FANTASMAS
Hay una frase que utilizamos frecuentemente aquellos que nos dedicamos a la psicoterapia: reconocer el problema es la parte más difÃcil del proceso de cambio.Â
Si una persona es capaz de no echar balones fuera y tiene el valor de confesarse a sà misma que tiene que cambiar, ha hecho ya una gran parte del camino. Para cambiar el rumbo es necesario llevar el timón…
“El resplandor� constituye un fascinante estudio sobre la dificultad de los seres humanos para reconocer sus propios problemas.
Jack Torrance, el protagonista, es alcohólico. Su adicción le convierte en un hombre frustrado: es incapaz de continuar ejerciendo su oficio de escritor.
Un mal dÃa toma una decisión que cambiará su vida: decide aceptar el cargo de vigilante de invierno de un hotel que se queda vacÃo y aislado por la nieve en esa época del año. Se traslada allà con su mujer y su hijo y comienza, de esa manera, su infierno personal…
En cuenta llega, los fantasmas del hotel empiezan a contarle a Jack todo lo que éste quiere oÃr. Le dicen que él no es el culpable de su falta de creatividad. Según los espÃritus del lugar, el protagonista no escribe porque la dependencia económica y emocional que su familia tiene hacia él le priva de la energÃa que necesita para escribir.Â
Jack tiene ya culpables para su problema, y comenzará a obsesionarse con esa idea…
 
El alcoholismo es uno de los problemas que a las personas más les cuesta reconocer. Los que lo padecen tienden a echar la culpa de sus fracasos en las relaciones o en la vida cotidiana a los demás. De hecho, el alcohol aumenta la tendencia al pensamiento paranoico. En grandes cantidades, hace que nos sintamos perseguidos y nos sintamos vÃctimas de la mala fe o la incompetencia de los que tenemos alrededor. Eso crea una gran sensación de euforia: temporalmente, nada hay más satisfactorio que echar la culpa a los demás.
Asà funciona la mente de Jack Torrance. Sus frustraciones se deben, según él, a las malas artes de los que le rodean. Y toda una serie de personajes le dan la razón.Â
Algo parecido a la vida real, en la que un alcoholico siempre tiene cerca otro alcoholico que le apoya en su autoengaño y le dice que el alcohol no es el problema, que el infierno son los otros.Â
Jack tiene mucha gente que le apoya. Y no le importa que todos sean fantasmas, seres que -como él- se niegan a volver a la vida. Los espectros envuelven al protagonista con un leve hálito vital basado en la autocomplacencia. Y él se deja llevar…
Ya lo decÃan en “American Beauty“: nunca hay que menospreciar el poder del autoengaño.
23 de Septiembre, 2008 - 11:48 am
Supongo que muchos de los que habéis visto la pelÃcula de Kubrick reconocéis a esas dos adorables chiquillas…
Si os apetece leer algo sobre el tema, lo dicho en el post: en pocos sitios he visto descrito tan bien la autocomplacencia de la que hacemos gala cuando no queremos cambiar como en el libro de Stephen King.
Si os apetece leer sobre lo contrario -cómo pensamos cuando realmente nos decidimos a cambiar- os recomiendo las investigaciones de Prochaska y DiClemente. Hay muchas referencias en Internet.
Como veis, los libros y pelÃculas de terror siguen resultándome muy estimulantes. He intentado indagar el porqué en un artÃculo que he escrito para el suplemento ES del periódico “La Vanguardia” que sale este sábado. Si os da por leerlo, este post puede ser un buen lugar para comentar la paradójica afición a pasar miedo que tantas personas disfrutamos.
23 de Septiembre, 2008 - 7:42 pm
Bieeeeen, soy la prime, bueno, después del dueño de la finca.
Pues no, Muiño, no, te equivocas, yo no he visto “El resplandor”, es que cuando la pusieron por la tele yo era una crÃa y todos mis familiares se fueron a dormir, me quedé sola y… cuando el prota preguntó a un camarero de pega ¿poca gente por aquÃ? Seguido de una risa acongojante… no pude más y me fui corriendo a meter en la cama, que no a dormir.
Afuera aparte de esto, me encanta el terror
23 de Septiembre, 2008 - 7:43 pm
Las niñas de la foto se parecen a una amiga mÃa de la infancia, pero la que yo digo es muy buena gente.
23 de Septiembre, 2008 - 9:06 pm
Pues a mi me gusta el vino y no lo voy a cambiar por la desinformación televisiva ni por el spam audiovisual de las peliculas madeinjolibud, que quieres que te diga doctor. SÉ que a los representantes de la ciencia oficial os encanta encontrar paranoias y dependencias en tod@s los que, al contrario que el pez muerto, no se dejan llevar por la corriente. La vida sin adicciones es algo muy tedioso.
23 de Septiembre, 2008 - 11:13 pm
Según parece… según tengo entendido… las intoxicaciones etÃlicas habituales lo que suelen desencadenar son reacciones agresivas: pegar a tus hijos o a tu mujer; a conocidos o desconocidos; insultar (agredir verbalmente); etc. Casi siempre que “hay sangre”, hubo antes alcohol…
Lo de los “delirium tremens” no sé si serÃan por una intoxicación aguda o crónica… Lo padeció en cierta puntual ocasión un hermano mÃo… en la “gloriosa” época de coger la cogorza más a tope que se pudiera (como siempre en aquellas edades: buscas tus lÃmites… de cualquier tipo…): en su caso, juró que sintió cómo las hormigas le rodeaban y se lo estaban zampando, como si tal cosa…
En cuanto a reacciones paranoicas o paranoides (los poffesionales sabrán qué serÃa más correcto), en un momento dado de mi sosÃsima y simplÃsima existencia, me parece que me lo provocó el hachÃs… Incluso llegué a asustarme un poco… Por lo que acabé visitando (contadas; con los dedos de una mano) a una psicóloga, que, por lo poco o mal -o ambos- que “recuerdo” (seguramente, porque -desde el principio- me propuse no querer acordarme de nada…), sólo me “sirvió” para darme cuenta por mà mismo del callejón absurdo y sin salida al que estaba llegando… sin haberme dado siquiera cuenta de ese triste “viaje”, de mi triste situación… Sin despedirme siquiera: simplemente no volvà a su consulta… “Sólo” me percaté de lo penoso de la situación en la que me encontraba… y que -cada vez- me iba gustando mucho más la susodicha psicóloga… Asà que, por pura vergüenza, dejé de ir… antes de que me diera cuenta de que se habÃa dado cuenta. No sé si me explico: vamos, que me veÃa a mà mismo como en un espejo y me “meaba” de risa de la puritita pena que estaba dando (¡eureka! ¡por fin, “lo conseguÔ!) (!?), que me daba a mà mismo, de la pena que -por algún motivo que nunca entendà (ni quise prolongar las “averiguaciones”, por cierto, mucho más… que -estaba convencido- no me beneficiarÃa en absoluto)- querÃa que les diera a los demás de verme asÃ… Me veÃa a mà mismo como un auténtico bebé lloriqueando sin motivo ni causa (¿para que me hiciera “alguien” caso…?). Asà que decidà que hasta ahà habÃamos llegado… y vuelta de “página existencial”: obvié (contradiciendo mi perpetua manÃa de buscar todos los porqués…) las causas, incluso los efectos… y tuve clarÃsimo que habÃa que dar un giro de 180º… y con urgencia. Por supuesto, no sólo dejé de fumar hachÃs, sino de fumar, en general… y, por supuesto -también- se acabaron los excesos -siquiera puntuales- de alcohol… Sólo me viene a mi “memoria tripera” una sensación de profunda y severa vergüenza… Ante los demás y ante mà mismo… Creo que nunca logré quitármela del todo; que “los demás” me siguen “notando” algo… que “necesariamente” me acabará “avergonzando”… En fin, que como suelo decir, “una pena”…
Lo que nunca sabré (los psicólogos -seguro- sÃ) es si fue antes el “huevo” o la “gallina”; es decir, si alguien que ya debe estar genética o estructural y neuronalmente (perdón por la “barbaridad” conceptual acientÃfica del palabro) “predispuesto” es, gracias a esos “desencadenantes” (como el alcohol del ejemplo), que se producirÃan -necesariamente- ese tipo de reacciones psicológicas patológicas… O si, a pesar del alcohol, las personas no “predispuestas” se encontrarÃan, en cierto modo, “inmunes” a ese tipo de supuestos paranoicos.
Del mismo modo, estoy seguro que para “padecer” una paranoia no serÃa condición necesaria ni suficiente una ingesta exagerada de alcohol… Por desgracia para el paciente, sin olerlo siquiera -seguro-, podrÃa sufrirlo…
En cualquier caso, doy fe que (a eso de mis “maravillosos” 16-17-18 años…) sufrà unos episodios que nunca supe si fueron “reales” o “imaginarios”… De ahà -supongo- mi posterior y “eterno” “respeto” hacia cualquier “revelación” (propia o ajena) que pudiera conocer o concebir.
…Y, una vez más, “robustece” la autoestima… ¡¡¡Hay que joderse…!!!
“El tiempo es el olvido” (¿es asÃ?)…
24 de Septiembre, 2008 - 12:16 am
Muy bueno. Me ha encantado que hablaras “en eso de establecer relacionesâ€? de “El resplandorâ€?. Inmejorable exposición de argumentos. Sin quitar merito a nadie, encajas los temas como mecanismos de relojerÃa.
Decir que la pelÃcula infunde efectivamente temor, el ambiente invernal, el hotel vacÃo, las alucinaciones, provoca inquietud “in crescendoâ€?. El recuerdo es doloroso, supongo que serán por esos mecanismos de autodefensa consciente, por esos mecanismos que afectan a nuestra precaria fragilidad.
24 de Septiembre, 2008 - 10:39 am
Psylocyber, ¿tú no serás Luis Muiño con otro nombre?
Porque creo que auqnue has intentado quitarle argumentos a Muiño en realidad le has dado la razón. Pocas veces he visto condensado en tan poco espacio esa tÃpica retahila del alcohólico: yo soy un martir, nadie me comprende, los demás son todos unos conservadores, soy un rebelde, la adicción no existe, mis sentimientos y mis actos son producto de mi especial forma de ser y no tienen nada que ver con que esté alcoholizado, etc, etc, bla, bla. Después viene el choque con la puta realidad, cuando uno ve que de especial no tiene nada. Y entonces los argumentos son: estoy paralizado por culpa de los demás, he perdido mi forma de ser tan especial por culpa de la sociedad, el alcohol mola porque me recuerda que yo soy un tipo único por encima de los mediocres, tengo que luchar cotnra esos que me impiden llevar a cabo mi superlabor en este mundo, etc, etc, bla, bla… Al final muchas veces viene el hacha en la cabeza a las únicas personas que te han soportado.
Todo esto lo sabemos muy l@s que nos hemos salido del complejo de martir que te da el alcohol.
24 de Septiembre, 2008 - 11:31 am
¡Pero qué mala prensa tiene eso del engaño, aunque sea auto!
Yo creo que la verdad -o la verdad a destiempo- no es lo más justo, ni conveniente, ni sano, ni preferible en todos los casos.
Porque ¿cómo reconocer quién ha dedicado su propia vida a la precaución como medida para no caer en errores, quién no acepta que la perfección de roles, y objetivos es imposible, que que sus decisiones como tutor (padres) de sus menores, han desembocado en la formación de una personalidad que no le gusta, o en un currÃculo vital penoso, o infeliz?
¿cómo dedicar dos minutos a pensar en la posibilidad de ser en parte responsable de la muerte de otro? ¿cómo rememorar la fragilidad, la debilidad, la vergüenza, el autodesprecio? ¿quién renuncia a descalificar como “gitanos”, “negros”, “putas”, “pijos”, “guiris” etc. para revisar sus carencias, miedos, frustraciones? (bueno, esta pregunta sà que tiene y necesita arreglo)
¿Qué utilidad tiene cargar con una culpa? (Y tal vez, ni el correctivo de la reclusión, como idea de “tiempo de recapacitación” para poder reinsertarse en la sociedad)
Y la culpa da más miedo que cualquier ente homologado con poderes (léase Dios).
Si no el engaño, el nuevo versioneado de los hechos, dejen olvidar, no recordar, o agarrarse a esa frases hechas que nos descargan o nos dan una razón que sirve para sobrevivir a nuestras conciencias. ¡Que las almas atormentadas, no apetecen!
24 de Septiembre, 2008 - 1:46 pm
Culpar a los otros de las carencias de uno es un recurso muy manido que nos libera de culpas, y creo que todos, en alguna medida por leve que nos pueda parecer, nos hemos agarrado a esa tabla de salvación.
Por otra parte, ¿qué serÃa de los “cuerdos” si no existieran los “locos”? Seguramente se aburrirÃan mucho porque son una fuente incesante de inspiración, tanto para escritores o directores de cine, como para profesionales de la salud mental, que viven a costa de ellos.
Las almas atormentadas ¡no apetecen! Son una lata, un lastre para quien haya de convivir con ellos. Por eso están los psicólogos, ¡porque hay que cobrar para poder aguantarlos! Y es que de mártires desinteresados tenemos muy poco… habÃa una Santa, y murió.
Estoy de acuerdo con todo y con todos
Salud
24 de Septiembre, 2008 - 2:13 pm
H@la,
Pues sà l@s fantasmas pueden agriarnos la vida. Asà que lo mejor es ir desembarazándose de ell@s, y más si son propi@s, lo mejor posible. Aunque luego aparezcan otr@s. Yo de momento ya he hecho un hueco con el vaciado e ¡hips! voy a cambiar de marca de vino. A ver cómo son l@s nuev@s que se me presenten.
24 de Septiembre, 2008 - 5:38 pm
Pues anda que la coca… eso si te deja tocado..”tengo entendido…”
No se porque todo el mundo asocia Alcohol con violencia, yo cuando bebo no me dan ganas de pegar a nadie..
Aunque las chicas me parecen mas guapas
saludos
24 de Septiembre, 2008 - 6:42 pm
Hola, Mondarino. Me estoy acordando de un vecino que tenÃa yo cuando niña: pillaba unas cogorzas de aúpa y siempre estaba tan contento y feliz. Su mujer bajaba a buscarlo al bar, lo cogÃa por la solapa y se lo llevaba a casa entre gruñidos. A mà me gustaba él, yo no entendÃa nada pero ella me parecÃa una bruja. El hombre era miembro de la Guardia Civil y un dÃa perdió el empleo; menos mal que para entonces los hijos ya eran mayorcitos y se ganaban la vida. Pero reÃa y cantaba todo el rato, hasta el dÃa de su muerte, que le sobrevino a consecuencia de su adicción, cómo no.
Hablando de adicciones… ¿Cuántos personajes famosos, de talento, han creado verdaderas obras de arte bajo la influencia del alcohol u otras drogas? Me estoy acordando de algunos… Y es que parece comprobado que el poder de estas sustancias aumenta la creatividad en el momento en que se opera bajo su influencia: tal vez hagan ver fantasmas donde no los hay, pero la materialización de esas visiones pasan, en ciertos casos, a ser joyas para la posteridad. Por tanto, ¡demos las gracias a tantas almas atormentadas que nos han regalado su tormento en sus diferentes formas para nuestro deleite! (No estoy justificando las drogas, sólo constato los hechos. En todos los tiempos han existido artistas, no sólo plásticos, sino también del mundo de la literatura que han precisado de las drogas para crear. Es un hecho comprobado, nada nuevo, y ahà está.)
24 de Septiembre, 2008 - 7:13 pm
¡glub! voy a ver si me tomo un güiski-doble que la creatividad ya me flojea y ando repitiéndome como los ajos (ahora que he vuelto y he leÃdo-lo-mÃo.)
24 de Septiembre, 2008 - 8:03 pm
Miedo me daÃs los unos y los otros…
Al alcohol le tengo pánico, por muy creativo que sea en ciertos casos. Las drogas, aparte de ser una fabrica de dinero, son causa de mucha degeneración personal y mucho dolor. El tabaco (mi droga) causa estragos, me guste o no, en mis pulmones. El juego, del que no os he “leÃdo” hablar, otro tanto.
No me acuseÃs de mojigata, pero todos los placeres cuando se pasan de rosca, son malos. Acaban destruyendo al individuo.
Y los ejemplos en el mundo de la ceración artÃstica, en todos sus ámbitos, no son justificación, sino apoyo a la texis de la destrucción que generan las adicciones. Porque muchos de esos genios creadores han acabado como han acabado. Curiosamente el mundo de la ciencia no soporta las drogas y el alcohol para trabajar, ¿por qué será?
La única vez que me “pasé” ligeramente con el alcohol me dio por reir. Ese puntito que dicen de alegrÃa… eramos jovenes e indocumentados. Sinceramente, me sentà tan mal al recordar como me habÃa “desmelenado” que no ha vuelto a suceder. Y lo mÃo fue sólo un cuantreau…! (No tolero el vino y de un moscatel dulce no me sacaÃs, la cerveza me da repelus y claro, asà como voy a se juez… ) Pero he visto familias destrozadas por padres alcoholicos y, sinceramente, no encuentro nada que lo justifique.
Nos agarramos a lo que sea, es cierto. Pero agarrarse al cuello de una botella no te reflota, te hunde.
Bueno, el tema da para mucho, asà que gracias, doctor, por destapar la caja de Pandora con este tema. Y la referencia cinematográfica que me viene a la memoria es “Dias de vino y rosas” Eso es autodestrucción y lo demás milongas.
Mañana más. Un besito a todos.
24 de Septiembre, 2008 - 8:35 pm
Me gustarÃa que los que defienden la creatividad que da el alcohol me contaran casos concretos. Siempre que oigo ese tema me ponen ejemplos de gente como Edgar Alan Poe o Scott Fitzgerald. Y yo he leÃdo bastante sobre ellos y creo que nunca escribÃan borrachos y que al final el alcohol acabó con su creatividad. Quiero decir que me parece que no eran creativos por el alcohol, sino más bien pese al alcohol. ¿Alguien me pone ejemplos?
24 de Septiembre, 2008 - 10:14 pm
Me jode -y perdón al que le moleste el contundente palabro-bastante entrar a citar casos de muchos conocidos (o defender la tesis -que no el hecho en sÃ- “influencia creatividad drogas”) porque no soy la más indicada para hablar del tema ya que gente con sapiencia para tratar el susodicho haberla-hay-la, e imagino que sobrada de conocimientos. Pero me reprimo y voy a ello por sentirme aludida en el comentario de la señora o señorita Sandra.
Algunos personajes:
Jackson Pollock
Miró
Modigliani
Jean Michel Basquiat
Aldous Huxley
Arthur Rimbaud
¿Manet?
Van Gog (¿o era sólo locura?)
Francisco Umbral (y su eterno vaso de whisky…)
Y también bastantes actores y músicos, geniales ellos.
Qué le vamos a hacer, pero es la realidad. Triste para ellos a nuestros ojos, es cierto, porque acaban con sus vidas tontamente… o ¿tal vez porque ellos asà lo han decidido?
Sandra. Yo no defiendo nada. simplemente digo lo que hay, o ¿he mencionado yo en algún momento que “defienda” ese tipo de creatividad? al contrario. Qué bueno serÃa que todos estuviésemos sobrados sin necesidad de recurrir a las drogas. Lee bien y luego hablas. Vale.
Buenas noches, me voy a ver una peli en mi salón. si a alguien le interesa, le diré el tÃtulo, si no, no pasa nada.
La Wikipedia es genial, de verdad.
24 de Septiembre, 2008 - 10:47 pm
Cuando era más jóven jugaba con la idea de ser una futura escritora; andaba yo en esos menesteres, cultivando la poesÃa, la prosa, los relatos de miedo…
Y en una de esas, se me ocurrió hacer un experimento pseudo-cientÃfico: hincharme a porros, y luego lanzarme a escribir, a ver lo que salÃa.
Las ideas surgÃan de mi cabeza a borbotones, sin pensar, sentencia tras sentencia. Rellené un folio por una sola cara,
y me quedé dormida encima de la hoja, hasta el dÃa siguiente.
No se si lo que logré escribir tenÃa el mas minimo valor literario o no, pero cuando se me pasó el colocón y lo leÃ, no fui capaz de entender prácticamente nada, eran ideas delirantes relacionadas con percepciones sensoriales.
Está claro que el talento no ha marcado mi vida como literata, pero también tengo claro que de haber seguido buscándo a mis musas por las senda turbia de las drogas,
tampoco hubiera logrado lucir en mi mesilla de noche el Premio Planeta.
Besos para todos.
24 de Septiembre, 2008 - 11:02 pm
Bueno, pues habrá que poner -también- la “lista” de los homosexuales… Porque ¿ser homosexual… es algo “distinto”, no? ¡¡Y de los zurdos!!… ¿Y, por qué no, por ser judÃos o gitanos… o de los ateos…? ¿Y de los feos y bajitos…?
…Habrá “adictos”, en el sentido de “crónico” en su consumo… que no pueden “ser” sin su dosis… Pero, me temo, los habrá tanto entre los “artistas” como entre los “inútiles”, los no-creativos… (Y, por cierto, dudo mucho de que fuera realmente asÃ: me resisto a creer que el efecto del alcohol o las drogas fuera -per se- “creativo”… Seguramente -¿o no?- serÃa un prejuicio por mi parte…)
…Habrá quien se “achispe” o quien se “acogorce”… sólo puntualmente… Y -lo mismo- entre creativos o no… Y habrá creativos que -crean ellos, al menos- sin esa “chispa”… como que no saben “arrancar” o “liberar”… ¡¡vaya usted a saber qué…!! (serÃa curioso -cientÃficamente- confirmar que pudiera -o no- ser cierto… creencia bastante frecuente entre creativos).
El problema, muchas veces, es que los resultados en esos tipos de “estados de conciencia” (dejémoslo asà de misterioso… tipo Iker Jiménez) pueden ser tan extraños… que -muchas veces- induzca a cierta confusión (entre los demás y entre ellos mismos…) generando la “apariencia” de “verdadero” resultado creativo…
No sé si me explico. Por ejemplo, hay cantidad de “misticos” (alucinados o no; con o sin estÃmulo quÃmico)… en los que es muy difÃcil distinguir paja de grano… En la pintura… ¡qué os voy a decir yo ahora a vosotros que no sepamos todos ya…! Y en la literatura, también.
No voy a insultar a vuestra inteligencia: obviamente -quiero suponer- nadie pensará en clave de “causa/efecto” con el tema del alcohol o las drogas… ¿verdad? Entonces, ¿de dónde proviene -es verdad- esa auténtica “leyenda viva” que supone que la tormentosa vida interior del artista -ayudado, ¡como no! por alcohol y/o otras drogas- es condición casi necesaria para lograr su creativa producción?
No sé si nos estamos yendo del tema, esa es la verdad… Don Luis nos habla de “fantasmas”, ¿por tanto de delirios y/o alucinaciones…? ¿Se descartarÃa -de antemano- la posibilidad de que esos fantasmas fueran “reales” o “externos” al sujeto… o, por el contrario, se da por supuesto que todos esos fantasmas son siempre fruto de una mente enferma, que siempre son propios o “internos” de uno, generados por su propia conciencia…?
Yo sólo me manejo -con toda la relatividad y cautela del mundo- a base de sentido común: estoy convencido de que, por mucho que cualquiera de nosotros oyéramos voces (para nosotros, por supuesto, externas y reales) ordenándonos cortar cabezas o joder al prójimo de la forma que fuera… Pues como que -como digo- estoy seguro que no las harÃamos ni puñetero caso… Y que seguirÃamos a lo nuestro… Eso sÃ, seguramente que bastante acojonados, por cierto…
Tampoco estoy seguro si deberÃamos centrarnos, simplemente, en el alcohol… como causa, o como efecto de necesaria concatenación o agravamiento de cierto tipo de cuadros psicológicos o afectivos… En principio, me suena muy bien la relación alcohol/culpabilidad… como un mecanismo de “balones fuera” perfecto en sà mismo. Me llama mucho la atención de que, efectivamente, hay mucha gente que “necesita un trago” antes de ir al trabajo, asesinar a su esposa… ¡¡¡o de “asaltaparapetos”!!! como (me decÃa mi padre) llamaban al aguardiente en tiempos de nuestra Guerra Civil, antes de salir de una trinchera y enfrentarse con el fuego -de cara- enemigo… Incluso por el tema legal: el alcohol es atenuante e, incluso, eximente en Derecho Penal (a mi juicio de lego, una auténtica barbaridad, claro está…).
Quizá, juntando ambos temas, el que tiene delirios ¿pensarÃa que, con el alcohol, podrÃa conseguir apagar esa “voz”, es decir, que lo usarÃa “medicamento” anti-voces? ¿O, simplemente, “apagarse” él a sà mismo?… Porque, mira que serÃa extraño que alguien quisiera, gracias al alcohol, conseguir crear esos delirios y, mucho menos, exacerbarlos… ¿O sÃ?
24 de Septiembre, 2008 - 11:06 pm
Acabo de leerte, “Le feint…”.
¡Yo también lo hice de chaval…! ¡¡¡Y me pasó lo mismo!!!: no entendà ab-so-lu-ta-men-te na-da… Y, efectivamente, ¿a qué mejor “prueba del algodón”…?
25 de Septiembre, 2008 - 1:49 am
Pues chicos, no os reprimáis ni subestiméis. No rompáis nada porque aunque haya sido escrito bajo la influencia de los porros, tal vez esconda una gran filosofÃa de la vida y cuando estéis muertos grandes crÃticos de arte literario os encumbrarán.
Yo escribÃa un diario pero lo rompà porque mi hermana era una cotilla y siempre buscaba la manera de encontrarlo por muy escondido que lo tuviera. No tendrÃa valor literario, pero yo me quedaba muy bien y luego soñaba con los angelitos. Ahora que se chinche, que lo tengo en internet y ella no lo puede encontrar.
Besitos.
Ah, ya vi la peli y me gustó mucho.
Dama ¿pero tú fumas? ni me lo podÃa imaginar porque siempre me pareciste muy equilibrada y consecuente con tus actos. Yo también fumo pero lo quiero dejar cuando quiera, porque ahora mismo no me apetece.
Más besitos.
25 de Septiembre, 2008 - 10:19 am
Pues Ana no entiendo muy bien “que te joda” que te pidan ejemplos. Cuando se defiende una idea lo normal es que te pidan ejemplos de esa idea, digo yo.
Lo preguntaba porque yo no estoy segura de si el alcohol proporciona creatividad o simplemente falsa sensación de creatividad. Lo que yo hago es modestamente creativo-soy escultora aunque no vivo de ello- Y, por supuesto, desde los quince años he experimentado la sensación de ser creativa y especial que da el alcohol. Y estoy con Le feint Amelie ya que no tengo claro si lo que hice en esa época iba más allá de una paja mental completamente incomprensible.
Por otra parte, tengo muchas amigas y amigos que se dedican al arte. Los que están alcolizados desde luego se creen mejores que los que no. Pero solo se lo creen ellos. Los demás no estamos de acuerdo.
Por eso pedÃa ejemplos. Gracias. Los de Modigliani y Miró me parecen interesantes. No s abÃa que Miró era alcohólico. El de Huxley me parece más dudoso poruqe he leido sus libros sobre drogas y parece que solo le interesaba la ingesta controlada. Y el alcohol además no pega con el LSD y con las que más le interesaban. Lo de Umbral, en fin, mujer,…¡yo me referÃa a gente creativa!
Un saludo y no te me enfades, porfa, que solo estoy tratando de aprender.
25 de Septiembre, 2008 - 12:02 pm
H@la,
. A mà es que me pasa lo mismo a veces, con los chicos, les encuentro más simpáticos y atractivos.
Mondarino, ya dirás por donde recalas a tomarte unas copitas, por aquello de que encuentras a las chicas más guapas ……
Ana en la lista hay muchos más, serÃa interminable y solo contando a gente que no le ha dado por meterese con l@s demás, pero para que seguir …. A cada un@ le sienta su adicción de una forma distinta, según sea la persona.
Un último ejemplo claro y conocido por tod@s, porque ya se han ocupado de sacarla todas sus miserias: Amy Winehouse. Chica joven y genial. Sus canciones están escritas bajo los efectos de cualquier adicción y son estupendas. Pero si la sacan cuando está hasta arriba y sin control su comportamiento es como el de cualquiera de nosotr@s al que le siente mal una copa o cien. Bochornoso para un@s que se rasgan las vestiduras o normal en su estado para otr@s.
Me parece bien que se haya retirado una temporada del ojo público, y si le sirve para desengancharse de lo que la perjudique, mejor. Porque estoy deseando que vuelva a presentarse con nuevos trabajos.
Y en cuanto al mundo cientÃfico: todas las drogas sintéticas están sacadas de la manipulación en laboratorios de investigación sobre productos naturales y sus efectos en los seres vivos.
¿O alguien va a decir que toda la farmacopea utilizada para la salud mental no es una droga?
Como siempre… lo principal parece ser tener prudencia con lo que se hace y con lo que se dice. Pero hay gente a quien eso le importa un pepino. A favor o en contra.
Hay veces que prefiero a mis fantasmas interiores a l@s que se me van presentando por l@s demás ……….
Por cierto para la gente que se pone de los nervios con cualquier cosa: tomar marihuana les tranquilizará, y ya sabéis que parte de la comunidad médica internacional también quieren que puedan consumirla l@s pacientes con dolores crónicos.
25 de Septiembre, 2008 - 12:15 pm
¿Sabes, Sandra? Estoy contigo en lo de Umbral. Pero gustos habrá para todo… y el personaje ahà está.
De todo lo demás no te comento porque creo que ha quedado claro lo que querÃamos decir y es una pérdida de tiempo y un coñazo para los que leen el repetirse una y otra vez.
No estaba enfadada, perdona por haberte creado esa sensación.
Un saludo.
25 de Septiembre, 2008 - 12:18 pm
Tana, es verdad, la lista podrÃa ser interminable. A mà la Winehouse me gusta como canta pero su vida personal me importa un pimiento. La escucho y yaestá.
25 de Septiembre, 2008 - 3:31 pm
Los problemas o se afrontan o se niegan.
Negarlos lleva a la (pseudo) complacencia y esta al odio.
El alcohol, que desinhibe, no hace más que mostrar lo que hay: una horrible caja de truenos.
Yo creo que el problema no es el alcohol, sino el uso (y por dependencia, abuso) que hacen de él los que huyen de su conciencia y por descontado, sus consecuencias.
25 de Septiembre, 2008 - 9:23 pm
Retomo la última frase de la entrada: el autoengaño. Creo que es el peor de los engaños, pero , también, que es una forma de sobrevivir dignamente a ciertas cosas. Si no fuésemos capaces de autoengañarnos de vez en cuando nuestra salud mental acabarÃa por los suelos. No me refiero a echar la culpa a otros de nuestros males y desprendernos de nuestra responsabilidad. Eso es etupidez, no engaño. Me refiero a que de vez en cuando nos conviene convencernos de cosas que la realidad nos niega pero a nosotros nos viene bien creer. Por ejemplo: no somos tan feos como nos vemos en el espejo cuando tenemos un mal dÃa, ni tan mala persona como nos quiere hacer creer alguien que nos odia, ni soy tan torpe como parezco… en fin, esos pequeños defectos que todos tenemos y que todos intentamos obviar en un momento determinado o caerÃamos en la depre más profunda.
Otra cosa es la autocomplacencia. Ese mirarse el ombligo y verse el mejor del mundo. Eso tampoco es.
Por cierto, en la lista de Ana incluirÃa a Philp K. Dik, paradigma, para mÃ, de escritor “pasado” hasta lÃmites extremos.
Y, lo siento, pero no creo que la creatividad esté unida a la ingesta de alcohol. Heminwey, otro que tal bailaba… el pintor Polok…
¿No serÃa que bebÃan como cosacos por otras razones internas pero que su genialidad les venÃa dada por un talento especial para crear y no por el vodka?
Y comentando lo de la ciencia: no me imagino a un cientÃfico, borracho como una cuba, haciéndo experimentos en el laboratorio. ¿Os imaginaÃs el desastre? Otra cosa es que en esos laboratorios se descubran todas aberraciones que se os ocurran. Pero ahà entramos en la ética del cientÃfico y hoy como que no estoy para esa barbaridad de tema.
Bueno, pues que os tomeÃs una copita a mi salud y os siente de maravilla, que los placeres, como dije ayer, en pequeñas dosis, son la sal de la vida.
Besos variados…
25 de Septiembre, 2008 - 10:39 pm
Es verdad, dama. Todo en pequeñas dosis puede ser estupendo. Tú te imaginas a un cientÃfico en su laboratorio borracho (serÃa un desastre) y yo estoy pensando en un cirujano operando (qué horror). Hay ciertos casos que no se pueden ni imaginar.
Es que sin su genialidad innata esos genios aludidos y otros no hubiesen hecho nada, con, o sin drogas. Su problema de adicción les vendrÃa dado por sus conflictos inernos o vaya usté a saber. Y en algún momento tuvieron que recurrir al chute porque de lo contrario se sentirÃan paralizados por aquello del “mono”. Hablo asÃ, sin más conocimiento de causa. De oÃdas no más que dirÃa mi cuache. Y si bebes, no conduzcas.
Lo que te dije del tabaco, tú ni caso, como yo. Que aunque “el tabaco mata lentamente”, total nosotras no tenemos prisa…
Besines.
26 de Septiembre, 2008 - 7:30 pm
En tiempos no muy remotos, el estado de ebriedad era el estado habitual de la humanidad, al menos en la zona mediterránea y en el norte de europa, osea, donde se cultivaban cereales y vid, cuya cosecha, tras la fermentacion, producian una bebida MUCHO mas segura de ingerir que el agua cargada de germenes de colera, disenteria, tifus, etc.
Que yo sepa, los asiaticos no toleran el alcohol, al menos en 2/3 de la poblacion, debido a que su forma de esterilizar la bebida consistÃa en HERVIR agua y echarles unas hojitas llamadas té, que por cierto tb contienen sustancias con efectos farmacologicos. (Si quieren ver a un gremlin, inviten a un chino a media botella de vino: al segundo vaso ya no articula palabra…)
El problema de algun que otro borracho es que no puede soportar las visiones apocalipticas de vidas pasadas que su conciencia, su Testigo, genera en la pantalla mental correspondiente a la realidad de su vida en este momento. Hay personas que arrastran despues de 500 años las VISIONES de quemas de niños de 10 años, de hermanos y familiares QUEMADOS VIVOS. Eso genera un anhelo de amor y autodestrucción que los psicologos oficiales del siglo xxi aun no toleran, ni siquiera comprenden.
26 de Septiembre, 2008 - 11:45 pm
Mi amigo ciber, no soy psicologa y tampoco lo comprendo. ¿Me estás diciendo que el delirius tremens provoca visiones de la Santa Inquisición? Caramba, pues no debe ser a gradable.
No sé si estar de acuerdo contigo en lo de la humanidad ébria en estado permanente por falta de agua. ¿No será una cita histórica inventada para sustentar la idea de más de un bebedor que dice eso de “el agua para las ranas”?
Recuerdo un patético y triste bebedor literario que le comenta al niño del baoba que bebe para olvidar. Es tan triste como el que contaba estrellas…
En fin, que hoy he ido a un desfile de carrozas y comienzo de fiestas en un pueblo cercano al mÃo y los disfraces, la mayorÃa de ellos muy ligeros de ropa, se soportaban con mezclas etÃicas varias, los 15 grados de la noche no estaban para soportar la noche sin ese elixir mágico que calienta por dentro y embota por fuera.
Sabemos que desde antiguo la ingesta de bebidas espirituosas sido un remedio para muchas cosas, incluido el trago de wisky antes de sacarse a cuchillada limpia una bala del hombro. ¡Qué hombres, los vaqueros!
Y que bueno el alcohol, que igual te hace caer redondo y ver elefantes morados como desinfectarte una herida.
Pues eso, mis amigos, que la historia está llena de buenos bebedores.
La cuestión es cuando el bebedor de turno da una vida de perros a su mujer y a sus hijos, lo convierte en un ser intratable y lo lleva a la tumba con una cirrosis hepática de campeonato ya no es tan bueno.
Lamento no ver el lado positivo del asunto como otros lo veÃs. A mÃ, repito, me da mucho yuyu… del malo.
Que durmaÃs bien y que no sea la mona.
27 de Septiembre, 2008 - 12:47 am
No sé por qué os peleáis si de todos es sabido que la culpa es mÃa, solamente mÃa y nada más que mÃa.
Pues fui yo quien empezó a jugar con las bebidas espirituosas.
27 de Septiembre, 2008 - 12:57 am
Jesús eres grande,
Si hay algo que tira más que dos carretas y que dos tetas eso son dos cervezas.
27 de Septiembre, 2008 - 1:10 am
Pues yo leo a pSiLoCyBeR y me parece un tema super-interesante el que plantea sobre las visiones de VIDAS PASADAS. Es eso a lo que te refieres, ¿no, Cyber? Y creo en la posibilidad de que algunos de los problemas que padecemos y que a algunos les lleva al alcoholismo o al consumo de estupefacientes se remonten a episodios de sus otras vidas que con un tratamiento adecuado se podrÃan solucionar. También he visto artÃculos que dicen que algunos psicólogos ya lo están utilizando con éxito…
pero qué divertido es esto y cuanto se aprende
27 de Septiembre, 2008 - 8:14 am
Dama esceptica: efectivamente es una cita historica del siglo XX, en concreto de 1998
http://www.investigacionyciencia.es/03003612000134/El_alcohol_en_el_mundo_occidental.htm
27 de Septiembre, 2008 - 8:25 am
Ana, mi amor, ¿tú también?
Yo querÃa pasar de puntillas por eso de las vidas pasadas y vas tú y te tiras a la piscina.
Señoras, señores, seamos serios. Cleopatra no se reencarná de vez en cuando… tiene bien amortajada su naricita, que no sacará de la tumba por nada del mundo.
Señores, que somos muchos en el mundo ya lo sabemos, pero no es necesario recurrir a la resurrección aleatoria de las almas para que nos toque una a cada uno.
Eso siempre que contemos con la susodicha alma (en algunos caso lo dudo mucho)
Que no, que no, que no hemos vivido otras vidas en el pasado. Lo único que sucede es que la vida se repite como el pepino, la historia y las estaciones a lo largo del año.
EstarÃa bueno que un psicokiller cualquiera dijese en su defensa que es el alter ego de RasputÃn o que en su anterior vida era Torquemada y de ahà le viene al galgo.
¿No es eso autoengaño? Descaargar las responsabilidades en la familia Borgia o en Jack el destripador. ¡Como han influido tanto en nuestras vidas…!
¿Cuantos Napoleones habÃa en los viejos psiquiatricos?
En fin, que me ha parecido de lo más amable la entrada al mundo de las almas atormentadas por su pasado (tiempo ha) pero bastante tenemos con las burradas y atrocidades que cometemos ahora como para buscar en el pasado a los culpables. Tal vez encontrásemos referentes hisotóricos a la barbarie, pero no su justificación, con drogas o sin ellas…
Y, por cieto, Ana, me ha encantado lo de morirse despacio, que no hay prisa. Un beso por ello.
Y piensa que los muertos tal vez se estarán removiendo en sus tumbas, pero ni de coña les apetece salir de allÃ: con la que está cayendo aquà andan asustados y buscando emigrar a Marte, donde, al menos no hay contaminación.
27 de Septiembre, 2008 - 11:11 am
Genial, dama.
Yo y no creo en vidas pasadas ni dejo de creer. Como no he tenido experiencias que me lo demuestren, me agarro a aquello de “si no lo veo no lo creo”.
Al decir que me parecÃa superinteresante” me referÃa a que podÃa crear debate y opiniones encontradas y de todo se aprende. Y ya lo creo que se aprende.
Un cigarrito, Dama, a tu salud
27 de Septiembre, 2008 - 11:29 am
Mis padres tenÃan un bar, he visto borrachos de todo tipo; se podriaan clasificar por categorÃas: el que se vuelve alegre, cantarÃn, simpático; el que se desinhibe y se libera de su timidez; el agresivo que busca pelea constante; el pelmazo que te da una tabarra mortal; el generoso que invita a todo dios; el cariñosón…
Pero a todos ellos los he visto terminar igual, todos ellos están muertos. Cada cierto tiempo una bonita esquela a todo color adornaba la puerta del bar.
Y asà uno tras otro, dejando una estela de desasosiego entre los demás parroquianos, y una impotencia sorda que prefiero no imaginarme, entre los familiares que padecieron con ellos.
Aquellas cuadrillas de felices bebedores de “chiquitos” que se juntaban y recorrian los bares cantando todos sus repertorios, -algo tÃpico en mi tierra- acabaron en su mayorÃa en el cementerio.
Me gusta la cerveza, una buena Voll-Damm el finde, o viendo una peli con mi chico.
La rutina del alcohol la dejo para los que le sacais provecho literario, y haceis del tema una gracieta contÃnua.
Besos para todos.
27 de Septiembre, 2008 - 2:35 pm
Ya que parece que hay adiccion a la sociologÃa por parte de algun@s de los presentes, ahà va el texto de un sociologo:
http://www.escohotado.com/historiageneraldelasdrogas/vinosylicores.htm
27 de Septiembre, 2008 - 8:40 pm
He leÃdo que el alcohol, los juegos de azar, las drogas y por qué no añadir el SEXO… son instrumentos de autodestrucción y por tanto, perniciosos para nuestra precaria existencia. Sin embargo, situo el problema no tanto en el vehÃculo que nos conduce a la adicción, como en nuestra escasa capacidad para controlarlo.
Una copa de vino es inofensiva. Pero si en nuestra mente asociamos vino a euforia, felicidad, complacencia, en clara desproporción comenzamos a caminar por una senda peligrosa.
Una moneda en una tragaperras no es más que eso: una máquina en una tragaperras. La ludopatÃa surge del valor excesivo que concedemos a ese acto azaroso de entregarnos al ‘y ahora qué pasará’. Y resulta que expectativas sobrevaloradas terminan por anidar en nuestra mente creando un cÃrculo vicioso con un único final: la autodestrucción.
En fin, no encuentro tanto peligro en las drogas, el alcohol y todo lo que sea susceptible de crear un mal hábito, el peligro real lo encuentro en la falta de información real y veraz, en la inmadurez personal y en el hastÃo vital que lleva a buscar nuevas experiencias. Un comportamiento responsable frente al consumo de estas sustancias o divertimentos evitarÃa mucho sufrimiento autoprovocado y mucha disfunción con el entorno.
Pero es innegable que vivimos en una sociedad poco madura, atenazada por el miedo y la exigencia y lanzada a la voracidad consumista como válvulas de escape que reduzcan la insatisfacción que reina por doquier.
Somos humanos y nos construyeron imperfectos. Este hecho es incuestionable.
Un saludo.
27 de Septiembre, 2008 - 9:59 pm
Pues como de joven no probé los porros, voy a hacerlo ahora. Me cogeré un enorme colocón y si me acuerdo de escribir, lo haré a ver al dia siguiente… La verdad es que me ha llamado la atención vuestra experiencia.
Imperfecto (perfecto) ¿por que pones el SEXO con mayúsculas y las demás drogas con minúsculas? Al final todos somos adictos a algo y quizás el SEXO sea una de las mas comunes, afortunadamente!
27 de Septiembre, 2008 - 10:54 pm
H@la,
En caso de existir l@s fantasmas deben ser ell@s l@s que se colocan ¡Y de qué manera! Siempre dando la barrila para conseguir que l@s hagamos caso.
Y nosotr@s cuando lo hacemos, colocarnos, con alguna de esas sustancias o actos mencionados, lo mismo corremos el peligro en ser fantasmales también.
Por lo menos habrá que intentar no serlo a peñón fijo. Tiene que ser aburrido mortal de necesidad cubrirse siempre con la misma sábana. Además de una guarrerÃa.
Que cada un@ elija lo que quiera: sus fantasmas y sus sábanas. Y luego atenerse a las consecuencias.
Ahora que Newman ha pasado a ese mundo le pediré ayuda para encandilar a Crowe.
Y no pienso pasar ningún miedo….
28 de Septiembre, 2008 - 8:29 am
Mis muchas gracias a ciber y allin1 por los enlaces. La verdad es que con la lentitud de mi “enganche”, hace tiempo que no indago novedades por la red. Me pone de los nervios los minutos eternos de espera y los “cuelgues” frecuentes en las búsquedas. Y dado que hablamos de drogas,esto de internet dicen que es otra más, y los móviles y los iPod y todos los trastos de los que ya he perdido la cuenta.
La adicción a la velocidad es otra más a la larga lista de la que hablamos: ya…, ya… y si puede ser que salga antes, que llegue antes, mejor.
Ando esperando un libro, que me han anunciado como novedad. Me interesa y pedà que me lo compraran en Madrid. Pero me ha dicho mi mensajero querido que aún no ha salido, que hasta mitad de octubre no lo tendrán. Y claro, me he “frustrado un montón” . Yo lo querÃa ¡ya! Es lo que tienen las campañas de marketing, que te hacen desear las cosas antes de tiempo y luego andas de los nevios y comiéndote las uñas hasta que lo consigues.
Pero lo peor es la velocidad en esas cajas de muertos con motor y ruedas que tanto usamos. ¡Si yo contara a la DGT lo que me pasa por las carreteras secundrias que frecuento!
La descarga de adrenalina es buena, (repito que como todo en su justo punto) pero cuando me las veo y deseo para que no me pase nada en la carretera, de verdad que la prohibirÃa, como droga que es…
Si os soy sincera, la única droga que tolero bien, aparate del tabaco (adicción donde la haya) es el sexo. Pero como se considera una función vital (secundaria pero vital) salvo que te descontroles mucho, mucho, pues nadie se mete con ello, excepto los de siempre, pero esos no cuentan aquÅ
Pues eso, un poquito de cada cosa y a otra cosa, mariposa.
29 de Septiembre, 2008 - 11:37 pm
Uff. Llegué al fin al cuadro de comentarios, que cuando me retraso un poco….
Qué genialidad!
Bueno, estoy totalmente de acuerdo con el señor anfitrión. Si bien resulta sumamente cómodo y aliviante tirar los balones fuera, cosa que el que más o el que menos hemos y seguimos haciendo -aunqe queda muy feo cuando te dedicas a esta profesión-, poco sirve salvo para volver a tener balones que tirar la próxima vez y asà hasta que la muerte nos separe de nuestra neurosis, que mira que nos apegamos a ella.
Me encanta lo de que “los fantasmas le decÃan lo ue querÃa oir”.
Para qué hacer nada por curarse, eso requiere esfuerzo.
Bueno en reconocimiento a su labor, mi estimado Señor Muiño, le he dejado un regalo en mi blog, por si tiene un ratico y se pasa a verlo.
Besos a tod@s
30 de Septiembre, 2008 - 12:28 am
Una de mis dos pelÃculas favoritas hablan del alcoholismo, DÃas de Vino y Rosas y Leaving Las Vegas. Este post me las ha traÃdo a la cabeza
1 de Octubre, 2008 - 11:32 am
Eh! ¿y qué me contáis del timo (autoengaño) de la intuición? “sÃ, sÃ, parece que no, pero yo intuyo que sÃ; y cuando yo intuyo… Asà que tengo razón. Es cómo digo yo.”