LA VERDAD ESTÃ? AHÃ? DENTRO
A mediados de los años 70 del siglo pasado, Raymond Moody publicó un libro que tuvo un gran impacto en los millones de personas que lo leyeron. Su tÃtulo era “Vida después de la muerteâ€?, y en él se narraban muchas experiencias de proximidad con la muerte. Una de ellas, se desarrolló de la siguiente forma:
El hombre oye que su médico le declara muerto. Comienza a escuchar un ruido desagradable, un repiqueteo o un zumbido estridentes, y al mismo tiempo siente que se está desplazando con mucha rapidez por un túnel largo y oscuro. Después, de pronto se encuentra fuera de su cuerpo fÃsico…y ve su propio cuerpo desde lejos, como si él fuera un espectador… De pronto comienzan a suceder otras cosas, otros vienen a reunirse con él y a ayudarle…
Entrevé el espÃritu de los parientes y los amigos que ya fallecieron, y un espÃritu afectuoso y cálido, de un género que nunca habÃa visto antes – un ser de luz- aparece ante él… Se siente abrumado por intensos sentimientos de alegrÃa, amor y paz…

Los testimonios de cercanÃa a la muerte impresionan por lo que tienen de arquetÃpico. La sensación inevitable, cuando escuchamos a una de las personas que lo han vivido es la del “deja vuâ€?, lo ya visto. Es como si nosotros también hubiéramos tenido experiencias parecidas, como si hubiéramos sentido en algún momento algo similar.
La explicación que dan algunos neurólogos modernos es sugerente: tenemos esa impresión porque realmente hemos vivido sensaciones parecidas. Muchos estados alterados de conciencia acaban produciendo experiencias parecidas: repetición de viejos recuerdos, sensaciones incorpóreas, visiones de túneles, luces intensas o seres luminosos…

¿A qué se deben estas semejanzas? Según estos investigadores, en ciertos estados alterados se produce un apagamiento de los estÃmulos externos y eso hace que podamos llegar a ver la actividad interior del cerebro. Una analogÃa ayuda a comprenderlo: cuando miramos el anochecer desde una ventana, vemos el interior de la habitación reflejado como si estuviera afuera. Si nuestra cultura nos hiciera pensar de esa manera, podrÃamos llegar a creer que el interior de la habitación existe realmente en el exterior.
En ciertos estados alterados de conciencia ocurre lo mismo. Percibimos como si fuera real lo que normalmente está en nuestro interior porque el exterior ha dejado de existir.Â
Los que tienen una experiencia cercana a la muerte, al igual que los que usan el LSD para vivir una experiencia psicodélica, exploran realmente el más allá.Â
Lo que ocurre es que en ambos casos el más allá que exploran es, quizás, el más allá interior.Â
26 de Junio, 2008 - 8:03 pm
Los cuadros de Kandinsky, un tipo que se pasó la vida pintando recuerdos de su infancia. A medida que se fue haciendo mayor, su memoria destejió esas imágenes y las convirtió en sensaciones puras. Pero él no se desanimó por eso: supongo que fue sintiendo que cada vez estaba más cerca de la verdad.
Si os da por leer sobre este tema, “PsicologÃa de la experiencia anómala” de G. Reed es un libro con muchas sugerencias…
26 de Junio, 2008 - 11:56 pm
Lamento ser el primero… pero ¡qué le vamos a hacer…!
Creo que es absolutamente fisiológico y bioquÃmico. Pero, obviamente, no lo sustento en ningún tipo de tratado académico ni trabajo alguno que lo sustente o argumente…
La experiencia… el fenómeno debe ser una de las bases innegables de toda Ciencia. Y a quién no le ha pasado algo parecido a esto:
Te das -o te dan- un golpe (a ser posible, “mejor” en la cabeza)… y “ves las estrellas” ¿Es una forma de hablar o “realmente” “se ven” “estrellas”…? Pues creo que es cierto; de hecho me ha pasado muchas veces: cuando te das un fuerte golpe en la cabeza… te afecta (aunque sea por décimas de segundo) la visión; ves “lucecitas” o puntitos de luz… o ¡qué se yo!… pero -juro- que lo ves…
Cuando existen estÃmulos muy fuertes en alguno de los sentidos, interaccionan, “contaminan” otros sentidos… Por ejemplo, el gusto: también puede volvérsete sensaciones gustativas acres… a consecuencia de un fuerte golpe…
No sé qué es lo que “hay” ni lo que “nos pasa” por la cabeza… pero he constatado en múltiples ocasiones que sensaciones curiosas… ¡se dan!
Recuerdo que, cuando era un niño, la fiebre que podÃa darnos (por cualquier historia de esas de las de niño…) era tan fuerte -a veces- que las sensaciones eran de lo más “extrañas”: juro que “floté” en más de una ocasión tanto por mi habitación y las de mi casa… y por la calle de mi casa… y la sensación era mucho más fuerte y real que la de un simple sueño…
En fin, que, como casi siempre, es muy complicado fiarse no ya sólo de tu memoria… sino también de tus sensaciones… y, por qué no, de tus más Ãntimos y “puros” sentimientos…
¡¡¡Vaya piltrafilla!!! ¡¡Qué poco fiables resultamos algunos…!!
Lo de “más allá”… me gustarÃa mucho… pero pa mà que todo, TODO, es exactamente lo contrario: MÃ?S ACÃ?… (Y, como siempre, en nuestras mismas “narices”… y sin acoscarnos ná de ná…).
27 de Junio, 2008 - 12:29 am
Qué casualidad y qué alegrÃa me ha dado leer esta entrada, Luis, porque hace poco tuve una experiencia de esas extraordinarias y espectaculares, mientras dormÃa:
De pronto sentà cómo salÃa de mi cuerpo y comenzaba a volar… muy suave… lentamente. Cuando estaba levitando miré a mi cama y allà estaba yo, ¡muerta! Muy pálida, pequeña, vestida con ropas de color beige y el cabello sin brillo, color ceniza.
Lo que sentà es muy difÃcil de describir, pero una mezcla de terror y desconcierto me invadió.
Al despertar y tomar conciencia de la realidad, supuse que algo fuera de lo normal me estaba aconteciendo aunque no hubiera sabido explicar el qué. Tampoco supieron explicarlo las personas a las que hice partÃcipes de este misterio, es más, noté que no me hacÃan mucho caso, y lo tÃpico: “venga, no le dés importancia”… Por eso me alegro mucho de haber leÃdo esta entrada, Luis. Es como una luz en mi camino y me ha servido de gran ayuda.
Gracias.
27 de Junio, 2008 - 1:45 am
La realidad es que estoy muy bien de salud, soy alta, no pequeña como me và a mà misma durante “la experiencia”, y mi cabello brilla como el sol. Lo digo porque la imagen que vÃ, si bien era yo porque sentà “como salÃa de ella”, esa no era yo. Más misterio.
Es que la verdad aquello me dejó preocupada. Y volviendo a releer todo esto… pues… jeje, espero no darle muchas vueltas no sea que…
¡Que lo importante es que ha ganado España!, ¡leñe!
27 de Junio, 2008 - 4:06 am
Voy a decir mi opinión, aunque es tarde y no se si las horas de madrugada consiguen aún dar un perfil de cerebro coherente.
Creo que el funcionamiento de las ondas, o de la inteligencia o de todo aquello que nos da la visión exacta a lo que realmente nos beneficia, porque asà lo pensamos es una laboriosa acción neuronal que muchos ( me incluyo en algun segundo de la vida) hemos experimentado o admirado en otro.
Un juego de reflejos, el camino exacto para que lo que se encierra en nuestra mente perfecione todo lo que sucede. Lo que sucede dentro, lo que sucede fuera. Como una maquina precisa, perfecta.
Bueno, bien por aquellos que consigan que todo el engranaje funcione a precision de un reloj suizo y que a la vez , posiblemente al ser exactos, tengamos que buscar una forma distinta de poderlo definir…! Nos gusta tanto andar confundidos sobre lo que somos, sobre lo fantastico de la inteligencia y sobre lo que nos rodea!
Quizas sea mejor asi, para aquellos que no comprendieron nunca que la perfeccion es muchas veces ponerse de acuerdo con nosotros mismos, con lo que tenemos dentro, cada uno a su modo, sin mas solucion que aceptarse y no retarse ante la envidia o los prejuicios….
Quizas es pronto para decir que todo lo pensado no nos sirve y que tenemos una gran muerte cerebral en vida como para preocuparnos si el tunel llega o solo ilumina el regreso.
A mi me interesaria mucho mas que me dijeran el secreto para perfeccionar y amar mis neuronas, para que todo sucediera sin un dolor de cabeza ( que por suerte pocos tengo) ni con las rarezas emocionales que vagabundean alrededor. Aunque estas parecen ser poco enigmaticas y no les damos cuenta, simplemente las disfrazamos de caracter y seguimos adelante. Unos buenos y otros menos buenos.
Deja vu! Sueños?!
POr favor, dejenme ser arrogante ( aunque no crea serlo al decirlo) y dejenme pensar que si algun dia me encuentro con la sensación de ver lo que sucede o regresar de la muerte viendo luces … Agradecere a mi cerebro la experiencia y guardaré mi silencio para no entorpecerme entre prejuicios o rarezas.
PD. A veces creo que pienso, por eso me encanta comentar.
Gracias!
27 de Junio, 2008 - 11:05 am
volátil, me encanta oir contar sueños de otras personas, no sé porqué, supongo que me intrigan. Y a veces se me ocurren explicaciones razonables, pero no tienen porqué ser ciertas, porque es lo que me sugieren a mÃ.
Lo que cuentas es como si te sintieras desamparada y echaras de menos que te protegieran. Quizá echas de menos a alguien que ya murió.
No me hagas mucho caso. Insisto que no tengo ningún criterio. Sólo quiero decir que a veces tenemos sueños que nos asustan, y a lo mejor tienen una explicación más sencilla y menos inquietante de lo que creemos.
27 de Junio, 2008 - 11:20 am
H@la,
Recuerdo más la sensación de estar en caÃda libre que la de remontar el vuelo.
Puede que se deba a que durante un tiempo ciertas inseguridades y miedos seguÃan funcionando dentro de mà fuera de los estados de vigilia.
Lo último oÃdo sobre la luz al final del túnel justo fue hace dos dÃas a nuestro Ministro de EconomÃa refiriéndose a la innombrada crisis en ese ámbito, patrio e internacional.
Como yo llevaba un tiempecito dentro de esa crisis ya me habÃa propuesto aguantar como pudiese y salir cuanto antes, lo que no sabÃa era que iba a haber tortas por conseguir buen puesto de salida.
Y con la misma ilusión participé anoche del deseo Ãntimo que unos chicos jóvenes y eficaces tuviesen un buen resultado con un trabajo limpio elegidos y coordinados por un hombre denostado por cierta crÃtica, pero al final todos apoyados por mucha gente más.
Enhorabuena a tod@s aquell@s que nos hicieron sentir la alegrÃa de mostrar y sacar al exterior las sanas ambiciones de un colectivo.
Y a l@s que les carcoman sólo sus egoÃsmos y manipulaciones ¡que l@s den! ¡que se vayan a otro túnel!
Que cada un@ queremos y tenemos derecho a desarrollar nuestros comportamientos y sueños de acuerdo a nuestras ilusiones cuando hayamos conseguido identificarlas.
Que ya lo dijo aquél de la época en que no habÃa túneles pero sà cavernas ¿se puede estar segur@ que las sombras que ves no las conformas e identificas tú mism@ como proyección de tu identidad?
Saludos eufóricos desde acá,
27 de Junio, 2008 - 1:42 pm
Hola a todos de nuevo.
Lem, tomo muy en cuenta tu opinión ya que es cierto que al principio de esta primavera falleció una persona, no sé si muy querida pero sà bastante cercana. Concretamente una profesora que tuve y que ejerció gran influencia sobre mÃ, pienso que en algunas cosas positiva, y en otras muy negativa. Ni idea tengo de si mi sueño tuvo algo que ver con este acontecimiento, pero es una posibilidad más a explorar. Gracias otra vez.
A mà también me gusta mucho escuchar los sueños o experiencias más o menos “raritas”de los demás. Algunos, como asà lo ha expresado el señor Difistinto, prefieren guardárselos para sÃ; otros simplemente no se acuerdan de ellos o no les dan importancia. Para mà poderlos contar es como quitarme un pequeño lastre de encima, Y siempre tengo a mi alcance una pequeña libreta donde los voy anotando. Lo malo, o no sé si bueno, es que le doy bastantes vueltas al asunto porque me gusta rebuscar dentro de mà para ver que me encuentro.
SÃ, Tana, que viva la Selección y ¡que ganemos la final!
27 de Junio, 2008 - 1:50 pm
Muchas gracias Tana por aclararme que solo hay dos tipos de personas en esta vida: l@s que “sintieron (anoche) la alegrÃa de mostrar y sacar al exterior las sanas ambiciones de un colectivoâ€?, y l@s que, (anoche) “les carcomió sólo sus egoÃsmos y manipulaciones ¡que l@s den! ¡que se vayan a otro túnel!â€?
Claro que, si solo existen esos dos tipos de personas, qué pasa conmigo?.
Oye Tana, que yo creo que, por lo menos, debe de haber tres tipos de personas.
27 de Junio, 2008 - 3:16 pm
H@la,
Gracias volátil. Mi último sueño fue precioso aunque inquietante.
Y gracias también sinceramente. No me importa pedir perdón por expresarme tan mal. Claro que hay muchÃsimos más tipos de personas y siento la imagen maniquea que haya podido dar refiriéndome a ciertos tipos de personajes. Pero os aseguro que mis bestias negras tienen nombres y apellidos y están fuera de esta página.
Está claro que todavÃa no he logrado deshacerme de ell@s.
Sólo querÃa decir que a mà no me importa compartir, e incluso perder espacio, en muchos túneles y agradecida y encantada que me admitan en otros muchos más, pero también he tenido que compartir y tragar con gente y situaciones que no me han gustado nada, hasta que me he ido. Y seguro que también ha pasado a la inversa.
Me da pavor cierta gente que no está a gusto consigo misma ni a solas con sus sueños y además no les gusta compartir sino imponer su verdad de su ahà dentro. Entiendo que si yo misma he dado esa imagen algo debo cambiar en mis adentros.
Continúan los saludos eufóricos y efervescentes…..
27 de Junio, 2008 - 5:04 pm
En primer lugar, si en algun momento he sido un poco entrometida (soy mujer) con mi comentario, no era mi intención.Porque soy mujer de ojos bien abiertos ante la expresión de todo lo que sucede y todo lo que tiene por ser , sentir o experimentar la gente, que me parece asombrosa, por su particular forma de ver la realidad. Que es extensa i bella como el universo.
Digo que me guardo mis experiencias porque tengo un filtro interior para poder exteriorizarlas sin que me duelan los prejuicios . Es la forma de mantener un lÃmite tierno entre mi afecto y la falta de incoherencia general que suelo ver alrededor. Y ultimamente me encuentro en un periodo de filtros. ( asi lo llamo yo)
Yo solo se, que alguna vez vi un tunel a lo lejos, y que entré en el, no estaba sola, existia el eco de mil palabras que me condicionaban. Pero seguà avanzando y lo que vi fue la maravilla de saber que tan solo el propio hallazgo con mi serena o impulsiva autoestima podia fortalecer mi makina interior para continuar, mas alla del tunel, por si acaso encontraba una luz a lo sucedido.
No se si lo he conseguido. Solo se que me desperté y con mi mano en el interruptor, abrà una luz.
Y supe que todo estaba en mi mente, en mi makina cerebral, tanto lo bueno como lo malo , como lo extraño como lo inhumano. Todo condensado en un mismo lugar.
Pero como todos los hechos inexpresables, un sueño, una sensación, una caricia , una sonrisa interior sin motivo aparente.. se usan para no comprender.
Y la incomprension es el peor tunel. Porque o esta sin luz o el interruptor es inalxanzable por encontrar miles de ellos en una misma pared.
Yo no les conozco de nada. Perdonen si me he entrometido.
Besos.
Mon.
difistinto@gmail.com
28 de Junio, 2008 - 12:15 pm
Oh, para nada, señora o señorita Mon. Al menos por lo que a mà respecta no me ha molestado su opinión, es más, me extrañarÃa mucho que a alguien le hubiera podido molestar…
Es verdad, coincido en que las opiniones de ver la realidad son tan extensas como el universo. ¿bellas? ahà tengo mis dudas a veces, pero que de todo se aprende, eso es cierto, y que cada cual asimila e interpreta las palabras a su manera, también es verdad. Todo lo que se dice en general y en este medio en particular puede ser difÃcil de creer para algunos porque es comprensible que todo aquello que no se puede ver con los ojos, sólo la fe en la intención de otro podrÃa obrar el milagro de la creencia. Jurar mil veces que algo es cierto como que el sol sale cada amanecer y se pone cada atardecer, serÃa muy trabajoso.
Para mà las cosas son sencillas. Lo digo como lo siento, lo siento como lo digo. No me impongo filtros cada vez que hablo porque todo lo que digo es cierto. Y de lo que no digo nadie deberÃa dudar aunque a muchos les encante rellenar lagunas ajenas con todo tipo de especulaciones. Inventar la vida de los otros parece un juego divertido, y se ve en todos los medios, a cada momento. El mundo del periodismo es el mayor ejemplo.
Besos.
29 de Junio, 2008 - 6:02 am
¿Algo asà como sentir la poesÃa?
Saudiños, Muiños.
29 de Junio, 2008 - 8:44 am
Como mi sobrenombre indica, una anda muy excéptica respecto al tunel de luz que nos espera al final del camino. Si es cierto, bienvenido sea. Luz y taquÃgrafos es lo que se necesitarÃa muchas veces en este caótico caminar.
Respecto a la muerte, sólo tengo una experiencia muy cercana y dolorosa: la agonÃa y muerte de mi padre en una noche larga y oscura. Se me quedó grabado en el alma el repaso que hizo a su vida en unos pocos minutos. Balbuceaba semiincosnciente y por sus palabras deduje que estaba ridiendo cuentas de su vida y sus actos. No sé a quién o con quién estaba hablando. Tal vez querÃa tranquilizar su propia conciencia o tal vez alguien le escuchaba desde el otro lado. Sea como fuere me impresionó de tal manera que creà eso que se dice sobre ver tu vida en los últimos minutos, como si un resumen de la misma pasara ante tus ojos.
Lo demás es especulación, ganas de creer en el más allá o en un ajuste de cuentas con el más acá.
Al final murió tranquilo. Y yo me quedé… esperando.
30 de Junio, 2008 - 2:53 am
H@la,
Desde aquà dentro confirmaros mi alegrÃa porque cierto grupo gane de buenas maneras.
De las muertes hoy prefiero no hablar. Me tocó estar al lado de demasiadas personas muy queridas cuando estaban muriendo y me tuve que quedar sola junto a cuerpos inertes. Sólo hay algo bueno, si me tocó a mà otr@s se libraron de estar allÃ. Porque es tan duro que lo que deseas es que si alguien querid@ está junto a tà cuando te toque que al menos se vaya con la dulzura y ganas de vivir normales.
Con túneles o a campo abierto.
Celebremos la vida y el futuro. En nuestras manos está enterarnos de por donde puede ir……
30 de Junio, 2008 - 9:58 pm
Lo mas cercano que he tenido con ese tipo de sensacines fueron varios sueños en los que podia volar, y era una sensación tan real que cuando despertaba sentia que si habia podido volar, desafortunadamente ya no he tenido esos sueños.
Saludos
2 de Julio, 2008 - 1:53 am
Yo no recuerdo bien si he tenido o no ese tipo de sueños. Lo que sà recuerdo es algo que nos contó mi madre en cierta ocasión. Trabaja en un hospital y su experiencia con “resucitados” es bastante amplia. A sus compañeros y a ella misma siempre les ha resultado curioso que todos mencionen sensaciones muy parecidas, el túnel , la luz… en fin, lo que todos hemos oÃdo alguna vez. Una vez, una paciente que habÃa sufrido un paro cardÃaco en el quirófano, les contaba cómo habÃa salido de su cuerpo en ese momento. Ante la incredulidad del personal sanitario, reprodujo exactamente la conversación que escuchó entre cirujanos, enfermeras y auxiliares, cómo se ponÃan nerviosos porque “la perdÃan” mientras ella lo observaba todo desde arriba, desde encima de la lámpara, que tenÃa un esparadrapo en forma de cruz en su parte derecha, lo podÃa jurar, habÃa un par de tiras de esparadrapo en la parte superior de la lámpara. Mi madre y una compañera fueron al quirófano a comprobar lo de la lámpara. La bajaron y, en efecto, allà estaba el esparadrapo, en el lugar que decÃa la enferma. Los médicos no daban crédito y creo que, hasta el momento, ningún neurólogo ha sido capaz de explicarlo.
Aclaro que la paciente no pudo haberse subido a la lámpara antes de la intervención (se trataba de un quirófano de traumatologÃa) y que ésta estuvo siempre en su sitio hasta que la bajaron para comprobar el relato de la enferma.
En fin, yo sueño pelÃculas, a veces de Tarantino, a veces de Woody Allen y a veces varias a la vez, sueño con mi amiga desaparecida, que me persiguen, que persigo, que me divierto, que sufro, que soy varios personajes, o todos los personajes, pero nunca, nunca sueño que sobrevuelo lámparas heridas.
3 de Julio, 2008 - 11:17 am
Esto del túnel oscuro no recuerdo haberlo vivido.
19 de Julio, 2008 - 3:50 pm
“Me he pasado la vida aprendiendo a pintar como un niño” Picasso.
19 de Julio, 2008 - 4:00 pm
Los primeros que hablaron de esto fueron los indios. Leer sobre budismo, y a Ian Stevenson.
27 de Julio, 2008 - 12:17 pm
En modo alguno las sensaciones, percepciones y todo aquello que ayuda a los sentidos a configurar una realidad, actúan bajo una base lógica y demostrable.
Las emociones que generan los deseos y los miedos, en ocasiones, perturban la psiquis y la confunden acercándonos, inconscientes, a nuestros objetos de deseos o alejándonos, visceralmente, de nuestros más odiados temores.
Bajo la creencia de haberlo sentido, nunca podremos afirmar que algo ha existido. Y valga el pareado… solo añadir, que nuestro cerebro, como máquina imperfecta, también cae, en ocasiones, en la irreprimible tentación de mentirnos.
Un saludo.
19 de Septiembre, 2008 - 9:06 am
El arte es el don de la inspiración…