ESTAR FELIZ, NO SER FELIZ
Hay una pregunta que está en la base de muchas investigaciones sobre la felicidad…
¿Para ser felices nos basta con conseguir continuamente el placer?
¿Estamos satisfechos con nuestra vida cuando conseguimos disfrutar todo el tiempo o necesitamos algo más?
La respuesta a esta cuestión psicológica oscila, desde antiguo, entre dos polos.Â
Por una parte, hay teorÃas que afirman que el ser humano sólo busca el bienestar continuo y todos nuestros actos se encaminan a ese fin. De hecho, el sentido común parece entenderlo asà cuando identifica placer y felicidad. Si queremos imaginarnos felices, casi siempre creamos una escena en la que todo es hedonismo: una playa o algún otro lugar apetecible, buena compañÃa, sabrosa comida, tiempo de ocio sin esfuerzo… Éstas suelen ser las respuestas más habituales.
Esto demuestra que disfrutar es una forma de adquirir felicidad, pero, ¿es suficiente? Parece ser que, para la mayorÃa de las personas, no. Para demostrarlo, el filósofo Robert Nozick diseño un curioso experimento mental…
Se trataba de imaginar una máquina que pueda proporcionar cualquier tipo de experiencias que deseemos. En el interior de ese aparato tendrÃamos las mismas sensaciones y sentimientos que si estuviéramos experimentando de verdad el mundo. Por ejemplo, podrÃamos sentirnos exactamente igual que si la paz mundial se hubiera conseguido. O vivir las sensaciones que experimentarÃamos si tuviéramos la experiencia sexual más gratificante de nuestras vidas. O tener el mismo estado mental que se adquiere después de haber tenido una idea brillante y creativa. Por supuesto, todo esto lo sentirÃamos dentro de la máquina. El mundo, fuera, continuarÃa su camino. Nada de esto serÃa real.
Una vez introducidos en la máquina, no nos acordarÃamos de hemos entrado en ella y jamás podrÃamos salir de allÃ.
¿AceptarÃamos entrar allà dentro?

La inmensa mayorÃa de la gente responde que no. Para ellos, este aparato serÃa sólo un inmenso engaño. Nozick demostraba asà que la mayor parte de la gente necesita una felicidad real, consciente y trabajada que vaya más allá del placer. No nos basta con sentirnos bien continuamente: queremos que nuestro sentimiento se alcance después de momentos difÃciles que nos hagan más conscientes de cuáles son nuestros objetivos.

Por suerte, en la vida real suele ser asÃ. Cuando alcanzamos la felicidad, nunca la sentimos como algo grandioso y permanente. Y de hecho, cuando estamos a gusto con nosotros mismos, no solemos darnos cuenta porque estamos demasiado ocupados en vivir y disfrutar.
Todo lo contrario de lo que nos ocurrirÃa en la onanista máquina del placer imaginada por Nozick.
31 de Agosto, 2007 - 11:18 am
Los cuadros son de Joan Miró. Este pintor es una de mis fijaciones. Creo que fue una persona que alcanzó la felicidad en muchas ocasiones y lo intentó representar en su obra. Por eso nunca ha sido muy popular: en el arte, la felicidad tiene mala fama. Un poeta al que conocà decÃa que la dicha es aburrida porque no tiene historia. Yo pienso lo contrario…
Por eso me he puesto a escribir sobre “otro concepto de la felicidadâ€? y he perpetrado un artÃculo para el Muy Interesante de este mes. Se titula “La cara oculta de la felicidadâ€?. Si le echáis un vistazo y os apetece hacer crÃticas, comentarios o pedir referencias, éste es el post ideal…
31 de Agosto, 2007 - 12:06 pm
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No creo que sea fácil imaginar las consecuencias de estar conectado a la máquina, habrÃa que vivirlo para elegir, estoy seguro de que el resultado de la encuesta cambiarÃa mucho.
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31 de Agosto, 2007 - 12:37 pm
No seré yo el que contradiga al Sr. Nocick, pero por muy flipante que sea el viaje que te ofrecen, experimentarlo a cambio de encerrarte en una cápsula de por vida, creo que es una falsa opción. Lo digo porque yo siempre he sufrido algo de claustrofobia. Me imagino al Sr. Nocick de bata blanca delante de un elenco de circuitos con forma de máquina del tiempo e interior de cheslón….sonriéndote mientras te ofrece sepultarte en vida…, pues se dice que no muy educadamente. Además que uno no se hace a la idea, más que nada porque no existe, de un aparato que te ofrezca el mismo resultado de ir de cañas con los amigos pero sentado en casa dándote un siestón. Una partidilla con la puerta abierta eso sà que me atrevo, sólo a ver si funciona.
Por otra parte Nocick tiene más razón que un santo, que yo la mejor caña que me tomé fue después de una pateada por los Ancares y perdido en la nada surgió un hotelito con una preciosa hostelera que…en fin….hips!…..que buenas aquellas cañas y que sufridas oiga.
31 de Agosto, 2007 - 1:19 pm
Y luego están los masocas, oiga.
Esos sà que disfrutan de la vida a todas horas.
31 de Agosto, 2007 - 2:30 pm
El estar bien con uno mismo ¿no es la felicidad?
31 de Agosto, 2007 - 2:48 pm
Ya Suigeneris….pero en exceso no puntúan,…tiene que haber un complemento, una “galletitaâ€? y al rato una suave caricia o viceversa. Es decir tienen que contener su lascivia en una vida llena de formalidades y sumisión…..esos si que son unos degenerados de la felicidad…
31 de Agosto, 2007 - 4:15 pm
Yo también pienso eso. Mentira, la dicha es infinitamente más creativa. Pero deja poco tiempo para crear. Ahora que poco sigue gustándome tu ley del equilibrio hedónico. Pero sé que nadie puede ser feliz sin Objetivos. Y que los pilares de eso nunca pueden ser otra persona. Falla lo de la persona y lo veo continuamente. Hablan de agujeros negros. Cuando el único agujero negro es uno, y lo mal que se lo montó.
b
e
s
o
s
~)
31 de Agosto, 2007 - 4:18 pm
ah, y como Judas, añadirÃa… que sÃ, que mucha gente dirÃa que sÃ… es una opción preferible a tanto suicidio, ¿no? Muchos suicidas se apuntarÃan. No sé si todos los que estuvieran dotados con su gen pero creo que algunos sÃ. Flipante que lo que incline al suicidio sea un gen ¿no? Como lo del alcoholismo. Y probablemente como lo de la felicidad…
31 de Agosto, 2007 - 7:10 pm
Compré el Muy Interesante a mediodÃa y me lo he devorado comiendo. Me ha parecido muy instructivo. Siempre me ha extrañado que las pelÃculas terminaran con un final feliz y ahà se terminara todo. Yo siempre me pregunto ¿y luego qué?. Porque a mà la felicidad nunca me dura mucho tiempo, me aburro una vez que consigo las cosas. Y las teorÃas de Gregory Berns y Nico Fridja que usted expone en el artÃculo me han explicado esa necesidad de renovación continua que necesito para ser feliz.
Felicitaciones, señor Muiño
31 de Agosto, 2007 - 7:59 pm
Es un experimento muy curioso, sin duda. Yo opino que la felicidad se obtiene de pequeños momentos. No creo que nadie pueda tener una vida feliz siempre porque quizá incluso se aburra de esa perfección y piense que para ser feliz necesita otra cosa, una cosa que no tiene y PUM…adiós a la magia. Hay una canción de Mägo de Oz que dice: “Si has perdido el rumbo, escúchame, llegar a la meta no es vencer; lo importante es el camino y en él caer, levantarse, insistir, aprender” Quizás ahà esté la felicidad, aunque sólo te des cuenta de que la tenÃas cuando la has perdido.
Un saludo ^^
31 de Agosto, 2007 - 9:14 pm
Con el perdón por delante, por romper el flujo de los comentarios, y siguiendo las reglas del BlogDay 2007 (http://www.blogday.org), te aviso de que tu blog es uno de los 5 blogs que he elegido para recomendar. Gracias por este fantástico espacio!
31 de Agosto, 2007 - 9:56 pm
Ésa máquina es un poco soma y otro poco de invento del maligno: te proporciona sólo una parte de la felicidad, que es la meta propiamente dicha, los cachitos de felicidad que vas encontrándote por el camino los obvia. Ésa máquina es un timo de servicio. Yo lo denunciarÃa a la OCU.
http://www.unabohemia.blogspot.es
1 de Septiembre, 2007 - 1:40 am
magnifico post …la felicidad solo son momentos …pequeñas circunstancias efectivamente tan solo ocupamos el tiempo en vivir …y solo esta tarea sin dolor es la felicidad .
kiss:)
1 de Septiembre, 2007 - 2:09 am
En la pelÃcula “Uno para todas” (basada en el libro “Verano en vaqueros”) una chica dice que ella cree haber sido feliz porque la felicidad son momentos (de ahà he sacado lo de los momentos de mi anterior post, que yo cito mis fuentes. Jajaja) [De la pelicula sólo he visto un poco, pero he leÃdo el primer tomo de la colección]
Saludos
PD: Lola…tu post lleva mucha razón. Como dijo Françoise Sagan: “La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia” Pero
creo que, a veces, se necesita otras cosas para logarla.
Un saludo
1 de Septiembre, 2007 - 5:57 pm
H@la,
También pienso que se es feliz por rachas, o por momentos. A veces comparto la idea que mencionáis de F. Sagan, aunque me identifique más con la de Muiño en cuanto a que es el resultado de notar ir avanzando hacia algo propio superando los momentos más difÃciles.
1 de Septiembre, 2007 - 7:09 pm
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En http://www.librodenotas.com/guiaparaperplejos/11778/maquinas-de-sonar escriben sobre gente que cree haber encontrado evidencias de que en realidad ya vivimos dentro de esa máquina de realidad virtual.
Leà algo sobre esto en un libro de Martin Rees, y no es ningún disparate, es sólo que la teorÃa carece de interes porque no aporta nada nuevo a lo que ya se sabe del mundo, dando igual si este está dentro o fuera de una máquina de realidad virtual.
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1 de Septiembre, 2007 - 9:41 pm
Acabo de leer su artÃculo, don Luis. Al final del mismo -”para saber más”- recomienda “El viaje a la felicidad…” de Eduard Punset. Creo que es un acierto, ya que resulta muy ameno de leer… y tiene su pequeño “suspense”: poco a poco va avanzando en ese “descubrimiento” argumental… hasta llegar a una auténtica fórmula matemática (el libro no oculta su pretensión cientÃfica), que resulta muy curiosa y “desveladora”. Yo también lo recomiendo a todos.
Lo que más me “engancha” a todo lo que usted escribe, don Luis, no es ya ni el fondo (los temas que plantea, para mà de lo más estimulantes, sabrosos e interesantes) ni la forma (resulta muy fácil, comprensible, ameno… entra directamente al “torrente sanguÃneo”, sin producirme “resistencias” importantes…); es que le gusta siempre aportar varios puntos de vista diferentes… a veces enfrentados y otras veces no. Casi nos da a entender que tener, tiene -obviamente- una opinión; pero no es que se la guarde para usted (en muchos casos “cae en la tentación”, ¿como buen gallego?), sino que no le parece especialmente importante. Da la impresión de que le gusta más la disparidad de puntos de vista (lógicamente, si todos ellos están contrastados, si son “válidos”…) e “invita subliminalmente” a que cada uno los contraste, los medite y elabore su propia opinión… Da la impresión de que lo que más le importa es estimularla y escucharla… (¿como buen psicoterapeuta?)
En fin, don Luis Muiño, que me gusta mucho lo que puedo oÃrle por Radio-5 o leerle en su último libro o en los artÃculos que escribe en “Muy…” o seguirle en “El Hábitat…”. (¿Los halagos de los lectores mejoran la felicidad del autor…?)
Resulta muy interesante la propuesta de Nozick con su máquina de la felicidad. En esa lÃnea, también estarÃa lo que “El Judas” nos propone en el enlace… Efectivamente, lo que más se rechaza de la propuesta es su total y descarada evidencia; descarnadamente brutal, casi dirÃa yo. La vida, nuestro pensamiento, motivos y comportamientos suelen ser bastante más sutiles…
Los psicólogos dirán; pero me da la impresión que la madurez no es otra cosa que la adaptación mutua entre la realidad y uno mismo, su acomodación, para alcanzar la felicidad más “pausible y sostenible”… En cierto modo, para evitar fenómenos “desasosegantes”: estar prevenidos o evitar grandes disgustos o no “caer” en grandes alegrÃas…
El artÃculo me parece muy bueno y condensa muy bien la opinión actualizada de muchos cientÃficos. Como casi siempre, hay evidencias muy antiguas de algo tan actual como la teorÃa de la “simetrÃa hedónica”: mi abuela (de Linares, ¡ahà es ná!) nos decÃa muchas veces: “lo poco gusta; lo mucho cansa”. ¿No sirve muy bien de epÃtome de esa teorÃa?
Todo el artÃculo desarrolla distintos orÃgenes o mecanismos que dan lugar a la felicidad o a la infelicidad… No se menciona en ningún momento; pero me da la impresión que, como en tantas y tantas cosas, existe un componente familiar/genético también en esto de la felicidad. También creo que se aprende, de alguna forma, en la infancia… al igual que, como decÃa, en el resto de la vida madura de la persona…
¡Enhorabuena, don Luis!
2 de Septiembre, 2007 - 4:28 pm
Realmente estamos dentro de una ficción? Entonces dónde está el verdadero mundo? Para nosotros lo auténtico es lo que vemos, pero y si estuvieramos siendo el resultado de una máquina, como apunto Judas?
Sorprendente, sin lugar a dudas-
Un saludo
2 de Septiembre, 2007 - 11:49 pm
Pues también tengo interés en leer el libro de Eduard Punset, un hombre que tiende a buscar la razón cientÃfica a todo, incluso al amor, y, por tanto, a la felicidad.
Tal vez nos deberÃamos preguntar qué es la infelicidad, pienso que el hombre tiende a ser feliz por sà solo y que es la infelicidad lo que se lo impide. El ser humano necesita sentirse infeliz de vez en cuando, y es posible que eso sirva para contrarrestar.
Si conociéramos lo que nos hace sentir infelices y aprendiéramos a controlarlo, serÃamos felices.
3 de Septiembre, 2007 - 2:20 pm
Sà y si aprendiéramos a concentrarnos en objetivos cuando no somos felices interiormente porque nos faltan las personas que nos harÃan sentir intensos momentos de felicidad… la distracción serÃa muy eficaz y productiva
3 de Septiembre, 2007 - 3:01 pm
Lo que más me ha gustado del artÃculo del Muy Interesante es que ayuda a apartarse del concepto éste que nos pretenden vender de felicidad como algo plano que hay que alcanzar a cualquier precio y después una ya se puede relajar ¿No os parece que quizás sea el consumismo el que nos quiere vender esa idea? Haz esto, compra esto otro, consigue tal cosa y serás feliz.
3 de Septiembre, 2007 - 6:04 pm
aprendamos a disfrutar de lo que tenemos.
Un abrazo
3 de Septiembre, 2007 - 6:40 pm
Luis por favor no hagas caso de los halagos que te hacen, aparentemente sin segundas intenciones. Si algo bueno tienen algunas reflexiones es que por encima de todo son crÃticas para con un estado de cosas, situaciones, aceptación de la irracionalidad… La felicidad no la da ni la dará máquina alguna, sólo la conseguirá aquel ser humano que vaya dÃa a dÃa aceptándose a sà mismo y logrando ser cada hora más consciente de su realidad.
Besos a todos
4 de Septiembre, 2007 - 1:48 pm
Dudosa, sabes qué? Creo que llevas razón en lo del consumismo. En los anuncios aparecen personas felices con el producto que te intentan vender. Parece que pretenden decirte: si compras esto los demás van a pensar que eres genial y tú vas a ser mejor. Es muy difÃcil apartarse de esos estereotipos y con frecuencia caemos en ellos. Luego están los canones de belleza que se imponen en los anuncios. Cómo si fueras a ser más feliz comiendo ensaladas todo el dÃa!
Un beso
5 de Septiembre, 2007 - 3:18 pm
Yo lo que quiero es que alguien me ayude a explicarle a alguien que es imposible encontrar la felicidad, ni siquiera puntualmente, si siempre te fijas más en los problemas, en lo que te falta, que en lo que tienes. Llevo 20 años intentándolo y no sé si lo conseguiré alguna vez.
5 de Septiembre, 2007 - 4:45 pm
¿No será que nos educan para sentirnos felices una vez que nos hemos esfrozado por conseguirlo, tras sufrir caidas en la vida? Creo que solo nos enseñan a valorar la felicidad si nos hemos esforzado y, esto es una mentira que solo crea adultos infelices.
saludos crecientes para tod@s.
5 de Septiembre, 2007 - 6:02 pm
Creo que una cosa no es sin la otra… si no hubieran momentos tristes no valorarÃamos los felices. Si no existiera la tristeza o las dificultades, no conocerÃamos de la felicidad. Ese subibaja es lo que nos hace sentir cada dÃa, vivos… Cada dÃa tiene muchos minutos de muchos sentimientos y la felicidad como un orgasmo interminable, es hasta desquiciante, es como imaginarse la eternidad, da como un vacÃo en el estómago… Me quedo fuera de la máquina. La vida es una apuesta, somos los cientÃficos de nuestro propio experimento. Prefiero ser yo la que lleve los apuntes de mi propio experimento.
5 de Septiembre, 2007 - 7:05 pm
Primero, el placer y la felicidad pueden coincidir ocasionalmente, pero sólo ocasionalmente. Segundo, un pensamiento original, brillante, es valioso en tanto que es raro y singular. De lo contrario serÃa cotidiano y no hallarÃamos valor en ello. Necesitamos el negativo para identificar el positivo: el frÃo no es frÃo sin calor, la calma no es calma sin tempestad y la felicidad no es felicidad sin ausencia de ella. El mundo es cambio en todos los sentidos y quizás la especie asuma esa impronta inconscientemente. El cambio nos asusta pero a la vez nos seduce irresistiblemente
5 de Septiembre, 2007 - 7:42 pm
Más allá de momentos puntuales que dan lugar, son siempre causa, a ESTAR felices o infelices…
Más allá de “ruidos de fondo de largo recorrido” (pobreza/riqueza; salud/enfermedad; amor/desamor; etc.), que también dan lugar, son siempre causa, para ESTAR felices o infelices…
Más allá, incluso, de ser inteligentes o torpes, introvertidos o extrovertidos, trascendentes o inmanentes…
…Se puede ser, “SE ES feliz… o desgraciado… en la VIDA”. SÃ, asà es como suele decirse… y muy apropiadamente, por cierto.
En esto, como en tantas otras cosas, se es o no se es; se tiene o no se tiene; se pierde o se mantiene o se adquiere… AsÃ, “sin más”. Es decir, sin muchas más explicaciones u objetividades que valgan: habrÃa infinitas causas para “demostrar” o “justificar” (en este sentido de SER o NO SER feliz en la VIDA…) tanto esta felicidad como esta infelicidad de fondo, de sustrato, de esencia…
Sin aludir a poder paranormal alguno… creo que eso se ve y “se nota” en los demás… “se sabe” de uno mismo…
Es sinómino de “alegrÃa de vivir”, de la vida “per se”, de sentirla y gozarla… aun en las desgracias, errores y desastres que nos deparen los acontecimientos. Es la forma de afrontar las frustraciones y las muchas “desventajas” que tenemos con relación a los demás… es seguridad en uno mismo, autoestima, asertividad, empatÃa y tolerancia con los demás… es sentirse uno con la naturaleza, con los demás… sentirse fluir… (¡Mucho ojo! que aquà ni entra ni tiene nada que ver con filosofÃas, religiones o temas por el estilo… se tratarÃa de lo más Ãntimo del sertirse de uno mismo)
Creo que se aprende. Desde niños. Creo que se transmite genéticamente. Creo que se puede “trabajar”, tanto para adquirirla, como para mantenerla, como para fortalecerla. Creo que la PsicologÃa y los psicólogos tienen mucho que aportar y que ayudar en este sentido… que “están para eso” como quintaesencia y sentido de su ciencia y compromiso con los demás…
(No sé si “iban por ahà los tiros” de la propuesta de Muiño… No sé si acabo de evidenciar una obviedad… una auténtica vacuidad de contenido… Perdón si asà fuera)
6 de Septiembre, 2007 - 8:57 am
H@la,
Pues sigo viendo bastante difÃcil lo de estar feliz. Porque individualmente, vale, te montas unos objetivos y un camino, según en el momento en que te encuentres, y hála a desarrollar la pelÃcula; incluso te puedes montar una maquinita casera con más o menos ayudas emocionales y sensitivas del tipo Nozickiana y adaptar la intensidad de respuesta según las necesidades.
Pero a mà me pasa que, además del trabajo que me cuesta aclararme con lo que realmente quiero y la forma de conseguirlo, muchas veces el resultado no depende solo de mÃ, sino de mi entorno. Y entonces la cosa se me complica bastante.
No sé si será porque los objetivos estén en desorden o porque realmente pongo mis expectativas fuera de mà y mis posibilidades.
Estoy de acuerdo con Lumons en cuanto que nos educan para la lucha y el sufrimiento, el castigo divino vamos, asà que ahora estoy intentando ponerme en marcha desde otras condiciones vitales. Espero tener el valor de afrontarlo bien y que la fuerza del unicornio me acompañe….
Estoy muy interesada en ser y estar feliz el mayor tiempo posible.
Felicidades a tod@s l@s que vayáis consiguiéndolo.
6 de Septiembre, 2007 - 10:53 am
Tecleais mucho…
…¿Para que os vale?
6 de Septiembre, 2007 - 1:03 pm
Siempre he pensado que la felicidad es el resultado de muchas “no felicidades”. No sirve de nada tener lo mejor si antes no has carecido y deseado mucho algo. Sin olvidar que parte de la felicidad se encuentra en comparar lo que tienes con lo que los demás desean. Creo que esta teoria confirma mis ideas.
6 de Septiembre, 2007 - 10:31 pm
“Lao”:
PAPASÃ?RTELO BIEN, por supuesto.
¿Alguna duda al respecto?
6 de Septiembre, 2007 - 10:41 pm
Juanky si no me equivoco has resumido en tres frases el concepto de felicidad que propone el artÃculo.
Y Lao, estoy de acuerdo con Koldo, tecleamos tanto para pasárnoslo bien. ¿Y a ti para qué te vale hacer esas preguntas?¿eres más feliz haciéndolas?
7 de Septiembre, 2007 - 12:08 am
Creo que tambien falta hablar de un estado de equilibrio, en donde no se buscan sufrimientos ni placeres, sino una paz y alegria basadas en la sencillez. Generalmente este estado se puede lograr mejor en un ambiente de justicia, seguridad y abundancia, cosas que por cierto parecen estar siempre lejos de la realidad. Pero estoy convencido de que es posible.
8 de Septiembre, 2007 - 7:21 pm
yo, no entraria nunca, el tener garantizada la felicidad, me quitaria el sabor de lo inesperado , como buena guerrera, me encanta lograr ,decubrir, mis momentos de dicha, me gusta procurarmela, eso no quiere decir que sea una masoquista, sino que mi aprendizaje ha sido el de que no hay rosas sin espinas, no conozco otro
8 de Septiembre, 2007 - 7:37 pm
Si, porque al fin y al cabo, tambien digo lo que pienso.
10 de Septiembre, 2007 - 5:00 pm
Don “Jorge Ignacio”:
Suscribo lo que nos has dicho.
Al 100%.
Es más, no hubiera sido capaz de expresarlo ni condensarlo mejor…
17 de Septiembre, 2007 - 12:51 am
Recuerdo haber leÃdo a Johnny Thunders, cantante y guitarra de los Clash, una pequeña reflexión sobre el ser/estar y la felicidad.
Aprendiendo castellano, con la lógica confusión entre los verbos ser y estar (en inglés es sólo uno: to be), le explicaron que ser se emplea para estados de permanencia y estar para fases transitorias (ejempo: soy de Madrid/vivo en Madrid). Le llamó la atención que para expresar felicidad decimos “soy feliz”, mientras que cuando pasmos un mal momento no decimos “soy triste”, sino “estoy triste”.
Llegó a la conclusión de que era una cuestión inconsciente. Cuando estamos felices deseamos que nuestra felicidad dure lo máximo posible, por lo que decimos “soy” para de alguna forma “agarrarnos” a nuestra felicidad; pero cuando estamos tristes nos gustarÃa que durase lo menos posible, y decimos “estoy”.
Me pareció, tanto por la esencia como por el contexto en el que se ubicaba la anécdota, una historia muy bonita.
Saludos!
17 de Septiembre, 2007 - 12:52 am
Disculpad: cuando escribà “vivo en Madrid”, querÃa decir “estoy en Madrid”.
Cosas de ser, vivir, y estar en Madrid jeje.
Salutti.
18 de Septiembre, 2007 - 7:05 pm
Acabo de leer, como primicia mediática, la siguiente noticia (Nature):
“La anhedonia es la incapacidad para experimentar placer, pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de reactividad a los estÃmulos habitualmente placenteros.
“Hasta ahora, los criterios generales para diagnosticar la anhedonia como un trastorno era ver como con insatisfacción respecto a sus capacidades y logros, sus relaciones interpersonales, una persona afronta los acontecimientos de la vida.
“Un estudio realizado por investigadores del Instituto Douglas de Montreal publicado en la revista “Molecular Psychiatry” indica que la tendencia a la felicidad depende del tamaño de una pequeña estructura alojada en el centro del cerebro…
“…se determinó que el núcleo caudado, la zona del cerebro que aporta felicidad, es más pequeña de lo normal en las personas que presentan un nivel elevado de anhedonia, el sÃntoma de la infelicidad.
“El núcleo caudado juega un papel de primer orden en la iniciación de los movimientos voluntarios y en el sistema de recompensa que nos permite aprender los comportamientos que nos procuran placer.
…Pues eso: bioquÃmica, estructura cerebral, glándulas, hormonas… (¿no suena todo eso a “bujÃas”, “bielas”…?)
2 de Octubre, 2007 - 5:32 pm
He descubierto el habitat del unicornio en un momento difÃcil y raro de mi vida en el que me esfuerzo por controlar pensamientos no reales que me producen cierta ansiedad.
Nunca antes lo habÃa escuchado y, la primera vez que lo oi, me calmó.
Para mi la felicidad consiste en estar tranquila y sentirme real y que mis sentimientos y pensamientos también lo sean.
11 de Noviembre, 2007 - 9:53 pm
donde esta la ley del equilibrio hedonico? algun link pliz…
17 de Noviembre, 2007 - 2:19 pm
Parecido al concepto de “The Matrix”.
(a decir verdad, preferirÃa quedarme dentro del Matrix, completamente ignorante de la realidad). Pero, en el caso de que se sea consciente de que la alegrÃa que se está experimentando, no se basa en sucesos reales, cómo harÃa la máquina, estoy de acuerdo en que no tendrÃa el mismo efecto.
Saber que esa alegrÃa no está basada en hechos reales, sólo en impulsos eléctricos del cerebro, serÃa nada más y nada menos que un pasatiempos más.
19 de Enero, 2008 - 2:39 pm
hola doctor,
Yo soy de ciencias, y según dicen los de ciencias necesitamos pruebas para creer algo, pero tras este reportaje entran ganas de pensar, me parece asombrosa y completamente real esta teorÃa, estoy completamente de acuerdo, la felicidad no son los sueños, los sueños no son una realidad, en cambio si consigues tan solo uno de tus sueños con esfuerzo y sin desesperar, la cosa cambia, porque piensas en todo lo que te costó conseguirlo, y en lo feliz q eres por tenerlo. Supongo que la vida es dura, pero si realmente te propones algo y lo intentas, lo consigues, y conseguirlo es lo que te guÃa ala felicidad. Gracias doctor Muiño, creo que este artÃculo me hizo comprender muchas cosas, tengo que estudiar mucho, para realizar mi sueño, para ser feliz junto a quien yo quiero, y como ella y yo queremos, gracias de todo corazón.
5 de Marzo, 2008 - 1:38 pm
Mi vecina Mari Pili dice: que eso de la felicidad es pá los artistas de la tele.
28 de Septiembre, 2008 - 5:58 am
MIENTRAS ESTAMOS FELICES, NO NOS DAMOS CUENTA PORQUE ESTAMOS OCUPADOS SINTIENDO, ESO QUE ESCRIBISTE ES UNA VERDAD 100%.
dejo suaves caricias
15 de Agosto, 2009 - 1:55 pm
Hola, semua, que ya me estoy preparando para mi siguiente camino y andaba buscando al lobis home, creà que tú tenÃas algo de él pero paternuestro google no te lo reconoce… Si llego a Galicia, entra este personaje…. ya habré andando entre xanas, la güestia, el bosgosu y los tragos… no te digo que te animes porque voy en busca de la experiencia de la soledad, que tanto me gustó cuando alcancé MuxÃa. Pero querré volver ultreya. Besos
14 de Octubre, 2009 - 3:55 pm
Yo elijo ser feliz con pequeñas cosas, por ejemplo Poder tomar un cafe en una plaza llena de arboles y con mucho sol.
Encontre una pagina donde la gente escribe como ser feliz y otros que no saben com oserlo pueden leerlo y probar si funciona para ellos, cargue algunos mas se llama http://www.mehacefeliz.com.
Saludos y feliz tarde para todos