TE QUIERO PORQUE NO TE TOCO
Lunes, 28 de Mayo de 2007Una encuesta realizada por la Asociación Estadounidense de Terapia Familiar y de Pareja en el año 2006 reveló que el 45% de los hombres y 35% de las mujeres había mantenido al menos una vez un vínculo que se podría etiquetar como “amor on line?…
Se llama así al tipo de relaciones que mantienen por Internet dos personas que, en teoría, son solo amigos pero, como decía Camilo Sexto, quieren ser más que eso.
Son individuos que no llegan a conocerse físicamente pero sí a vaciarse emocionalmente el uno con el otro. Se escriben e-mails todos los días o chatean en privado para “hablar de sus cosas? hasta crear un fuerte vínculo emocional. Cuando surge la oportunidad de quedar, algo falla (“no he encontrado vuelos?, “estoy hasta arriba de trabajo?,…). Al final, la relación no se concreta nunca aunque alguna de las personas se haya enamorado realmente…
Según la psicóloga Peggy Vaughan el fenómeno tiene una gran extensión. Y las consecuencias, según esta agorera mujer, son nefastas: parejas rotas, duelos traumáticos, vidas destrozadas, etc, etc, etc… Los tres pares de palabras anteriores no son un invento mío: son traducciones literales del citado libro.

Para otros comecocos, sin embargo, la cuestión no es tan peligrosa. De hecho, este mismo asunto (con diferentes formatos, eso sí) ha estado ahí durante toda la historia y el mundo de las relaciones personales no ha sido destruido por él. En todas las sociedades y épocas históricas han existido relaciones de este tipo: el amor cortés de la Edad Media, el intercambio epistolar del Romanticismo o el fenómeno de los clubs de fans tienen características del “amor on line?. Son relaciones basadas en la idealización del otro. En ellas, el amor no se mantiene por lo que sabemos del otro sino, más bien, por lo que no sabemos y nos inventamos.
Según estos psicólogos, las relaciones platónicas idealizadas complementan nuestra vida real y no tienen por qué resultar una fuerza destructora para ese devenir cotidiano. De hecho, un dato avala a los partidarios de no ser alarmistas: el número de separaciones en EEUU no ha aumentado en los últimos años. Es más, permanece estable a pesar de las nuevas formas de “supuesta infidelidad? que Internet ha traído consigo.

Lo que sí ha aumentado es el número de agoreros. Como siempre que se difunden nuevos fenómenos a través de nuevas tecnologías, los “traficantes de miedo? (personas que se dedican a difundir mensajes de pánico a lo que se nos viene encima) hacen su agosto difundiendo la peligrosidad de lo moderno. La citada Peggy Vaughan, por ejemplo, administra una página web en la que se dedica a dar consejos para prevenir la infidelidad a través de la red.
Quizás por eso está tan preocupada por el auge del fenómeno. Si muchas personas se dedicaran a esto del ”amor on line” y salieran indemnes, tendría que liquidar el negocio.