NO SE PUEDE ESTAR EN TODO
La biografÃa de Norbert Wiener es la historia de uno de los matemáticos más importantes del siglo XX y una de las personas más despistadas que han existido.
Entre otras muchas anécdotas, se cuenta en ella que en cierta ocasión su familia se mudó de casa. Su esposa, conociéndole, decidió mandarle al Instituto de TecnologÃa de Massachussets, donde trabajaba, para poder quedarse tranquila y encargarse de la mudanza. Le repitió cientos de veces (quizás más) que se acordara que ese dÃa se cambiaban de casa. Y, por si acaso, le dio una hoja de papel con la nueva dirección…
Desgraciadamente, el profesor Weiner uso este papel para resolverle por la otra cara una duda a un estudiante. Cuando volvió por la tarde a su casa, por supuesto, se olvido de que se habÃan mudado. Su primera reacción al llegar a su antiguo hogar y verlo vacÃo fue la de pensar que le habÃan robado…Â
De repente, recordó lo de la mudanza. Como tampoco conseguÃa recordar a donde se habÃan mudado y no tenia el papel, salió a la calle bastante preocupado, y vio una chica que se acercaba. Se acercó a la muchacha y le dijo: “perdone, pero es que yo vivia aqui antes y no consigo recordar…â€? Sin dejarle acabar, la chica le respondió: “No te preocupes, papá: mama me ha mandado a recogerteâ€?

Quizás la anécdota sólo sea un collage de algunas de los muchos despistes de los que fue protagonista este hombre. Pero leyendo biografÃas de matemáticos la conclusión parece inevitable: algo hay en este gremio que les hace especialmente proclives a desentenderse del mundo y convertirse en sabios despistados.Â
La teorÃa de Gardner, un investigador que nos habla de los múltiples tipos de inteligencia, puede ayudarnos a entender el porqué.
Según este autor, no existe una inteligencia general que sirva para todo. Su teorÃa es que existen diferentes inteligencias y cada una de ellas requiere de un determinado tipo de cualidades.Â
La inteligencia matemática, por ejemplo, requiere gran capacidad de concentración en la tarea: el cerebro debe estar ocupado en un solo problema, encontrar una solución definitiva y, después, pasar al siguiente.
Sin embargo, para la inteligencia práctica, la de la vida cotidiana, la cualidad que se necesita es justo la contraria. Lo que se requiere es una mente capaz de atender a muchos problemas a la vez, porque ninguno de ellos se puede resolver inmediatamente y si nos centráramos en uno jamás harÃamos nada por los demás asuntos.
Es decir, en las matemáticas se necesita una mente focalizadora y en la vida práctica una mente dispersa. Obviamente, es difÃcil tener las dos. El cerebro funciona asÃ: elige caminos que son adaptativos para determinado tipo de problemas pero completamente inútiles a la hora de resolver otros.Â
En fin, que parece difÃcil hacer una mudanza y avanzar, a la vez, en una investigación matemática.Â
Lo dicho: no se puede estar en todo.
20 de Junio, 2007 - 10:31 am
Los cuadros son de Brueghel el Viejo. Era un tipo enamorado de las personas y de su variedad. Es decir: le gustaba el ser humano precisamente porque nadie se parece a nadie y por eso le gustaba pintar multitudes. Justo lo contrario del espÃritu habitual de los intelectuales modernos, que tienden al elitismo y a pensar que los únicos listos son ellos y los que tienen su mismo tipo de inteligencia.
Esto de los múltiples estilos de inteligencia (musical, interpersonal, emocional, psicomotora,…) es un tema que siempre me ha fascinado. Quizás porque yo soy un tipo tremendamente despistado y, sin embargo, no me considero tonto del todo para otras cosas. Si os apetece leer sobre el asunto, os recomiendo el libro de Howard Gardner “Inteligencias múltiples�. En http://www.monografias.com/trabajos12/intmult/intmult.shtml tenéis un buen resumen de sus ideas.
20 de Junio, 2007 - 1:03 pm
¿Soy la primera? Ya me siento realizada para el dÃa de hoy.
La anécdota es buenÃsima, es como lo del chiste del niño que le dice a su madre que en el colegio le llamaban despistado, y le contestaron “recoja su tabaco, gracias”.
Parece que se cumple esa máxima de ser genio y despistado. A mà me divierte. Es que me imagino al tÃo hasta con su maletÃn, y sus gafas y su pajarita.
20 de Junio, 2007 - 9:20 pm
Pues uso mucho las matemáticas; por supuesto que no tengo nada de genio… y, en esto de los despistes… ¡estoy para que me encierren! (Don Luis, por favor, búsqueme algún sitio tranquilito, con mucha paz y sosiego… aunque sólo sea por unos pocos dÃas… soleado, buenas vistas…)
Me ha pasado varias veces:
1.- (Cuando vivÃa en un piso) Llego al portal. Busco las llaves. Abro la puerta. Entro a la escalera comunitaria. Llego a mi buzón. Saco la llave. Abro el buzón. Saco las cartas. Sigo hasta la puerta de mi casa (ascensor incluido). Voy a abrir la puerta… ¡¡¡No tengo las llaves!!! Busco y rebusco en todos mis bolsillos; alrededor de la puerta; en el ascensor (si es que aún sigue allÃ…); me desespero; me angustio; me siento fatal… Voy hacia el portero para pedirle la copia de la llave de mi casa; paso por delante de los buzones… ¡coño (perdón)! ¡¡¡Allà siguen!!! puestas en la cerradura y la puerta del buzón abierta… (¡¡¡Una pena!!!) (Al menos, que yo recuerde…, ¡2 veces!)
2.- Voy a por el coche que dejé aparcado “donde siempre”… ¡¡No está!! Busco y rebusco -de nuevo- por todo el barrio, en toda la zona “habitual”… ¡¡¡no lo encuentro!!! Llamo, finalmente a la policÃa municipal (a ver si es que se lo habÃa llevado la grúa -vivÃa en Madrid-…)… ¡¡No lo tienen!! Ergo: ¡¡¡Me lo han robado!!! Desesperado, vuelvo a casa… No sé qué hacer: si comisarÃa, seguro o qué… Y, de repente, ¡¡flash!! “veo” el coche en mi mente… Salgo pitando a la calle… ¡¡y allà “seguÃa”!! el muy h___ de p___… porque, claro, en un primer momento, “la culpa” la tiene siempre ¡el coche! (¡manda huevos!…) Esto, asà de “fuerte”, me pasó una vez… No encontrar el coche, a pesar de lo rutinario y repetitivo del tema… ¡¡me sigue pasando, un montón de veces…!! (La diferencia, ahora, es que ya no me suelo angustiar y le doy el suficiente “tiempo al tiempo”… y -hasta ahora- va resultando…)
El problema es que, entre que soy tan despistado y carezco -casi absolutamente- de memoria… creo que son sÃntomas de poca inteligencia y de estar un poco “pallá”…
Tendremos que aprender a convivir con nosotros mismos, seamos como seamos… ¡qué le vamos a hacer!
21 de Junio, 2007 - 12:37 am
H@la,
Pues andaba yo pensando lo mismo y resulta que termino por aquÃ.
Como un dÃa os volváis a mudar me voy a encontrar perdida.
Porque sabia sé que no soy pero despistada un rato ……. y lo que parece claro es que hay que esforzarse por mantener todas las partes de nuestro cuerpo en buen estado para avanzar.
No tod@s l@s que están perdid@s pueden preguntar ni l@s demás dispuest@s a ayudar.
21 de Junio, 2007 - 2:13 am
http://www.inteligencia-emocional.org/articulos/nuestrocomplejocerebro.htm
El comportamiento de los dos medios cerebros en la gente normal está rodeado de mucho misterio. Nadie sabe si estas dos mitades gemelas también se ignoran entre sÃ, se inhiben una a otra, cooperan, compiten, o se turnan para los controles.
Casi todos nosotros, sin advertirlo, y en diferentes circunstancias, tendemos a utilizar sólo el hemisferio cerebral derecho. Analicemos estos ejemplos:
· Sin darse cuenta, usted ha cambiado de lugar un objeto. Aunque piense en la secuencia de todo lo que hizo antes, no recuerda en dónde lo puso. Esa noche, mientras divaga sentado en la sala de su casa, se le ilumina la memoria: habÃa dejado el objeto en la mesa del taller. ¿De dónde provino ese destello de intuición ? De su hemisferio cerebral derecho, con datos que le proporcionó el izquierdo.
· Durante un largo viaje en auto, se da usted cuenta de que el tiempo y la distancia han transcurrido sin notarlo. ‘TenÃa la mente a millones de kilómetros de allÃ’, comenta con un amigo/a. En realidad, sólo se habÃa desviado unos centÃmetros, del lado izquierdo del cerebro hacia el derecho, que entonces lo ‘distrajo’ a usted durante el viaje con una serie animada de imágenes e intuiciones.
· Su talonario de cheques no da el balance exacto. Más tarde, durante su ejercicio corporal cotidiano, se le ocurre por qué. ‘Se ve’ a sà misma/o en el supermercado, escribiendo el cheque que omitió registrar. ¿Qué le proporcionó la solución? La ‘divagación’ del cerebro derecho, que casi todos tenemos durante una actividad fÃsica, una caminata o un paseo.
21 de Junio, 2007 - 3:50 am
Una vez leÃdo el articulo recomendado por Luis sobre el Sr. Howard Gardner, he de reconocer que carezco de cualquiera de los tipos de inteligencia que en se hablan, y además mi memoria a corto plazo es completamente nula.
Esto, que a priori es cuando menos preocupante, me ha llevado a pensar acerca de cuál es la razón por la que sobrevivo, y he llegado a la conclusión que es, básicamente, por dos razones; Una, que soy tremendamente metódico y rutinario y dos, que convivo desde hace 17 años con mi segundo cerebro (al que yo llamo txiki) que es el desarrollado de los dos.
Por otro lado pienso que el cerebro es como el disco duro de un ordenador, todo está ahà dentro, solo hay que saber como llegar a la carpeta especifica para recuperar la información.
Hace ya algún tiempo un vendedor ambulante llamó a la puerta de mà casa, venia ofreciendo ambientadores de esencias naturales de fabricación artesanal. De entre todos los que me enseñó escogà para probar el de espliego, destapé el frasco, acerqué la nariz y de repente en tan solo unos segundos pasaron por mi cabeza decenas de imagenes, sensaciones y recuerdos de cuando yo era pequeño, increÃble, tres años de mi estancia en el pirineo aragonés concentrados en una inhalación de esencias. Compré dos frascos y aún de cuando me voy de viaje al pirineo sin moverme del sillón.
Lo curioso de esto es que sin el espliego estoy seguro que no hubiera sido capaz de recordar tantas cosas de esa etapa de mi vida.
21 de Junio, 2007 - 11:11 pm
¡Qué casualidad! Justamente hoy estaba absorto en mis pensamientos y, por despiste, me dejé las llaves dentro de casa. Perdà toda la tarde en la calle esperando a que me abrieran… Koldo se puede facilmente imaginar que yo también fui protagonista de las historias que relata.
Con respecto al post de Muiños, sucede, especialmente a las personas reflexivas o de intensa vida interior, que cuando se encuentra en situaciones que nos les resultan interesantes desvian la antención hacia sus propios pensamientos mostrando ante terceros una apatÃa o distracción mayúsculas.
Por eso, planteo una sencilla pregunta: ¿lo que Gardner llama inteligencia matemática no será en muchos casos sencilla y simplemente desinterés?
22 de Junio, 2007 - 10:27 pm
Estupendo… tengo el mismo nivel de despiste (puede que más) que el matemático de la historia que nos ha contado Luis.
Ahora bien… ¿sabe alguien a donde tengo que ir a reclamar la inteligencia extraordinaria que se supone que viene en el mismo lote?
Se ve que el hecho de que existan sabios despistados no implica necesariamente que tod@s l@s despistad@s seamos sabi@s… hay que jorobarse
23 de Junio, 2007 - 1:21 am
Esta anécdota se escribe desde el punto de vista de: “como es un genio… ¡oh, fÃjate! claro es que los problemas mundanos de la vida diaria no le interesaban, casi casi como diciéndo “no sabe ni freÃr un huevo” pero como se supone que es matemático y es un genio… no sabe ni cascarlo, pues … ¡qué pena!
La verdadera inteligencia, pienso yo, es saber adaptarse a todas las situaciones de esta vida tan cruel, difÃcil, maravillosa, angustiosa, llena de buenos y malos momentos…etc etc pero también y casi siempre (no siempre), rutinaria (¡bendita rutina!: pensadlo urbanitas, pensadlo).En esa “bendita” rutina de nuestro “queridÃsimo primer mundo” existen problemillas o problemazos que… ¡ay quién no los sepa resolver!, alguien decÃa un escritor cuyo nombre ahora mismo no recuerdo su nombre más o menos digo, decÃa algo asÃ:” que todos somos héroes por el simple hecho de vivir cada dÃa”; yo me apunto a esa idea: por ejemplo, hay que ser muy inteligente para llegar a fin de mes y aunque esto sea algo “gracioso” pensadlo desde todos los puntos de vista y no solo del dinero: TODOS somos héroes.
23 de Junio, 2007 - 5:33 pm
Ni he leÃdo libros al respecto, ni soy genial en ningún aspecto, pero sà he conocido a personas destacadas dentro de las matemáticas. Y por mi observación, desvÃan la atención, cuando el tema no tiene interés para ello. Estas personas me han desmontado la idea o tópico del “cientÃfico loco”, ya que tenÃan conocimientos bien asentados, sobre polÃtica, literatura, comunicación; además de una extrema facilidad para las relaciones sociales.
Habrá de todo, supongo, también verdad, mezclada con mito.
Pero algo que sà me ha llamado realmente la atención, son las personas que “destacan” mucho en un área, y comprenden lo que vulgarmente se conoce como difÃcil y lo “fácil” o práctico, son incapaces.
25 de Junio, 2007 - 1:36 pm
Paradójicamente (a pesar de sus olvidos) Norbert Wiener fue uno de los padres de la teorÃa matemática de la información y de la cibernética. También realizó contribuciones muy importantes al análisis armónico y a otros campos del análisis matemático. Sin embargo, para mi, sus aportaciones más interesantes han surgido en el campo de los procesos estocásticos.
Se puede consultar más sobre él en
http://www-groups.dcs.st-and.ac.uk/~history/Biographies/Wiener_Norbert.html
25 de Junio, 2007 - 1:54 pm
Los comentarios anteriores me han hecho recordar algunos de mis despistes y los de mis seres queridos. En una ocasión mi mujer y yo dejamos nuestro coche pequeño “abandonado”, durante cuatro dÃas, a varios kilómetros de nuestra casa y cuando nos dimos cuenta de que no estaba en el garaje, pusimos una denuncia en la policÃa por robo.
Desde luego tiene una explicación. El dÃa de autos (nunca mejor dicho), mi mujer llevó nuestro coche pequeño hasta el punto de encuentro habitual en el que quedaba con una compañera de trabajo con la compartÃa coche (y conducción) para recorrer los 75 km que separan nuestra casa de su centro de trabajo. Ese dÃa yo tuve que pasar, a última hora de la tarde, muy cerca de su centro de trabajo, asà que, excepcionalmente, volvimos a casa juntos en el otro coche y no nos volvimos a acordar más del coche pequeño hasta cuatro dÃas más tarde (tras un largo puente), cuando al ver que no estaba en su garaje pusimos una denuncia por robo. Al cabo de 24 horas, nos dimos cuenta de lo que en realidad habÃa sucesido. Asà que tuve que retirar la denuncia en la policÃa (con gran bochorno). Fueron muy comprensivos: “No se preocupe. Ocurre a menudo”, me dijeron.
28 de Junio, 2007 - 9:51 pm
Después de leer algunos de los comentarios ya se me ha olvidado que querÃa yo contaros.
…¡Y no es broma!, ¡no!
Por cierto,… ¡Ya me acuerdo!: No suelo tener problemas de memoria. Realmente dispongo de una memoria que fotografÃa situaciones con un detalle impresionante. Pero no puedo utilizar esta memoria a mi antojo.
Por ejemplo: He perdido 2 teléfonos móviles y 3 cargadores, en menos de 2 semanas. Pero lo más escabroso es que sé que están dentro de mi casa, que sólo tiene 75 m2.
Al consejo de ¡hombre, llamate!, puedo responder que 1 de ellos lo dejé en casa porque no tenÃa baterÃa (era el móvil auxiliar); el otro lo dejé en casa, esta vez sin tarjeta, porque como me compré uno nuevo, al perder el primero, quise probarlo.
De hecho me entra como cierta rabieta cuando recuerdo lo que os he contado.
Puuuess eso: cosa CURIOSA LA “MEMORY”
27 de Julio, 2007 - 12:00 pm
A mà esto de la inteligencia “selectiva” no me convence mucho, me suena a excusa.
29 de Junio, 2008 - 2:39 am
No hay un ser humano que no tenga inteligencia algunos se les da unas cosas y otros otra, he aqui de este problematico mundo.. y lo del despiste se nos da ambos..que tal…