la interfase entre la Tierra y, digamos, la ‘Nadha’. Encima de tu cabeza, nada, si acaso 80 km de atmósfera mas o menos respirable, y luego energía cósmica, gravitatoria, solar, magnética y demás tipos. Debajo de tu culo sentado apaciblemente en la playa, 12700 y pico km de planeta, y más “abajo”, vuelve a ser de nuevo encima, o sea, otra vez nada. Es por eso que no todos los seres fueron creados con cabeza para poder perderla por ahí arriba, pero sí con culo para poder estar tranquilamente sentados aquí abajo.

  11. La dama escéptica dijo:

    A mí también me costó dos intentos encontrar la forma de comentar. Pero solucionado… Supongo que la página inicial es el enlace a la misma página con comentarios. Así me funciona a mí. Pero bueno, esos son misterios de la ciencia que no voy a averigüar ahora.
    El encumbramiento y la caida es tan viejo como la historia del hombre sobre la tierra y, por si no lo habeís aprendido ya, en el reino animal, el vegetal y el de los hongos. Es decir, en la vida en general. Los imperios crecen, brillan y desaparecen, los grandes hombres y mujeres (como individuos) lo mismo. Y no hace falta ser artista para ello. Pienso en Alejandro, Julito Cesar, Gengis Kan, Don Antonio…) Y en los machos dominantes de las especies animales (o las matriarcas, que también las hay.) Todo aquel que destaca termina sus días de gloria tarde o temprano: derrocado por otro más fuerte o por la propia vida.
    Los de a pie, tenemos nuestros días de gloria también, sólo que nosotros somos menos conocidos y para nosotros esos días les llamamos “días felices”. El menos a mí me pasa: el día que he amado, que he sido amada, que he visto sonreir o que he hecho las cosas bien y me siento en paz con el mundo y conmigo misma, ese día he alcanzado la gloria. No se habrá enterado nadie, pero es mi día. Luego, poco después, caes en el pocito de la desesperación y tu imperio se derrumba. ¿No es así para casi todo el mundo? Un mal día y todo al carajo, hasta que vuelves a retomar la búsqueda de la felicidad…
    Creo que me he pasado.
    Bueno, pero la idea es buena…
    Y la escalera con muchos peldaños es dura de subir y rápida para caer rodando y sin red. Casi prefiero mi anonimato a romperme la crisma.
    “Y al final de la tarde nos examinaran de amor”, que no de días gloriosos…
    Un besazo a todos.

  12. La dama escéptica dijo:

    Por cierto, la peli “¿Qué fue de Baby Jane?” es una de las que más miedo me ha dado en mi vida. Recuerdo que después de verla, lo de los cipreses me dejó k.o. Si es que no recuerdo mal. Era de Bette Davis, magistral. Y terrorífica. Lo que hace ver las pelis a destiempo.

  13. Ceci dijo:

    Es cierto, no hace falta ver pelis de cine mudo para comparar eso, basta con ver a la gente de tu alrededor, a veces encuentras a alguien que habla mucho, que en realidad es un encanto, pero su comunicación no verbal echa hacia atrás porque no es suelto en ella…mucha gente achacaso a que se contradice lo que dice con lo que hace, pero no es exactamente así siempre, sino que, no tienen esa habilidad, o viceversa.

    Gran película el Crepúsculo de los Dioses!!!la otra tendré que verla!

  14. el rayo verde dijo:

    muy bueno. Sr.Muiño Va más allá del cine. Es posible q se tarde bastante tiempo en comprender lo está sucediendo tan deprisa. Nuestra admirada Gloria pensaba quizás en que toda su fama y “gloria” sería eterna.

  15. Merce dijo:

    Aiss, que envié un comentario y perdí la conexión a internet, así que nada de nada.
    Esto es cosa de las lluvias que tenemos hoy por Alicante.
    Pues, más o menos, quería decir que me había gustado la entrada y que una de las cosas peligrosas que yo veía en la fama es el acomodamiento.
    Las estrellas buscan que todo se les adapte a ellas, los guiones les llegan, se crean pensando a veces en qué actor va a interpretarlo. Pero a veces suceden cambios en el universo y si la estrella no se adapta se apaga y consume.

    Besos

  16. Koldo dijo:

    Juro que no sé ni cómo he podido “entrar”. En este momento, estoy leyendo como dirección: http://www.elhabitatdelunicornio.net/2008/10/07/mantra-numero-veintidostodo-lo-que-sube-baja/

    Y, me parece, que, antes, se mantenía el genérico (.net) y, si acaso, /#coments…

    El caso es que ya ni sé si tenía algo que decir: mesalvidauuu…

    Saluditos (como diría el vecino de Homer Simpson)…

    Bueno, pues ya os he podido leer a todos y, por lo que decís, hay muchos pooobbbllleeemmmaaasss para poder incordiar en esta bitácora.

    No me gustan los ejemplos ni las entradas a base de películas… incluso famosas… o muy famosas… ¿Por qué? Porque un servidor de ustedes no-tie-ne-me-mo-ria… Tengo claro que debo ser un caso claramente patológico: soy capaz de ver la misma película varias veces (se entiende que no seguidas, sino con espacios de tiempo suficientes) y, casi, casi, las veo como si fuera la primera vez; las disfruto igual… y casi más cada vez, porque es, a la vez, un recordar y un descubrir; un suponer/imaginar, un contrastar la realidad… metraje a metraje, minuto a minuto… Y es muy vergonzoso y vergonzante tener que reconocerlo: haces el más absoluto ridícalo; te miran raro; creen que les tomas el pelo…

    En cualquier caso, “creo recordar” (gracias al fotograma) esa película. Como los propios actores representan sus propias “penas” (auténticas), sí recuerdo cierto estupor: no sabía hasta qué punto era “cierta”… Y creo que les supuso una reconfortante “terapia” y, estoy seguro, se sintieron muy bien después de representarla.
    Y para el espectador… me resultó como una especie de “pasar a limpio” (cine más actual, de mejor calidad y textura técnica del fotograma) lo que, de algún modo, se guardaba en “sucio” (ese tipo de blanco y negro tan inquietante, “defectuoso”, que supusieron las primeras películas del mudo). Es como cuando ves un paisaje veneciano en un cuadro medieval… y luego sales afuera… y lo ves igual; pero en “real”…

    Y, sin embargo, es de las veces que he tenido más claro que nunca que los actores representaban “personajes”, aunque fuera de “ellos mismos”… No sé. Creo recordar que me gustó…

    Lo importante, siempre, es ser capaces de reírnos de nosotros mismos… del “personaje” que representamos a diario, casi sin ser conscientes de ello… Que siempre estamos “nosotros” y que esa identidad es la importante, la que tenemos que cuidar… que, aunque el “guión” nos exija ser distintos “personajes” en diferentes circunstancias (habituales o no) de la vida, jamás caigamos en el error de “creérnoslos”… que sean, si acaso, un medio… jamás un fin.

    No soy muy entendido en cine; tan sólo como un expectador que se deja (y se quiere dejar) “embaucar” por las historias y los encuadres cinematográficos que tanto gustan… Pero me atrevería a decir que en el paso del mudo al sonoro tuvo que haber un componente de “moda” o “modernizante” que partió de la propia industria cinematográfica. De algún modo no quisieron que ciertas estrellas continuaran; que querían un cambio también en eso. Recuerdo haber visto películas mudas de John Wayne, El Gordo y el Flaco, Charlot (efectivamente) y otros muchos cuyo éxito, incluso, aumentó al pasar al sonoro… No sé hasta qué punto los que desaparecieron lo hicieron por incompetencia profesional propia al cambiar el encuadre…

    Bueno, ya mequedao agustico… (¡Hay que ver qué lástima, que tenga que estar delante de una pantalla… hablando solo! ¡Y de las cosas que se le van ocurriendo a Muiño…!)

    (Ignoro si conseguiré “volver”…)

  17. La dama dijo:

    Pues a desmemoriada, yo, que hoy tengo que explicar la raiz cuadrada y ¡no la sé hacer! En serio… Hace tantos años que no tenía que hacerlo que se me ha olvidado por completo… Pero recuerdo “Cantando bajo la lluvia” donde se da una explicación divertida y real de por qué muchos artistas del cine mudo sucumbieron al sonido… Claro que hoy en día la cosa de esconderse detrás del escenario para sustituir la voz del “ídolo” sigue estando vigente. Qué se lo pregunten a los chinos… (en este caso la voz era hermosa y la imágen fea…
    O a los cantantes que se autopliagian en los conciertos porque la voz no les da de más o “de sí” Este verano sentí la vergüenza de verlo… Menos mal que el dinero era para una obra benéfica. A ellos, (El nuevo mester, para más señas) les hubiese pedido que me devolviesen la entrada.
    En fin, que a nadie le gusta caerse del pedestal, aunque estén cayéndose a pedacitos el pedestal y ellos…
    Un saludo a Koldo, por regresar.

  18. Koldo dijo:

    …Y para ti un beso muy fuerte, “La dama”.
    Que paséis todos un buen fin de semana

    Sigo sin poder entrar “por las buenas”: yo he seguido el siguiente truco: tengro como “favorito” todo el “chorizonte” de mantra-número- y todo eso… y así puedo entrar a los comentarios sin poooblemashhh. Supongo que para la próxima entrada habrá que afusilar un “ábretesésamo” similar… He intentado entrar esta mañana desde el ordenador de mi oficina: exactamente igual… uséase, que no se “entra” (¡coño!) (perdón)…
    …Y aquí seguimos… delante de la pantallita… hablando solo… alejado de la realidad… (¡¡¡y con la que está cayendo…!!!)

    Que La Fuerza os acompañe a todos…

  19. isisdelanoche dijo:

    Me ha gustado mucho este hábitat..

    Y sí… la vida es eso: TODO.

    Y descubrir ese TODO es lo emocionante, de todas las formas posibles: subiendo, bajando, con cielo e infierno, con victorias y derrotas.

    Y todos somos los protagonistas y los guionistas en este gran teatro de la vida.

    Así que hoy he sido otro ser mítico caminando por tu hábitat ;)

    Un abrazo

  20. HeRmEsTrImEgIsTo dijo:

    Ya que mr. Muiño se nos está volviendo hermético, haré referencia a unos de los libros malditos de CarlSagan, que por cierto, escribí yo…”La comprensión de este principio da una clave para resolver muchos de los más oscuros problemas y paradojas de los misteriosos secretos de la Naturaleza. Hay muchos planos que no conocemos, pero cuando aplicamos esa ley de correspondencia a ellos, mucho de lo que de otra manera nos sería incomprensible se hace claro a nuestra conciencia. Este principio es de aplicación universal en los diversos planos, mental, material o espiritual del Kosmos: es una ley universal. Los antiguos hermetistas consideraban este principio como uno de los más importantes auxiliares de la mente, por cuyo intermedio se puede descorrer el velo que oculta lo desconocido a nuestra vista. Su aplicación puede translucir un tanto el Velo de Isis, de tal manera que nos permita ver, aunque más no sea, algunos de los rasgos de la diosa. De igual manera que el conocer los principios de la geometría habilita al hombre para medir el diámetro, órbita y movimiento de las más lejanas estrellas, mientras permanece sentado en su observatorio, así también el conocimiento del principio de correspondencia habilita al hombre a razonar inteligentemente de lo conocido a lo desconocido; estudiando la mónada se llega a comprender al arcángel”

  21. Koldo dijo:

    Pues mi Kybalion no dice nada por el estilo…
    Está “claro” que lo hermético no tiene secretos para ti, Hermes… ¡Faltaría más!
    Que la fuerza de tus talones alados te impulsen hacia el absoluto… conocimiento.

  22. Le feint Amelie dijo:

    La vida nos lleva por rutas insospechadas, por senderos que nunca pensamos recorrer, incluso los que teníamos programados se esfuman y se quedan en el aire ignorantes de nuestros pasos.
    Pero lo que ésto nos demuestra es la grandeza de la incertidumbre, la maravilla de caer en la cuenta de que nada está escrito ni programado para nosotros; el destino es un libro en blanco y tú escribes en él lo que quieres escribir.
    Hay personas que no luchan, que se dejan llevar porque “total, nada de lo que yo haga sirve”; creen que lo que les sucede en la vida tiene más que ver con el destino, el azar, la suerte, y una serie de factores que no pueden controlar.
    Bien, ¿por qué digo ésto?, porque no estoy de acuerdo con Muiño en su alegato final: “…disfrutan de su suerte sabiendo que no es otra cosa…” Pues sí es otra cosa, además de suerte, que se da en un pequeño tanto por ciento, la vida es esfuerzo, constancia, saber lo que se quiere, fé en uno mismo… y, muy importante, algo que Gloria Swanson supo hacer muy bien, resurgir de sus cenizas como el Ave Fenix.
    Saber resurgir cuando se fracasa, saber reconocer cuándo ha terminado una etapa, tener la capacidad de mirar hacia adelante y remontar el vuelo es algo prodigioso, que, en mi opinión es más importante que mantenerse siempre en las alturas (o medianías), porque se emerge generalmente más sólido y reforzado, y nos da una idea de lo fuerte que hay que ser para conseguirlo.

    Nada es para siempre, todo se regenera, se transforma.
    En mi no queda nada de la quinceañera que fuí, no me reconozco en ella; he tenido subidas y bajadas, momentos felices y momentos trájicos. Pero he aprendido que no hay que dejar nada a la suerte, que lo que es mi vida de hoy en día me lo he fabricado yo, y lo que no es también.
    Afronto etapas, me caigo, me levanto y sigo.

    Caer no es morir, caer es necesario para renacer. Lo contrario es estancarse, no evolucionar, y por ende, vivir anestesiado, sea de éxitos que se mantienen en el tiempo, o de fracasos enquistados.
    No somos dioses, ni siquiera diosecillos. Como diría la “Swanson” en su día: “Querían que nos comportáramos como dioses, y lo hizimos”.

    ¡Carpe Diem a todos!

  23. merce padilla dijo:

    Es cierto que todo lo que sube baja y sin embargo ¡cuántas veces nos arrastramos y andamos por los suelos, para conseguir ese segundo de “gloria” en el que nos sentimos elevados ! qué absurdo todo esto de que al estar en el candelero somos alguien, si no estás en internet no existes, si no se habla de tí, no existes….

    En ocasiones, cuando hemos estado muy “bajos”, muy hundidos, nos hemos conocido algo más y finalmente, nos hemos “alcanzado”

    Mis saludos cordiales

  24. Koldo dijo:

    ¡Qué curioso! Todos tenemos clarísimo lo que se disfruta, lo que hemos disfrutado o lo que disfrutaríamos -lo que todo el mundo disfruta- siempre que se viven momentos de “gloria”, de plenitud, de consecución de alguna meta, de alcanzar un estado vital o de poder, de algún “triunfo”… del tipo que fuera.

    Seguro que os sonará rarito y fruto sólo de una mente enferma… Pero ¿no creéis que uno se descubre a sí mismo -que descubre a los demás- tanto o mejor en momentos de derrota, de errores vitales o de poder…?

    Y cualquiera se atrevería a usar el mismo término (”disfrutar”), que parecería ya más masoquismo o una provocación que cualquier otra cosa… Pero, uno de los mayores deleites en esta vida ¿no consiste, precisamente, en eso: conocerse y conocer mejor a los demás? ¿Y no sería, por tanto, en momentos tan políticamente incorrectos, tan denostados, tan “ocultables” como los fracasos, los errores, las derrotas… cuando mayor y más “sincero” conocimiento se tiene de uno mismo y de los demás? ¿No serían este tipo de “enseñanzas” mucho mejores para el futuro que las del autobombo que producen los éxitos?

    ¿O es que resultaría “mejor” quedarse en el tópico de que si triunfo, si he triunfado, es gracias a mis grandes dotes y cualidades… y cuando me ha ido mal ha sido por culpa de los demás o de la mala suerte…?

    Siempre son los demás los que mueren, los que enferman, los que pasan hambre, los que están en paro… ¿Y qué pasa cuando nos “toca” a nosotros? ¿Por qué debería de considerarse perfectamente “normal” que a “otros” les despidan, se divorcien, sufran una enfermedad… y, sin embargo, no “toleramos” que nos ocurra a nosotros mismos?

    Creo que no existe nada más terapéutico ni enriquecedor para la propia maduración que decir (y decirlo convencido, claro está): “ha sido mi culpa (o mi responsabilidad)” y “lo siento (si afectara a otros)”… A lo que siempre habría que añadir: “puedo arreglarlo” o “voy a solucionarlo” o “me servirá en el futuro” para evitar errores similares.

    Esa persona siempre tendrá una riqueza interior muy superior a los que tuvieron ¿la suerte? de no equivocarse jamás, de situarse siempre en la “nube” de la gloria… Siempre les faltaría “algo”… como le sucedía al príncipe Shidarta (futuro Buda)…

    Al parecer, en la India es absolutamente “normal” que la gente se pueda morir en la puerta de tu casa, que se vayan muriendo por la calle… Lo tienen asumido y normalizado. ¿Por qué no podría ser normal que hagas algo mal, que te equivoques, que pudieras -por tu culpa- hacerte daño o hacérselo a alguien? ¿Por qué nos cuesta tanto reconocernos en nuestros fracasos… y, mucho más aún, ante los demás…?

    ¡¡Qué auténtica gozada poder llamarse gilip__s a uno mismo… cuando lo que has hecho de de un auténtico gil…!! Sobre todo, porque te ves (¡enhorabuena! consigues verte) como ves a cualquier otro… incluso en momentos auténticamente dramáticos: eres, por tanto, “normal”, despides para siempre ese “Olimpo particular”.

    Una gozada, sí: no es que te alegres, por supuesto, de haberla pifiado… es que, si no fuera por eso, seguirías en tu mismo “personaje”, ése que todos tenemos de nosotros mismos, alguien cuasi-perfecto… Te ríes de ti; te ríes de ese personaje que te encapsulaba; rompes la cáscara; respiras el aire fresco de la realidad; consigues catarsis; empiezas de nuevo, pero “fortalecido”, más “sabio” (hasta la próxima, claro), con más recursos vitales que antes.

    No es que “haya que ver” en positivo… es que, a poco que lo pienses, que te fijes en gente que lo pasa mal, ésa es la auténtica enseñanza de la vida: la humildad absoluta del que se da cuenta de su “imperfección”… y de que ese pequeño detalle es, precisamente, lo que más nos iguala a todos… Y que hay que vivir y que, a pesar de todo, se puede ser feliz, muy feliz, en esa aventura… a pesar de los triunfos y gracias a los fracasos.

  25. aviso al webmaster dijo:

    La línea con el enlace a los comentarios aparece con un ubuntu pero no en W2000.

  26. La dama dijo:

    Mucho para comentar y poco tiempo para hacerlo. Esta semana pasada me ha tocado “sin” y ando un ratito desde el trabajo.
    Me ah gustado las entradas y estoy de acuerdo con Koldo, por no variar.
    Pero dejo dicho que si bien creo en el esfuerzo pesonal, la experiencia me ha enseñado que el azar, el destino, la buena o mala estrella, todo lo que queraís, influye en nuestras vidas. Otra cosa es reconocer los errores y corregirlos. Vale, en eso todos lo intentamos, creo. Pero hay cosas que te vienen y te vienen… al barquito que navega el viento le impulsa. Y el capitan debe saber llevar el timón. Pero el viento es el viento. Caprichoso y voluble. A eso me refiero cuando hablo del destino. Es el viento que nos impulsa. Podemos navegar a su favor o en contra, incluso quedarnos varados en el puerto y no salir más.
    nuestras decisiones imfluyen, vaya que sí, pero el viento nos zarandea…
    Un besito a todos. Que ya es hora de irse…

  27. Koldo dijo:

    Estoy de acuerdo contigo “La dama”… Aunque en mis “tripas” me parece que existe la buena y la mala suerte… debería limitarme a pensar que fuera sólo en tanto en cuanto a momentos u ocasiones concretas…

    …Pero reconozco que es muy fuerte la tendencia a dejarse llevar por “sentimientos” o “certidumbres subjetivas” de que la Suerte -en general- también existe; de que hay personas que, habitualmente, tienen (gozan o sufren) casi siempre de buena o de mala suerte… Como “demostración” “suficiente” de que es algo ajeno a nosotros… que nos supera y no podemos controlarlo ni evitarlo.

    Yo tuve un jefe que siempre acababa convenciéndome: “está bien que Pepito haya tenido un año de mala/buena suerte, igual que Zutanito o Menganito… pero ¿siempre?… Cuando a alguien le suele frecuentar casi siempre la buena o la mala “suerte” (traducción: “éxito” o “fracaso”)… ¡eso debería ser, precisamente, la demostración de que no se trataría, realmente, de genuina y auténtica suerte!”

    En esencia, era irrebatible: tenías que estar de acuerdo… aparentemente… Digo “aparentemente”, porque -también y sobre todo- en ese oscuro “mundo” de la “Lógica”… hay veces que te puedes hacer una idea, sacar conclusiones ab-so-lu-ta-men-te FA-LA-CES… sobre todo cuando existen intereses, cuando las conclusiones (traducción: “evaluaciones”) son interesadas o tergiversadas o malintencionadas… o siguen un guión u objetivo “oculto” (al menos, para ti…). Cada cual podría aplicárselo -estoy convencido- a su propia actividad laboral… no creo que hicieran falta ejemplos. Y, evidentemente, vuelvo a insistir, no estoy hablando de ocasiones puntuales, al azar, sino como algo “crónico” y “habitual”…

    Una de mis sensaciones íntimas más arraigadas (que más “lucho” para “olvidar”) es ésa, precisamente: siempre (desde que tengo uso de razón y -presunta- memoria de uno mismo) tuve una sensación de alguien que se precipita, a dos aguas, en un torrente muy empinado, de mucho caudal, de mucha fuerza y velocidad; de que, obviamente, nada puedes hacer por “modificar” todas esas características del río; que tu único éxito supone no ahogarte (conseguir mantener fuera la cabeza lo suficiente para poder hacer llegar aire a tus pulmones); no romperte la cabeza o un brazo o una pierna o reventarte algún órgano, contra cualquier roca, de la orilla, en el seno del río… Intentando “salvarte” llegando y agarrándote a alguna orilla… siempre sin éxito… Y así (como en una actividad de las que llaman de “barrancos”) irse precipitando sin tiempo casi ni de respirar, sin saber hacia dónde te precipitas, cuándo te romperás la crisma… ¡Nada de barco ni viento ni timón! (ojalá) Ningún atisbo de sensación de control… Sólo el aquí y ahora… que, luego, vaya usted a saber…

    Estoy (debería esforzarme en estar) convencido de que este tipo de “mala/buena suerte perenne” obedecería a sutiles detalles o matices que hacen a una persona acreedora o deudora de esa aparente “suerte”; que no sería más que un “crisol” de genotipo y fenotipo, más educación y experiencia vital, en reducidísimas pero vitales dosis (como en la Homeopatía) que acabarían inclinando la “balanza” siempre hacia el mismo “lado”, como si estuviera “trucada” y no descubriéramos dónde, cómo y por qué…

    ¿Paranoico o paranoide…? Sí, supongo que se trataría de eso. Y, de nuevo, como siempre, sería cuestión de “proporción”, de su grado de “agudeza” o “cronicidad”… (Los psicólogos, una vez más, sabrán…) O de un terrible miedo a la vida, a tomar decisiones… ¡qué sé yo…!

    En cualquier caso, ¿por qué está tan cultural e históricamente arraigado el sentimiento, la idea de la “suerte” (”fatus”)? “¿Por qué será?” (¿os acordáis de “La Bombi”?)…

Deje un comentario




eXTReMe Tracker