MANTRA NÚMERO DIEZ: “LAS PALABRAS NO CREAN HECHOS”

Los íncubos eran demonios que copulaban con las mujeres.  La discusión sobre su naturaleza ocupó miles de páginas en libros de todo tipo, sirvió para que cientos de teólogos se pelearan y tuvo, al final, repercusiones en las altas esferas de la Iglesia.
El teólogo Nicolás Remy era de los que no admitían que la mujer fuese fecundada por tener contacto sexual con un íncubo.  Sus razonamientos al respecto eran incuestionables: miembros de especies animales diferentes no pueden engendrar hijos, lo que incluye el caso del demonio, que pertenece a una especie distinta a la humana.  Además, aunque tal cosa fuese posible, el íncubo no tiene vida animal y por tanto no puede ser trasmisor de vida.
Sin embargo Guazzo, el monje italiano que publicó el célebre Compendium Maleficarum en 1626, no encontraba inconveniente alguno en que este tipo de relaciones fuese fructífero: “Los demonios pueden servirse de los cuerpos de las personas muertas o crear para sus fines cuerpos sólidos con aire y otras sustancias e infundirles movimiento y calor a su conveniencia”

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Discusiones como ésta, que ahora nos parecen triviales, se han dado a lo largo de la historia con temas que el hombre ha inventado.   Los rumores se fabrican así: se difunde un hecho que activa la imaginación y el morbo.  Nadie comprueba su veracidad: nos limitamos a añadir detalles, difundir el rumor porque resulta estimulante y elaborar hipótesis sobre el hecho del que tratan.
De hecho, según la psicología social, esas son las características que debe poseer un rumor.  Por una parte, tiene que hablar de un acontecimiento suficientemente incompleto como para que todo el mundo pueda añadir algo de su cosecha.  Por otra, tiene que versar sobre un tema excitante intelectualmente, algo que preocupe en ese momento al público general.
Por último, tiene que ser susceptible de ser explicado desde multitud de hipótesis diferentes.  Eso, curiosamente, hará que sea más verosímil, porque todo el mundo dedicará mucho tiempo a intentar explicar el hecho y muy poco tiempo a averiguar si ocurrió alguna vez.
Esas características explican por qué nos gusta tanto especular con bulos cuando estamos estresados. Los chismes atraen nuestra imaginación y son más estimulantes que la realidad. Teorizar activa más que comprobar hechos y cuando tenemos ganas de marcha a nivel mental nos solemos decidir por lo primero.

 

Dos ejemplos modernos de este tipo de rumores nos muestran la pervivencia del fenómeno.  Las desapariciones de barcos y aviones en el Triángulo de las Bermudas y el secuestro de personas para extirparles órganos vitales han seguido el mismo camino que la existencia de íncubos y súcubos.  El rumor se admitió como hecho, se fueron añadiendo detalles e hipótesis y se dedicaron libros, artículos y debates a intentar explicar lo que ocurría. Hasta que alguien dejar de explicar el acontecimiento y tratar de averiguar si alguna vez había sucedido.  El resultado sorprendió a creyentes y escépticos: los hechos no eran reales y, en ambos casos, llevábamos décadas discutiendo sobre nada. 
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A mí también me pasa: a veces me gusta comer sombras. Hay momentos en que un bocado de especulación inútil me sabe más rico que cualquier alimento real.
Eso sí: intento tener cuidado. No sea que, mientras especulo, me den por…muerto a nivel mental.

14 comentarios sobre “MANTRA NÚMERO DIEZ: “LAS PALABRAS NO CREAN HECHOS””

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son de Fuseli, que creó la iconografía más clásica del íncubo. Somos muchos los que tenemos sus impactantes pesadillas en la memoria. Sin embargo, los íncubos no existen. Así que, diga lo que diga el cine y la televisión, hay otra cosa clara: las imágenes tampoco crean hechos. Menos mal.

    Sobre el poder de las palabras y los conceptos para inventar lo que no existe, os recomiendo “Vivir y aprender”, de Guy Claxton. Yo por lo menos aprendí mucho de él.

  2. espe dijo:

    ¡Demonios! Pero he “conocido” hombres más feos… ;P

    Además de la estimulación intectual y el regustillo que comentas, le encuentro la utilidad de integrador social: si no especulas hoy día, no tienes “Corazón” (sangre en las venas)…

  3. zakul dijo:

    aún tengo en mi alacena el tarro de mermelada aquél, mi queridoLuis, y aún espero que salga del bosque el perdido desconocido que se adentró misteriosamente y nos dejó con una leyenda….¿o tal vez era una historia cierta y veráz?
    difiero en que las palabras no crean ni destruyen, pues la mente humana es todopoderosa en su creatividad y su aplicación en el mundo de las formas.
    con la mente y las palabras asesinamos, ajusticiamos, criticamos, condenamos o justificamos comportamientos.
    con la mente creamos seres deformes, que tarde o temprano aparecen en la realidad y demuestran que el temor es necesario.
    si, tal vez crean que estoy contradiciendo al gran gurú de la terápia mental, pero está claro que el ser humano crea con su mente desde una silla, hasta una catástrofe de magnas dimensiones.
    ¿o me van a decir que todo lo que ocurre es ageno a la creación mental del hombre?
    ¡felices aquellos que creen que con afirmar que no existe, calman sus temores y eluden a la bestia!
    el maligno de cuernos y rabo está en nuestra mente…así como el creativo mas constructivo y bello, ¿cual queremos que se manifieste?

    LUZ …para el verbo

  4. El Secretario dijo:

    Se supone que esas serían las “leyendas urbanas” de la época; los equivalentes a fenómenos mucho más comunes incluso, que los que tú mencionas: la mujer de la curva no sé cuántos, los chicos de la tabla Ouija de no sé dónde, y los cocodrilos en el alcantarillado de tal megápolis…

  5. Koldo dijo:

    Don “zakul”: ya sabe usted de mi admiración hacia usted y sus colaboraciones aquí en “el hábitat…”
    Creo que -por una vez (y no me importaría si sirviera o no de precedente)- estoy al 100% de acuerdo con cada una de las líneas que acaba de compartir con nosotros poco más arriba…

    Creo que, efectivamente, el poder de la palabra no debemos subestimarlo. Subliminalmente supone una fuerza tremenda. ¿Quién no recuerda ese tipo de “chistes” o “chascarrillos” que pululan tanto en nuestros correos-e entre amigos sobre, por ejemplo, las diferencias entre el significado de innumerables palabras si las ponemos en género masculino o femenino, por ejemplo? Pues, en este caso, un machismo impresionante… que no desaparecerá, entre otras cosas, hasta que la fuerza y el valor de esas palabras (masculino frente a femenino) desaparezcan o se terminen olvidando…
    En términos de Poder, exactamente igual… Religión incluida. Los chistes machistas, sobre homosexuales, gangosos, tartamudos, etc., etc., etc., …¡para qué comentar!…

    Recuerdo, don Luis Muiño, los comentarios que al respecto del rumor realizaba en su último libro… Creo que si nadie diera pávulo al rumor… no existirían, simplemente. Así que va a ser que sí, que se lo acabamos dando todos, injusta e injustificadamente, como son todos los rumores…

    Por cierto (hablando de “chascarrillos” de correos-e): uno de los correos recibidos que mejor recuerdo trataba sobre Sócrates… Decía que Sócrates, cuando alguien intentaba “contaminarle” con rumores de un conocido (especialmente, si era amigo)… le “cortaba en seco” y le aplicaba lo que -al parecer- él llamaba el “EXAMEN DEL TRIPLE FILTRO”, que consistía en averiguar, previamente a permitir soltar una sola palabra al rumoreador, estas 3 cuestiones:

    1.- Filtro de la VERDAD:
    ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a contarme es cierto?
    2.- Filtro de la BONDAD:
    ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de “X”?
    3.- Filtro de la UTILIDAD:
    ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de “X”?

    …Y concluia: “Así que, si lo que vas a contarme no estás seguro de que sea cierto ni es algo bueno ni me resultaría de utilidad… ¿PARA QUÉ QUERRÍA YO SABERLO?”
    …¡¡¡Y se acabó la tontería!!!…

    (Por cierto, lo transcribo y transmito como un rumor, ya que no he tenido tiempo ni ganas de contrastarlo… en este caso, porque me daría exactamente igual que lo hubiera dicho Sócrates o cualquier otro ser humano… es más, incluso me daría exactamente igual si se lo hubiera inventado el que creó el correo-e: en este caso parece un mensaje positivo y -precisamente- anti-rumor por antonomasia…)

    Las palabras tienen un poder muy fuerte, sobre todo si van acompañas de sentimientos: con los niños, con tus seres queridos, familiares, compañeros… Pueden hacer mucho más daño del que pretendemos… y, muchas veces, era eso, precisamente lo que pretendíamos… ¡y lo conseguimos!

    La mayoría de los miedos tienen su origen en la palabra y su caldo de cultivo en la infancia, una etapa casi “mágica”, en la que todo es posible…
    …Fenómenos como el nazismo, guerras de todo tipo y en toda época, etc., etc., tienen en la palabra del líder y toda esa “preparación previa del ambiente” (tan necesaria siempre) su “piedra de toque”, el catalizador necesario…

    Y, casi siempre, también don Luis (como dice usted casi al final de su texto), luego no sólo se olvida, sino que parece imposible tanta pérdida de tiempo (de vidas, muchas otras veces) en temas que “obviamente” no debieron darse nunca…

  6. Tana dijo:

    H@la,
    Muiño, en eso “seres mujeres” seguro que hay más lecturas de las que parece….
    El enfrentamiento razón-iglesia está aquí muy claro. Hay un señor que no cree que los íncubos (al fin y al cabo ángeles caídos) puedan engendrar y otro que tiene que defender como sea que los ángeles sí pueden engendrar; al menos los de alitas blancas (si no lo del verbo hecho carne en la virgen por el arcángel no se sostiene).
    Por eso much@s pueden creer y batallar por gritar que las palabras no producen hechos. Pero ahí están los grandes comunicadores, incluídos los poderes, para demostrarnos que el verbo se hace carne incluso a palos.
    Vamos, que lo que dicen va a misa y se santifica.
    Y por otro lado están l@s que se buscan “animaciones” mentales para salir de la apatía.
    A mí me da yuyu eso de que nos guste especular con bulos cuando estamos estresados. De ahí a inventarte casi todo no va casi nada.
    ¿No será un bulo esto de la salud mental? :D

  7. kasandra dijo:

    Pues yo estoy encantada de que existan los incubos, espirtitus masculinos, y que me visiten en las aburridas de domingo de dos en dos ;)

  8. kasandra dijo:

    Es que este post tiene un final erótico señor Muiño. Y se me fue la olla. Pero ahora, voy a intentar leer a Koldo, a ver si lo consigo hoy, que me siento tan complacida con el rumor de que los incubos (al menos en mi imaginación) volveran a visitarme mas tardes :)

  9. kasandra dijo:

    Vale, si Socrates tuviera Internet. No, no perderia el tiempo con esas pijadas. Seguro. Y yo tampoco.

  10. Luis dijo:

    bienvenido a la revista Muy Interesante, don Luis

  11. El arranllador de marmitas dijo:

    Antes de hablar, considera, primero, lo que dices; segundo, por qué lo dices; tercero, a quién lo dices; cuarto, quién te lo ha dicho; quinto, las consecuencias de tus palabras; sexto, qué provecho resultará de éstas; séptimo, quién escuchará lo que digas. Luego, pon tus palabras en la punta de tu dedo y hazlas girar de estas
    siete maneras antes de pronunciarlas; y de tus palabras no seguirá nunca daño alguno. ( Sabio Celta S.VI )

    VERBO: (Del lat. verbum). Sonido o sonidos que expresan una idea.

    Desde el principio de los tiempos, incluso antes de que el hombre controlara el fuego, aquel que dominaba el VERBO dominaba al resto de los hombres. No creo que haya sido por casualidad ( y no deja de hacerme gracia ) que hoy unieras las palabras teología, rumor y ciencia en el mismo post.

    La Fe es el mayor rumor que ha creado el hombre, un rumor tan bueno que es capaz de silenciar el poder de la ciencia. Mientras los creyentes mueren temerosos por desconocer cuál será su destino final (cielo o infierno) yo sentiré morirme sin conocer una sociedad libre de “rumorologos” profesionales.

  12. jaime Fuster dijo:

    Lo peor del asunto es que tambien existe esa transformacion justo al contrario, es decir, que muchas veces conviene en dejar muchas cosas como un bulo. Algo que ha pertenecido a la imaginación popular.
    Sabia que se hablaria del triangulo de las Bermudas, porque todo el mundo se ha estrellado en su intento de aclarar el misterio. Es un autentico desprestigio para el conocimiento actual admitir que nadie sabe nada acertado sobre el asunto. El Triangulo de las Bermudas existe, y lo único cierto es que se han perdido muchos barcos y aviones sin saber por qué. Si fuese falso se habria demostrado pero no existe ninguna demostracion, ni en un sentido ni en otro, y claro, quien no quiere creelo pide demostracion de la verdad y, quien quiere creerlo demostraciones de la mentira.
    Sin embargo la razón poderosa es que al poder y a los gobiernos no les interesa ninguna alarma social y, mucho menos universal. Pôr eso, si fuese mentira ya estaria demostrado.

  13. Eloísa dijo:

    comentario autocensurado

  14. sally bowles dijo:

    este pavo comía cosas raras por las noches para provocarse pesadillas.
    en serio.
    un animal lo pongo yo
    y otro lo tomo prestao.
    prestame a tu animal diría
    que inspiradores son todos estos cuadros hoy

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