A IMÃ?GEN Y SEMEJANZA
Hoy os voy a hablar de un robot. Su nombre es “Bar Bot� y fue creado hace poco tiempo por un instituto alemán de cibernética. Cuando lo presentaron en sociedad, los creadores del aparatito presumieron de haber construido el robot humanoide más desarrollado del momento.
Lo curioso del asunto es que nuestro amigo sólo sonrÃe por dos motivos: cuando pide dinero o cuando se gasta lo que ha conseguido… en cervezas. Según sus creadores, “Bar botâ€? es igual que cualquier persona: alguien que intenta maximizar sus ventajas en un ambiente en el que todo el mundo es egoÃsta.
De hecho, cuando uno de los periodistas preguntaba a sus creadores por el comportamiento del robot, éstos le explicaban: “nuestro robot persigue, al igual que todos los seres humanos, objetivos altamente egoÃstas: no puede vivir en solitario, porque necesita el dinero para “alimentarseâ€?. Pero “Bar Bot” solo busca el contacto social cuando desea ganar algo a cambioâ€?.

¿Somos tan egoÃstas los seres humanos?¿De verdad sólo establecemos contacto con los demás para conseguir vivir mejor? Para los que vivimos en una cultura que era fundamentalmente colectivista, las afirmaciones de estos ingenieros resultan chocantes. El egoÃsmo crudo, reconocido con sinceridad, nos resulta todavÃa casi obsceno.
Sin embargo, en otras culturas más individualistas, el asunto se da por hecho. En esas sociedades, creen que todas las personas actúan por motivaciones egoÃstas. Cuando una persona hace actos altruistas, los que le observan buscan qué tipo de necesidades personales satisface. Por ejemplo, en una sociedad más individualista, si alguien desarrolla actividades como voluntario en una Ong, su interlocutor le preguntará si eso le hace sentirse mejor, si mejora con eso su autoimágen, si le gusta que se lo agradezcan.
La discusión acerca de si el ser humano es o no egoÃsta es probablemente estéril. Si uno se empeña, puede encontrar motivaciones altruistas en todos los actos del ser humano. Pero también, si uno se empeña, puede encontrar intereses individuales. Al final, decidiremos en función de cuál consideramos que ha sido la última causa.

Pero lo que sà está claro es que para unas culturas es muy importante pensar que el ser humano es generoso y, para otras, es decisivo plantear que el altruismo no existe.Â
Imagino que un futuro no muy lejano, las culturas fabricarán robots distintos en función de su forma de ver a las personas.
Unas construirán aparatos que sirvan para ayudar a los demás y otras máquinas que lo único que hacen es mendigar dinero para cerveza.
6 de Junio, 2007 - 9:45 pm
Las imágenes son de Metrópolis, una pelÃcula fascinante acerca de los objetos que fabricamos y la imagen que trasmiten acerca de lo que pensamos sobre nosotros mismos.
Si os inquieta (como a mÃ) el tema de la utilización de lo artificial, a mà me dio ideas para pensar “Máquinas de amarâ€? de Pilar Pedraza, un libro perturbador.
6 de Junio, 2007 - 11:48 pm
Que triste pensar en una sociedad tan egoÃsta soñemos que no es asÃ, yo aparte de soñarlo lo deseo…esto puede ser egoÃsta no?.
7 de Junio, 2007 - 12:27 am
En términos evolutivos este debate ha sido, en cierto modo, también planteado entre los seguidores del neodarwinismo también llamado sÃntesis evolutiva moderna (de la que uno de sus principales valedores es Dawkins y su libro “el gen egoista”) y los de la teorÃa de la simbiogénesis de Margulis. Dawkins también mantuvo una fuerte controversia con mi admirado Gould.
Pero a lo que este post respecta, Dawinks llega a explicar el comportamiento altruista desde una óptica puramente egoista en términos de pervivencia de la especie: los individuos solo se comportarán altruistamente con aquellos con los que comparten su herencia genética, esto es, con sus parientes cercanos.
Espero que con esto nadie piense que el pelotazo y los enchufes y prevendas tienen base genética
7 de Junio, 2007 - 2:03 am
Los animales tambien son egoistas. Es lo Natural. No es bueno ni es malo pero si que es obsceno hablar claramente de egoismo
7 de Junio, 2007 - 11:40 am
¿Entonces damos por muertos vÃnculos supuestamente desinteresados como el amor o la amistad?
Me da muy mal rollo pensar este tipo de cosas. Qué puedo decir. No sé si será verdad esa teorÃa, sólo espero que no, porque me asustarÃa pensar que yo también pudiera actuar asÃ.
www.unabohemia.blogspot.es
7 de Junio, 2007 - 6:18 pm
Como siempre, los post de Luis pueden cogerse por 3 ó 4 sitios diferentes ,según la disposición que cada uno tenga en ese momento.
UB ha dicho “…damos por muertos vÃnculos supuestamente desinteresados como el amor o la amistad?”. No UB, no creo que debamos darlos por muertos, pero de desinteresados, sólo tienen el “supuestamente”.
El ser humano es egoista por naturaleza. Debe serlo para sobrevivir entre otros seres humanos, que también lo son.Eso explica que se hayan desmoronado sistemas sociales teóricamente perfectos, que propugnaban la igualdad, el reparto de la riqueza… Un sistema sà no sirve para nosotros.Ese experimento ya está hecho…
Otra cosa es que algunas sociedades den esto por supuesto y que otras queramos vestir como altruismo lo que simplemente es una justificación de nuestro egoismo.
En fin, que cada cual mire en su interior (eso se puede hacer???) y que vea que le motiva a hacer las cosas… siempre hay un motor…
7 de Junio, 2007 - 6:31 pm
¿Las humanos fabricamos robots para que nos pidan dinero para “sus cervezas”?
Bueno, sÃ: conocà un mono a la puerta de un bar al borde del mar, que decÃa “¡Habla conmigo!” y para ello habÃa que echarle monedas…
Los términos “egoÃsmo”, “interés”, “utilización” tienen mala prensa. Sin embargo, nos tranquiliza identificar las mismas causas como “necesidad afectiva”, “supervivencia emocional”, “supervivencia fÃsica”, y no diré la palabra mágica… No voy a poder…: “aser-tividad”.
Lo relevante, en la práctica, no es la causa de una acción beneficiosa o perjudicial a otros (de hecho, se prefieren co-habitantes satisfechos, a individuos amargados). Lo importante es no salir perjudicado uno mismo, ni por imposición ni por engaño. Para ello, tienen lugar las negociaciones.
Y en sexo, no hay mayor satisfacción de usuario que esa, ser “usuario” por turnos; y nada que se pueda agradecer más…
7 de Junio, 2007 - 9:58 pm
¿Pero acaso la generosidad no es el alma de esas relaciones? Yo he visto renunciar a un amor por generosidad, he visto gente que se perjudicaba a sà misma por su propia bonhomÃa. ¿Cómo conjugamos interés y nobleza de espÃritu en un mismo ser?
8 de Junio, 2007 - 1:59 am
La bonhomia tambien puede ser un arma de defensa. No al uso pero sus lados oscuros los explica muy bien Milan Kundera con un personaje, creo que era ‘’nordico'’ en su libro ‘La ignorancia’.
Porque la psicologia humanista siempre lo ha sabido; que el espiritu del hombre se eleva a cuspides imposibles y desciende a abismos insondables; casi cualquiera es una combinacion de sus tesis y sus antitesis; esa sintesis…
8 de Junio, 2007 - 2:01 am
Tal vez lo has visto como te gusta verlo U.B. y no como tambien deberias analizarlo.
8 de Junio, 2007 - 12:49 pm
Claro que somos egoistas. Pero la realidad no es tan cruda como la pintaron esos ingenieros (acaso he de denominarlos ¿creadores?). Hay partes egoistas en nuestros comportamientos, pero en ellos, a su vez, hay otras manifestaciones movidas por otros impulsos.
Me pregunto si a la gente dedicada a esos menesteres no habrÃa que hacerles pasar por pruebas psicológicas antes de permitarles ejercer el proceso de fabricación…
Un saludo a todos desde mis Claroscuros.
8 de Junio, 2007 - 2:56 pm
El egoÃsmo es un amor “desmedido” por uno mismo sin cuidarse de los demás según la RAE, asà que si realizamos acciones que procuran el bien de los demás pero que a nosotros nos reportan también beneficios no es egoÃsmo.
En fin… a qué llegamos a veces
8 de Junio, 2007 - 6:00 pm
No, tienes r@zon thltt, es egoismo encubierto. Solo que l@ cos@ @lm@ se cuid@ con otros menesteres….
8 de Junio, 2007 - 8:14 pm
¿ResultarÃa la empatÃa interesante, desde el punto de vista evolutivo, de preservación de la vida, de una especie, de un individuo?
¿Y cuando esa empatÃa no nos sirve -no la utilizamos- para encontrar el punto o el momento más débil (o el más fuerte) del supuesto adversario para poderle atacar (o para evitar el enfrentamiento, a toda costa)?
A) Es decir, que porque el “momento” actual (la “moda”, la idea predominante, “generalmente aceptada”, es decir, que, vamos, que hay que darla por supuesto y “verdadera”… claro está…) sea el “reino” de la pugna, el enfrentamiento, la COMPETENCIA, la competitividad, ¿seguiremos queriendo ser tan “ciegos” y obstinarnos en ver la vida, la supervivencia, al 100% en lo puramente egoÃsta? (Uséase, etimológicamente: “YO”, “YO”, “YO” y nada más que “YO”) “El otro (todo otro) es el enemigo”, resumiendo… (”Homo, homini lupus”)
B) ¿Y qué fue de la COLABORACIÓN? ¿Es que no existe ahora? ¿Es que no tiene “futuro”? ¿Es que no ha existido nunca? ¿Es que, evolutivamente (en todas las especies y, más aún, en la nuestra) no ha contribuido, alterado, influido en que seamos lo que somos? (¡ojo! y digo lo que digo, es decir, co-la-bo-ra-ción, no digo dominio o sumisión o subyugación o explotación…)
Yo sigo, erre que erre:
1.- Ni somos otra cosa que una especie animal más (con sus propias y distintivas complejidades, por supuesto), es decir, que -básicamente- tenemos las mismas filias y fobias ancestrales; los mismos mecanismos neurocerebrales y bioquÃmicos; los mismo equilibrios y desequilibrios hormonales, ¿instintos, como se le ha llamado siempre?…
2.- Resultamos tan “absurdos” en nuestros actos, comportamientos, reacciones, como otras muchas especies… Por desgracia para los “cartesianos” no funcionamos siempre por mecanismo de causa/efecto, acción/reacción… ¿Cuántas veces no hemos podido ver en algún reportaje cómo un perro amamanta a un cachorro de gato u otra especie (o viceversa…)? ¿o que se “adoptan” de otras especies? ¿o que nos ayuden a sobrevivir (en accidentes o situaciones crÃticas o de emergencia) delfines o perros… o ¡qué sé yo…!? ¿Dónde pudiera estar aquà el egoÃsmo o el beneficio de alguien para… qué…?
Por cierto: ¿Quién -después de más de 2.000 años- “ganó”? ¿Heráclito o Parménides? ¿”Todo fluye, nada permanece”? ¿o “todo es/estará siempre básicamente igual”?
¡Ahà va! “nada se destruye, todo se transforma”… (esto creo que es más reciente…)
¿Por qué nos empeñamos en el puñetero “blanco/negro”?
Es evidente que las personas (todo ser vivo) somos egoÃstas, que “debemos” ser egoÃstas… Pero ¿ahà se queda todo? ¿todo gira y se limita a ello?
Todos necesitamos alimentarnos, vestirnos, resguardarnos de la intemperie, de los elementos… A otro nivel: sexo, poder, territorio… Pero también: querer y que nos quieran; que se nos reconozcan nuestras habilidades; ¡buscarle, encontrarle, inventarle un sentido, un significado a nuestra vida, a La Vida…! ¡Un “fin último”, por supuesto!
¡Pues ya la hemos “liao” otra vez! (¡siempre acabamos liándola!, somos “ansÔ…)
¿Qué hay más competitivo que una empresa moderna, una multinacional, un holding…? ¿Y qué enseñan y llevan a cabo sus dirigentes?… ¡¡¡EQUIPO!!! Colaborar, implicarse, participar, discutir, aportar, evitar personalismos…
¡Andá…! ¿Pero no habÃamos quedado en que Darwin es el “Dios”? ¿Pero Darwin no decÃa que la evolución no era sino la misma obra de teatro repetida -hasta el infinito- una y otra vez: “la Ley del Más Fuerte”…?
De ahà que muchos, como yo, por cierto, le pongamos mucha más “sospecha” que a mi idolatrado Nietzsche de mi juventud… ¡que nadie se atreva a “tocármelo”…! Ahà van unas lÃneas que acabo de encontrarme en “mi” Anticristo (año 1974, totalmente deshecho y subrayado hasta el desgaste…):
. “¿Qué es “malo”? Pero si ya lo he dicho: todo lo que procede de la debilidad, de la envidia, de la “venganza”
. “Epicuro no combatió el paganismo, sino el “cristianismo”, quiero decir, la corrupción de las almas por el concepto de culpa, por el concepto de castigo y de inmortilidad”…
Quizá vuelva a re-leérmelo, una vez más… Me provoca reacciones, me inspira… casi, casi, como el blog de don Luis Muiño
Os dejo, que ya está bien…
…Estoy de acuerdo con comentarios de aquÃ, como el de “U.B.”…
8 de Junio, 2007 - 11:22 pm
H@la,
Bromas aparte muchas veces me comporto como una Bar Bot@. Y no me gusta reconocerlo pero asà es; otras creo que al contrario, pero haberlas háylas y más continuas de lo que me gustarÃa asumir.
Lo justifico sobre que una de las aspiraciones mayores del ser humano es ser feliz y que se debe luchar por conseguirlo, y si un medio para alcanzarlo es el egoÃsmo bienvenido sea, si el entorno no es receptivo.
Si cuenta con el apoyo y ofrece el suyo a otr@s porque junt@s serán tod@s más felices, mejor.
Pero no todo el mundo tiene la misma meta ni los mismos valores ni hace el recorrido igual.
A mà me gustarÃa más un androide que sonriese más a menudo, que se riese con ganas, que no tuviese que mendigar, más bien que fuese quien invitase (o al menos una rondilla….) y que escribiese en El Hábitat……..
9 de Junio, 2007 - 1:37 pm
Mendigar dinero para cerveza es un avance social revolucionario todavÃa no suficientemente valorado cuando casi toda Ã?frica y el cuarto mundo (la quinta columna de los excluidos) mendigan dinero para comida.
Los androides que hagamos tendrán sueños eléctricos mucho más modernos que los nuestros.
Abrazos.
10 de Junio, 2007 - 9:24 am
Por cierto: los robots ya existen y están entre nosotros…
Cuando un ama de casa pone a funcionar una lavadora o un lavavajillas; en multitud de cadenas de montaje de todo el mundo; estamos rodeados de todo tipo de automatismos…
Ahora, que si por robot entendemos lo que todos llevamos muchos años leyendo en novelas de ciencia-ficción, es decir, máquinas con aspecto y comportamiento “humanos”… en eso están, efectivamente.
Al parecer, lo más interesante serÃa conseguir inteligencias artificiales que no hubiera que programar al 100% en cada comportamiento especÃfico… Me explico: las lÃneas de investigación parece que van en un sentido mucho más “vivo” y menos “máquina”: darles la posibilidad de aprender de tus errores y de tus aciertos (famoso método de prueba/error). Les serÃa muy útil en ambientes desconocidos (imposibles de programar a priori todas las circunstancias…) y muy remotos (imposible de que sean manejados a distancia, por ejemplo… ¡en Marte!…)
Como creo que de lo que se trata aquÃ, un poco, es de provocar o de estimular intelecto y sensaciones… ¿Por qué no os ha parecido a ninguno que uno de los primeros robots -de verdad- que pudieran salir de fábrica… fueran ROBOTS SEXUALES…? El fin último del sexo -en sà mismo- ¿no es satisfacer una necesidad? Y, dentro de todo tipo de complejidades y alta matafÃsica, ética y psicologÃa… ¿No serÃa una máquina semi-humana de y para el sexo la que más aceptación y rentabilidad darÃa a la famosa multinacional que se atreviera a sacarla al mercado?…
Al parecer, en internet el sexo ocupa un porcentaje elevadÃsimo del tráfico… El P.I.B. que mueve en todos los paÃses es tremendo… Ya existen objetos -al parecer, muy conseguidos-, que imitan a la perfección vaginas o penes… Pues si sólo les falta unirlos a “muñecas/os hinchables” que, por lo visto, también, están muy conseguidos… ¡¡”Sólo” les faltarÃa el meneÃto…!! ¡Y la programación, por supuesto! (¡Ah! ¡¡la voz!! voces programables, también…)
PodrÃa haber varias: “noche intensa” / “polvo cósmico” / “orgasmo fugaz”… y asà unos cuantos más… que darÃan satisfacción a un amplio abanico de personas y situaciones distintas…
¡¡¡¡Un éxito total!!!! estoy seguro… Es más, no me extrañarÃa que ya estuvieran en ello… y lo hubieran conseguido…
Feliz fin de semana.
11 de Junio, 2007 - 7:44 am
es la primera vez que paso por aquÃ, es interesante lo que decÃs,yo creo que el humanano se mueve a través de su egoismo, de fortalecer su ego, lo que sucede es que no llega a entender, que lo que más llena su ego es su sentido de utilidad, cuando el hombre es util en algo o para algo, es cuando mejor se siente,por eso todas las acciones de ayuda son tan satisfactorias, mientras que a veces las situaciones placenteras no lo son tanto como se esperaba, siendo las dos “egoistas”, generan diferentes emociones.
23 de Junio, 2007 - 2:58 am
Por supuesto, cuando se le ha preguntado a personas que trabajan en O.N.G.s, la mayorÃa contesta que es más lo que reciben que lo que dan, en este caso existen otros factores, pero creo que ahora no viene al caso, referirlos.
¿Somos egoÃstas?. Por supuesto que sÃ, ya que nuestro objetivo es “encontrarnos bien”, en equilibrio.
SÃ, existe la amistad o el desinterés, muchas de las cosas qué se deciden hacer, no tienen siempre un por qué, pero precisamente éstas son las más incomprensibles socialmente, ya que esta actutud puede considerarse sospechosa ¿qué quiere a cambio?.