LO EXTRAÑO DEL ASUNTO
“El invierno ha sido muy duro, y nosotros, los miembros de la tribu Ojibway, sabemos que cuando el tiempo es malo, alguien va a ser poseÃdo por el windigo. ¿Sabe usted como nos damos cuenta los demás miembros de la tribu cuando alguien ha contraÃdo el mal? Al principio, el poseÃdo siente que no le apetece la comida normal: tiene nauseas y vómitos ante ella. Si el windigo sigue dentro de él, la persona se siente cada vez más inquieta, más desasosegada y la comida acaba por resultarle repugnante.
Se está convirtiendo en un windigo, en un canÃbal.
El curandero interviene entonces. Si sus hechizos no obtienen resultados positivos, el poseÃdo suele pedir a la tribu que le mate. En épocas pasadas lo hacÃamosâ€?

Para las personas que trabajan en salud mental en el mundo euroamericano, la psicosis windigo es un sÃndrome ligado a la cultura.
Llamamos asà a problemas mentales que sólo aparecen en determinadas épocas y lugares. Parecen determinados por la matriz cultural de su zona. Y nos recuerdan hasta qué punto el concepto de enfermedad mental está ligado al contexto.
Nuestro ambiente nos enseña cómo ponernos enfermos y cómo ser normales.
Cada cultura tiene un tipo de personalidad ideal, que podemos averiguar preguntando a los miembros de esa cultura cómo les gustarÃa que fueran sus hijos. Hay también un concepto de personalidad tÃpica, que podrÃamos extraer preguntando: ¿cómo cree usted que es la mayorÃa de la gente? Y también existe una personalidad atÃpica permitida, que podemos deducir preguntando qué hace la gente extravagante; qué hacen los que no se comportan como la mayorÃa.
Porque, para decidir qué es o no normal, hay que conocer previamente los patrones de dicha cultura.
Por ejemplo, se suele definir un delirio como una creencia irracional que la persona defiende de manera firme a pesar de los argumentos o pruebas que existan en sentido contrario. Pero, para moverse en el espacio o en el tiempo, hay que añadir algo más al concepto: el delirio tiene que ser una idea que no concuerde con las creencias culturales de su grupo social de referencia.

Field, un antropólogo de los años 60, encontraba que la gente de Ghana era sorprendentemente paranoide. En casas, camiones, barcas, cajas de herramientas o máquinas de coser se podÃan leer frases como “No creas a nadie“, “Me rodean enemigos“, “Ten miedo a los hombres aunque juegues con las serpientes“, etc. Field nos cuenta un ejemplo: “un carpintero al que le entró un cuerpo extraño en el ojo mientras iba en bicicleta no hizo ningún intento por extraerlo, sino que fue directamente a ver a un adivino para que le averiguara quién se lo habÃa mandado“. En Ghana, en esa época y en ese lugar, ser paranoico era adaptativo.
Ciertos comportamientos están ajustados a la sociedad en la que una persona vive, aunque, para un observador externo, sean completamente extraños.
James Thurber, hablando de nuestra cultura, decÃa: “Somos la sociedad que tala árboles para construir edificios que albergarán a los hombres que se han vuelto locos por no haber podido ver los árboles“.
Y éste no serÃa, desde luego, nuestro único comportamiento extraño para alguien que nos viera desde fuera.
26 de Noviembre, 2007 - 11:29 am
Las imágenes son máscaras africanas. Siempre me han fascinado. Supongo que tiene que ver con la facilidad con que captan emociones usando un par de rasgos. Es como si hubieran atrapado una personalidad dentro de una boca y unos ojos. A veces, simplificar la naturaleza humana puede resultar muy adaptativo…
Si os interesa el tema, os recomiendo “PsicologÃa y psiquiatrÃa transculturalâ€?, de Pau Pérez Sales, un buen punto de partida para viajar por los mundos mentales que hay en el mundo.
26 de Noviembre, 2007 - 4:28 pm
No sé si conoces esta mascara que te dejo en el link.
Pertenece a ese lugar, y es de – Romuald Hazoumé -
Windigo es lo que nos quieren vender contra el inmigrante y todo porque se supone que escasea la comida… Lo del windigo tiene sus raÃces en eso. Aquel año escaseaba la comida y si algunos enfermaban (eran poseÃdos) el mito cultural hacÃa que ellos mismos no quisieran convertirse en poseÃdos, y como tal se prestaban al sacrificio. Se lo leà a un antropólogo y me gustó. Me pareció cabal. En épocas de escasez y hambruna, nos convertimos todos en depredadores de la sabana.
28 de Noviembre, 2007 - 3:43 am
A la pregunta de: ¿cómo cree usted que es la mayorÃa de la gente?
Yo he de responder: No lo sé, solo conozco a la minorÃa de la gente. Y a veces esa minoria de gente se reduce a mi mismo y no muy bien del todo…
Creo que conocer los patrones culturales de los distintos grupos de referencia, ya sean tribales, étnicos o cualesquiera que sea la etiqueta que le pongamos, sólo sirve para enriquecer nuestro intelecto. Es decir… que si a mi me viene un tÃo y me habla de Windingo, automaticamente sabré que es Ojibwayayano, pero, salvo que yo esté fascinado por su cultura, jamás sabré si el elemento en cuestión es o no un tÃo raro.
Mu chungo esto de ser psicoterapeuta…
28 de Noviembre, 2007 - 10:05 am
Yo, sin embargo, creo que lo de ser psicoterapeuta es una forma muy completa de realizarse. Tú ayudas a las personas a sentirse bien y a tener autonomÃa para poderse ayudar ellos mismos. A la vez, aprendes más sobre el ser humano, y eso te permite ayudar a más gente y mejor. Es muy satisfactorio.
Y, por si fuera poco, con eso te ganas la vida. Se puede pedir más?
28 de Noviembre, 2007 - 3:31 pm
Las mà scaras me gustan, tengo varias en mi casa que me han regalado. Son un elemento interesantìsimo para trabajar en una junto a ellas, se puede exteriorizar muchas cosas con una puesta, algun sentimiento que no nos permitimos,etc..-UN beso
28 de Noviembre, 2007 - 7:08 pm
Nunca me han gustado las máscaras. Pero uso mucho gafas de sol, que creo que viene a ser lo mismo pero en moderno
Me gusta eso de que ser paranoico es “adaptativo” según las circunstancias… Dándole algunas vueltas no hace falta irse tan lejos para buscar ejemplos; por ejemplo mi abuela, según las circunstancias, se vuelve un poco paranoide. Siempre la he “entendido” sin extrañarme, pero nunca habÃa pensado cómo ni por qué ocurrÃa todo eso.
Muchas gracias por el link.
Saludos.
28 de Noviembre, 2007 - 7:14 pm
Hey, qué buena esa última frase entrecomillada de los árboles.
La primera máscara da un poco de miedo. ¿Por qué siempre pones fotos que me dan miedo? Ayyyyy, es una confabulación.
29 de Noviembre, 2007 - 1:53 am
H@la,
Está claro que en ciertas situaciones conviene no mostrar sÃntomas severos de resaca ni gastroentiritis ni un mal disgusto.
Estoy por lo adaptativo y contra los delirios, pero sinceramente no sé qué harÃa en esa tribu…..
29 de Noviembre, 2007 - 2:06 am
Some body forget his Rayban sunglasses…. jejeje
29 de Noviembre, 2007 - 6:50 am
Everybody looking for Rayban. Or not?
30 de Noviembre, 2007 - 2:09 pm
estos posesos… ¿seguro que no están en campaña electoral? PoseÃdos por el espÃritu de las urnas ¡Qué miedo!
1 de Diciembre, 2007 - 12:15 am
Lo de las enfermedades y patologias atenor de la cultura lo sospechaba , me lo decia mi sentido comun .Buena entrada te linko
5 de Diciembre, 2007 - 5:29 am
A modo de devolución tras tan grata lectura, agrego: si acordamos en que las “personalidades ideales” son artefactos culturales, entonces debemos poner especial atención en esa infatigable fábrica de construir mitologÃas que son los medios de transmisión cultural. Y asà descubriremos -a menudo con sentimientos vecinos al horror- que esos modelos son “celebridadades” que ni siquiera se parecen a sà mismas (porque están interpretando un papel que les causa gracia cuando ven el fruto de su creación televisada), culebrones que deforman el mundo real (o que ofrecen una versión caricaturizada del mundo real), telediarios donde la noticia es la “tendencia de moda” (que generalmente responde a los intereses que pretende imponer el consorcio que más capitales tiene en ese medio), etc.
Quiero decir: los factores que intervienen para crear ese estereotipo idealizado de “lo que deberÃa ser humano” -y que deberÃa tener en cuenta un antropólogo dedicado- podrÃa llevarlos a descubrimientos maravillosos. O a la locura, que no deja de ser otra clase de descubrimiento.
Saludos afectuoso desde Buenos Aires,
AleA
7 de Marzo, 2008 - 9:09 pm
[...] Después tenemos los que yo llamo mitos sociales. Todos vivimos en una época y un lugar determinados, con su propia mitologÃa social. ¿Cómo actúa una mujer soltera en Grecia, en comparación con la que está casada o es viudad? ¿Hay una gran diferencia con el comportamiento de una viuda en California o no? Es decir que los mitos sociales provienen de un determinado entorno cultural, de la época y el lugar determinados en el que nace una persona. Y también estos son rasgos que imitamos, aprendemos y asimilamos en nuestros primeros años. ¿Cuál es el papel que desempeña cada cual? ¿Qué es ser un hombre y qué es ser una mujer? Y también hay mitos relacionados con las profesiones. [...]
9 de Diciembre, 2009 - 9:59 pm
Tal vez tenga la suerte y pudièra contactarte. Buscaria algunas mà scaras o imagenes de la cultura Tarahumara, (Chihuahua, Mèxico)