HACERSE AMIGO DEL TIEMPO

La idea de atar el tiempo, de hacer de él un factor objetivo, no es tan antigua como solemos creer…
El año 1481, los ciudadanos de Lyon pidieron a las autoridades que erigieran una torre de reloj con la esperanza de que les permitiera “llevar una vida más ordenada? y vivir así “felices y contentos?. Los comerciantes e industriales de la ciudad fueron los principales abogados del cómputo exacto del tiempo. A partir de ahí, las catedrales europeas empezaron a incorporar un reloj.
Después, el asunto se hizo más oficial y menos místico: se empezaron a levantar torres de reloj con el propósito de mostrar la existencia de orden en el mundo. La de Estrasburgo, por ejemplo, comenzó a erigirse en 1527 y tardó en ser construida veintisiete años.

Reloj Praga.jpg

Probablemente la construcción de esa torre aumentó el sentido del orden entre los habitantes de aquella ciudad. Pero seguro que no acabó con las diferencias en la forma de sentir el tiempo. Porque aunque tengamos una medida objetiva para ese factor, los seres humanos vivimos su transcurso de forma absolutamente diferente según se encuentren nuestro estado anímico y nuestras circunstancias vitales. 
Un ejemplo: las personas tendemos a aburrirnos cuando pasamos más de un cuarto de hora esperando a alguien que no llega.  El hecho de que estemos esperando un acontecimiento, hace que la espera se nos haga muy larga.

Hace un tiempo, leí una investigación de la Universidad de Jersusalen trataba de explicar algo más sobre la percepción del tiempo.  Según aquel estudio, había otro factor que influye en cómo percibimos al dios Cronos: las rutinas.  Ejecutar siempre los mismos rituales cada día hace que los días pasen más rápido.  Las rutinas son una forma de inacción.
Por eso, cuando somos niños el tiempo pasa mucho más lento.  El mundo es enteramente nuevo y cada instante aporta nuevas experiencias.  A medida que nos vamos haciendo mayores, empezamos a pensar que no hay nada nuevo bajo el sol y el tiempo se va acelerando. 
La metáfora que usaban aquellos investigadores es muy gráfica: las rutinas constituyen una línea recta en nuestra memoria, son la forma más rápida de llegar al final.  Las nuevas experiencias son, sin embargo, desviaciones en forma de curva que hacen que el final del día tarde más en llegar.
En fin que, si queremos que nuestro tiempo vaya más despacio y que la vida no se nos escape sin darnos cuenta, lo que tenemos que hacer es agitarla. 
Me gustó el consejo.

Me gustó la idea de librarme de la tiranía del tiempo objetivo.
Me gusta pensar que puedo hacer que una hora pase más deprisa o más despacio aunque, según el reloj de la torre, el tiempo objetivo haya sido el mismo.

33 comentarios sobre “HACERSE AMIGO DEL TIEMPO”

  1. luis muiño dijo:

    La imagen es del reloj de Praga. Lleva ahí desde el siglo XV, recordándoles el paso del tiempo a sus habitantes: lo primero que aparece, cuando marca las horas, es la figura de la muerte en forma de esqueleto…
    Pero hace un par de años se detuvo durante unos instantes. Hacía mucho calor. Que el reloj de Praga se parara por el cambio climático me pareció todo un síntoma del paso del tiempo.

    Si os apetece leer sobre esto de la importancia de llevarnos bien con Cronos, recuerdo haber leído ideas estimulantes en “Abrir caminos para el cambio?, el libro de M. Selekman.

  2. Sakkarah dijo:

    Me ha resultado muy interesante.

    O sea, que no es lo mismo contar el tiempo, que sentir el tiempo.

    Te pues enlace en el blog. Muchas gracias por tenerme en el tuyo.

    Un beso.

  3. maria dijo:

    “En fin que, si queremos que nuestro tiempo vaya más deprisa, lo que tenemos que hacer es agitar un poco nuestra vida. ”

    Luis, no querías decir justo lo contrario? o lo estoy entendiendo yo mal?
    Un saludo.

  4. Mer dijo:

    Yo estoy deseando agitar mi vida. Pero se que estoy presa de las rutinas y de su seguridad. Coger la curva es no saber que te puedes encontrar al girar y eso puede ser tan estimulante como paralizante. Así que intento coger la curva despacito y a la velocidad adecuada para no salirme de la carretera, pero tengo tantós hábitos que mi velocidad es de hormiguita, y no se cuando llegare a ver el otro lado. Eso si, una vez que gire y no haya pasado nada, iré cogiendo seguridad y tal vez ya no me pare el miedo ni las rutinas y pueda acelerar. Ojala.

    Estuve en Praga y mientras el reloj hacía su métodico espectáculo cada hora, era muy divertido ver la coreografía de los turistas situándose, cambiando las caras a la vez y desapareciendo de golpe. Seguro que el tiempo tiene más de una dimensión…

  5. yo_leo dijo:

    El tema de hoy, me ha hecho reflexionar…

    Ya llevo aquí un …tiempo.

    Qué cantidad de personas he conocido en este …tiempo!.

    Me dará …tiempo a darle las gracias a todos aquellos que, de una manera u otra, han compartido conmigo el …tiempo?

    Bueno, yo, por si acaso, voy a empezar:

    Gracias, a mis hijos.

  6. Yolanda dijo:

    Me ocurre a menudo que los posts de Luis me recuerdan pasajes del Principito… no sé si eso quiere decir que Luis nos cuenta cosas que son muy serias en un tono cercano al cuento y a la poesia… o que yo tengo alguna fijación con ese libro y acude a mi memoria sin ton ni son.

    Sea como sea, hoy me ha vuelto a ocurrir… leyendo el post de Luis he recordado un pasaje del libro que dice…

    —Buenos días —dijo el principito.—Buenos días —dijo el vendedor.Era un vendedor de píldoras perfeccionadas, de las que apagan la sed. Tomando una a la semana, ya no se siente la necesidad de beber.—¿Por qué vendes esto? —dijo el principito.—Supone una gran economía de tiempo —dijo el vendedor—. Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos a la semana.—¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?—Se hace lo que se quiere…“Yo —se dijo el principito—, si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría despacio hacia una fuente…?.

    Pienso que en nuestra cultura tenemos una tendencia enfermiza a intentar alargar el tiempo (el tiempo diario, el tiempo de vida) cuando en realidad, lo que hace que el tiempo sea interesante no es conseguir alargarlo, sino ensancharlo… dilatarlo… expandirlo.

  7. luis muiño dijo:

    Corregido, María. Tenías razón: me hice lío con deprisa-despacio.
    Creo que me perdí aquel capítulo de Barrio Sésamo.

    Gracias

  8. Koldo dijo:

    Siempre que lo que estamos haciendo nos gusta, nos aísla de todo lo demás, nos pide -y le damos- toda nuestra atención… más rápido, efectivamente, se nos pasa el tiempo.

    La sensación más pesada de lo eterno de su transcurrir va en relación directa a lo que, íntimamente, más nos supone “pérdida” de tiempo: lo que no nos gusta, lo que hacemos por obligación, cuando esperamos algo o a alguien y no podemos, mientras tanto, hacer nada que nos sirva de “relleno”…

    Las prisas no conducen a nada. Mejor pocas cosas, pero bien hechas, a muchas de mala manera.

    …Todavía continúo con el “regustillo” extraño que me dejó uno de los más recientes ejemplos de Muiño: cuando nos comentaba la pérdida de tiempo que les suponía a algunos el rato que, al parecer, por desgracia para ellos, les suponía el de dormir.

    Me da la impresión que muchas ocupaciones sólo sirven de bálsamo o distracción de uno mismo, de su soledad, del horror que les produce encontrarse y dialogar con uno mismo… les da pánico enfrentarse con lo que uno ha llegado a ser; con lo que es; con lo que, inevitablemente, se convertirá… Estar siempre ocupado sería lo único que les evitaría la catástrofe del espejo…

    Tiene que haber distintos “tempos” que cohabiten con nosotros. Cada uno para “sentirlo” de forma y fin distinto. Todos, sin excepción, para saber disfrutarlos…

    Hay momentos que nuestro organismo o las circunstancias nos piden “marcha”, bien de actividad manual o intelectual… Y, cuanto más escuches y te dejes llevar por esa “llamada”, más disfrutarás, más corto se te hará el paso del tiempo… Otras, el cuerpo o tu cabeza te piden calma… autoreflexión o, simplemente, “espacios en blanco” mental y física… Y ¡qué paradoja! también pierdes la noción del tiempo… disfrutas sin hacer “nada”… y también se te pasa el tiempo como por arte de magia…

    Conclusión: aprender a DIS-FRU-TAR, a GOZAR, de todos los momentos de la vida… es la única manera de que el tiempo, su transcurso, estén de nuestra parte.

    Las rutinas. Tendemos siempre a ellas. Suelen ser por actividades “de obligado cumplimiento”. (”No se piensan = No se sienten”… ergo: se nos “pasan” más deprisa…) Terminan sin tener entidad propia porque, efectivamente, acaban no aportándonos nada… ¿Nada? Hasta de las tareas más repetitivas y rutinarias (pesadas y “largas”, por tanto, en el tiempo…) podemos sacarle su “jugo”. Todos los días hay que hacer la comida, pasear al perro, comprar el pan, el periódico, coger el coche… ¡¿qué os voy a descubrir yo ahora?! Pues siempre podremos aderezar esos momentos con algún tipo de “fina hierba” que lo haga único, irrepetible, enriquecedor: saludar a las distintas personas, preguntar, charlas con ellas, observar detalles del entorno, de la gente, no llevar ideas preconcebidas y estar siempre abiertos a la improvisación y a la sorpresa… Dejarse llevar por lo que vaya surgiendo… Hacer cada distinto, cada rutina, única…

    El tiempo “objetivo” es una auténtica bendición. Imprescindible. Al menos, viviendo en sociedad… Tengo una tendencia muy fuerte a “irme de la hoya”… me ensimismo, me desconecto de todo (aún en medio del follón de la oficina, incluso…). Por suerte, no tengo ese problema. Nunca consigo aburrirme… aunque me plante delante de una pared en blanco (¡je!, casi mucho “mejor”…), me entretengo yo solito, si es necesario, como ahora y aquí…

    ¡Perdón!

  9. El violinista en el tejado dijo:

    Felicidades Luis por su dossier en “Muy Interesante. Me ha encantado, este mes especialmente.

    Sobre el tiempo, tal vez mañana pase despacio, o tal vez deprisa, o tal vez a su justa velocidad; ese es mi último deseo por hoy: que mañana el tiempo se tome su tiempo y me permita vivir intensamente cada uno de sus segundos.

  10. Tana dijo:

    H@la,
    Tempus fugit.
    Cuando ví esa inscripción en un reloj de pared en una taberna de Dublín, hace muuuuuuchos años, no miento, unos 30, algo mágico pasó por mi cabeza.
    Desde entonces algo cambió y también me quedé colgada de esa impresión.
    Hay que tener en cuenta que me explicaron su significado en inglés ¡y con acento irlandés!
    Pero me quedé encantada.
    Adaptarse al paso del tiempo es un paso hacia la libertad.
    Y lo que tiene que ser una pasada sería poder viajar a través de él. ¿Será posible?

  11. Lumons dijo:

    Bueno, yo creo que las rutinas son importantes en nuestra vida, lo que ocurre es que parece estar de moda despreciarlas y, en estos tiempos, pienso que se encuentran infravaloradas. Si no se abusa de ellas nos pueden permitir ser más constantes, aumentar el grado de concentración sobre una tarea…

    Un fuerte saludo.

  12. El arranllador de marmitas dijo:

    Un tren (A) sale de Madrid con destino Barcelona a una velocidad constante de 120 km/h y un tren (B) con destino Madrid sale de Barcelona a una velocidad constante de 200 km/h.
    ¿Tiene alguna importancia donde colisionaran A y B?
    Si en el tren A van adultos y en el tren B niños, ¿a quien se le hará más corto el recorrido? Tendremos que preguntar a los supervivientes. ¿evitará alguien la colisión?
    Si en el tren B un niño se dispone a correr a una velocidad de 15 km/h desde el ultimo al primer vagón, la suma de velocidades ¿ logrará que el tren o el niño avancen más?
    Si el maquinista de A y el de B están leyendo “El País” ¿ Quien lo terminara de leer primero? ¿Es por esto que colisionó el tren? ¿Que publicará la prensa al día siguiente?

    Que nadie piense que me he vuelto loco, la única razón por la que llevo un reloj en mi muñeca es que, comparto profesión con Tom Hanks en “Naufrago”
    … y luego “mira tu” para que le sirvió….

  13. El arranllador de marmitas dijo:

    Todos los dias, al aterdecer, a la altura del Km. 15 e la N II veo tres puntos luminosos en el horizonte, muy lejanos entre sí, pero no son más que treinta segundos lo que separa un aterrizaje de otro en el aeropuerto de Barajas.
    Da igual que esté parado o vaya en moto o en coche, sólo alcanzo a ver tres aviones.

    Gran tipo ese tal Albert Einstien.

    elarranllador@hotmail.com

  14. Ana dijo:

    Qué maravillosos sois todos y qué bien os expresáis.

    Yo os voy a poner un ejemplo muy sencillo y cotidiano de cómo pasa el tiempo, rápido o despacio, según la actividad que se tenga entre manos.

    El otro día puse a calentar el aceite. Con unos ajos para hacer un sofrito. Y me vine para el ordenador pensando que “controlaba” el tiempo. ¡Dios, casi se me quema la casa! En
    serio, salían llamas de la sartén. Rápidamente puse una tapadera y ahí quedó todo, en un susto y una humareda impresionante.

    Cuando estoy en internet el tiempo vuela, las horas son minutos ¡es increíble!

    Sin embargo en la cocina, esperando a que se caliente el aceite o a que hierva el agua…. ufff.

  15. centenaria dijo:

    Despues de mucho tiempo de reflexionar sobre el tiempo he llegado a la conclusion del que este no existe.Solo esta en nuestra mente.

  16. Tana dijo:

    H@la,
    Tienes toda la razón Ana. Las cocinas, a veces, parecen un infierno (calor, fuego, suciedad, machaques, elementos hervidos, escaldados, fritos, triturados, cortados…) y luego el necesario batallón de limpieza -angelical- para eliminar los rastros de lo sucedido.
    Nada que ver con los comedores.
    Cada vez encuentro menos tiempo para meterme en cocinas y sin embargo otra gente disfruta el suyo dentro de ellas.
    Y otr@s, como ya habéis mencionado por aquí, intentando desentrañar la relatividad del tiempo y el espacio.
    Para mí no solo es un misterio esto del tiempo, también la condición humana y, si las cosas siguen como parece, la androide.

  17. Estela dijo:

    Buf! Sinceramente me preocupa mucho no aprovechar el tiempo. La idea de levantarme una mañana y ver que he desperciado mi vida me produce escalofríos.
    Para mí el tiempo vuela. Los días pasan rápidamente y se escapan. Creo que le pasa a casi todo el mundo.

    Un saludo a todos!

  18. O´silga dijo:

    ¿y qué hay de ese otro tiempo?, ¿qué hay del que pasamos enlugares que no existen, ni computan, ni son siquiera rutina, como los semáforos o los ascensores?

    Yo, esos meses o años los quiero de bola extra.

    Saludos

  19. Ana dijo:

    ¿Que no computan? Ya lo creo que sí.
    Todo es tiempo, el caso es saber aprovecharlo.
    Con los vecinos que nos encontramos en el ascensor podemos hablar del tiempo, jaja. Y hasta podría surgir un romance en el ascensor. Que nunca se sabe. Es un lugar como cualquier otro…

    Mientras espero en los semáforos lo paso divinamente observando a la gente de la acera de enfrente, a los coches pasar… ¡Siempre estoy receptiva! Hay tanto que ver…

    ¿Y qué me dices del tiempo que “perdemos” en los atascos de tráfico? Pues también se podría aprovechar para relajarse escuchando una música maravillosa… que es lo que hago yo…Y si no se llega a tiempo a la cita o al trabajo, pues no pasa nada, caray. Que nos agobiamos por nada.

  20. El violinista en el tejado dijo:

    Hoy vino a mi mente la socorrida frase “el tiempo lo cura todo”, ¿será totalmente cierto que el tiempo es el preciado remedio para determinadas dolencias, las del corazón, por ejemplo?

  21. Laura dijo:

    Para El violinista en el tejado:
    Yo creo que no. El tiempo no remedia nada. Dicen que “el tiempo lo cura todo”. Y también que “pone todo en su lugar”. Pero tambien dicen que “el tiempo hiere todas las curaciones”. Y que es circular, o sea que pondrá todo en su lugar, pero luego lo vuelve a cambiar de sitio, luego lo ordena otra vez y así sucesivamente.
    Yo creo que no cura el mal de amores. Simplemente lo mantiene cambiándolo de objeto. En medio, entre uno y otro, hace que descansemos. Pero es solo para volver luego con más fuerza :-) )

  22. Unicornio dijo:

    El Tiempo Somos Nosotros.

    (Como tantas otras cosas más…).

    Y tiene que ver con la percepción a nivel neuronal también velocidad de conducción, y cosas de esas…).

    Por ejemplo, en la “enfermedad del sueño”, una persona puede quedarse “clavada” en el sitio, durante un segundo o una hora, sin que un esfuerzo pueda romper la inmovilidad. A veces describen su experiencia como si “todo fuera plano, y geométrico, como son los mosaicos o los vitrales; como si el tiempo y/o el espacio no existieran entonces… como si hubiera salido del espacio, porque mi espacio no se parece al de los demás…” Pero, como se ve “desde afuera”, de lo que estas desventuradas personas se han escapado es, efectivamente, del TIEMPO.

    Desde ese punto de vista, entonces, ¿el Tiempo sólo existe en la Mente Humana?

    Que todos tengan un luminoso Día, son los mejores deseos del

    Preguntón Caballo con Cuerno…

  23. UB dijo:

    Se me ocurren pocas cosas peores que la espera.

  24. Sandra dijo:

    Creo UB que había un texto de Borges sobre eso. Decía que según un teologo, el infierno era la espera eterna. Y Borges decía que sí, que él estaba de acuerdo, que esperar siempre sería el peor infierno inimaginable.
    ¡Qué mal nos llevamos con el tiempo cuando espramos!

  25. Jesucristo dijo:

    Hola Violinista,

    ¿podriamos decir, el tiempo locura todo?

  26. La dama escéptica dijo:

    Las definiciones que más me han dustado sobre el tiempo y su relatividad son estas:

    Dicho árabe: El hombre tiene el reloj, Alá el tiempo.

    Juan Ramón Jiménez:

    Si vas deprisa,
    el tiempo volará ante ti, como una
    mariposilla esquiva.
    Si vas despacio,
    el tiempo irá detrás de ti
    como un buey manso.

  27. Tana dijo:

    H@la,
    ¿Quién devolverá su tiempo a aquell@s a los que les ha sido arrebatado?
    ¿Cómo podrán resarcirles de esa pérdida?
    Tal vez debamos tener esperanzas de que no muy tarde empecemos entre tod@s a reclamar la administración de nuestro propio tiempo.
    Y no mirar hacia otro lado cuando sepamos que hay mucha gente que sólo puede dedicarse a sobrevivir.

  28. YOYAYOYYAYA dijo:

    Muy ineteresante, personalmente tengo una ” fijación ” con el tiempo desde muy pequeño, todo lo cronometro, lo mido y calculo la trayectoria más rápida. Será que quiero llegar al final antes de tiempo?. Me ha alegrado leer algo interesante en esta red que es la de todos. Amen y un saludo

  29. El violinista en el tejado dijo:

    Vamos a un ritmo acelerado, caminamos rápido por las calles, el tren “sale a la 8″, si acelero veo a mi hijo despierto hoy, el “super cierra a las 10″, tengo que estar en la cama a las 11 porque mañana trabajo a las 8. Por sí esto fuera poco, necesitamos anticipar acontecimientos para creer que vivimos más organizados y tranquilos, ¿cómo no vamos a envejecer rápido, sí tenemos planeadas al detalle las vacaciones del próximo verano, ¡casi ya las hemos vivido!, y aún es el mes de enero, sabemos con quién pasaremos los próximos fines de semana, donde comeremos, qué espectaculos veremos y hasta las tendencias de la moda para el próximo otoño-2008, (aunque hoy no recordemos que está de moda, ¡esa información la manejabamos el año pasado!). Tengo la sensación de vivir demasiado deprisa, siempre pensando en el futuro, ¡así no hay quién controle al Dios Cronos.

    Sí la edad influye, osea que esta sensación de rápidez en el paso de los días, meses, años, es mayor a medida que crecemos, prefiero no pensar que me ocurrirá dentro de unos años! (¡vaya, anticipando nuevamente!)

  30. 8. UNA REVISIÓN DE LA IGUALDAD « Los cuadernos de Yladah dijo:

    [...] La unión por la conformidad no es intensa y violenta; es calma, dictada por la rutina, y por ello mismo, suele resultar insuficiente para aliviar la angustia de la separatidad. La frecuencia del alcoholismo, la afición a las drogas, la sexualidad compulsiva y el suicidio en la sociedad occidental contemporánea constituyen los síntomas de ese fracaso relativo de la conformidad tipo rebaño. Más aún, tal solución afecta fundamentalmente a la mente, y no al cuerpo, por lo cual es menos efectiva que las soluciones orgiásticas. [...]

  31. O Melro Azul dijo:

    Julio Cortázar dixit:
    Léase el relato EL PERSEGUIDOR.
    Ernst Jünger dixit:
    Léase el libro EL RELOJ DE ARENA.

    Y yo particularmente pienso que el tiempo tal como lo percibimos es una adaptación biológica. Lo mismo que no “ver” más que en una estrecha banda de la radiación electromagnética o no “oir” fuera del intervalo 20Hz-20kHz, etc.
    Pero después es EL CEREBRO el que le da forma y substancia a todo (léase a Schopenhauer EL MUNDO COMO VOLUNTAD Y REPRESENTACIÓN, etc.). Un cerebro adaptado para una vida nómada de recolección y caza, que es el que tenemos, biológicamente hablando.
    Teorías físicas aparte, el tiempo no pasa ni deprisa ni despacio. Es una adaptación cerebral para creer que hacemos unas cosas antes y otras después. Si no, nos montaríamos un lío tremendo y la especie se iría al …
    Cierto que no se puede andar por la calle pensando esto, ni tampoco en el tamaño del universo, ni en las consecuencias de viajar a la velocidasd de la luz.

    En fin, yo estaba buscando lo que acabo de oir en RADIO-5 sobre la dependencia a las drogas y los efectos del alcohol, y al no encontrarlo me detuve aquí. Es que me gano los garbazos en la educación secundaria y me pareció muy interesante para las tiernas criaturas.

  32. 3831 – Desconocerse en Santiago « El Espíritu del Chemin dijo:

    [...] **fuente: EL HÁBITAT DEL UNICORNIO [...]

  33. ALUMNOS DE SAN IDELFONSO dijo:

    nosotros ns emos deciodido a comentar xk la foto ns a parecido una belleza. xro ns gusta mas francia. bssss AGREGARME A luci_lapantera@hotmail.com busco amistades peligrosas y traviesas justo debajo de el reloj de praga. oss kiero praganosss

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