LLEVANDO EL TIMÓN
Acabo de volver a ver “Bola de fuego”, la película de Howard Hawks.
Es aquella en que siete venerables profesores (¿los siete enanitos?) preparan una ambiciosa enciclopedia. El grupo trabaja ensimismado y prácticamente recluido, sin ningún contacto con el exterior, viviendo una vida monótona y aburrida. Hasta que una atractiva bailarina (¿Blancanieves?), perseguida por unos gansters, busca refugio en la casa en la que viven…
A partir de la llegada de la chica (Barbara Stanwick, mi gran amor cinematográfico) todo se revoluciona. Para seguir con su objetivo, los profesores intentan de todo. Ponen en marcha su capacidad de autocontrol. Y Brackett y Wilder, los guionistas que más me han hecho reír en mis épocas más cinéfilas, se lo pasan pipa imaginando situaciones que hacen peligrar la introversión de los sesudos intelectuales.

El autocontrol es esa facultad que tenemos los seres humanos de hacernos cargo de nuestra propia conducta, de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos,…
Cuando lo conseguimos, esta autorregulación es independiente de factores externos tales como la aprobación social o las necesidades de nuestro organismo.
Decidimos qué queremos hacer algo y lo hacemos.
Y después, si nos equivocamos, no nos sentimos culpables, sino que nos responsabilizamos de las consecuencias.
¿Cómo podemos saber que estamos llevando las riendas?¿Cómo etiquetar nuestros actos como una respuesta a presiones del medio o como una decisión propia?
Existe una definición fría, de éstas que usamos los psicólogos, que a mí me resulta muy clarificadora: los seres humanos manifestamos autocontrol cuando en ejecutamos una conducta cuya probabilidad de ejecución era menor que la de conductas alternativas.
La hipótesis de esa frase es que si hacemos algo que no era ni lo más fácil ni lo más cómodo, estamos haciendo lo que nos da la gana.
Seguir escribiendo afanosamente una enciclopedia en vez de disfrutar del encanto de Bárbara Stanwick parece un buen ejemplo.
Seguir siendo uno mismo navegando en medio de este río de sentimientos forzados que suponen las navidades es otro.
Ando leyendo “Memorias de Adriano”.
Definitivamente, soy un tipo introvertido. Me gusta estar escondido en mí mismo. Y me gusta saber que soy yo el que lleva el timón de mi vida. No soy un sesudo intelectual y no hago enciclopedias, pero me gusta más el sosiego que la algarabía.
Por eso, estas Navidades pienso ser igual de feliz que soy siempre. Querré a los míos como siempre los quiero. Analizaré a los demás como siempre los analizo, sabiendo que no son ni buenos ni malos, sino todo lo contrario.
No cometeré la pedante insensatez de no dejarme llevar por la corriente general de cariño. Pero tampoco quiero que ese río me lleve a ninguna ciudad artificial que no me apetece visitar.
Cuando se navega, la fuerza del viento da impulso, pero hace más difícil mantener la dirección. Por eso es tan difícil mantener el rumbo en estas fechas.
Pero me gusta intentarlo: cuando no sopla el viento, hasta las veletas parecen tener carácter. Me apetece poner a prueba mi capacidad para mantener el timón en momentos complicados.

Seré feliz.
Os deseo lo mismo: que seáis fieles a vosotros mismos y que tengáis una buena travesía navideña.
Hasta el año que viene.
24 de Diciembre, 2007 - 3:59 pm
Luis Muiño, me gusta como das en el clavo, en las cosas que yo también pienso, y que no encuentro las palabras para expllicar y hacerme entender. Lo de la travesía navideña me parece más sencillo que ser fiel a uno mismo. Lo segundo lo intentaré en el 2008, aunque si lo lograra tal vez me quede sin amigos y sin nadie. Jejejejee. Un Saludo y Felices días de navidad o de lo que cada uno quiera llamar.
24 de Diciembre, 2007 - 6:51 pm
Muchas gracias Luis, un abrazo enorme y mis mejores deseos para ti. Felices fiestas.
24 de Diciembre, 2007 - 8:50 pm
Bonito Luís, bonito.
24 de Diciembre, 2007 - 9:15 pm
Genial, Luis, qué sigas siendo feliz, como tú quieras, así es. Felicidades.
25 de Diciembre, 2007 - 3:07 pm
H@la,
Vale, vale… me apunto ipso facto.
Elegiré de entre todas las que pueda, la forma de encarar las situaciones como mejor me convenga. Intentaré distinguir los resultados inmediatos y a corto, medio o largo plazo. Procuraré no empujar a nadie para abrirme camino, pero sí encontrar los huecos que permitan avanzar. Me mantendré fuerte y orgullosa cuando digan que hago lo que quiero, aunque para eso deba procurarme paciencia, entendimiento y ayuda para no errar más de la cuenta y no caer en una autocomplacencia absurda y tonta. Me rodearé de las mejores compañías que pueda encontrar y, si en algunos momentos faltan, disfrutaré también de los caminos solitarios. Procuraré que aquell@s que se preocupen sanamente de mí entiendan mis actos y también entender yo los suyos. Y me apartaré de aquell@s que no nos respeten.
Porque me ha gustado el mensaje que nos mandas por estas fechas.
Demostrar el carácter cuando se está quieta está muy bien, pero tampoco me importará servir para que se sepa a qué velocidad viene el viento. Y cómo se aguanta………..
Vamos, que unas veces veleta y otras cometa.
También te dejaremos libre albedrío a tí, que ya vemos que te despides durante unos cuantos días.
¡Felices vacaciones!
Salud chic@s. Disfrutad a tope siempre, que la felicidad y los buenos deseos no tienen caducidad tan corta como nos dicen.
25 de Diciembre, 2007 - 7:48 pm
Viento en popa y a toda vela compañero.
Los timoneles siempre fueron tios aguerridos, que no familiares de la aguirre…. jeje… Bueno pues eso, que tu eres un gran timonel. Sigue conduciendo así esa gran Carabela y cuando atraques en el puerto intentaré alcanzarte con mi velero y abordar por unos instantes a ese titán de los mares para encontrarnos en la taberna y entonar juntos aquella vieja canción….
Ron ron ron la botella de ron….
25 de Diciembre, 2007 - 7:59 pm
Brillante! A mí me asusta tener que tomar decisiones por mí misma, pero me gusta ser libre. Supongo que es algo normal: amamos la libertad, pero da miedo. Muchas veces me pregunto cómo acertar en esta selva que es el mundo. Hacerme caso solo a mi misma a veces parece sensato y otras una locura.
Un saludo
25 de Diciembre, 2007 - 8:22 pm
Que magnífico artículo. Como me hubiera gustado leerlo ayer, antes de empezar estas fiestas que siempre me dejan viendolas venir. Felicidades, Señor Muiño.
27 de Diciembre, 2007 - 1:20 am
Te ha salido muy personal. Mola saber que no eres sólo un enunciador de teorías. Yo quiero más.
Mi mejor amiga y yo nos felicitamos el 10 de enero porque es un día que elegimos al azar donde en teoría no pasa nada del otro jueves. Siempre hemos estado de acuerdo en que felicitarse la Nochebuena es un poco chorra si no eres muy católico.
Ah, feliz año (esto es muy pagano), y esas cosas para todos los cornudos del hábitat.
www.unabohemia.blogspot.es
27 de Diciembre, 2007 - 4:22 pm
Feliz Navidad, claro que sí, ¿y por que no?
En cuanto a lo de llevar el timón… muchas dudas. ¿Y donde queda eso de la felicidad de dejarse llevar?
Como siempre, será un placer seguir investigando
27 de Diciembre, 2007 - 10:57 pm
Muiño, ¡qué trascendente te has puesto, oye! Pero me ha gustado el texto.
Pues yo no tengo muy claro si me dejo llevar o hago lo que debo hacer, depende de la ocasión. Es que ponerse uno en sus trece siempre es un poco cansado. Cumplir las obigaciones “enciclopédicas” también.
Os deseo a todos un Feliz 2008 y que la rutina sea el problema más grave a que os enfrentéis, y que lo superéis con éxito, claro.
¡Qué profundidades!
27 de Diciembre, 2007 - 11:49 pm
Que magnífico artículo. Como me hubiera gustado escribirlo yo, que capacidad…….. envídia insana. Besos a todos.
28 de Diciembre, 2007 - 4:25 pm
Me ha encantado el texto.
Felices Fiestas a ti también. Vivamos las fiestas y el resto del año queriendo y dejándonos querer.
¡Un saludo!
29 de Diciembre, 2007 - 2:50 am
Mi máxima es serme fiel y, cuando lo consigo siento lo mejor que se puede sentir para con uno mismo. También intento pensar por mí sin influenciarme demasiado por mi entorno. Más o menos eso es lo que dices, y lo que yo llevo intentando algunos años (con grandes resultados y mucha incomprensión por parte de los demás -esas ovejitas tan buenas y dóciles-).
Un saludo. Disfruta.
29 de Diciembre, 2007 - 4:13 am
Lo malo de la libertad es que hay que hacer algo con ella y es en estas fechas, entre otras, cuando más cuenta nos damos que nuestros movimientos vienen dados al son de la mayoría. Una buena forma de no deprimirme, no tener un descalabro económico o no echar cuentas a la familia o pareja, por poner algunos ejemplos, es obrar como dices sin desquiciarte con tanta felicidad artificial.
Muy atinado su comentario.
29 de Diciembre, 2007 - 9:48 am
Llevo ya varios años intentando quitarle hierro a esto de las Navidades y la felicidad por obligación. Y lo voy consiguiendo. En mi entorno familiar aún andan locos por los regalos. Son jóvenes… Las comilonas ya no tanto. Lo que me hace pènsar que la vorágine del consumo les puede. ¡Lástima!
Y como la tendencia a engordar es fuerte, ni turrón, que lo mío con el turrón blando y el de yema es puro vicio.
Antes me producían tristeza estos días, ahora puedo verlo con más calma. Y aunque me irriten ciertas cosas, lo dejo pasar…
Dejemos que sean felices a tiempo parcial quien quiera serlo y seamos complacientes.
La vida es demasiado corta para intantar cambiar la ajena. Vivamos la nuestra con la moderación o los excesos que queramos.
Que veaís el cielo despejado, deseo suahili que me encanta, en el año que se avecina.
Luis, me ha gustado mucho tu comentario. Que los dioses te acompañen por tu singladura.
29 de Diciembre, 2007 - 5:42 pm
Nunca defraudas….
31 de Diciembre, 2007 - 1:11 am
Una muy buena orientación.
Y de paso sin que sirva de tópico, que tengamos un futuro próspero.
Kpax
31 de Diciembre, 2007 - 1:15 am
Estupendo. ¿Y qué hacemos con los reyes? ¿los estrangulamos? Es que tengo tres hijos, cinco cuñados, padre, madre, suegro, suegra, diez sobrinos… todos tienen de todo… ¡y esto es una ruina!
31 de Diciembre, 2007 - 10:54 am
Pues eso: a sufrir las fechitas estas… y a aprovechar la oportunidad. Que todos los días no puedes ver -ni queriendo- a tanto amigo y familiar junto, algunos desde tanto tiempo antes… Que sí, que casi siempre puede resultar un tanto puñetero; pero también se tiene la ocasión de conversar con gente interesante, al grano (suele ser una única vez al año, así que se permite resumir y aprovechar) y con ciertas licencias (nocturnidad, alcohol, familiaridad total…).
Y, como desearse mutuamente cariño, no resulta políticamente muy correcto en otras fechas distintas a éstas… ¿por qué no dejarse llevar por ahí también? Me sospecho que no puede hacer mal a nadie… y que sí pudiera resultar ciertamente terapéutico.
…Y si no hacemos “propósito de la enmienda”… ¿cómo podríamos avanzar y progresar personalmente? La ocasión del cambio de año es siempre excusa más que suficiente.
Que vuestros deseos de cambiar lo que no os gusta de vosotros mismos se cumplan. Que vuestros deseos de conseguir nuevas y mejores metas, también.
Feliz 2008 (y siguientes), señor Muiño y “blogueros” (o como se suponga que nos llamemos…).
31 de Diciembre, 2007 - 12:28 pm
LLevar el timon a veces no es facil sobre todo si el mar esta muy embravecido se necesita una alta experiencia en navegacion que se adquiere surcando mares a lo largo de la existencia.
El comentario es muy bueno
Feliz 2008 a y no os dejeis seducir por la belleza del mar.
31 de Diciembre, 2007 - 6:51 pm
Auto-control, en estas fechas y de Guadarrama para arriba, se define como “la precaución necesaria que cualquiera que coja el coche debe tener para no derrapar por la mañana”.
Que la gran corriente de cariño (forzada más por cuestiones comerciales que religiosas) continúe a lo largo de 2008 y nos toque a todos.
un abrazo
1 de Enero, 2008 - 4:11 am
Nadie en su sano juicio sería tan iluso de creerse el profesor despitado creado genialmente por Howks (el más grande director de cine de la historia). Usted, nunca podría ser el profesor de Howard, porque ha perdido toda la inocencia.
1 de Enero, 2008 - 5:38 am
Un placer leer este post.Nada como dejarse llevar por el afecto genuino,sin forzarse en lo que no es y disfrutandose en uno y con los otros.Un beso y buen 2008!
1 de Enero, 2008 - 9:46 pm
Ya. Pero, a veces, lo mejor es ir al pairo, salvo en todo lo relacionado con cualquier tipo de violencia donde conviene controlar bien el timón. Feliz bisiesto y tal y buena travesía para todos (anfitrión incluido).
9 de Enero, 2008 - 12:40 pm
Yo creo que ni siquiera los que nos jactamos de tener cierto control en nuestra vida, somos inmunes a lo que nos rodea.
Bola de fuego es una película que me encanta.
Un saludo