SIN SENTIR
El éxito de ciertas series de televisión tiene que ver con la conexión que consiguen con preocupaciones latentes en la sociedad. ¿Es casualidad el hecho de que algunas de las series de culto se basen en la peculiar personalidad de los médicos y policÃas que las protagonizan?
El aislamiento social de Gil Grisson, el investigador protagonista de CSI Las Vegas, capaz de pasar dÃas enteros concentrado en bichos que comen muertos.
El individualismo salvaje del Doctor House, al que le interesan más las enfermedades que los pacientes.
La psicopatÃa del forense Dexter Morgan, que mata y carece de emociones pero que precisamente por eso puede encontrar a los asesinos.
Son solo algunos de los ejemplos…
¿Hay algo de raro en las personas que trabajamos con el dolor?
¿Es necesariamente peculiar la mente de una persona que convive continuamente con el sufrimiento en su vida laboral?

Por el éxito de este tipo de personajes, parece que el público en general tiende a hacerse estas preguntas.
El psiquiatra Simon Wessely, en un artÃculo publicado en el New England Journal of Medicine, trata de dar algunas respuestas.
Su investigación parte de un dato inquietante: prácticamente todos los involucrados en los últimos atentados terroristas producidos en el Reino Unido eran médicos. De hecho, una reunión que un jefe de Al Qaeda mantuvo meses antes para advertir de los atentados, acabó con una advertencia: “Aquellos que te curan te matarán“.
Para el doctor Wessely, hay tres motivos que pueden llevar a determinados médicos a formar parte de estos grupos terroristas. El primero tiene que ver con el poder: “Los doctores son con frecuencia inteligentes, dedicados, laboriosos, ambiciosos y con alto estatus, por lo que no deberÃa sorprender que ellos, junto con banqueros, abogados, ingenieros y profesores, alcancen posiciones de lÃderes en muchas organizaciones terroristas“, señala.
El segundo factor es el idealismo. El altruismo que lleva a los médicos a trabajar en campos de refugiados, guerras y áreas de desastres naturales, podrÃa conducirles a luchar contra las injusticias. Claro que para ello hay que cruzar una lÃnea ya que, como comenta este doctor, en el caso de un asesino terrorista “el deseo de cambiar el mundo para mejorarlo se hace eliminando cualquier consideración sobre las consecuencias que esas acciones van a tener sobre otras personas“. Y esto podrÃa relacionarse con el tercer factor.
El control de los sentimientos que llevan a cabo diariamente los galenos al tratar con el sufrimiento, ése que, por ejemplo caracteriza al Dr. House, puede hacer que estos profesionales participen en el terror y en asesinatos que requieren un distanciamiento emocional. Según este psiquiatra, ese autocontrol sentimental no es ni bueno ni malo. Puede resultar muy útil para la sociedad si se encauza bien. Y solo es dañino cuando encuentra un caldo de cultivo que lo lleva al crimen. Por eso, según Wesley, el hecho de que determinados médicos se hayan convertido en asesinos no es un fracaso de la medicina: es un fracaso de la sociedad.

De alguna manera, lo que éste estudio plantea es ¿no es mejor para la sociedad que aquellas personas que sienten menos emociones que los demás se acerquen al sufrimiento como cuidadores de las vÃctimas en vez de hacerlo como propiciadores del dolor?
Quizás ésa es la pregunta que se hacen, también, estas series.
4 de Marzo, 2008 - 10:29 pm
Las imágenes son de Rob Gonsalves. Ya he puesto algunas de él cuando solo sabÃa que utilizaba el pseudónimo de Antón Nikolov. Ahora tiene nombre para mà y ya no es un misterio, pero me sigue gustando su forma caleidoscópica y ambigua de ver el mundo.
Sobre esto del lado oscuro de los que trabajamos en esto, os recomiendo “Verdugo del amor�, un fascinante libro de Irvin D. Yalom. El viejo terapeuta lo cuenta casi todo…
Y recordad: podéis aprovechar los comentarios para darme caña. Yo no voy a contestar, que ya hablo bastante en artÃculos, radio y libros. Os cedo la palabra.
4 de Marzo, 2008 - 11:39 pm
hola Luis, hoy he asistido a tu conferencia y querÃa decirte que me parece muy interesante el enfoque que le das a la discapacidad. Me gusta cómo nos lo has contado..ya he buscado los poemas de Borges cuando se quedó ciego e información sobre Birger Sellin..
Bueno, nada más… Enhorabuena por tu trabajo..
5 de Marzo, 2008 - 12:18 am
Pues no tenÃa ni la más mÃnima idea, don Luis, de la relación entre la profesión médica y el terrorismo. Ni por asomo…
Creo que si el origen o la causa última de esta relación fuera, como nos decÃa, el dolor; su relación intensa y continua con él; el “blindaje” emocional que ello conllevarÃa… También deberÃan incluirse ustedes, psicólogos y psiquiatras… obviamente (digo yo…).
Entre otras, hasta ahora sólo sabÃa de la fuerte adicción a la nicotina -muy por encima de la media- de los médicos…
En cuanto a su pregunta final, con la que cierra su planteamiento… leyendo entre lÃneas… ¿nos pregunta si un psicópata serÃa mejor sanador que ejecutor…?
No pretendo dar caña… entre otras cosas porque este tema no me “coge las tripas”… Pero quiero entender que tratar a diario con el dolor ajeno no deberÃa llevar -exactamente- a un “distanciamiento emocional”… sino todo lo contrario: el conocimiento en profundidad, con auténtica profesionalidad, del dolor ajeno, de sus causas, de sus consecuencias, de su tratamiento, de su seguimiento, progresión, alivio o eliminación… a lo único que llevarÃa a una persona “normal” o “sana” (¡vaya usted a saber, señor Muiño, qué querrá decir eso…!) es a una mayor humanidad, en su más amplio y altruista aspecto, a una mayor comprensión del otro, a amar al enfermo a su cargo más y mejor que a cualquier otro ser humano sin sufrimientos…
Si hay médicos que colaboraron o iniciaron “experimentos” a base de torturas y sufrimientos inhumanos en tiempos nazis, antes también, durante y después; si hay médicos que gozan con el sufrimiento ajeno; que son inmunes o indiferentes… me resulta tan lógico y natural como los pederastas, cuando buscan la presa en asociaciones infantiles o juveniles; o los homosexuales (en los tiempos “oscuros” o “prohibidos”) en colegios o conventos; o muchos ejecutivos que progresan por su psicopatÃa en corporaciones de todo tipo…
En cierto modo (los psicólogos sabrán…), si asà fuera, no sólo podrÃa ser por el efecto llamada -como moscas a la miel- de este tipo de profesiones a gente ya “tocada” por este tipo de problemas psicológicos… Quizá también habrÃa un colectivo afectado por el estrés y la tensión de esta profesión… que, de algún modo, acabara “pagándolo” con la causa de sus angustias: los enfermos… y, por extensión, la Humanidad (?)…
Tener la vida de una persona en tus manos (literalmente) como ocurre con un cirujano… Ser consciente de ello de forma rutinaria y repetitiva… A mÃ, personalmente, me parece una de las profesiones más estresantes: ¿equivocarte en algo? ¿”matar” a alguien en un quirófano? ¿TendrÃa algo que ver ese Ãntimo dolor con la voluntad de infligir dolor y muerte ajenas en un acto de terrorismo masivo indiscriminado… por loor de alguna “causa”…?
Sigo sin verlo… Pero, como siempre, “doctores” (de medicina o de psicologÃa, por ejemplo) tiene la Ciencia…
Perdón por esta pregunta directa, don Luis: ¿cree que es usted más frÃo o distante o indiferente al dolor de sus pacientes tras tantos años de ejercicio de su profesión que antes de estudiar y aplicar su carrera y sus conocimientos en beneficiarles? (le ruego me disculpe el insulto, claro está…)
5 de Marzo, 2008 - 12:16 pm
Gil Grissom de CSI Las Vegas, no Miami. Es una matización. Es que CSI Miami es muy malo.
Estoy de acuerdo con Koldo.
Además creo que una de las cosas que más nos atraen de esos personajes es su infalibilidad (más que su aislamiento o borderÃa).
Un saludo.
5 de Marzo, 2008 - 2:29 pm
Corregido.
Zenkiu veri mach, Lem.
5 de Marzo, 2008 - 3:19 pm
Hablando con mis amigos de House siempre se nos plantea la misma pregunta que también se plantea en la serie
¿PreferirÃas que te tratara alguien que empatizara con tu dolor o alguien que te curara?
Yo creo que obviamente todos preferimos lo segundo.
Pero claro, muchos de mis amigos dicen que es una elección falsa, que se pueden conseguir las dos cosas renidas en la misma persona.
Yo no estoy de acuerdo. Yo creo que los profesionales que he conocido muy empáticos me han ayudado menos que otros que pensaban más y sentÃan menos. Creo que cuanto más frÃos en estos temas, mejor.
Por eso, respondiendo a la pregunta de Luis Muiño, yo creo que serÃa muy bueno que nuestra sociedad usara a todos los psicópatas como médicos, psicólogos o policÃas. SerÃan muy buenos.
5 de Marzo, 2008 - 6:00 pm
No sentir de una manera Ãntima el dolor de otro es no inventárselo (separatidad*). Sólo cuando algo nos duele a nosotros nos duele. Pero saber que nos duele, que somos vulnerables es lo que nos protege, lo que no nos ”aÃsla”. No es un lado oscuro. Es un lado luminoso. Fingir si es un lado oscuro. Fingir lo que ni se siente ni se puede sentir. Comprender es un acto Ãntimo mejor que el dolor de otro nos conduzca. No nos ciega ni nos empaña como a él. Pero sabemos que existe y no queremos que en el mundo exista el dolor. Yo creo que en el fondo, a la mayorÃa de nosotros, nos inspira ese deseo: que el Mundo sea un lugar mejor, más humano, más solidario. Y cuando nos alegramos mucho esa alegrÃa es con lo que tiene que ver: con la Conexión con el Otro y con la Naturaleza.
” El hombre está dotado de razón, es vida consciente de sà misma; tiene conciencia de sà mismo, de sus semejantes, de su pasado y de las posibilidades de su futuro. Esa conciencia de sà mismo como una entidad separada, la conciencia de su breve lapso de vida, del hecho de que nace sin que intervenga su voluntad y ha de morir contra su voluntad, de que morirá antes que los que ama, o éstos antes que él, la conciencia de su soledad y su «separatidad» *, de su desvalidez frente a las fuerzas de la naturaleza y de la sociedad, todo ello hace de su existencia separada y desunida una insoportable prisión. Se volverÃa loco si no pudiera liberarse de su prisión y extender la mano para unirse en una u otra forma con los demás hombres, con el mundo exterior.”
- ERICH FROMM -
Me ha gustado este artÃculo. Gracias por escribirlo. Y un saludo.
5 de Marzo, 2008 - 6:10 pm
No es un intento de contestar a la pregunta que le plantea Koldo al señor Muiño. Pero yo dirÃa que un conocedor de la Mentira… siempre es más insensible a todo lo que pueda no ser efectivo. Naces en la inocencia. Pero pronto aprendes a manipular. Algunos lo hacen eficazmente consigo mismos primero, y segundo con los demás. El médico tiene que ofrecer confianza, no amistad. No le pagamos para que nos cuente sus problemas. Le pagamos para que nos ayude a resolver. Es una relación mercantilista. Y él lo acaba sintiendo asÃ. Está harto de escuchar siempre lo mismo y de no ver personas alegres que le hacen sentir más alegre, que le hacen celebrar la Vida. La coraza estoy segura de que llega con el tiempo. Quizás sea una costra. Por debajo el médico, el terapeuta es un ser humano. Sólo que sabe más de la enfermedad y establece de continuo una relación con la Muerte. Ese nihilismo es lo que le curte. Aunque depende un poco de cada cual… un tÃo abierto siempre será un tÃo abierto. Un tÃo pésimo siempre será un tÃo pésimo… independientemente de a qué se dediquen en la vida.
5 de Marzo, 2008 - 7:41 pm
[...] ‘De alguna manera, lo que éste estudio plantea es ¿no es mejor para la sociedad que aquellas personas que sienten menos emociones que los demás se acerquen al sufrimiento como cuidadores de las vÃctimas en vez de hacerlo como propiciadores del dolor?’ [...]
5 de Marzo, 2008 - 9:52 pm
Por cierto…
…Llevando a sus últimas consecuencias (al “absurdo”, sÃ, para qué pretender engañaros…) esta lógica del “frÃo”, “aséptico”, “psicópatas”, en suma… como paradigma del mejor médico del mundo mundial…
…¡Va a ser que no! De verdad… Pensad un poco: ¿decir algo asà no equivaldrÃa a pensar que siempre serÃa mucho mejor una máquina (¡qué mejor paradigma!: avanzadÃsima, eso sÃ… del copón bendito, de esas que están por llegar; pero casi ahà mismo, que ya empezamos a tocar con la punta de los dedos… esas programadas con muchÃsimos gigas de memoria y por los mejores profesionales… que darÃan -por ejemplo- diagnósticos “objetivos”… en viajes espaciales futuros… o en lugares sin posibilidades de médico o comunicación exterior) que la posibilidad de error humano…?
A mà no acaba de quitárseme de la cabeza el famoso efecto placebo… con los falsos medicamentos, con los curanderos, con la fe religiosa… o en la de un médico en concreto… Que sÃ, que sÃ… Que eso es lo que buscamos la mayorÃa: tener fe en alguien que nos escuche, que nos dé un poco cariño y que nos mande cosas que nos hagan sentir mejor o nos quiten los dolores (aquÃ, se incluirÃan psicólogos también…).
En casos graves, lógicamente, lo importante es la eficacia… aunque sean (algunos, realmente lo son) auténticos h___s de p___… pues exactamente igual que en tantos otros casos y profesiones y situaciones de nuestras vidas…
A mà me dan mucho miedo esos “grandes profesionales” (de la medicina y de cualquier otra cosa…) que, en gran medida (por eso, precisamente, son “grandes profesionales”…) basan sus decisiones y sus diagnósticos más en lo pausible (objetivamente, “irreprochable”…) que en “su” auténtica opinión (se dirÃa que, en realidad, huyen como de la peste, precisamente de eso: de opinar nada…); más en lo “polÃticamente correcto” o la “versión u opinión última mayoritaria” (sólo por eso: por serlo ahora) que en la suya propia… aun a costa -y a sabiendas- de correr el riesgo de equivocarse. No se atreven a seguir su propio criterio o camino… sólo “aplican” “asépticamente” argumentos irreprochables por cualquier “tribunal”… y, obviamente, nunca se “equivocan”: no son ellos, es la “profesión” la que dictamina…
…Seguramente, soy yo el equivocado y, en realidad, ésa -precisamente- deberÃa ser la actitud del auténticamente buen profesional… aunque confieso que no acabo de pasar por ese “aro” y -en mi profesión- prefiero seguir siendo “yo”, con todos los defectos y errores (que, por cierto, ni oculto ni hago nada por disimular…): prefiero que se entienda mi diagnóstico como “mÃo”… jamás pretendo “convencer” -y asà me gusta dejarlo muy claro- ni ser vocero de ninguna “verdad”…
En fin, no sé si me estoy explicando bien… o sólo acabo como siempre: divagando…
5 de Marzo, 2008 - 11:34 pm
Pues a mà me encantarÃa ser como estas personas. Que en su trabajo ven todo tipo de dolor y miseria humana, pero, cuando salen del hospital se olvidan de todo y duermen la mar de tranquilos. Yo que soy una persona “normal” cada vez que tengo un problema en el trabajo o con alguien, me llevo el problema a casa me acompaña en el sueño y soy incapaz de desconectar de él. Envidio a esa gente que las emociones no paralizan su inteligencia ni su vida diaria….
6 de Marzo, 2008 - 12:58 am
Siempre me pasa lo mismo: como no veo la tele no sé de qué hablan.
Bueno, es broma.
Cierto es que no veo las series, sólo algunas pelÃculas, pero este artÃculo me ha parecido muy interesante.
Creo que los terroristas son inteligentes, sean médicos (no conocÃa el dato) o profesen cualquier otra actividad. Han de serlo para llevar a cabo tareas que requieren grandes conocimientos y mucha psicologÃa.
Los médicos no creo que por el hecho de serlo sean mejores personas que los demás…
6 de Marzo, 2008 - 10:55 am
¿Es que alguien cree que el profesional que tenemos delante puede realmente sentir nuestro sufrimiento?
Yo creo que es imposible. Si lleva años haciendo lo que hace-y a mi gusta que los lleve-es imposible que siga sintiendo el dolor de todos sus pacientes.
¿No os parece que es mejor que deje de disimular que se solidariza con nuestro dolor y se ponga a trabajar para ayudarnos?
6 de Marzo, 2008 - 1:56 pm
Dos objecciones:
La primera para koldo (vaya, una de cal y otra de arena). No hay que tener miedo a las máquinas ni a la tecnologÃa. Se utilizan para ser fiables. Los programas, por muy avanzados que sean, no dejan de ser el esfuerzo y conocimiento de muchas personas. Si esas personas están capacitadas, el programa será bueno. Si no, no, claro. Por lo tanto, un robodoctor también podrÃa tener capacidad de arriesgarse, o de “recomendar” trato humano, si sus progamardores asà lo preveyeran.
La segunda es que en mi opinión la empatÃa poco tiene que ver con la inteligencia. Creo que un médico puede ser muy bueno y sufrir angustia por su trabajo, o inmunizarse, o darle igual en absoluto. Y ser muy malo y lo mismo.
Aunque en mi opinión personal, mi experiencia me ha hecho ver que la prepotencia no es un buen aliado del conocimiento. Creo que hay gente que se siente humillada si tiene que exponer su ignorancia y pierden muchas oportunidades de aprender.
Y ya para acabar, prefiero que mi médico sea una angustiada buena persona que no Hannibal Lecter. El último puede que sea mejor, pero lo mismo decide comerse mis riñoncitos al jerez por ser tan brasas.
6 de Marzo, 2008 - 7:51 pm
Si se admiten preferencias, yo a diferencia de algunos de vosotros, elijo al profesional sanitario que empatiza con el paciente y muestra algún sentimiento. Estoy totalmente en contra de los “Hannibal Lecter”, que si bien pueden ser buenisimos profesionales no hay quién se fie de ellos, me estresan. Alguien menciona la prepotencia como desventaja para el aprendizaje, pues yo opino eso mismo.
Para mi la respuesta a la pregunta que plantea Luis, es complicada puesto que esas personas “insensibles” mejor que estén de parte de la humanidad que no encontra. Si pero como médicos de familia, psicologos, tal, mejor no. No me fiarÃa de ellos.
7 de Marzo, 2008 - 3:10 am
¿Si los terroristas fumaran más, los médicos matarian menos? …o… como es eso que no me he enterado muy bien aun …
Ser médico te puede llevar a matar y ser terrorista a curar, joer, me estoy liando aun más.
No, no creo que sea determinante lo peculiar de la mente de un médico para que este cruce, con mayor facilidad, ciertas lineas. ¿ Alguien, como el Dr. Wessely, ha observado la singularidad de la mente de un taxista? Creo que cualquier profesional que destaque sobresalientemente en su profesión tiende a ser un poco más introspectivo, lógico por otro lado, estas personas dedican la mayor parte del tiempo a su profesión, descuidando asà otras parcelas de la vida, dicho de otro modo, Grisson es un fantástico entomólogo, pero, un pésimo amante.(en la serie, quiero decir)
elarranllador@hotmail.com
7 de Marzo, 2008 - 7:17 pm
Yo creo que hay mucho psicopatilla suelto. Y cuando alcanzan puestos de poder ya la hemos cagado.
Y encima soy tan gilipollas que cuando me encuentro uno de esos intento morir matando en lugar de desaparecer de su vista. Asà me va…
7 de Marzo, 2008 - 7:52 pm
Las empresas están llenas de “personajes” insensibles, distanciados emocionalmente de todo ser vivo. Si nos ponemos a analizar la singularidad de la mente de cada profesional, da igual la profesión en la que pensemos, todos conoceremos a alguién un poco psicopata, capaz de todo por conseguir sus metas profesionales y que aparentemente “ni siente ni padece”. ¿Es bueno que estén ahÃ, dandolo todo?, para su empresa sÃ, seguramente sà y mejor que les mantengan su trabajo durante muchos años, si les despiden no se que pasarÃa……tal vez sea ese caldo de cultivo que necesitan para pasar “al lado oscuro”….
Por otro lado el ser “lider” es algo como muy de moda que se va propagando a todas las facetas de la vida de cualquier persona, no es raro que el que no consiga liderar en un terreno, lo intente en otro, aunque no sea eticamente correcto.
7 de Marzo, 2008 - 7:59 pm
UB, por experiencia mejor morir de muerte natural, que vivir en manos de un “superman/superwoman” de la empresa moderna. La pena es que no siempre se puede elegir.
8 de Marzo, 2008 - 2:48 pm
«Â¿Hay algo de raro en las personas que trabajamos con el dolor?»
Humm… Es curioso que cada vez que hablas del dolor recuerdes en tu apostilla a los lectores que te den “caña”. ¿Un cierto sentimiento de masoquismo? ¿O tal vez una cierta necesidad de expiar una pena? ¿O sólo un cierto sentimiento de compensación?
El psicoanalista psicoanalizado, jajaja.
8 de Marzo, 2008 - 11:35 pm
Asà deberÃa de ser; pero el que se mantiene alejado de los sentimientos, no tiene interés en la ayuda al otro, precisamente por eso, por su frialdad.
Un beso.
http://webs.ono.com/nemesiorubio/newbodegones/index.htm
9 de Marzo, 2008 - 12:21 pm
¡Hola, “Lem”!
No me referÃa a un “robodoctor” para la ayuda o apoyo a un profesional de la medicina (que, efectivamente, pudiera recomendar trato humano, como decÃas, por ejemplo)… sino a que, llevado el argumento de “SIN SENTIR” (que nos proponÃa para debate Muiño), nada mejor que un “robodoctor”; por supuesto (obviando fuera “perfecto”), para un paciente, que un paciente optara por elegir al “robodoctor” antes que al doctor de carne y hueso.
Seguro que alguno preferirÃa la máquina, no me cabe la menor duda. Al igual que otros, a pesar de que garantizaran la infalibilidad del artilugio, también optarÃan por el ser humano.
Por cierto, hace sólo unos minutos que acabo de leer una noticia médica muy curiosa (abundando, de nuevo, en el famoso efecto placebo): también produce efecto placebo… ¿a que no os lo imaginarÃais…?… … … ¡El PRECIO del medicamento! (contrastado cientÃficamente, por supuesto…)
¡¡Pues qué queréis que os diga!! Yo siempre preferirÃa a un médico “persona-humana”… Y, si no resultara eficaz, cambiarÃa a otro. Y, si no me “gustara” (para gustos, los colores…), pues también.
La medicina es “ansin” (¡como el futbol! para los que os guste…).
Por cierto, estoy seguro que al buen médico, al vocacional, esta medicina actual de los “5 minutos”, recetas, bajas… (”funcionarios” al fin y al cabo) y demás lidezas de esta profesión… les debe provocar tal frustración y ansiedad que no me extrañarÃa den mucho trabajo a los psicólogos… que, por suerte o por desgracia, se encuentran “fuera” de esta rutina diaria… ¿O no? No es “eso” para lo que estudiaron la carrera… ¿O sÃ?
10 de Marzo, 2008 - 4:59 pm
Violinista: a mà me encantarÃa llevar un abogado sindicalista hinchable en la cartera (o un sicario) y sacarlo en momentos estelares empresariales. A ver cuando lo inventan.
11 de Marzo, 2008 - 1:46 am
UB, mi opinión es otra, no coincido contigo: prefiero llevar la cartera vacÃa de ese tipo de artilugios.
Puestos a elegir, en los momentos estelares, de cualquier Ãndole, prefiero rodearme de profesionales que “sientan” o que expresen alguna emoción.
11 de Marzo, 2008 - 12:08 pm
Pues yo, en el mundo empresarial, prefiero llevar en mi cartera un poco de valentÃa y mucho sentido común. Son tan útiles!.
Además, como ocupan tan poco, he optado por no llevar ni la cartera.
11 de Marzo, 2008 - 1:11 pm
Luis, y el éxito de No Country for Old Men? La vi hace unos dÃas y no consigo entenderlo. Tengo algunos amigos a los que les gustó tanto que ya la han visto varias veces. Son todos chicos y jóvenes (veintitantos). Les fascina el personaje de Javier Bardem pero tampoco son capaces de explicar porque les gusta tanto la pelÃcula. A mà la peli no me dijo nada de nada, pero creo que es muy interesante para analizar por qué ha tenido tanto éxito.
Saludos,
MarÃa.
13 de Marzo, 2008 - 11:39 am
Intuyo por la etiqueta (Tristezas Necesarias) que necesitamos tanto la tristeza como la alegrÃa.
Creo que deberÃamos ser nosotros los encargados de administrar ambas y no dejar en las manos de nadie esa riqueza.
Claro que eso es imposible ¿Ou non?
Yo trabajo el dolor, una vez pasado,
como trabaja el barro alfarero,
lo palpo, lo formo y lo abro,
la tierra que soy es lo primero.
Saúdos e apertas, paisano.
15 de Marzo, 2008 - 4:22 pm
No todos los sanitarios son psicopatas ni todos los psicopatas son sanitarios.
Cuando trabajas con el dolor a veces tienes que distanciarte un poco porque sino no lo podrias resistir.Es una distancia operativa ,que te deja ver al otro,esa distancia que se necesita para poder ayudarlo.
Saludos
17 de Marzo, 2008 - 11:14 am
Saludos a Rafa, el galleguito, lo primero. Me ha encantado verle por aquÃ.
Y a D. Luis: gracias, por hacerme pensar en los médicos.
Adoro a House. Por su frialdad, por ir a la raiz de la enfermedad, por decir lo que otros callan, por antisocial aparente. Y no creo que sea tan insensible respecto a sus pacientes. En el fondo ¿no creeÃs que su lucha feroz contra la enfermedad enmascara la necesidad imperiosa de salvar al paciente?
Mi psiquiatra es frÃo y eso no me ayuda.
¿Hablamos de buenos profesionales, perfectos en sus diagnósticos o del médico que te ayuda con una mirada?
Tiendo a necesitar más la sonrisa que el valium…
Conozco, por otra parte, a un psicopata. En el campo de la educación. Y su perfección da miedo.
No creo que esa sea la solución. Hacen más daño que producen beneficios. Pese a su supuesta seguridad, creo que son unos pobres desgraciados que camuflan sus penas causando dolor ajeno. Y no creo que sean buenos profesionales sino malas personas, enfermas de orgullo y prejuicios.
Pero es mi opinión y nada objetiva, por supuesto.
Es muy difÃcil no empatizar con el dolor ajeno. Tal vez los médicos necesiten esa coraza de frialdad para no perder la cordura. Yo no he aprendido a hacerlo y asà me va… Con lo que ando más mareada que una perdiz en alta mar. Asà me va…
Un saludo a todos, me ha encantado volver a leeros después de mucho tiempo.
19 de Marzo, 2008 - 3:03 am
Hola a todos:
Ante todo felicidades por vuestro blog. En mi primera visita la verdad es que me ha sorprendido al tener, en cierto sentido, muchos puntos en común con mi página.
Os seguiré.
19 de Marzo, 2008 - 8:43 pm
La verdad es que Rafael es un visitante de lujo, trae poesÃa y todo, ¡qué suerte!
Creo que sé poco sobre eso del “blindaje emocional”, a mà desde luego que no me pasa, no tardo nada en compadecerme de todo el mundo. Hasta de quien no se lo merece. Tampoco creo que pudiera dedicarme a ninguna profesión sanitaria. Aunque no creo que alguien sea capaz de poner bombas por ser médico, más bien por ser un asesino, que en toda época abundan. Y en todas las profesiones.
Cambiando de tercio ¿debe un médico apiadarse de alguien que desea morir para acabar con su sufrimiento? Pienso en la mujer francesa que padece un tumor y ha pedido morir legalmente. Le han dicho que no tiene derecho a que le proporcionen la muerte. Entonces ¿a quién pertenece nuestra vida? ¿A Dios? ¿Al Estado? ¿Y si mañana hay una guerra europea? ¿Alguien le va a garantizar que seguirá con vida? ¿Acaso el Estado nos garantiza nuestro derecho a la vida? ¿?¿?¿?¿
Es curioso que la sociedad valore tanto unas vidas y otras tan poco. Creo que yo en su lugar me harÃa mercenaria, según dicen ganan una pasta. Y se necesitan en muchos lugares del mundo. Cáptese la ironÃa, por favor.
23 de Marzo, 2008 - 11:06 am
Abundando en sistemas computerizados de diagnóstico… ¡¡Ojo, don Luis!! ¡Hasta los psicólogos se encuentran en “peligro”! Transcribo una noticia que acabo de leer:
“PSICOTERAPIA ON LINE: ¿REVOLUCIÓN O MODA?”
“La investigación de la psicoterapia de ayuda computerizada está prosperando alrededor del mundo. La mayorÃa de ésta se refiere a la terapia on-line cognitivo-conductual (CCBT). Una revisión narrativa reciente encontró 97 sistemas de psicoterapia de ayuda computerizada de nueve paÃses reportados en 175 estudios, de los cuales 103 fueron ensayos aleatorios controlados. La rápida divulgación de transmisión en masa de la psicoterapia a través de CCBT, catalizada en la recomendación en el Reino Unido por el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia ClÃnica de dos programas de CCBT y la guÃa de implementación de CCBT del Departamento de Salud, parece no tener precedentes.”
La noticia hacÃa referencia a un artÃculo publicado en el BRITISH JOURNAL OF PSYCHIATRY en diciembre pasado por I. M. Marks, K. Cavanagh, L. Gega (Un. de Newcastle )
…¡Que Visnú nos pille confesaos!…