TOCANDO EL FONDO

Se dice que “El Doctor Jekyll y Mr. Hyde”, la novela de Stevenson, se basa en un sueño que tuvo el autor.  En él veía a una persona conocida que se convertía, de repente, en un ser malvado y monstruoso.
De ser así, esta novela sería una elaboración artística de un fenómeno relativamente frecuente: la ilusión de sosías.  Sentimos esa sensación cuando creemos que alguien cercano ha sido sustituido por un impostor. Ese doble es casi idéntico físicamente a esa persona, pero es inquietantemente diferente en el terreno emocional.

Jekyll y Hyde 1.jpg
Curiosamente, esta ilusión nunca se produce de forma global. Sentimos que la transformación solo la ha sufrido esa persona en concreto, no creemos que haya sido suplantado ningún otro conocido. 
La pregunta obvia que nos hacemos los que trabajamos en salud mental y queremos buscar el fondo de la cuestión es por qué la sensación es tan específica.
Si uno se olvida de la alucinación y se centra en la emoción, la respuesta es fácil de encontrar. El individuo supuestamente cambiado por un doble es alguien muy cercano a nosotros. Puede ser nuestro amante, nuestro hermano o nuestra madre. Y, desde hace poco tiempo, hemos empezado dudar de esa persona: ya no sabemos si nos quiere.  En ocasiones nos encontramos con que ha habido una discusión entre nosotros. Otras veces, hemos sido rechazados por el “poseído”. Pero lo más habitual es que hayamos sufrido un desengaño amoroso…
En todo caso, el individuo nos resulta ambivalente emocionalmente.  Le queremos y creemos que el individuo nos quería, porque es bueno como el Doctor Jekyll. Pero no estamos tan seguros de ser correspondidos.  Si queremos auto-engañarnos, el dilema tiene una fácil solución: la persona no nos ama porque ha sido sustituida por otra. Ahora es el malo. Ahora es Mr. Hyde.
La aceptación del desamor o de aquellos momentos concretos en que no nos sentimos queridos es difícil.  En realidad,  cuando alguien nos hace daño no lo suele hacer por maldad: lo hace por indiferencia.  Pero esto es muy difícil de asimilar. Así que preferimos pensar que la persona ha cambiado por culpa de los demás, de las circunstancias…o de las pociones mágicas que le han hecho convertirse en un terrible monstruo.

Jekyll y Hyde 2.jpg
La ilusión de sosías es fácil de deshacer. En cuanto encontramos a alguien que nos hace las preguntas adecuadas, centrándose en nuestra emoción y olvidándose de nuestras fantasías auto-protectoras, abrimos los ojos. Vemos el fondo de la cuestión. Y nos damos cuenta de que no existen ni el Doctor Jekyll ni Mister Hyde. Pero sí la posibilidad de ser indiferentes a los demás y nuestra dificultad para aceptarlo.

18 comentarios sobre “TOCANDO EL FONDO”

  1. luis muiño dijo:

    La primera imagen es un sugerente cartel cubista que se hizo para la adaptación cinematográfica que más he disfrutado de la obra de Stevenson. La hizo hace muchos años (en 1931) Rouben Mamoulian y, sin embargo, me sigue fascinando por su simbolismo visual.
    La segunda es una portada que me encanta porque sugiere muy mucho que Stevenson debió escribir la obra bajo los efectos del LSD. Lo curioso es que esa teoría surgió mucho después de que alguien dibujara esta lisérgica estampa…

    Si os apetece leer sobre cómo llevar el desengaño amoroso, vuelvo a recomendar (y amenazo con seguir haciéndolo) “Pérdidas necesarias”. El libro de Judith Viorst sigue siendo el manual más valiente que conozco para sobrevivir al desamor.

  2. jaime Fuster dijo:

    Es curioso como cada persona tiene un modelo de interpretacion de las cosas. Siempre pensé que Stevenson fué un genio adelantado a su tiempo o, quizá un visionario como Julio Verne que veia el camino del hombre dominado por un gran descontrol cientifico. Quizá, la ciencia en un dia no muy lejano, destapará la caja de pandora y mostrará la cara más amarga de nuestra personalidad. La que siempre permanece oculta y tanto marca nuestra conducta y nuestra personalidad. La que no queremos mostrar porque está muy sucia y su apariencia asusta. Nadie quiere aparecer como envidioso, egoista, egocentrico y un largo ecte de insatisfacciones. Sin embargo cuanta motivacion crea en muchos de nosotros para competir en el medio y sentirnos triunfadores.
    La interpretacion de Luis Muiño es muy interesante, pero forma parte de otra historia. Ahi puedo ver tanta necesidad afectiva como tenemos.

  3. kasandra dijo:

    Sí, pero yo busqué ese libro por todas partes hace seis años y me fue imposible encontrarlo. Lo busqué hace tres y en las mismas. Ni por la red de bibliotecas ni por librerias…

  4. kasandra dijo:

    Mi madre sufre esta ilusión (o similar) y ha sufrido muchísimo por ella. Ojalá curarse fuera tan sencillo como tomarse una píldora. La mente y sus fantasias son una gran fuente también de infelicidad. ¡hala, se te mete una idea en la cabeza y si es del tipo paraonico, chungo! Y no siempre es que alguien sea indiferente. No dejas de querer a alguien con esa impunidad con que el otro te acusa de no ser tú; sólo que sus conductas te ponen a la defensiva. Y podría ser que la persona afectada por la ilusión en realidad provocase esa respuesta de rechazo en el otro, porque ese otro acaba experimentando la inestabilidad de una persona que trata de sofocarnos, de abocarnos, a una afectividad que no necesariamente tampoco es la nuestra. Pero es curioso, sí,tú sabes que sigues siendo la misma de siempre y el otro insiste en que has cambiado y de repente eres un monstruo. Como casi nunca hablamos desde dentro y evitamos comunicarnos… es tan fácil que se generen tantos malentendidos. Lástima :’(

  5. Tana dijo:

    H@la,
    Vuelvo a estar de acuerdo con Kasandra.
    Seré una ilusa irredenta, pero sigo pensando que si hay cariño por medio nadie hace daño a sabiendas. A no ser que sufra una alteración emocional que esté destruyendo su propia estabilidad y su relación con l@s demás, y no quiera/pueda encontrar alguna vía para solucionarlo.
    Es normal que cuando alguien te agobia te defiendas, y si no lo haces bien ese comportamiento pueda volverse un ataque. Y entonces… empezó la lucha.
    Otras veces no habíamos querido o no nos habían querido en la forma que creíamos. Era una ilusión. Y se demanda una respuesta que no es posible.
    Porque la situación ha cambiado.
    Todo es mutable.
    Pero más peligroso que el autoengaño y su descubrimiento es dar con gente que sí puede y quiere hacer daño pero no se muestra como es hasta que alcanza una posición de control. Y claro pilla a l@s demás en debilidad. No se lo esperan.
    Pero imagino que ese tema sí que es otra historia. La de l@s maltratador@s y manipulador@s.

  6. Tane dijo:

    En el fondo lo que nos está diciendo Luis es que tanto una personalidad como otra Dr. Jekyll y Mr. Hyde moran en nosotros, gracias a lo cual el maniqueismo se fue a la porra; ésto quiere decir que unas veces somos unas personas encantadoras en todos los sentidos y otros momentos nos domina una mala leche que para qué. ¿Desilusiones? todas. ¿Emociones? sin fin. Pero si miramos la vida sin angustias e impaciencias descubrimos que somos queridas a la vez que queremos, sólo que es distinta a la de ayer y quizá, de mañana. ¿Qué es la madurez? Os leeré

  7. Koldo dijo:

    En mi experiencia profesional conozco esta sensación de “transmutación total” de una o varias personas (que creías conocer, desde hace mucho tiempo, y no eres capaz de reconocerlas… aun teniéndolas ahí delante…) hacia la faceta más oscura, negativa, egoísta… o como queramos calificarlo… peyorativamente, por supuesto, es decir, cuando he visto que “sale y aflora” lo peor de uno mismo… que, por lo imposible de una “improvisación”, está claro era preexistente, “cohabitaba” con la personalidad “oficial” de uno…

    Lo he comprobado, como decía, en sólo 2 circunstancias (existen otras; pero mucho más “suaves”, que resultan mucho más “naturales” u “obvias”, frecuentes, en suma):
    1.- Divorcios: “a degüello”… no importará si a mí me beneficiaría o no, lo que sea… (es más, no me importaría salir perjudicado… a condición de que el cónyuge lo resultara mucho más…), intentaré por todos los medios y personas a mi alcance conseguir el mayor daño posible, en todos los aspectos que sea capaz de imaginar, al cónyuge… que, por supuesto, es “culpable” de todo y no merece -casi- ni el derecho a la vida… (Uno)
    2.- Herencias: desaparecen nexos “de siempre” entre parientes. Da igual padres, hermanos, hijos… El egoísmo, la mala leche, las ganas de perjudicar al otro, aun a costa de perjudicarme yo, incluso… De verdad: lamentable y patético (Dos)
    En ambos casos, “disfrutaría” mucho más de las situaciones (y lo digo sin tonillo perverso o morboso, sólo porque sería capaz de sacarle más fruto, de entender las causas últimas) si fuera psicólogo… Se producen auténticas catarsis existenciales, reproches “prehistóricos”, situaciones remotísimas cuya memoria -objetiva y real- resulta siempre bastante dudosa…

    En la vida “particular”, las experiencias que he tenido han sido más bien de “reproche” sobre uno mismo. Me explico: cuando alguien (novias, amigos, compañeros, familiares…) da un cambio brusco de trato (efectivamente, “no existe peor desprecio que el no hacer aprecio”) hacia mí… Y, lo peor, sin explicaciones (comentadas por dicha persona ni encontradas por mí, a posteriori)… sólo la sensación de pérdida, y -¡hay que joderse, como siempre, culpabilidad!…
    …Siempre te queda claro que la culpa es tuya, que el problema lo tienes tú… Y el pánico de que se pueda repetir en el resto de tu círculo… y, ya, para jorobarlo mucho más (”todo”, sin excepción, puede empeorarse siempre… ya sabéis…), esa extraña sensación de ¿por qué los demás, por las mismas causa reales o imaginarias, siguen conmigo y no me acaban todos mandándome a la m….? de que ¿cuánto tiempo tardará en ocurrir? (porque acabará ocurriendo, claro…)…

    En fin, una maravilla de autoconfianza y seguridad y asertividad y todo eso….

    ¡Vale! momentos bajos… sentimientos de autocomplacencia… ¡Ya!

    En cualquier caso, existen personas cuyo trato me resulta más inquietante que las demás: aquéllas “variables”, volubles, con cambios frecuentes y rápidos de criterio; pero no como resultado de elaboraciones racionales, compartidas o no con los demás… sino fruto de ¿qué?

    En general la condición femenina tiene mucho de eso… lo que, precisamente, las hace -a mi entender- mucho más interesantes…

  8. Pilar dijo:

    Hola a todos

    Me gustan muchísimo todo lo relacionado con la psicología y con el comportamiento del ser humano en general. He descubierto este blog a través de un amigo y me gusta bastante los temas y comentarios que aquí se plantean.

    Creo que todos o casi todos, cuando nos presentamos ante los demás, intentamos dar, consciente o inconscientemente, la mejor imagen de nosotros mismos. Nos importa, y mucho las opiniones de los demás. Intentamos que no se noten nuestras cualidades negativas. Eso en cuanto a nuestra imagen para la gente en general.

    Pero cuanto se trata de una relación de pareja, cuando nos enamoramos, idealizamos a la persona. Solo vemos aquello que queremos ver. Esa persona es maravillosa, no hay nada malo en él o ella. Pero cuando se pasa ese estadio, nos quedamos sorprendidos. Ya no es tan maravillosa como pensábamos, empezamos a sacarle punta a las cosas, y nos sentimos engañados. Como el ser humano necesita para sentirse bien cierta coherencia en sus actos, culpablizamos a esa persona. Pensamos que nos ha engañado. No solemos plantearnos que quizás somos nosotros quienes nos hemos autoengañado.

    Esa persona ha cambiado, bien por circunstancias ajenas a ella, bien porque hemos despertado del enamoramiento y vemos realmente a la persona tal cual es. Y esa persona ya no ofrece las expectativas e ilusiones que nos habiamos forjado en nuestra mente. En fin, creo que somos en general complicados.

  9. Tana dijo:

    H@la,
    Os recomiendo Borrachera de poder, sobre el desamor y desencuentro de la única pareja sentimental del guión, y de los cambios de actitud por la desilusión e impotencia que te puedes encontrar en los resultados de las luchas y trabajos llevados a cabo.

  10. Rafael dijo:

    ¿Será eso lo que les pasa a los políticos? ¿Será su indiferencia una cuestión sicológica o sicoilógica?

  11. rafael caparros gordo dijo:

    me gustaría comunicarme con usted, por favor enviarme su mail para poder hablarle.

  12. gimena velazquez dijo:

    hello si me contestan les agradesco

  13. Eloísa dijo:

    Dudo mucho que Stevenson escribiera esa novela bajo los efectos del LSD, no creo que existiera en su época. Ni creo que sea posible ser tan brillante con la mente y el cuerpo confusos.

  14. Carmen dijo:

    AMOR, una palabra tan corta, con un significado tan grande… si hubiera una definición en la q todos estuviéramos de acuerdo…

    El amor, q presenta muchas formas, pero cuyo fondo siempre es el mismo…

    Siempre he pensado q la mayoría de cosas terribles q dice o hace la gente no son por maldad, sino por ignorancia… la indiferencia puede herir, pero ese daño no es irreparable, basta con una autoestima sana para curarla… además, que alguien no nos quiera como nos gustaría, no significa q no nos quiera de otro modo… y quien respeta sus propios sentimientos y se respeta a sí mismo, tiene necesariamente q respetar los sentimientos de los otros… un sentimiento forzado no vale la pena, no tiene sentido, no es auténtico ni sano… prefiero q no me quieran a q me quieran de mentira… pq yo sólo sé querer de verdad, y es así a cómo aspiro q me quieran… sí, prefiero la verdad, aunque como todos, a veces necesite una mentira en un momento de debilidad…

    La única persona q siempre estará conmigo misma soy yo… así q más me vale conocerme bien, quererme, ayudarme, animarme, protegerme, formarme, fortalecerme… creo q tratamos a los demás en la misma forma en q nos tratamos a nosotros mismos…

    Nos regimos por nuestra capacidad, pero tb por nuestra voluntad… por nuestro pensamiento y nuestro sentimiento… una combinación de poder y querer… así conseguimos y ofrecemos… así damos y recibirmos…

    El verdadero amor tiene necesariamente q ser libre, y creo q nada lo destruye tanto como las ataduras, las presiones, las imposiciones… pq una cosa es el compromiso y otra la servidumbre q esclaviza…

    Tardo mucho en querer a una persona… soy muy lenta para eso… pero cuando quiero a alguien lo quiero para siempre, independientemente de q nuestros caminos se separen y no vuelvan a unirse jamás… creo q alguien q ha sido capaz de despertar un sentimiento tan hermoso en mí, merece ser recordado con gratitud y cariño, pues eso es lo q llamo pequeños tesoros q la vida nos va ofreciendo… somos lo q piensamos, sentimos, sabemos, creemos, necesitamos, queremos, y tb somos lo q recordamos… en mí sólo hay sitio para la paz, o en el peor de los casos para el adiós… no hay espacio en mí para el conflicto y el odio o el rencor… y es q no podemos evitar q nos hagan daño a veces, pero siempre podemos evitar hacer daño a otros… pq lo q nos ocurre no siempre depende de nosotros, pero la forma en q vivimos esos episodios sí es decisión nuestra…

    La vida es corta… muy corta… demasiado para estar enfados o tristes… nunca vale la pena… hay momentos en q no podemos escapar de ello, pero debemos y tenemos q aprovechar la oportunidad de vivir q se nos ha regalado… hay un enorme poder dentro de nosotros q debemos descubrir, una fortaleza sensible, y aunque como digo siempre, a veces nos quiebren la alas, eso no debe parar nuestro vuelo… pq incluso estando en la niebla, alguien puede ser tu luz… y no hay mayor luz q la q se esconde en nuestro interior…

  15. Carmen dijo:

    Por cierto, el sentido del humor es un gran aliado… reirse es sano, y hasta curativo… de hecho, es lo más paredido a la magia q conozco…. una sonrisa diluye mucho la pena, y empieza a teñir de colores las sombras más oscuras…

  16. Carmen dijo:

    Y os dejo unas frases a esos q se sienten solos y creen q nadie les quiere… y q no olviden q la soledad es un refugio y una necesidad, y q puede resultar realmente reveladora y positiva… pq quien no sabe vivir solo, tampoco sabe vivir en pareja…

    “Si dices q nadie te quiere, estarás diciendo q yo no existo”

    “No necesito tenerte para quererte, sólo necesito q existas”

  17. Bárbara dijo:

    Gracias…

  18. sally bowles dijo:

    a mí no me ha pasao pero me lo creo
    además yo siempre cuento con esa posibilidad final
    yo paso, tú pasas, él pasa, nosotros pasamos y ellos pasan?
    no.
    son unos enfermos
    te hacen gritar en los parques

Deje un comentario




eXTReMe Tracker