EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES
Miércoles, 23 de Julio de 2008A mí también me interesan los mitos. Me fascina su aparición, su parafernalia, la necesidad que tenemos de ellos…y su decadencia.
¿Por qué se desvanecen cada vez con mayor facilidad?¿Por qué los ambientes que fomentan la mitificación tienen que cambiar con una velocidad cada vez mayor el objeto del delito?
Los ídolos del rock, los líderes ideológicos y los misterios esotéricos duran cada vez menos… ¿por qué?
Mi mito juvenil del mundo de lo inexplicado fueron los Ovnis. A partir del año 2000, empecé a ver por todas partes símbolos de su decadencia. Hoy prácticamente se han esfumado.

En los dos últimos años he recopilado noticias y comentarios sobre la desaparición de los platillos volantes. Os cuento dos…
Una de ellas es una entrevista que he leído hace poco con un miembro de la familia Lankford. El buen hombre se hizo famoso cuando era niño porque participó en un encuentro con extraterrestres que, según las crónicas, acabó a tiros por ambos bandos. Además, este incidente creo la imagen de los marcianitos verdes.
En la entrevista, el ahora anciano protagonista recuerda como el suceso convirtió a su familia en personajes clásicos de la cultura popular norteamericana. De hecho, este buen hombre recuerda que fueron completamente desbordados por el aura mítica que rodeó al suceso. Su familia dejó pronto de tener el más mínimo control sobre la historia: ninguno de los miembros de la familia habló jamás de tiroteo con los extraterrestres y nunca dijeron que su color fuera verde. Pero los periodistas contaron eso, y eso fue lo que quedó grabado en el imaginario colectivo.
También recuerda este anciano como su familia fue, desde entonces, protagonista de todos los chistes locales. La historia, que en principio resultó fascinante, acabó por desteñirse y convertirse en graciosa. Todos supieron sacarle partido a tiempo al incidente. Pero su familia no. En la entrevista queda claro que él quiere hacer lo mismo en nuestro presente, porque vive arruinado y pobre. Pero ya nadie está interesado por la historia si no es como algo entrañable y cómico. La hora del mito del contacto con los extraterrestres ha pasado…

La segunda noticia proviene de Puerto Rico. Allí, hace un par de años, el alcalde de Cabo Rojo abogaba para que se llevara a cabo un proyecto que fue propuesto hace un tiempo: un Ovnipuerto. Por supuesto, la idea de que los extraterrestres decidan aterrizar justo allí no tiene mucha base. Pero el alcalde creía que el Ovnipuerto podía promocionar el pueblo, al igual que la pequeña localidad de Rosswell se ha convertido en destino turístico gracias a su supuesta relación con los extraterrestres.
Pues bien: las autoridades rechazaron la propuesta. Y no porque no creyeran en los Ovnis. Han denegado el proyecto porque no atraería turistas pero sí les llevaría a convertirse en el hazmerreír del país.
Los mitos son narraciones que pertenecen al universo de lo mágico. En este tipo de historias lo importante son las imágenes, que tienen que ser impactantes y afectarnos visceralmente.
El mito se mantiene hasta que se diluye porque ha sido sustituido por otra iconografía con más poder de impacto.
Vendrán otros mitos, otras imágenes y ocuparán el lugar que antes ocupaban los Ovnis.
Que descansen en paz.