MIS ESFUERZOS VAN ENCAMINADOS A CONSEGUIR EL BIENESTAR DE TODOS
El protagonista del post de hoy es uno de los personajes más populares de la historia del cine: Mario Moreno, Cantinflas.
Cantinflas empezó su vida artÃstica en teatros ambulantes. Allà divertÃa a los espectadores con frases sin sentido que imitaban la palabrerÃa hueca de los intelectuales y los polÃticos. Gracias a este estilo, el actor triunfó en un paÃs donde la economÃa sufrÃa la inflación monetaria… y la polÃtica y la cultura estaban enfermas de inflación palabraria.

Las palabras de Cantinflas estaban vacÃas de significado. Pero, desde luego, no fue ni será el único tipo de discurso del que se pudiera decir semejante cosa. En la vida académica, en la polÃtica, en la cultura o en los libros de autoayuda podrÃamos encontrar cientos de ejemplos de retórica vacua. Porque el lenguaje carente de información es una de las armas de las que se valen aquellas personas que manejan muy bien la imagen que dan ante los demás.
Una diferencia de personalidad que clásicamente evaluamos los psicólogos es el manejo de la imagen pública. Hay personas que hacen muy poco por controlar lo que los demás piensan de ellos. Son individuos que tienden a ser espontáneos, hablar con todas las personas de una forma muy parecida y dar información sobre sà mismos a todo el mundo que se la pide. Lo que dicen casi nunca es tópico, y por eso muchas personas no están de acuerdo con ellos.
Otras personas, sin embargo, tienen un gran control sobre su imagen pública. No suelen actuar con naturalidad porque lo que dicen está en función del público que tienen en ese momento. Cambian según las personas con las que están y controlan la información que proporcionan a cada testigo. Una de sus tácticas, es, por supuesto, el uso del lenguaje.
Porque existe cierto tipo de lenguaje muy útil a la hora de dar una imagen pública. Para usarlo correctamente, es importante recordar una máxima: hay que decir a cada persona aquello que más le gusta escuchar. Como esto es muy complicado cuando se habla ante grandes auditorios, lo mejor es tirar de frases ambiguas con las que todo el mundo está de acuerdo porque cada uno las entiende como le conviene.
Ejemplos muy útiles, sacados de la vida real, son expresiones como las que da tÃtulo a mi post u otras del tipo de: “mi principal preocupación es que los ciudadanos sean cada vez más libresâ€? o “debemos cultivar nuestro lado más humano y espiritualâ€?. Son palabras agrupadas que significan lo que quiera quién las escucha. Y eso siempre es gratificante para el auditorio… y para el orador.

Este uso marrullero del lenguaje sólo tiene un inconveniente: a fuerza de no decir nunca nada, una persona puede acabar no teniendo nada que decir. Las personas que están continuamente pendientes de su imagen, acaban por no ser nadie.Â
Se quedan sin personalidad, y la vida se les va pasando sin haber estado en ella.Â
Lo cual es una lástima, porque como decÃa Cantinflas: “hay momentos en la vida que hay que disfrutar, porque son verdaderamente momentáneosâ€?.
14 de Junio, 2008 - 11:46 am
Las imágenes son de Eduardo Arroyo, un artista al que le gusta mezclar sÃmbolos, letras y palabras como si fueran únicamente objetos sin contenido. En la primera, se da una vuelta por el mito de Guillermo Tell, en la segunda por Cervantes.
Sobre este tema, os recomiendo “TeorÃa de la comunicación humanaâ€?, de Paul Watzlawick, un libro muy divertido a pesar de su tÃtulo. Supongo que si lo hubiera llamado “Cómo hacer más humano nuestro lenguajeâ€? hubiera vendido más.
14 de Junio, 2008 - 12:55 pm
H@la,
Glups, voy a ver que se me ocurre sobre este tema.
De momento el tÃtulo me “suena” pero tratándose de usted lo tomo como real ¿o nos está metiendo una retórica?
El personaje, que guste más o menos, desde luego va encaminado a que nos desternillemos de risa si nos recuerda algunas frases y situaciones.
Y en el contenido nos advierte de las marrullerÃas y conseguir identificarlas.
Conclusión, este tema nos va a dar mucho que hablar.
Grcs,
14 de Junio, 2008 - 2:59 pm
Hola Luis,
A pesar de la vaciedad que aparentan las frases de Cantinflas muchas veces tienen contenido oculto, también te dirÃa que para mi es uno de los grandes genios humoristas del siglo pasado (y no lo digo sólo por ser mexicano igual que yo).
Por otra parte me parece que las personas podemos ser por momentos espontáneas y por momentos sutiles, dependiendo del contexto, la confianza que nos inspire el momento. Las situaciones determinan muchas veces nuestra forma de comportarnos.
Aprovecho para felicitarte porque este es de mis blogs favoritos, espero cada entrada con añoranza.
Saludos desde Tenochtitlán
14 de Junio, 2008 - 7:26 pm
Recuerdo que Ozores practicó con éxito humorÃstico la misma técnica de “decirsindecir”; pero, como decÃa Mario Toledano, efectivamente, muchas veces se comunicaba mucho más desde la presunta broma que lo que a primera vista parecerÃa…
La clave del triunfo polÃtico está ahÃ. En todo el mundo. En todos los partidos. Y, si no, usar todo tipo de “moviolas” y repasar lo “dicho” por todos ellos… todos los dÃas… Existe una frase (mejor, un tiempo verbal) paradigmático, que los define plenamente: “yo dirÃa…” ¡¿Cómo que “dirÃas”…?! ¡¡¡¿Dices o no?!!! Y asà todo…
En la vida cotidiana lo veo también, como los dos grupos que decÃa Muiño. Si bien es verdad que en muchos casos se trata de gente que, bien por timidez, bien por problemas de expresión o, simplemente, intelectuales, muchas veces no expresan casi nada; no por hacer uso de algún tipo de “mascara” que les sirviera para ocultarse y manejar a los demás, sino por miedo a ser rechazados del grupo, por no querer “salirse del tiesto” y, simplemente, querer dar sensación de unidad con los demás…
En cualquier caso, no me gusta el tipo de gente que habla, pero no dice; que dice, pero no expresa desde sà mismo. No consigo encontrarme a gusto. No sé quién es, a quién tengo delante… Qué propósito o anhelo oculto pudiera albergar…
Prefiero “al pan, pan”… y mejor de frente que de perfil… Por desgracia, asà he sido y asà sigo siendo yo mismo… ¡¡Asà me va… y asà me ha ido…!!
14 de Junio, 2008 - 11:09 pm
Yo, comprendiendo todo lo que explica Luis, dirÃa (o digo) que de alguna manera entiendo en lenguaje de los polÃticos. Porque están tratando temas complejos, con muchos intereses de por medio pero que no pueden explicitar y en cambio deben hacer llegar mensajes directos y sencillos porque lo que quieren es llegar a la mayor gente posible. Porque el periodista muchas veces sólo busca el titular, la frase corta con que encabezar la noticia, lo que reducirÃa la realidad, y precisamente eso es lo que tratan de evitar los polÃticos y huyen de ello todo lo que pueden en las entrevistas.
)harÃa lo mismo. Me pregunto: ¿se puede ser polÃtico y explicarte plénamente?¿No serÃa su suicidio polÃtico?
A fÃn de cuentas quiero decir: es cierto, nunca dicen nada, pero creo que si yo fuese polÃtico (que afortunadamente para todos no sere
Ahà lo lanzo, tampoco estoy seguro
15 de Junio, 2008 - 10:46 am
Ah, Cantinflas, qué personaje tan singular
Lo que más admiro de este circo de la vida es a la gente payasa. Hacer reÃr con la verdad por delante, qué difÃcil arte. Y saberse reÃr de uno mismo… lo máximo; sólo un puñado de elegidos puede hacerlo.
Opino que no, Agente de tráfico. Que no se puede ser
polÃtico y explicarse sinceramente sin que ello suponga un suicidio. Y es por lo que tanta gente imita su estilo, porque a la gente cada vez le gusta menos suicidarse. Se utiliza el discurso marrullero para todo, hasta para atacar al oponente. Un aburrimiento, vaya. Yo creo que ese tipo de personas que tanto hablan y tan poco dicen, terminan por no ser nadie, es cierto; porque no hay quien los aguante.
Yo tampoco perteneceré nunca a la clase polÃtica, prefiero ser ciudadana de a pié y poder suicidarme todas las veces que me dé la gana.
Y estoy de acuerdo en que serÃa un acierto el que nos ejercitáramos un poco más por comunicarnos con mayor precisión y brevedad. Que si para decir algo importante utilizásemos dos palabras en lugar de cuatro, pues mira qué ahorro supondrÃa para el que escribe o habla, y para el que escucha o lee. Algo importante está fallando desde que la palabra “todos” -que hasta hace no mucho era una palabra en la que cabÃamos TODOS-, ha pasado a multiplicarse por dos y ahora es “todos” y “todas”. Me ponen de los nervios esos discursos interminables en los que las palabras que más se repiten son “ciudadanos” y “ciudadanas” siendo dichas palabras las que más claro se dicen y las que mejor se entienden por no decir las únicas.
Y los académicos de la Real Academia que hablen más alto y más claro, que se les escucha poco.
Me encanta hablar con la gente mayor; de ellos sà que se aprende.
Un temazo, me ha gustado.
15 de Junio, 2008 - 10:58 am
Estoy con Ana y con Agente de tráfico. Yo creo que la polÃtica, por lo menos las elecciones, es el arte de contentar hablando al mayor número posible de personas. Y que no hacerlo serÃa un suicidio profesional.
Pero, en la vida normal ¿no os parece que intentar contentar hablado a todo el mundo es un suicidio tambien? Si intentas decir cosas con las que todo el mundo está de acuerdo, yo creo que acabas por no decir en realidad nada.
Yo acepto esa retórica vacia de la que habla Muiño en polÃtica (o en religión, que me parece un mundo muy parecido). Pero la odio en la vida privada. Mis padres me decÃan que hacÃan las cosas por mi bien hicieran lo que hicieran. Mis parejas me decÃan que creen en la responsabilidad del ser humano pero claro, hay cosas que no pueden ser (y era para que yo no hiciera algo que a ellos no les gustaba). Y mis amigos/as me dicen que la sinceridad es muy importante cada vez que quieren decirme algo que me va a putear (no se lo aplican cuando soy yo la que les digo verdades). Yo creo que hay que desterrar todo ese bla, bla, bla.
15 de Junio, 2008 - 12:29 pm
[...] Menos es más… mas veces que menos. Ése parece ser el lema de fondo de muchas de las entradas de esta semana. Menos control y más conocimiento es la conclusión que extraigo de la reflexión de Tic & Tac, Renunciar al control fÃsico, sobre el caso Zappos que analizó Juan Freire la semana pasada. En definitiva, el control o la sensacion de poseerlo, no es más que vana ilusión, como expresa muy bien la cita que Presión blogosferica nos trajo: “Cada vez que siento que tengo las cosas bajo control, sé que tengo un problema: no estoy en contacto con la realidadâ€?. Menos trámites y más servicios es lo que pide Alorza a raÃz de una entrada de Felix Serrano que también citamos en el anterior semanal. En Nodos en la red nos muestran como la escasez de los recursos, el dinero en este caso, lleva a al ingenio en su uso. Se trata de establecer prioridades para conseguir el mayor bien por euro invertido y hay un grupo que se dedica precisamente a eso. Menos palabras y más significado es lo que se puede concluir de la entrada de El habitat del unicornio, donde nos descubre el truco de los discursos vacÃos para contentar a todos. Menos procrastinación y más ir al grano y, para entenderlo, nada mejor que este vÃdeo que encontré en ALT1040: [...]
15 de Junio, 2008 - 1:51 pm
Es verdad, hay gente que tras soltarte el discurso dices: Ahá… pero de qué estabamos hablando? Entre esta clase de personajes destacan los polÃticos, que, como de´cÃas, juegan a hacer creer que dicen cuando en realidad solo son palabras vacÃas. Ana, yo también prefiero poder suicidarme las veces que me dé la gana. Me ha gustado la comicidad de la frase ^^
Yo suelo ser bastante de hablar como hablo (no sé si me explico) Quizás ese es el porqué de las caras de: “Esta niña es tonta” que me encuentro y que me hacen sentir mal. Por eso una ya procura disimular un poco su forma de ser y pasar de la gente, no expresar tu opinión (aunque la tengas) para evitar follones y problemas. Sé que nadie deberÃa tener poder sobre mÃ, pero es un modo de evitar que la gente opine. Qué pensais?
15 de Junio, 2008 - 8:48 pm
Estas palabras están desprovistas de I N F O R M A C I O N. Eso es una cosa de la que solo entienden las psicologas. Ni siquiera luismuiño conoce en profundidad el origen y el destino de las palabras asi que…
15 de Junio, 2008 - 10:27 pm
Uno de los mayores vicios del ser humano es hablar y hablar,
nos causa un placer enorme sabernos escuchados;a veces incluso, después de un derroche de verborrea nos sentimos apesadumbrados…-¿habre hablado demasiado? -no tendrÃa que haber dicho tal o cual cosa-
Tenemos dos oÃdos y una sola boca, pero…qué poca cuenta nos damos de lo que ésto significa…
Musutxus dulces para todos.
15 de Junio, 2008 - 11:59 pm
Deseo que me seduzcan, que me cuenten mentiras, que me bailen el agua, que me camelen, si me engatusan tan fácil, entre piropos y galanteos me susurren sueños imposibles, hasta de empalagosos me peloteen un poco, porque a nadie le sienta mal un dulce, que me den la coba hasta que se me suban los colores, lisonjea y lisonjea hasta que rodeen los galanteos y de tanto rondarme quizá deje que me conquistes…
el lenguaje de los enamorados… quién no lo quiere, aunque sea una pizca para soñar… a quién no le gusta que le digan que es el más guap@ o el más inteligente? …Mmmmm..no sean coquetos… hablen!! mientan!! dime lo que quiero oir… anda!…dime que me quieres
16 de Junio, 2008 - 2:07 pm
Mal (sr muiño).
No lo han entendido los señores psicoanalistas: se puede hacer una división entre la gente que no atiende demasiado a su imagen pública, y la que sÃ.
Los primeros son tan ególatras que no temen lo que los demás puedan pensar de ellos porque no les importa. Sólo atienden a sus palabras y a sus sentimientos, y no ocultan nada porque entienden que su vida es tan interesante que todo el mundo quiere saber todo lo que les pasa.
Depués hay gente sensible, que intenta agradar a los demás, regalándoles los oÃdos con las cosas que desean oir, y evitando situaciones violentas maquillando un poco la verdad.
Claro que no hay que fiarse, porque entre los segundos pueden haber imitadores de los primeros, y es que a veces a la gente le gusta que parezca que le cuentas tu vida.
Tampoco me hagáis mucho caso. Me he levantado esta mañana y no sabÃa qué personalidad ponerme.
16 de Junio, 2008 - 2:42 pm
Hola:
“A fuerza de no decir nunca nada, una persona puede acabar no teniendo nada que decir”. Me encanta esta frase.
Este tipo de personas camaleónicas se identifican con sus mil imágenes, se ponen el disfraz para la ocasión. Son personas rÃgidas e hipercontroladas y saben cómo agradar y quedar siempre bien. Son capaces de mentir despiadadamente de inventarse mil cosas que adornen su fachada pues es con eso con lo que se relacionan.
Yo tenÃa una cliente que era incapaz de permanecer más de cinco minutos con los ojos cerrados, pues entonces empezaba a ponerse “nerviosa”. No sólo por la pérdida de control sobre el exterior, sino por el contacto con el propio interior que sentÃa como vacÃo y sin nada. Esta mujer hasta que no llevó un tiempo en terapia, fue incapaz de comprender que las emociones nacÃan dentro de ella, pues según decÃa siempre le venÃan de fuera y dependiendo de lo que la gente le contagiara.
Era una perfecta muñeca de plástico: preciosa y rÃgida por fuera y hueca por dentro, como el mismo lenguaje que utilizaba.
Realmente creo que hoy dÃa personas como ellla, no son nada difÃciles de encontrar.
Besos
16 de Junio, 2008 - 3:39 pm
H@la,
¿Habéis visto al portavoz de las empresas, es decir intereses empresariales, de transporte que llevan más de una semana intentando desabastecer a l@s ciudadan@s, en especial Madrid, cómo se explica públicamente? Pues en vez de decir que le siguen echando un pulso al Gobierno a pesar de la alarma social que ha supuesto la forma y la violencia que se ha desarrollado en esa huelga, bajo no sé que objetivos, pues lo que dice es que defienden los intereses de su sector. Y a l@s demás que nos dén.
Y los camioneros (todavÃa no he visto a ninguna mujer, que las hay) que siguen queriendo llegar a Madrid para colapsarla, con todo su morro por la tv, diciendo que vienen para estar en contra de Zapatero y Rubalcaba. Y todo ello marrulleando los principios de libertad de huelga.
Y digo yo, ¿cómo se entiende que l@s trabajador@s y empresari@s de productos en origen tengan que dejar de trabajar o tirar los productos perecederos por esa huelga y que l@s consumidor@s sufran un encarecimiento de los productos ante la posibilidad de que falten?
¿Cómo es posible que los efectivos de policÃa nacional y guardia civil tengan que dedicarse a controlar a tod@s est@s energúmen@s que quieren alterar la vida normal del resto de tod@s l@s demás ciudadan@s?
Es un colectivo duro. Si nos preocupamos de saber, veremos que en la caÃda de varios regÃmenes democráticos por poderes ocultos hasta que sacan el sable, la porra, o la mitra, el desgaste casi siempre empezó por las huelgas de transportistas. Es curioso.
Es la misma gente que cuando la minerÃa, o la salud pública, o cualquier otro sector se manifiesta dicen, muy indignad@s, aquello de ¡¡¿¿pero adónde vamos a llegar??!! ¡¡¿¿hasta cuándo vamos a aguantar??!! y se ponen a convocar una huelga general a mes y medio vista. Eso si, sin convocantes, sin firmantes, sin ná de ná. Sólo meter bulla.
Esa gente que te das cuenta que se calla las palabras exactas cuando le conviene, que utiliza de una forma perversa las palabras e ideas contrarias a su favor, y que no le importan los gritos ni lo que pase siempre que se salgan con la suya, esa gente desde luego el tod@s se refieren nada más que a la defensa de sus propios e ilegÃtimos, en algunos casos, intereses.
Perdón por la soflama, pero es que “algun@s” estamos bastante calentit@s viendo lo cobardes que son no dando la cara. Y como el resto escucha y entiende según le convenga.
En este caso y en otros muchos más. Viendo cómo continúan por las bravas aquell@s a l@s que no se les para en su momento.
Asà que yo me quedo con la no retórica, a no ser para aprender a utilizarla como l@s demás.
Saludos calentitos,
16 de Junio, 2008 - 7:20 pm
Me ha gustado mucho. Como todos, me hace reflexionar…
Un beso.
16 de Junio, 2008 - 8:44 pm
TodavÃa recuerdo lo que nuestra abuelita (madre de mi madre) nos contaba de “La Guerra” (la última -in-Civil, por supuesto…). Siempre estábamos “achuchándola” para que nos contara más y más cosas… Siempre nos entusiasmaba y nos dejaba embobaos… Incluso, no nos importaba que nos las repitiera y contara las mismas… una y otra vez…
En fin: al grano. La pasaron en Madrid. Al parecer habÃa barrios y/o sitios y/o situaciones en los que no estaba muy claro si quien te daba el alto eran los “rojos” o los “nacionales”… Asà que -muy inteligente ella- cuando le preguntaban (como en la canción de “No me pises, que llevo chanclas”): “¿Y tú de quién eres?”… ¿a que no sabéis qué contestaba siempre…? … …
… Pues contestaba: “¡¡¡De los tuyos…!!!” …Y vivió para contarlo. Nunca mejor dicho. Y, en este caso, está claro lo “adaptativo” de su actitud…
Y de mi padre recuerdo que nos contaba que en casi todas las reuniones del Consejo de Dirección -al que pertenenecÃa- de una empresa mediana (bastante conocida), habÃa un individuo que conseguÃa revolverle las tripas: nunca se definÃa ni se arriesgaba por nada… Simplemente, esperaba a que el “macho dominante” se decidiera… y él, estusiásticamente, asentÃa. Ya de por sÃ, esta actitud le sacaba de quicio; pero lo peor, según nos decÃa, era su “génesis gestual”: cuando el “decididor” estaba a punto de decantarse por alguna de las propuestas presentadas por todos y tomar una decisión… el individuo en cuestión se ponÃa a girar (no nos precisaba si en el sentido de las agujas del reloj… o del contrario) su cabeza (fÃsicamente y, según parece, inconscientemente)… hasta tener claro cuál era la decisión del “amo”: si era positiva, el giro se tornaba en movimiento vertical (afirmativo) y, en caso contrario, horizontal (negativo)…
DecÃa que ya no podÃa sustraerse de este tema; que le absorbÃa su atención; que perdÃa concentración en la reunión; que le daban ganas de filmarlo, de lo exagerado y evidente que era… al menos para él (ignoro si, también, lo era para los demás…)
Creo que todos conocemos gente de este tipo. En el trabajo y en la vida diaria… Muchas veces es casi peor indagar para evidenciarlos… pierdes espontaneidad… De algún modo es como cuando estás contanto algún tipo de intimidad en tu cÃrculo más próximo y sabes que hay alguien que va a “largar” casi de inmediato… Pues te “cortas”. O, también, algo parecido a ese tipo de personas de las de “ya te lo decÃa yo…”, “ha pasado lo que yo decÃa…” Pues que ya te hartas…
Volviendo al inicio del tema de Muiño: no recuerdo -una vez más…- si fue en esta misma “bitácora” (o como quisiera que se llame “esto”) de Muiño o en otro sitio similar… El caso es que la noticia era algo asÃ: alguien habÃa conseguido que le publicaran, en una revista cientÃfica de esas que “sientan cátedra”, un artÃculo. Era “falso”: no-de-cÃ-a-na-da… ¡¡¡y coló…!! Hasta hubo sesudos de prestigio que lo llegaron a felicitar… No recuerdo el campo concreto del conocimiento… El caso es que provocó un auténtico escándalo cuando su autor “destapó” este auténtico “experimento social”: parecÃa que decÃa algo… pero, en realidad, no… Y gente muy preparada lo “entendió”… Al parecer algo cambió en este tipo de publicaciones desde entonces… para “afinar” mejor…
Por eso, estoy de acuerdo con el dicho: “mejor colorao una vez, que toda la vida…”
Ni “mensaje” ni nada: los polÃticos, más que ningún otro (o, al menos, exactamente igual que los demás…), deberÃan afirmar/negar o aseverar o admitir/negar con claridad… El problema es que, por algún (”oscuro” también) motivo, parece que “da más clase” o “categorÃa” ser “oscuro” o “difuso”… ParecerÃa que el “torpe” que no entendiera es uno, no el emisor del mensaje; que es “pecado” ponerles en evidencia o dudar o preguntar o aclarar el -presunto- discurso… Es más: los polÃticos -casi- nunca “responden”. Tú les preguntas algo y, después, “hablan” ellos… “hablan”; pero de otra cosa que no guarda relación… salvo que “les guste que le hagas esa pregunta”, claro: en ese caso se explayan a conciencia, gustosos… porque le pones a huevo lo que ellos quieren decir…
En realidad, lo más penoso de todo esto no es que los polÃticos “nos engañen” (y nos engañan, por supuesto…). No es que nos dejemos engañar (que nos dejamos…). Lo peor, digo, es que nos engañamos nosotros mismos… Parece que lo estamos deseando.
En la vida, también.
Nos resultarÃa muy doloroso entender otra cosa. Sobre todo si nos cuestiona…
En fin, que me estoy enrollando ya mucho… En mi “lÃnea…”
17 de Junio, 2008 - 9:26 am
Como los horóscopos, cada uno le da el significado que le viene bien o mal según el grado de positivismo de la persona.
Me vienen a la cabeza muchas personas con esta capacidad oradora, creo que demasiadas, aunque desde luego uno de ellos no era Cantinflas, tenÃa la costumbre de decir ” de canto, de canto “, y desde luego pasó de canto por la vida pero dejando un bonito rastro por el camino.
17 de Junio, 2008 - 11:25 pm
A mà me pasa igual con la poesÃa de mucha gente, que mucho palabro y no dice nada: “Te enredas en mis piernas como un murmullo en la corriente de un boque espeso que recorre mi mirada en el silencio”. Pues vale.
18 de Junio, 2008 - 12:01 am
Genial Cantinflas! … muy pendiente de su universo.
Dejo a modo de recordatorio la letra de una canción de JMS, “Yo me manejo bien con todo el mundo”.
******
Yo me manejo bien con todo el mundo,
en eso mi padre puede estar tranquilo:
él me ha dejado en vida sus ahorros
y yo corro con los gastos del asilo.
Con mi mujer, cuando nos vemos, nunca
tenemos el más mÃnimo conflicto:
ella se ocupa de alimentarme los niños
y yo le paso un tanto al mes por los servicios.
No sé a qué viene, portera, que vaya usted por ahÃ
contando esas groserÃas de mÃ,
que al jefe siempre estoy listo a servirlo,
lo que me dice coincide con lo que pienso,
le tapo sus chapuzas, le presto mi piso
y él me recomienda para un ascenso.
A los subordinados sé tratarlos
con mano izquierda, les llamo camaradas,
ellos pregonan que soy muy campechano
y a cambio no me piden nunca nada.
No me cabe en la cabeza lo que llegan a escribir
en las paredes del retrete de mÃ,
que me llevo bien con las autoridades,
jamás les llamo con nombres soeces,
yo les consiento sus barbaridades
y ellos se cuidan de mis intereses.
En las cuestiones espirituales,
con las sotanas me entiendo de perlas,
yo les financio sus bienes temporales
y ellos tramitan mi salvación eterna.
No sé cómo hay quien se atreve en esta comunidad
a poner en duda mi moralidad.
18 de Junio, 2008 - 1:29 pm
No sabÃa que fuera obligatorio comentar todos textos.
Yo solo he participado cuando me ha apetecido. Os pido disculpas por mi consideración.
18 de Junio, 2008 - 2:33 pm
H@la,
Aplausos para tod@s, pero en especial para El Rayo Verde. Genial. Supongo que JMS es aquél que dió a conocer la nova cançó. ¡Qué tiempos! Cada un@ seguimos por las sendas que encontramos y es un placer poder seguir recorriendo las que más nos gustaron o tuvimos la suerte de elegir. Y reconocer los caminos de los que nos apartamos sin disfrutarlos y también aquellos que tanto nos costó seguir hasta llegar al final sin otra meta que salirnos de ellos.
Y con Sinceramente estar de acuerdo. Me gusta leeros, pero incluso hay veces que no puedo opinar de lo que dice Maestro Muiño. De las muchas cosas que me gustan de este sitio está la que no obliga a nadie a nada.
Yo lo considero un lugar inmenso lleno de libertades. Y un refugio también.
18 de Junio, 2008 - 10:43 pm
“el rayo verde”: no viene a cuento de esta “bitácora” de Muiño… ni del tema en concreto; pero, como ya nos tenemos todos suficiente confianza…
Acabo de “entrar” en tu bitácora. Me parece absolutamente imprescindible y recomendable para todos los que puedan leerme ahora que vean el vÃdeo que tienes “colgado” con fecha de ayer -17 de junio- “The story of stuff (la historia de las cosas)”.
Me parece absolutamente lúcido, un espejo en el que se refleja la auténtica “realidad” de a dónde nos está llevando -a dónde, por desgracia, hemos llegado ya- nuestra filosofÃa de vida: consumismo exacerbado, destrucción del hábitat terrestre…
20 de Junio, 2008 - 8:58 am
H@la,
Disparidad de criterios Koldo; a mà me ha parecido que el tÃtulo y la letra de la canción venÃan como anillo al dedo.
Me pasaré por las páginas de él. Gracias por la información.
21 de Junio, 2008 - 10:43 pm
“Tana”: me referÃa al “desvÃo” que hacÃa -yo- hacia la propia bitácora de “el rayo verde”, que me sigue pareciendo imprescindible… No sé hasta qué punto pudiera ser polÃticamente correcto -o no- este tipo de alusiones directas a otra bitácora… desde otra en la que sólo se está como invitado…
A mà también me parecÃa -como a ti- que su texto venÃa perfectamente a cuento… por supuesto.
3 de Julio, 2008 - 9:52 am
Os invito a descubrir una nueva sensación… la que proporciona la quietud de los músculos maxilofaciales junto con la falta de parloteo humano que alcance el oÃdo. Los ojos pueden estar abiertos, sobre todo en un espacio abierto en la naturaleza.
Silencio.
¡Qué sensación!
Últimamente procuro practicarlo a menudo, aunque no pueda evitar que otros me hablen, ni pueda salirme al campo. Pero puedo hablar lo menos posible, sobre todo con ciertas personas.
15 de Julio, 2008 - 7:18 am
yo definitivamente creo q si bien la gente q habla mucho y no dice nada es odiosa… y creanlo lo digo por experiencia asi sin mas, me vi obligada a aprender de ese error y cambiarlo, pero esque esto es sin duda todo un arte que solo hay que saberlo dominar. Para ser un buen horador necesitas dominarlo, para no aburrir, pa ganarte a la audiencia que se yo.
Y tambien hay que aclarar esto, estoy muy de acuerdo con Mario Toledano.. y es que de verdad, simplemente no me imagino hablando sutilmente con un niño de 7 años, ni mucho menos hablando y comportandome como un niño con alguna importante figura social, es necesario saber acomodarse a la persona, eso es un hecho, tampoco se trata de ir por la vida intentando ser un sabelotodo que no sabe nada en realidad, o un eseptico que actua siempre igual hacia todos.. a final de cuentas se trata de mostrar lo que sabes cuando es requerido y si no, mejor no hagas como que sabes por q acabas hablando sin hablar, y es un hecho que caigas mal.
al final, todo se resume en esto: tenemos que aprender a hablar cuando sabemos del tema y si no, callar y escuchar, para asi aprender…
ha y el tema esta de lux.. si que si!!