AHÃ? ESTÃ?

Madeleine Smith se hizo famosa allá por finales del siglo XIX.  Su juicio ha pasado a los anales de la literatura judicial y fue seguido con gran expectación en la época.  Después de cada sesión, los periódicos describían con pormenores su porte altivo, su mirada seductora y su forma de vestir.  Cada prenda que llevaba Madeleine acababa poniéndose de moda… 
Y de esta forma se fue desarrollando un juicio en el que nuestra protagonista estaba acusada de asesinato.
Lo que más impresionó a los miembros del jurado fue la lectura del diario de Madeleine, tras la cual quedó claro que la acusada había experimentado verdadero placer sexual viendo como su amante agonizaba día a día bajo los efectos del arsénico que ella le administraba.  Las pruebas se fueron sucediendo: ella era la única beneficiaria del testamento de la víctima, él la sometía a chantaje y, además, se pudo demostrar que Madeleine había comprado arsénico al menos tres veces en los últimos meses.

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Todo encajaba. 
Así que se dictó sentencia. 
El jurado se reunió y llegó a la conclusión de que era… INOCENTE. 
Madeleine era demasiado guapa para ser una asesina y siguió viviendo el resto de sus días como una criminal muy popular que había sido perdonada por su belleza.

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El caso de Madeleine Smith lleva al extremo un factor que todavía permanece en nuestra vida cotidiana: la influencia de la belleza.  Hoy en día ser guapo no garantiza el éxito, pero lo pone al alcance de la mano. Por eso los experimentos de psicología siguen mostrando esa influencia… 

En el tema judicial, por ejemplo, las investigaciones arrojan dos resultados claros. 

El primero es que ni jueces ni jurados son conscientes de que el físico sea importante: sólo el 7% de los encuestados creía que el atractivo desempeñaba algún papel en las decisiones judiciales.

El segundo dato, es aún más claro: a los guapos se les condena a penas más leves, se duda más de las pruebas incriminatorias cuando inculpan a una persona atractiva y se tiende a no creer a los testigos cuando hablan mal de alguien de rasgos agraciados. 

La vida judicial es en esto un espejo de la vida cotidiana.  Porque el efecto de la belleza se encuentra en todos los ámbitos.
Investigaciones recientes muestran, por ejemplo, que los peatones están más dispuestos a ayudar a una persona atractiva cuando ésta pregunta la dirección de una calle. 
Otras nos enseñan la influencia de la belleza en la selección de personal. 
E incluso un reciente experimento de un psicólogo social demostraba que la belleza influye en la salud mental. Cuando los médicos son hombres heterosexuales, las pacientes más guapas ingresan menos veces, sus estancias son más cortas y tienen menos probabilidades de que se les diagnostique un trastorno grave.

Claro que habría que saber cuántas de estos beneficios son, a la larga, perjudiciales.

En todo caso, conviene recordar el caso de Madeleine Smith y todos estos experimentos citados porque la influencia de la belleza es, en general, inconsciente. 
Ni el jurado que absolvió a Madeleine, ni los peatones que ayudan a una chica que busca una dirección, ni los psiquiatras que diagnostican a una paciente son conscientes de la influencia del atractivo. 
Pero ahí está.

42 comentarios sobre “AHÃ? ESTÃ?”

  1. luis muiño dijo:

    Los dibujos fueron hechos durante el juicio. Si queréis ver más retratos de la protagonista del post, estos dos son muy interesantes:

    http://www.jamd.com/search?assettype=g&assetid=3070322&text=+site%3Acache.viewimages.com+madeLEINE+SMITH
    http://www.jamd.com/search?assettype=g&assetid=3334039&text=+site%3Acache.viewimages.com+madeLEINE+SMITH
    Me gustan porque demuestran que hay algo que nos salva de la tiranía de la belleza: su subjetividad. Tod@s podemos parecer guap@s, no es necesario que lo seamos.

    Si os apetece leer sobre esto, os aconsejo el capítulo que le dedicó H. J. Eysenck en un libro que se titula “La máquina de la mente�. Es tremendamente esclarecedor.

  2. Tana dijo:

    H@la,
    La belleza nos gusta a casi tod@s. Seguro que hay gente que no, que prefiere otra cosa, porque hay gente pá tó.
    Lo que entiende cada uno de ese concepto y su contrario también nos hace diferentes.
    Hay tanto personajes femeninos, masculinos o gays que ejercen su belleza con perversión, y otr@s que no.
    De la peli que he ido a ver hoy me he quedado con algunas cosas. Una es el lema: la belleza está en quien la mira. Y la otra frase, pelín machista, “las mujeres guapas son invisibles porque nadie se fija en su interior”.
    Aparte de resultarme un poco manidas no estoy dispuesta a admitir más competencia ¿las invisibles no éramos las de más de 40? A este paso tampoco vamos a caber en el mundo de la invisibilidad.
    Reconozco que soy totalmente primaria y la llamada de la belleza me llega directamente a la neurona.
    Siempre miraré y escucharé mejor a Darek.
    Hasta luego wap@s,

  3. oRiXe dijo:

    Viendo las dos imágenes que adjuntas me pregunto si pertenecen a la misma persona… (la nariz seguro que no).

    Bromas aparte, no estoy de acuerdo con que la subjetividad de la belleza pueda hacernos escapar de su “tiranía”. En cada sociedad hay y ha habido unos cánones que indican qué es bello y que no lo es en absoluto.

    Desde luego, estos cánones son difusos, gracias a lo cual no todos tienen una percepción exactamente igual. Pero esta subjetividad es ínfima en comparación con la aplastante supremacía de los cánones establecidos.

    Otro aspecto curioso de la belleza es comprobar cómo que el ser humano puede percibir desde una edad muy temprana. Se diría que lo tenemos inscrito en nuestros genes… ¿por qué? ¿se supone que hace unos cientos de miles de años lo más bello era lo menos peligroso? (estoy pensando que una araña negra y peluda es más fea y peligrosa que un perrito faldero).

    Y lo de que a los guapos se les perdona más, es completamente cierto. Y también a los que visten impecablemente. Podeis hacer la prueba…

  4. el rayo verde dijo:

    la belleza, no quedará ni la más de sus remotas sombras por dónde pasó pero se nos aparece más visible que ninguna otra fuerza.

  5. Pasajero en tránsito dijo:

    Parece que la ciencia ha demostrado, hasta cierto punto por el momento, que la gente con mayor belleza (algo subjetivo) es tenida en mejor consideración a la hora de ser respetada, ser depositaria de confianza, conseguir trabajo… incluso hasta el punto de respetar su espacio íntimo.

    Es un misterio pero parece que la belleza, aunque se trata de una percepción, en humanos, también tiene sigue pautas biológicas, que no dependen del entorno cultural ni de la persona, como es el caso de los caracteres sexuales secundarios.

    Las no biológicas me gustaría conocerlas…

  6. Lem dijo:

    Siguiendo el hilo de las razones biológicas-genéticas que nos hacen preferir la belleza y rechazar lo no bello.
    Parece aceptado, como dice oRIXo, que rechazamos con desagrado (y personalmente con pavor descontrolado) las arañas, porque quizá en un remoto pasado eran un peligro real para nosotros. El olor-sabor-apariencia de los alimentos en mal estado nos es repulsiva. Quizá de igual manera, independientemente de que la belleza nos resulte más o menos atractiva, tendemos a rechazar lo feo y no agradable a nuestros ojos porque vemos una amenaza en ello.
    No es que confiemos más en los guapos por ser guapos. Es que no son feos.
    Lo curioso es que no creo que estemos desencaminados. Y no quiero decir que los feos sean genéticamente indignos de confianza. Pero sí es verdad que el rechazo que producen (producimos) hace que su vida no sea tan idílica desde muy niños (especialmente en la niñez, porque los niños son muy cabrones). Así que es más fácil que un feo sea una persona amargada, desconfiada y falta de seguridad que un guapo.
    Lo curioso es que las arañas son bastante inofensivas y hay muchos alimentos que nos producirían rechazo que nos pueden salvar la vida. Quiero decir, que quizá algún día, no ahora, la razón se reirá de ese instinto primitivo, y valorará a las cosas por lo que son, no por lo que aparentan.

  7. Chino dijo:

    Sí, se que no debería ser así pero en muchos casos (a mí m ocurre x lo menos) la intensidad de las sensaciones respecto a alguien se basa en lo raro/único q sea…

    Y su signo (atracción/repulsión) en lo bueno/feo q esté

    Y sabes q no tiene sentido, pero la experiencia tiene q darte un par d bofetadas para q saltes x encima de eso (y a veces ni así)

  8. Tana dijo:

    H@la,
    Creo que las mujeres llevan soportando mucho más tiempo la tiranía de la belleza. Ser o aparentar, disimulando imperfecciones, ser guap@ puede jugar mucho en su contra. Puede que consigan más cosas en principio, lo cual es totalmente lícito que se ejerciten los valores positivos, pero se pueden encontrar con que quienes deciden ofrecerles un mejor trato luego quieran cobrárselo.
    Y ahí ya no les servirá la imagen, no será un escudo se convertirá en una diana.
    La belleza no es la energía. No sólo cambia y se transforma, también puede ser destruida.
    Tanto la de los seres vivos como en las obras de arte.
    Y es una pena.

  9. nadha dijo:

    Si la belleza fuese algo que sólo se mira con los ojos… quizás pudiera ser destruida pero afortunadamente eso no creo que sea sólo la belleza.

    Hay una historia… la Eva futura de Villiers. Entre otras cosas… un hombre se enamora de una mujer. Una mujer que era una réplica viva de la Venus Victrix (ha sido increíble, he tomado ese libro y lo he abierto justo por esa página). Se ha enamorado al verla (efecto halo) pero ella es un ser vacío, que cada vez que abre la boca lo hace sufrir con su banalidad… De hecho el hombre está tan desesperado que quiere suicidarse puesto que no puede dejar de sentir ese ‘’amor'’ ('’importantes descubrimientos'’ acerca del sentimiento y los cambios en la estructura cerebral en Joe Dispenza) y a la vez no puede perdonárselo…

    ‘Aquella mujer proyectaba su sombra sobre el corazón del mancebo’ - Byron (El sueño)

    Bueno, que el libro es muy interesante y también excava hondamente en este tema.

  10. Le feint Amelie dijo:

    Es curioso, también ocurre ésto mismo con los niños: los bebés “guapos” son más besados, mimados etc, que los bebés feos. Incluso las niñas reciben más muestras de afecto que los niños, y todo ello es ajeno totalmente al que lo hace.
    Yo desde siempre he tenido verdadera pasión por la belleza: las cosas bonitas, un movimiento armonioso, una nota musical que me eriza la piel, una caricia, una mirada intensa, todo en mi vida se rige por la belleza, incluso por la belleza de las cosas bien hechas.

    Besitos dulces para tod@s.

  11. Bea dijo:

    Me resulta muy curioso el género de la protagonista y de todos los ejemplos citados. Hablamos de una asesina absuelta por su belleza, de chicas guapas que son atendidas con amabilidad cuando preguntan una dirección y de pacientes femieninas de un centro psiquiátrico que cuando son bellas no suelen presentar graves síntomas ni alargar su estancia en el centro… La belleza es tirana, y lo es sobre todo con las mujeres. Aún hoy en día, o más que nunca hoy en día, que la mujer es independiente, ha entrado en el mundo laboral, y tiene un espacio visible en la sociedad… una mujer tiene que ser bella, delgada, joven y elegante además de inteligente si quiere no ser invisible.

    La literatura, la televisión, el cine y el día a día están llenos de hombres que aún no siendo guapos pueden resultar tremendamente atractivos y alcanzar el éxito. No se exige perfección física a un hombre, basta con que sea inteligente, elocuente, seguro de sí mismo y entre dentro de unos cánones estéticos muuuucho más amplios que los de las mujeres. Sin embargo, las presentadoras, las protagonistas de las películas, las esposas o novias de estos hombre “atractivos”… deben ser hermosas. Es un peso que la mujer debe soportar junto con todos los demás compartidos con los hombres (estudios, trabajo, cultura…) Nuca se le perdona a una mujer el estar gorda, tampoco se le permite envejecer sin convetirse en invisible. No solo la belleza es indispensable para triunfar, sino que su abandono inevitable con el paso del tiempo relega a su poseedora a una posición en la sombra siendo sustituida por una nueva y joven bella. Rara vez es la mujer de 50 años la que abandona a su esposo por un joven de 30, o la que contrata a un ayudante personal de rasgos perfectos y cuerpo de Adonis… Hoy en día la mujer debe ser bella, el hombre quiere que sea bella por encima de todo… Y ahí están las actrices que con 70 años aparentan 50, las que con 50 aparentan 30 y los cirujanos y demás gurús de la estética prometiendo esa belleza necesaria para tener un lugar visible en la sociedad.

    No sé si la belleza ayuda a las que la poseen, pero la ausencia de ella relega a un eterno segundo plano a quienes no la poseen cuando se trata de mujeres.

    El margen de lo bello y lo no bello en cualquier otro ámbito suele ser mucho más amplio que en lo que a la mujer ser refiere. En moda, decoración, paisajes, arte… muchas cosas tienen cabida, sin embargo una mujer debe ser joven, delgada y guapa. No hay demasiado margen para nosotras.

  12. Per [la pau]* dijo:

    La belleza debe ser constante en el actor pero es immediata el reactor.

    Los bebés (varones y hembras) también muestran predilección por la belleza, especialmente femenina.

    Aportaciones.

  13. La dama excéptica dijo:

    Pues lo lamento, pero me parece que estoy leyendo demasiados tópicos hoy…
    La belleza es algo que nos llega al alma en forma de estremecimiento, de emoción, de placer.
    Eso por un lado, por otro:
    La belleza se basa en el equilibrio y la armonía.
    Todos los aspectos de la vida, del arte, de la cultura tienen un punto de belleza. Hasta en el horror y el miedo hay belleza.

    El diálogo sobre las mujeres “invisibles” no me lo creo. Decir que a los 50 se desaparece es algo absurdo. ¿Para qué o para quién se desaparece?
    ¿Dejan las mujeres de vivir, de amar, de sentirse queridas cuando cumplen los 50? ¿Y por qué no a los 60 o a los 70?
    Me da la sensación de que se está hablando casi exclusivamente de sexualidad de forma encubierta. El resto de las facetas vitales de una persona ni se mencionan.

    Respecto al supuesto premio de la evolución a la belleza, no existe. De lo contrario todos seríamos guapos, altos y bellos. Si la pareja se eligiese en función de unos canones de belleza no seríamos 6.000 millones de personas, los feos no se casarían, por lo que sus genes no se repetirían. Los bajitos, gorditos, flacuchas, dentudos, orejones, sin tetas, gorditas, narizotas y demás tipología “desagradable” a la vista lo tendrían crudo para emparejarse. Y no es así.
    Hay elementos químicos, de caractéres, de compatibilidades que nos unen. La belleza es un añadido (me refiero a la física) que no siempre trae lo que promete.
    Para finalizar os recomiendo un cuento: Riquete el del copete. Toda una lección sobre la belleza externa e interna… y sobre el amor.

  14. Dudosa dijo:

    Dama excéptica, dices que la belleza es “algo que nos llega al alma”,¿estás segura?¿no crees haber privilegiado nunca a una persona por ser guapo/guapa?¿cómo sabes que no compras en tal tienda porque te parece más atractivo/atractiva el/la dependiente?¿o que lees a tal autor/autora entre otras cosas por lo guapo/guapa que es, y que por eso es tan difícil encontrar a un escritor/escritora feo/fea y gordo/gorda? Es que yo ya he leido más investigaciones de Luis Muiño sobre este tema y la influencia incosciente de la belleza me parece tna apabullante que no puedo estar segura de no caer yo también, ¿tú sí?¿tú estás segura de que escapas a esa influencia inconsciente, mucho más sencilla y prosaica que esa belleza espiritual de la que hablas?

    Y Bea, ¿por qué la influencia de la belleza te parece que tiene tanto que ver con el género?¿Sabes que una de las razones por las que ha costado tanto coger a asesinos (en masculino) ha sido que eran muy guapos? Los experimentos que cita Luis Muiño sobre selección de personal, procesos judiciales y ayuda a peatones valen tanto para hombres como para mujeres. Yo creo que en los hombres, la belleza también es tirana, ¿a ti te parece que no?¿crees que cuando una mujer heterosexual o un hombre gay selecionan hombres para un puesto determinado no se dejan guiar por la belleza?

    Estoy con Luis Muiño. Lo bueno de todo esto es que la belleza es relativa y yo tambien soy guapa para las que me quieren.

  15. La dama excéptica dijo:

    Pues no, querida dudosa, no tengo la más mínima duda de que mis actos no se ven influeciados por la belleza exterior.
    Me casé con el más feo de la clase… Mis amigas me decían que cómo podía salir con él (nariz agileña prominente) La respuesta era sencilla, me había enamorado…
    Mi hijo ha heredado algunos rasgos de su padre y ha sido amado por ser como es, no por su físico o su dentadura…
    Leo libros de autores que me dicen algo. No conozco el rostro de muchos de ellos. ¿Era guapo Dante Algieri, Umberto Ecco, Delibes, Asimov y tantos otros…?
    Compro donde mejor me pilla en cada momento, no suelo fijarme en los dependientes o los cajeros.

    Dudosa, los experimentos psicológicos funciona, vaya que si funcionan, pero al menos dame la oportunidad de juzgar a las personas por sus actos y no por su apariencia.

    Claro que me atrae la belleza masculina y la femenina, como me atrae un atardecer, un cuadro, una música o una sonrisa.
    Pero creo que nunca me he dajado seducir por la apariencia (salvo la de mis hijos, que son los más guapos del mundo)
    Ves, la belleza está en quien la mira.

    Mi trabajo de maestra me hace ver a los niños como son. Los hay preciosos, bellísimos y los hay poco agraciados. ¿Debo dejarme atraer por los hermosos y atenderlos mejor? Pues sucede lo contrario. Los niños menos agraciados sufren más cuando son conscientes de su “fealdad”. Esa crueldad la produce la sociedad, los comentarios, el entorno. Y yo, desde hace ya muchos años, he procurado hacerles ver que son igualmente válidos.

    Sigo pensando que saber apreciar la belleza es una cuestión cultural, de sensibilidad y educación.

    Por otro lado, yo que gasto menos en maquillajes y peluquerías que una hormiga, creo que la artificialidad, la superficialidad y los intereses económicos son los que establecen los actuales cánones de belleza. Aparentar lo que no se es no es belleza, es estupidez. La biología no engaña y el tiempo pasa por todos, haciéndonos o más sabios o más estúpidos, depende de cómo nos lo tomemos…
    Bueno, que me desvío del tema…
    Un saludo.

  16. Dudosa dijo:

    Claro que Delibes, Asimov y Umberto Ecco son relativamente guapos. Desde luego, están por encima de la media en belleza, como lo están Javier Marías, Jodorowsky, Vargas Llosa o Coetzee, por citarte autores diversos. Ya sé que crees que su belleza no te influye, pero ¿no te parece mucha casualidad?

    Y sí, estoy contigo, en el amor no cuenta la belleza. Pero en el atractivo sí. Y creo que cualquier forma de relación se facilita cuando nos atrae más la persona. Lo que pasa es que a nadie nos gusta reconocer que una cualidad necesaria de nuestros autores preferidos es que están por encima de la media en belleza.

  17. Ana dijo:

    Tal vez, en el fondo, Madeleine no fuera declarada inocente por ser demasiado guapa (aunque también). Quizá el jurado fuese más allá en sus enjuiciamientos considerando que el verdadero malvado de esta historia fuera el marido que la chantajeaba, y que ella era la verdadera víctima. Y consciente o inconscientemente actuaron dándole la razón al que se toma la justicia por su mano, Madeleine en este caso. Tal vez estaba siendo sometida a una tortura psíquica insoportable, y el chantaje casi siempre lo es. ¿Se merecía tan noble caballero morir por tan ínfima causa? Ah…

    Y hablando de lo bello, es cierto que lo bello suele inspirar sentimientos de nobleza: la persona que la posee, pero también aquella que la construye. Todo lo que queremos y admiramos, lo hacemos bello.
    A primer golpe de vista, una persona bella, sin embargo, puede despertar todo tipo de sentimientos, maravillosos o malintencionados, según sean los ojos del que mira. Aunque la belleza a todos nos gusta contemplarla y todos deseamos poseerla. Si no ¿por qué tanto empeño en robar obras de arte? ¿en construírlas? ¿en plagiarlas? ¿en imitarlas?
    Queremos rodearnos de belleza, es verdad, pero claro, ¿qué es lo bello…? Ah…, es todo tan subjetivo…

  18. La dama excéptica dijo:

    Gracias, Ana por darme la palabra que necesitaba: SUBJETIVO.
    La bellaza y su concepto cambia con los años, las modas, las culturas.
    Me viene a la memoria las madonas del renacimiento, las estatuillas africanas precoloniales, las orondas gracias de Rubens, las venus prehistóricas y así hasta el infinito en un repaso a la representación iconográfica del ser humano.

    Tal ve, inconscientemente, como apuntan los estudios, nos dejemos influenciar por ella y actuemos de una forma u otra según el nivel de belleza de lo que observemos. Pero creo en la capacidad del ser humano para juzgar las cosas según otros parámetros que la simple apariencia. Eso es, en resumen, lo que quería decir.

    Y sigo diciendo, en eso no cambio, que a un escritor se le lee por sus obras, no por su apariencia ¡estaría bueno que se hiciese de otra manera!

    Me gusta Julian Marías como articulista pero no he leído ningún libro suyo.
    De Jodorowsky no he leído nada, Vargas Llosa no es santo de mi devoción y al otro señor ni lo conocía.
    Realmente no entiendo como puede decir mi querida Dudosa que se tiende a comprar un libro por la “belleza” de su autor… No entra en mi cabezota tal idea.

    Cuando he tenido camadas, todos los cachorritos han sido bellos. Eso está más que demostrado. Hasta las crías de cocodrilo hacen que su fragilidad nos atraiga y despierta en nosotros un instinto de protección que está inscrito en lo más profundo de nuestro cerebro reptílico. Eso no quita que cuando crezcan nos apartemos de ellos por precaución.
    De la belleza extrema hay que huir, no es natural ser prefecto…
    Y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho…
    Buen fin de semana a todos.

  19. Tana dijo:

    H@la,
    Pues eso, que cada un@ tenemos un sensibilidad propia para lo que consideramos que es belleza. Ya sea animada, inanimada, exterior, íntima, reconocible dentro de los cánones que nos han enseñado, o totalmente desconocida pero que nos puede impactar al verla, o al conocer más sobre ella.
    Una aclaración: la peli a la que me refería a mí me pareció un tostón pretencioso de aúpa, pero la crítica la pone muy bien y un@s amig@s me animaron a verla. Reconozco que entré por que tenía unas horas que debía cubrir y me encanta el cine.
    Y en relación con lo que exponía Muiño relación el lema bajo el título, que me pareció abierto a varias interpretaciones y la tontería suprema, de que las mujeres guapas son invisibles.
    Si a lo que se referían es que hay personas a las que solo les gusta la apariencia exterior eso ya lo sabía antes de pagar la entrada.
    Yo sin conoceros, creo que personalmente, la guapura la encuentro o no en lo que contáis cada vez que os leo.
    Voy a ver que me dice hoy el espejito……..

  20. Koldo dijo:

    Creo que no fue -exactamente- por ser “guapa”: creo que el auténtico motivo (y -me da la impresión- sigue estando en vigor hoy día… y para ambos sexos) fue porque era “seductora” y “misteriosa”… “atractiva”, en definitiva.

    Y, efectivamente “Ana”, en cierto modo, resultan siempre más convincentes y, por tanto, incitan mejor a convencer de su inocencia, de que, de alguna manera, la víctima “se lo merecería”… Incluso tampoco estaría de más suponer que el jurado se sintiera en cierto modo identificado con ese “oscuro placer”: la sensación de “justicia” (”venganza”, sería más exacto) que suponía saber que te estabas cargando -poco a poco, y sin que él lo supiera- a un canalla que, pensaba, te estaba haciendo la vida insoportable…

    Es cierta la discriminaciön: está demostrada en el caso de gordos (y gordas), por ejemplo…

    (((Por cierto, luego nos metemos con los diversos “tomates” que tanto proliferan en la TV y en cierto tipo de Prensa… O sea, que “esto” ya “funcionaba” hace cientos (¿quizá miles?) de años… Me refiero al seguimiento mediático y popular)))

    Ni soy científico ni experto; pero ¿no pensáis que, en un porcentaje elevado de casos, más que consustancial -atávico- con la “naturaleza humana” (quizá más “animal”) fuera algo, simplemente, cultural (como dice “La dama…”)? ¿No se trataría de cierto tipo de “tiranía” que alimentan y mantienen l@s guapos sin más mérito que “ése”, precisamente? Algo “exclusivo”, sin posibilidad de alcanzar jamás…

    Creo que el empobrecimiento cultural y social y sentimental está llegando a tal punto que lo superficial prima y dicta sobre todo lo demás… para lo que ni hay tiempo, ni ganas, ni falta que hace en la vida que tenemos. No resulta vital ni para uno mismo ni para nadie. Por tanto, ¿qué más superficial que el puro aspecto físico (moda incluida, por supuesto)? En cierto modo, resulta un auténtico “alivio”: ¿para qué profundizar más si -sólo con “eso”- hay ya bastante “leña” para desenvolverse socialmente?

    En cualquier caso, gracias a Visnú, los seres humanos no somos tan gil….s: todos somos capaces de ver -y apreciar- esa “belleza interior” que se refleja en la expresión, en la mirada, en el tono de voz, en los gestos y ademanes, en las sonrisas, en la voluntad de agradar… ¡Qué mayor belleza! ¿Qué mayor atractivo?

    No obstante, los hombres (las mujeres lo saben perfectamente) nos sentimos más fuerte e inmediatamente atraídos por la belleza física (iba a decir de las mujeres… al parecer, los homosexuales se sienten incluso más fuertemente atraídos… ¡yo qué sé!)… aunque sólo sea -obviamente- por motivos sexuales puros… ¿O no? ¿O será, quizá, que lo exteriorizamos y manifestamos con mayor espontaneidad y libertad, socialmente hablando…?

    ¿A quién no le gusta “la belleza”, “lo bello”…? Pero ¿hasta qué punto somos conscientes y nos dejamos influenciar por ello? ¿Hasta qué punto podemos evitarlo, potenciarlo o minimizarlo?

    Al igual que muchos piensan que supone mayor estímulo el erotismo (”insinuar”) que la pornografía (”explicitar”), Muiño acierta siempre en Psicología: insinúa, invita elaborar tus propios pensamientos… Esa es la cuestión: sólo acaban siendo tuyos “tus” propios pensamientos… aunque (o gracias a) el estímulo y guía sean ajenos.

  21. UB dijo:

    De acuerdo con todo-todo.
    La belleza da un poder enorme, pero también hay que ser inteligente para aprovecharla y exprimirla en el propio beneficio.

    Madeleine es la asesina divina.

  22. Ana dijo:

    Koldo. Desde luego que si una persona cree que por el sólo hecho de ser guap@ ya tiene ganado el mundo, está muy equivocado pero eso lo sabemos todos porque no somos tontos.
    Fíjate en lo que acabas de decir, que los hombres os sentís más atraídos inmediatamente, físicamente por las guapas. Pues ya es una clarísima ventaja para ellas. Porque resulta que si además de guapa es inteligente y bondadosa, ¿para qué buscar más? Por este razonamiento y a priori, en el proceso de selección la guapa ha ganado a la fea. E igualmente ocurre con los hombres.

    Pero hay una frase, la preferida de las feas, que dice que, “La suerte de la fea, la guapa la desea.” ¿Habrá algo de cierto en esta afirmación?

    Y desde luego, estoy de acuerdo contigo y con todos los que creen que el interior, una mirada, una sonrisa, una palabra pueden ser mucho más atrayentes, a la larga, que la belleza en sí.

    Pero yo creo que todos nos hemos repetido bastante, no sé, es mi impresión. Cada cual tiene su razonamiento pero veo que no distan mucho de los demás…

    Buena tarde, al final ha dejado de llover. (Vaya mes de mayo…)

  23. Ana dijo:

    Ja, ja, UB. ¡Es divina! yo también la veo así.

  24. Divino dijo:

    ¡Divina de la muerte!

  25. YOYAYOYYAYA dijo:

    Lementable pero cierto, esta es la sociedad en la que vivimos, en la que siempre hemos vivido, una sonrisa bonita abre puertas y una nariz aguileña las cierra. Sin embargo también creo que más que la belleza, el atractivo personal hace mucho, esa medio feo/fea que tiene algo…., y me consuelo en pensar que siempre hay gente que intenta mirar un poco más lejos. Un saludo

  26. merce dijo:

    Algo de este artículo me trae a la memoria el faburloso libro de Tom Wolfe “La hoguera de las vanidades”.

    Y es que como se dice, lo que entra por los ojos…

    Y bueno, puede que tras algún que otro escarmiento elijamos ser algo más miopes ante lo que se nos planta delante y agudizar otros sentidos y raciocinios.

    Besos

  27. lola dijo:

    Después de tantos argumentos, en su mayoría incisivos e interesantes, opto por contar una anécdota colorida.

    Conozco a un hombre que no puede sacarse de la cabeza a su hermosísima ex, a pesar de que confiesa haber sufrido las peores humillaciones a manos de la bella durante los últimos (varios) años de su relación. La bella (y múltiple) infiel hizo cosas que la mayoría de los hombres no suelen tolerar de féminas menos agraciadas…

    Yo (que ya pasé los cuarenta y para algunos soy muy atractiva, para otros fea y para otros invisible (no en el sentido de Muiño); es decir, tengo apenas un retacito de los atractivos canónicos, que trato de aprovechar al máximo para abrirme paso en este mundo cada vez más exigente con las cuestiones de estética) me lié con ese hombre algún tiempo después, y ningunos de los amorosos cuidados, caricias, comprensiones o placeres que le prodigué disolvieron o siquiera aplacaron levemente el implacable fantasma de la bellísima bella.

    Quizá él fuera masoquista o yo me hubiera tornado insoportable: todas las historias tienen múltiples causas. Pero lo que más me importa recalcar aquí es lo siguiente: cada vez que él se refería a ella, hasta para relatar las peores traiciones, hacía mención de su belleza. “Pero entonces te enamoraste de una cara linda”, le dije yo un día, con perdón de la obviedad. “Por supuesto”, me dijo él, como quien dice “por supuesto que el sol sale por el Este”.

    En lo que a mí respecta, los hombres me gustan bien narigones. Además, por muchas otras razones, mi concepto de belleza masculina despierta carcajadas en muchas de mis amigas mujeres y mis amigos gay. Unos ojos canónicamente hermosos no me mueven un pelo si no hay “algo” (inasible) detrás, y algunas estupideces sumen automáticamente en la fealdad (o en el olvido) a alguien que en un primer momento me había hecho girar la cabeza.

    Un saludo para todos ustedes, hermosísima gente.

  28. UB dijo:

    Otra cosa, hay gente a quien le da mucha rabia la belleza: estos suelen ser por lo general los que no pillan cacho ni a tiros. Yo me declaro esteta antes que mujer, antes que heterosexual y seguramente antes que persona. Viva la belleza en general, y la humana en particular.

  29. nOm dijo:

    hOLa

    Os he leído a todos con sumo interés. Hablamos de belleza, de “guapura” y de perfección.

    Hablamos de subjetividad y de belleza física.

    Pero sigo preguntándome qué es la belleza. Precisamente por su subjetividad convendría verla de muchas formas, y por eso mismo, se nos mete en la cabeza que sólo hay una.

    Prefiero ver la belleza en otras cosas que no sean físicas, aunque, invariablemente, me atraiga una persona bella físicamente…. relativamente.

    Sigo pensando que la cuestión de la belleza es ese “nosequé” que tenemos cada uno. Sigo pensando, como apuntábais alguno de vosotros, que la belleza sólo está en los ojos de quién la mira… o que la siente… o que la palpa… o que la huele… o que la percibe sea como sea su esencia.

    No me gustan las perfecciones, porque no existen. Y en la belleza, menos aún.

    Creo que la única suerte que tuvo la tipa de la que habla el sr. Muiño es la de estar viva… lástima que fuera bella. Porque claramente, no lo era. No hay nada más feo que los actos que hizo…

    En fin… para eso se inventaron los colores. Afortunadamente, no es todo blanco ni negro, sino de colores. Maravillosos colores, por cierto.

    Saludos.

  30. Yolanda dijo:

    Estoy de acuerdo con todo lo que habeis dicho, seguramente la belleza es una ventaja en muchos casos, pero… ¿que hay de los prejuicios negativos acerca de las personas guapas?… que también los hay, oiga.

    Como ha dicho Ana, ¿qué pasa con eso de “la suerte de la fea, la guapa la desea”?. No olvidemos que a menudo se asocia la belleza con la falta de inteligencia… o se sospecha que una persona muy guapa es alguien muy vanidoso que nos va a explotar emocionalmente. Por no hablar de los celos… una pareja muy guapa nos puede causar muchos desvelos porque sabemos que es deseable para otras personas.
    Puede que las personas muy guapas atraigan mucho inicialmente y nos enamoren (o nos seduzcan), pero tal vez tambien nos hagan desconfiar de su lealtad o de nuestra capacidad para retenerlos a nuestro lado.

    Besos para todos :-)

  31. Tana dijo:

    H@la,
    Ganáis por goleada l@s wap@s.
    ¡Aúpa con ello!

  32. Yoryio dijo:

    Buenas!

    Interesante artículo, e interesantes comentarios… Sobre todo por su cantidad. No sé si realmente la influencia inconsciente de la belleza es realmente un hecho, o divagaciones de un psicólogo curioso (con cariño =) ), pero lo que si es verdad esque es de las entradas que más han causado sensación…

    Quizás porque todos nos lo olemos, todos lo “notamos”, lo intuimos, pero nos da un miedo terrible la verdad. No podemos ser tan superficiales… Nosotros, que leemos libros interesantes y sesudos, que estamos enganchados a un blog que hace pensar, que no nos gusta la falsedad de la televisión… En definitiva, que nos creemos diferentes al resto de la sociedad esclava de la belleza superficial. Pues es lo que hay señores. Y yo, personalmente, tras saber de este estudio, me quedo mucho más tranquilo =).

    Ahora sé que es “normal” y biológicamente necesario que sienta más simpatía inconsciente por las tías/tíos buenorras/os. Prefiero de hijo a George Clooney que a Pedro Guerra.

    Un abrazo Luis.

  33. UB dijo:

    “Prefiero de hijo a George Clooney que a Pedro Guerra”, jajajajajajaja, ¡qué bueno!

    Yo no creo que la belleza sea tan subjetiva. Lo que ocurre es que muchas veces las personas no saben analizar lo objetivo y lo subjetivo. ¿Cuántas veces nos dicen, te voy a presentar a mi novio/a que es guapísimo/a y resulta ser normal e incluso un poco callo? ¿No será más honesto decir: que tiene un gran atractivo, gran simpatía, gran enganche, charme en definitiva? Porque la belleza varía a lo largo de las épocas históricas y de las civilizaciones, pero una belleza de las que tira para atrás no necesita justificaciones porque de subjetiva tiene poco.

    “La belleza está en el interior”, sí, sí, ya, ya….

  34. Rafael Reyes López de Neira dijo:

    ¡¡Yo si soy consciente de la influencia del atractivo!!
    ¡¡Imposible no ser consciente de eso!!
    ¡¡Me lo dicen todas las juezas antes de condenarme!!
    (jejeje)

  35. la dama excéptica dijo:

    Como veo que seguimos en la belleza y su influencia, estoy deseando que llegue el domingo por la noche para “ver” la transformación de Bea la fea. Os supongo sesudos e inteligentes, pero seguro que sabeís que existe un culebrón hispano desde hace varias temporadas con una supuesta fea de protagonista. Pues bien, de vez en cuando lo pongo para ver por donde va. Y aunque ha durado un par de años o tres, no he perdido el hilo, pese a verlo dos o tres veces por mes. Pero ahora que se está acabando, ando que no vivo en mí de emoción.
    A la chica se la ve “monilla”, delgada, con aparato en los dientes y unas cejas de cartón piedra que espantan. El cambio va a ser fácil, seguro…
    Pero la belleza ya la tenía, por maá que la vistan de espantapajaros durante años. Quiero decir que el maquillaje hace mucho… ¿Cuantas “feas”, marujonas o no, estarán soñando con que a ellas les pase eso? Ese es el quiz de la cuestión: Nos venden el cuento de la cenicienta una y otra vez y, como niños, queremos seguir escuchándolo y creyéndolo, como si fuese una lotería que alguna vez nos pueda tocar. Pero ya lo dice el refran: El que nace tostón, muere gorrino. Así que ajo y agua.

    Por cierto, Rafael, uds. sí es guapo…
    De D. Luis no digo nada, no he tenido el gusto de verle.

  36. Difistinto dijo:

    Seguramente la belleza y sus consecuencias magicas es la lucha mas estrategicamente coordinada para plagarnos de su exito en este sigloXX. Pero ( como mujer bella, no voy a ser menos que la prota de la entrada pero si menos manipuladora con esta misma belleza) la mujer bella debe trabajarse, siguiendo sus instintos manipuladores, dejarse llevar por la dinamica de inferioridad ante lo que no es tan bello. Y aqui se demuestra la valia real de la persona. Yo no soy tan bella como
    digo aquí pero si es cierto que alguna vez he usado un truquito.
    Leí en algun lugar que los bebes , por sus facciones segregaban (que se yo) una substancia que nos estimulaba, parecida a lo que segrega el amor y que, aunque el bebe no fuera tan bello nos causaba una calma que nos invitaba a sentirnos, simplemente bien.

    Tambien he leido que los niños feos son los que mas se pierden por el despiste de los padres en los grandes almacenes.

    Que se yo!

    Solo se que he practicado o imitado esos gestos que a veces nos ofrecen los niños y que da resultado.

    Un guiño para ellos!! Los bebes!!!

  37. GAB dijo:

    De cuando en cuando entre mudanzas me llevo objetos inservibles pero bellos. Algunos guardan semejanzas de oro otros reflejos en plata, translucidos en multitud de colores… Alguno lo llevo aquí, en el llavero. El otro día cuando me caí de la bici y se me clavó en la ingle. Jamás me di cuenta de su perfil agudo.

  38. Eloísa dijo:

    La belleza puede ser una tiranía para quien la posee, si es excesiva.

  39. Islasonia dijo:

    La belleza, como cualquier otro rasgo que se posee o no, provoca castigos y recompensas, depende de quién la juzga, de quién la posee o no, y de la circunstancias. Me cuesta mucho creer que en el caso de Smith el móvil del perdón social fue sólo la belleza. ¿Es la sinceridad una manera de ser bello? ¿tiene el horror algo de verdad, ese espacio del que no nos atrevemos a hablar todavía?

  40. meneame.net dijo:

    A los guapos se les condena a penas más leves

    Artículo donde se no muestran ejemplos de lo que ayuda la belleza física en determinadas situaciones.

  41. Adios(a) dijo:

    me voy

  42. michele dijo:

    Estoy de acuerdo en partes…..
    Tambien hay que citar que así como la belleza és beneficiosa en determinadas circunstancias, en otras puede ser perjudicial.
    Se suele creer que una persona guapa tiene menos capacidad intelectual que las demás.
    Y también he presenciado casos en hay una espécie desconfianza ao analizar una persona guapa, justamente por el temor de que la belleza de esa influa a la hora de tomar decisiones.
    (Esto és una opnion personal basada apenas en experiencias próprias)
    Saludos a todos.

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