HAY QUE ELEGIR
¿Qué es más importante, la persona o el grupo?
¿Debemos sacrificarnos como individuos para conseguir el bien de nuestra familia, nuestros compañeros de trabajo o nuestro paÃs?
¿Existen los derechos colectivos o sólo importan los derechos de los individuos que componen ese grupo?Â
Fritz Perls, uno de los terapeutas a los que más leo, expresaba asà el credo de su método: “Yo hago lo mÃo, y usted hace lo suyo. No estoy en este mundo para adaptarme a sus expectativas. Y usted no está en este mundo para adaptarse a las mÃas. Usted es usted y yo soy yo. Y si por casualidad nos encontramos, será hermoso. De lo contrario, no podremos evitarloâ€?.
Ésa es, en gran parte, la concepción de la salud mental en las sociedades individualistas.
 
La nuestra lo es cada vez más. Y por eso la práctica de muchos de los que hacemos psicoterapia se basa en una idea: lo importante son las necesidades y las prioridades de nuestros pacientes. Lo que quieran de ellos los que están alrededor no es un factor decisivo en las decisiones.Â
La terapia se basa en la idea de que las personas son libres, tienen control sobre su vida y por eso deben aceptarse y ser fieles a sà mismas y no a las expectativas de los demás.Â
La psicoterapia de nuestro mundo se basa en el individuo.
En AntropologÃa es clásica la distinción entre sociedades individualistas y sociedades colectivistas. La cultura euroamericana, sobre todo en las ciudades, se acerca cada vez más al primer tipo. Lo importante, para nosotros, es el individuo. Desde la época de La Odisea hasta hoy, nuestros mitos culturales son individuos que luchan contra las circunstancias o contra las demás personas.
Cuando cambiamos de ambiente, intentamos seguir siendo nosotros mismos. No nos importa tanto quedar bien como mantener nuestra propia individualidad. En la adolescencia intentamos definir nuestra identidad y después nos dedicamos a mantenerla. No nos importa tener que recurrir a la tensión para seguir siendo nosotros mismos. Y si rompemos la armonÃa de un colectivo (pareja, familia, grupo de amigos…) para conseguir ese objetivo, entendemos que es ley de vida.
Los antropólogos suelen explicar el individualismo como una cuestión de adaptación.Â
Ser colectivista o individualista no es mejor ni peor
Simplemente, en ciertas circunstancias, es más adaptativa una táctica o la otra. Porque las dos tienen sus ventajas y sus inconvenientes.Â

La psicologÃa euroamericana ha recogido este sentimiento personalista de la sociedad en la que se ha desarrollado y lo ha convertido en un valor básico.
Gracias a eso, vamos hacia un mundo en el que cada uno puede elegir su camino. A cambio perdemos, cada vez más, apoyo social.Â
“You Can’t Always Get What You Wantâ€?, cantaba yo una y otra vez junto a mis colegas acodado a las barras de los bares.
Pues eso: que no podemos conseguir siempre todo lo que queremos.
O una cosa o la otra: libertad o cariño incondicional.
Hay que elegir.
30 de Octubre, 2007 - 11:33 am
Las imágenes son de Robert Mapplethorpe, una de mis biografÃas mÃticas en esto de luchar por la libertad individual como forma de salud mental. Éste sà que no se casaba con nadie…
Este mes inicio una serie de artÃculos sobre salud mental en el “Muy Interesanteâ€?. La idea es tratar de ofrecer una visión moderna acerca de la depresión, las fobias, el estrés, los problemas de infancia y adolescencia, la ansiedad,los problemas de pareja,…
Quiero llenar la serie de nuevos enfoques sobre viejos temas. Una de esas aportaciones es el individualismo: en mi forma de ver la psicoterapia, lo importante es que las personas se sientan bien. Para conseguir esa armonÃa vital, como decÃa Jose MarÃa Cano, “lo que digan los demás está de másâ€?.
30 de Octubre, 2007 - 11:42 am
Me he esperado para poner el comentario, ¿eh? No creas que no, que me da la sensación de que hoy te lo podÃa haber pisao. No me mires, no me mires, déjalo ya… mira ahora, mira ahora, de Mecano
30 de Octubre, 2007 - 1:06 pm
“lo que digan los demás está demás”… ¿Seguro? Mira que los demás te pueden hacer polvo, si se lo proponen. Ayer leà un artÃculo “Muy Interesante” de Almudena Grandes sobre los feos, habla de la fealdad en la literatura, de Cirano de Begerac, Marianela y el Fantasma de la Ópera, me temo que a ellos pasar de los demás o que los demás pasaran de ellos les hizo mucho daño.
Esto es fácil de decir, difÃcil de cumplir, todos necesitamos cariñito…
30 de Octubre, 2007 - 3:59 pm
Pues es complicado elegir, yo pondrÃa la elección,entre 3 categorÃas estremas: el individualista auténtico, que no quiere comprometerse con nada ni nadie que le vaya a coartar la libertad, y asà tampoco sufrirÃa por nadie, en realidad es un mecanismo de defensa para no sufrir ni depender de nadie, por otro lado está el individuo que sà se compromete con su familia, amigos etc, y siempre luchará por ellos, son su vida, pero puede que le falte un poco de independencia y en tercer lugar el que se preocupa por la sociedad en general antes que por sus seres cercanos, son los que desproporcionadamente se implican en acciones humanitarias, o ecologistas, dejando a su familia de lado, puede que también sea un mecanismo de defensa, es más difÃcil enfrentarse a los problemas diarios, que luchar por la paz mundial, pero tienen el mérito (a diferencia del primer tipo) de intentar mejorar el mundo, como he dicho, he intentado poner las situaciones más extremas. Pero el gran debate que yo veo, que tratan muchas pelÃculas, es “es más importante el bien general que el individual, como sacrificar la vida de alguien porque se salven muchos”, pero serÃamos capaces de sacrificarnos??? supongo que en ese campo no nos conocemos ninguno hasta vernos en una situación parecida, y puede que nos sorprendiéramos de lo solidarios que podrÃamos llegar a ser.
30 de Octubre, 2007 - 4:49 pm
yo creo que es un valor más seguro la libertad, porque el cariño incondicional es una utopÃa. Pero es nuestra utopÃa; quiero decir, el individuo que se procesa en una terapia buscando el encuentro consigo mismo, obtiene cariño incondicional. Al menos el propio. Me extenderÃa… pero me siento de un vago. sorry
30 de Octubre, 2007 - 5:04 pm
Hola Luis, dentro de dos semanas tengo un curso de psicoterapia integrativa. Las necesidades relacionales fue el tema del año pasado y este año, la vergüenza.
Veremos cómo va.
Yo cariño incondicional.
Un abrazo incondicional
30 de Octubre, 2007 - 8:21 pm
Sirve de algo que seas individualista a tope sin nadie que te apoye? Dónde ha quedado oculto que el hombre es un ser social? Lo lamentable de toda la reflexión de hoy es que me ha recordado el principio de una secta desintegradora del ser humano.
30 de Octubre, 2007 - 8:29 pm
pues tal vez no sea ni lo uno ni lo otro(se me ha pegado lo de Don Luis y su galleguismo)
me refiero que el problema está en la dependencia…
si, en depender del aplauso del colectivo o la reprimenda de la autocrÃtica.
por eso creo que el trabajo está en abandonar las dependencias y las espectativas, pues si dependemos del grupo creamos espectativas y esperamos de ellos la aprobación y la palmadita, pero si tan solo es nuestro ego el que nos da palmadas y alienta la oreja, también estaremos en un diálogo interno casi desquizoide.
bueno… mi receta (aplicable únicamente en mÃ), es que el crecimiento y los abances que yo consiga para mÃ, van en beneficio de toda la humanidad, comenzando por el entorno mas inmediato y centrifugando mi mundo.
por ello no se trata de independizarse, desinteresarse o despreciar el colectivo, ya que en mi evolución está la evolución de mi mundo.
¿pretencioso verdad?…es que yo soy asà de independiente(y sin ponerme colorado)
LUZ…para la unidad
30 de Octubre, 2007 - 8:33 pm
Acuérdate de “Goethi� (El que tiene una voluntad firme, moldea el mundo según él mismo)
LUZ… para los que hacen libres a los demás
30 de Octubre, 2007 - 9:45 pm
Yo no sé si estoy o no de acuerdo con el post de Muiño. Me ha llegado y me lo estoy pensando. Me voy a leer el artÃculo del muy interesante antes de opinar.
Pero si qu e me plantea dudas la reflexión de Tane ¿por qué te ha parecido “el principio de una secta desintegradora”? Las sectas que yo sepa, no dejan a los demás opinar. Y tú tienes la oportunidad de hacerlo aquÃ. ¿por que no nos cuentas en que no estás de acuerdo con el post?
30 de Octubre, 2007 - 10:20 pm
Equivalente es, la frase “Yo no existo, no he nacido, en función de, para ti -o para el grupo-” (no como queja a que ese interlocutor te ningunee, sino como protesta a sus exigencias para el clan).
Aún asÃ, a veces (o tal vez sea la máxima expresión de individualismo) es preferible mimetizarse con un colectivo-piña que dé feroces zarpazos.
Me crispa a menudo ese planteamiento de incompatibilidad y/o prioridad de la dedicación de los esfuerzos, lady of the dancing water.
En el supuesto de que cierto destinatario “mereciera” más de atenciones que otro, todos las volcarÃamos en lo mismo. Y lo interesante es diversificar.
30 de Octubre, 2007 - 10:37 pm
¡Por fin creo saber por qué a más desarrollo y progreso (cultura “euroamericana”) más individualismo…!
Cuando no se tiene casi nada; cuando sólo se lucha por sobrevivir; cuando las necesidades más básicas no se alcanzan ni por asomo… (”cultura” del Tercer Mundo)… se producen mejores resultados con el mutuo apoyo, con la máxima colaboración entre todos posible: los objetivos, como digo, están diamantinamente claros, meridianamente obvios: sobrevivir.
En cuanto empezamos a notar la relajación en cuanto a tener garantizadas dichas necesidades, cuando se obvian de puro “natural” y cotidiano, acumulamos bienes, podemos prosperar y existir individualmente… el “YO” pasa enseguida a un primer término, se produce la competencia más que la colaboración (aunque aparentemente, no debiera ser asÃ…), nos hacemos más egoÃstas… individualistas, por tanto.
Estoy básicamente de acuerdo con el esquema de planteamiento de una vida/mente sana (…”si nos encontramos, bien… si no… pues bueno”), en el sentido de no impedir, no imponer; pero…
…Pero, con el tiempo, solemos darnos cuenta que produce mucha más satisfacción el altruismo que el egoÃsmo… como esquema teórico básico… no único ni principal… como transfondo, como complemento mental fundamental… O, al menos, eso pienso yo…
…Que seguro que cualquier psicólogo saca “conclusiones” de personas con actitudes tan “permisivas” o “dependientes” de los deseos de los demás, ¿con sentido de culpa con mis propias satisfacciones, cuando son “encontradas” con las de otro u otros, por muy legal o éticamente correctas que sean?
En fin, que, como siempre, me lÃo.
Para facilitar(me) la tarea de comprensión de la libertad individual contra la imposición colectiva… creo que lo mejor es centrarse en el concepto de que “pueda”, de que “me dejen” hacer a mà lo que me dé la gana (con los lÃmites normales que cualquier sociedad necesita…), de que tenga ese derecho, de que pueda ejercitarlo…
O… dicho de otro modo: ¿somos conscientes de lo mucho que nos perdemos por no querer imbricarnos, colaborar, ceder y que cedan, en metas que ningún individuo aislado serÃa nunca capaz de alcanzar? Ahà estarÃa la verdadera cuestión: me da la impresión que cada vez resulta mucho más evidente que las posibilidades de ganar, como colectivo, son superiores; que las de perder como individuo son superiores… Con las excepciones y los grados que queramos, claro está…
No me parece incompatible lo uno con lo otro. Es más: me da la impresión que cuanto más fortalezcamos nuestra individualidad, serÃamos más capaces y tendrÃamos mayor facilidad de actuar en colectividad… sin perder ni un ápice con nuestro sentimiento y seguridad de ser quien somos, distintos a los demás. (Sin tener nada que ver a como se sienten los individuos fagocitados por sectas… de cualquier tipo… que, me da la impresión, tenÃan ya antes, muy poco “construÃdo” su “castillo interior”…)
Lo de la individualidad en la adolescencia es muy curioso: jamás me vendrán a la cabeza tanta tonterÃa y borregismo como la que se tiene en la juventud para ir “en contra” de algo (hasta ahà “vamos bien”, se trata de ser “distintos”…); pero (aquà estarÃa lo curioso), todos exactamente iguales: o con la moda de ir de negro; o con la de ir con pantalones acampanados; o con los percings; o con el pelo de punta; o con el pelo largo; o con el pelo rapado… y, asÃ, hasta el infinito, formando siempre “tribus” urbanas en las que la identidad como co-lec-ti-vo es fortÃsima… ¿Quién lo entiende?… Pues los psicólogos, como siempre, que nos lo expliquen… ¡Vaya un individualismo de pacotilla…!
31 de Octubre, 2007 - 2:33 am
Conformarnos como personas y adquirir cierto grado de compromiso con los grupos en los que nos integramos. No se trata de persona o grupo puesto que somos sociales y nos guste o no dependemos de los demás.
Bajo mi punto de vista el bien de la familia, amigos, etc no implica mi sacrificio como individuo creo que estoy bastante bien integrado y esto da sentido a mi vida.
Si alguna persona por la razón que fuere necesitase tratamiento debido a su inadaptación social y esto le hiciese ser un peligro para la sociedad de forma demostrable aplÃquese un tratamiento adecuado (ya hablaremos de tratamientos).
Siento ser tan normal
31 de Octubre, 2007 - 10:39 am
Yo creo que no es bueno que el ser humano esté solo. Por eso está bien que las personas hagamos grupos. Pero deben de ser grupos de personas. Si el grupo -de dos, de once o de millones-nos obliga a dejar de ser nosotros mismos hoy en dÃa no tiene sentido darle prioridad. ¿Vosotros creeis que alguien lo hace, incluso los que dicen apoyar el colectivismo?
31 de Octubre, 2007 - 10:46 am
Lo malo es que el colectivismo hace que el individuo crea que sus renuncias, etc. son por iniciativa propia.
31 de Octubre, 2007 - 10:55 am
Estupendo post del Dr. Muiño-House
Esta sà que es “una verdad incómoda”
Yo creo en el individualismo. Es más, yo creo que todos creemos en el individualismo y prueba de ello es que nadie se va a vivir a sociedades colectivistas y dura mucho tiempo allÃ. Y estoy de acuerdo con Muiño en el meollo del asunto es las elecciones que hacemos ¿Qué hacen los colectivistas cuando descubren que son gays y saben que manifestarlo decepcionarÃa a su familia?¿Qué hacen cuando descubren que su relación de pareja no les llena y saben que romperla harÃa daño a la otra persona?¿Y qué hacen cuando se dan cuenta que pueden hacer pequeñas trampas en la Declaración de Hacienda y asà ahorrarse un dinerillo?
Yo creo que todos acaban optando por sà mismos y olvidándose del colectivo
Corro a leerme el artÃculo del “Muy Interesante”
31 de Octubre, 2007 - 12:02 pm
Es que no es la sociedad quien tiene que ponerte lÃmites koldo, eres tú mismo. Ser individualista no quiere decir que vas a invadir el terreno del otro. Sino que tu territorio eres tú. Yo soy ácrata. Tengo conciencia. Respetuosa conciencia… pero no quiero hablar de mÃ, y esto me surgió al leerte. Voy a terminar de leerte.
31 de Octubre, 2007 - 12:05 pm
Sigo leyéndote… hablas de perderse… pero si las conciencias de cada individuo están a la misma altura… Eso es.
31 de Octubre, 2007 - 12:06 pm
ah, a mi la altura me la da ese poema citado… precisamente.
31 de Octubre, 2007 - 12:12 pm
Vaya, al final tú quieres decir más o menos lo mismo. Mira ayer me contaron una cosa que me trae hablando sola… También estaba lo de Mapplethorpe… es más largo… pero parece ser que yo utilizo la palabra ‘maricón’ (el fotógrafo más poeta y maricón) como esos chicos que se visten con ropas de camuflaje y detestan lo militar… TodavÃa no les he preguntado pero se me ocurrió, que quizás ellos lo que nos estén contando con sus uniformes sea que son el verdadero ejercito… ojalá. Son un colectivo, los adolescentes y se apoyan entre sà porque todos tienen las mismas problemáticas. Pueden sobrevivir mejor sÃ. Pero también es algo transitorio en su vida. Lo que me gustó es ser capaz de entender mejor desde ayer qué supone ser adolescente, en qué se sustenta esa ducha suya que a mà me hace llevarlos tan mal… no comprenderlos… si lo enfoco desde el prisma que nos sugiere Luis Muiño, me va a ser imposible no sentir simpatÃa por su causa. Luego toda esa revolución quÃmica en la sangre se frena (porque sabemos que hay un podado neuronal): unos se plegan definitivamente al sistema y otros no queremos hacerlo nunca. Yo creo que también va a ser una cuestión genética. Como el amor, como todo…
31 de Octubre, 2007 - 5:52 pm
Discúlpame, “Nadha”; pero no estoy de acuerdo: si las sociedades organizadas no pusieran lÃmites (otra cosa serÃa qué lÃmites, cuántos lÃmites, hasta qué punto, etc.) ante la total y absoluta libertad de sus individuos… todas estas sociedades se irÃan al “carallu” más total. Y más pronto que tarde…
Las sociedades implican -necesariamente- normas y lÃmites (curiosamente, al igual que supone la educación -y la “necesidad” psicológica básica- a los niños): eso está “bien” (”permitido”); eso está “mal” (”restringido” o “prohibido”); mi derecho supone tu obligación y viceversa… A mà me resulta bastante obvio… me cuesta trabajo insistir…
Habrá veces que, efectivamente, seas tú mismo el que te impongas lÃmites: unas, para no provocar que te los exijan otros; otras, uno mismo se autocensura y se coarta a sà mismo por temores o cobardÃas varias…
Pero el que no esté dispuesto a admitir que viviendo en una sociedad -democrática- debe acatar unas normas, y cortarse un pelo ante los derechos de los demás… serÃa un antisocial o antisistema… que queda muy bonito, es verdad (y nunca sabré por qué, por cierto…); pero me parece profundamente egoÃsta, antipático y despreciable (”dÃcese del que se merece nuestro desprecio”).
31 de Octubre, 2007 - 9:34 pm
No, no, si estamos de acuerdo. Se necesitan lÃmites porque no sabemos estar a la altura. Plenamente de acuerdo. En la anarquÃa sabemos vivir y dejar vivir cuatro.
31 de Octubre, 2007 - 9:37 pm
Como para que nos quiten ahora las leyes, adónde irÃamos a parar. Por eso yo en el fondo estoy muy contenta de que existan. Me siento más segura con ellas, de que a algún elemento disuadirán. Insisto en que yo no las necesitarÃa para respetar todo, pero … me gustan los pasos de cebra, ya ves. Todos muy uniformaditos atravesando por ellos… ¿tú eres de los que los respetas siempre?
31 de Octubre, 2007 - 9:52 pm
Me gusta la frase que citas de Fritz Perls, supongo que he ahà el quid de la cuestión que planteas: cada cual por su lado, si existe la paz y el sosiego y se encuentran por casualidad pues muy bien, si no ya nos veremos, arrieritos somos…
He recordado al leer el post, cierto diálogo con una amiga de visita en casa:
(comentábamos los excesos alimentarios en verano… y a tal propósito ella señalaba su barriguilla un tanto hinchada)
Ella: mira cómo estoy, increÃble.
Yo: Eso no es nada, mÃrame (le señalo la mÃa, tan tranquila)Ella: SÃ, pero a mi me preocupa la mÃa, no la tuya.
Salud.
31 de Octubre, 2007 - 11:00 pm
Olvidamos, creo, que las sociedades no se bajan de los OVNIS ni son entes autocreados. Las sociedades somos nosotros.
El triunfo de lo social sobre lo individual, me parece, es tanto como la destrucción paulatina pero imparable de los consensos sobre la que esa sociedad fue creada. Si los consensos se modifican, la sociedad evoluciona. Si los consensos desaparecen la sociedad se extingue.
Y entonces es la hora de la selva. Y de su ley.
31 de Octubre, 2007 - 11:07 pm
El triunfo de lo individual sobre lo social, quise decir, obviamente.
Mis disculpas.
2 de Noviembre, 2007 - 9:12 am
Personalmente me considero bastante individualista. También me considero solidaria. Me parece que el punto sano está en ser individualista como tónica general de vida y solidario (que no colectivista) cuando es preciso. ¿Cuándo es preciso? Bueno, ahà está la decisión más individual de todas; pero también las consecuencias pueden joderte o beneficiarte individualmente.
Piénsese que, al fin y al cabo, hemos sobrevivido como especie por vivir en grupo. Y yo no creo que se pueda estar bien mucho tiempo si a tu alrededor los demás están rematadamente mal. Tarde o temprano las cosas se equilibran, a veces de una manera brutal: podemos verlo en cualquier revolución en la que los desposeÃdos hayan masacrado sin piedad a los antes poseedores.
Como muchas cuestiones en la vida, en ésta de individuo-sociedad se trata de pactar…. desde la libertad individual, por supuesto.
2 de Noviembre, 2007 - 3:20 pm
Creo que, en cierto tipo de casos, se aprecia muy bien como cada uno va a su rollo y los demás que se las apañen como puedan. Por supuesto pienso que cada uno tenemos libertad de hacer lo que queramos, pero se nos olvida a menudo que nuestra libertad termina donde empieza la de los demás. Además creo que el altruismo nos hace humanos. Aunque resulte antagónico necesitamos a la sociedad para ser nosotros mismos. Necesitamos gente que nos quiera alrededor y necesitamos elegir lo que queremos, pero, como bien apuntas, Luis, no podemos conseguir todo lo que queremos.
En resumen, para mà son necesarias las dos cosas. El lado al que se incline la balanza dependerá de la situación a la que haya que adaptarse.
Me resulta muy curioso ver como todo lo que hoy somos depende de la evolución que hemos seguido. A veces, prefiero pensar que somos independientes de esta evolución, aunque no sea verdad.
Un saludo
2 de Noviembre, 2007 - 4:09 pm
Koldo me apetece… me apetece escribirlo para mi página pero me lo has inspirado tú con tu discurso. Veamos…
Hipotético caso en que tú te ves obligado a dejarme las llaves de tu casa… Te persiguen, te… imaginemos lo que sea… pero tú te encuentras conmigo y soy esa persona a la que le dejas las llaves de tu casa para no perderlas, para poder recuperarlas… Ya, ya sé que a lo mejor yo soy la persona menos indicada a la que se las dejarÃas.. pero estoy ahà y me las dejas. Yo no te pregunto por qué te persiguen, tú sabrás, es asunto tuyo… voy a fiarme de mi instinto, creo que te persiguen equivocadamente, digamos que un grupo esgrimiendo una conducta de linchamiento (me acuerdo ahora de Rusell en un caso que comenta en ‘Por qué yo no soy cristiano’). Mi instinto me dice que te ayude, mañana podrÃa pasarme a mÃ… Uno siempre hace lo que le gustarÃa que hicieran con él, se comporta bajo ese precepto ético… al menos yo. Si quieres contármelo… bueno quizás te permita hacerlo. Pero eso ya me harÃa cómplice tuya. Connivente… Mejor que no, mejor que yo no te pregunte… doy por supuesto que eres inocente hasta que no se demuestre tu culpabilidad, que todo el mundo lo es… Yo me quedo con tus llaves y a lo mejor tú preocupado, por lo que harÃa con ellas. Pues no deberÃas, primero porque no te he pedido que me las des y segundo no tengo por qué pagar ni ese precio que te va a cobrar a ti tu ”confianza”. No deberÃas preocuparte. No es mi casa. No entrarÃa en ella. No me interesarÃa saber lo que guardas. Es tu casa. Yo no quisiera que nadie entrara en mi casa. Aunque yo le hubiera dejado las llaves. Entiendo que la casa de uno es sagrada, tanto como para los buenos cristianos la de su dios. Quizás asà me explique… yo no me siento superior a nadie, me siento igual a ti, y te trato como mi igual. No te hago a ti lo que no querrÃa para mÃ. Elijo ser individuo y los individuos no siempre son *personajes como la ”personas”… si comportarme asà me va a hacer despreciable… un ser despreciable en tu dialecto… genial. Doy por supuesto que si yo no necesito una ley que me impulse a ser ente ético… los demás… tampoco deberÃan necesitarla.
2 de Noviembre, 2007 - 6:51 pm
¿Y por qué habrÃa que elegir entre libertad (individual) y solidaridad (colectiva)?. Creo que ése es un falso debate, impulsado por quienes nos quieren aislar para asà poder manejarnos mejor. Por lo demás, nunca está un individuo tan sólo como cuando, de grado o por fuerza, forma parte de un rebaño.
Recuerden el viejo y hermoso lema libertario: “De cada uno según sus posibilidades y a cada uno según sus necesidades”. He ahà una propuesta de equilibrio perfecto entre el yo y los demás.
2 de Noviembre, 2007 - 8:23 pm
curiosa la narración de quien se pseudodoautonomina como la inexistente, pues le entregan el sÃmbolo de acceso a lo Ãntimo y profundo de otro “ser”, y reúsa asistir al espectáculo mas actual, que es colectivizar lo privado rompiendo lÃmites(palabra corta donde las halla)
la imagen que utilizas, querida Nada, es totalmente gráfica a la vez que llena de simbolismos.
es el “GRAN HERMANO” narrado por tu supraconsciente, osea alguien es perseguido por el colectivo para un linchamiento, ajusticiamiento o exposición pública, y quien teme por su vida, intenta guardar lo mas valioso que tiene, que es su contenido, osea donde habita el indivÃduo realmente, que es en sà mismo.
LUZ… para la narrativa individual
2 de Noviembre, 2007 - 8:38 pm
Conocà a una persona destrozada por una secta destructiva, y aunque la conocÃa con anterioridad jamás llegué a hacer un juicios tan gratuito como el de Koldo. ¡Es increÃble este hombre, sabe todo! Estoy de acuerdo con lo que manifiesta Joaquim
2 de Noviembre, 2007 - 9:32 pm
Don Luis, le ruego que no nos ponga en estos tragos. Hay que elegir, cierto, pero yo soy libre y tengo un cariño inconicional a mis retoños.
He elegido la soledad pero me muevo en una sociedad, de la que puedo renegar, pero la necesito para tenr luz, internet, comida para mis perros y suma y sigue…
Centrándome en el tema y después de leer detenidamente todos los momentarios expongo:
El individuo sólo no sobrevive.
La sociedad sin individuos no existe.
Los problemas de la sociedad actual los estamos generando los individuos influidos por la sociedad que nos rodea.
¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?
Vi hace mucho tiempo una peli de la que no recuerdo su tÃtulo ni nada de nada, salvo que una muchacha adolescente escapa de su casa y viaja. Se encuentra con un hombre mayor, casi anciano, y pasa una noche en el campo, al calor de una hoguera. En un momento determinado el anciano toma un palito y lo rompe, diciéndole a la chiquita que esa es ella sin su familia. Luego toma un manojo de palitos, los junta en el puño e intenta partirlos. No puede. Y le explica que esa es su familia, indestructible mientras se mantenga unida.
Siempre me ha parecido el mejor ejemplo para entender por qué necesitamos al grupo, a la familia. Al menos en los primeros pasos que damos por la vida. El viejo estaba sólo, era un individuo aislado de la sociedad, pero sabÃa cual era el valor de la unión.
Por eso no creo que sea necesario elegir, se puede, se debe, ser individuo y social, que no sociable, estupidez mental que en educación “mola” mucho pero para mà tiene connotaciones borreguiles.
2 de Noviembre, 2007 - 10:20 pm
Amiga Nadha:
Hace poco, en las famosas excavaciones de Atapuerca, se ha descubierto el esqueleto de un homo sapiens (no recuerdo si era neanthertal o sapiens sapiens… pero, para este comentario, darÃa exactamente igual), del que se sabÃa que tenÃa, al morir, una edad bastante avanzada (al menos, para la longevidad habitual media de aquel entonces…) y, sin embargo, también se descubrió que ya hacÃa mucho tiempo… ¡se habÃa quedado sin dientes!
Moraleja: es la constatación, la demostración de que, ya desde nuestros más remotos ancestros, el grupo cuidaba del individuo… quizá por puro respeto, cuando ya no era capaz ni de valerse por sà mismo, ni de aportar ayuda a la caza o a otro tipo de trabajos duros… quizá sà ya se reverenciaba y valoraba la “sabidurÃa” del anciano… y era tan valioso -o más- que los jóvenes, precisamente por eso…
Entendiendo desprecio como “no hacer aprecio”, pondré unos ejemplos muy sencillos y cotidianos paquesementienda:
1.- Estás en la cola del autobús… Lleva mucho retraso… Llegarás tarde a tu destino… Llega, por fin. Se te cuelan 2 ó 3 “listos”… se completa el aforo, a juicio del conductor (iba ya repleto…)… ¡Te quedas esperando -otra vez- al siguiente!
2.- Estás en carretera, a la salida (o entrada) a una gran ciudad, como todos los dÃas, a las mismas horas, para ir o volver del trabajo… Tapón, embotellamiento (”engarrafamento”, como dicen en portugués, que hace más gracia…)… pérdida absoluta y total del tiempo (si no fuera porque, en esos momentos, escuchas a Luis Muiño o la música que a uno le guste…). Malestar general, impotencia, etc., etc… Pues nada, que vienen varios “listos”, se te cuelan por el arcén, casi te arrancan -además- tu espejo retrovisor, avanzan, avanzan… les pierdes de vista ¡Se salen con la suya!
Como te podrás imaginar, existen muchos casos de ese estilo todos los dÃas… Son casos sencillos y casi intrascendentes… Qué no decir de los verdaderamente trascendentes (”trepas” en el trabajo, incluidos…), maniobras de adelantamiento o similares en la que hacen peligrar su vida y la de los tuyos…
A eso es a lo que me refiero: actitudes antisociales que no son nunca -en absoluto y por desgracia- “onanistas”, es decir, que, ciertamente, “chacun à sa marotte” (”cada loco con su tema”, que dicen los gabachos), siempre y cuando no sea a costa de los demás, aunque sólo fuera llamando “gil” al respetuoso con las normas cÃvicas…
Luego dicen que la famosa y polémica nueva asignatura para la CiudadanÃa, es un absurdo y está fuera de toda realidad que no fuera la del adoctrinamiento polÃtico del actual partido en el poder… Somos los españoles muy incÃvicos… y jamás lograremos corregirnos sino hasta que empecemos a reconocerlo…
Me da la impresión que no supe explicarme con exactitud: efectivamente, las digavaciones y generalizaciones cada cual puede entenderlas de forma distinta. Era, más o menos, a esto último a lo que yo querÃa referirme.
En cuanto a lo de ácrata… me parece respetabilÃsimo. Exactamente igual que lo de comunista o católico… Absolutamente “impracticable” en la práctica (perdón por la redundancia), a mi entender; pero, como todas las utopÃas, absolutamente respetable, vuelvo a reiterar.
¡¡Es que jode!!
Está bien que cada cual busque y siga su camino, el que cada cual elija libremente…
¡Pero a costa de los demás…! O, simplemente, “choteo” del personal… Creo que no. Independientemente de las dosis de sentido común, sentido del humor y sentido de ponderación y equilibrio que le queramos -como adultos civilizados- dar…
2 de Noviembre, 2007 - 11:02 pm
¡¡querido Coldo!!…¿sbrÃa usted decirme si desde esos tiempos prehistóricos el hombre ansió poder inventar los brazos trituradores, que tanto utilizamos ahora en la cocina?…lo digo por lo de no tener dientes y vivir en single.
LUZ … para los abrazos virtuales y tribiales
3 de Noviembre, 2007 - 1:00 am
Acracia para cuatro? Es posible, pero incluso el conductor que se salta la caravana por el arcén lo hace porque se siente ácrata.
Ã?gata Christi escribió una novela “Pasajero para Frankfurtâ€? (creo), que relata la venida de un nuevo y maligno orden neonazi global, la respuesta a ello consiste en una poción que convierte a los hombres en toda bondad y civismo. Ya no deberÃan existir polÃticos, curas o policÃas; nada de eso serÃa necesario… entonces sà que la acracia, más que ser posible, se convertirÃa en inevitable; eso sÃ, muy aburrida.
Las culturas del tercer mundo no son menos individualistas que nosotros, en todo caso lo son más. Los jóvenes tampoco son más individualistas, personalmente creo que lo son menos. El seguimiento de la moda, las corrientes polÃticas, etc. son la excusa, pero el trasfondo es una fuerte concepción de tribu, no la de la familia sino la de los amigos con los que se quiere parecer, con los que se comparte ilusiones e ideologÃas. Con los años y la vejez el hombre se convierte en más individualista, se encierra en su pequeñÃsima tribu: su compañero y poco más. Los demás, los antiguos amigos, los compañeros de trabajo, el resto de la familia, etc. se han convertido en extraños y criticables, incluso envidiados u odiados.
Cierto, las comunas son un buen ejemplo; primero funcionan y después se hunden, y las que no lo hacen es porque sus integrantes no crecen, viven en un estado de permanente… ¿juventud mental?
Tal vez nuestra sociedad se convierte en individualista –cosa que no creo- por su madurez, o cada vez más ancianidad fÃsica. De ser asà creo más en la primera que en la segunda. Una sociedad como la nuestra va haciéndose más adulta y cÃvica, más madura con el tiempo.
En Ã?frica, y me refiero como a tercer mundo, la gente es más individualista de lo que nos parece o somos dados a creer. Caemos en la tentación de ver al indÃgena bueno y sano, cooperador con sus semejantes y la naturaleza. Pero cuando profundizamos en su conocimiento nos damos cuenta que es todo lo contrario, que defiende la familia por necesidad y costumbre, pero que se desprende de ella con suma facilidad, y la olvida cuando se convierte en un lastre lejano. En Ã?frica, Bolivia, Perú… existen cientos de miles, millones dirÃa, de niños abandonados, mujeres embarazadas y abandonadas. En las aldeas del interior del Senegal, uno de los paÃses más desarrollados de Ã?frica, se hacen calderos de arroz por la calle para alimentarlos, los hacen los marabús o algunos tenderos con suerte comercial y decencia humana.
Y no creo que sea necesario ser altruista para escoger el grupo, como tampoco ser egoÃsta para escoger el individuo. Pienso que egoÃsmo y altruismo son conceptos que nada tienen que ver con eso.
Un saludo.
3 de Noviembre, 2007 - 1:46 am
mañana te leo koldo que ahora estoy muy cansada y me bailan las letras en los ojos… además es que me da que tengo réplicas pendientes desde julio
3 de Noviembre, 2007 - 1:47 am
pero yo he de decirte que menos un acosador que me ha tomado gusto (creo que es un enfermo mental) me encuentro un mundo muy amable conmigo… y si no es muy amable ya hago yo porque lo sea…
3 de Noviembre, 2007 - 1:50 am
ah, por cierto que no me presentado: yo me llamo Candela Arias.
3 de Noviembre, 2007 - 10:24 am
Amigo “zakul”:
Pues supongo que piedra contra piedra… o masticándoselo otro por él…
Amigo “pau”:
Pues, tal y como lo expones, estarÃa de aucuerdo contigo… incluso -seguramente- siendo lo contrario a lo que yo mismo escribÃa más arriba… Asà es el raciocinio: te lleva y te dejas llevar por él -como los meandros y deltas de los rÃos- a veces hacia direcciones distintas… aunque todos, finalmente, lleven al mar.
3 de Noviembre, 2007 - 12:52 pm
Yo creo que Pau es sin comillas Koldo. Te lo digo porque me hizo un regalo precioso: una camisa diseñada por él y una chupa vaquera de flipar y me lo envió a casa. No nos conocemos pero ya le he dicho que si se quiere unir a mà y a mi amiga de 20 tacos en el camino de Santiago.. genial.
3 de Noviembre, 2007 - 1:09 pm
Primer supuesto… Atapuerca, claro que sÃ. Y sin embargo… yo me sé la historia de una niña de ese periodo que … (me la empiezo a saber)
Autobús… joder no dejes que se te cuelen. El problema está en la cobardÃa, como siempre. No les paras los pies para sostener qué… el rollo ese de la educación… pues no te puedes quejar. Un dÃa intentaron colársele a un anciano delante de mà en la cola del banco… dos macarras, ya te digo que no; que a un anciano delante de mà no se le cuela nadie. Ojo, que a mà me da lo mismo que se me cuelen (invito yo) pero como sea asunto de perder un autobús… no se me cuelan tampoco. Ahora para otras cosas… es que… no le doy mucha importancia a los abruptos. Mi abuela lo era. Una abrupta. Me hacÃa pasar mucha vergüenza. Peleas en la cola del autobús y esas cosas… pero delante de mà tampoco. Quiero gente cÃvica a mi alrededor y los tuyos, aunque sean tus abuelos… son tu obligación educarlos.
2. Ejemplo carretera. Yo no conduzco. Voy en el coche con un mozalbete al que le ponÃa mogollón definirse como poéticamente correcto. Flipo de lo que descubro. No sé porque ocurren esas transformaciones al frente del volante. Será porque en un reducto tan mÃnimo lleva a creerse que está uno al frente de una nave espacial. Imaginaciones tenemos todos. De diosecillos.
Eso de ser los españoles… ser un estereotipo… creo que se habló recientemente de ello aquà mismo. Me quedo con el cariotipo. Ahora si lo piensas bien, lo que te dije… la atrocidad comienza en uno, por ser cobarde… si dejas que te pisen… o le restas importancia a todo… o no te excluyas: porque la culpa de todo la tenemos todos.
Yo no soy muy chivata pero como vea una infracción… igual denuncio. Ojo, gorda. FÃjate en lo que sucedió en ese metro… nadie se movió. Patadas a una chica y nadie se movió. ¿Tú qué harÃas? Porque koldo, yo me he marcado mis tangos en momentos asÃ… Luego lo pensé. Pensé: estoy loca para que me dieran a mÃ… pero luego. Que mañana me siento cobarde… y lo asumo. La edad te va mermando facultades fÃsicas y te va serenando. Pero de todas formas es una lástima estar siempre quejándose y no contribuir más que virtualmente a querer un mundo más civilizado. No sé si es tu caso. Pero hay la mayorÃa de casos… Detrás de este chisme… todos somos muy valientes. Muy monos y muy de bohonomÃa. Una cosa es muy cierta… ser ácrata es una utopÃa y para que un ácrata viva de puta madre en un sistema… el sistema no lo puede ser. Una vez me dijeron en Caracas son la mayorÃa como tú. Caos puro caos, ¿verdad? Pero tiene que haber de todo ”en la viña del señor” amigo Koldo, incluso seres a los que sólo nos gusta trabajar por amor al arte
besos
3 de Noviembre, 2007 - 8:02 pm
Ah!
Qué sorpresa!
Una agradable sorpresa Nadha.
Te aseguro que me encanta la idea de Santiago. DeberÃamos pensar en el momento, el que nos vaya bien a los tres…
Altapuerca? sapiens creo, es importante la diferencia ya que todo hace creer que no somos descendientes de neanderthaleses.
Pero no son-somos los únicos. Hace tiempo que ya se descubrió que algunos primates sociales también cuidan a sus ancianos, a los que su supervivencia ha dejado de depender de ellos. El hecho de dar el alimento machacado es más una función de inteligencia que un valor intrÃnsecamente humano.
Y como bien dice Nadha: “Mi instinto me dice que te ayude, mañana podrÃa pasarme a mÃ… Uno siempre hace lo que le gustarÃa que hicieran con él, se comporta bajo ese precepto ético… “La solidez tribal, el respetar y defender a nuestro vecino puede ser una interesada inversión de futuro, y no solo de los homÃnidos sean sapiens o nenderthales.
3 de Noviembre, 2007 - 8:15 pm
Amiga “nadha”:
Encantado de conocerte, Candela Arias, al menos en tu socias “nadha” (¿derrocho inteligencia si te asocio también a “kasandra”…?)
No sé; pero me da mucha rabia: me da la impresión de que aquà la mayorÃa ya os conocéis de mucho antes, que habéis tenido algún tipo de relación distinta a ésta de tipo epistolar en “El Hábitat…”. Muchas veces me da la impresión de que existe un metalenguaje, un segundo significado en lo que os decÃs… que me pierdo siempre… Además, como en tu caso, intuyo que no es el único en el que multiplicáis socias…
En fin, que ahà también está el encanto…
El ejemplo del autobús o del coche en carretera es sólo eso: un ejemplo. Como todos los ejemplos, se pretende comprensión y generalización, es decir, que a todos o nos haya pasado o lo hayamos visto a otros alguna vez… En cuanto a lo que, particularmente, me ocurre en esos casos, no me importa en absoluto confesarte que no trago una: monto el pollo que haga falta. A mÃ, si puedo evitarlo, no permito que se me cuele ni me chulee nadie… y, seguramente, no por valentÃa: me harÃa sentir muy mal el hecho en sà del chulo de turno. Me pone muy enfermo que alguien abuse de otro, sólo por su condición de abusador, de aprovecharse de la inferioridad del otro.
He tenido muchos problemas, porque la diplomacia no es, precisamente, una de mis cualidades… Te aseguro que en la vida soy bastante cobarde; pero, en estos casos, es por principios y, estoy seguro, una manifestación más de mi escasa inteligencia: en un porcentaje muy alto pienso que hubiera sido mejor mirar para otro sitio…
Para que te “sitúes” un poco mejor, “nadha”: TendrÃa, creo, unos 10 ó 12 años (?). Estaba sentado con dos amiguetes en una escalera peatonal, en mitad de la calle; una calle muy ancha (quizá más de 3 metros), es decir, no impedÃamos el paso a nadie, estaba perfectamente expedita… Llegaron, entonces, un grupo de “mayores” con ganas de agredir y hacer alarde de su poderÃo… Se les veÃa “venir” perfectamente y no era muy inhabitual tenerles por nuestro barrio de vez en cuando… El caso es que nos dicen que nos apartemos, que no les dejamos pasar… (como digo, era una excusa total…). Mis amigos se apartaron: total, ni era tanto el esfuerzo ni tan grave la humillación… Yo, no. En esto que, el que parecÃa lÃder de la manada, se agacha, me pega su cara y su frente a la mÃa, me mira fijamente y me dice que, si no lo hago, me pegará una h… Me la dió -obviamente-; se fueron corriendo; me quedé sangrando y con el tabique desviado (hasta hace unos pocos años, en que me la operé)… ¡pero no me aparté! No he aprendido nada desde entonces… sigo “ganando” “batallas” de este modo tan estúpido, desde entonces… Sin ningún beneficio propio, sino todo lo contrario: me pasa en el trabajo y en la vida diaria con todo el mundo…
Asà que, como podrás imaginarte, “nadha”, yo sà hubiera actuado… aunque sólo para recibir, sà (que, te aseguro, que no me hubiera importado, sólo si asà se hubiera evitado la paliza a la crÃa…). Ya, desde pequeño, soy muy grandullón. Al ser el mayor de 5 hermanos, he aprendido mucho más y mejor a recibir que a pegar (¿curioso, no?), porque tenÃa bastante respeto de mi fuerza y temÃa poder hacer daño… Es más, mi mujer, que es muy bajita, incluso una vez me defendió de un taxista, en Madrid, que querÃa atizarme: le empujó (”a mi marido sólo le pego yo…”) y, por la sorpresa, se quedó clavado, se metió en su taxi… y se fue.
En cuanto a lo que escribÃas más arriba de las llaves de casa… Está claro que se trata de un segundo sentido… y no sé si lo he captado perfectamente. Aun asÃ, te diré que las casas de cada uno, me da la impresión, y sobre todo a las mujeres (y perdón por si fuera machista), que gusta mucho enseñarlas a los demás, invitarles a pasar… “Son” también para compartir con los demás, no sólo una “cueva interior” que sólo uno ocupa y donde no está permitido el acceso a ningún otro…
Reconozco que no soy de los que le gustan mucho las visitas… ni visitar… pero siempre resulta agradable compartir otros ambientes y tu propio ambiente con los demás… Al menos, eso pienso…
Bueno, que no quiero agotarte -como siempre- con mi lectura.
4 de Noviembre, 2007 - 12:39 pm
No, muy amena Koldo… he venido a por todo… nadha, otras…, kasandra, Candela Arias… no existen. Sólo existo yo. Que escribo. Pero cuando ellas están, yo procuro no estar.
Si te pasas por las ‘criaturas imaginarias’ … ya vas viendo cómo nos ha quedado esto… no hay meta lenguaje… Eso sÃ, hubo un primer hábitat, un lado oscuro del señor Muiño y etc… Este me gustarÃa pensar que es el blog que no va a borrar. Es muy bueno, organizado y un punto muy interesante de referencia en el que aprender…
Antes daba mi carnet y todo eso por la Red. Porque… viejos tiempos. Ahora me es indiferente la autorÃa y me gusta ser una prolongación de mis criaturas. Me enseñan… con eso de que se manifiestan por libre. Sigo leyéndote… me gusta la gente que se explica. En realidad sin haber estado en el primer hábitat… tú eres el espÃritu de aquello
besos
4 de Noviembre, 2007 - 12:42 pm
(me encantó el detalle de tu mujer)
4 de Noviembre, 2007 - 12:44 pm
Pau, ella está estudiando biologÃa en Murcia. En cuanto descubra cómo queda lo suyo con los estudios este año… te digo…
besos
5 de Noviembre, 2007 - 2:54 pm
[...] Hay que elegir: desde el habitat del Unicornio, mi buen Muiño, nos arroja a la cara su teorÃa de la elección entre el yo y los otros. [...]
11 de Noviembre, 2007 - 11:27 pm
vivir al intento de sobrevivir en medio de la humanisada sociedad individualista por defecto y colectivista por necesidad. de quien? de los que nos hacen en serie como en el mundo feliz de huxley? o de los que nos reproducen desde una celula como en la tercera ola de tofler.
yo? la soledad contigo. y en compañia
dos somos ttres y en la calle
somos mucho mas que dos
dos o uno en el vientre de mi madre solo, unico,
en el mundo solo, seremos uno en medio de la masa, masivos extremecimientos ante la desgracia de una muerte o un atropello, donde estabamos cuando lo de vietnam o lo de ruanda o lo de chile o argentina.
donde los individuos nos colectivizamos para estar a la altura de las circunstancias?
yo tampoco estoy pa llenar las espectativas de nadie,
mas me encuentro ante el dilema eterno de kien es mi yo y kien lo llenara o kien completará esa parte donde las espectativas del otro inundan las mias? solo será hermoso?
10 de Abril, 2008 - 8:00 pm
Quiero lanzar una pregunta: ¿por qué los enfermos psÃquicos están tal maltratados por la Sanidad y los profesionales de la salud mental?