Archivo de Abril de 2007

EL MITO DE LA PASIÓN

Lunes, 16 de Abril de 2007

En el año 123 de nuestra era, el emperador Adriano conoció al joven Antínoo.  Durante los siguientes siete años estas dos personas, diferentes en edad, estatus social y nivel cultural, protagonizaron una de las historias de amor más famosas que han existido.
El final de su amor fue trágico y misterioso.  Antínoo murió ahogado en el Nilo y nunca se han podido desentrañar las causas reales de su muerte.  ¿Quizás fue asesinado por los que envidiaban su relación con el emperador? ¿Se suicidó porque no resistía la presión social que existía para que dejara de ser el amante de Adriano?¿Fue su muerte, de alguna forma, un acto ritual?  Nunca se sabrá…
Lo que sí cuentan las crónicas es que Adriano vivió desolado el resto de sus días.  Dicen que llegó a divinizar a su joven amante.  Fundó una ciudad a la que llamó Antinoópolis y ordenó que se celebraran en ella, todos los años, competiciones para honrar al joven dios.  Erigió cientos de estatuas de Antínoo. Y murió recordándole.

Robert Mapplethorpe 1.jpg
El amor como trasgresión, el enamoramiento como revolución vital que trastoca todas nuestras vidas ha sido, desde el Romanticismo, la forma de vivir la relación de pareja más retratada en cine, literatura y música.  Desde hace al menos doscientos años, el arte de la cultura euroamericana convierte en héroes a los amantes pasionales; a aquellos que viven una relación imposible con final trágico; a los que abandonan toda su vida para dedicarse, únicamente, a amar…
La historia de Antínoo y Adriano, por ejemplo, se ha convertido en mítica y se cita continuamente a la hora de hablar del amor entre hombres. Y los que la recuerdan continuamente como ejemplo dejan de lado millones de ocasiones en las que dos hombres han sido felices compartiendo sus vidas.
Los teóricos del asunto distinguen dos fases en el amor.  La primera, a la que se suele llamar enamoramiento, supone una revolución química y una revolución vital.  La revolución química es, sobre todo, una revolución hormonal.  Un reciente experimento, por ejemplo, demostraba que este es el único momento en que los niveles hormonales de hombres y mujeres se igualan.
Gracias a esas alteraciones internas, se produce una revolución vital: todo se trastoca para crear un estado naciente a partir del cual las personas iniciarán una nueva vida.  Es una etapa hermosa, una etapa de cambio. 

 Robert Mapplethorpe 2.jpg

Pero es también una época egoísta: la otra persona sólo nos interesa en la medida que entra en nuestras vidas. 

A veces, si las dos personas inician algún proyecto común, la fase de enamoramiento da lugar a otra: la etapa de amor compañero.  Los dos individuos dejan de mirarse el uno al otro y empiezan a mirar juntos hacia el futuro.  Es una etapa en la que empieza a ser importante la comunicación, el crear un modelo de pareja que deje a cada persona desarrollarse, el compromiso… 
Adriano y Antínoo, como otros famosos amantes de la historia, vieron truncado su amor por impedimentos sociales.  Y nunca sabremos como podría haber sido su amor compañero.

Lo que me parece injusto es que esa injusticia sea la que hace de ellos personajes míticos.




eXTReMe Tracker