TODO ES NADA, NADA ES TODO. CAMBIALO.
El escritor Arthur C. Clarke, fallecido a principios de este año, lanzó hace tiempo algunas hipótesis sobre lo que será el futuro de la humanidad.
Según estas predicciones, en el año 2009 se destruirán todas las armas nucleares, ya que la humanidad se asustará ante la detonación accidental de una bomba atómica en Corea del Norte. Un año más tarde, en el 2010, se desarrollarán los primeros generadores cuánticos, que permitirán la explotación de la energÃa del espacio.
En el 2011, se obtendrán imágenes del animal vivo más grande del mundo: un pulpo de 75 metros. La energÃa (en forma de megavatio-hora) se convertirá en la moneda universal en el 2016. En el 2020, la inteligencia artificial alcanzará niveles humanos. A partir de ese momento habrá dos especies inteligentes en la Tierra.
En el 2025, las investigaciones neurológicas conducirán finalmente a la comprensión de todos los sentidos: mediante un casco cerebral, todo el mundo podrá tener cualquier experiencia y fundirse en tiempo real con la mente de otra persona. En el 2040, el Replicador Universal permitirá crear cualquier objeto partiendo de cualquier tipo de materia. Dejará de existir el trabajo y nos podremos dedicar al arte, el ocio y la educación…

Asà continúan las explicaciones de este lúcido y fascinante escritor. Como él mismo reconoce, sus predicciones han fallado muchas veces: por ejemplo, vaticinó que el ser humano llegarÃa a Marte en el año 1994. Y en ello estamos…
Otras veces, Arthur C. Clarke acertó: pronosticó que los satélites artificiales estarÃan ahà justo en el año en que se pusieron, 1945.
Pero eso no es lo importante.
Lo que importa es que nuestro protagonista actuaba como un cientÃfico cuando intentaba predecir hacia dónde va el ser humano. Elaboraba hipótesis a partir de lo que sabÃa e intentaba hacer predicciones objetivables para poner a prueba esas hipótesis.
Los seres humanos somos cientÃficos ambulantes. Funcionamos con teorÃas que vamos poniendo a prueba sobre nosotros mismos, sobre las otras personas, sobre los acontecimientos,… Es decir, no nos limitamos a responder a lo que nos va ocurriendo: tratamos todo el tiempo de adivinarlo antes de que ocurra.
Y eso es adaptativo porque nos permite cambiar.
Nadie necesita ser vÃctima de su propia biografÃa: siempre hay posibilidades de escoger construcciones alternativas al tratar con el mundo. Uno siempre puede probar a verse a sà mismo de otra manera, o a los demás, o al mundo… Cambiando nuestras hipótesis, cambiamos nosotros.
De hecho, las diferencias entre personas tienen que ver con la forma en que construyen el mundo que les rodea. Todo lo que una persona piensa, siente, dice o hace está determinado por el modo en que anticipa lo que va a pasar en el futuro. Actuará de diferente forma si es optimista o pesimista, confiada o desconfiada, pasiva o activa…
Esta táctica cientÃfica ante la vida funciona cuando uno es capaz de cambiar de hipótesis en función de los hechos.
Clarke fue uno de esos individuos abiertos que consiguió cambiar su forma de ver el mundo cuando la vida se lo fue pidiendo.
TenÃa la humildad necesaria para saber cuando se habÃa equivocado.
Seguramente porque no quiso nunca tener razón: quiso ser feliz.
Y, por si no os habéis dado cuenta, fue una de las personas a las que más he admirado.

20 de Junio, 2008 - 2:43 pm
Las imágenes son de Ryan Church, un artista que imagina mundos futuros…
…Al igual que hizo Arthur C. Clarke. Su “Cita con Rama� sigue siendo uno de los libros que más me trasmite el sentido de maravilla, la sensación de que existen infinitas probabilidades y todo puede ser de muchas formas. Su vida y su obra siempre me han ayudado a recordar que todo, cualquier cosa que me ocurre, puede ser el embrión de algo completamente diferente que trascienda a mi vida anterior. Y también me sirve para recordar que, lo que considero muy importante, puede ser insignificante.
Si os apetece leer sobre este tema, la \”PsicologÃa de los constructos personales\” de George Kelly me sigue pareciendo el mejor libro para sacar ideas sobre esto de cambiar de chip…y mirar al futuro.
20 de Junio, 2008 - 6:06 pm
Estoy completamente de acuerdo con Luis Muiño. Es admirable la capacidad de Arthur C. Clarke para conseguir cambiar su perspectiva sobre el mundo a medida que van produciéndose los acontecimientos, ya que me da la sensación de que es una cualidad que muy pocas personas poseen. Al igual que desde niños deberÃan enseñarnos a manejar y controlar nuestras emociones para sufrir lo menos posible, también deberÃan educarnos con el fin de ser flexibles y no estar esclavizados por esquemas mentales rÃgidos y, casi siempre me imagino, equivocados. Tarea ingente la que nos queda por delante. Como leà hace algún tiempo: “Asà piensas, asà actuas”. Muchas gracias, Luis, por compartir con nosotros tanta sabidurÃa, tanta inteligencia y tantas cosas interesantÃsimas. Me ha venido muy bien leer este post.
20 de Junio, 2008 - 9:12 pm
A mà que la verdad también. Como bien expresa Alberto DÃaz. El replicador universal dicen hoy algunos cientÃficos que en 20 años. Otros piensan que esa fecha es un poco prematura. El hombre será invisible y volará y hasta muy probablemente será tan inmortal como aquellos dioses…
20 de Junio, 2008 - 11:23 pm
Hola Luis. Acabo de escuchar en radio5 tu microespacio dedicado en esta ocasión a la meditación. Sin acritud: No tienes ni pajolera idea de lo que hablas, ¿verdad? Me gusta escucharte pero hoy cuando has dicho, a grandes rasgos, que dormir la siesta tiene los mismos efectos que la meditación,… Luego he echado un vistazo a tu blog y empezado a comprender,…
No lo tomes a mal, acepta estas letras como un simple comentario de alguien que a partir de ahora te escuchara con una media sonrisa en la cara.
20 de Junio, 2008 - 11:59 pm
Es lo que pasa por ser demasiado optimista y poner fechas al desarrollo popular de la tecnologÃa.
Hace tiempo, todos los automóviles del mundo podrÃan funcionar con hidrógeno, pero no… Y los teléfonos podrÃan estar integrados en un anillo previamente programado por un ordenador personal, pero no… Y las mareas podrÃan dar luz a medio planeta, pero no… Y el estudio de la naturaleza deberÃa haber solucionado la falta de materias primas, pero no…
Sale más a cuenta montar unas guerritas de vez en cuando y dejar que medio mundo pase hambre.
Clarke nunca contó con eso.
21 de Junio, 2008 - 10:56 am
“Los seres humanos somos cientÃficos ambulantes. Funcionamos con teorÃas que vamos poniendo a prueba sobre nosotros mismos, sobre las otras personas, sobre los acontecimientos…”
Estoy de acuerdo: pienso que es absolutamente cierto.
Otra cosa es que, “linealmente”, sólo sea una cuestión de más o menos tiempo que se cumplieran todas las predicciones, es decir, que el error sólo estuviera en los plazos…
Por desgracia, tratándose de Ciencia, Técnica, SociologÃa, PsicologÃa y EconomÃa… no estoy tan seguro de que esa lÃnea temporal… no acabara ¡quebrándose…! Me explico: a veces, en la vida personal, se cometen errores fatales… de los que (sin llegar a óbitos vitales) no se puede salir; irreversibles, en suma. En el transcurso de los miles de años que tiene ya la Humanidad, también se han producido muchÃsimos “colapsos” que han acabado con Culturas o Sociedades enteras… Es verdad que, en muchos casos, por cataclismos naturales; pero, en la mayorÃa, la mano del Hombre tuvo siempre una importancia cecisiva. Eso sÃ: siempre podÃan rehacerse o asimilarse a otras vecinas -más o menos próximas y lejanas- y continuar en otras… aportando incluso parte de su bagaje colectivo…
Actualmente, siguiendo -como digo, estoy de acuerdo- la lÃnea de A.C. Clark, “esto va e irá siempre a más… y, seguramente, a mejor” (por muchos obstáculos que se nos presenten)… Siempre que no ocurra un nuevo y, lo peor, “último” colapso… Global…
Una buena “metedura de pata” podrÃa ser absolutamente fatal para la Humanidad… y -probablemente- para el Planeta entero… Y, a pesar de Clark y sus predicciones, aún no podrÃamos usar ningún tipo de “lancha de salvamento” que nos pudiera llevar a otros mundos habitables… donde poder rehacernos de nuevo…
En cualquier caso, Sr. Muiño, suscribo todo lo que nos ha escrito sobre que cada cual es dueño de sà mismo (creo que se podrÃa -malamente- sintetizarlo asÃ), que nada es lo suficientemente “pesado” para “lastrar” un futuro a nuestra voluntad: confianza en uno mismo, esperanza en el futuro. Ni siquiera genomas. Es fundamental en la vida de una persona. Es necesario pensar asÃ. Es ser vital y optimista.
Con todos los respetos por todo el mundo (como siempre -creo- intento), me alegro mucho de leer una voz discrepante, como la de “Julián (por ejemplo)”. Le agradecerÃa mucho que argumentara un poquito más sus juicios… Es más, prometo darle la razón (a pesar de que es Muiño quien nos “hospeda”) si me convenciera… Gracias.
21 de Junio, 2008 - 11:35 pm
´Puso fechas demasiado cercanas, pero no es extraño con la vleocidad vertiginosa que se desenvuelve la tecnologÃa.
Un beso.
22 de Junio, 2008 - 7:31 am
¿La búsqueda de sentido en la propia historia personal es todavÃa posible en una sociedad que posee una vivencia del tiempo fragmentada? Por este hecho, se hace difÃcil compilar historias de vida…
Fatalismo, existencialismo, pesimismo… HabrÃa que tener certeza del sentido de la vida en el pasado, que se presentarÃa como eterno, imborrable, y -por lo tanto- no transitorio…
En ese pasado quedan registradas nuestras elecciones de sentido, en la acción, la contemplación o en el sufrimiento vivido con una actitud digna…
Es el “Optimismo del Pasado”: el haber sido es una forma de ser (la más segura) y, en base a ello, la precariedad de la existencia (y hasta la misma muerte) no le quitan el sentido a la vida…
Encontramos cambios en la vivencia del tiempo religioso: hemos pasamos de la relación con una eternidad divina, situada fuera del tiempo humano, a una religiosidad del instante presente en el interior de la consciencia individual. Este dios al servicio del individuo perdió toda su trascendencia, caracterÃstica esencial del divino.
La fragmentación de la identidad camina en paralelo a la fragmentación de la vivencia temporal…
Todo lo escrito hasta ahora, son retazos de la denominada “LOGOTERAPIA”, creada por un tal VÃktor Frankl, hacia la mitad del pasado s. XX. Los puntos fundamentales son dos (”Autotransparencia RecÃproca”):
1.- Reivindicar el tiempo futuro como tiempo de esperanza y de sentido
2.- Reivindicar el tiempo del encuentro con los otros
Aquà en “El Hábitat…” siempre he hablado por mà (supongo que con diversos resultados…); pero creo que siempre es bueno compartir “descubrimientos” como el que -ahora mismo- acabo de tener con el tal V. Frankl y su curiosa “Logoterapia”, absolutamente desconocida -hasta ahora, como digo- para mÃ…
Espero que venga a cuento de la actual propuesta de Muiño…
22 de Junio, 2008 - 11:38 am
Yo veo aquà un mensaje similar al de cualquier echador de cartas y me explico: el tiempo es una herramienta útil en la esfera material en el sentido de que el colegio y el supermercado tienen un horario laboral, la guagua pasa cada media hora, etc. Pero…¿no tiene razón Sinueh el egipcio cuando habla de la vanidad humana? Si no arreglo el mundo yo, no lo va a arreglar nadie. Eso también lo digo yo. Realmente, el tiempo no existe. Hay quien dice por ahà que en realidad “la materia es un estado anómalo de la energÃa”. Osea, que somos una anomalÃa en el Inmenso Orgasmo Cósmico. Una anomalÃa vanidosa que surfea en una onda de materia fria, muy frÃa, más cerca de los -273ºK del cero absoluto que de los millones de grados del plasma que compone la mayor parte del universo, un estado donde protones y electrones no están tan diferenciados. Unos seres que en sus miserables 80 años de vida que viven los mas viejos, se creen capaces salvar la Tierra a través de la esfera tecnológica. Dentro de un millon de años seremos un estrato de chatarra tecnológica al estilo de Burguess Shale. No vale la pena preocuparse por la hipoteca, por la casa y por quien manda más. A las palabras antes se las llevaba el viento y ahora son eternas en la www. Cuando desaparezcas, solo quedarán tus libros, tus palabras, y a través de ellas prolongas tu presencia en un tiempo que no existe, pero que te permite llegar a mentes futuras. Ama y ensancha el Alma, que dijo aquel…
22 de Junio, 2008 - 6:21 pm
Bueno, salud a todos, pues yo también escuché el otro dÃa en radio 5 el artÃculo que hablaba de la similitud de la meditación y de la siesta, o del dormir…
Hace un par de meses, hablando precisamente de la meditación, confieso que muy pocos esfuerzos he hecho para hacerla de la manera usual, descubrà que, siendo pescador de rÃo toda mi infancia y parte de mi adolescencia, gracias al ánimo que mi padre me comunicó, que yo me habÃa pasado miles de horas pendiente de un corcho que flotaba en la superficie del agua y, en la mayor parte de los casos el pez y la pesca habÃan desaparecido de mi mente como deseo, simplemente allà estaba yo absorto en el corcho, es verdad que en muchos momentos deseando que se hundiese con la posibilidad de haber pescado algo. De alguna manera yo “meditaba”, estaba más allá del deseo, concentrado en la contemplación de aquella mancha roja flotante…
Como no soy un “meditador” al uso, y teniendo en cuenta las muy diferentes maneras de hacerlo, no puedo decir lo que “ven” o dejan de “sentir” los meditadores, pero yo desconfio completamente de los devaneos de la mente humana y me da la impresión de que “en la ausencia de pensamientos” ella continúa “activa” lo que ocurre es que nos encontramos ante otro lenguaje no aprehensible ni compresnsible por las estructuras linguisticas con las que normalmente funciona nuestro cerebro a la hora de estructurar análisis y razonamientos.
Creo y siento que todo es accesible desde todos los puntos del cosmos, probablemente difieran un poco los caminos, sobre todo en la forma que nosotros percibimos.
Sobre el tiempo y las estrucuturas espaciales, estoy demasiado empeñado en vivir el “instante” como para dedicarme demasiado al pasado y al futuro que, a mi manera de ver son las bases del laberinto mental en el que naufragamos la mayorÃa de los pensantes.
Un abrazo para todos.
23 de Junio, 2008 - 2:16 am
El mañana lo construye un periodisto o un a periodista, hablando de un portero (que no de una portera) y el futuro lo escribe un cientÃfico o una cientÃfica, pero creo que nuestro prota de hoy se quedó a medio camino, entre una mente preclara, como lo es la de un-@ cientÃfic@, y un melón cantalup, como lo es un-@ adivin@.
Queda claro que para triunfar en esta vida (o en cualquier otra) hay que radicalizarse.
23 de Junio, 2008 - 11:24 am
Nadie pretende salvar la Tierra. El problema es salvarnos nosotros. La Tierra permanecerá durante mucho tiempo con o sin humanos.
Comparar a Clarke con un echador de cartas es poco acertado. Era escritor y cientÃfico. Lo único que hacÃa era extrapolar hacia dónde, por lógica, evolucionarÃa la tecnologÃa, y cómo en consecuencia, los valores morales del hombre deberÃan adaptarse. Para ello, hay que meditar mucho sobre la naturaleza de las personas, el bien, y el mal, lo que es correcto y lo que no.
Hizo lo que muchos otros que se dicen escritores no saben hacer: comunicar, enseñar y hacer pensar, pero siempre con la ciencia como base.
Clarke tenÃa fé en el bondad de las personas. Quizá por eso tecnológicamente llevamos treinta años de retraso y este mundo se parece más a los de Orwell.
Quizá también por eso te has dejado dos ama
Gracias Muiño.
23 de Junio, 2008 - 11:58 am
Lo de la admiración se percibÃa, ¿eh?
Este pavo, si hubiera nacido cinco siglos antes, hubieran dicho de él que era un profeta.
23 de Junio, 2008 - 1:44 pm
Interesante blog de un supuesto extraterrestre, sobre psicologÃa, telepatÃa, futuro…
23 de Junio, 2008 - 7:07 pm
Estoy de acuerdo en que Clarke no era un charlatán, tal vez un visionario con una base cientÃfica. Algunas de sus predicciones se cumplirán (más o menos) y otras no. Como se han cumplido algunas de las visiones de Da Vinci y de Verne.
Todo no puede cumplirse porque aunque los seres humanos somos bastante predecibles, también es verdad que tenemos libre albedrÃo.
De lo que si que estoy muy segura es de una cosa que ha comentado Luis: a menudo hay que elegir entre tener razón y ser feliz. El por qué “tener razón” y “ser feliz” son con frecuencia excluyentes, eso ya es un misterio para mi
Besos.
23 de Junio, 2008 - 11:32 pm
Si, claro. Y luego va y le llaman a uno inseguro, inconstante, variable y, si te descuidas, hasta chaquetero.
24 de Junio, 2008 - 6:25 pm
COMO ESCRITOR Y VISIONARIO FUTURISTA , FUE MUY BUENO, PERO MUCHO DISCREPA DE LA REALIDAD, PUES DUDO QUE SE LLEVE A EFECTO EL DESARME GLOBAL MIENTRAS EXISTA PAISES TERCERMUNDISTAS CON POSIBILIDADES DE SER INVADIDOS, MIENTRAS EXISTA INTERVENCIONISMO POR PARTE DE PAISES DE PRIMER MUNDO, EN CUANTO A NO TRABAJAR Y SOLO DEDICARSE AL ARTE Y AL OCIO, ESTA BUENO EL UNICORNIO, PERO DE CUAL FUMO, ES UNA UTOPIA DE ANTOLIGIA, QUE NO QUIERE DECIR QUE MUCHO DE LO PLANTEADO ESTE EQUIVOCADO, LOS AVANCES TECNOLOGICOS AHI ESTAN DESDE HACE UNAS DECADAS, PERO LOS GRANDES MONOPOLIOS LOS DAN A CUENTA GOTA, MIENTRAS EXISTAN INTERESES MONETARIOS ESTE MUNDO SERA CARNE DE CAÑON, Y SI ME APUARAN HASTA SU EXTERMINIO, SOLO BASTA VER LOS DESASTRES CLIMATICOS, ECOLIGICOS, Y DE LAS CONDICIONES HUMANAS… HACE FALTA MAS QUE VISIONES , ACCIONES
24 de Junio, 2008 - 8:43 pm
Ya lo dijo Confucio: “Quien pretenda una felicidad y sabidurÃa constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios.” Pero (y digo yo), ¿la felicidad y sabidurÃa constantes existen…?
Por otra parte, no creo que el tener razón esté reñido con la felicidad. Todo es cuestión de saber asimilarlo. Ya sabemos que todo aquél que tiene razón está “condenado” a la soledad, pero el hombre es feliz en la medida en que es capaz de soportarla.
Si algunos grandes hombres no se hubiesen aferrado a su razón, estarÃamos aún en los albores del progreso, y por poner un ejemplo de mi admiración citarÃa a los grandes astrónomos del pasado. A pesar de que ellos se basaron en teorÃas matemáticas y no en predicciones para respaldar sus teorÃas, muchos fueron tachados de locos o visionarios y condenados por tratar de “cambiar” el mundo. ¿Eran felices por ser incomprendidos? pues claro que no. Pero mucho más infeliz es quien ha de dar la razón a otro, aún a sabiendas de que no la tiene, por no “complicarse” la existencia. Una traición en toda regla hacia uno mismo.
El hombre es un ser cambiante. Cambiar, para mejorar, es un signo de inteligencia. A veces, el cambio significa un desastre… y… pues nada, a cambiar de nuevo.
Salud
26 de Junio, 2008 - 12:03 pm
Ayyy…… Los cambios xD.
Qué duros son los cambios, y qué necesarios. La razón aquÃ, creo que no pinta nada. Uno es feliz, como dicen ahà arriba, en la medida en que es capaz de asumir, interiorizar y adaptarse a los cambios del entorno, y de uno mismo.
Buena entrada Luis.
26 de Junio, 2008 - 4:11 pm
Acabo de escuchar un escrito que forma parte de tu blog, en la radio, y me quedé enamorada de esas palabras.
5 de Julio, 2008 - 11:15 pm
H@la,
Sà Ana, todo es mutable todo en movimiento. Por eso también nuestras percepciones deben no quedarse inamovibles.
Y l@s sabi@s que trabajen mucho para que siempre nos den más ideas….., eso por lo que te toca