SEXO ORAL
Así describía Grant Stobbard su experiencia con la inyacuación en nerve.com:
“Los taoístas, los chamanes, las teorías tántricas y el mismo Sting sostienen que el orgasmo masculino sin la expulsión del líquido seminal junto con una presión estratégica en el perineo conduce a la iluminación de la conciencia y a la explosión orgásmica. Así que decidí darle una oportunidad al tema y empecé a darle al badajo según mi propia tradición secular (ya que no mística). (…). Justo antes del orgasmo, el latido se volvió arrítmico y aumentó de intensidad para convertirse después en un martilleo despavorido. Luego, justo antes del momento en el que suelo mancillar las sábanas, vi por un segundo lo que todos esos hippies cuarentones habían estado pregonando(…). Después continué apretando con fuerza durante uno o dos minutos más concentrándome en cómo disminuía la presión de mi verga. Aparté los dedos de mi tren de aterrizaje y me erguí un instante, desconcertado y embargado por esa increíble experiencia. Y entonces, como ya habían señalado los defensores de la inyaculación, me di cuenta de que podía empalmarme de nuevo, cosa que hice varias veces seguidas hasta que me sentí aburrido del tema y un poco deprimido. Pero el flash real vino luego, cuando fui al baño y vi que mi orina tenía más espuma que una caña de Guiness. O sea, que me había corrido en la vejiga. Eso sí que era estar bien jodido.”.

¿Cómo hay que hablar de sexo? ¿Qué palabras hay que utilizar? La pregunta nos la hemos muchas personas. Para los divulgadores como yo es una cuestión decisiva. Pero seguro que el asunto ha dado también quebraderos de cabeza a escritores, cuentacuentos y chistosos.
Y como siempre suele ocurrir, ha habido respuestas para todos los gustos…
Los hay que han optado, como el amigo Grant Stobbard, por el tono jocoso e irónico. Dicen los defensores de este estilo literario que hablar así le quita misticismo al asunto sexual, cosa que no viene nada mal en estos tiempos de niu eich pretenciosa y pedante. Indudablemente es cierto, pero también es verdad que con este tipo de lenguaje uno puede conseguir perder todo el posible morbo que alguna vez tuvo…
Otros cuentacuentos sexuales optan por elegir el lenguaje más obsceno y crudo que conocen. Sus ídolos son escritores como Henry Miller o Bukowski. Y su idea del sexo es aquella que tan bien reflejó Woody Allen en una entrevista en la que le preguntaron: “¿Usted cree que el sexo es sucio?”. Él respondió: “Sólo si se practica correctamente”. El lenguaje crudo tiene el atractivo de lo real, pero sus detractores dicen que conecta muy mal con la cantidad de emociones que los humanos solemos poner en la cama. Según los enemigos de lo obsceno, contar de esa manera lo erótico sería muy apropiado si aquello solo fuera un intercambio de fluidos, pero eso es algo que pocas veces ocurre…

Queda, por último, la naturalidad, un punto medio difícil de alcanzar después de siglos y siglos de tabú. Lo malo que tiene estar mucho rato en silencio es que, cuando uno después quiere volver a expresarse, no encuentra las palabras. Eso ha sucedido con el sexo: hablar de este tema con la claridad que usamos para la risa, la naturaleza o el arte es harto difícil.
Y además, aunque lo consiguiéramos, siempre habría alguien que diría que echa de menos un poco de oscuridad.
17 de Mayo, 2007 - 8:49 pm
Por supuesto, el lenguaje (o la iconografía) que más nos gusta que se utilice para este tema tiene que ver con qué es lo que nos pone y qué es lo que nos desagrada. A mí, for esampol, me resultan muy estimulantes las imágenes de Erwin Olaf. Hay quién dice que es el Alfred Hitchcock de la fotografía, por aquello de que crea siempre una suerte de suspense con qué está pasando realmente con los personajes. Supongo que por eso me resulta estimulante: a mí me crea excitación mental. Sin embargo, hay quién lo odia…
La primera imagen es de una serie que se titula “Fashion Victim”. Si os fijáis en la bolsa descubriréis de qué marca es víctima este sujeto. Si os fijáis en otra cosa no…
La segunda fotografía es de otra serie. Se titula “Chesmen. An attempt to play the game” Pues eso, que si os apetece jugar al ajedrez…
Si lo que tenéis ganas es de pensar acerca de cómo influye nuestro lenguaje en la forma de relacionarnos con los demás, os recomiendo “Pensamiento y lenguaje” de Vigotsky. Él es de los pocos tipos que se dedican a esto que se acuerda continuamente de que el lenguaje sirve para llegar a los demás, no para masturbarnos las neuronas.
17 de Mayo, 2007 - 10:22 pm
10H07 de esta mañana: un borrador que dice Erwin Olaf y una busqueda de todas sus imagenes para un post… que se ira a la papelera porque ahora pareceria que copio. Aunque en realidad ‘’si'’. Pero hay una de gatos voladores o lluvia de gatos muy buena que me dejó flipando y que no le conocía. Y esta que iba a salir la primera… porque yo si que me habia fijado en los calcetines. Y estaba por escribir al modelo para averiguar que detergente usa para conseguir un blanco tan nuclear. Pero no hubo manera de que Gucci fuera benevolente conmigo y me dejase ver si en la cara el tipo lleva escrita su direccion email.
Por otra parte arte si: descriptivo, paisajes si lo mismo pero no me parece que la risa pueda equiparársele. Describir lo jocoso es medianamente sencillo: sentir y comunicar la risa, no.
Por otro lado la segunda… tiene que ver mucho con lo que nos contaba Witkin a traves de su mirada. Tal vez sea dificil comunicar sexo porque … es un misterio.
Saludos.
17 de Mayo, 2007 - 11:46 pm
El mejor modo de hablar de sexo es como el de practicarlo, a demanda: cuando asusta, con dulzura y eufemismos; cuando hay curiosidad, con morbo científico y naturalidad; cuando hay lascivia, con obscenidad y magreos, etc.
(Yo hubiera titulado la primera imagen como “Detrás de la espada y la pared” -y no digo quién-)
18 de Mayo, 2007 - 12:25 am
H@la,
.
A falta de haber leído esos libros, me las he apañado con alguno de antropología, otros y Las Memorias de Anaïs Nin. A mí me encantó. De acuerdo que en aquella época a otr@s les daba por ir a Perpignan.
Y si abandonamos el escrito y volvemos al oral pues a practicar y disfrutar, como en la última orgía. Y si hay que contarlo pues también, pero evitando faroles por favor, que terminan descubriéndose
18 de Mayo, 2007 - 12:38 am
Pues con el lenguaje ocurrirá algo parecido a la literatura y en la misma vida real: pretendemos discernir y distinguir entre erotismo (chispa, sutileza, insinuación, elegancia…) y pornografía (hiperrealismo, evidencia, rudeza, agresividad…)… En función de las personas y las circunstancias, así se es más o menos explícito… para no herir la sensibilidad, etc., etc.
Supongo que es como todo: cuanto más se practique, más automático y menos necesidad de articularlo mentalmente, es decir, sólo en la medida en que nos desinhibamos expresándonos clara, sencilla y llanamente, iremos sintiéndonos menos “raros” con ese tipo de conceptos y temas… ¡sexo, sí! ¿cuál sigue siendo el problema?
Tengo un vecino -y amigo- que le gusta mucho “provocar” introduciendo, más a menudo que lo estadísticamente normal, la palabra “follar”… y le da exactamente igual dónde y con quién se encuentre. Tanto su familia y su círculo, como la mía, llega un punto en que todo lo que tenga que ver con sexo, follar, desear, observar y explicar lo buena que está tal o cuál fémina, etc, etc, … ¡es normal!… al menos, cuando nos encontramos en su compañía… Aunque, la verdad, debe dejar algún tipo de “impresión mental permanente” en las “víctimas” de sus conversaciones, ya que, cuando no estamos con él y charlamos con otras personas, de vez en cuando, “juego su juego” de “salpicar” con alguna que otra “obscenidad” (¿no es así como se han llamado siempre a este tipo de palabras que describen abiertamente actos o situaciones de sexo?) la conversación… ¡incomodando y cabreando bastante a mi mujer, sobre todo! (algo de bueno, al menos, tiene siempre el “experimento”…)
Me acuerdo lo que nos decía mi padre: “Me llevo cada hostia… ¡pero me sale cada plan!…” Es decir, es el miedo, como siempre, a herir e incomodar al otro lo que nos hace “comernos el coco” y, casi, querer evitar el tema del sexo… autocensurarnos. ¿No debería ser -siempre- problema del otro? ¿No debería tomarse como lo que es: sexo?
Si soy homosexual y me apetece darme un beso a tornillo con mi amante en plena calle, espontánea y libremente… ¿Por qué no debería de hacerlo -menos- que cualquier otro heterosexual…? ¿Es que “provocaría” más?
En definitiva, ¿por qué no dejamos de ver el sexo, su conversación, sensaciones, aplicaciones y disfrute… como algo de lo más normal… tanto como el fútbol o has heces varias televisivas?
Si disfruté mucho con aquella paella o aquella película ¿por qué no poder expresar y compartir lo mucho que disfruté follando tal y cual día con tal y cual amante? ¿O es que eso sólo debería hacerse para preparar un nuevo “ataque” al sexo con el contertulio de ese momento? ¿Por qué debería ser tan privado y evitar la charla y el comentario?
18 de Mayo, 2007 - 12:44 am
Supongo que se puede hablar de sexo con encanto y sin perder la naturalidad. Creo que Woody Allen aquel día se equivocó.
Nunca he probado eso que cuentas, puede que ya haya llegado tarde para eso y pueda costarme un disgusto. Muchos hablan de ello, pero…
Para mí es un misterio que, en pleno siglo XXI, aun haya gente que sepa tan poco de algo que todos utilizamos.
18 de Mayo, 2007 - 1:58 am
Pues hombre Luis, si mañana nos viéramos estoy seguro que lo primero que te diría es que; hay que ver la que has montado para enseñarnos la foto del “Mandinga” y su “hélice” O sea, en lugar de; “negro de rabo largo” y “rabo largo a secas” digo “mandinga” y “hélice” Lo diría con total naturalidad y con un poco de jocosidad, pero lo que tengo realmente claro es que no usaría nunca la palabra pene, ya que de usarla mataría toda la gracia de la frase (algo así como un Belga contando un chiste de Lepe) además de quedarme sin un bonito tema de conversación.
18 de Mayo, 2007 - 4:31 pm
H@la,
Una de boca a boca (por los pelos pillo el título) ¿quién es Witkin? Y ahora una que viene de “atrás” ¿Capuchi era el calvo italiano?
Hoy que vengo del dentista y se ha pasado 4 días con la misma muela, por el precio de uno quiero plantearme ¿habrá encontrado algo interesante como médico oral? ¿habrá encontrado placer en estar tocándome la muela cada día algo más de una hora con la boca abierta y calladita? ¿o será que le gustan mis comentarios en cuanto puedo irme?
Espero que no me haya cogido como conejillo, con perdón, para practicarme una inyacuación en la muela pensando que iba a disfrutar, porque de eso nada y además me la ha dejado mucho más pequeñita.
Con mis mejores mordiscos,
18 de Mayo, 2007 - 5:20 pm
Tengo entendido que esas prácticas con el tiempo pasan factura a la próstata.
18 de Mayo, 2007 - 11:08 pm
Perdona Tana, mañana, que ahora me estoy fumando para irme a la cama… ya te traigo yo a Witkin y Capuchi… uff Capuchi tenia una pinta de obseso sexual
Besos para ti.
18 de Mayo, 2007 - 11:09 pm
Pero no para tu dentista xD
18 de Mayo, 2007 - 11:13 pm
Ah y que bonito Pene el que nos ha regalado, Señor Muiño
Besos para usted pero menos sucios o mas, depende.
18 de Mayo, 2007 - 11:37 pm
H@la,
Pues confundí a Capuchi con Marco Pantani. Es lo que tiene estar gilipollas. Y a Witkin lo encontré por Internet; demasiadas puntas para un día de dentista.
Y con este título que vale para tod@s l@s sex@s os deseo: felices correrías.
19 de Mayo, 2007 - 10:15 am
¿Y el sexo oral que se da en EL MOMENTO en el que practicas sexo real? No cuando escribes sobre sexo, sino cuando estas encima, debajo, a un lado u otro de una, dos , tres personas… Esos momentos en los que la chica de cara más angelical te llama cabrón y te pide que le des mas fuerte o que la llames puta…Momentos en las que otras dicen “si, ahora si” o el clásico “No pares”…Momentos en las que algunas sólo respiran fuerte, intentando que no lo notes y mirando hacia otro lado…
Particularmente me quedo con mi ultima experiencia: le daba por hablar imitando a una argentina… Jadeos y frases entrecortadas diciendome lo que me iba a hacer o lo que quería que hicieramos; Todo ello con los ojos bien abiertos y mirandome fijamente a mi o la la cámara que lo estaba grabando todo….
Perdon si he sido “sucio”… creo que todas las palabras que he utilizado están en el diccionario de la R.A.E.
19 de Mayo, 2007 - 11:37 am
No la culpa la tiene mi gilipollez: si te lo hubiera escrito en Italiano. ¿Por cierto el Italiano tiene alguna especialidad sexual? Como el francés, como el griego…
19 de Mayo, 2007 - 11:42 am
HJ, eso no es ‘’sucio'’ eso es ser simple. Es distinto. Seda te queda grande no, ENORME a ti. Sexo Oral es lo que les envio yo a algunos a ver si hay manera de follar con ellos (otra vez… a la vez …)
19 de Mayo, 2007 - 12:37 pm
Érase que se era un hombre que siempre usaba sandalias de cuero negras. Fuera verano o invierno. Con calcetines. Siempre muy blancos. Fuera verano o invierno. Un día ese hombre salió a la calle como todos los días, sin sus boxer de color oliva oscura. Pero ese fue el día que se encontró con ella.
Él tenia una primorosa web en Internet que a veces incluso visitaban excelentísimos Caballeros de la orden del Hopus y ella era una mujer ex-cèntrica y poco pudorosa a la que le excitaba corromper lo incorruptible.
Quedaron en cualquier calle, manías de la mujer… y corrieron el riesgo de no haberse visto siquiera. Pero a él le llamó la atención que aquella mujer tan elegante y atractiva estuviera rebuscando en un contenedor de la basura a plena luz del día.
El hombre tenía una sensibilidad especial y gustos bastante especiales. Sabía a tomillo y talco en las axilas y a fresa marina en los pezones. El sabor de los pliegues de su sexo sin embargo era como un arco iris de matices amargos y dulces
Él también era extraño para el placer. Le gustaba orinarse sobre bocas y coños femeninos y a veces dorar con su lluvia las paredes de las saunas finlandesas… Ella lo adivinó en cuanto le vio. Y en ese momento en que se descubrieron la sonrisa del Mundo les sonrió.
Ella justo encontró entonces lo que buscaba en el contenedor: una bolsa de Guzzi que había visto como arrojaba un atracador de sex-shops (la mujer tenía mucha imaginación). En su huida airosa con la muñeca hinchable que era una reproducción a tamaño natural de Briggite Nielsen, Claudio Chiapucci habia tenido que desembarazarse del arma de fogeo que había utilizado en el presunto delito y que albergaba la bolsa.
Asi que Kent, que asi se llamaba el tipo de las sandalias negras a juego con los calcetines blancos no pudo hacer otra cosa que entregarle su agitado corazón cuando sintió el escalofriante poder de la recortada con la que ella le apuntaba. Pero como en el fondo la Mujer no era una mala mujer y sólo se trataba de excitarse mutuamente rompiendo las reglas del Trivial… a última hora y para que los demás no nos percatásemos de su identidad real le puso la bolsa por la cabeza mientras le tomaba ex-céntricas instantaneas como esa, que luego le enviaria por correo a su amigo Erwin Olaf para que se hiciesen famosas…
19 de Mayo, 2007 - 1:03 pm
kasandra (con minusculas como tu lo escribes), soy feliz en mi simpleza… adoro que seres con una sólida formación intelectual como tu, corrijan a pardillos que nos asomamos incautos a este tipo de foros tan selectos…La próxima vez me pondré unos “boxer de color oliva oscura” antes de poner un post, en lugar de mis modestos slips habituales…
Te faltó eso de “Vosotros mirais hacia arriba cuando quereis elevaros. Yo miro hacia abajo porque estoy en las alturas”…
(Perdón, según tu opinión, seguro que Nietszche también me queda grande!!!!)
20 de Mayo, 2007 - 10:37 am
Está bien esto de los “enlaces” (o como se llame… ¡yo ya estoy mayor!…)
Lo digo porque he pinchado el de “Herve Joncour” (este último de aquí arriba mismo…) y me he llevado una agradable sorpresa.
Desde luego es oportuno, porque viene muy a cuento con la propuesta actual de don Luis Muiño: ¡habla de sexo!
Y luego, también, porque me ha gustado mucho cómo lo hace: ni pretende provocar o provocarte… “sólo” describe las situaciones (reales o imaginarias… ¡qué sabe nadie!) y los sentimientos, pensamientos y sensaciones que le van ocurriendo…
¡Y lo hace muy bien! (él dice que no pretende ser un buen escritor; pero creo que sí que lo es: no hace falta escribir “Guerra y Paz” en 3 tomos para poder serlo…)
¡Enhorabuena, por tanto, “Herve Joncour”.
(Curioso: a “Herve” no le pone su acento… y, estoy seguro, lo conoce… ¿por qué será?…)
20 de Mayo, 2007 - 12:07 pm
Busco el “emoticono” (raro palabro, como ese de “avatar” que está tan de moda ahora) para agradecer a Koldo su post. En fin, evidentemente sobrevalora pues insisto en que se trata de las vivencias de un vulgar salido, que las cuenta cuando tiene un hueco en el trabajo y las deja a medias (como la última) porque llegan a casa su mujer y su hijo (o como ahora que ha entrado de repente a indicar que hay potaje de lentejas de primero)….
En fin, lo que te puedo asegurar es que, como lo del potaje de lentejas, todo lo que cuento es real, o lo fue en su momento y ahora me queda sólo el recuerdo…
Luis: perdón por el “autobombo”…. NUNCA MAIS… Gracias
20 de Mayo, 2007 - 2:34 pm
Cuando se ha hablado de las palabras conque abordar el tema del sexo, he echado en falta alguna línea sobre la entonación, el gesto que usamos para hablar de ello… yo veo ahí el morbo o la intención.
20 de Mayo, 2007 - 9:20 pm
En los quince minutos que tardaron en llegar al hotel, ella no podía reprimir su enorme excitación, y ya no sabía si la simulada fatiga se convertiría en cierta, por lo febril que estaba siendo su deseo.
El jovencito africano, se percató de los sudores de su señora, y no dejaba de mirar por el retrovisor, la huella que los pezones marcaban en la ajustada camiseta de la patrona.
Solo hizo falta un instante de complicidad, para que ella se percatase de que aquel chaval estudiante de medicina en Toulouse, la observaba por el espejo del coche, y con mano temblorosa pero decidida, tocara los muslos desnudos de su guía.
Él no dudó en agarrarle la mano mientras seguía conduciendo, y cuando ella esperaba una reprimenda vergonzante, su mano fue conducida hacia el recortado pantalón, para posarlo en un latiente paquete, que prometía desde la humedad de la preñada tela un turgente regalo.
- llevo unos Calvin Klain, que me regaló una amiga de París ¿te gustaría quitármelos?- le preguntó descarado.
Y en una excitación más intensa y casi convulsionada, prepararon el plan para que en la recepción del hotel permitieran dejar entrar a un nativo que portaba a su ama, con una torcedura en el tobillo.
Una vez llegados a la suite, comenzó el mismo ritual del artesano que prepara la madera para crear una preciosa mesa del más puro ébano negro.
El joven semental, medía casi dos metros y tenía un cuerpo fibroso pero en curvas muy suaves, que se intuían debajo de una finísima camiseta suelta de algodón.
El pantalón vaquero parecía haber sido recortado sin quitarlo de aquellas imberbes piernas, y mostraban un atractivo bulto, que parecía querer bajar la cremallera por sus propios medios.
Como una firme base de columna, unas botas vaqueras sin costuras ni adornos, fundaban unos pies grandes, por cuyo borde de la bota, unos calcetines de futbolista, parecían quererse ocultar tímidos del momento apasionado que se precipitaba.
Mila, al llegar a la habitación, huyó hacia el cuarto de baño, y mojó su cuello, para rebajar la enorme excitación , y mientras se secaba la cara, pudo ver a través del espejo del lavamanos, la aparición de un guerrero africano bendecido por los dioses.
Estaba desnudo, con un torso limpio, y en su cintura, un blanco slip de pata casi larga, que en vez de taparle las nalgas, las fundaba en una línea blanca definitoria.
Y con paso decidido, avanzó hacia el cuarto de baño y comenzó a despojar a la fémina de toda sus ataduras textiles Con mirada pícara y unos labios gruesos y sonrientes, la provocó – te dije que si querías que te los…
Con la boca, con las manos, con la planta de los pies y abrazándola en restregones, le quitó toda la ropa.
Ella no sabía si la había desnudado con besos, o con caricias, pero de repente se dejó caer en la negrura de aquel pecho, y mientras besaba chupaba y mordía sus pezones, sentía la fuerza que le oprimía en cada abrazo su pubis aquel esponjoso pero duro paquete de guata, que la oprimía y restregaba.
El espejo enterizo que se oponía al del tocador, le devolvía la visión de sus nalgas abrazadas por aquellas negras y fuertes manos, y sintió un estremecimiento cuando empezaron a recorrer con suavidad toda su espalda, hasta llegar a su pelo y desaparecer bajo su melena negra.
Sin que las fuertes y grandes manos dejasen de acariciar y masajear la cabeza de ella, sus rodillas cedieron y se vio delante de aquel abultadísimo paquete blanco de algodón, y como una niña que muerde el azúcar de feria, desató una tormenta de espasmos y convulsiones en el cipote liberado.
(extraído de “Seda” una novela sin editar aún de Zakul)
estoy muy seguro que se puede provocar muchos orgasmos, sin tener que utilizar palabras duras, pues en cualquier prenda, por ejemplo, podemos descubrir la mas exitante experiencia fetichista, como la peor de las pesadillas mórbidas.
LUZ… para las mentes creativas y creadoras.
20 de Mayo, 2007 - 9:38 pm
Nietzsche no le queda grande a nadie. Solamente era un misógino
Pero que grande…. para Todos (seguramente debido a la desgracia de su rechazo amoroso por ‘’mi'’ Lou…). Pero tú no te calificas así. Como él. Te haces llamar Joncur y perdona pero cuando alguien recibe la visita de ‘’alguien'’ (como yo la tuya antes de leerte aquí) que se denomina (jabugo) así.. Espera encontrarse lo grande que le enseñó ese personaje de alguna manera. Y va a su diario y lee lo que yo leí… porque me leí tu diario entero (quince minutos mientras desayunaba)… y desde octubre es mucho tiempo… si que da para hacerse una opinión de la simpleza. ¿No esperarías que aislara tus palabras, ¿no? Otra cosa es el caso de Koldo, que todavía no lo he leído pero no lo voy a volver a intentar hoy porque vengo de Suso de Toro y sería…. ufff. Verás, sentí que ensuciabas el nombre de Joncour… Es lo que tiene encariñarse con los personajes… que yo no te veo a ti comulgando con los cedros del Líbano ni las pajareras, ni por supuesto con a lo mejor te das cuenta qué… y eso me temo que es ‘’imperdonable'’. Por eso yo me comparo con alguna simia del planeta de los simios… Nadie va a esperarse de mí que no sea repulsiva
¿Entiendes ahora? No te lo digo por lo que escribes aquí.
Te lo digo por tu trayectoria (la que hubiera preferido que no me indicases). Bien y estupenda para otros nombres… seguramente el tuyo propio. Pero yo no escribo ni para ti, ni para la gente como tú: depredadores de medio pelo. Y como no escribo… si me visitan… me consigo privacidad. Pero es que sé perfectamente cómo…
¿Sobre mi cultura? Adolezco por completo de ella.
Por eso ni se me ocurre autodenominarme Hanna Arendt ni María Zambrano ni Clarice Linspector… y mucho menos por el nombre de sus proyeciones…
Bueno HJ Pasémoslo bien cada uno en nuestra fiesta que es lo que tenemos en común los capullos, que otros me da que ni eso. Pero para eso tienen el sustitutivo paterno del hábitat, ¿no?
bss
HJ te va más. Como JR,jr. Dallas y sus viñedos y Angela Channing, el anti-sexo
20 de Mayo, 2007 - 9:52 pm
¡Ah! Ahora he leido lo del salido, etc… pero hombre, entonces Homer Simpson, ¿no? Eso si que nos pondría en antecedentes a las mujeres que frecuentamos la red y recibimos tu venturosa visita. O mucho mejor Andres Pajares, o Paco Martinez Soria o Alfredo Landa. Ya sabes, lo verde empieza en los Pirineos… El diablo (Baikal) y lo que no es Amor pero que… algunos lo amamos y nos burlamos de los que se erigen sus dioses sin serlo…. Fue sólo eso y no lo que escribas en ningún foro y mucho menos en éste.
20 de Mayo, 2007 - 9:57 pm
Ah y lo de los boxer oliva oscura… también es super real y quien frecuenta este habitat tambien va a saber que pensaba justo en los suyos, si. Porque es que resulta que yo tambien soy una salida de tono como tú, aunque tenga amaestrada a mi mujer y a mi hijo y no me interrumpan nunca. Pero oye, que siempre nos quedan los cataclismos y los tsunami para eso
20 de Mayo, 2007 - 11:00 pm
kasandra: me van mas otras como “los bingueros” o la injustamente infravalorada “polvos mágicos”… Creo que, guiado por tus mordaces comentarios, cambiaré ese hervejoncour (todo junto, sin tildes, ni mayusculas, por el mismo motivo que el correo de Luis es muino con “n” y no con “ñ”) por un AO, de Antonio Ozores… De esta forma daré a las eventuales (pobres incautas, parece) lectoras de mi blog (o intento de blog) la oportunidad de saber a que se enfrentan antes de leerlo…
Tambien puedo poner un aviso que diga: “Abandonad toda esperanza los que entrais”… Espero que con eso sea suficiente y en caso contrario, estaré preparado para la visita del Santo Oficio…
En fin, no hacen falta cataclismos… Total dentro de 40 años todos calvos. Besos VIRTUALES (que la carne explicita parece que “no mola”) a tod@s.
21 de Mayo, 2007 - 9:55 am
Yo soy de las crudas. A mí cualquier intento de hablar de sexo con lenguaje místico o mítico me baja la líbido. Supongo que no me creo nada de nada cuando escucho hablar a alguien de sexo como si aquello no fuera pura fisiología. Me temo kasandra que yo tambien soy de las de Antonio Ozores. Y por eso me ha gustado mucho la web de Herve Joncour.
Supongo que es cuestión de gustos, como dice Luis Muiño, pero yo me pregunto por qué hay tanta mística del sexo, ¿no será un problema de represión?¿darle tanto bombo no es una forma de justificarlo para poder practicarlo?. Lo digo porque cuando tenemos hambre, no hablamos de comunicaciones místicas con la comida ni nada por el estilo. Nos la comemos con mucho gusto y ya está. ¿No es raro que casi nadie pueda hacer lo mismo con el sexo?
21 de Mayo, 2007 - 10:50 pm
@ “S.I.”
Señora “innombrable” (para mí, al menos: así lo tengo prometido… y lo prometido ¡se cumple!)
¿Qué fijación…! (¿Qué “honor”, por ello…?)
…Pues -para que te chinches- que me ha gustado más la versión de Zakul… ¡y eso que la suya (¡¡¡la he leído!!! y ¡¡me ha gustado!!!) tenía el punto femenino, que siempre se agradece y echa de menos!
Discúlpeme (sin pretender “encabezar” ningún tipo de “llamamiento colectivo”: discúlpenos a todos, por extensión) por ser tan poco selecto (¿?) ni estar a la “altura” ni de sus planteamientos que implican “requisitos mínimos exigidos” para poder leer o ser leído (!?)…
…Y a mí que me gusta -siempre- dar el beneficio de la duda… leyéndome todo lo que me pasa por delante de mis ojos…
Y, al escribir aquí, al menos (supongo que si tuviera un “blog”, igual), doy por supuesto (y queda claro, desde el principio) que ni tengo ningún copyright ni puedo pretender restringir que se me lea mediante ninguna “clave de acceso” privada y a mi discrección (¡?)…
Me gustaría mejorar y aprender y comprender… ¿Usted cree que puedo albergar alguna esperanza?
Suyo afectísimo… “Koldo”
(que, perdón por la explicación…) “sólo” significa “Luis” (en euskara), o eso he tenido entendido… hasta ahora.
(¡existo!¡existo!¡existo!….)
… Y un beso, “S.I.”, que me afirmo en que me gusta mucho lo que nos cuentas en “el hábitat…” y cómo nos lo cuentas… ¡y cómo nos das caña (palabra de generalizado y exitoso uso en este blog…) a algunos!
Espero anhelante su reacción… a ser posible ¡con contundencia! como ya es marca de la casa… (¿me se nota mucho que soy masoca?…)
29 de Mayo, 2007 - 5:06 pm
Sólo una frase…
“Buen sexo…”
eso si, cada quien, con su cada cual.
1 de Junio, 2007 - 10:57 am
¿Una marca? ¿Dónde? Yo no he visto nada.
Tanto hablar de sexo, se me ha ocurrido una idea para una novela de la cosa sexual… ya veo que se me han adelantado, no importa, no creo que la escriba, me conformaría con llevarla a la práctica.
Creo que ha sido una reacción a la “Historia de O” que tan poquito me gusta.
Pero en mi novela no saldría ninguna marca…
21 de Junio, 2007 - 6:00 am
De donde sos Eloisa ?
21 de Junio, 2007 - 8:47 pm
¡wo@ow!
21 de Junio, 2007 - 8:53 pm
[…] Érase que se era un hombre que siempre usaba sandalias de cuero negras. Fuera verano o invierno. Con calcetines. Siempre muy blancos. Fuera verano o invierno. Un día ese hombre salió a la calle como todos los días, sin sus boxer de color oliva oscura. Pero ese fue el día que se encontró con ella. […]
27 de Julio, 2007 - 12:04 pm
De aquí, del Hábitat, he nacido y/o renacido aquí, Mauro
27 de Agosto, 2007 - 3:04 pm
solo 2 comentarios prácticos:
1.-
erwin podría reclamarles derechos autorales de las fotos, os recomiendo, se pongan en contacto con sus galeristas o su estudio, para que les autoricen mantenerlas expuestas gratuitamente
y 2.-
como se nota que sois un grupo de aburridos europeos que no han nacido en una región del mundo donde el sexo es el deporte nacional
si la gente practicase más el sexo de lo que tanto teorizan hubiese que ir menos al psicólogo, con traumas falocéntricos o no, dejemos a un lado los ismos, y relajense un poco
jejeje
pero lo democrático de tu blog me gusta mister luis
27 de Agosto, 2007 - 3:11 pm
solo 2 comentarios prácticos:
1.-
erwin podría reclamarles derechos autorales de las fotos, os recomiendo, se pongan en contacto con sus galeristas o su estudio, para que les autoricen mantenerlas expuestas gratuitamente
y 2.-
como se nota que sois un grupo de aburridos europeos que no han nacido en una región del mundo donde el sexo es el deporte nacional
si la gente practicase más el sexo de lo que tanto teorizan hubiese que ir menos al psicólogo, con traumas falocéntricos o no, dejemos a un lado los ismos y los descalificativos -sobre todo cuando no se tiene a donde apelar si se rebaja la dosis de sofisticación de la diletancia verbal hacia el redil de los defectos mundanos; es decir: hacia la intimidad de atacado-
relajense un poco y sean felices, ahora que pueden
jejeje
pero por otra parte lo democrático de tu blog me gusta mister luis
24 de Noviembre, 2007 - 4:57 am
es que me apetece mogollón chupártela
te deseo