MANTRA NÚMERO VEINTE:”TODOS ESTAMOS LOCOS”
Normandía, Francia, año 1647. En el convento de Louviers ejerce de capellán el padre Pierre David. Este sacerdote profesa la doctrina de los iluminados, según la cual una persona que ha adquirido conocimiento (ha sido “iluminada”) a través del Espíritu Santo no puede cometer pecado alguno.
Los practicantes, movidos por esa exención de culpa, adoran a Dios desnudos, siguiendo el ejemplo de Adán. Creen que cuando se llega a un estado de devoción interior o quietud, cualquier acto que se cometa, por perverso que parezca, es santo.
La doctrina se va adueñando del ámbito cerrado del convento. Las monjas, que recibían la comunión sin ropa y ayunaban, a veces, durante ocho o nueve días, empiezan a tener visiones en los momentos de descanso.
Así nos cuenta sor María del Santo Sacramento, novicia en este convento, una de estas ensoñaciones: “En una ocasión, el padre Picard pasó junto a mí y me puso una mano en el estómago, e inmediatamente me invadieron fantasías sumamente turbadoras. Cuando me acosté, a eso de las nueve de la noche, vi en tres ocasiones enormes chispas que caían del techo a la colcha. Me asusté mucho. Otro día se me posó un peso tremendo sobre los hombros y creí que iba a ahogarme. Me arrastré como pude hasta la celda de la madre superiora y noté que el peso se desprendía hasta el suelo produciendo un fuerte ruido. En ese mismo instante yo también caí y me hice daño, y me salió sangre por la nariz y por la boca…”

La historia de los curas y monjas de Louviers terminó con la condena a la hoguera de varias personas… ¿Serían tan extrañas las historias que tejían o, simplemente, fueron sacadas de contexto por las ideas que circulaban en el ambiente de la época?
En todo caso, la trágica historia de estos hombres y mujeres me lleva a pensar sobre un tema curiosamente poco estudiado: las ensoñaciones…
El ambiente de un convento, las tareas rutinarias y la necesidad de evadirse de su vida real llevaron a estas mujeres a un mundo en donde las ensoñaciones ocupaban un lugar demasiado importante en sus vidas.
He leído en diversas investigaciones que estas imágenes a medio camino entre lo racional y lo irracional tienen un doble papel. Por una parte, nos permiten soñar aquello que no nos atrevemos a realizar. Por eso la sexualidad, la transgresión del orden y el poder son temas tan frecuentes.
Por otra parte, las ensoñaciones nos ayudan a pensar. A lo largo del día, los seres humanos procesamos una abrumadora cantidad de información. Continuamente estamos elaborando los estímulos que nos llegan, pero, habitualmente, no somos conscientes de ello. Cuando nos sentamos a descansar o realizamos una tarea aburrida, todo este material sin elaborar aflora a la mente, y esto sería una ensoñación: pensamiento no terminado. La emergencia de este material es como una señal de urgencia que nos obliga a meternos en nosotros mismos y elaborar aquello que hemos dejado a medias.

Sé, por experiencia, que todos seríamos tomados por locos si se pudieran escuchar todos nuestros pensamientos. Por suerte, esto casi nunca ocurre y, habitualmente, tenemos tiempo para elaborarlos antes de que los demás los conozcan.
Lo contrario podría ser peligroso.
En Louviers, las personas que dejaron escapar ese pensamiento sin construir acabaron en la hoguera.
5 de Mayo, 2008 - 9:02 pm
Las ilustraciones son fotografías de Desirée Dolron, una de esas artistas que ha conseguido captar la luz de los sueños…
Y ya que estoy en eso de “Yohevenidoaquíahablardemilibro”, os cuento que el libro en el que más hablo de estos temas (“Perder el miedo al miedo”) acaba de salir en Círculo de Lectores. Es una edición diferente a la de Espasa, pero el contenido es el mismo: una incitación a divertirse viajando en dirección de nuestros temores…
5 de Mayo, 2008 - 9:28 pm
¿Son fotografías? Son hermosísimas, muchas gracias.
La imaginación, las ensoñaciones… la mitad de nuestra vida…
Como leí una vez: lo único que vivimos los seres humanos que tenga sincera importancia son nuestros secretos… y dónde, sino en el fondo de nuestros pensamientos, estamos realmente en toda nuestra dimensión…
5 de Mayo, 2008 - 9:39 pm
Creo que también jugaba un papel importante en esas ensoñaciones las consecuencias del ayuno: la falta de alimentos también hace pensar en cosas tan atrayentes como un buen plato de comida…. y otras cosas más.
Por cierto que las fotos son muy oníricas, muy acordes con lo que platea el autor.
Un saludo.
6 de Mayo, 2008 - 12:39 am
Como dice “nOm”, el ayuno prolongado puede ayudar a provocar ciertos “efectos colaterales”…
Como ya dije en otra ocasión similar anterior que nos propuso Muiño… Yo es que, sólo al empezar a leer este último texto suyo… el convento (cerrado y habitado por los dos sexos), el ayuno y, sobre todo (aquí es adonde quería llegar, como verdadera “prueba del algodón”)… ¡¡en pelotas!!
Pues eso: que lo veía venir… que no podía acabar de otro modo que ¡con la hoguera! (¡qué más “purificador”…).
Dentro de los “clásicos” empresariales de “management” para diagnósticos y resolución de problemas, existe uno llamado “brain storm” (tormenta de ideas) que consiste, precisamente, en eso: se comienza exponiendo cada cual cualquier cosa que se le ocurra sobre ese tema; a ser posible, sin ningún tipo de “filtro” previo, casi “sin pensar” y sin temor a decir tonterías o a hacer el ridículo: cuantos más y más se participe, mucho mejor. Y es que, “casualmente”, está demostrado que las grandes ideas -muchas veces- surgen de “pequeños detalles” o de “enfoques -a priori- equivocados”, que se descartan -de inicio- precisamente por eso: porque los “censuramos” por iniciativa propia o porque pensamos que vamos contra-corriente y provocaremos la chanza generalizada… Os aseguro que (si no lo hubiérais ya probado) funciona.
El problema de decir lo que se “piensa” (o, sin llegar a tener la “consistencia” del verdadero pensamiento racional, se intuye o se siente…) es ponerse en evidencia ante la mala leche del prójimo… que suele tenerla: cualquier cosa que digas o hagas -obviamente- va a ser usado en tu contra… más pronto que tarde, además… Y si, también, de algún modo, ese “prójimo” es cualquiera de los Poderes Fácticos que se pudieran dar por aludidos (”amenazados” en su legitimidad, que sería lo peor de lo peor…) y por grupos o con “peligro” de extenderse (cual “cáncer maligno”)… ¡Pa qué más…! El exterminio (cual simples cucarachas) es sólo cuestión de tiempo…
Esa es la diferencia: a quién le hablamos. Lo que distingue la amistad que, al menos a mí, más me satisface es -precisamente- eso: podernos dejar llevar por todo lo que se nos pase por la mente, “razonable” -o no-, lúdico, sensitivo, sentimental… ¡yo que sé!… Y hacerlo agusto, sin el “dolor” del filtro previo, sin pensar más que en qué estará pensando el otro de ese mismo “estilo”: hasta qué punto le “sorprendo” o hasta qué punto me sorprenderá él a mí… Es uno de los mayores gozos que conozco (debo ser rarito… ¡qué le vamos a hacer!)
Una cosa son los múltiples acontecimientos y datos que se nos pasan apretada y apresuradamente a lo largo de un día de los habituales… con lo que nuestro cerebro, luego, a posteriori, a su propio aire autónomo, “digiere” y nos “regurgita” en forma de hechos o ideas que pudieran ser importantes para nosotros y que hemos pasado por alto.
Y otra muy distinta, creo yo, la de darnos permiso para pensar y dejarnos llevar -solos o en compañía- por esos pensamientos o deseos más íntimos que, de algún modo, están siempre ahí, deseando salir… Aquí ya estarían los juegos de fuerzas y equilibrios de los que -todos nosotros; todos los días; a todas horas- echamos mano (con mayor o menor acierto; con mayor o menor sensación de frustración o castración…) a fin de optar por lo mejor para nuestro equilibrio emocional DENTRO del equilibrio social… que, no lo olvidemos, a la larga, casi siempre, es tan importante (aunque de joven no lo tengamos tan en cuenta) como el íntimo emocional…
Yo siempre pensé que todo este tipo de actitudes colectivas que pretenden quedarse en un “convento”, que no tienen vocación general o universal sino -simplemente- local o propio… pienso, digo, que es un tipo más de “suicidio colectivo”, de autodestrucción más o menos consciente o buscada… Siempre tienen que darse un mínimo de “condiciones objetivas” para que este tipo de “historias” tengan algún viso de sobrevivencia… Y, en estos casos, obviamente, ninguna: se ve venir, como decía.
Hay que reconocer que Dios, y el Espíritu Santo como en este caso, siempre han dado mucho juego: tanto para amar como para cortar cabezas; para disfrutar del sexo… como para que te den x c__o; para purificarse como para que te purifiquen… ¡Qué gran invento! ¡Qué buen comodín!
6 de Mayo, 2008 - 1:00 am
Actualmente, existe un término de lo más “políticamente correcto”: SOS-TE-NI-BLE. Empezó con lo ecológico y ahora ya se usa en casi todo.
En esto también: si no resulta “sostenible”, siempre estará abocado al fracaso y a la desaparición (igual, igual que las especies).
Hay planteamientos que nacen no-sostenibles. Y se destruyen solos o los destruyen otros. Otros sí lo serían; pero también se los cargan (unos mismos u otros ajenos). En cualquier caso, si no se da la sostenibilidad, nacen cojos. Muchas veces se produce algo parecido al famoso “Mito del Eterno Retorno”: algo idéntico a lo surgido con anterioridad y que desapareció (porque resultó sostenible y luego dejó de serlo) puede volver a resurgir; incluso cuando anteriormente no resultó sostenible en inicio; o viceversa. La Historia de las Ideas surgen, triunfan o fracasan y mueren… y vuelven a repetirse aun sin conciencia de que no son más que espontáneas y “lógicas” reiteraciones… El ser humano es muy complejo; pero, al mismo tiempo, muy simple. Es algo que da que pensar…
6 de Mayo, 2008 - 1:01 am
Norma Cohn escribio un hermoso y impactante libro sobre las interpretaciones libres de la religión a lo largo de la edad media , es todo un tratado sobre todas estas experiencias fuera del orden y la norma…. su titulo “en pos del milenio”
curiosamente de estas experiencias y busquedas surgierón en ocasiones nuevas conciencias del individuo y formas de estar en el mundo, como era el caso de los y las beggards,no deja de llamar la atención una visión no etica ni moral de la divinidad,esa no responsabilidad de los actos personales
unos cien años antes de este suceso que se narra, los socinianos comenzarón a cuestionar la existencia de un dios fuerón la primeras semillas del ateismo, los caminos que llevan a la obvidad del “presente” actual son muchos y variados y todos valiosos
Hoy en dia ese tipo de experiencias serian sometidas a la mirada medica para valorar su “normalidad”.
quisiera añadir una critica ,no deja de ser curioso contemplar como se dictaminan nuevas “adicciones” a tratar, varias al año …cuando ningún medico sale a la palestra a criticar las incitaciones al juego, al alcohol o a la violencia. me parece hipocresía tratar a la persona y no a la sociedad, y aun más lejos al sistema capitalista que se basa en la crueldad y la codicia, enfermedades todavia no “descubiertas” y de las que se desconoce la patología???
para maestro de ensoñaciones y su valor germinal y feliz, no dejar de leer al amable y tranquilo sabio Gaston Bachelard ese gran fenomenologo frances
un cordial saludo
6 de Mayo, 2008 - 9:24 am
Entiendo como ensoñación la primera parte: sentir experiencias que deseas, fuera de la realidad; O mascullar problemas que no deseas, pero que te absorben.
Y entiendo como sueño la segunda: acabar y reorganizar ideas que han pasado por tu cabeza.
No tengo la sensación de tener “pensamientos raros” estando consciente. Sí, recién acabado un sueño.
Claro que nunca sabremos si mis ensoñaciones son normales.
Fascinante el tema de los sueños.
Y esas fotografías también.
6 de Mayo, 2008 - 1:02 pm
Es mortalmente erótico, eso de recibir la comunión sin ropa. Y yo hasta me imagino de quién.
No conocía las imágenes. Bellísimas.
6 de Mayo, 2008 - 6:05 pm
Hace un rato un antiguo y querido amigo me ha invitado a pasar unos días en su casa, un pequeño castillo en el sur de Francia. Quiere que revivamos la historia de los cátaros con un grupo de ellos, me quiere enseñar los caminos y entresijos de Jesucristo y María Magdalena, vamos… siguiendo el Código da Vinci.
De muy joven mi amigo se introdujo en la droga, no la ha abandonado del todo, como tampoco la alimentación alternativa -está como un palillo-, pero siempre había sido totalmente ateo.
Le he dicho que creía que los cátaros habían sido exterminados. Puedes imaginarte su respuesta… se han revivido en ellos.
La de ensoñaciones que hace la droga y el hambre…
Mi amigo ha perdido el sentido de la realidad.
¿Todos estamos locos?
No lo veo así.
7 de Mayo, 2008 - 12:29 am
Dices que nos tomarían por locos si pudieran leernos nuestros pensamientos o peor. Serían horribles, terroríficas cualquier comida o situación comprometida con familiares o con compañeros de trabajo, en el Metro o exasperante cruzar la Ciudad Universitaria.
saludos.
7 de Mayo, 2008 - 1:42 am
Ten cuidado con lo que piensas no vaya a convertirse en realidad, es lo que siempre se le oye decir a un viejo amigo mio.
Creo que lo realmente peligroso seria eso, que nuestros pensamientos se cumplieran, los buenos seria maravilloso, pero los malos hubieran acabado ya con el planeta.
Dicho esto, si todo el mundo supiera lo que pensamos pues eso que dejaríamos de estar locos.
7 de Mayo, 2008 - 11:09 pm
Distinguir entre realidad y ensoñación, si en estados normales de conciencia resulta en muchas ocasiones difícil, en estados alterados -como son las deprivaciones- es tremendamente complicado.
Los sentidos se trastocan, la coordinación, la sensación de presencia o ausencia, de ser o no ser…
Tanto los pensamientos como las ensoñaciones, ilusiones, aluciinaciones, son los hijos naturales de la mente que tienen tanto su motivo como su fin. Descontextualizarlos al juzgarlos, calificarlos de locos o cuerdos, suena a una tendencia obsesiva por controlar lo incontrolable.
Si realmente pudiera escuchar los pensamientos de todo el mundo y se pudieran escuchar los míos, creo que me volvería loca y saldría a la calle con tapones en los oidos. Sobretodo, teniendo en cuenta la cantdad de ruido mental que tenemos todos, o la gran mayoría.
Bellas imágenes
Saludos
7 de Mayo, 2008 - 11:13 pm
Enhorabuena una vez más por tu blog, creo que has logrado algo muy difícil y es darle una línea argumental, especializarte ( está claro que ya lo estás, me refiero a la orientación de tu blog ). Es muy difícil hacer lo que haces y hacer llegar estudios, conclusiones, psicología a la gente siempe con ejemplos, películas, rreflexiones,…. Enhorabuena ojalá yo encontrara esa línea, pero mi mente es algo dispersa
8 de Mayo, 2008 - 7:46 pm
Ya he puesto tus últimos libros en mis enlaces de portada, dirigiendo a su ficha de pedido en “La Casa del Libro”.
¿Por qué no los pones así tú también? Facilitarías la búsqueda a quienes te leemos.
Bueno, bueno, ya me callo otra temporada…
Un abrazo. Y gracias por encontrar tiempo para todo.
9 de Mayo, 2008 - 1:32 am
Estimad@s tod@s: en la parroquia de la Magdalena (Sevilla) podrán apreciar sobre sus coronillas imágenes de santos con la cabeza ardiendo. Allí sermonean a chicos y chicas, el día de su primera comunion, con pasajes bíblicos en que la tentación aparece en el desierto en forma de pan. En otros tiempos pasados se comia mucho pan negro, de centeno, que es un cereal poco exigente y se adapta bien a sitios humedos, y la harina con que se elaboraba podía contener mayor o menor cantidad de esclerocios de cornezuelo del centeno (claviceps purpurea), según lo lluvioso del año. Digamos que los conventos, con sus santasteresas alimentadas con chuscos de pan duro, eran un caldo de cultivo idoneo para las emergencias espirituales a base de ergometrina y ergotoxina, ambos precursores del LSD (QEPD tio Hoffmann).