MANTRA NÚMERO TRECE: “ES DIVINO SI ME DA PARA VINO”
Estamos en Francia, en el siglo XVII.
La madre superiora del convento de Loudun y muchas de las monjas que allí profesan caen poseídas por el demonio. Esta es la descripción de un testigo que acudió a ver el fenómeno:
“Las monjas se golpean el pecho y la espalda con la cabeza, como si tuvieran el cuello roto. Retuercen los brazos a la altura de las articulaciones de los hombros, los codos o las muñecas, haciéndolos girar dos o tres veces. Tendidas sobre el estómago, juntan las palmas de las manos con las plantas de los pies; en su rostro hay una expresión tan espantosa que es imposible mirarlas; mantienen los ojos abiertos, sin pestañear. De repente, se les sale la lengua de la boca, terriblemente hinchada, negra, dura y cubierta de granos, a pesar de lo cual pueden hablar con claridad. Se echan hacia atrás hasta tocar los pies con la cabeza y caminan en esta postura con una celeridad prodigiosa y durante largo rato…”
Hay una forma de entender este fenómeno: pensarlo en términos de erotismo, brujería, pactos con el diablo…
Hay otra: analizarlo en función de circunstancias materiales.
Para algunos antropólogos, estas dos formas de ver el mundo tienen su nombre. Según estos analistas, un fenómeno cultural tiene dos versiones: la de los participantes en esa cultura (lo que ellos llaman punto de vista emic) y la de los observadores externos (el punto de vista etic).
Lo más importante de esta distinción es el hecho de que los dos puntos de vista no tienen porqué coincidir.
Por ejemplo, un historiador de nuestros días que adopte un punto de vista etic, nos recordará que el supuesto demonio de las monjas (el Padre Garnier) era un enemigo político declarado del Cardenal Richelieu, máxima autoridad en la Francia de la época. Y que, a pesar de que el Padre Garnier fue torturado brutalmente y condenado a morir en la hoguera, los síntomas de las monjas continuaron y la ciudad y el convento obtuvieron grandes beneficios al convertirse en centro de atracción turística. Esto ocurrió hasta que la misma sobrina de Richelieu visitó Loundun y se dio cuenta de que todo era un engaño para obtener dinero. Cuando se lo dijo a su tío y éste dejo de mandar la pensión que había prometido a las monjas, los fenómenos cesaron.

¿Es todo tan prosaico y material como lo vemos cuando nos alejamos de este tipo de fenómenos? Es posible…
Pero los antropólogos de esta corriente no mantienen que los fenómenos culturales sean solo consecuencia de intereses materiales. No creen que el punto de vista emic, el de los que viven el fenómeno, sea falso.
Su hipótesis es que si un fenómeno cultural se sigue manteniendo durante un tiempo es porque resulta adaptativo para aquellos que lo fomentan.
Es decir: lo que ellos defienden es que, existan o no los dioses y los demonios, saben adaptarse muy bien a las condiciones materiales de su época.
24 de Julio, 2007 - 5:51 pm
La imagen es el supuesto pacto diabólico que se usó como prueba para condenar a la hoguera a Grandier. Tiene la firma de todos los demonios que atormentaban (o hacían disfrutar, según se mire) a las monjas. Además, está firmado aparte por Asmodeo, que se ve que era el jefe de la banda.
Sobre esto de la forma etic y emic de ver los fenómenos culturales, conviene leer a Marvin Harris que lo explica con mucha gracia. Su tratado de Antropología trae muchos ejemplos.
Y si os interesa en particular el tema de Loudun, os aconsejo el libro de Aldous Huxley (“Los demonios de Loudun”). Como análisis psicológico de la búsqueda de trascendencia me parece tremendamente lúcido. Aquí podéis encontrar el apéndice: http://personales.upv.es/jarnau/Obra/Ensayos/Apendice.htm
Y por último, a quien quiera acercarse al fenómeno de una manera más emocional, le recomiendo la ópera de Penderecki. Es estremecedora.
24 de Julio, 2007 - 6:15 pm
Leyendo como el “chicle” se pudo encarnar en unas monjas me pregunto si los acróbatas chinos que podemos ver en la tv vía satélite no tienen también su ‘pacto’ diabólico. No, pienso que no todo lo que nos llegó vía literatura, procesos contra… y demás medios habituales no tienen que ser verdaderos; mientras que los acróbatas chinos, posiblemente algunas monjas acróbatas también, lo son por una adaptación rotunda a su entrenador. Felices vacaciones, os seguiré leyendo
24 de Julio, 2007 - 6:39 pm
En el fondo es todo bastante sencillo: ante cualquier fenómeno, las explicaciones materialistas pueden ser verdaderas o falsas, pero las explicaciones espiritualistas siempre serán falsas.
En la cosmovisión científica -la que tiene por ejemplo Marvin Harris- los demonios no existen.
24 de Julio, 2007 - 9:00 pm
Qué risa lo de las firmas de los demonios, jajajajaja. Pues sí, seguro que es lo más divertido que les pasó a esas pobres mujeres en toda su vida. ¿Y en el papel qué más pone, que es contrato por obra o servicio o algo así?
24 de Julio, 2007 - 9:12 pm
Ilmo. Sr. D. (según una amiga mía sr. y d. no pueden ir juntos, pero bueno) Luis Muiño,
Esto lo escribo antes de leer el post,
Me está asustando usted mucho ultimamente abundando en posts de origen religioso, sé que su forma de pensar es estrictamente científica, y me asombra su eclecticismo.
¿Podría explicarnos a que se debe tan recurrente pensamiento?
24 de Julio, 2007 - 9:30 pm
Es curioso ¿? que la mayor parte de los hechos inexplicables para nuestra sociedad hayan ocurrido entre el nacimiento de Jesús y finales del siglo XIX.
25 de Julio, 2007 - 12:12 am
Este caso de Loudun es parecido a otro que ocurrió en el mismo siglo XVII en Madrid, el de las energúmenas de San Placido. Todas decían estar endemoniadas y haber tenido trato carnal con íncubos; cosa casí real, porque el supuesto “demonio” masculino fue su confesor que las dejó embarazadas a casi todas.
25 de Julio, 2007 - 1:43 am
El caso es que al final toda la cosa demoniaca tiene que ver con lo sexual.
Si es que a todos les da por lo mismo.
No, si por algo han secuestrado la portada esa de la revista. Endemoniados dibujantes…
25 de Julio, 2007 - 11:19 am
“por algo han secuestrado la portada esa de la revista. Endemoniados dibujantes…”
El dibujo muestra a un marido y su mujer copulando, sin mostrar sus genitales. Pero como todos sabemos, Leticia ha concebido a sus dos hijas por obra del Espíritu Santo…
Pumpido, nuestro fiscal general, opina que a los humoristas hay que perseguirlos, mientras que Otegi no hizo nada malo cuando ensalzó a etarras. Viva la coherencia.
25 de Julio, 2007 - 8:03 pm
Casi participo hoy por “obligación”: me gusta apoyar cada propuesta de Muiño, su bitácora en general…
…Es de agradecer (que el saber, como todo el mundo conoce, no ocupa lugar…) enterarse de que los sesudos analistas (antropólogos) distinguen entre el punto de vista endógeno y exógeno al grupo analizado (emic / etic)…
…También está bien conocer que los antropólogos opinan que, al menos, a priori, no tienen por qué ser falsas ninguna de las dos…
Tan solo añadir que más que adaptarse a las condiciones materiales del momento… este tipo de fenómenos se basan, en realidad, en el tipo y en el grado de desconocimiento e ignorancia de la mayoría de la gente… de cada época, sociedad, entorno, momento, circunstancias, miedos…
El conocimiento, la sabiduría… su búsqueda… conducen a la razón, a la humildad, al relativismo existencial, a la valentía vital… a una mayor y mejor “calidad” de felicidad íntima y primordial… (sí, a la “LUZ”, como se despide “zakul”…)
La ignorancia, el alarde e insistencia en mantenerse en ella (la “revelación” sólo estaría a la altura de los “elegidos”…), la oscuridad, las sombras, los prejuicios, los miedos, las imposiciones externas e internas (psicológicas, sociales, etc.), las “fes”… sólo pueden llevar a “demonios” y a todo tipo de “tormentos” (los peores, por cierto, los infligidos por uno y contra uno mismo…)…
¿Qué otra cosa sino “demonios”, espabilados sexuales y económicos y psiquiatría clínica podría seguirse de semejantes planteamientos existenciales (monjas -de clausura- a su pesar, Iglesia como Poder, Absolutismo, etc.)?
¡El sufrimiento! ¡Sí! Siempre el sufrimiento de muchos, les “aprovecha” a unos pocos… ¡los más adaptados, por cierto! ¿O no…?
26 de Julio, 2007 - 12:08 am
Bueno, aquí para poner una ironía hay que explicarla con pelos y señales, escuadra y cartabón, pies de página y anotaciones al margen.
Y aprovechando que pasa por aquí el Pisuerga, hablamos de la ETA.
No me extraña que el famoso ángel se cayera de los cielos, visto lo visto.
Muiño, que se te desmadran los demonios de tanto mentarlos.
26 de Julio, 2007 - 10:19 am
H@la,
Pues a mí, ¡hips!, lo que más me gusta es el título.
26 de Julio, 2007 - 6:59 pm
Ahí le has dao Tana, en tol bebe, que diria aquel filosofo.
Y como diria mi abuelita;
Esto es la de Dios y Cristo resucitao.
26 de Julio, 2007 - 8:23 pm
Don Luis:
Muchas gracias por el enlace que nos recomendaba de la obra de Aldous Huxley… y también por la referencia al compositor Penderecki… Estoy seguro que he “debido” escucharlo en algunas ocasiones (me he puesto a leer sobre él…), porque forma parte de la banda sonora de películas de Kubrick… pero (una vez más, me avergüenza reconocerlo…) no tenía ni idea de que existiera… (¡Cuántas y cuántas cosas nos perdemos, nos perderemos para siempre, sin haberlas disfrutado nunca… sin ni siquiera saber de su existencia…!)¡Voy a por esa su primera ópera “Los demonios de Loudun”!… que no creo que tarde mucho en “caer” en cuanto tenga el tiempo preciso de acercarme a comprármelo (lo de “bajarse cosas” de Internet… para mí sigue siendo un auténtico engorro y -casi- un misterio…).
En cuanto al texto de Huxley… es mucho más “espeso” que el mismísimo “Koldo” (¡que ya es decir…!). (Se echa de menos la capacidad de síntesis y la facilidad docente y divulgativa del Sr. Muiño… ¡sí! es un halago merecido…). Su lectura resulta muy interesante, porque toca muchos aspectos interesantes y distintos simultáneamente y los analiza y vuelve a re-analizarlos todos en profundidad, dando su opinión sin subterfugios.
En términos generales, me agradó bastante el esquema de pensamiento elaborado por Huxley en el texto sobre la necesidad de trascendencia del ser humano: trascendencias ascendentes y descendentes; “caminos” mediante drogas, sexualidad “pura”, intoxicación de masas, movimientos y sonidos rítmicos repetitivos, autocastigos, etc.
Es un fenómeno que sociólogos, antropólogos y psicólogos deben haberse planteado en muchas ocasiones… Lo curioso es que, ahora, también lo están haciendo los etólogos (los “psicólogos” de los animales): desde el más elemental insecto hasta el mamífero más evolucionado… muchos (cada vez se descubren más…) “usan”, buscan y disfrutan de sustancias que la Naturaleza pone a nuestra disposición con poderes hipnóticos, narcotizantes, embriagadores… ¡”trascendentes”! (¡¡¡Ja!!!)… De nuevo, el punto de vista “etic” que no termina de servirnos a nosotros mismos… ¿No será “otra cosa” el afán de “trascendencia” -elevadísimo concepto, ¡faltaría más!- que pretendemos tener y necesitar y que -¡faltaría más!, de nuevo- nos “distingue” y “aleja” del resto de los animales “claramente”… (¡¡¡Ja y Ja y muchos más Ja!!!)…
Estoy bastante en desacuerdo con las últimas líneas, donde termina diciendo que el culto y búsqueda -incluso, científica- de la “verdad” debería ir necesariamente unida a la “caridad y al Fundamento Divino” y, humildemente, no acabo de comprender qué “necesidad” hay de acabar siempre “trascendiendo” a lo divino… con lo ricamente que, hasta ese punto, iban sus pensamientos (equivocados o no) volando libremente y dejándose llevar por su propia “producción” intelectual… ¡Lo echa todo a perder!
En varios puntos deja entrever que “descendiendo” a lo más profundo puede lograrse la “puerta”, el “impulso” necesario para “ascender”… que, según da a entender, es el verdadero propósito -errado, frustrado, siempre- que se pretendería y buscaría -casi- “desesperadamente” por el humano… ¿Por qué nos complicamos siempre tanto la vida? ¿Por qué tendemos a rechazar lo evidente sólo porque no “encaje” en nuestros prejuicios culturales o religiosos…?
Aquí la única “trascendencia” que se da -que puede darse, que podemos “encontrar”- es sobre uno mismo y sus circunstancias… es decir, trascenderse a uno mismo, a nuestro entorno, a nuestros problemas, sufrimientos, carencias, necesidades… En cierto modo estaría más de acuerdo con las filosofías que nos llevan a librarnos de los deseos… que no hacen sino “atraparnos”… Pero no lo veo muy “humano” ni muy “vivo”…
Efectivamente, don Luis, lo trascendente, la trascendencia…
¡Como siempre, da usted en el clavo… una vez más!
27 de Julio, 2007 - 12:11 pm
Comentario autocensurado nº 2
27 de Julio, 2007 - 12:14 pm
Se me ha olvidado hasta el tema… Ah,sí las monjas… un pacto con el diablo…pero eso abunda hoy en día creo que lo llaman HIPOTECA. Con perdón para Satanás, que tiene mejor corazón que la banca.
10 de Agosto, 2007 - 1:04 am
Las monjas,fueron protagonistas.Su mundo que se supone tan callado, tan recogido, tan hacia adentro…tuvo la tentación de trascender los muros y las normas y estallar en
una revolución contra la orden de santidad:lo más transgresor que podían hacer era dar entrada al demonio y dejarse retorcer por él,llamando así la atención sobre ellas mismas,tan olvidadas en su recato.Jugar un poco.
Sabida es la atracción y la obsesión por lo prohibido.