CONSPIRANOICOS
El doctor Corydon Hammond, antiguo presidente de la Sociedad Americana de Hipnosis Clínica, hablaba así de los que no creemos que el culto a Satán sea un problema importante para el mundo:
“Les diré que esos escépticos son, en primer lugar, personas ingenuas y con limitada experiencia clínica. En segundo lugar, tienen el tipo de ingenuidad que la gente tiene sobre el Holocausto o son tan intelectuales y escépticos que lo dudan todo. Y en tercer lugar, muchos de ellos son gente de cultos satánicos. Y puedo asegurar que hay personas que se encuentran en esta posición… Hay personas que son médicos, profesionales de la salud mental, que están implicados en los cultos…?
Declaraciones como las del doctor Hammond son bastante habituales. De hecho, esta forma de pensar está contenida en la mayoría de los libros sobre sectas u OVNIS que se publican en el mundo. Pero también es habitual en la vida cotidiana: muchas personas intentan hacernos creer que los que no hacen caso a sus advertencias forman parte de una especie de complot. Es lo que algunos llamamos el pensamiento conspiranoico.

En los medios de comunicación, los que hablan así creen paranoicamente en una conspiración mundial que oculta pruebas e intenta manipular a la opinión pública. Por ejemplo, el doctor Hammond piensa que la CIA ha realizado experimentos de control mental de carácter nazi y satánicos sobre decenas de miles de confiados ciudadanos americanos. El motivo global, piensa Hammond, es “crear una orden satánica que gobernará el mundo?.
En la vida privada, los que hablan así piensan que sus miedos tienen que convertirse en los temores de todo el mundo. Y cuando alguien no se contagia con su pánico particular, le meten inmediatamente en el grupo de “los malos?. No quieren admitir que los miedos son íntimos: tenemos bastante con los nuestros y no necesitamos para nada los de los demás.
Lo peligroso de la conspiranoia es que, como cualquier tipo de pensamiento de estructura paranoide, persiste aunque nunca se llegue a probar. Sus partidarios siguen insistiendo en ella porque es imposible demostrarles su falsedad.
Una máxima del pensamiento científico es que las teorías tienen que ser falsables, es decir, tiene que ser posible que ocurra algo que demuestre que son falsas. Si cualquier cosa que ocurra es posible explicarla desde esa teoría, si nada de lo que suceda puede contradecir la hipótesis, entonces es que esa teoría no dice absolutamente nada. Es pura palabrería. Los conspiranoicos se las arreglan siempre para utilizar teorías imposibles de falsar.
Creen, por ejemplo, que los que no estamos de acuerdo con ellos tenemos poca experiencia sobre el tema o somos ingenuos. Si se demuestra que alguien lleva mucho tiempo trabajando en el asunto y tiene una gran consistencia intelectual, entonces pasan al siguiente apartado: esa persona está metida dentro de la conspiración. Es el mismo esquema intelectual que utiliza el doctor Hammond: la gente que no está de acuerdo conmigo, o es tonta… o es mala.
De esta forma, cualquier conspiranoico tiene un arma contra sus detractores y nadie puede entrar a deshacer sus argumentos.
Gracias a eso, el pensamiento conspiranoico ha existido durante toda la historia de la humanidad.
A nivel público, siempre ha habido personas que han anunciado la conspiración del diablo para hacerse con el control del mundo.
En la vida cotidiana, siempre ha habido individuos que nos han dicho que tengamos cuidado con ciertos mundos a los que ellos tienen mucho miedo.
En los dos casos, los conpiranoicos han utilizado ese miedo al complot diabólico para hacerse ellos con el control del mundo.
A veces lo han conseguido.
6 de Febrero, 2008 - 3:34 pm
La imagen es de Gustavo Doré. Siempre me ha parecido curioso que este artista, autor de algunas de las imágenes místicas más impactantes que yo recuerdo, dibujara un demonio tan grande…pero tan desganado. Me gusta pensar que Doré y yo compartíamos una idea: el mal es trivial y aburrido.
He escrito un artículo que se publicará en el suplemento cultural del periódico La Vanguardia este sábado. Tiene que ver con los conspiranoicos en la vida privada y en la vida pública. Se titula: “El miedo: instrucciones de uso?. Si os apetece echarle un vistazo, éste es el lugar ideal para críticas, comentarios y sugerencias a partir de lo que hayáis leído.
6 de Febrero, 2008 - 9:48 pm
Me ha encantado leerte. Estoy hasta los huevos de que la peña me meta sus miedos. Tienes razón, yo creo que cada uno debe lidiar con los suyos. Y si te dedicas a meterle miedos a los demas es porque quieres dominarlos.
Saludos
RaulJa
6 de Febrero, 2008 - 10:54 pm
Yo la verdad me asustaba mucho de estos conspiranoicos. Pero cuando sucedió lo del efecto 2000 (que no pasó absolutamente nada) me di cuenta de que estos tios tienen un problema grave de salud mental o algún interes espureo en “meternos sus paranoias” en fin, de idiotas esta lleno el mundo.
6 de Febrero, 2008 - 11:31 pm
Dada la hora y que no puedo estar aquí más tiempo, me releeré el párrafo donde Muiño habla de que, para que la Ciencia pueda así llamarse, tiene que ser “falsable”… Es un concepto que desconocía. Reconozco que no he podido entenderlo (ni puedo estar de acuerdo ni en contra) “de primeras”… Insistiré en ello mañana.
De lo que sí puedo estar seguro es de que, también como primera lectura, las religiones en general y la Católica (que es la que he conocido) en particular, se ajustarían perfectamente a toda esta argumentación que Muiño nos presenta hoy sobre la conspiranoia y los conspiranoicos… O, seguramente, lo esté yo ya -a estas alturas- con mi radical y visceral aversión a la Curia (Romana y de Valladolid…) y a los miedos que nos han metido siempre y al dominio que han ejercido estos últimos 20 siglos sobre almas, vidas y… tumbas.
7 de Febrero, 2008 - 1:49 am
Joé, si cada vez que enciendo un cigarrilo mi hermana me machaca con que me voy a morir de cáncer… ¿será conspiranoica? El caso es que últimamente me duele algo la garganta y ya estoy con un canguis…
7 de Febrero, 2008 - 2:14 am
Hola:
Solo quería decirte que en breve se cerrará el dominio yoputa.net. Si deseas seguir enlazandome puedes hacerlo a http://eraputa.blogspot.com/
Yo ya te enlacé en la nueva web.
Besos.
7 de Febrero, 2008 - 7:36 am
A veces me pregunto si el pensamiento “cosnpiranoico” no será una manera burda de lidiar con una conciencia de la finitud poco elaborada. Alguien que no soporta la idea de la propia muerte (con todo lo que ello implica: la posibilidad de pasar a ser nada, etc.), tiene que pensar en males que de alguna manera estén por encima de esa circunstancia tan difícil de deglutir. Sin embargo, como para mí el descubrimiento de la finitud (hace más de veinte años) fue tan importante, cabe la posibilidad de que mi argumento esté sesgado.
7 de Febrero, 2008 - 1:43 pm
H@la,
Pues yo creo que l@s american@s saben de lo que hablan. Tienen apalancados a los demonios en su gobierno y en su ejército. Y cumplen los requisitos expuestos por Muiño: Tod@s l@s que no están de acuerdo componen el Eje del Mal (el Otro Mal, que debe haber varios, a la carta del que manda) y están dispuestos a arrebatarles su Poder.
Creo que toda esta panda lo que tiene es un conflicto de intereses “malignos”.
Y de los asuntos de la CIA yo me creo casi todas las barbaridades que se les imputen, porque haber pruebas háylas de que utilizan prácticas endiabladas. Pero eso parece ser también práctica habitual de todas las policías “secretas/políticas/de seguridad nacional”.
Por eso me daba un miedo horroroso cuando ese personaje llamado Esperanza Aguirre quería crear una policía autonómica en Madrid nada más llegar al chiringuito.
Ésa sí que me da miedo, y sus diablill@s pelotillas…..
7 de Febrero, 2008 - 7:00 pm
Hola, un saludo a To2:
Sólo hay una Vida (si no le hacemos caso a los hindúes, por ejemplo) y vivirla con miedos… Eso me recuerda un primcipio del Bushido, que apenas discutíamos mis colegas y yo:
(Yuu = Coraje)
“?lzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurái debe tener valor heroico. Es arriesgado, sí. Es peligroso, también. Pero es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico NO ES ciego. ES inteligente y fuerte. Es compasivo, pero también implacable. Y, sobre todo, reemplaza el miedo por el respeto y la precaución”.
¿Es acaso una sutil forma de manipulación el hecho de ser un “CONSPIRANOICO”? Considero que, por supuesto que sí. Por ejemplo, ¿cuántas ganancias no habrán dejado los “utensilios” protectores (y de todo tipo, ¿ehhh?) contra la “Maldición del Y2K”, o “El Colapso del Milenio”? Desde los amuletos “consagrados” para el inminente “Fin del Mundo”, hasta el “super-software” que iba a proteger de CUALQUIER mega-caída de los sistemas informáticos de todo el mundo, toda esa parafernalia llegó a tener importancia (y jugo$a$ ganancia$, but of course) gracias a la plétora de (des-) información “conspiratoria-paranoide” de esas fechas.
(Aunque, por cierto, parece que el Mundo S? se acabó en el 2000, y somos recreaciones holográficas por computadora, lo que pasa es que aún no nos damos cuenta, según un “conspiranoico” colega mío, jajaja).
Y terminando con el clásico chiste, su artículo, Sr. Muiño, me recuerda aquél tipo que llegaba al consultorio de su terapeuta chocando compulsivamente un par de cucharas entre sí. Al preguntarle por qué lo hacía, contestó que era para espantar a los dragones azules, los más peligrosos de su especie. El Dr. le responde, “pero, mi estimado señor, ¿qué no ve que aquí no hay ningún dragón azul?” Y el paciente, sin parar de entrechocar las cucharas, le dice triunfalmente, “¿ya vió que sí funciona?”.
De este modo me imagino a los “conspiranoicos”, ¿no es así?
Y me retiro, antes que el chocar de cucharas también haga desaparecer a este
Cianótico (¿azuloso?) Unicornio…
7 de Febrero, 2008 - 7:08 pm
Fe de e-mails… no, perdón, de erratas:
Lo que me recordaba su artículo, Don Luis, era un “principio” del Bushido. El “PRIMCIPIO” que menciono en el anterior comentario es del todo un error de tecleo…
… ¿O SER? UNA CONSPIRACIÓN DE UNA SOCIEDAD SECRETA PARA ALTERAR MIS MENSAJES EN EL HIPER-ESPACIO?
Aayyy, nanita!!… Mejor me retiro entonces. Y no es miedo, es precaución, jejeje.
Saludos de parte del
Precavido Caballito con Cuerno.
7 de Febrero, 2008 - 9:11 pm
Lo malo del miedo es que funciona.
Hace poco he visto la película “El exorcismo de Emily Rose?. Me encantan las películas de miedo, pero ésta sólo me dio miedo al final, en los textos justo ante de los títulos de crédito. Yo, que no soy creyente (soy pensante), tengo sin embargo cierta afición a dejarme recorrer por un escalofrío con historias de fantasmas en los que no creo en absoluto; me encanta pasar miedo en el cine. Pero los fantasmas de esta película no me dieron miedo. Me indignaron.
(Si tenéis intención de verlai, no sigáis leyendo… desvelo un poco la trama)
Está basada en un hecho real, pero mantiene recursos narrativos que permiten pensar, que inducen a creer, que efectivamente existen esas fuerzas del mal que mataron a Emily Rose, en lugar de dejar bien claro que el caso de Emily fue el caso de una pobre chica psicótico epiléptica que murió después de que su párroco la convenciera de que lo mejor era abandonar el tratamiento médico y dejarse exorcizar. Por cierto, el párroco fue declarado culpable de homicidio por negligencia. pero no cumplió condena.
La historia que pretende transmitir la película es que Emily Rose, tras una aparición en la que la virgen María le dice que tiene dos opciones, morir o sufrir los horribles tormentos de estar poseída por nada menos que seis demonios para demostrar al mundo la existencia del mal, decide sacrificarse y suifrir. Por el loable objetivo de mostrar al mundo la existencia del maligno. En fin, una santa.
Pero empecé diciendo que lo malo del miedo es que funciona. Y me explico ahora. En las notas finales que suelen incluir estas historias basadas en hechos reales, donde se nos cuenta que fue de sus protagonistas, se dice que la tumba de Emily Rose se ha convertido en un lugar de peregrinación de miles de creyentes. El miedo funciona.
Por cierto, esas notas finales fueron lo que más miedo me dio de la película. Pero no del que me gusta pasar en el cine.
Gracias, Luis Muiño, por tu lucidez.
7 de Febrero, 2008 - 10:44 pm
Hola a todos! (aunque nadie me haga caso en este espacio del cibermundo. Jajaja)
Coincido con RaulJa en que si alguien intenta que sus miedos sean los tuyos es por ansias de dominio. Pero, de igual modo puede ser porque tu miedo te dé tanto miedo que deseas encontrar a alguien que también lo tenga para no afrontarlo solo (corregidme si me equivoco)
Pero, a veces, y quizás, las personas que se dedican a esparcir sus miedos lo hacen porque no son realmente sus miedos, sino una forma de dominar a los demás y, como bien apunta Luis, a querer hacerse con el control.
Un saludo a todos!
^^
Lola Fuentes…estás por ahí?
(Eres LOLA?)
8 de Febrero, 2008 - 12:20 am
H@la,
Hoy ha sido la convocatoria en Madrid para la Sanidad Pública.
Miedo me da pensar que sólo eramos es@s poc@s l@s que estamos en defensa de ese tipo de sanidad.
He tenido la suerte de conocer personalmente al Dr. Montes.
Miedos: los de siempre. Empezamos en la Consejería (calle de la Aduana) y terminamos en la Puerta del Sol.
Es un recorrido normalito, pero tal y como van las cosas en cualquier momento me piden los papeles…… ¿estaré ciberparana?
9 de Febrero, 2008 - 12:20 pm
O no, y si el conspiranco es Luis Muiño que nos hace creer lo que el da por verdadero…¿forma parte Luis Muiño de Matrix?
9 de Febrero, 2008 - 1:28 pm
Es que uno no se debe dejar llevar. No puede guiarse por otro sin antes haber podido comprobarlo.
Sea ingenuo o no, sólo él deberá salir de la ingenuidad por la experiencia.
Yo no creo en el doctor Corydon Hammond.
Un beso.
9 de Febrero, 2008 - 7:50 pm
Acabo de leerme el artículo del suplemento de La Vanguardia de Luis Muiño. Está de vicio. Es ameno y he aprendido un montón. Me encanta el final, aquello de tener la mochila bien llena de nuestros propios llenos para viajar en dirección de ellos y no necesitar que los demás nos vendan los suyos.
¡Abajo los conspiranoicos!Hartita estoy de los que intentan meterme miedos.
9 de Febrero, 2008 - 9:44 pm
A mí me ha parecido muy instructivo el artículo. Y me ha gustado especialmente lo de ilustrarlo con ejemplos de películas. Me gusta la utilización del cine que hace usted tanto en artículos como en conferencias. Soy un cinéfilo empedernido y me ha hecho usted repensarme muchas películas.
10 de Febrero, 2008 - 3:50 am
Me gusto el articulo de hoy, además doblemente bueno, por la referencia a peliculas de cine como ejemplo y ayuda a tener en cuenta para analizar y pensar en “el miedo”, esta emoción, tan intima, que a veces es amiga y otras tantas enemiga.
“Los miedos”, cada cual los suyos ¡ojalá hubiera llegado a esta conclusión mucho antes!. De un tiempo a esta parte, analizo mis temores, y en más de una ocasión he reconocido miedos que no eran mios: quizás heredados, quizás adoptados, quizás imitados, quizás acostumbrados. En cualquier caso, tenía tantos, ¡ y tan irracionales algunos de ellos!.
Esta reflexión me ha llevado a conseguir hacer cosas nuevas, ¡y miren esto por sí solo, no da la felicidad, pero viene muy bien desprenderse de añadidos que sobrecargan sin tener nada que ver con uno mismo!, es algo así como viajar ligero de equipaje, sin dejar por ello de acarrear alguna que otra maleta con el material que realmente te será de útil.
11 de Febrero, 2008 - 3:40 am
Ni es falsable la conspiranoia sobre la existencia del diablo ni es falsable la conspiranoia sobre la existencia de dios. Y éstos sí que han llegado a dominar el mundo durante un porrón y medio de años.
11 de Febrero, 2008 - 4:38 am
¡hola a todos y en especial a Estella :
1º.- Cómo puedes pensar que nadie te hace caso, yo te he ido leyendo y me alegro mucho al leer tus comentarios cada vez más certeros, algunos muy sorprendentes.
2º.- No soy la que tiene un blog con nombre lola, ya dije en otra bitácora, que no tengo como objetivo tener un blog, existen dos razones fundamentales : no sé escribir y no tengo nada interesenta que contar. Lo cual no me impide leer y participar en este ciberespacio.
3º.- Estela tu comentario, me parece muy acertado, pero yo añadiría que una personalidad de este tipo, cuando es engañada, pero luego se le explica una y mil veces que no es verdad, es decir, no corresponde a la realidad lo que se le mostró, sigue creyendo en ello, se dan muchos casos, y es totalmente imposible hacerles razonar, quizás se sientan mejor, por alguna razón con aquella mentira, por su misterio… porque encauza su irracionalidad, no lo sé.
4º.- No sabes, lo que me alegra que te acuerdes de mí, de verdad, y es que soy una gran sentimental, y recuerdo aquellas palabras de ánimo que un día me diste y jamás olvidaré. Muchas gracias, debí hacerlo antes, pero es así. Te seguiré leyendo y espero que tus proyectos se cumplan. Un beso.
27 de Febrero, 2008 - 1:32 pm
Hola,
Pues acabo de caer por aquí y el tema me interesa. Lo mío son las fobias. En un plural muy largo. Nada de miedos lógicos y normales, como que suba el euríbor.
Pues me preguntaba si este artículo se puede encontrar por alguna parte, que me habéis intrigado.
No sé si éste es el lugar adecuado para preguntar.
Un saludo a todos.
21 de Enero, 2009 - 7:57 pm
El incendio de Roma no ha sido un internum laborem (trabajo interno). Conspiranoicus, que sois unos conspiranoicus.
— Nerón hablando sobre el incendio de Roma
Alemania no está konspiranden para invadir Polonia. Eso es una ridiculen teorien konspiratorien que solamente creen unos cuantos chifladen konspiranoiken.
— Adolf Hitler una semana antes de invadir Polonia
El Gobierno de España no tiene ninguna implicación en el asunto del GAL. No hay pruebas ni las habrá. Conspiranoicos, que sois todos unos conspiranoicos.
— Felipe Gónzalez cuando procesaron al policía José Amedo por su participación en el GAL
¿Qué en Auschwitz pasan cosas raras? Vamos, no seas conspiranoico.
— Un judío hablando con otro judío, cuando ambos están en el tren camino de Auschwitz
Las máquinas somos muy de fiar
— HAL 9000 en una de sus charlas con Dave
La muerte de Giacomo Matteotti no fue un Inside Job. Todas esas bobadas conspiratorias no tienen ningún fundamento. El movimiento por la verdad del 11 de junio (fecha de la muerte de Matteotti) sólo está formado por chiflados conspiranoicos.
— Benito Mussolini en el Parlamento en 1924 hablando sobre el asesinato de Matteotti
Las Madres de la Plaza de Mayo son todas unas chifladas conspiranoicas.
— Militar argentino hablando sobre los desaparecidos
Señor juez: no sea usted conspiranoico. ¿No se ha enterado de que las conspiraciones no existen?
— Abogado defensor de una persona acusada de conspiración
¡Soy inocente¡ ¡Soy inocente! El juez me ha condenado por conspiración. Y está completamente demostrado que no existen las conspiraciones. El juez es un conspiranoico.
— Uno de los muchos presos condenado por un Tribunal por conspiración.
¡Ay, que risa! ¡Claro, la CIA!
— Escéptico con sus “argumentos”.
Y si la CIA de verdad nunca ha hecho nada, ¿para qué existe? ¡Qué forma más tonta tiene la Administración de EE UU de gastar el dinero!
¡Ay, que risa! ¡Claro, el KGB!
— Escéptico siguiendo con sus “argumentos”.
¡Ay, que risa! ¡Claro, la Gestapo!
— Escéptico aleman con sus “argumentos”.
Los conspiranoicos forman parte de una conspiración destinada a hacernos creer que existen las conspiraciones.
— Escéptico hablando de la conspiranoia
¿Una rebelión de militares? No seas conspiranoico, por favor.
— Un hombre hablando a otro el 16 de Julio de 1936 en España
¿Una rebelión de militares? No seas conspiranoico, por favor.
— Un hombre conversando con otro y citando a un español el 10 de Septiembre de 1973 en Chile
21 de Enero, 2009 - 8:00 pm
HAGA SU PROPIA TEORÍA DE LA NO-CONSPIRACIÓN
Para refutar las teorías conspiratorias se pueden usar las siguientes medios:
Una forma de refutarlas serían usar argumentos racionales sobre la posible existencia o no de una conspiración determinada. Esto, sin embargo, tiene una serie de inconvenientes: a) eso de razonar es muy cansado. b) además hay que examinar todas las teorías conspiratorias una por una. Además, algunos escépticos le tienen aversión a usar razonamientos. c) Además algunas teorías conspiratorias no se pueden refutar racionalmente porque son verdaderas.
Por eso es mejor usar los métodos siguientes:
Use continuamente las palabras “paranoia”, “conspiranoia”, etc…
Haga burlas y sarcasmos (pero no razonamientos) sobre la teoría.
Aprenda a decir: “¡Ay que risa! ¡La CIA!”. Practique hasta conseguir el tono de voz adecuado.
Venga o no a cuento, mencione la Navaja de Occam.
Venga o no a cuento, mencione la teoría de que Elvis está vivo y compárelo con la teoría que quiera refutar, por muy diferentes que sean.
Haga una lista de las teorías conspiratorias más ridículas y compárelas con las teorías conspiratorias que quiera refutar.
Diga que todos los que creen en la teoría conspiratoria están locos. Dígalo aunque resulte que el 80 % de la población esté loca y los psiquiatras no lo hayan diagnosticado.
Por supuesto, nunca debe mencionar las teorías conspiratorias que han resultado ser ciertas. Si alguien menciona una conspiración que realmente ocurrió, niegue que fuese una conspiración. Si consigue cambiar el significado de las palabras con suficiente habilidad, tiene mucho ganado. Recuerde los dos principios siguientes:
Si es una conspiración, no ha ocurrido.
Si ha ocurrido, no es una conspiración.
Si sabe manejar adecuademente estos dos principios, podrá triunfar en las controversias.
Nunca mencione el significado jurídico de la palabra conspiración. Ya se sabe que los legisladores, profesores de Derecho Penal, jueces, fiscales y abogados son todos unos conspiranoicos.
En el peor de los casos, debe usted decir: Donde dije digo, digo Diego. “Pero si yo no he dicho nunca que no existan las conspiraciones.”
21 de Enero, 2009 - 9:06 pm
¿«Santa S de Salma», ahora aquí? ¿Es qué no te cansas? Te debe tocar la hora para la medicación, otra vez.
¡Lo siento, Muiño! Pero no ha sido mi intención enviarte tal personaje obsesivo, para que te moleste.
31 de Enero, 2009 - 2:15 am
Características típicas de los anti-conspiracistas
1. Arrogancia y prepotencia.
Los no-conspiracistas son arrogantes y, en vez de argumentar, se dedican a argumentos ad-hominem y a ridiculizar.
2.-Implacabilidad.
Insisten una y otra vez en la no existencia de la conspiración, no importa cuantas pruebas haya. Además, (por el punto 1.), aunque les escuches noventa y ocho veces, la nonagésimonovena, cuando digas, “no, gracias”, te volverán a llamar “chiflado”. Por otro lado, son capaces de resumir todo. Todo lo resumen en la frase “chiflado conspiranoico”.
3. Poca aptitud para responder preguntas.
Para gente que anuncian insistentemente su adhesión al principio de preguntarlo todo, son tremendamente pobres en sus respuestas a preguntas directas de los escépticos sobre las denuncias que hacen.
4. Adhesión a ciertas frases hechas.
Por ejemplo, “chiflado conspiranoico”, etc…
5.- Falta de habilidad para usar o entender la Navaja de Occam. La sacan a relucir continuamente venga o no a cuento.
Apoyándose en el principio 4.), los teóricos no-conspiracionistas nunca se dan cuenta de que las pequeñas contradicciones en las versiones alternativas que desechan son mínimas al lado de los enormes, abismales agujeros en lógica, probabilidad y pruebas de la versión oficial. Además cuando se habla de versiones alternativas, sólo se fijan en la más ridícula.
6.-Incapacidad de diferenciar las pruebas buenas de las malas.
Los teóricos de la no-conspiración no tienen tiempo para revisiones, conocimientos científicos, o respetabilidad de las fuentes. El hecho de que una denuncia haya sido hecha por alguien en alguna parte es suficiente para que ellos la reproduzcan y exijan que las preguntas a las que conduce deben ser respondidas, como si en la investigación intelectual fuera cosa de responder a cada rumor. Mientras hacen eso, por supuesto, piden que se tengan “mentes abiertas” e insultan a los teóricos de la conspiración por no hacerlo.
7.- No son capaces de retractarse.
Raro es el día en que un teórico de la no-conspiración admite que una versión oficial ha sido errónea. Además, son aficionados (véase 3.) a la técnica de evitar las discusiones sobre sus denuncias “empantanando” (amontonando más afirmaciones en lugar de responder a las objeciones escépticas hechas a la anterior).
8.- Saltos en las conclusiones.
Los teóricos de las no-conspiraciones son muy entusiastas declarando a la versiones alternativas totalmente desacreditadas sin tener ni remotamente razones para hacerlo. Por supuesto esto les permite apoyarse en la frase entrecomillada de Conan Doyle de 4.) Pequeñas contradicciones en el relato de un suceso, preguntas sin importancia no respondidas, problemillas en diferencias de gestión frente a sucesos parecidos previos tratados de otra forma son más que suficientes para declarar la versión alternativa desacreditada total y definitivamente. No hay que decir que no es necesario probar que esas contradicciones son relevantes, o que siquiera existen.
9. Niegan rotundamente incluso la posibilidad de la conspiración, sin ni siquiera examinar las pruebas, no importa cuantos precedentes históricos haya.
10. No es nunca una conspiracion y es asi, ¿O no?
El cuerpo no ha sido descubierto antes, la bomba no explotó, la misma gente reproduciendo el mismo viejo argumento, demandando que hay preguntas que necesitan ser contestadas en la misma insoportable longitud. Porque la cosa mas importante sobre esta gente es que carecen enteramente de la capacidad de discriminar, no pueden distinguir una teoria buena de una mala, de una evidencia buena a una mala ni distinguir una buena fuente de otra mala. Por esa razon saltan siempre con la misma respuesta cuando ellos hacen la misma pregunta.
11. Extrema sencillez.
Los anti-conspiracistas resuelven todas las controversias de forma muy sencilla, recurriendo sólo a dos palabras: “chiflado conspiranoico”.
Peculiaridades
Las teorías anti-conspirativas exigen una visión simplista del mundo; todas las personas se dividen en tres grupos:
1.- Divulgadores de la teoría conspirativa. Muy malos y que sólo pretenden hacer negocio vendiendo libros.
2.- Negadores de la conspiración. Un grupo de idealistas bondadosos, de defensores de la libertad que salvan al mundo del gran poder y corrupción que lo dominan.
3.- Chiflados. Personas que, por patología mental, creen en la teoría conspirativa. Esto lleva en ocasiones a ampliar la cantidad de gente con trastorno mental, llegando incluso a afirmar que un porcentaje altísimo de la población está loca.
Las teorías anti-conspiratorias son intrínsecamente sectarias. Evolucionan rápidamente hacia un sistema cerrado de creencias. ¿Por qué no hay pruebas? Porque jamás se reconoce que sean pruebas. ¿Cómo lo sabemos? Porque están locos.
Es decir: las teorías de la no-conspiración son una cuestión de fe. No hay ninguna prueba, de ningún tipo o cantidad, que pueda convencer de su error a un anti-conspiración (un convencido de la no conspiración). Su fe se encuentra instalada al margen de la realidad.
Conspiración de los conspiracistas
En muchas ocasiones los anti-conspiracistas llegan a hacer una teoría de conspiración de los conspiracistas. Es decir, los que creen en la conspiración han organizado una conspiración destinada a divulgar una teoría que los anti-conspiracistas dicen que es errónea. Es decir, hay una conspiración para hacer creer que ha existido una conspiración.
Los supuestos motivos de esto suelen ser difíciles de entender. Los no-conspiracistas suelen aludir a intereses espúreos sobre supuestos fabulosos negocios que no son tanto: venta de camisetas, DVDs, videos, etc… Se recurre generalmente al truco fácil de afirmar que todos los conspiracistas están locos. Esto supone muchas veces abarcar a amplios sectores de la población.
Las teorías anti-conspiracistas suelen ridiculizar el recurrir a sociedades tales como la CIA, KGB y otras. Sin embargo, es de suponer que estas sociedades alguna vez habrán hecho algo. En relación con esto, Michael Parenti ha usado el termino conspirafobia (conspiracy phobia). Este autor, asimismo, en uno de sus artículos, llama a la CIA “una conspiración institucionalizada”.
Slóganes
Una de las expresiones favoritas de los no-conspiracistas es la de “chiflado conspiranoico”. Esta expresión es casi siempre el principal o único argumento. Evidentemente se trata sólo de un argumento ad-hominem.
2 de Febrero, 2009 - 2:41 pm
El tema me interesa y me dijeron que debatís aquí sobre el tema. Entiendo que hay dos lineas, conspiranoicos y anti-conspiranoicos. Pero yo creo que habláis de lo mismo. Es decir, hay personas que en un determinado asunto no admiten pruebas en contray son obsesivos y usan lo que el Dr. Muiño llama en sus escritos argumentos no falsables. O sea, que usan argumentos que pase lo que pase van a seguir manteniendo y no hay forma de demostrarles que eso no ocurre. Da igual que defiendan la existencia de un complot del diablo o que defiendan que no existe ese complot. Su forma de defenderlo es la misma…¿estáis de acuerdo?
5 de Febrero, 2009 - 10:59 pm
Lameculinoico
Lameculinoico (del español lameculos y paranoico). Se dice de la persona que es un borrego sensata y razonable y se da cuenta de que los gobiernos, organizaciones y empresas son buenísimos y nunca cometen fraudes ni conspiran.
Un chiflado lameculinoico sabe que, por alguna extraña razón, los gobiernos y empresas solamente pueden planificar cosas buenas pero nunca pueden o nunca tienen interés en planificar cosas malas o delictivas. Un chiflado lameculinoico, por tanto, sabe que las personas condenadas por conspiración por los Tribunales han sido víctimas de un error judicial. Es la mala pata de que les tocase un juez magufo.
Contenido [ocultar]
1 Historia
2 Características
3 Actividades de los lameculinoicos
4 Argumentos de los lameculinoicos
5 Cualidades de los lameculinoicos
6 Véase también
7 Referencias
8 Enlaces externos
Historia [editar]El asesinato del presidente de EEUU John F. Kennedy provocó una respuesta del público sin precedentes. En vez de creerse como buenos borregos la versión de la Comisión Warren, muchos ciudadanos tuvieron la extraña e insólita idea de que tal vez hubiese algo más en el asesinato. Cría cuervos y te sacaran los ojos. Unos ciudadanos que no se creen a pies juntillas lo que dicen las versiones oficiales son muy malos y muy traviesos.
Estos chiflados lameculinoicos que aparecen en la imagen saben que los gobiernos son requetebuenos y nunca conspiran.En búsqueda de respuestas a tal pregunta, hubo una serie de sociólogos y psicólogos que tomaron interés por las teorías conspirativas, que consisten en que un ciudadano tenga la absurda y ridícula idea de que le están mintiendo. ¡Con lo requetebuenos que son los políticos!
En búsqueda de soluciones, surgieron varios chiflados lameculinoicos. Uno de ellos fue Daniel Pipes. Este chiflado lameculinoico usa frecuentemente el término “teoría conspirativa”[1]. Pues bien, incluso él reconoce que algunos informes los hizo por encargo de la CIA[2].
Es obvio que la CIA es requetebuena y se preocupa por los ciudadanos. Por eso quería combatir las creencias irracionales, tales como las teorías de conspiración sobre Kennedy. Sin embargo, la CIA jamás ha intentado combatir creencias irracionales de verdad, tales como la Astrología. Alguna persona suspicaz y malintencionada (lo contrario de un borrego buen ciudadano) podría decir que si la CIA se preocupó de dichas teorías fue, precisamente, porque dichas teorías no eran en absoluto irracionales.
El informe de la comisión Warren ha sido contradicho por el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos, establecido en 1976, que en su informe final concluye que el presidente John F. Kennedy fue probablemente asesinado como resultado de una conspiración. O sea, que al final incluso una comisión oficial aceptó la probabilidad de una conspiración. O sea, que los chiflados lameculinoicos resultaron ser más oficialistas que lo oficial. Igual que otros son más papistas que el Papa.
Pero si ya existe la palabra “conspiranoia” algo habrá que hacer con ella. Durante siglos los Tribunales han condenado a personas por conspiración. Pero desde que se inventó la palabra “conspiranoia” ¡ya no existen conspiraciones! ¡Qué bien! Fue estupendo dar con tan fabuloso invento para evitar tanto sufrimiento.
Características [editar]Los chiflados lameculinoicos tienen una visión simplista del mundo; todas las personas se dividen en tres grupos:
1. Divulgadores de la teoría conspirativa. Muy requetemalos y que sólo pretenden hacer negocio vendiendo libros.
2. Negadores de la conspiración (o sea ellos). Un grupo de idealistas bondadosos, que salvan a la opinión pública de teorías absurdas.
3. Chiflados. Personas que, por patología mental, creen en la teoría conspirativa. Esto lleva en ocasiones a ampliar la cantidad de gente con trastorno mental, llegando incluso a afirmar que un porcentaje altísimo de la población está loca.
Los chiflados lameculinoicos tienen un sistema cerrado de creencias. La negación de la conspiración es una fe incommovible. Para reconocer la existencia de la conspiración piden que haya, desde el primer momento, pruebas completas y perfectas y que, además, se tenga un conocimiento perfecto y completo de todo lo que ocurrió. Pero para un chiflado lameculinoico nunca habrá pruebas suficientes: si se le ofrecen pruebas, no reconocerá que son pruebas o pedirá más pruebas todavía, indefinidamente. Igualmente pedirá un conocimiento completo de todos los detalles de la conspiración. La negación de la conspiración se vuelve así un enunciado infalsable. En cambio, para aceptar la versión oficial no pedirá pruebas perfectas ni conocimiento completo.
Además, nunca acepta la duda como un estado intermedio entre la afirmación y la negación. Si las pruebas no son suficientes, no le vale con decir: “Pudiera ser. Se debería investigar.” No, si no hay pruebas suficientes, para ellos eso equivale a la negación de la conspiración. Y recordemos que para un chiflado lameculinoico las pruebas que haya nunca serán suficientes y él siempre pedirá más.
Los chiflados lameculinocios suelen recurrir a un argumento circular: ¿Cómo sabemos que la teoría conspirativa carece de fundamento? Porque los que la sostienen están locos. ¿Cómo sabemos que los que sostienen la teoría conspirativa están locos? Porque sostienen una teoría absurda.
Las creencias de un chiflado lameculinoico son una cuestión de fe. No hay ninguna prueba, de ningún tipo o cantidad, que pueda convencer de su error a un chiflado lameculinoico. Su fe se encuentra instalada al margen de la realidad y de la razón.
Actividades de los lameculinoicos [editar]Un buen chiflado lameculinoico que se precie se dedica principalmente a las siguientes actividades:
Usar argumentos ad hominem contra los que creen una teorías de conspiración. Dentro de esta argumentación ad hominem están las siguientes.
Repetir continuamente las palabras “paranoico”, “chiflado”, “lunático”, “conspiranoico”, etc…
Entrenarse continuamente para decir la frase: “¡Ay que risa! ¡La CIA!”, procurando conseguir el tono de voz adecuado.
Hablar continuamente de la Navaja de Occam, aunque no tenga nada que ver.
Asegurar, aunque sea mentira, que el que cree en una teoría conspirativa también cree en todas las demás.
Pedir a los partidarios de una teoría de conspiración pruebas perfectas y completas y un conocimiento exacto y completo de lo que ha ocurrido, cosas que, por supuesto, jamás se exigen a los partidarios de la versión oficial.
Recordar especialmente las teorías conspiratorias con menos fundamento y olvidar todas las demás.
Un buen chiflado lameculinoico debe saber actuar como un camaleón. Si es necesario debe saber decir: “Donde dije digo, digo Diego”.Entrenarse en ser un experto en la ambigüedad y el doble sentido. Imitar a los camaleones. En cuanto a las conspiraciones que sí han ocurrido, cuando no hay más remedio, decir: “Donde dije digo, digo Diego. Si yo no he dicho nunca que no existan las conspiraciones.”
No recordar o recordar lo menos posible las teorías conspiratorias que luego han resultado ser verdad.
Negar rotundamente que, a partir de ahora, pueda descubrirse alguna nueva conspiración, aunque en el pasado se hayan descubierto muchas.
Argumentos de los lameculinoicos [editar]El argumento favorito de los chiflados lameculinoicos es el llamar al oponente “chiflado conspiranoico”. Esto, es, evidentemente, un argumento ad hominem. Hay dos clases de lameculinoicos: los que usan este argumento preferentemente y los que lo usan únicamente.
¿Y cómo se llaman los que creen en menos conspiraciones de las que hay realmente? ¿hipoconspiranoico? ¿aconspiranoico? ¿paranoico de la no-conspiración?
Cualidades de los lameculinoicos [editar]Los chiflados lameculinoicos suelen tener estas cualidades:
1. Arrogancia, prepotencia y una mala leche increíble.
En vez de argumentar, se dedican a argumentos ad hominem y a ridiculizar.
2. Implacabilidad.
Insisten continuamente en la no existencia de la conspiración. Todo sus argumentos lo resumen en la expresión “chiflado conspiranoico”.
3. Poca aptitud para responder preguntas.
Son muy pobres en sus respuestas a preguntas sobre incoherencias de la versión oficial.
4. Repetición continua de ciertas frases hechas.
Por ejemplo, “chiflado conspiranoico”, “¡Claro, la CIA!”, etc…
5. Falta de habilidad de entender la Navaja de Occam, que mencionan continuamente sin venir a cuento.
6. Incapacidad absoluta de detectar o reconocer ninguna incoherencia ni imposibilidad en la versión oficial.
7. Memoria selectiva para recordar solamente las teorías conspirativas con menos fundamento.
8. Presumir de pensamiento crítico cuando nunca lo aplican a los políticos. Antes al contrario, tienen una adhesión servil e incondicional a la versión oficial.
9. No son capaces de recordar una teoría conspirativa que luego ha resultado ser verdad. Si se les recuerda, recurren al “donde dije digo, digo Diego”.
10. Son muy entusiastas declarando las teorías conspiratorias sin fundamento aunque no tengan razones para hacerlo.
11. Niegan rotundamente incluso la posibilidad de la conspiración, sin ni siquiera examinar las pruebas, no importa cuantos precedentes históricos haya.
12. Extrema sencillez.
Los chiflados lameculinoicos resuelven todas las controversias de forma muy sencilla, recurriendo sólo a dos palabras: “chiflado conspiranoico”.
6 de Febrero, 2009 - 2:32 pm
Por ejemplo, las Madres de la Plaza de Mayo. Estaban muy lejos de la modestia. Eran suspicaces. Se habían impuesto una tarea: sacar a la luz el complot de los militares para secuestrar, torturar y matar a sus hijos. Sabían que la verdad es que la versión de los militares era mentira. De ese modo, emprendieron su busqueda con la firmeza del iluminado y la tenacidad del ignorante.
¡Ay, las Madres de la Plaza de Mayo! Tan inoportunas, tan pesadas, tan pelmazas. Tan creídas de tener una misión providencial. Tan chifladas. Tan conspiranoicas.
Tan pesadas y tan inoportunas como los del Movimiento de la Verdad del 11-S.
Personas así de pesadas e inoportunas son las que necesita este mundo.
6 de Febrero, 2009 - 6:25 pm
Una de la más conocida de las falsas conspiraciones fue la de el judaismo internacional que quería dominar el mundo (acordaos de la conjuración judeo-masónica del franquismo). Hasta había un libro, Los Protocolos de los Sabios de Sión, que realmente fue escrito por un fanático antisemita ruso: Serguei Nilus. Y todo lo escrito fue producto de su imaginación enfermiza; pero muchos lo creyeron.
Más tarde, durante la Alemania de Hitler, cuando salían voces denunciando la persecución a la que estaban sometidos los judíos, muchos lo consideraban falso y propaganda de los sionistas. Eran tiempos en que existían con mucha fuerza los sentimientos antisemitas.
Todas las teorías necesitan aportar pruebas… nada más.
11 de Febrero, 2009 - 11:55 am
Por mucho miedo que se meta con las sectas satánicas, lo que más crímenes y matanzas han cometido no son las sectas satánicas, sino las religiones tradicionales: cristianismo, judaismo, mahometismo.
Por otra parte veo un poco raro eso de adorar a Satán. Si se cree en Satán, se cree en la religión. Y entonces lo lógico es adorar a Dios. Un ateo o agnóstico lógicamente no adora a Satán.
Creo que muchas veces la Iglesia llama cultos satánicos a remanentes de algunos cultos politeistas.
11 de Febrero, 2009 - 3:55 pm
“Los conspiranoicos se las arreglan siempre para utilizar teorías imposibles de falsar.
Creen, por ejemplo, que los que no estamos de acuerdo con ellos tenemos poca experiencia sobre el tema o somos ingenuos. Si se demuestra que alguien lleva mucho tiempo trabajando en el asunto y tiene una gran consistencia intelectual, entonces pasan al siguiente apartado: esa persona está metida dentro de la conspiración.”
Y los anti-conspiratorios se las arreglan siempre para utilizar teorías imposible de falsar.
Creen, por ejemplo, que los que no estamos de acuerdo con ellos tenemos poca experiencia sobre el tema o somos ingenuos. Si se demuestra que alguien lleva mucho tiempo trabajando en el asunto y tiene una gran consistencia intelectual, entonces pasan al siguiente apartado: esa persona está loca.
13 de Marzo, 2009 - 1:50 am
En relación con el 11-S hay una mega-conspiración en marcha. No se trata de una conspiración del Gobierno. Se trata de la conspiración del Movimiento por la Verdad del 11-S.
Es bien sabido que no existen las conspiraciones. Pero los del Movimiento por la Verdad del 11-S han organizado una conspiración para hacernos creer que hubo una conspiración. Se conspira para hacer creer que otros conspiraron. Pero entonces hay al menos una conspiración. ¡Esto es una paradoja!
Bueno, pues el Movimiento por la Verdad del 11-S son una conspiración destinada a engañar a la opinión pública y que actúa movida por turbios intereses económicos (al contrario que la Administración de EEUU, que es requetebuena y no actúa por intereses económicos) y que recurre al soborno.
Sí, no tengo más remedio que reconocerlo. Yo escribo en Internet a favor de la teoría alternativa sobre el 11-S del “hacer a propósito”. No lo hago por convencimiento. Lo hago sólo por dinero.
El Movimiento por la Verdad me ha sobornado. Todos los meses me hace una trasferencia bancaria. A cambio, claro está, de que siga escribiendo en foros de Internet. Igual que yo están otros muchos.
Y luego estaría la pregunta. ¿De dónde saca el Movimiento de la Verdad el dinero para sobornos? ¿Qué obtiene a cambio?
Bien. El Movimiento por la Verdad obtiene grandes beneficios con la venta de camisetas. Se trata de un negocio fabuloso que supone el 30 % del PIB estadounidense. Mueve muchísimo más dinero que el petróleo o que los oleoductos en Afganistán.
También hay otro negocio millonario con la venta de DVDs. No se venden en centros comerciales. Además la mayoría están gratis en Google Videos. Pues aún así, es otro negocio que genera beneficios muy superiores a todas las empresas petrolíferas juntas.
Evidentemente, lo de escribir en Internet es para suscitar interés por el tema y mejorar las ventas de DVDs, libros y camisetas.
Sin embargo, las cosas van mal. Van a hacer expediente de regulación de empleo. Resulta que en el Movimiento por la Verdad participan tantas personas (arquitectos, ingenieros, pilotos, políticos, etc…) (que en sus respectivos trabajos suelen estar bien remunerados) que en el reparto de beneficios cada vez tocan a menos. Se trata de una empresa en quiebra.
Si hay alguien aquí de algún sindicato, me gustaría saber como anda el asunto del Convenio Colectivo de los sobornos del Movimiento por la Verdad. También qué indemnización me corresponde por despido improcedente.
He de decir que a mí lo mismo me da ser sobornado por unos u otros. Al ver lo del expediente de regulación de empleo, ofrecí mis servicios a la CIA para hacer lo mismo de la otra forma (o sea, a favor de la versión oficial). Me dijeron lo siguiente:
1º Las empresas del complejo militar-industrial de EEUU y la CIA tiene poquísimo dinero y no podrían gastarse dinero en sobornos aunque quisieran.
2º Además, dicen que ellos son requetebuenos y jamás recurren al soborno.
3º Además, dicen que ellos no tienen intereses comerciales algunos en Afganistán ni en ningún otro sitio. Que en Afganistán se vayan a construir oleoductos es sólo una pequeña coincidencia.
26 de Septiembre, 2009 - 11:44 pm
“Falsable”: “dicho de una proposición, que puede ponerse a prueba y ser desmentida por los hechos o por un experimento adverso”.
Para bien o para mal, ese es el “quid” de esta cuestión. Totalmente de acuerdo con Muiño.
Si estoy inmerso en plena guerra. Si mi vida corre auténtico y contínuo peligro. Si a la vuelta de cada esquina puede aparecerme el enemigo y eliminarme sin piedad, automáticamente…
…Nadie podría acusarme de “paranoico” por alargar con un alambre un espejo con el que visualizar esquinas, antes de atreverme a superarlas…
…Si fuera un etarra, seguro que gran parte de las “precauciones” que se toman para continuar jodiendo la marrana, ningún psicólogo podría achacarlo a paranoia alguna… (Digo yo, claro; que cada uno sabe de “lo suyo” lo que puede…)
Vamos, que, a título personal, estoy seguro que muchas “paranoias” no serían más que cierto tipo de “sensibilidad” hacia cierto tipo de “datos”, más o menos sutiles, que uno percibe y que, o bien los demás no, o bien no los “escuchan”… Finalmente, podrían confirmarse -o no- las hipótesis que a uno le vienen a la cabeza…
Me da la impresión que las paranoias “verdaderas” serían aquéllas del tipo: “todo el mundo está contra mí”… y todo eso… Genéricas, universales, perennes…
En cuanto a las globalizadas, políticas, de Poder, etc. creo que cualquier “paranoia” es poca. Por muchísimos motivos: porque se nos ha ocultado, oculta y se nos ocultará -de continuo- infinidad de hechos, acuerdos, intenciones… El Pueblo, por supuesto, nunca fue, es ni será “soberano” desde este -fundamental- punto de vista.
Sin información, sin el conocimiento último y profundo de las cosas, jamás podríamos “ejercer” de auténtica “libertad”.
Ocurre a todos los niveles: empresa, familiar, sentimental… e incluso con uno mismo.
Creo que es normal. Lo rarito sería lo contrario… mal que nos pese a todos.
Si existe algo en el ser humano más sano que la curiosidad sería la duda… que no es “exactamente” lo mismo que la desconfianza… por su “peso” negativo psicológicamente…
Sin curiosidad, por un lado, y sin duda, por otro, el ser humano queda reducido al nivel borreguil… Y eso que es evidente que los animales son curiosos; pero no sé si dudan… que -seguro- que también.
Me encantan las paranoias y los conspiranoicos. A más “rareza” o improbabilidad, ¡mejor! Creo que dice mucho del ser humano… que se acercan tanto a la “verdad” como la que supuestamente así está establecida.
Porque la verdad se nos oculta… Vamos, que ¡no existe! Es tan compleja como afirmar la posición exacta de un electrón…
Lo importante, a mi entender, siempre sería lo mismo: no tomarse las cosas demasiado a pecho; que te dominen; que sufras y te haga sufrir… Existen suficientes “puntos de fuga” vitales a los que dirigirse en los que poder disfrutar y olvidarse de ese tipo de problemas irresolubles… ¡A qué darle más vueltas…!
27 de Septiembre, 2009 - 11:25 am
“TODA VERDAD PASA POR 3 ETAPAS:
PRIMERO, ES RIDICULIZADA;
LUEGO, ES VIOLENTAMENTE RECHAZADA…
…Y, FINALMENTE, ES ACEPTADA COMO EVIDENTE”
(Arthur Schopenhauer)
Conspiranoicos del Mundo entero: ¡¡uníos!!
27 de Octubre, 2009 - 10:11 pm
luis, me encantaría escribir una cosa al final de todo en lo que estoy ahora en este punto y esa es: vamos a sanarnos de la astrología y los otros etceteras. qué diferente se ve todo con mis gafas del climaterio a aquello de hace veinte años, de verdad. pero me gusta.
27 de Octubre, 2009 - 10:14 pm
(por lo que veo aquí que dice el amigo koldo… igual no debo dar por tan sentado que las bacterias y por tanto nuestro pasado han dejado de ser inmortales.. y también que no soy la única en venir hablarte cuando me siento un poco sola, ¿eh)
))
27 de Octubre, 2009 - 10:15 pm
¿luis koldo también está un poco enamorado de ti como yo?