MANTRA NÚMERO VEINTIUNO: “HAY MUCHOS MÉTODOS PARA SER LISTOS”

En el año 1904, una noticia recorrió Europa.  Era uno de esos acontecimientos que podía cambiar la historia de la humanidad: se había cumplido uno de nuestros sueños más antiguos.  Los seres humanos y los animales podían comunicarse usando el mismo tipo de inteligencia…
La conmoción la había producido un caballo llamado Hans.  Neurólogos, psicólogos, neuropsiquiatras y expertos de otras especialidades acudían a su establo en el Norte de Berlín para encontrarse con una verdad irrefutable.  El semental era capaz de golpear con el casco el resultado de problemas matemáticos, reconocer a personas después de haber visto sus fotos y deletrear la solución correcta de las preguntas que se le hacían y que tenía que responder con palabras,…  La posibilidad de fraude fue rápidamente descartada, porque, de hecho, Hans respondía con la misma brillantez aunque la persona que hiciera las preguntas no fuera su descubridor.

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Pero, desgraciadamente, cuando ya habían transcurrido meses de euforia, Oskar Pfungst, un investigador alemán, descubrió la clave de todo el asunto. El fenómeno se debía a la sofisticada capacidad que tenía Hans para percibir la comunicación no verbal.  Tal y como consigna el investigador en su informe, “el caballo no da la respuesta adecuada cuando ninguno de los presentes sabe la solución del problema propuesto (…) el caballo no sabe contar, leer ni calcular.  Falla también cuando se le ponen anteojeras que le impiden ver a los presentes y al interrogador conocedores de la respuesta…
El caballo había aprendido a percibir cada vez con mayor exactitud los pequeños e inconscientes cambios corporales que todos realizamos cuando hemos hecho una pregunta y la persona nos da la respuesta correcta.  Cuando Pfungst aprendió a controlar su propio comportamiento frente a los golpes que iba dando el caballo, éste fallaba las respuestas.  Lo asombroso de la sensibilidad de Hans era que bastaba con que el experimentador imaginara que hacía el movimiento de asentimiento para que el caballo sintiese que había llegado a la respuesta correcta y se parara ahí.

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El fenómeno de Hans el listo ha sido utilizado para explicar las misteriosas facultades de adivinación de ciertas personas.  Quizás la impresionante capacidad para captar gestos, miradas o movimientos sutiles que tienen ciertos adivinos y curanderos sea lo que nos hace ser transparentes para ellos…
Pero la fuerza del fenómeno queda ahí.  El trauma de Hans el inteligente ha marcado a los investigadores y ahora es característico que se pongan todos los medios para que la transmisión por comunicación no verbal no vicio los resultados de los experimentos con inteligencia animal. 

Pero, a cambio, lo que queda sin estudiar es esta fascinante cuestión de por qué ciertos seres son tan sensibles a un tipo de comunicación que nos influye más de lo que creemos y de la que pocos somos conscientes.

22 comentarios sobre “MANTRA NÚMERO VEINTIUNO: “HAY MUCHOS MÉTODOS PARA SER LISTOS””

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son del fotógrafo estadounidense Richard Avedon. Se le daba muy bien a este hombre retratar la comunicación no verbal que se establece cuando se juntan animales de diferentes especies…

    Si os interesa el tema, “Comunicación no verbal: el cuerpo y el entorno” de Mark L. Knapp, está muy bien. Tiene poco de comunicación de humanos con otras especies, por lo que digo en el post: es un tema muy poco explorado.

  2. Unicornio dijo:

    Buen Día, Sr. Muiño.

    Al leer su interesante escrito de hoy me viene a la mente, algo incompleta, una frase de Jeremías Bentham (la frase, aclaremos, no la mente. ¿O será la mente y la frase? ¿O la frase no la mente? Disculpe usted, qué complejidades se fabrica uno mismo, jejeje).

    Decía, la frase de marras sería, si mal no recuerdo (si no, corríjanme, por favor): “No importa (saber) si los animales son capaces de pensar. Lo que importa es saber que son capaces de sufrir (sentir)”.

    Como bien lo menciona, es una cuestión de alcances insospechados, porque implica una conexión desconocida,o por lo menos, poco estudiada, entre las capacidades de comunicación e interacción tanto concretas como subjetivas.

    Por ejemplo, las tan de moda terapias con animales, por mencionar las más conocidas, la “delfinoterapia” y la “equinoterapia”, que en ocasiones, y de manera subjetiva/cualitativa, han mostrado cierto éxito en tratamientos con niños discapacitados, podrían estar basadas en esta “sensibilidad” que parecen tener ciertos animales con respecto al ser humano.

    Y ni hablar del heroico y buen perro, compañero de la Humanidad desde hace milenios. También existen informes en los que se trata de correlacionar el contacto físico de los canes con mejorías en el estado anímico de personas desde deprimidas o con trastornos de ansiedad, hasta incluso autismo.

    Es un campo de estudio sumamente interesante. Ojalá y pudiera conocerse más de este fenómeno en un futuro, de manera más científica.

    (Y por mi parte, para poder presentar al mundo la infalible “UnicorniTerapia”, ¡para personas tristes y desconsolades de todas las edades! … Bueno, bueno, está bien, sólo era una broma!).

    Saludos afectuosos y una felicitación de parte del

    Sensible Caballito con Cuerno.

  3. Concha Mercader Larios dijo:

    El lenguaje corporal es una forma natural y no socializada de comunicarnos, de hecho, los bebés, se guían por este tipo de lenguaje, en la medida que se desarrolla el lenguaje verbal y quedamos cada vez mas atrapados por lo social, nuestra atención se va centrando en lo que se dice y no en como se dice o lo que expresa el cuerpo, cuando se trabaja con personas de las llamadas marginales podemos comprobar como parecen que saben lo que estas pensando y sintiendo, tienen más desarrollado la lectura corporal que la verbal, es una forma más intuitiva de comunicación y más relacionada con el hemisferio derecho.
    En sicodrama se trabaja a estos niveles.
    Un saludo.

  4. María dijo:

    El lenguaje corporal… es un tema que siempre me ha interesado, quizá porque nos puede ofrecer algo de la tan ansiada verdad. La palabra se ha convertido en algo que estirar y manipular (véase los gabinetes que asesoran a los políticos, para que las palabras que éstos dicen tengan menos repercusión en la sociedad -cambio climático en lugar de calentamiento global…etc-); en cambio, el cuerpo nos “traiciona”, sí, también los políticos tratan de manejar ésto, pero es muchísimo más difícil. Por eso este tema me atrae tanto, de hecho, es un placer estar tomándome una caña y observar las historias que suceden a mi alrededor, cómo la gente se expresa con sus movimientos y delata sus auténticas intenciones… En fin, Sr. Muiño, me encantará leer todos los post que quiera añadir sobre este tema (me queda mucho que aprender), y buscaré el libro que recomienda. Un saludo.

  5. Koldo dijo:

    Al parecer, cuando, por desgracia para él, nos quedamos ciegos (por ejemplo), todo el resto de los sentidos se agudizan hasta tal punto que, en cierto modo, suplen en gran medida la pérdida de la visión; que, por cierto, en el cerebro humano, ocupa, por lo que sé, un rango e importancia relevante con relación al resto de sentidos…

    Con relación al lenguaje, ocurriría -evolutivamente- algo parecido: al haber predominado en nuestra especie hasta tal punto de importancia el lenguaje y la comunicación e intercambio de información verbal, el resto de nuestros ancestrales y más arcaicos medios de comunicación han quedado relegados y olvidados… Este tipo de comunicación se reforzó y apalancó definitivamente con la aparición de la escritura, su generalizada enseñanza y su universal uso cotidiano.

    No obstante, la riqueza y multiplicidad de mensajes no verbales (fundamentalmente, los no conscientes ni pretendidos en origen) no sólo siguen “intactos” como los de cualquier especie animal, sino que, a mi entender, son -incluso- aún más ricos y variados evolutivamente que los del resto de las especies… precisamente por eso: porque la variedad y complejidad de nuestras actividades supera con creces a cualquier otro animal y, en consecuencia, también las distintas manifestaciones no verbales que se producen de continuo…

    La Información (con mayúsculas) siempre suele estar “ahí”, frente a nuestras mismísimas narices. En Psicología, como en este caso de comunicación no verbal; pero también en la mayoría de las Ciencias, incluidas todas las experimentales. Sólo hay que ponerle atención, interés, conocimiento, inteligencia y constancia…

    Es evidente la ventaja que conllevaría la habilidad para captar de los demás mensajes no verbales (casi siempre, no deseados ni conscientes), así como la manipulación potencial que supone la producción de mensajes no verbales captables por los otros, en nuestro propio interés…

    En la mayoría de los casos, ni siquiera se trataría de psicología sino de fisiología: las manifestaciones se producen a niveles neurológicos… y, se perciben (inconscientemente, también, por cierto) neurológicamente. Y qué no decir de mensajeros químicos como feromonas… En la mayoría de los casos, “algo neurológico” provoca un mensaje… que, a su vez, origina en el receptor, también, cambios neurológicos. ¡La leche! es algo así como una especie de “macro-sinapsis”; pero no entre nuestras propias neuronas, sino entre las de distintos individuos… (Por ejemplo, sólo por ponerte a pensar en lo que hace o piensa otro, te produce en ti mismo los mismos efectos neurológicos que si te estuviera pasando a ti mismo… Aquí algo se va empezando a saber con lo de las “neuronas espejo”, recientemente descubiertas)

    Es uno de los campos más fascinantes que (no)conozco: leer en los demás detalles propios o íntimos que, ni por asomo, el emisor pretendía descubrir… y cuya manifestación está desvelando, sin saberlo… Y viceversa, por supuesto. ¡¡¡Qué desnudez más tremenda!!!

    Los animales, efectivamente, guardan aún intactos los protocolos de comunicación no verbal (obviemos que los cantos de un pájaro o los ladridos de un perro fueran comunicación “verbal”…) más ancestrales: ni pueden evitar que se les erice sus lomos (perros y gatos, por ejemplo), cuando se mosquean, ni lo pretenderían nunca: de éso es, precisamente, de lo que se trata: avisar al otro de que se ande con ojo… Es una auténtica “Cultura Evolutiva” la que está liada “ahí fuera”: es comunicación; es universal (todas las especies y entre sí y entre todas); funciona; es necesaria… Sin palabras. Por supuesto.

  6. El Pirata Roberts dijo:

    ¿De dónde sacas esas historias tan ilustrativas? La historia del conocimiento humano es fascinante, y si no se rescata, parece que fué un proceso fácil, cuando ha sido complicado y todas estas historias nos permiten comprobarlo.

  7. Kapurtala dijo:

    Quizás es caballo sí sabía pero se cansó de ser un “mono” de feria, jeje!

    Como siempre, genial!

    Saludos!

  8. pau dijo:

    Podríamos hablar del caballo Hans como la proeza de un animal que de tan sensible que era aprendió a patear las veces que un hombre deseaba sin que este se diera cuenta.
    El conductismo no una exclusividad de los animales y las máquinas. Hans nos demuestra lo sensibles que somos a cualquier reacción predeterminada, como también a lo que sin darnos cuenta se espera de nosotros.
    Pienso que este fenómeno descubre que la mirada, sudoración, ansiedad… y voluntad del que tenemos enfrente puede llevarnos a pensar y actuar de manera casi mecánica.

  9. Koldo dijo:

    Reportaje del National Geographic de esta noche: “inteligencia de los perros”. Se demuestra (a través de varios experimentos) que los perros siempre se fijan en la cara de las personas. Pero que, para mayor información, lo hacen -en concreto- EN LOS OJOS…

    Decían que era fruto de la evolución común de ambas especies (el H-Sapiens y el perro-lobo) a lo largo de miles de años, condicionado a la selección generación tras generación.

    Por eso nos resultan tan “inteligentes”: resulta que -ellos también- tienen empatía. Vamos, que la empatía no resulta en absoluto exclusiva en humanos… (salvo psicópatas, claro).

  10. Tana dijo:

    H@la,
    El último comentario me ha hecho recordar que siempre me decían que no mirase a los ojos a los perros, o a los gatos, que eran los animales más próximos que me podía encontrar (las serpientes ni me las nombraban, pero me fascinaba que en cuentos o pelìculas un humano pudiese dirigirlas, y qué decir de l@s domador@s).
    Estaba claro que quien me lo decía sabía que les iba a transmitir mi miedo a través de ellos.
    Y tanto me asustaba cuando algún animal cercano estaba revoltoso o se quedaba quieto mirando en mi direccción que tuve que aprender a hacerlo. A no acercarme y mirar y moverme con indiferencia hacia otro lado, porque no siempre había alguien al lado a quien agarrarme y tras quien esconderme.
    Claro que también con esa actitud debí perderme los juegos que me dedicasen los animalitos.
    Hasta que me regalaron un perro. Empecé a aprender a distinguir y a quererle, entenderle y admirarle.
    Intentaré rescatar ese aprendizaje para mis relaciones con l@s human@s.
    Siempre más vale tarde que nunca.
    Y por cierto maestro Muiño, estoy segura que no sólo adivin@s, curander@s etc., son l@s que captan esa transparencia, pero puede que ést@s se aprovechen de la situación de ignorancia que atraviesa el de enfrente. Será cosa de ponernos a mirarles a ell@s para descubrir sus más íntimos deseos. Seguramente pasaríamos un buen rato cuando viésemos la cara que ponían cuando les hiciésemos un buen corte de mangas……
    Y en cuanto a los experimentos con los equinos y ponerles anteojeras, o equivocarles en su desarrollo de la respuesta; es lo mismo que si el estudiante tiene que hacer el examen a oscuras y con preguntas trampa. O se lo sabe muy bien y no le afectan las putaditas del examinador o tod@s mermamos mucho nuestro rendimiento si nos van poniendo trabas.
    Saludos y besos verbales y neuronales,

  11. merce dijo:

    Hola:
    Siempre he creído que la sensibilidad de los animales y la de los niños es muy similar, muy lejos de la que tenemos los que estamos dominados por el pensamiento racional, que es lo que supone socializarse y hacerse adulto.
    Lo no verbal, lo gestual, va más asociado a lo emocional, lo primitivo. Los niños saben mucho de eso y es ahí donde aprenden cómo hacer para conseguir lo que quieren de los adultos, los animales también.

    Esa sensibilidad ante lo no verbal, cuando empezamos a trabajarla y recuperarla como adultos, nos ayuda a establecer un nivel diferente de comunicación donde las incoherencias -entre lo verbal y lo no verbal- nos ayudan a descubrir manipulaciones, mentiras, farsas, etc. En otraa ocasiones, la percepción de lo no verbal nos ayuda a empatizar con personas que en ese momento determinado son incapaces de expresar con palabras lo que sienten.

    Creo que nos pasamos el tiempo escuchando pensamientos y pensando en lo que vamos a decir al respecto. El nivel de comunicación no verbal, queda muy ignorado. Nos perdemos tanto mucha información que el otro nos está dando y, al mismo tiempo, ignoramos mucha de la que damos nosotros.

    Muy bonitas las fotografías

    Besos

  12. nadha dijo:

    Lo de Hans, la primera vez que oí hablar de él… me tocó hondo. Pero lo de este fotógrafo me ha dado de pleno. Muchas gracias Luis Muiño, no lo conocía.

  13. la dama excéptica dijo:

    Un ejemplo de empatía animal. Mi perra X se peleo con mi perra Y. La pequeña Z, cachorra aún, colaboró con la paliza que le dio X a Y.
    Las dos primeras son hembras alfa que no pueden estar juntas. Pero cuando curaba a Y, la peor parada, Z no paraba de lamerla, mirarme como la curaba y estar a su lado.
    Y el pequeño macho mestizo G, que no había visto la pelea, se pasó dos o tres días junto a Y. La miraba, la olía, le lamía las heridas… Dormía pegado a ella, pero sobre todo, la miraba.

    Ese mismo mestizo sabe de mis recaidas. Ni uno sólo de mis estados de ánimo se le escapa. Los detecta y actúa en consecuencia.
    Los demás perros, más o menos, intuyen algo, pero la sensación de que “conecta” con mis estados de ánimo sólo la veo claramente en él, en G.

    Quien convive con aimales, perros o gatos y tiene más de tres, debe saber de que hablo.
    Sucede como con las personas: unas son capaces de leer hasta el aleteo de una pestaña y otros no ven ni la más expresiva muestra de asco que les hagas…

    Leer al otro es todo un arte. Que yo no tengo. Pero me han leído un par de personas y me han dado miedo. Saber tanto del otro sólo por la posición de tus manos, el giro de los ojos, una respiración más o menos entrecortada… la posición de la espalda o el brillo de los ojos… Me sentí desnuda e indefensa. Y es una sensación muy desagradable.
    Que de comunicaciones hay mucho que aprender es cierto. Y de la intercomunicación entre seres de distinta especia más.
    Creo recordar una frase, más o menos divertida y sabia:
    A mi perro sólo le falta hablar, pero más vale que no lo haga o dejaría de ser mi perro…
    Un buen día a todos (incluidas vuestras mal llamadas “mascotas”)

  14. Koldo dijo:

    …Totalmente de acuerdo, “la dama…”; totalmente de acuerdo. También en el refrán.

  15. nadha dijo:

    ¡Quien conviva con animales, más de dos o tres! Yo he llegado a tener creo que hasta siete gatos y una pastora alemana. Creo que tenía unas profundas carencias emocionales en ese momento. Los animales dependen de uno e imagino que me gustaba ser dependiente y tener quien dependiera de mí. Y luego inventarme una vida con ellos. Y no es que lo crea… es que lo sé todo sobre eso por experiencia. Puedo seguir mi proceso. Y sí, me sentía bastante desnuda… porque era muy evidente para cualquiera… Eso mismo ya bastaba para hacerme quedar en evidencia. Mi refugio de cariño animal… ahora sólo tengo una gata, no la exhibo, la adoro porque la adoré pero si se muere no pasa nada. Ley de vida. Eso sí, engancharme con otra como me enganché hace 15 años con ella… no volverá a suceder con nigún bicho viviente que no sea de la especie humana y eso ya va a ser también bastante difícil.

  16. Lem dijo:

    Me gusta el comentario de kapurtala. Me imagino a hans pensando “les estoy demostrando que puedo comunicarme con ellos, y aquí viene este tío a ponerme capuchones y a pretender que me ignora. Son caso perdido estos bípedos”
    O los periódicos: Científico demuestra que el caballo hans no hace sumas: copia el resultado porque lee la mente. Un fraude.

  17. Alberto Q. dijo:

    En mi opinión la comunicación no verbal es muy importante en todos los ámbitos de la vida pero no todos los seres humanos son capaces de percibirla del mismo modo. En la facultad de Ciencias de La Información se estudia en varias asignaturas y recuerdo que se hacía hincapié en el tema a menudo.

    Saludos!

  18. Eloísa dijo:

    Sería por esa época, primera mitad del siglo XX, cuando unos titiriteros llegaron a mi pueblo. Como no había tele todos los vecinos acudieron a la función.

    Uno de sus números consistía en que un caballo adiestrado asombraba a los presentes contestando a las preguntas del domador. El caballo tenía también que elegir ,de entre las presentes, a la espectadora más guapa. El caballo, sin duda haciendo alarde de buen gusto, eligió a mi bisabuela. Era una mujer, además, con mucho carácter; no sé si esto lo percibiría el caballo. O el domador.

    Ella se murió con noventa y tantos años, yo llegué a conocerla, la recuerdo muy alta y muy espigada, a pesar de su edad no parecía una anciana.

    Fue partera “a lo natural”, acudía a los partos primero a observar, a ver cómo iba aquello, sin estudios, desde cero. Así aprendió sobre ese tema que tanto le interesaba. También fue dueña de su hacienda en un pueblo de la España más profunda.

  19. TEJEDORA DE NUBES dijo:

    “¿Quien no prefiere que la felicidad le haga mas tonto que el daño mas listo?” Salvador Dali

    A menudo el ser humano disfraza sus palabras, unas veces por miedo e impotencia, otras por parecer mas de lo que es y otras las transforma en ira , pero en realidad son palabras tristes…

    El alma no admite disfraz, y hay personas que como muchos animales, tienen la habilidad de captar la esencia de las almas , o quiza solo sea cuestion de querer ver o” saber mirar”…

  20. Tana dijo:

    H@la,
    A ver, al meollo de la cuestión que voy teniendo urgente de necesidad de saber: ¿cuándo se va a publicar la relación de esos muchos métodos para ser más list@s?
    Gracias, quedo pendiente de ello.

  21. el rayo verde dijo:

    No conocía a este fotógrafo, Avedon.
    Yo os recomiendo Gregory Colbert (Muiño, puede q hayas hecho ref. ya, no lo sé), se percibe intensamente en sus fotografías ese tipo de comunicaciç´n tan cercana a los animales.

  22. nOm dijo:

    Que la cara, o los ojos, son el espejo del alma, ya lo sabemos. O deberíamos saberlo…

    Cuantas veces con sólo ver los andares de las personas sabemos si le duele algo, si son tímidos o inseguros si se comen las uñas… no está mal descubrir a las personas por los gestos o la llamada comunicación verbal. Y que hay de la incomodidad que sentimos cuando uno se acerca a nosotros demasiado, entrando en nuestro llamado “espacio personal”.

    A mí me parece algo muy interesante conocer a las personas por los gestos, ayuda a discernir muchas cosas. Sobre todo las mentiras y los engaños… Aunque como dice el sr. Muiño, hay quienes las usan de mala manera, para estafar… una pena, pues no hay nada mejor que conocer a las personas, y si este conocimiento es enriquecido por ese mensaje no verbal, mayoría de las veces insconciente y hasta contradictorio en ocasiones.

    Eso sí, creo que, como el caballo, hay que tener mucha empatía para conseguirlo, y desde luego, y en mi humilde opinión, simple y llanamente, tener “inteligencia emocional”, cosa que, en estos tiempos, brilla por su ausencia, dado que generalmente nos miramos más al ombligo y un centímetro más allá… O sea, que inteligente es el caballo, y también quienes tienen la capacidad de interpretar las señales…

    Un saludo. nOm

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