¿POR DÓNDE ENTRA EL MIEDO?
A principios del siglo XX, en los albores de la salud mental, a los que nos dedicamos a esto nos asombró la cantidad de miedos diferentes que podemos tener los seres humanos. Surgieron entonces los libros que daban nombre a estos temores.
El miedo a las alturas se denominó acrofobia. A los gatos, ailurofobia. A los truenos, brontofobia. A los perros, cinofobia. A la suciedad, misofobia. A la oscuridad, nictofobia. A los tiburones, selacofobia. A la muerte, tanatofobia. Y asà hasta el infinito…

Las fobias son miedos irracionales centrados en un objeto especÃfico que perturban tanto a la persona como para producir potenciales estragos en su vida.
Serpientes, lugares altos, ratones, aviones, sitios pequeños o arañas son algunos de los más habituales temores. Pero existen cientos de objetos que han sido descritos alguna vez como centros de una fobia.
El agua, las tijeras o los payasos, por ejemplo, generan más temores discapacitantes de los que creemos…
Las fobias se generan mediante un doble mecanismo. Por una parte, empezamos por temer algo porque lo hemos asociado a alguna experiencia negativa. Por otra, comenzamos a evitar aquello que nos genera aprensión y eso hace que cada vez le tengamos más miedo. Evitar el objeto del temor nos hace mitificarlo y aumenta nuestra ansiedad ante cada encuentro. Y el resultado es un ser humano plenamente consciente de la irracionalidad de su temor, pero al que le resulta muy difÃcil luchar contra él.
¿Cómo surgen estos miedos no adaptativos? Existen varios factores que han sido relacionados con la ansiedad. En primer lugar, existen predisposiciones genéticas. Algunas personas tienen más probabilidades que otras a sentir determinados miedos o a padecer un elevado nivel de ansiedad. Una prueba de ello son los estudios que muestran que los gemelos monocigóticos desarrollan fobias similares, incluso cuando han sido criados separados.
Por otra parte, el miedo se va aprendiendo. Cuando suceden acontecimientos negativos de forma arbitraria e incontrolable, surge la ansiedad. El ser humano soporta sin desasosiego acontecimientos estructurados, pero se hiperactiva ante la continua sospecha que generan los sucesos no pautados. Esto explica por qué las personas ansiosas están siempre muy atentas a las posibles señales de amenaza: necesitan predecir lo que se les viene encima. Al no conseguirlo, aumentan su nivel de temor y éste se convierte en desadaptativo.
Por último, el miedo también se puede “copiar�. Los seres humanos aprendemos a menudo por observación. Y observar los temores de los demás nos puede llevar a generar los mismos miedos en nosotros. Un ejemplo clásico: los padres trasmiten sus temores a los hijos.
En todo caso, parece que los seres humanos adquirimos nuestros miedos por una combinación de factores genéticos y ambientales.
Y una vez interiorizados, esos temores pasan a ser parte de nuestra salud mental.
Quizás la mejor manera de convivir con ellos es conseguir que nos ayuden a preservarnos de peligros… sin anular las experiencias de aprendizaje que conseguimos cuando viajamos en dirección de nuestros miedos.
8 de Septiembre, 2008 - 1:00 pm
La imagen es de Tomek Setowski, otro de esos pintores polacos contemporáneos que siempre resultan tan inquietantes…
Si os apetece leer más sobre este tema, os recomiendo “Miedo inteligente�, de M. Clarkson. Es de los pocos libros que hablan bien del miedo, la emoción que más me gusta.
8 de Septiembre, 2008 - 2:03 pm
Yo de pequeña le tenÃa miedo a los cabezudos. Y ahora casi que sólo a los desalmados. Buscaré la etimologÃa griega a ver si averiguo qué miedos son
8 de Septiembre, 2008 - 6:54 pm
Al principio yo sufrà mucho de nictofobia, pero al dirigirme al colegio siempre caminaba por sitios muy obscuros, con el tiempo el ver que no pasarÃa nada en la obcuridad creo que supere ese miedo. Siempre uno teme a cosas inofensivas, y cuando lo superas ves lo estúpido que es.
8 de Septiembre, 2008 - 7:06 pm
Ya se que ya di un comentario, pero tengo una duda, temo a los enormes oceanos y a la inmensidad del espacio, ¿eso es agorafobia?¿u otra cosa?(si alguien quiere responder… se lo agradeceria)
8 de Septiembre, 2008 - 9:33 pm
Supongo que uno de los más “madrugadores” e infantiles miedos es de la “nictofobia” (ahora semos auténticos poffesionales: uséase, que “miedo a la oscuridad”… aunque, etimológicamente, parecerÃa más a la “noche”, en concreto…).
Mi padre supo enseguida que, a todos sus 5 hijos (aunque, supongo, que del tiempo que hablo -por la edad- serÃamos sólo los 4 primeros…)- nos daba -más o menos- pánico la oscuridad… Asà que implementó su propio “método anti-fóbico” con la excusa de que fuéramos desde el salón de casa -iluminado, ruidoso y siempre “habitado”- hasta su dormitorio (solitario, desconocido, oscuro, silencioso…) para que le trajéramos algo de allÃ… Era por auténtica obligación… algo asà como un ejercicio de “valentÃa o coraje” (o como quisiéramos llamarle a la “terapia”): “Ve al dormitorio y tráeme X cosa… y ¡sin encender la luz!”…
Nos acojonábamos; pero lo hacÃamos… Ignoro (la falta de memoria -totalmente patológica- que tengo, que, seguro, me viene ya -¿por qué será- desde la más tierna infancia…) si “funcionó” o no su sistema; es decir, que está claro que -ahora- ninguno de nosotros temerÃamos algo semejante… pero ni idea de si fue “gracias a” o “a pesar de” dicha terapia paterna…
Y, por otro lado, reconozco que fui un auténtico cabroncete: los 3 chicos dormÃamos (2 en literas y otro en una cama aparte) en la misma habitación (la casa tendrÃa 80 m2) y, cuando nos ponÃamos todos “a la labor” de dormirnos, solÃamos charlar -hasta caer rendidos- de un montón de cosas. Bueno, pues resulta que -de vez en cuando-, con mayor o menor “excusa”, les contaba cosas para “inquietarles” (”¡Papá, papá, mira Luis, que nos está haciendo miedo…!”). Por un lado, me asombraba de que -efectivamente- “les hacÃa miedo”; por otro me daba cuenta de las cosas que a mà “me lo hacÃan”… En definitiva: de la auténtica chorrada que era hacer o que te hicieran “miedo”… Y, que conste, que mi pretensión era auténticamente “didáctica” (hay que joderse: encima ¡¡balones fuera!!): querÃa hacerles ver que no tenÃan base alguna ninguno de los “miedos” habituales a los que nos “exponemos”… (HabrÃa que hablar con ellos -casi cincuentones, los dos- a ver si conservan esa misma sensación…).
Actualmente, mis únicos miedos son totalmente irracionales (¡¡esos son los “mejores”…!!!): los “fatales”, “universales”, “totales”… o como queramos llamarlo:
Que me van a despedir (llevo más de 1/3 de siglo en la misma empresa…); que, por alguna “razón” que desconozco, “están en ello…”.
Que acabaré matándome en un accidente de circulación…
Que sufriré una “vergüenza fatal” (¡a saber qué c__o pudiera significar “eso”…) que me impida permanecer en este mundo
Que me quedaré “tirado como una colilla”, cuando -por fin- mi mujer se decida a abandonarme para siempre (llevamos 26 años de matrimonio + 1 de “pecado mortal”…)… terminando mis últimos años como un paria… recogiendo basura de las calles…
Seguro que sonará a coña… que pensaréis que estoy exagerando y tomándoos el pelo… ¡¡Qué va!! Con más o menos “adorno”; pero es cierto. Tampoco todos los dÃas ni a todas horas: es como si pensase que ya habÃa conseguido algún tipo de “vacuna” y… cuando menos te lo esperas… ¡zas! te “aflora” de nuevo… como los herpes, cuando más bajo te encuentras de “defensas”…
Al parecer, se han descubierto reacciones innatas en monos (al menos, eso creo “recordar”…) de laboratorio hacia las serpientes… Asà que pudiera ser que algunas fobias van ya en los genes, efectivamente.
Todos los miedos serÃan mecanismos adaptativos, imprescindibles para sobrevivir a individuos y especies. Por propio descubrimiento o “culturales”.
En cualquier caso, el ser humano, como animal que es, los tiene también todos esos… ¡¡y muchos más!! propios de su más elevada capacidad cognitiva, abstracta, etc.
Los miedos ya patológicos serÃan algo similar a lo que en medicina ocurre con las enfermedades auto-inmunes, es decir, cuando el propio organismo se rechaza o ataca a sà mismo… Se pierde el horizonte, la relatividad y el pánico se apodera de nuestros pensamientos y actos. Consciente o inconscientemente.
Por eso, en mi caso, me gusta mucho eso que oigo tan amenudo de las “terapias cognitivas”… Me suenan muy amigables, racionales, aprehensibles…
…Y, como casi siempre, con los miedos no consistirÃa ni en obsesionarse ni en erradicarlos… Simplemente, en saber vivir con todos ellos, en “tolerarlos”, tenerles el “respeto” que se merecen… verlos “desde fuera”, “reÃrse” de los mecanismos que nos han llevado “hasta ahÔ… y, simplemente, “olvidarlos”… que, enseguida, ellos acaban “olvidándote a ti”.
9 de Septiembre, 2008 - 12:40 am
Me entra la duda al leer lo de los gemelos homocigóticos, porque empieza a resultar extraño que halla tantos gemelos homocigóticos separados en su infancia como para dar pie al enorme volumen de teorÃas que se justifican en los gemelos adoptados por familias diferentes.
Máxime cuando el estudio más célebre con gemelos, aquel en el que un investigador británico demostró con los datos de ¡¡cincuenta parejas de gemelos!! que la inteligencia se heredaba, resultó ser una estafa y los gemelos nunca existieron
9 de Septiembre, 2008 - 6:07 am
Desde pequeña cogà miedo a las cabezas de muñeca.
Parece absurdo. Como toda niña no tardé, bien accidentalmente, bien a propósito en desmembrar una de mis muñecas. Y, ay, pobrecita ¡Qué daño debà hacerle! Y cuánto me austé.
Todo hubiera quedado ahà si ante mi llantina y horror mis padres hubieran dado el consuelo pertinente y me hubieran dicho “no pasa nada, es de plástico”. Puede que lo hicieran o no, pues no lo recuerdo, lo que sà sucedió es que mi hermana pequeña tomó aquello como un arma que utilizar para tenerme dominada a su antojo.
A la mÃnima me amenazaba con arrancar la cabeza a una muñeca si yo no hacÃa lo que ella querÃa. Yo me resistÃa y ella no tardaba en cumplir su amenaza y después me arrojaba la cabeza. Ay¡! Aún recuerdo el pánico que sentÃa Era lo más horripilante que he experimentado nunca. Me quedaba paralizada, sin poder moverme, temblaba y gritaba, pero nadie acudÃa en mi ayuda y ella seguÃa en su tiranÃa.
Probablemente ante la irracionalidad de mi miedo nadie optó por hacerme caso.
Muchos años me costó atreverme a mirar y coger una cabeza de muñeca, lo que ya hice de mayor como alguno de los trabajos terapeuticos. Hoy dÃa creo que más o menos ese miedo esta controlado. Aunque no sé si tendrá algo que ver el que no me gusten las muñecas y que en mi casa no tenga ninguna. Quizá cuando tenga hijos se me vuelva a poner a prueba. Esperemos superarla.
Cuando alguno de mis pacientes me habla de la estupidez de alguno de sus miedos y de que no tienen fundamento, le expongo el mÃo -a mucha honra-, esto les provoca una sonrisa cómplice y a la vez les abre la puerta para hablar libremente de aquello que, hasta hacÃa unos segundos, consderaban vergonzoso e incomprensible pero que al mismo tiempo les paralizaba e impedÃa muchas cosas.
Besos
9 de Septiembre, 2008 - 12:02 pm
Pues en mi propia (y amplia) experiencia con las fobias, puedo aseverar eso de que cuanto más vueltas le das, peor se hace la angustia. No puedo decir nada sobre si se heredan o no, pero sà que la angustia y el miedo se extienden como el fuego entre gente que, en principio, no sentÃa miedo de cosas banales, como la oscuridad.
No sé si siempre funciona lo de enfrentarse a las fobias, aunque tengo esperanza (pocas) de que sea asÃ.
Lo que no tengo claro es justo lo del tÃtulo de hoy ¿Por dónde entran las fobias? En mi caso no han sido heredadas. Mis padres supongo que han tenido suficientes problemas reales como para preocuparse de miedos irrelevantes. Tampoco soy capaz de asociarlas con una mala experiencia. No digo que no sea asÃ, pero yo no lo tengo claro en mi caso. Y lo que es peor, lo que no acabo de entender, es por qué, con el tiempo, tengo miedo a cosas que antes ni me planteaba. Es bastante desesperanzador, que con el tiempo, a fuerza de subir peldaño tras peldaño, controles hasta cierta medida el miedo a la altura, y de repente, sin razón aparente, empieces a asustarte de encontrarte un perro agresivo suelto en un camino. Posibilidad remota que te impide dar un grato paseo por el campo.
Me gusta la reflexión de koldo. Quizá sea una enfermedad autoinmune. Un mal funcionamiento del cacho materia gris que me ha tocado en gracia. A lo mejor tengo que aprender a vivir con ello, igual que la gente con las alergias: temporadas buenas, temporadas malas…
Bueno, ya podéis ver que tengo un especial interés en el tema. Siento el rollazo.
9 de Septiembre, 2008 - 12:08 pm
Solo quiero deciros que es horrible vivir con miedo… a salir de casa, a coger el coche, a estar solo… a vivir. Me gusta la idea de enfrentarse, de convivir con ellos, pero ¿como puñetas se hace eso? Perdón pero últimamente ando bastante agobiada con el tema. Menos mal que encuentro páginas como esta, que me ayudan a soportarlo. gracias
9 de Septiembre, 2008 - 2:54 pm
Amparoles, no dudes en hacerte con el libro de Luis Muiño sobre el tema: Perder el miedo al miedo. Yo creà que iba a ser una tonterÃa pero me sobresaltaban los ruidos (crujidos y eso) en el silencio de mi casa. Y resulta que era parte del miedo a la soledad. Desde que eso pasó a la conciencia, ya puedo tener la casa llena de fantasmas babeándomela toda, que ni me inmuto por espantosas que sean las cadenas. En serio, ese libro sirve. Y da muchas recetas para vencer todo tipo de miedos compartidos por casi todos.
9 de Septiembre, 2008 - 5:35 pm
Cuando era pequeño temÃa la oscuridad y en ella veÃa formas amenazantes e inquietantes, también sufrÃa vértigo; aún hoy, ante una altura mal defendida, siento, aunque pequeño y controlable, un irracional temor. Lo imprevisible me abruma, no puedo soportar las pelis de terror y la inmensidad del mar me atemoriza. Y eso lo dice un tipo que ha volado en ala delta cuando aún caÃan por un pequeño error, que ha hecho rappel en lugares desquiciantes, que ha navegado con más agua encima que debajo y que ha apostado su suerte hasta el lÃmite… Lo que demuestra lo que dices sobre la simpatÃa y herencia, pero simpatÃa al ver lo contrario en tu entorno y, gracias a ello, luchar con éxito contra la genética que te ha arrastrado a mil miedos.
Pero lo que no comprendo es lo que dices sobre el temor a la muerte.
¿La tanatofobia es irracional?
Pienso que es lo contrario y, en todo caso, lo irracional deberÃa ser no temerla. La naturaleza ha dispuesto que los animales temamos la muerte simplemente para preservar la especie, de lo contrario, cualquier animal serÃa pasto fácil de cualquier depredador.
Y hablando de depredadores… ¿Es fobia temer a los tiburones? Porque te aseguro que nadar cerca de un marrajo da más miedo que respeto, aunque el problema viene cuando muestras lo primero antes que lo segundo. Nadar con un marrajo de vecino es más de estupidez que de temeridad, y eso, para variar, lo dice un tipo que vio nadar a un amigo, sin querer, claro, con un marrajo; y no creo que se sintiera extraño o poseedor de una fobia rara, sino un hombre de lo más normal del mundo.
¿No serÃa mejor hablar de fobias irracionales y temores racionales?
Pero lo que ahora consideramos fobias… ¿no pueden ser temores ancestrales de cuando vivÃamos en las cavernas, sin fuego, con arañas venenosas y serpientes, animales merodeando y acechando a nuestras crÃas, con osos… ? ¿y quién dice que los payasos no pueden recordar a los hechiceros que ritualizaban la muerte?
Un abrazo
9 de Septiembre, 2008 - 6:28 pm
H@la,
Creo que los miedos irracionales me entran por las rendijas, huecos o agujeros de mallas mal tupidas con los sentimientos de soledad, tristeza e indefensión.
No sé si la herencia genética será decisiva o no, pero desde luego si los propios no los controlas puedes hacerte la vida muy difÃcil.
En las situaciones de peligro real y constatable creo que ya explicó Muiño que incluso pueden ser un sistema adaptativo. El instinto de supervivencia debe primar sobre cualquier otro miedo.
Voy a ver si me aplico en ser más vitalista cotidiana ……
9 de Septiembre, 2008 - 6:34 pm
[...] Está claro que la blogosfera ha reaccionado. En mi justificada paranoia, me ha parecido que, muy sutilmente, El Hábitat del Unicornio también estaba tratando de insinuarnos algo en su entrada ¿POR DÓNDE ENTRA EL MIEDO?. Porque de lo que estamos hablando es del pavor de estas organizaciones a lo que ellas llaman “perder el tren” de la modernidad. Ante la evidente blogosferophobia que padecÃan, se fueron a consultar a sus genios de la informática y de los RRHH (oximoron) y resultó que el hijo del amigo de su cuñado tenÃa un blog y no pasaba nada, asà que ¿porqué van a ser menos? Terapia de inmersión y me pone usted docena de comentarios en cada post. [...]
9 de Septiembre, 2008 - 9:39 pm
H@la,
VolvÃa de nuevo a remachar un olvido anterior y la sorpresa ha sido mayúscula con el comentario de los sueños de la razón/la conjura de los blogs (precioso/s alias).
Me habÃa olvidado de ese sentir tan extraño que seguro conocéis que se da al ir hacia el miedo.
Vamos, lo que dice el maestro en el libro. Distinto es caminar hacia él cuando quieres vencerlo que cuando lo buscas como algo extraño que produce una atracción irresistible.
Lo primero suele dar buenos resultados. Lo segundo ya es otro cantar.
10 de Septiembre, 2008 - 7:06 am
La marea estaba subiendo y habÃa una cueva. Se me ha reflejado un instante de hace dos tardes al leer a Tana… La cueva no era lo que me dijeron. La boca de una mina. Pero era una boca. Para llegar a ella habÃa que salvar un pedreo grande. Y era la primera vez que estaba en aquella playa y un hombre me habÃa estado siguiendo desde el pueblo. Fue el que me habló de la existencia de la mina. Pero yo habÃa asustado al hombre y me tentaba la idea de ir a conocer aquella mina. ¿Por qué? Bueno, querÃa hablar de esa playa desde el conocimiento y sin esa parte no podrÃa hacerlo… Asà que salté por el pedreo y la manera aunque sube lo hace lentamente. Pero en cuanto entré en ”la boca de la mina” claramente mi percepción del tiempo y su lentitud cambió y sà sentÃa miedo de quedarme atrapada en la cala. Asà que me apresuré… pero no dejé de hacer lo que querÃa y luego ya ”a salvo” me sentà muy bien.
Cuando se lucha contra el miedo vences a tu cobardÃa. Y un cobarde siempre es algo que tiene mala prensa para uno mismo. Sobre todo si es un cobardÃa irracional. Y la cobardÃa influye negativamente en la autoestima.
Para mà vencer los miedos es un desafÃo porque me reconcilia conmigo en mi infancia. No creo que los miedos sean heredados. Yo creo que son reflejos condicionados porque recuerdo que también me atemorizaban las tormentas. A mi madre le asustaban mucho y no era capaz a no transmitirme su nerviosismo. Pero una vez que fui yo y en la lucha de vencer ese miedo… me encantan las tormentas y pasearme bajo ellas. Ya sé que es un riesgo en ciertas circunstancias pero una tormenta puede ser como el sol, a su manera te llena de energÃa.
Luego creo que habrÃa que diferenciar entre fobia y trauma. Si a mà madre le daban miedo las tormentas se lo daban con razón. Porque de pequeña, en la aldea un rayo entró en su casa… Ahora si no puedes estarte en un reptilario y nunca te ha mordido una serpiente… eso debe ser otra cosa.
Fobos creo recordar que era un secuaz de Ares. Y Ares es el dios de la Guerra. Además del emblema de aquello que significa hacernos valer.
Yo creo que la cautela se valora y se admira pero creo que nadie respeta a un cobarde. Ni él mismo puede hacerlo.
También entendiendo el miedo a la Soledad a través del libro del señor Muiño, he estado observándolo mucho en las personas, que retratan punto por punto lo que él cuenta en su libro. Y a veces me pareciera que el miedo a la soledad es la madre de todos los miedos.
10 de Septiembre, 2008 - 7:19 am
Y a ver, por qué paga la gente por sentir miedo. En un cine viendo una pelÃcula de terror que luego no les permitirá dormir tranquilos, en una montaña rusa donde experimentarán todo su vértigo… porque les hace sentirse vivos. Entonces el miedo podrÃa entrar por el temor a saberse muerto. Las personas lo queremos controlar tanto todo que acabamos insensibilizándonos demasiado. Hasta el punto de que ya no sabemos… y el miedo es natural, forma parte de nuestro equipaje biológico y sirve para mantenernos alerta. De todas formas el miedo a perder el control de nuestra mente es el más comprensible de los miedos. Porque la locura puede ser ese mundo del que no se regresa y puede que además duela mucho y vaya unida al sufrimiento. Y luego de irracional, el ejemplo más vivo es el miedo al Amor. Eso demuestra que más que pasar miedo vivismos la ilusión del miedo y creo que esos son miedos enfermos. Qué pasa si mi pareja me deja… Nada, te duele mucho el alma pero te haces más sensible y eso es lo mejor que le puede pasar a uno en esta Sociedad.
10 de Septiembre, 2008 - 12:51 pm
Y luego está el miedo a que quiten El Habitat del Unicornio audible, más conocido como Radiocincofobia.
¡Ay, qué estrés!
10 de Septiembre, 2008 - 6:38 pm
Asà es, “Nadhaâ€?, la locura… Otro de mis mayores miedos… que no incluà en mi primera lista… quizá para no dramatizar demasiado -más- en esta bitácora de Muiño…
…La total falta -siquiera sensación- de pérdida de cualquier control, de dejar de “existir” para habitar un “lugar” desestructurado, donde no hay ni tiempo ni espacio, ni referencias propias o ajenas y, como muy bien decÃas –“Nadhaâ€?-, con la desesperanza y el dolor de no poder regresar jamás… El miedo a volverse loco. O, para ser mucho más dramáticos (ahora ya, ¡qué más da!), el miedo a estarlo ya… y que uno sea el último en enterarse… que jamás serÃa un loco consciente de serlo, vaya…
Compré el libro de Muiño sobre los miedos. Lo leÃ. Me gustó mucho (me dejó muy buen sabor de boca: lo recomiendo). Me lo pidieron “prestado”… Mi memoria es una pena (ni siquiera me acuerdo a quién se lo dejé… aunque sà “sospecho” a qué familiar fue). Asà que, con perdón a Muiño y a su libro, se me “ocurre” ahora que pudieran diferenciarse 3 tipos de miedos:
1.- A lo que conoces. Cuyo daño ya has sufrido y temes se repita. Cuando hay “algo” que realmente te ha hecho mucho daño (efectivamente, “Nadha”, el amor es el paradigma perfecto)… Le coges miedo. Lo intentas evitar en el futuro o, al menos, pretendes “controlarlo”, evitar que te acabe hiriendo una vez más… Algo que, de antemano, sabes perfectamente que, por definición, es absolutamente imposible (caso del Amor)…
2.- A lo que no conoces; pero sà sabes que otros ya han pasado. Y lo “entiendes”. Y sabes que resultarÃa doloroso… y que hay que tratar de evitar, estar precavido. Como los miedos a bichos o a alturas, etc. Otra cosa es cuando la lógica y racional precaución se convierte en fobias irracionales e incontrolables… que acaban bloqueando a uno.
3.- En la 3ª y última categorÃa estarÃan los abstractos o indefinidos… “Absolutos”, además. Ésos a los que me referÃa al principio… La locura estarÃa entre ellos.
Por tanto, “Nadha”, tengo que darte la razón en lo del miedo a enamorarse… Por el dolor que te ocasiona siempre y el que siempre ocasionas a “los demás” (dejémoslo asà de desdibujado e indefinido…). Aunque, con perdón y sin ánimo ni de polemizar ni de llevarte la contraria, sà que me parecerÃa se trata con toda claridad de ese tipo de miedos “racionalesâ€?, de los que es tu propia voluntad la que los genera como mecanismos automáticos propios y voluntariamente creados de “defensaâ€?, para evitar meterte en sendas de las que -por experiencia propia- luego resulta complicado y doloroso salir. Como no correr demasiado con el coche, no empezar discusiones con tu jefe o tu mujer o tu vecino… que sabes que acabarán mal… Sin embargo, esa sensación es irrefrenable y de las pocas que te hacen sentir realmente vivo…
…Y, ojalá me equivoque, pero creo que a más “bofetadas” y reveses de la vida (en el amor o en cualquier otra cosa) uno (¿por desgracia?) no se harÃa más sensible sino -al contrario- más insensible; más cauto, menos espontáneo. O, al menos, eso nos creemos… hasta que volvemos a “sufrirlo”… ¿Eso lo traducirÃamos como “perderle el miedo” a esas situaciones o, al contrario, tenerle mucho más “respeto”? Me inclinarÃa más por lo primero…
…Y, creo –de nuevo, “Nadhaâ€?- que también tienes razón en esto: la autoestima. Su falta, produce, necesariamente y “por definición”, una colección variadÃsima de miedos… Todos ellos para auto-justificar nuestros bloqueos, nuestra “seguridad” en la “imposibilidad” de que hagamos o nos atrevamos a ciertas cosas… Y se retro-alimenta, muy lamentablemente: nuestros miedos producen falta de autoestima; nuestra falta de auto-estima nos provoca miedos… Es un nudo gordiano difÃcil de desliar… Y lo que más se parecerÃa a la categorÃa de “cobardÃaâ€?, que decÃas, “Nadhaâ€?… Por eso ni nos gusta a nosotros mismos ni nos gusta que nos las “descubranâ€? los demás: porque se evidencia falta de “voluntadâ€? o de “luchaâ€? en aherrojarlos; denotan falta de dominio, inferioridad…
Aun asà se da la siguiente paradoja: quien no busca ni descubre ni reconoce sus propias cobardÃas… ¡jamás podrÃa superarlas! …Y prefiero a ese tipo de “cobardesâ€? (los conscientes, los que “están en elloâ€?), que aquéllos -¿mayorÃa?- que no los reconocen ni los reconocerán nunca… O que se toman tanto trabajo en ocultarlos y en engañarse y engañar a los demás…
10 de Septiembre, 2008 - 9:39 pm
Te he empezado a leer Koldo pero se me cierran los ojos de sueño… Mañana… Hoy me fui de viaje, el coche se rompió en la misma ciudad, a la salida. Me subà a un autobús y me fui sola de turista a otra ciudad más cercana. El caso es que me apetecÃa viajar hoy. Vi a un peregrino en una calle, me senté a su lado… terminamos comiendo juntos. Era un bipolar y me estuvo contando el infierno de su experiencia. Quedamos en una cosa. Hay que aceptar que tenemos que vivir con limitaciones y él sabe las suyas, y que si eres diferente por ”tu enfermedad” (particularidades) al estándar nunca debes de mirarte con los ojos que te aplicarÃa el estándar. Porque ahà se genera el sufrimiento… Un tipo maravilloso. Necesita del litio por su bien, pero si eso fuera locura… que todos los locos fueran como él. Lo dicho, mañana te leo.
10 de Septiembre, 2008 - 10:42 pm
Uffff, como me ha costado sacar un ratito para escribir…
Bueno, saludos a todos, vuestros comentarios son dignos de este Hábitat, de nivel, como se dice en mi tierra, de “bikain”. Koldo, cómo me gustas…
Yo añado a este catálogo mi fobia particular, perfectamente diagnosticada y que vive pegadita a mà como una garrapata amorosa: soy hipocondriaca de las de manual, pero desde hace un tiempecito, ella solita (la hipocondria), ha decidido reorganizarse, aunar todas sus fuerzas en una, y convertirse en toda una “cancerfobia”, en otras palabras, fobia al cancer. Lo que esto conlleva es un desgaste bestial de energÃa en las más variopintas actividades: avistamiento de bultos, dolores, manchas, inflamaciones, vigilancia exhaustiva de mi anatomÃa, nada de calentar tupperes en el microhondas, nada de tabaco (forma parte de mi pasado reciente), visitas al ginecólogo, dentista, urgencias….agggg un orfidaaaal…ya.
Lo curioso de todo ésto, es que me parece un pánico totalmente justificado, ¿o no estamos rodeados de familiares, amigos, conocidos, etc, que han sufrido, sufren o incluso han muerto a causa de un cancer?, bueno, pues lo
lógico serÃa que todos sintiéramos este miedo, y sin embargo vivimos -vivis- como si no fuera con nosotros.
Es lo mismo que ocurre con los accidentes de tráfico: suceden a cada momento, sin embargo viajamos ajenos a ello, y…en una décima de segundo, ¡zas!, la has palmao.
Ya ni siquiera puedo ver House…por cierto, no sabeis la cara que se le quedó a mi marido cuando le pedà para mi cumpleaños ¡un chequeo médico completo en una clÃnica privada!… me regaló un bono para un spa.
Besitos dulces.
10 de Septiembre, 2008 - 11:09 pm
H@la,
Pues yo estoy que no sé si tener miedo al GCH o al LHC.
Lo primero responde a las siglas en castellano y lo segundo al inglés, pero es lo mismo: el inventito que controlado me parece estupendo pero me surgen dudas que no haya ningún/a incompetente por medio.
Vamos, lo mismo que con los adelantos de cualquier tipo que te los coge un Dr. No o un Bush (vale cualquier otr@ tip@ de similares caracterÃsticas) te j…. tu vida, la de tus allegad@s, tus vecin@s, tu pueblo, y asà hasta el infinito.
Habláis de locura.
Algo que me marcó cuando estuve estudiando (ya pasó un siglo y muchos años) fue el horror que me producÃa saber de gente que sufrÃa no solo por cómo era y no podÃa evitarlo, sino por el miedo que tenÃan a hacer daño por su enfermedad.
De acuerdo, hay otr@s que se quedan tan panch@s, pero esa es otra historia.
Por cierto hoy he visto una peli de mi Ãdolo Crowe que también habla de estas cosas. El autocontrol de los miedos.
Fantástica. Si tod@s aceptásemos ser cobardes públicos en algún momento de nuestra vida evitarÃamos males mayores.
11 de Septiembre, 2008 - 1:44 am
Koldo, he tenido un sueño. Y me he levantado a echar un cigarro para escribirlo. No soy nadha entre comillas, soy nadha la ciudadana. La misma aquÃ, que en la calle. No me creo más valiente por estar detrás de un teclado. Pero sé que hay desalmados, y que yo no lo soy. Y entonces como cuento de la gente y cuento cosas reales, yo a esa gente tengo que protegerla. Su intimidad. Me lo han confiado a mÃ. Y lo hago lo mejor que sé. Porque estoy todavÃa aprendiendo. Estoy en las orillas del mar, chapoteando. Pero sé que voy a aprender a nadar y voy a crecer. Y me sumergiré en las olas. Y eso es por el Amor. Pero el Amor… como decÃa aquel: el de que maten al perro. Cualquiera que lea esto pensará que estoy loca y sin embargo quien haya leÃdo Rayuela, seguro que se acuerda
11 de Septiembre, 2008 - 1:54 am
Te he leÃdo Tan@: para aceptar eso de reconocer todos los miedos, te tienes que ir al puto infierno de ti mismos una vez. Entonces mejor ir a psicólogos que te digan que tienes un problema bioquÃmico porque no les apetecen tus llantos, ni tus pises, ni tus cacas emocionales. Apagan eso como pueden porque la mayorÃa no lo soportan. Y en ellos no lo reconocen. Otros imagino que animan… Yo sólo hablo de lo que he visto hasta ahora. Y el dÃa que alguien me devuelva la fe en ese aspecto le estaré eternamente agradecida. Duele mucho cuando no es a ti a quien le pasa y es a los tuyos y ves que ahà se quedan.
Aceptar nuestro miedo y nuestra debilidad es nuestra salvación. Pero no hay porque confesarlo. Es un ejercicio de honestidad con uno. Y es una promesa luego para con uno. Yo cuido de ti. siempre de ti. Y no me permitiré que te suceda nada malo. Hay que saber al niño interior. Y hay que saber como tranquilizarlo. Que siempre se sienta protegido. Y eso sólo puede hacerlo uno. Entonces se puede ser abierta y confiar. Yo creo que a ti te pasa eso. Yo creo que tú has sabido hacer eso. Y yo aprendà bastante de ti. Gracias
Sobre el acelerador de partÃculas, ¿no se iba acabar hoy el mundo? Pues yo sigo aquÃ.
La tele es un asco. La radio quizas necesite gentes con sangres frescas y animos frescos. Es un suponer…
11 de Septiembre, 2008 - 2:05 am
Muiño el miedo entra por la mirada de los otros. El miedo es algo que no se olvida. Quien te tiene miedo y quien no. Un caballo lo sabe. Sabe que estás asustada y entonces tú no le sirves. No te quiere encima. No le ofreces confianza. Pero qué diferente serÃa para la yegua si supiera que quien está arriba sabe lo que hace. Eso me lo enseñó una yegua el otro dÃa. Yo muerto de miedo por supuesto. Porque un desconocido me lo habÃa ofrecido. Y yo dije: sÃ, sà , sà pero luego no fui a subir al caballo solo y el tÃo me echó mano al culo y entonces me asuste porque aquello sucedió en un monte y la yegua lo sintió. Y él no sabÃa ni su nombre. Pero se inventó uno. Y yo la recuerdo por ese uno. Siempre será mi perla. ¿Èl? se empeñó en darme dos besos Y yo eché a correr desbocada… pero yo creo que no consentà que él lo supiera. Hubiera estado perdida quizá… pero prefiero pensar que lo que dijo: que mujer tan encantadora, lo dijo sincero… y ya está. Quizás no tenÃa necesidad de asustarme pero fue inevitable. Pero le hubiera hecho frente… asustada sÃ.
11 de Septiembre, 2008 - 2:06 am
El miedo es una enfermedad que se contagia.
11 de Septiembre, 2008 - 2:07 am
Ah, y los muertos de miedo, me los enseñó una lesbiana. Algunas lesbianas hablan asà en masculino y femenino a veces. Es muy curioso pero a qué mosquea.
11 de Septiembre, 2008 - 2:09 am
Y felicidades a Koldo que acabo de ver que tiene una fan y sé que tiene muchos fans. Eres un crack chaval en serio. Yo te respeto como persona, como a todo el mundo pero no a mà no me gustas. Qué bien que sea mutuo, ?verdad? lo contrario es un rollo. Aunque casi nadie me gusta pero quien me gusta me gusta mucho y para siempre.
11 de Septiembre, 2008 - 2:11 am
Y al final han sido como cuatro cigarros en tu espacio Muiño. Yo creo que el sueño me lo ha provocado el autor de ese cuadro. No lo conocÃa y me ha encantado
)
Un dÃa te hago un regalo con él. Besos
11 de Septiembre, 2008 - 9:02 am
Pues sÃ, me gusta Koldo, porque profundiza, porque se desnuda emocionalmente, y nos muestra su belleza interior, y porque siempre tiene algo interesante que decir… como tú Nadha que también me gustas…
Fan solo fui de Los Pecos en mi adolescencia.
11 de Septiembre, 2008 - 9:27 am
Tengo una amiga “sin piel”, cuando algo la roza suavemente le hiere y sangra.
Vive con miedo, y no es cobarde, pero tiene miedo porque ya no le quedan huecos sin heridas.
su madre dice que es de cristal, yo no lo creo, porque el cristal se hace añicos y se acabó, sin embargo ella consigue que sus heridas se sanen una y otra vez.
Pero para estos casos no hay una “unidad del dolor”.
El miedo y el dolor “a pelo”.
11 de Septiembre, 2008 - 10:28 am
Completamente de acuerdo con nadha. Nunca me he llevado mal con mis miedos profundos. A lo que le tengo miedo es a los miedos que me meten los demás.
Y yo también aprendà mucho de “perder el miedo al miedo”.
11 de Septiembre, 2008 - 11:44 am
Le feint Amelie, me encanta tu apodo… y yo también con los pecos (no era despreciativo mi fan, en este post no he utilizado el desprecio porque nada me lo ha despertado; desprecio como antónimo de simpatÃa). Pero me ha gustado mucho lo que has escrito de tu amiga sin piel… aunque tengo problemas con esto: Pero para estos casos no hay una “unidad del dolorâ€?. No lo entiendo bien. Culpa mÃa… pero me gustarÃa poder saber lo que quieres decir. ¿Me puedes ayudar un poco con ello? Hoy no me puedo quedar y he visto varias cosas que me gustarÃa comentar. Entre ellas el miedo al cáncer. Experiencia personal…
11 de Septiembre, 2008 - 1:27 pm
Mensaje para le feint amelie: sé muy bien que una fobia es un miedo irracional. Asà que vale poco que te expliquen el porqué es absurdo. Es como fumar: vale de poco que sepas que no te conviene. El caso es que no puedes dejarlo.
Pero, por si te ayuda en algo, no te asustes de ver house. El rollo cÃnico es gracioso, pero deja mucho que desear en cuanto a veracidad.
Es más, fÃjate que parece que el objetivo de estas series de médicos americanas es que todo el mundo pague su seguro privado. Cuando la realidad es que los seguros privados eluden las enfermedades raras. La mayorÃa de los pacientes de house tendrÃan que pasar por largos juicios antes de poder pagar el tratamiento.
No subestimes el poder de los lobbies.
Y haz deporte.
11 de Septiembre, 2008 - 4:41 pm
Nadha, te cuento: en algunos hospitales existen las llamadas “Unidades del dolor”; su cometido es tratar “individualmente” a pacientes con dolores de todo tipo: dolores crónicos, dolores de tipo oncológico… que no responden a la medicina más… como decirlo, mas de andar por casa: ibuprofenos, anangésicos etc.
Para ello van ensayando con “tu dolor”, probando los medicamentos más variados, los famosos parches de morfina en diferentes dosis (50, 100…), hasta que dan con lo que te anestesia de una p. vez… pero definitivamente.
Como ya habrás podido deducir, para los dolores del desgarro interior no existen todavÃa parches, ni “unidades del dolor”, a eso me referÃa; a no ser que hablemos de antidepresivos, tranquilizantes, o las más variopintas sustancias que cada uno quiera utilizar…pero eternamente.
Por cierto, a mi abuela, de 90 años, comenzaron a tratarla con estos parches y alucinaba, oÃa explosiones tremendas a su lado, veÃa figuras moverse ante sus ojos, colorines…
yo le decÃa: “abuela, las drogas, es lo que tienen…”
Respecto a lo del miedo al cancer…bueno en mi familia ha habido algun caso -la abuelilla dopada la pobre-, pero antes de ésto, muuucho antes, yo ya bregaba con mi hipocondria por la vida. No se, supongo que como todo, habrá que retroceder a la infancia…y ahà amiga viven muchos lobos negros que prefiero no despertar de momento.
Por cierto Lem, sólo de pensar en caer en las manos de House y su equipo… acabarÃan haciéndome una lobotomÃa, pero como el problema aparecerÃa en otra parte de mi anatomÃa, entonces traqueotomÃa, biopsia, punción, repentino sangrado por los ojos, rápidamente a quirófano para ser operada en vivo, y sin anestesia, que no es lo mismo, dónde va a parar….
Besos cariñosos a todos.
11 de Septiembre, 2008 - 5:25 pm
Yo sólo tengo miedo a los plastas. Cada vez que me encuentro a uno en la calle me cambio de acera. Además no escuchan. Sus hijos son los mejores; su veraneo, sin comparación; su empleo, inmejorable; su casa, ni te cuento. Y asà con todo, hasta con la enfermedad: ellos lo han padecido todo todo, no te dejan ni hablar, uffffff, qué plastas son. Te pilla uno de estos por su cuenta y ya has hecho el dÃa. El caso es que es muy difÃcil deshacerse de ellos, son como lapas. Un buen dÃa les das el corte y ni lo pillan.
¿Miedo del serio?: tengo miedo a los psicópatas. Es muy difÃcil reconocerlos a priori porque son sumamente inteligentes. Y la relación con uno de ellos puede ser un viaje sólo de Ãda. Y teniendo hijos, familia, el miedo es sobre todo por ellos. Ya vemos por ahà lo que está pasando. ¿El psicópata nace? O se hace.
Siento mucho el desaguisado de radio5, Luis. Yo también te escuchaba siempre que podÃa, años ha. Lo mismo que “el factor humano” y otros. Pues nada, que otros vendrán que buenos nos harán, que dice el dicho. Yo creo que el cambio deja bastante que desear aunque aún no he escuchado demasiado la radio, pero iremos viendo.
11 de Septiembre, 2008 - 6:00 pm
Me acaban de llamar otra vez los de la lÃnea telefónica de nosequé para convencerme de que sus servicios son mejores que los mÃos. Les he dicho que no tengo internet ni teléfono. Y he colgado.
Qué plastas… por dios, qué trabajo. Que sÃ, que es su trabajo, ya sé. Pero podÃan ser algo menos robots, por lo menos.
11 de Septiembre, 2008 - 6:27 pm
Muy bueno lo tuyo, Ana. ¡Colgar el teléfono al que te han llamado después de aclararles que no tienes teléfono!
No ando para muchas disquisiciones ahora, pero no he dejado de leeros en estas entradas miedosas, esclarecedoras y fóbicas.
Simplemente una preguta: ¿Existe alguién que no tenga miedo a nada? Aparte del plasta tan magnÃficamente retratado por Ana?
Lo digo para ponerle en mi lista de héroes varios…
Un besito a todos.
11 de Septiembre, 2008 - 7:16 pm
Bueno… Pues, hasta ahora, no habÃa podido leeros… ni deciros nada más. Asà que allà voy…
Lo primerÃsimo de todo… ¡está claro!: muchÃsimas gracias, “Fingida”, por decirme que te gusto… (MentirÃa -supongo que cualquier persona “normal” mentirÃa- si te dijera que me disgusta gustar)… Mucho más, todavÃa, si gustas a alguien “conocido” de “El Hábitat…” ¡¡Y me va de perlas para una autoestima -como la mÃa, ¡qué le vamos a hacer!- que nunca acaba de “encontrarse a sà misma”, la verdad…!!
Realmente, no habrÃa que agradecer -exactamente- que le gustes o le caigas bien a alguien (es un asunto “demasiado” personal)… sino, fundamentalmente, que no tenga reparos en manifestártelo… que te lo diga abiertamente. Es como un guiño, como una sonrisa, como una voluntad de aliento, una ayudita a seguir subiendo la pesada “cuesta” de cada dÃa… Y, fundamentalmente, que se haga con libertad, sin existencia de compromiso o interés alguno… Eso, precisamente, es lo que le da valor.
Al igual que, supongo, también serÃa de agradecer que alguien a quien -¡ancha es Castilla!- le caes mal… no te lo espetara nunca a la cara y se lo quedara para sÃ… que ¿qué utilidad tendrÃa que no fuera otra que la de la voluntad de herir, inquietar, culpabilizar o… qué sé yo… al objetivo de esa “agresión” verbal…?: “Que sepas que me caes mal… Es más: ¡que sepas que no me gustas nada!” Pues bueno, es una de las cosas que no tienes más remedio que, no sólo ir “aprendiendo” con los años, sino también ir “practicando” con tu corazón o con tu alma: darte permiso para que no gustar a todos no sea una derrota o una incompetencia en tu vida… (Recomiendo, a los que no lo conozcáis, algo que se llama “Asertividad”: forma parte de una de sus principales reglas de oro…)
“Nadha”: te lo confiesa “Le feint…” y -sabes muy bien- que te lo llevo confesando yo mismo en muchas ocasiones… a lo largo de este viaje juntos en este “El Hábitat…”: me gustas. SÃ, me gustas mucho… Y te he echado de menos durante la prolongada temporada en la que no has tenido olvidados. Además, gracias a una “conexión” (y, perdóname, te juro que no sé si se llama “enlace” o qué…) que nos ofreciste hace ya bastante tiempo… ¡¡¡pude oÃrte!!! Y ya te dije -y te vuelvo a recordar ahora- lo mucho que me gustó oÃrte, ¡la personalidad, el tono y la fuerza que tienes en la palabra… el dominio de los tiempos… y de los silencios…!
Lo único que no te he entendido es esa especie de “nivel apolÃneo”, de distanciamiento buscado y expresado -tú sabrás por qué- del “nivel -dionisÃaco- del resto de los mortales”… Pero ¡allá cada cual! Tú, al menos, lo manifiestas abiertamente. Seguro que tendrás tus motivos. Culta y leÃda sà que demuestras que eres… ¡Y me alegro por tÃ!, por supuesto. No sé qué interés podrÃa haber en ensañarse con el -presunto- peor o nulo nivel intelectual o cultural de nadie, esa es la verdad… Y eso es lo que creo recordar -de “la noche de los tiempos”- en que pretendiste (o eso me viene a mi decrépita memoria ahora) convertir en una especie de “fuego cruzado”… En cualquier caso, te ruego disculpes que lo diga ahora… tanto si mi memoria me falla (como suele ser habitual) o no… Siempre pensé que no tiene ningún sentido que nadie “te caiga mal”, al menos, a mÃ… (Y no me creo ni más “hombre” ni “mejor” por eso, ni muchÃsimo menos…).
Pues eso, “Nadha”, que te chinches… que te chinches mucho: que ” A “Koldo” le gusta “Nadha” ” (como se pondrÃa, en cuantos más sitios mejor, en el cole para que todo el mundo se enterara y asà incomodar y avergonzar a los dos protagonistas)… Que reconozco que no me haces sentir bien cada vez que me mandas mensajes de que te doy “sopor” con mi lectura…
En realidad, no tengo ningún reparo en decir que también me gusta mi (¿amigo/a?) “Amelie”, asà como “la dama…”, “Pau”, “Tana”, “Ana”, “Lem”, “Prot”, y todos -os lo aseguro- los que habitualmente os encontráis por aquÃ…
(Por cierto Muiño: yo, por supuesto, hablo por mÃ; pero le aseguro que si no fuera por los “unicornios”, mi interés por su blog se limitarÃa a leerle -con total admiración e interés, por supuesto-; pero no me molestarÃa en escribir nada… que no es otra cosa que agradecerle a usted y -casi, casi, un poquito más- a “los unicornios” su voluntad de leerte y de contarte “sus cosas”… que me gustan casi, casi, lo mismo que sus entradas).
En cuanto al motivo de esta entrada de Muiño y teniendo en cuenta la aprehensión manifestada por nuestra amiga “Amelie” que tanto la hace sufrir… Seguro que los profesionales me corregirán y que lo que voy a decir es una absoluta burrada… Pero creo que temer un daño es normal. Que temer que el daño te elija a tÃ, también. Que podamos tener más probabilidades en función de un antecedente médico familiar, también (asà lo ha probado la Medicina)… Ahora bien, que ese miedo se apodere de nosotros, que nos obsesione y que nos tenga bloqueados… Creo que no. Y, creo también, que los psicólogos están -precisamente- para ayudarnos a “aligerar” esas “incapacitaciones” que tanto nos hacen sufrir y mediatizan nuestra vida cotidiana.
Y, de nuevo, será una burrada; pero creo que si aprendemos a olvidarnos de nuestros miedos mucho mejor. Y que si lo llevamos al extremo (”morirnos”), mucho mejor también: ¡morirnos! pero, si al fin y al cabo, todos sabemos -nosotros también- que vamos a morirnos… Pues, como suelo decir en guasa -y en serio- muchas veces: “Total, si lo peor que puede pasarte es que te mueras”… ¡¡¡Y ya está!!! Se “visualiza”, se asimila, se aprende a vivir sabiendo que vas a morir… ¡¡¡y te olvidas!!! Ya lo dije en otra ocasión: hay dolores y sufrimientos que no tiene sentido mantener… y los psicólogos están para ayudarnos a librarnos de ellos.
Y perdóname si te he dicho algo que no debiera: sólo te he contado lo que yo ya me tengo “contado” y “practicado” a mà mismo…
11 de Septiembre, 2008 - 9:58 pm
Uffff, Koldo, anonadada quedo…
Yo suelo decir a mis peques que todo tiene remedio menos la muerte. No sé si te viene bien la frase, pero apoya la idea de que los miedos (patológicos, psicológicos, metafÃsicos o estúpidos) pueden superarse.
Mañana más.
11 de Septiembre, 2008 - 10:14 pm
No Koldo, escuchaste en todo caso a la que se tomó algo más que mate. Esta que dejo aquà en el enlace soy yo al natural (después de lo del caballo y asustada)
Que no me gustes, porque me lo impìde tu corsé (como tampoco me gusto a mà cuando lo llevaba u ‘ojo’ lo llevo y me escucho o me leo y me rechino), no significa que no te tenga un poco de estima virtual por haberte leÃdo mucho y querido entender. No sé si me entiendes tú a mÃ. Para mà el gustar es algo emocional y de verdad que lo experimento muy poco. Porque todo lo que no es transparente como el aire no me traspasa.
Luego, ya entendà lo que es ‘unidad de dolor’.Gracias. Bien, cuando uno rompe fibras qué nos indican: reposo. Eso funciona en el nivel del alma lo mismo. Pero si no guardas reposo cualquier cosa se puede cronificar. De todas formas un retorno a la pureza ayuda siempre. Y cuando no me manifiesto es que estoy encontrándome Koldo. No lo fuerzo nunca. Pero sigo leyendo aquÃ….
No puedo más y querÃa hablar del Amor, que no va a ser lo mismo que podamos conocer todos o a qué llamamos Amor… Pero me voy a la cama. Me tengo que ir a la cama. Y sobre la experiencia con los bultos y las hipocóndrias te lo voy a contar a ver si te sirve a ti Chiquilla.
Besos.
12 de Septiembre, 2008 - 7:43 am
Acabo de descubrir, una vez más, que le tengo miedo al mundo. Y me voy a imponer una terapia radical.
He desayunado con un telediario y me ha entrado un miedo de lo más racional hacia el comportamiento humano y el de sus dirigentes. Tal vez se emperran en enseñarnos lo malo para que no nos hagamos ilusiones. El infierno es esto, el cielo ya llegará cuando la palmemos…
DecÃdme si esto no da miedo: Un mudo en conflicto permanente, con miles de individuos desquiciados y millones malviviendo. ¡Esto es el hombre!
AsÃ, como en años anteriores después de las vacaciones, me voya prohibir ver telediarios por las mañanas, por la tarde y por la noche.
No por negarlo va a dejar de pasar, pero, al menos yo no sufriré por cosas que no puedo solucionar. (El axioma de los problemas, de los que hablaba ayer)
Espero que la sonrisa de mis alumnos me de un punto de esperanza en el que apoyarme hoy, por que si no, ¡vaya dÃa que me esera!
Un besito a todos.
12 de Septiembre, 2008 - 8:44 am
Le feint Amelie, tengo 26 años y un abuelo que ha muerto de cáncer de páncreas y una abuela, eso mucho antes y por la otra rama, que ha muerto de cáncer… y empiezan a inflamárseme todos los gánglios linfáticos, ingles, cuello (este se me llena de bultos que ahà están), pechos…. Soy melancólica a veces, pero alegre. Puedo sentirme a gusto con cualquier estado en el que me encuentre pero nunca he tenido tendencias depresivas. Digo que no me las puedo permitir. A los 17 tuve una crisis (muchos palos) a los 40 (muy recientemente otra). Aquella fue para abandonar la adolescencia y ésta última para abandonar todo lo antiguo: los modos de la niñez. Le leà a un terapeuta que para que la crisis nos fuera útil tiene que doler y tiene que durar. Yo simplemente le creà y desde luego no se me pasó por la cabeza ni drogarme ni hacerlo con pastillas: paroxetinas, etc… En todo caso iba a utilizar más Platón. Ahora dolió como nada y me la provocó pues un poco lo que acabo de leerle a la dama escéptica… la existencia de los desechables de este mundo. Y cometà el error de enfocarme como me podÃan enfocar aquellos que no son atopos. También estaba conviviendo con una persona muy negativa: el miedo es verdad que se contagia y la negatividad también y yo era bombardeada por esa negatividad en cualquier momento. Puede entrar por cualquiera de nuestros sentidos. El mundo está enfermo del morbo. La curiosidad está mal empleada, mal utilizada. Hay un accidente de avión y lo repiten, y lo repiten y lo repiten. No se limitan a dar la noticia. Escarban en ello. Hasta los miasmas apuran. Huyo de eso. Es conveniente no estar en contacto con la enfermedad. Entonces, reconozco que alguna vez hace años escuché al señor Muiño y a su compañero Florentino… pero me di cuenta de una cosa; que su programa me provocaba hipocondrias. FÃjate, al leerlos no. Pero al leerlos estamos aquà yo y mi mente y sus cuadros y fotografÃas suelen gustarme. Sin embargo reconozco que soy más influenciable por la voz. Cuando me di cuenta de eso dejé de ponerme en contacto con ello. En medicina algunos catedráticos defienden más que la medicina, que ya ataca la enfermedad, la medicina preventiva.
Mi tÃa, hermana de mi madre, tuvo cáncer de mama. Mi madre quiso que yo volviera a aquello de los médicos. Cuando lo de mis bultos me tuvieron de aquà para allá. Venga análisis, venga exploraciones, que si los linfocitos están por las nubes, pero que si no sabemos por qué los produces… ahora vas a medicina nuclear por un dolor que te mueres de fuerte que es en la ingle derecha y que no te deja ni caminar. Y tú dices: ¡Basta! Llevan dos años jugando conmigo. Me sentÃa asÃ. Y los bultos no se van. ¿Qué me voy a morir? -dije. Vale sà pero antes me lo voy a pasar todo lo bien que pueda y voy a disfrutar mucho. Me olvidé de ellos. Y no creas que el cáncer de mama de mi tÃa me hizo pensar que yo podÃa tenerlo. Porque mira, otro psicólogo que conocà personalmente en unas charlas, una vez me dijo: La enfermedad comienza en nuestra cabeza y luego simplemente sigue su curso.
Es decir, nuestra mente tiene mucho poder para bien o para mal, aunque probablemente no tanto como aquel del que algunos nos quieren responsabilizar. Y una célula puede tomar tres o cuatro decisiones en su vida. Reproducirse, Crecer, Suicidarse o estancarse… algo asÃ. Pero todos los dÃas a diario se está produciendo dentro de nosotros la apoptosis: suicidio celular. Yo esto lo sabÃa cuando hace tres meses empecé a llenarme de bultos en las axilas, que se extendieron por el pecho y que eran dolorosÃsimos y llegaron a no permitirme cerrar los brazos durante un mes. No tenÃa axilas ni pechos, sólo tenÃa bultos que se unieron unos a otros y se hieron uno. Y encima esto me pilla con la crisis de los 40. Y sÃ, pensé que podÃa ser cáncer y me estaba muriendo. Pero sólo durante unos dÃas. Lo que ocurre es que no fui al médico. No, porque dije, bueno si empiezan a darme otra vez vueltas ahora que estoy de capa caÃda y me dicen que tengo algo malo… no lucho. Me rindo. Y me receté a mà misma lo que a ti te regaló tu marido: es decir, relax. Tomate unos dÃas de vacaciones bonita, que probablemente esto sea no más que lo exterior de lo que estás sufriendo por dentro: es decir, una transformación, un cambio de conciencia. Y bueno, interiormente enfrentarme a todo fue bastante jodido, pero yo sabÃa que era necesario (aceptar mis limitaciones y mis miedos, y mis complejos y … eso del ejercicio de honestidad para con uno). Y entonces pienso sinceramente que si andas buscando algo lo puedes encontrar. Y que las ideas negativas y los cÃrculos viciosos del pensamiento se pueden dominar con voluntad. Dándonos cuenta de que nos estamos haciendo sufrir a nosotros mismos sin ninguna necesidad. Ahora bien, eso que tú dices de buscarlo:
En un documental sobre la tecnologÃa cientÃfica, el doctor en fisica Michio Kaku (que también formó parte de mi crisis porque es que el futuro del que nos están hablando da mucho que pensar y me quemarÃa perdérmelo) se hace un estudio genético. ¿quieres tener todas tus probabilidades de sufrir esto o lo otro en un disquette? Sus padres han sido vÃctimas del alzheimer y él está asustado frente a los resultados… se plantea: ¿he hecho bien buscando el conocimiento? Por una parte no porque pueden decirme que tengo un alto porcentaje de sufrirlo o de estar enfermo de otra cosa. Y por otra sà porque entonces a partir de este momento puedo enfrentarme a ello e ir preparando a mis hijos para lo que yo mismo vivÃ.
Si me preguntas a mÃ: no me lo harÃa y no lo quiero saber. Creo que con la incertidumbre hay que aprender a convivir. Y fluir es el estado ideal y es estar siempre en el aquà y en el ahora: no en el puede, ni en el antes ni en el después. Y creo firmemente en el credo de Russell, su fórmula de la felicidad. Cambiar aquello que podemos cambiar y tener la inteligencia necesaria para aceptar aquello que no podemos cambiar. Entramos en crisis y nuestro cuerpo también atraviesa por crisis. Porque en la crisis se produce la tensión necesaria para la transformación. Y pienso que además de nuestras influencias genéticas: el alcoholismo está en un gen, el suicidio está en un gen, nuestras células están sufriendo las marejadas de nuestros pensamientos. Y si existe una posibilidad de que mis células estén dentro del cuerpo de una persona feliz… yo me voy a ”preocupar” de que lo estén. Y quizás asà tenga menos propensión a mutarse en malignas. Porque una persona preocupada por esto o lo otro nunca es una persona feliz. No sabe serlo. Vete a una cascada Le feint Amelie y siéntate cerca de ella una hora o dos tantas veces como lo necesites y ya verás como es la cura con iones negativos. En cuanto ese bienestar sea reconocido por tu cerebro, también puede formar un esquema y reproducirlo a placer o casi. Mejor que el spa busca el bienestar donde la Naturaleza te lo regala y agradéselo con tus sonrisas. Ella no pide más, pero regala siempre. Besos
12 de Septiembre, 2008 - 12:28 pm
Estoy con La dama escéptica, y no se, no deja de ser curioso como se termina aterrado por cosas insignificantes y podemos convivir sin ningÃn temor viendo a nuestro lado la maldad, el egoismo y la más absoluta indiferencia por el sufrimiento ajeno
A mi me asusta el ser humano y sus mecanismos anti-empáticos de supervivencia, y mi rol en un mundo con unos principios que a veces.. aterran
12 de Septiembre, 2008 - 5:38 pm
Nadha, he leÃdo lo mejor que he podido tu extenso texto. Y ando acomplejada. No sé si comentarlo o contarte dos casos concretos frente a la enfermedad de “los bultos”.
Me da miedo que mi escépticismo me haga ser demasiado subjetiva. Curioso, ¿verdad?
La cuestión es que creo que hay cosas con las que no podemos jugar: nuestra salud mental y nuestra salud fÃsica. Si queremos seguir aquÃ, pese a que despotrique contra el mundo, aquà es donde estoy, donde estamos.
Mi cultura es occidental y me cuesta muchos aceptar los planteamietios orientales relacionados con la salud.
Dar la espalda a los sÃntomas fÃsicos e intetar atajarlos con el dominio del cerebro sobre el cuerpo, pues, que quereÃs que os diga, no me convence del todo. Una célula descontrolada es eso, un descontrol celular. Y la felicidad del cuerpo en el que se encuentra no creo que la haga parar.
Otra cosa es cómo nos enfrentamos a la enfermedad. Ahà sà que creo en la fuerza de voluntad, el deseo de vivir, el positivismo vital. Pero antes, durante y despues de la enfermedad, debe aparecer la quÃmica, la medicina, el poner barreras a la enfermedad. Pero barreras reales, no zen y comunión con la madre natura. Eso es lo que ahora mismo creo. Y los dos ejemplos que iba a poner están relacionados con las consecuencias de tomar esas dos posturas vitales frente al descontrol celular. Una murió este domingo pasado, la otra sigue peleando con la vida.
Lamento la dureza, pero la vida es dura, nos lo dicen dÃa a dÃa, nos machacan con ello.
Otra cosa es que yo no quiera verlo y que procure ser feliz en las pequeñas cosas que me hacen sonreir… Que seguiré buscándola aunque las nubes me nublen la vista de vez en cuando.
Un beso de ánimo, Nadha. Y lucha con tus armas, que las mÃas ni siquiera me sirven a mÃ…
12 de Septiembre, 2008 - 7:26 pm
Ufffff, cuanto tengo que decir, y qué poco tiempo….Nadha, tengo 40 tacos y muchos muertos de cancer por los alrededores, seguiré contando…
Enredadera, tu comentario es bastante hiriente. Lo que para tà es insignificante para otros es un dolor y un sufrimiento profundo, razonado pero incontrolable que gobierna en cierta forma tu vida. No se que tipo de comparación pretendes hacer: yo sufro con mis cosas del dÃa a dÃa, pero no soy ajena al sufrimiento y crueldad que hay por el mundo.
Precisamente por que se lo que es sufrir (no solo por esto si no por otras cosas).
El sufrimiento te hace ser más humano y empático con tus semejantes, quien no sabe lo que es el dolor, no puede comprender el dolor ajeno.
No tengo más tiempo por hoy, Nadha, me voy al campo a pasear bajo la lluvia… te apetece?
Besos dulces.
12 de Septiembre, 2008 - 7:43 pm
Mucho linda, mucho me apetece esa lluvia. Me uno a ti en espÃritu.
Por otro lado, dama escéptica, yo te termino de contar. Hace poco me pasé por el médico para pillar un antinflamatorio que necesito a veces porque tengo dos cervicales desplazadas. Estaba una doctora nueva que me cayó de fábula. Y le conté esto. Me preguntó: ¿quieres hacerte unos análisis? Le dije que sà más adelante… cuando sienta que estoy baja de hierro, que yo suelo estar. Mis bultos han desaparecido. Mi estado de salud es acojonante. Mi lucha se terminó y eché fuera la mierda que tenÃa. Y si ella, que es mi doctora lo entendió pues… Pero sé que si mi madre tiene mala cara quiero que vaya al médico como toda la gente debe ir y si no va me enfado. Y no asustarnos a los demás. Que además nada podemos hacer porque no sabemos nada pero yo soy yo y yo me conozco mejor que nadie y soy libre de tomar la decisión que sea con mi cuerpo. No sé de que medicinas orientales me hablas. Yo no pido consejos. Es mi medicina. Y mi gata es muy anciana y parece una felina niña. Algo tendrán mis manos. Que sÃ, que en mis manos hay mucho Amor
12 de Septiembre, 2008 - 11:44 pm
Yo, con Cheli he descubierto que si le doy “marcha” parece “olvidar” el dolor. Desde entonces mi menda inyecta “movida” a una doctora que ha perdido la confianza en los de su profesión.
De aquà supongo que solo “nadha” medio conoce los males de mi compañera.
No le sirvió para nada encontrar la explicación que ella misma buscó cuando aún podÃa: que si la genética, que si la… incluso la irradiación a la que estuvo sometida al manipular, cuando era enfermera, fármacos de quimioterapia y radioterapia. Pero nadie pudo explicar el encadenamiento de enfermedades incurables, dolorosas e inhabilitadoras que padece. Solo ella, acompañada por un buen colega y amigo, descubrieron su rarÃsima enfermedad autoinmune que la destruye poco a poco.
Se medica con aproximadamente 19 pastillas al dÃa, antes, con cuarenta y cuatro años y sin aún no haber podido acertar en su diagnosis, lo llegó a hacer con 27, y ni asà puede superar el dolor, tan solo lo amortigua parcialmente.
¿Certidumbre o incertidumbre?
Pienso que el temor es producto de la segunda. Cheli tiene la certidumbre que tiene los dÃas contados, lo sabe desde hace un año; sus enfermedades tienen fecha de caducidad, inestable, eso sÃ, pero caducan pronto. Y desde que lo sabe se prepara ya sin temor; antes, cuando no sabÃa, temÃa.
La certidumbre hace que veamos las cosas con otro matiz, porque el color, para una persona que tiene que torear con el dolor, es el mismo.
Y yo, que pensaba que ya me tocaba un retiro psÃquico, descubrà la sopa de ajo.
El mar y las olas con la barca. Y las fiestas, el cava, el buen comer, los buenos amigos, baile y música
Cuando veo que decae invento una movida, se toma un analgésico de más y se convierte en la mujer más feliz del mundo. Y, milagrosamente, deja de dolerle el cuerpo o, por lo menos, eso parece.
Nada de balnearios… Eso ya lo probé y solo funcionó mientras estuvo en él, a la salida se derrumbó. Ahora, por lo menos, se lo pasa bien y olvida el dolor.
12 de Septiembre, 2008 - 11:58 pm
Y el Amor, nadha,es la mejor medicina, si lo sabré yo, que lo necesito para vivir… No quise ofender en nada a nadie. Pero a veces mis propios miedos (en ésto estamos) me pueden. Y a veces soy bastante pragmática, aunque no lo parezca.
Me alegro de la mejorÃa. Esta misma tarde hablaba con una vieja amiga (otra más) que se pelea con sus tumores con la fuerza que le da su marido. Me ha dicho que él no la deja rendirse y que mientras él se lo pida, ella seguirá luchando. A sus sesenta y pocos, es un ejemplo que no pierdo de vista. Y es el Amor que se tienen como pareja los que les mantine vivos a los dos. Mira si tengo dos buenos ejemplos (la otra es mi amiga del alma, de la que ya os he hablado)
El miedo es terrible, lo sé. No puedo presumir de grandes dolores fÃsicos, más bien crónicos y soportables. Pero de haber tenido y tener miedos agarrotadores sÃ. Y no lo digo por presumir, sino por que a veces me acusan de ser demasiado émpatica con el dolor ajeno. Y me tengo que controlar muy mucho de meterme en berenjenales “caritativos” que más de un disgusto he tenido por hacerlo. Y pagando precios desamiado “caros” para mis pobres nervios.
Bueno, esto cada vez se parece más a una página de terapia colectiva que a otra cosa. Se van a aburrir de leernos y nos van a dejar solos, incluido el sr. Muiño, y el sr. Koldo, que vaya temporadita que les estamso dando aquÃ, las damas del cotarro…
Por mi parte estaré sin internet unos dÃas, asà que os deseo lo mejor a todos y que salga el sol por Antequera…
Un besito a todos y hasta la semana que viene.
13 de Septiembre, 2008 - 12:12 am
Pau, se han solapado nuestros comentarios. Mientras yo escribÃa tu enviabas. Y curiosamente, al leerte, me has dado otra referencia a lo que comentaba. Hay personas que se vuelven excepcionales cuando deben enfrentarse al dolor y a la muerte. Personas como tú, mis amigas, nadha… Entiendo (en teorÃa) que el dolor extremo nos lleva a soluciones extremas. O se sobrelleva o se sucumbe.
Vivir el dÃa a dÃa, no hacer planes más allá de un dÃa o dos. Escuchar eso de alguien a quién amas es terrible. Porque quien no lo padece, no es capaz de renunciar a un futuro más o menos próximo. ¡Hacer planes! Con lo agradable que es. Y ellas me dicen que no, que no me dan el placer de hacer planes para mÃ. Que hacemos las cosas cuando podamos, sin previo aviso. En el momento, lo demás no existe… Es algo que me cuesta aceptar, pero ahà está, imponiendome la lógica de la enfermedad a la lógica de la vida y la esperanza.
De nuevo un beso a todos.
13 de Septiembre, 2008 - 8:56 am
Es que la felicidad, querido Pau libera endorfinas y esas son poderosÃsimas. Y Cheli es una Mujer que tiene tendencia a desear producirlas. Y tú eres un amor.
Un abrazo .~)
(lo que repito)
13 de Septiembre, 2008 - 9:12 am
dama, le feint… os dejo un regalo:
http://philoousia.lugaresimaginarios.com/?p=484
No os perdáis ese vÃdeo y lo que dice ese hombre aunque os parezca un poco mediático el modo… el mensaje estremece y es admirable. Comunica y llega.
Y para superar el miedo a la soledad, a la muerte, al dolor, al amor… yo no le he leÃdo por completo, le tomo sólo cuando me apetece estar con él, pero me ha ayudado mucho a pensar por mi misma Jiddu Krishnamurti con las preguntas que lanza al ”espacio”.
Terapia somos todos, que somos todos hermanos y nadie se salva de no padecer los miedos de todos. Yo no soy machista, como no soy feminista.
13 de Septiembre, 2008 - 9:54 am
H@la,
.
Querida nadha, es recÃproco. Yo también he aprendido mucho de vosotr@s. Siempre digo, porque es cierto, que una de las mejores suertes que he tenido ha sido recalar en esta página. Y el mérito es de un profesional que supo como crear un espacio donde nos encontrásemos a gusto.
De acuerdo que habrá otr@s much@s del mismo gremio que nuestro encauzador que “atenderán” desde otros sitios, pero yo no voy a ir a conocerl@s, a no ser que me lo recomiende Muiño ….
13 de Septiembre, 2008 - 2:50 pm
Para Koldo:
‘Lo único que no te he entendido es esa especie de “nivel apolÃneoâ€?, de distanciamiento buscado y expresado -tú sabrás por qué- del “nivel -dionisÃaco- del resto de los mortalesâ€?… Pero ¡allá cada cual! Tú, al menos, lo manifiestas abiertamente. Seguro que tendrás tus motivos. Culta y leÃda sà que demuestras que eres… ¡Y me alegro por tÃ!, por supuesto. No sé qué interés podrÃa haber en ensañarse con el -presunto- peor o nulo nivel intelectual o cultural de nadie, esa es la verdad… Y eso es lo que creo recordar -de “la noche de los tiemposâ€?- en que pretendiste (o eso me viene a mi decrépita memoria ahora) convertir en una especie de “fuego cruzadoâ€?… ‘
¿Ves como a ti tampoco te gusta mi ‘corse’? Es que pedante no me soporto ni yo. Pero a veces te confieso … Te voy a poner un ejemplo, verás:
- Aquella amiga… tenÃa una hermana, que es ultra pedante. Yo soy cordial por naturaleza. Pero estábamos tomándonos unas cervezas y ella empezó que si en este museo, que si Velázquez, que si… una snob en regla, vamos: una aldeana con complejo de serlo (yo pueblerina y con poco mundo, ¿vale=)… Y allà pues ya se me disparó a mà el pedante porque la tÃa estaba diciendo tonterÃas y yo de aquello sabÃa la leche… Que asco me di en aquel momento pero ya se me disparó el automático.
Lo curioso es que un dÃa salimos ella y yo solas sin su hermana y me resultó encantadora. Pero claro, tiene el defecto de la familia: ser traidora y ser aldeana y no llevarlo
Un abrazo.
(sin fuerzas para explicarte porque tú no estás hablando de Amor y sà de otras cosas que se le parecen pero no son Ello)
13 de Septiembre, 2008 - 2:57 pm
Ah, recuerdo especialmente el dÃa. Fue porque Seda de Baricco se encuentra entre ”mis” libros especiales y deberÃa estar prohibido que cualquier usurpador pueda apropiarse de cosas bellas para mancillarlas. Y además me puse echa unos zorros porque el tÃo en mi espacio me habÃa tirado los tejos. Y es que lo que te comentaba… que es un rollo cuando no es mútuo. Y que para esas cosas hay que cerciorarse antes, que se puede molestar. A mà la verdad es que me violenta mucho. Porque yo sé lo que son los acosadores por desgracia. Y ni te imaginas. Entonces ahà ando un poco a la defensiva, lo reconozco, sÃ.
13 de Septiembre, 2008 - 5:25 pm
Bueno, “Nadha”, pues espero que no me tomes por acosador sólo por confesarte mi sincera simpatÃa y admiración… y placer por leerte… Y, como dije antes, por leeros a todos (sà en masculino plural… que incluye tanto al sexo -que no género… insisto también- masculino como al femenino… independientemente de gustos o “tactismos” afectivos…). Y gracias por el enlace que nos regalas sobre “el último mensaje de Rhandy…” Dice cosas muy interesantes y provechosas para cualquiera…
Muiño nos lo pone siempre “a huevo”, es la verdad… Pero, gracias a que todos nos lo trabajamos mucho cultivando respeto, simpatÃa, sinceridad y comprensión y ayuda mutua, efectivamente, da gusto pasearse por este “Hábitat…”, sentarse un poquito, charlar, respirar este aire puro y sentir… sobre todo, sentir… Sentir que sigues vivo, que es posible “perder el tiempo” de esta manera tan “absurda”… Que no eres tan “raro” ni tan “distinto” como muchas veces te imaginas; que te sientes… bien… o “mejor”… no sé cómo explicarlo; pero, me da la impresión, de que (¡no podÃa ser de otra manera!: Muiño es psicoterapeuta) es “curativa” o, al menos, “paliativa” para todo tipo de angustias y temores…
Eso sÃ, aparte de que (efectivamente, “La dama…”) las “damas del cotarro” sois mayorÃa en “El Hábitat… (”como en las iglesias”, como dije con mayor o menor fortuna tiempo ha…)… me da la impresión de que, como se ha podido ver en esta entrada de ahora de Muiño, tenemos en común, quizá tan importante -al menos- como nuestro gusto e interés por la PsicologÃa y por el arte de Muiño en Ãrnosla “dosificando”, podrÃa ser el dolor. Un profundo dolor. Y, obviamente, no fÃsico… Aquà y ahora todos habéis podido comprobarlo… con el “pretexto” de los “miedos”… En realidad, la mayorÃa expresamos “dolores”… algunos fruto o consecuencia lógica de miedos; es decir, que -quizá- no serÃa suficiente con el interés o la curiosidad… que también serÃa necesario la existencia de ese otro protagonista (para “espolear” o “arponear” -”motu proprio”- nuestras meninges aquÃ): el dolor.
Amigo “Paul”: no sabes cómo lo siento… por los dos. Y tampoco querrÃa decir ni una sola palabra de más… Supongo que no servirá de nada; pero os mando un fuerte abrazo y todo el ánimo del mundo.
13 de Septiembre, 2008 - 5:41 pm
Me hago la misma pregunta que la dama escéptica. ¿realmente habrá alguien que no tenga miedo a nada?. Es curioso pero aún no conoci a nadie que no tuviera ningún tipo de temor, por muy insignificante que sea.
A mà la noche y la oscuridad me aterra, pero solo si me siento sola. Aunque suene raro, a veces, el silencio absoluto (o relativamente absoluto) me da pánico, e incluso me hace daño en los oidos. En ese silencio nocturno me siento frágil y pequeña.
Un tema inquietante este de los miedos, y al mismo tiempo… tan simple.
Un saludo !
13 de Septiembre, 2008 - 7:14 pm
Koldo, por dió, como vas a ser tú un acosador hombre. Jamás
13 de Septiembre, 2008 - 7:19 pm
Un dÃa que me tome algo más que mate… que ahora tardo bastante en ello… te voy a regalar un poema (no es mÃo pero es de todos)
14 de Septiembre, 2008 - 1:00 pm
Me sorprende un post asÃ, justo cuando ayer, yo me enfrente con mi fobia. Me da miedo conducir. Lo raro es que cuando lleva el coche otra persona, disfruto tranquilamente del viaje, pero cuando me toca a mÃ, me entran los siete males, la gente dice que me cambia hasta la voz y yo, que siempre e echo deportes que necesitan mucha coordinación voy conduciendo como si tuviera que pensar todo y organizarme, cuando se supone que conducir se hace automatico.No sé, por que tengo esta fobia a los coches, quizás porque pienso demasiado en lo peligros que puede ocasionar un vehÃculo, no lo se, pero a mi me está condicionando la vida, ya que, tengo que andar pidiendo que me acompañen y rogando que no me dejen sola en el coche y claro, eso es imposible. Me encantan todos sus post y hoy, me he sentido muy identificada con el, no se como se llamara la fobia a los coches o si existe tal palabra, pero espero haberlo superado antes de que me entere como se llama, mas que nada para no regocijarme en la fobia, que yo creo que ese es el problema de mucha gente, que, como empezamos a pensar antes de que ocurra algo relacionado con lo que nos da miedo, pues, te pones fatal. Un saludo.
14 de Septiembre, 2008 - 1:03 pm
¿Y el miedo al “miedo” ? ¿tiene algún nombre?
Ese es el miedo que también sentimos cuando sabemos que tenemos temores y tememos no ser capaces de controlarlos.
Como siempre un placer leerte , Luis, asà como pasar un buen rato por tu espacio con los comentarios de todos los que te visitan
Saludos
Merce
14 de Septiembre, 2008 - 6:49 pm
Desde que leà el Clan del Oso Cavernario siempre he pensado que igual algo de Neanderthales sà que seguimos teniendo, y supongo que el miedo no es algo genético ni aprendido por observación ni experiencias propias, sino que seguramente sea un cúmulo de todas esas circunstancias y muchas más. Tal vez un gen milenario nos transmita la información de aquellos miedos más “absolutos” y otros más recientes, quizás nos predispongan a miedos más “concretos”; pero resulta que como “buenos” (y también buenas
) Sapiens que somos existen otros muchos que nos ayudan a aprender y adaptarnos -incluso hay uno que mutado te incita a realizar deportes extremos-. Lo malo es que también aprendemos nuevos miedos y si nuestra predisposición a adaptarnos (que el también el “ambiente” tiene voz y voto), por alguna razón, está mermada, éstos se convierten en fobias. Y aquà viene el refranero popular con toda su infalible sabidurÃa: lo que no te mata te hace más fuerte.
A nivel personal, y por estas circunstancias de la vida, no encuentro asà al pronto (tampoco pensé mucho en ello) un miedo o fobia que me altere… aunque respeto, muchas cosas me lo producen. La muerte, la enfermedad, el miedo a que me hagan más daño fueron los últimos en irse pero… ¿a qué precio?. Me apenan demasiadas cosas (…) y me es difÃcil encontrar personas que me hagan sonreir e incluso pienso, al contrario que puedan pensar muchos, que tener miedo (que no fobia) es bastante sano… :S
Un saludo.
14 de Septiembre, 2008 - 10:57 pm
He vuelto de mi fin de semana, al final no ha llovido, ha salido un sol radiante. He estado en la playa, estaba solitaria y tranquila; mi niño hacÃa pistas de Fórmula 1 en la arena, yo tomaba el sol y reflexionaba…
tengo miedo, miedo de vivir, miedo de la incertidumbre del minuto siguiente, de lo que no puedo controlar, por eso tengo miedo a la enfermedad… he descubierto una terrible verdad: no es ésto lo que me hace infeliz, la infelicidad forma parte de mi esencia, de mi condición.
Tengo poco que hacer, la vida es de los valientes, como tu y tu chica Pau.
Gracias por tu regalo nadha… mañana, que esta noche no estoy para na.
Besos.
15 de Septiembre, 2008 - 7:32 am
Le feint por tus palabras de desaliento reconozco el punto donde estás… MÃrame ahora a mÃ. Estaba como tú, donde tú, de verdad… muy débil, muy frágil, y Pau habla asà ahora pero ha sido un proceso muy largo y doloroso y siempre ha estado en terapia: literoterapia y le he escuchado hablar de psiquiatras; aquà no hay héroes. No ha sigo gratuito que llegara a ese punto. Como no ha sido gratuito para mà llegar al mÃo actual. Hay que casi estar muriendo para ello: muriendo por dentro. Entras en agonÃa vital. Hay que darlo todo por perdido. Pero yo reconozco que todas las personas no pueden hacerlo solas, sin apoyo. Hay que estar muy familiarizada con las tormentas del alma para afrontarlo sola. Y eso no sucede si no te has criado en una perpetua tormenta desde el dÃa que naciste… Entonces, sÃ, tú, cualquiera, con la ayuda del profesional adecuado, puedes agravar tu estado de infelicidad y llevarlo a la crisis existencial más pura y dura, un niño, un joven, no sabe lo que es eso porque hay que llegar a los 40 para saber de que se habla y ya entonces se conocerán los miedos… el dolor punzante e interior, sordo y seco… llega más tarde. Llega ahora y pide lo que pide. La infelicidad que reconoces no es porque sÃ. Es por algo. Es porque no has aprendido a vivir sin miedo. Sólo cuida mucho la elección del terapeuta es imprescindible y recurre a un humanista y no sólo a un cognitivo, y si te atreves sola… aquà tienes de quien echar mano como compañera de apoyo. Pero siempre limpio y siempre aquÃ. Si no te atreves con tu personalidad virtual a profundizar, que yo entiendo que no se puede… ni se debe… búscate otra, no seas tú, sé tus miedos, tu negatividad (quizás has tratado de reprimirla y ella está pidiendo que la dejes hablar sin cortapisas)… el único que puede ver tu dirección ip es el autor de la página y con él siempre vas a estar segura. Animo valiente en ciernes, que la sensibilidad no sabes lo fuerte que puede hacerte y tú tienes a raudales. Libro, por si no lo has leÃdo: ‘La princesa que creÃa en los cuentos de hadas’. Comienza por ahÃ, aunque ya sé que tú interior no tiene nada que ver con su problema… pero los consejos que le da a ella la bruja, también te animarán a ti
Es de Marcia Grad. Y si ella te gusta luego Carisma: esa magia tan especial. Son de mi prehistoria pero a mà me sirvieron en su momento.
Un abrazo.
15 de Septiembre, 2008 - 7:36 am
Donde dije hablar, querÃa decir: la negatividad pide expresarse, exacerbarse. Pero evita entrar en el pensamiento rumiante y circular como sea. De ahà no se sale… tras tu miedo a la enfermedad se esconde el miedo a la muerte, a desaparecer, a ser y sentirse todavÃa más débil y frágil, al hospital, a la dependencia de otros, a no valerte. Es un miedo razonable, muy razonable. Es muy difÃcil para alguien del exterior por mucho que te ame, llegar a esa parte… sólo tú puedes llegar a ella.
15 de Septiembre, 2008 - 7:43 am
Luego el libro de Oriah Mountain Dreamer: ‘La invitación’… que es el poema que yo le voy a regalar a Koldo. Tiene un capÃtulo donde una amiga enferma… Es una positivista y también te ayudará.
15 de Septiembre, 2008 - 8:18 am
Me has hecho llorar, ¡lo has entendido tan bien!…
sÃ, me he quedado estancada en un pensamiento rumiante y circular.
Gracias por tu apoyo y por tu comprensión; el pudor me impide seguir, fÃjate tú, el anonimato no resta ni un ápice de la incomodidad que me produce hablar de estas cosas, sobre mi misma.
saludos cariñosos.
15 de Septiembre, 2008 - 9:50 am
En diez minutos me voy de viaje pero… te voy a ayudar un poco a tratar de abandonar el pensamiento circular… ya se me ocurrirá cómo y sin que tú te mojes… siendo receptiva como eres… todo lo que te llegue lo sentirás… dame un poco de tiempo solamente… No dejes de seguir viniendo para que yo pueda sentirte y deja que tu pudor cuide de ti. No se está a salvo nunca de los desalmados si uno se expone. Lo de en espÃritu del otro dÃa, iba en serio
CuÃdate mucho y que nadie te diga nunca que no debes preocuparte. Tú sabrás dónde te duele o no si alguien no lo entiende es sólo que no lo está sintiendo y por eso no sabe…
Oiga usted, Muiño, no tenemos otro tema del que hablar???
Es que tanto miedo, tanto miedo, acaba dándolo…
15 de Septiembre, 2008 - 9:52 am
Ah y no, no soy lesbiana pero me gustan mucho, dama. Las que conozco son encantadoras. También dan miedo, a mà me lo daban. Y creo que son un colectivo al que hay que apoyar.
15 de Septiembre, 2008 - 10:19 am
¿hiriente Le feint Amelie? no veo por qué, solo he dicho que es curioso, no que sea aberrante ni que sea menos doloros ni menos “razonable”, en fin
15 de Septiembre, 2008 - 12:35 pm
Pienso en las fobias: fobia a los perros en general, observo a una distancia prudencias, es decir, que no ataquen. Luego, el tiempo ha venido a demostrarme que si un@ tiene miedo y no lo transmite puede recibir por ejemplo la satisfacción de ver como mis hij@s adoran a toda clase de animales, que ven a un perro en la calle y corren a acariciarlo. Y de verdad, l@s admiro. Pero yo acercarme a tocarlos, protegida, y siento como se me remueve todo mi interior. Y soy consciente de que es un miedo irracional, entonces lo acaricio, pero como mueva un músculo el perrillo, se arma. Puro terror, pies para qué os quiero.
Nadha escribe sobre las tormentas del alma, cuánta razón.
Salud.
15 de Septiembre, 2008 - 5:41 pm
Bueno… Tampoco creo que sea un tema de valor. Todos hablamos mucho de valor y ese se encuentra en los lugares más insospechados.
PodrÃamos decir que uno se acostumbra a vivir con la certidumbre. Mi compañera estaba harta de verlo en sus pacientes, a los que no podÃa sanar y conocÃan de antemano su final, incluso con fecha. Cheli sabe lo que le espera, pero también que hay un tiempo indeterminado, todo depende de su salud y lo fuerte que esté cuando la próxima crisis aflore, lo que su hÃgado y su corazón soporten.
Con lo que nadie puede acostumbrarse a vivir es con el dolor, y eso es otra cosa. El dolor anula el espÃritu y la mente, que en el fondo son lo mismo, y hace que la persona deje de tener ganas de vivir. Cuando el dolor despierta y el enfermo sabe hasta donde llegará, el miedo es terrible, mucho mayor que el de la incertidumbre y parecido al utilizado por torturadores.
El valor se adquiere por necesidad. Luis habrá vivido casos de personas normales en Sarajevo que se han crecido ante el infortunio y la incertidumbre, cuando debÃan flirtear con los francotiradores para ir a buscar algo tan simple como el agua.
Un abrazo.
15 de Septiembre, 2008 - 8:58 pm
¡¡Esta “bitácora” es un lujazo…!!
¡¡¡Sois todos tan cojonudos…!!!
La vida es muy extraña… No deja de asombrarme… Casi, casi, todos los dÃas…
…Y los seres anónimos que la hacemos… a pesar de dolores, miedos heroÃsmos y cobardÃas… creo que sÃ, todos somos supervivientes… en el sentido más literal del término… Un auténtico milagro cotidiano existencial… Y, a mayor fragilidad y complejidad… mejores y más hondas raÃces, que más y más profundizan en una vitalidad apasionante…
Don Luis: por fin he podido comprar su último libro (”No elijas: vive y trabaja”)… que parece que pretende ser 100% terapéutico (por las pocas páginas que llevo leÃdas…). Espero que éste no acabe volando tan rápido como el penúltimo… Iba a comprarlo y a leerlo de cualquier modo; pero reconozco que tiene muy buena pinta… Espero que mi “callo” mental pueda deshacerse… aunque sólo fuera un poquito…
“Le feint…”: lo del “cÃrculo vicioso” que te comentaba -y con el que te identificabas- “Nadha”, yo también lo he padecido, por desgracia, en muchas ocasiones… y a lo largo del más de 1/2 siglo de vida que llevo a mis espaldas… Y siempre digo -sobre todo, “me” digo- que si ahora no me ahoga… es que se puede salir, es decir, no necesita ni mayor ni mejor “prueba” o demostración… Asà que, digo yo, que serÃa una buena forma de empezar a tratarlo: con relatividad… Que los absolutos son siempre “trampas mentales”, callejones sin salida con los que no se hace otra cosa que estamparnos contra su “muro” y abollarnos nuestra dura testuz… sin ningún resultado… más que chichones y dolor de cabeza…
Hará cosa de unos 7 años que convivà -dÃa a dÃa- en mi lugar de trabajo con un compañero de muy pocos años de edad más que yo, a cuya mujer se le reprodujo un cáncer de mama que creÃa ya “extinguido”… La metástasis fue primero relativamente lenta… Asà estuvimos con el recuento de sus “tumorales” a lo largo de -creo recordar- casi 5 años… Acabé conociéndola, al final, cuando estuvo en el Hospital de Alcalá de Henares… Fue muy duro: tenÃa la fortaleza y la autoridad moral del acero… Era ella la que animaba a su marido… Aunque a sus dos hijas se las hizo pasar fatal… MentirÃa si dijera que me alegró conocerla… Lo pasé muy mal. Era una situación para la que no creo que nadie pudiera hacerse idea ni prepararse ni mentalmente… ni siquiera para otro… Ella era perfectamente consciente de su situación y la tenÃa completamente asimilada y aceptada. Yo no supe en ningún momento qué decir… No nos permitÃa tener ningún sentimiento de pena… Creo que es de las veces que peor lo he podido pasar en mi vida… y los años que le tuvimos con nosotros en la oficina…
Me alegró mucho poder felicitarle este mismo verano por su nuevo matrimonio. Estuvo absolutamente “zombi” durante el año siguiente… incluso de baja laboral prolongada… Ahora le veo feliz… Me sentà muy aliviado por él… Nunca sabré por qué… Quizá porque nunca supe cómo poder ayudar…
Jamás sabré cómo habrÃa reaccionado yo de habeme pasado a mÃ… Me parece que no tengo muchas convicciones… lo que me restarÃa mucha fortaleza… ¡Qué se yo…!
16 de Septiembre, 2008 - 8:31 am
He tenido una pesadilla con respuestas, te va a interesar Nandara, y a mi nueva amiga también… Por otro lado, Koldo, yo sé que has mejorado mucho interiormente y me alegro muuuuucho por ti. Te he seguido. Y cuando digo que eres un crack chaval. Iba en serio
Ahora, ¿alguien ha hablado del miedo al fracaso? uy, qué miedo… con su compañero el sentimiento de sentirse mediocre… ¡Malditas infancias! A veces…
16 de Septiembre, 2008 - 9:07 am
Mi padre no es un desalmado. Pero está en la frontera…
Mi padre tiene una caracterÃstica: sabe dónde golpear a cualquiera para hacerle daño. ¿Por qué? Porque nació con ese don, que es transmisión familiar, de Conocer… uff y hasta que punto y con qué poco…
Fue a dar con mi madre, porque si da ahora conmigo… Bueno, él ya sabe lo que supone eso y se cuida. ¡Ey, le quiero! ¿eh? Mucho pero yo tengo los lÃmites muy claros.
Mi madre es una persona muy sensible, muy intuitiva pero mi padre heredó su don de mi abuela. Pero mi abuela es un alma muy bondadosa. Lo cual no significa que sea perfecta… pero nunca utilizarÃa su don para hacerle daño a nadie. Mi abuela podÃa sanarte con un abrazo. Con su cercanÃa.
Ella decÃa de mÃ: eres como la flor de la maravilla, tan pronto muerta tan pronto viva. No se daba cuenta de que si revivÃa era por sus cuidados, por su Amor.
Como mi padre tuvo la desgracia de que mi abuela regresara con mi abuelo (y yo adoro a mi abuelo pero hay que reconocer que era un enfermo y como tal murió)… nunca se liberó ya. Entonces a nivel de combate interior no lo libró con sigo mismo. Nunca consiguió el dominio de sÃ. Y como está en la frontera y no es sano…
Pero mi padre fue mi padre y me educó a mÃ.
En mi sueños, Nandara, mi padre se presentaba como un lobo al frente de una manada de lobos, los ojos encendidos en fuego. Me encantan los animales pero yo temo a los lobos de mis sueños…
Como tú, querida mÃa, sabes un rato de tormentas del alma porque como yo eres vÃctima del desamparo aprendido… qué te voy a contar que tú no sepas. Bueno sÃ, podrÃa contarte muchas cosas. Lo que se siente del lado de no tener compañeros de apoyo. Pero a lo mejor… con suerte, desde que yo, ya sabes… te dejé colgada a mitad de ”lo nuestro”, has aprendido que se puede sobrevivir. Eso se pretendÃa. Y estoy muy Contenta con los avances. Tú ya no estás donde estabas cuando llegaste a mÃ. Afortunadamente. Y cada dÃa tienes más criterio y sabes hacerte valer. Acuérdate: ya no tiene marcha atrás. Y eso…
)
De todas formas fuiste la única amiga (aunque no te conozco en persona) que sentà que se preocupaba por mÃ. Y no creas que lo voy a olvidar nunca. Pero yo he cambiado y las intimidades y las confidencias, ya sabes, no forman parte de mi personalidad. TendrÃas que acostumbrarte a mi nueva yo… En mi lista de quien querÃa ser (y mira que pasé meses pensándomela) dije … bueno, cosas mÃas
Esta puede ser una de los últimas intervenciones que realice o no. Pero también me lo estoy pensando porque ya he notado los efectos de entrar en contacto con la enfermedad (el terapeuta está siempre en contacto con ella y por eso se tiene que acorazar: yo no he aprendido a no sufrir por el otro y prueba de ello me la da mi pesadilla; es probable que nunca pueda aprender eso). Aunque si consigo distancia suficiente puede. De todas formas, yo no soy el profeta de Gibran: Hala, hala, dijo una mujer llamada Almitra… No, me tienen que motivar… Si no lo logras, nunca olvides esto:
- La primera letra de cualquier conocimiento tienen que enseñártela.
- La segunda letra tiene uno que aprenderla por si mismo
- Y la tercera sólo la aprendes cuando enseñas a otro.
A ti ya te aparecido el tuyo… Tiene muchos chorlitos en la cabeza. Y es un poco pedante pero no es mal tipo… lo vuestro acabará: donde las dan (las pretender dar) las toman. Y ese podrÃa ser el alimento intelectual que tan desesperadamente anduviste buscando en las fuentes equivocadas.
Mi pesadilla, espera: voy a por otro café.
)
(he cambiado la canción del enlace
Ah, una cosa, y luego, igual que yo he llegado aquà y sin que me esfuerce puedo leer muchas cosas en poco que se diga… los hay que también pueden hacerlo y muuuucho mejor que yo y esos son muy peligrosos porque son los Desalmados.
Espero que nadie con ganas de jugar (uno de ellos) y tiempo para perderlo haya caÃdo por aquÃ, por casualidad, o caiga por vuestros espacios personales. Por eso te insistÃa Nandara en el asunto de las fotos personales, y etc… Ah, y es una realidad. ¿Por qué puede ser tan jodido? Porque en cierto sentido están comprometidos con la pureza y lo inequÃvoco, y cualquier cosa puede ofenderles. Y se cobran su precio… Ya sabes, que yo sepa Lemprier no se ha muerto y es cruel. Llegó a chantajear a una tipa, porque yo cometà una de mis indiscrecciones y le facilité datos.
Sobre mi amiga… la que es como tú y trabaja como tú. Me deja preguntas desesperadas que no voy a responder. No hace falta que le digas que no lo haga. Ya veo que no me respetó en lo de no escribirme. Su nombre me impide ayudarla. Está en mi lista negra. La zurda es un nombre que le puse yo y ella adoptó. El nombre que uno lleva tiene que ser como el tuyo, invento tuyo. Yo creo que es importante. Dice mucho y condiciona mucho. Y si tú terapeuta te dice que vayas pensando como se llamarÃa tu nueva yo… será por algo… No era una tonterÃa, para mà no lo fue. Fue mágico. Pero eso ya viene con lo de Le feint si me acuerdo
16 de Septiembre, 2008 - 9:50 am
Del sueño recuerdo que yo disparaba a alguien y la policÃa venÃa a por mà y mi ansiedad de deshacerme de la pistola… Ese era el final. Creo que a quien maté fue a mi padre. Me obligó a ello. Le hizo mucho mucho daño a algo que quiero mucho. Mi pequeña. Mi princesita. Mi brujita… son todos los nombres que utilizo para mi gata. Que es linda, linda, muy linda.
Voy a hablar un poco de ella porque fue la que me enseñó que en el Amor aquello que se ama es insustituible. Y eso fue hace muchos años. Pero he aprendido a quererla aceptando que un dÃa, como todo, se irá. Y antes de que sufra otra vez, alguien la llevará a un veterinario y le pondrá una inyección. Ese alguien la quiere tanto como yo, y como si fuera una hija nos une. Yo soy feliz por ella y nos hace feliz quererla juntos. Si se tiene un animal adoptado en casa es para amarlo. Pero sanamente. Tiene que ser maravilloso que dos personas te quieran y te mimen tanto. Y que incluso lo bueno de ellos se abrace gracias a eso. Sin celos, sin competiciones. Ahora sÃ, ella es muy equitativa. Cuánto me ha enseñado mi gata del Amor…
Bueno pues en mis sueño me la encontraba atravesada por agujas. Todo su cuerpo y yo sufrÃa y sufrÃa con cada aguja que tenÃa que sacarle del cuerpo. Se me desgarraba el alma. Y ahora estoy llorando al escribirlo. ImagÃnate, Le feint… Primero te torturan con esas agujas, clavándotelas sin piedad…
Entonces cada pensamiento que tú tienes con respecto a tu mal… es una de esas agujas, y eso es lo que ha estado clavándote en tu espÃritu tu mente (esa reside en el hemisferio izquierdo, creo, pero sólo lo creo… todavÃa no domino el tema)
No sé cuántas agujas has ido clavándote. Probablemente te hayas clavado una cada vez que te has sentido desatendida y tú eres muy muy sensible… Es que no lo sé. Llevo muy poco tiempo fijándome en ti. Sólo desde los Pecos. Toma… vamos a ponernos muy muy meláncolicas, ¿vale? .~)
http://es.youtube.com/watch?v=5Lhcgvkjdi0
16 de Septiembre, 2008 - 9:55 am
http://es.youtube.com/watch?v=eCDyHu2lbPI
Te pregunto, ¿y esto que deseábamos llegó o nos conformamos solamente?
Yo me conformé. Pero ahora no soy de las que por falta de autoestima se hace eso a si misma. Y sé que tengo la canción… y que la voy a hacer más Real.
16 de Septiembre, 2008 - 10:03 am
Entonces yo le quitaba cada una de esas agujas pero sufriéndolas con ella. Y me morÃa de dolor, porque me habÃan herido en el sentimiento. Y mis sentimientos son Sagrados.
A pesar de ello, no habrÃa matado a mi padre.
Pero entonces vi a dos niñas. Muy pequeñas. Y sigo llorando. Sé quienes eran esas niñas. Las habÃan ultrajado, y les habÃan cortado el pelo al cero y estaban muy asustadas. Y dije tengo que pararlo. Tengo que pararlo, y entonces mate a mi padre aunque no estoy segura de que fuera él.
Tú también sabes quienes eran esas dos niñas, Nandara.
Y no, nunca te mojes por tu hermana ni sufras por ella. No puedes hacer nada, tú no. Si uno está muy implicado y si hay algo sucio, o lo hubo, nada puede hacer por el otro. Aunque duela mucho aceptarlo. No todo el mundo se salva, querida mÃa. Mi amiga no lo consiguió pero me consta que tuvo las mismas oportunidades que yo y a mà me sirvió lo que ella, como siempre, no supo aprovechar. No supo valorar.
Y me dije, según me acosté: Lo de Nandara y los perros, quizás sea como lo mÃo con los lobos de mis sueños… Es decir, una fobia se puede generar simbolizando un terror real. Quizás en tus sueños infantiles aquella figura cobró la forma de un perro que te acosaba. No lo sé pero es probable que sÃ. Recuerda que el tema en tu hogar era tabú y tú siempre has sido una chica convenientemente reprimida
Ahora, los cojones, vas a volver a serlo. ¿No es maravilloso? Tú decides siempre.
Y luego de tormentas del alma adultas… pues me llevas la palma. Tu pequeño, eso sà que te hizo. ¿Y con qué entereza no has reaccionado esta vez?
Eres grande, Nandara. Siempre lo has sido porque eres una persona pero los pies a la cabeza.
Sigo, Le feint… espera…
16 de Septiembre, 2008 - 10:30 am
Ayer viajaba, sÃ, un asunto de trabajo pero tengo suerte… me gusta lo que hago y te llevé conmigo… Mi alma está unida a otras almas, no sé a cuantas pero cada vez son más… a algunas las conozco y han formado parte de mi existir, a otras todavÃa no… pero mi alma es muy receptiva y mi espÃritu es muy viejo, tan viejo como el espÃritu del Mundo y todos somos parte del mismo espÃritu… por eso puedo irme contigo a sentir la lluvia… porque en el átomo existe un Universo
Ocurre que la lluvia es caprichosa y a veces no viene cuando nosotros la necesitamos. Pero las personas que somos como flores la necesitamos para sobrevivir y nos resentimos cuando adolecemos de ella. Enfermamos porque al atmósfera se carga y se carga con iones positivos y nos sentimos desvitalizadas y ‘rogamos interiormente’ para que llueva, pero no como rezan a su dios los que creen en las ¡oh medicinas! (dios de la industria farmacéutica que se lleva la palma en la manipulación de la mente humana y ahora poca gente se imagina como de fuerte está apostando la cabeza que existe detrás de ese comercio, como el de la guerra… algunos hieren a los que tienen puesta su fe en el viejo dios de siempre, que como idea que es, sólo ha servido mal a aquellos que la han utilizado mal pero existen los puros de corazón y esos no saben todo esto, muchos no… Esto de atrás nos lo enseña en parte la filosofÃa de Descartes…si te interesa Nandara te lo cuento
) Entonces sÃ, hay que tomar medicinas antes, durante y después y yo soy superescéptica ja ja. Y es que algunos adoramos a la ciencia y la adoramos tanto, como a la razón y … y … pero… pero… )
Entonces, linda Le feint… ayer… te grabé unas palabras en un momento en que te buscaba entre todas las almas… pero ocurre que estaba en un palacio, del siglo IX. Si sientes curiosidad por el lugar te lo dejaré ver… aunque yo prefiero que no. Mi pudor me aconseja que sea prudente y no me exhiba en exceso.
Espera… vuelvo ahora.
16 de Septiembre, 2008 - 10:52 am
http://es.youtube.com/watch?v=1OPVXC_vWGY
Voy a maravillarte. Estábamos en ese lugar. Ellos, en el vÃdeo no bajan hasta al lugar exacto desde el que yo te hablo porque como es sagrado… Pero al final casi verás la entrada… fÃjate en esa cruz de luz que vas a ver… y fÃjala en tu pensamiento. Estoy muy cansada y ahora tengo que irme, sobre todo a decidir si te dejo escuchar lo que te dije o te lo escribo aquÃ.
El audio tiene muy mala acústica a causa de que yo susurraba y sobre mÃ, en el balcón, que verás, en el que hay un ara… que es una réplica, una imposta, de la iglesia que se ve al principio… habÃa algunos turistas pisoteando sobre mi cabeza en el suelo de madera.
Se dicen algunas cosas en este vÃdeo que no son del todo exactas o pudieran no serlo. No está nada claro que el lugar en cuestión (ese en el que yo estaba) fueran unos baños (eso explican los eruditos), aunque sà son unos baños ”espirituales”… Allà se generan iones negativos aunque no tengo ni idea de por qué (todavÃa). El edificio es tal cual pero en la época que fue construido era un conjunto palaciego. Y además… hubo allà un cementerio civil hasta el año 1958, aunque no tan antiguo como desde el siglo iX, sólo desde el XVIII. El palacio tenÃa otra estructura en su fábrica. Y luego otra errata del vÃdeo… es aquella que se refiere a lo de la perfección bizantina y la inexactitud de los monjes y caballeros, que para nada es asÃ. Sólo que una época donde se estaba gestando el conceptismo e intelectualidad del románico, esto es anterior, las ideas aún estaban un poco desdibujadas. Pero aunque no saben muy bien… se puede sentir lo que nuestros ancestros querÃan expresar. Ayer por fin lo comprendÃ… o eso creo.
16 de Septiembre, 2008 - 12:31 pm
http://es.youtube.com/watch?v=0gQ31m4Yt0s
Ahora vámonos al desgarro, chiquilla. FÃjate en esas gotas de sangre, en lo que a ella le hace hacerse el dolor. Clavarse cristales. No era eso lo que pretendÃa. Pero es eso lo que se consigue. Porque nuestros fantasmas son otra cosa…
Te hablarÃa del miedo que yo sentÃa en aquellos dÃas al enfrentarme a Rayuela. A su lectura. IntuÃa que a la Maga, le habÃa sucedido algo terrible y lo fue pero… yo no era Pola, yo no era Pola. Y tampoco soy Talita… soy en todo caso la estúpida que construyó una figurita de cera… Esa, esa que se pierde por ser un egoÃsta. Y te deja tan solo el alma.
Pero te hablarÃa de tus canciones de adolescencia… PodrÃa arriesgarme con el Viento y el Mar… como nació aquella canción para Pilar pero no lo haré. Yo sólo sé las mÃas… aunque tú has compartido muchos sueños conmigo a través de ellas. Muchos todos con todos nosotros que fuimos… Soñamos todos juntos en muchas épocas. Lanzamos muchos sentimientos al Cosmos… TenÃamos mucha fuerza. Entonces sÃ. Pero soñábamos y esperábamos y llegaron los poetas, con sus obras de madurez… y seguimos sintiendo juntos. Todos, a través de ellos, que son nuestro vehÃculo. Por eso la humanidad es básicamente buena.
He decidido que no te regalaré mi audio porque no es el que tengo que regalarte. Ese tengo que llenártelo de lluvia y de amor, no es por ti, pero como lo siento por algunas personas, por algunas cosas, puedo expulsarlo… Y tengo que salir la lluvia al campo, no sé cuándo pero iré…
Antes, te cuento. Encontré una basa de San Miguel en ese espacio de Santa MarÃa. No me habÃa fijado en ella las otras veces que estuve allÃ. Me pareció una piedra solo. Pero ayer en soledad puse mis manos sobre ella. Y reconocà el soseguado y probablemente en un braille extraño supe que esa basa habÃa pertenecido al lado Norte derrumbado de San Miguel. Da igual en que lado estuviera, allà estaba bajo mis dedos mientras te contaba qué:
Mira, si yo estuviera en tu lugar… considerarÃa necesario hacerme ese chequeo. Todo lo a fondo posible. Pero no me arriesgarÃa a buscar un terapeuta porque no es fácil encontrar uno bueno. A no ser éste. Es decir. Yo sólo confÃo en el señor Muiño. ConfÃo en él porque es quien me ha ayudado a educar y entenderme con mi niña interior a través de su libro: GuÃa para padres con poco tiempo y mucho cariño y con sus bases he asentado pilares y he construido mi templo.
Su obra es vital porque es fruto del crecimiento que él atravesó con el conocimiento de su hijo. ImagÃnate… un padre quiere lo mejor para su hijo. Y más si es un padre inteligente y un pacifista, y un constructivo. Yo todo esto que te cuento no espero que él me lo confirme. Son cosas que bueno observas en la distancia y a través de seguir la trayectoria de una persona a lo largo de varios años… Entonces sÃ, si yo tuviera una hermana con problemas… no dudarÃa en confiarla a sus manos. Como tiene consulta no serÃa imposible. Esto se lo digo a Nandara.
Pero tú… la única forma de que tengas una oportunidad de salir del callejón sin salida al que te ha llevado tu mente es cerciorarte de si sà o si no. Eso lo primero.
Pongámonos en lo peor… bueno, creo que tú en concreto puedes olvidarte de eso. Pero sólo lo creo, ojo. Yo no te he sentido fÃsicamente enferma y yo que sé… no soy médico y nadie me ha demostrado que sea infalible. Que me equivoque poco no significa nada. No en estadÃstica. Son sólo intuiciones. Y las cosas pasan porque se ven venir… ahora hablo con otra persona, no contigo…
Bien, que en el super chequeo que podrÃas exigir que te hagan, que estás en tu derecho, que es una medida preventiva necesaria para tu futura salud mental y emocional… te dicen: Usted está como un cañón. Sólo le falta…
Entonces yo te propondrÃa que trabajaras con enunciados positivistas (PNL … programación neurolinguistica, que es tan carÃsima como: sentarse en cualquier lugar muy tranquilo y dejarse fluir con los sentimientos y empezar a anotar en una libretilla que siempre se tiene a mano… pues las afirmaciones necesarias para recordarte donde y cómo te quieres). Y luego trabajarÃa también con visualizaciones… Eso es lo que yo harÃa por mà y lo que hago siempre por mÃ. EntrarÃa en flujo con algo que me apasionase; a lo mejor puede que eso tuviera todavÃa que descubrirlo, pero me absorberÃa tanto que nunca permitirÃa a mi mente sentirse ociosa para desencaminarme del camino de la virtud
No sé, con esto no pretendo ayudarte mucho. Sólo te cuento lo que yo harÃa por mà y lo que hice por mÃ. Un abrazo muy fuerte y cuÃdate mucho bonita.
Si encuentro toda esa agua que necesitas, toda la lluvia, te la dejaré cualquier dÃa de estos por aquÃ.
16 de Septiembre, 2008 - 12:34 pm
(espero que se me entienda, no corrijo para evitar el corsé)
pero no es soseguado por ejemplo, aunque mucho sosiego habÃa
Era: sogueado.
Es que si me leo y vuelvo y vuelvo atrás, acabo escribiendo algo muy farragoso y no sirve de ná… pero sÃ, podrÃa esmerarme mucho. Pero no, lo siento, eso es para otro lugar.
Muchos, muchos besos.
16 de Septiembre, 2008 - 12:51 pm
Perdón, perdón, todavÃa no puedo irme. Son sólo dos ”cuentos” que son el mismo…
HabÃa una mujer que estaba enferma… nadie sabÃa por qué…
ni ella misma… Esta mujer tenÃa un hijo al que amaba mucho… y lo amaba bien y lo amó mal… porque a veces lo utilizaba para llenar un hueco en su cama… Y habÃa otra mujer que aunque era muy amada… sabÃa que no era única… pero su niña siempre quiso ser única y no tener que luchar contra el deseo de aventura y heroÃsmo de un hombre… que la amaba tanto… que se estaba muriendo por dentro porque ella ya no era la misma … y el hombre no querÃa morir y por eso iba a irse con una completa desconocida al Camino de Santiago, durante un mes… y se masturbaba con la idea pero la Desconocida sólo estaba a conocer y … bueno, para que vamos a alargarnos, que esta mujer decÃa que ella si organizaba fiestas era para que su hijo fuera feliz pero en el fondo como no soportaba estar sola y querÃa ser la reina de la fiesta, pues nos engañaba a todos e incluso a si misma, pero a mà es muy dificil engañarme porque yo ya no me engaño conmigo y sÃ, no valgo gran cosa… y soy fea como picio pero soy honesta, ahora sÃ… y no te dejaré utilizarme para tus fines. Ni a ti ni a nadie. Y nadie deberÃa utilizar a nadie como excusa de nada. Entonces se puede decir que se ama, ¿vale¿
Ella lo sabe…
17 de Septiembre, 2008 - 9:25 am
Hablábamos de miedo, en particular por donde entra y, por tanto, qué es lo que lo provoca.
Claro que este blog, el de Luis, es abierto y fantástico, quizá el mejor que conozca; y os aseguro que conozco muchos.
No comprendo tu último cuento, Nadha; por mi puedes ser todo lo “indiscreta” que desees, porque no creo en la indiscreción, de no ser asà no compartirÃa una parte de mi vida en la red. Aun asÃ, y sabiendo que parte del cuento tiene que ver con ella, sigo sin comprenderlo del todo.
Y si no es asÃ, espero no haberte molestado.
Un abrazo.
17 de Septiembre, 2008 - 10:31 am
Me he tomado mucho tiempo en leeerte, en acudir a los reclamos que me pones -…en tu cuerpo mujer, esta la luz y está mi fe…- Me cuesta entender algunas de las cosas que dices, hablas desde muy adentro. Pero es fantástico porque una vez más das en el clavo: ese es el momento en el que me encuentro.
Estoy sana como un melón de temporada, (algo de gastritis que me provocan los malditos nervios y las ansiedades)
me habÃa lanzado a tener mi segundo bebé, y lo perdÃ,
ahora estoy como te decÃa en mis 40 tacos atrapada con mi bebé. Quisiera haberme sentido tan absorvida por él.
Vuelven los pánicos a mà como perrillos fieles, lo intento de nuevo?, estoy preparada?, estas cobardÃas son las que me tienen marcada.
Señor Muiño, 83 entradas sobre el miedo, y seguimos, creo que nos debe un consejillo, haciendo una excepción. El Hábitat y esta gente tan fascinante lo merecen, no?
Mucho cariño para todos.
17 de Septiembre, 2008 - 10:49 am
http://es.youtube.com/watch?v=L5LPNkjb5LA
Nadha quiero regalarte un poema, cuando tengas tiempo para la tranquilidad, subes el volumen y lees…
Espero que lo disfruteis todos.
Besos dulces.
17 de Septiembre, 2008 - 10:52 am
Mis disculpas por las erratas y faltas, estoy más interesada en el fondo que en la forma….
18 de Septiembre, 2008 - 9:35 pm
quizá eso signifique que llegó la hora de dejarte absorber por tu maravillosa niña interior
sólo ella puede darte la magia que necesitas y siempre estarás acompañada y te reirás y tendrás una amiga del alma y te enseñará mundos que serán secretos tuyos y suyos y muchas más cosas
nadha te buscará
me pidió que te lo comunicase
está en lo tuyo no lo dudes
está todavÃa escuchando
19 de Septiembre, 2008 - 12:26 pm
Pues a mà el pintor Tomek no me inquieta en absoluto, me encanta . No lo conocÃa. Por cierto ¿qué lleva la modelo en la mano? ¿Será un test psicológico para saber cómo interpretamos las manchas ambiguas? Pues a mà me parece un sujetador… Y el pintor lleva un pájaro en la cabeza… claró, será un irresponsable, tiene la cabeza llena de pájaros, o de uno muy aparatoso. Y la ciudad de la espalda me recuerda a la que lleva tatuada Vigo Mortensen en “Promesas del Este”.
Creo que el pintor no me inquieta porque lo inquietante siempre me ha atraÃdo. Como aquel video de The Cure en el que la cámara se movÃa mostrando un lugar decadente lleno de polvo, con personajes vestidos con ropas antiguas. Recuerdo que cuando era niña y ponÃan ese video en la tele, me quedaba como hipnotiza, fascinada ante el televisor, ante tanto misterio decrépito y siniestro. También me encantaba la salamandra superbrillante que Tino Casal lucÃa en su solapa. Una salamandra ¡Y brillante! ¡Qué chula!
Creo que en mi casa no nos dejaban tener miedo… pero me temo que con la edad y con esa manÃa de prever lo que pueda venir, los temores aumenta. En cambio los niños viven sólo el presente, sea bueno o malo, y no se plantean qué ocurrirá dentro de un rato.