EN UN LUGAR EXTRAÑO

La siguiente historia apareció en diversos medios de comunicación alemanes:
Un matrimonio de Munich que pasa sus vacaciones en un país extraño entra a visitar una iglesia.  La noche cae sobre la ciudad, pero la pareja está embelesada por lo extraño del templo y no se dan cuenta de que éste ha cerrado sus puertas.  Al no poder salir, deciden esperar el amanecer durmiendo en una capilla lateral.  A pesar de lo inquietante de la situación, todo permanece tranquilo hasta que, al dar las doce de la noche, el órgano empieza a sonar…
Entonces, aparece por una puerta lateral de la iglesia un grupo de frailes encapuchados.  En el centro de la comitiva hay una aturdida muchacha, vestida únicamente con una camisa blanca y con la cabeza rapada.  Cuando el grupo llega al altar, el órgano calla, los monjes levantan una losa del suelo e introducen a la muchacha en un profundo nicho.  Después, colocan la losa en su sitio y regresan al lugar de donde han venido.
El lugar extraño en donde tuvo lugar la historia se llama Madrid. La fecha, hace aproximadamente quince años.

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La tétrica historia es todo un ejemplo de la capacidad del ser humano para elaborar estereotipos acerca de otras culturas, inventar historias que confirmen el prejuicio y difundirlas como reales sin haberlas confirmado.  Creamos infinidad de historias acerca de los miembros de otras culturas, pero sólo nos damos cuenta del alcance de este fenómeno en el momento en que escuchamos una de estas narraciones insólitas sobre nuestro propio país.
Los estereotipos culturales son el precio que tenemos que pagar por tratar de simplificar un mundo complejo.  Cada lugar, cada época tiene sus propias normas éticas, sus usos y costumbres, sus formas de comunicación.  Para recordar esas diferencias, metemos a todos los miembros de una determinada cultura dentro del mismo saco.  Decimos que los franceses son elegantes, los ingleses individualistas, los estadounidenses pragmáticos,…  Inventamos categorías para entender el mundo.
Normalmente, funcionamos bien con esas simplificaciones.  Pero cuando oímos historias como éstas, que nos escandalizan por la imagen que difunden de nosotros, la simplificación por culturas deja de parecernos útil.  Es un fenómeno clásico en psicología social: exageramos las similitudes entre los miembros de colectivos distintos al nuestro pero, cuando hablamos de nuestro propio grupo, exageramos las diferencias.
Este sesgo cognitivo queda patente cuando se pregunta a las personas sobre características culturales.  Cuando nos preguntan si nos consideramos latinos prototípicos (alegres, católicos, machistas,…), la inmensa mayoría respondemos que no.  Pero si se le pregunta a alguien de fuera, considera que sí somos así.  Lo cual no es de extrañar, porque nosotros hacemos la misma simplificación con los miembros de otras culturas.
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Quizás por eso es tan importante difundir estas historias: ayudan a que reflexionemos sobre lo que nosotros contamos de otros personas. 
Aunque, quizás, al revelarlas tengamos problemas: según se difundió en Alemania, el final de la historia anterior fue que el embajador pidió a la pareja que no hablaran del tema. 
Según el diplomático, en nuestro país seguía funcionando la Inquisición, aunque oficialmente estuviera suprimida, y era mejor que no contaran a nadie lo que habían visto.

10 comentarios sobre “EN UN LUGAR EXTRAÑO”

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son del Equipo Crónica, que se dedicaron a re-dibujar toda la mitología nacional con un descaro estupendo. Los admiro, porque hay que ser muy valientes para reírse de los propios mitos nacionales. De los ajenos, sin embargo, nos reímos todos sin problemas.

    Mañana hablo en Rute (Córdoba) sobre este tema. Tengo una ponencia acerca de cómo se crean los prejuicios culturales en los medios de comunicación dentro de las “Jornadas de Cultura, Comunicación en Inmigración”. Si pasáis por allí, nos ayudaréis a reflexionar acerca de cuánta culpa tenemos los que trabajamos en medios en la difusión de estereotipos tópicos.

    Si os da por leer sobre este tema, a mí me pareció muy interesante “Viaje al origen de los insultos�, del geógrafo Joan Avellaneda. La narración que hace el autor sobre como ciertos gentilicios acaban convirtiéndose en insultos es una aproximación estupenda a la psicología del prejuicio.

  2. nadha dijo:

    cómo me ha gustado tu artículo de hoy. Hace poco estuve pensándome lo de quedarme encerrada en una iglesia… no sé todavía si lo voy a hacer. Me da un morbo.

  3. zakul dijo:

    luego si no existen los argentinos arrogantes, los mejicanos machitos, los estadounidences imperialistas, los italianos concupiscentes, los ingleses británicos y los españoles patriotas, ¿para qué sirve este mundo de etnias, razas y naciones?
    ¡ay Don Luis!… que usted se está enamorando de la bandera… y después le da por quemar fotos y hacer cosas que hacen los que sueñan en “sin fronnteras”.
    ¿no tendrá que ver todo eso con lo que suponemos o presuponemos del otro con tan solo un golpe de vista, un toque o una olisqueada a su cogote?
    tal vez sería mas sano para todos, hacer menos juicios, críticas y condenaciones, a´´así como prejuicios, presuposiciones y otras actividades que nos llevan a la cerrazón.
    me viene ahora a la cabeza un cchaval muy conflictivo que su horfandad desde muy temprana edad, le ha llevado a ser un personaje violento e incluso delincuente en pequeños delitos, pero que un día lo grabaron en una cámara de seguridad y se ha convertido en un estereotipo mediático del racismo, la cenofóbia y otras cositas mas que suponen las últimas tendencias en noticias comerciales.
    digo …sin ánimo de salvar o condenar a nadie, y mucho menos de justificar cualquieracto violento, que si antes de etiquetar, prejusgar o lapidar al supuestamente distinto, nos interesamos por comprender …
    lo que si creo que se está logrando en los medios de comunicación es invertir los papeles, pues ya no se sabe si el berdugo es en ocasiones víctima, o si la víctima perdió ya su estátus y se convierte en mercancía rentable.
    LUZ…para la verdad (alguien dijo:”la verdad nos hará libres”)

  4. JaeR dijo:

    Jejeje … Mexicanos machitos eeh!? Después de leer sobre prejuicios raciales y estereotipos, se cierra la lectura con broche de oro. jejeje!!!
    Saludos desde México! (X no J) ;)

  5. the lady of the dancing water dijo:

    Pues sí que los medios de comunicación perjudican la imágen de los paises y sus ciudades, si no que le pregunten a los de Bratislava, porque después de ver Hostel, uno se plantea seriamente si le ha influido su visión sobre esta ciudad tan encantadora.

  6. El arranllador de marmitas dijo:

    Creo que los estereotípos son un invento para obtener una conversación fluida con el tendero, el taxista, el vecino del 5º-I o el camarero del bar, personas con las que en algún momento del día has de tratar aunque solo sea durante unos segundos, y que obviamente no tienen por qué saber de tus dichas o desdichas. Esto y hablar del frío del carajo la vela que ha hecho hoy viene a ser lo mismo.

  7. Koldo dijo:

    Actitudes y estereotipos culturales… también los hay sexuales, económicos, intelectuales, religiosos…

    El tema, como siempre con Muiño, está muy bien y, como siempre también, da mucho juego al intelecto, a la opinión, al comentario… pero…

    ¡¡¡¡¿Qué pasó con la chica?!!!!

    Lo he leído y releído… una y otra vez… Muiño no nos dice que los alemanes “dijeran”… en ningún momento: todo lo que nos ha contado “ocurre”, eso fue lo que ocurrió… ¿realmente? ¿Ésa es, pues, la cuestión? ¿Lo que nuestros prejuicios nos “nublan” la vista y el intelecto haciéndonos ver o creer que vemos cosas que realmente no existen tal cual las estamos “entendiendo”…? En este caso ¿qué fue, pues, lo que ocurrió “realmente”?

    ¿O se trataría, más bien, de que, aun echando por tierra, negando absolutamente cualquier veracidad a lo manifestado por los alemanes (ésos se cogieron una moña tremenda y se quedaron ahí, en un banco, alucinando…), aún así, digo, se pretendería “calumniar” a “lo español” (¡atención! la “Leyenda Negra” continúa…) con lo de la Inquisición… aún sabiendo, también perfectamente, que no es cierto en absoluto?

    Muy sutil, amigo Muiño… o muy retorcido y paranoico yo… (como casi siempre, para mi desgracia…).

    Cualquiera de ambas posibilidades, efectivamente, nos serviría muy bien para el propósito de don Luis… Incluso, con ese matiz diferenciador de “voluntad de hacer daño” que se daría en la segunda interpretación que hago… Muchas veces, los estereotipos (en pueblos, culturas o personas…) lo son -aún a sabiendas de que son falsos- una vía, un medio para agredir, vilipendiar, ningunear o devaluar o menospreciar a alguien… exactamente igual que el la vida diaria, entre personas individuales.

    Se da mucho por políticos y dirigentes… y es de lo más peligroso del mundo: cuando se quieren dar cuenta, ya se les ha ido de las manos… y, más tarde o más temprano, siempre acaba volviendo en su contra… que no es otra cosa que en contra de sí mismos y de los demás. Viene muy bien para “malmeter”, crear “estados de opinión” y malas artes en general… que siempre les conviene para iniciar o mantener guerras… que, obviamente, no es a los pueblos (que son, precisamente, los que mueren y sufren) a quienes beneficia… sino a las grandes fortunas, corporaciones, grupos de poder…

    El único prejuicio, el único estereotipo que tendríamos que tener, que crear en las escuelas y en las familias, que mantener en la Prensa, en la calle… es el “único verdadero”: que todos somos -fundamentalmente- iguales; que a todos nos gusta la paz, crear una familia, prosperar personalmente y económicamente, intentar encontrar nuestro camino en la vida y conseguir aproximarnos a lo que todos entendemos como felicidad…
    …Sin ninguna necesidad -de condición “sine qua non”- de perjudicar a nadie, sin ir en contra de nadie, sin necesidad alguna de enfrentarse con nadie, ni de imponer nada a nadie… Colaborando, participando, ayudándonos todos mutuamente…

    Me temo que, como en el “capítulo” anterior sobre los Miedos… los estereotipos y prejuicios culturales no sean otra cosa -más- que aturdirnos y aborregarnos y predisponernos a la mayoría… en beneficio y dirección de una minoría…

  8. nadha dijo:

    (esto es de ayer de madrugada)

    Estaba pensando en tu post. Y estaba pensando…teodio luismuiño, teodio, por recordarnos a todos lo poco plurales que somos. Ya sé que tú tienes muy mal concepto de las personas que dicen Te odio. Pero cuando se dice eso se dicen dos cosas: en el odio está escondido el oído. teoido, teoido.

    la pareja de Munich fueron unos mentirosos. y ningún estereotipo se propagaría sin dos cosas: el rumor y la ignorancia. pero a mí no me importa que los de Munich hablaran de un país extraño. Madrid cada vez que voy me lo resulta.

  9. UB dijo:

    Me encantaría que te llevaran a Cuarto Milenio, Luis. Ibas a ser una adquisición que iba a dar caña.

    Y lo que me podido reír hoy con el final de lo de “los hermanos mayores son más inteligentes”, jajajajaja.

  10. betzi dijo:

    no pues esta historia me gusto mucho no tanto por lo escrito sino por lo que expresa y solo es cuestion de entenderle.

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