ASESINATOS EN VIRGINIA TECH: TODAV�A NO SE SABE POR QUÉ, PERO YA SE SABE CÓMO.
Ando releyendo “El profesor y la prostituta”, el impactante libro de la periodista Linda Wolfe. En él se recogen una serie de casos reales con un denominador común: se trata de personas con una vida tranquila y convencional, que han realizado actos violentos sin un motivo aparente…
Un ejemplo extraÃdo del libro es el de aquel ejecutivo triunfador, que acaba de ampliar su cadena de tiendas y está a pocos dÃas de su boda. Un dÃa, cerca de Central Park, tiene un pequeño accidente: un individuo choca contra su coche nuevo y le causa ligeros desperfectos. Nuestro ejecutivo sale del coche con una pistola y, delante de cientos de testigos, asesina al propietario del otro vehÃculo. La periodista entrevista en la cárcel al criminal: no sabe por qué lo hizo. Pero tiene algo muy claro: si no hubiera tenido un arma a mano en ese momento, no lo hubiera hecho.
En los años 90, un grupo de psicólogos elaboró una clasificación de los asesinos que nos puede ayudar a entender estos casos. Analizando a un grupo numeroso de presos homicidas internos en una prisión yugoslava, decidieron que existÃan cuatro tipos de perfiles. Un pequeño grupo habÃa llegado al asesinato desde un perfil psicótico: sufrÃan alucinaciones, delusiones, sÃntomas de enajenación y el asesinato formaba parte de su delirio. Un segundo grupo, más numeroso, eran personas paranoicas y agresivas, intolerantes ante la frustración y altamente introvertidas. En el tercer grupo estaban los psicópatas.Â
Pero habÃa un cuarto grupo. Era el más numeroso. Según todas las pruebas, eran individuos que tenÃan un perfil de personalidad normal. Eso sÃ: estaban muy frustrados, habÃan convertido ese sentimiento en violencia…y tenÃan un arma a mano.Â
Éstas son las tres preguntas que se hace Linda Wolfe:
¿Alguien cree que somos racionales y que jamás nos dejamos llevar por nuestros impulsos?
¿Alguien piensa que todos nuestros impulsos son positivos?
¿Tiene entonces sentido que la sociedad ponga tan cerca de las personas armas que, en un determinado momento, pueden convertir los arrebatos de rabia en asesinatos?
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17 de Abril, 2007 - 7:21 pm
Llevo todo el dÃa hablando de los asesinatos de Virginia Tech para diferentes medios. Mañana voy al “Espejo públicoâ€? de Antena 3 y supongo que seguiré hablando por ahÃ. Muchas personas creen que los psicólogos sabemos por qué ocurren estas cosas. Yo repito una y otra vez que no sabemos por qué, pero sabemos cómo. Todos sabemos cómo.
No he puesto imágenes porque no me apetecÃa. El libro de Virginia Wolf trae algunas. Los periódicos de hoy traen muchas más.
17 de Abril, 2007 - 8:28 pm
Pues viene muy a cuento, don Luis, con la matanza que acaba de suceder en una Universidad en los EE. UU. Un coreano que, al parecer, estaba a punto de terminar su carrera y de nacionalizarse estadounidense, se ha liado a tiros (tenÃa 2 pistolas) con todo “bicho viviente”: más de 20 asesinatos… Los periodistas y la policÃa aún no tienen claro el motivo. Supongo que, mucho menos, a cuál de esos 4 grupos que describe, pertenece el susodicho…
Y, precisamente también, el comentario que nos hacÃamos unos cuantos en la cafeterÃa, esta misma mañana, antes de entrar al trabajo y según oÃamos la noticia por la TV, era la de cuántos asesinatos se evitan -todos los dÃas- incluso aquÃ, en España, gracias a que no son posibles las armas…
Aún recuerdo el famoso periodista Amilibia que le pegó un tiro -precisamente, también- a otro conductor (creo recordar que en pleno Madrid), por haberle dicho algo a su mujer, que era la que conducÃa el coche en el que iban… Sin arma, el impulso y el resultado habrÃa sido menos sangriento…
Contestando a sus planteamientos, don Luis:
Los impulsos (usted me corregirá, que para eso ha estudiado la carrera y ejerce de terapeuta como piscólogo) me resultan de lo más “SINCERO” que pueda tener un ser humano, a pesar de la socialización, la educación y todo lo demás. Supongo que resulta más lÃmbico, reptiliano o como los cientÃficos quieran precisarlo; menos “humano” y más “animal”…
Precisamente por ello, los buenos impulsos (sobre todo si “salen bien”, como salvar a un niño de un pozo o de debajo de un tren, etc.) se celebran mucho… Y, precisamente por lo contrario, los “malos”, ya que no se pueden evitar (somos como somos…), al menos, sà habrÃa que evitar que pudieran “potenciarse”… por ejemplo, con la permisividad de las armas…
En cuanto a la pregunta con la que cierra su propuesta, la respuesta me resulta evidente: ¡NO! rotundamente, sin matices, absolutamente.
Seguramente haya llegado a sus oÃdos un estudio comparativo entre las sociedades estadounidense y canadiense: su cultura, comportamiento, educación, nivel de renta son prácticamente idénticos, asà como sus problemas… entre los que no está -para los canadienses, por cierto- el del ratio tan desmesuradamente alto de asesinados violentamente por habitante que tienen en EE. UU. El motivo vuelve a ser el de las armas. Los yankis lo tienen a mucho orgullo con Sociedad del Rifle y enmienda a su Constitución incluidas…
¡Ellos sabrán!…
Le deseo mucho éxito en su participación en el programa. Prometo estar pendiente: verlo o grabarlo. Y que participe mucho y bien…
¡Felicidades y sea usted mismo!
17 de Abril, 2007 - 10:52 pm
Perdon por la franqueza pero no me sorprendo de nada. Respondiendo a una de las preguntas de Luis, desde luego que no todos nuestros impulsos son positivos.Mas bien al contrario… Lo de menos es a cuanta gente mató: si en ese momento hubiese tenido a mano una bomba nuclear, seguro que el muy infeliz la hubiese hecho explotar para acabar con cuanta mas gente mejor. para hacer el mayor daño posible. para descargar su frustración.
¿Cuantas peleas se producen a diario por asuntos nimios como discusiones de tráfico o riñas “domésticas”? imaginemos que todos tuviesemos armas a mano… En cualquier reunion de comunidad de vecinos habrÃa muertos (en la mÃa seguro!).
En fin, es algo que pasa en los Estados Unidos (América, como ellos se llaman a si mismos…) y creo francamente que en muchos aspectos es un pais subdesarollado…
Lo que me indignarÃa,si a estas alturas no me diese ya igual casi todo, es este rasgarse las vestiduras, este hablar todos del tema de actualidad, este intentar entrar en la personalidad del asesino para saber que pudo motivarle… Probablemente fuese un chico normal, con frustraciones, problemas, rencores….Simplemente coincidió que tenÃa en sus manos el medio para borrar todo eso de un plumazo.
Al dÃa mueren cientos de niños en guerras, por hambre, enfermedades… Niños como mi hijo, que con dos años es un ser indefenso que solo sabe llorar cuando necesita agua, comida…Pero claro, no viven en nuestro mundo, la televisión ya no los saca y nos olvidamos de ellos. es mas interesante dedicar nuestro tiempo y recursos a escribir y hablar de a cuantos mató el chaval este de estados Unidos y a afligirnos por ello.
Entrad aqui al final de la pagina y me direis por que diablos no hablamos de esto:
http://www.clocloval.com/palabra/
18 de Abril, 2007 - 12:01 am
En Belgrado, durante el asedio de Sarajevo, se organizaban excursiones con autocar para, previo pago de una cantidad, poder disparar morterazos contra la ciudad. Probablemente eran personas “normales” a los que les habÃan dado un arma y el odio suficiente.
Hace años, después de un desastre de parecidas circunstancias, hablé con unos amigos norteamericanos. Les pregunté si aquello influirÃa en la prohibición sobre la venta de armas. Me dijeron que cada vez que pasaba algo asÃ, aumentaba su venta, que los de la sociedad del rifle dijeron que la culpa era del profesorado por no ir armado.
¿Qué quieres hacer con una sociedad as�
Pues nada.
La Condolenza dice que es tan importante tener derecho a una arma como la libertad de expresión.
Que le vamos a hacer… La cosa no da para más.
18 de Abril, 2007 - 11:30 am
H@la,
Cuando nos sentimos agobiad@s y acorralad@s muchas veces nos dejams llevar por impulsos. Unas veces nos conducen a paralizarnos y otras a actuar. Y en la mayorÃa de los casos los resultados, en uno y otro caso, no son los adecuados.
Me parece que, además de lo obvio y que tan bien habéis expuesto aquà de la facilidad para obtener armas en EEUU, hay algo más: las arengas que desde los poderes establecidos en algunas sociedades, directamente naciones, se hacen para convencer a sus ciudadan@s del uso de la violencia como grupo e individualmente, viendo enemig@s por todos lados, incluso a miles de kilómetros de distancia, incluso en el espacio exterior.
Idearios polÃticos, mensajes a través de medios de comunicación, series de televisión, guiones de pelÃculas, encumbramiento de cierto tipo de novelas, etc. Y juegan con fuego, ellos sà que juegan con fuego, pero fuego real. Asà que un@s cuant@s de esos grupos, que viven frustrad@s por las condiciones en que viven y que no saben como resolver su situación, porque ni se preocupan de salir de esa manipulación, ni les llegan mensajes en otra dirección, ven a los lÃderes que mandan, y hála a hacer lo mismo que ellos. Y como no tienen individualmente tanques, ni aviación, ni destructores, ni bombas racimos ni cualquiera de las armas que como nación utiiizan, pues se van a lo que pueden comprar.
En nuestro paÃs esa misma gente no tiene fácil acceso a las armas de fuego, asà que utilizan otras.
Además sigo pensando que el sector dominante en EEUU es muy machista y tal vez por eso, son casi siempre hombres los que se creen que están en el derecho de “solucionar” sus problemas. Son muchos los habitantes de ese paÃs, y no sé que proporción tendrán de elementos con problemas mentales censados, pero viendo a l@s que mandan da un poco de medio meterse a pasear por su territorio.
¿Por qué a ese tipo de gente no se le considera terrorista contra ese resto de la Humanidad que lucha contra la violencia?
Ã?nimo Muiño, y tranquilidad. Imágenes hubieses podido poner muchas, pero te debió impactar mucho la noticia del lunes por la tarde. Como ser humano también debÃas tener el cupo lleno de este entorno insensato.
Esperemos las reacciones de Michael Moore, Eastwood, De Niro, Springsteen, y tant@s otr@s que también deben estar horrorizad@s.
Y sus polÃtic@s a ver qué hacen ante semejante situación.
Da miedo, desde luego.
18 de Abril, 2007 - 1:10 pm
En el medio rural, por esos montes y montañas, todo el mundo tiene un arma y todo el mundo una caja d epostas para cazar lobos o jabalÃes. ¿Y se expresa eso en más matanzas de las que vemos en las ciudades?
Yo creo qu eno.
la culpa no va aser del arma, sino de un mecanismo social que falla.
Creo.
18 de Abril, 2007 - 2:56 pm
Lo sorprendente es que la gente se sorprenda de que esto suceda.
A mà lo que realmente me sorprende, con tu argumento en la mano, es que las calles de américa no estén sembradas de cadáveres, porque con la mala leche que hay en cada esquina…
Quizá si aquà tuviéramos esa permisividad de armas habrÃa que contratar a un servicio especial de limpieza viaria. Con lo mal que se limpia la sangre…
Eso me dice que, en el fondo, están más civilizados de lo que creemos… o eso quiero creer.
18 de Abril, 2007 - 9:27 pm
que inspirador el nombre del libro …
18 de Abril, 2007 - 10:55 pm
[…] El Hábitat del Unicornio Si hubiera más gente con armas, la gente se lo pensarÃa dos veces antes de iniciar un tiroteo […]
19 de Abril, 2007 - 11:46 am
Conocà a un señor que vivió y trabajo como joyero en Nueva York, me contaba que siempre llevo un arma en aquel tiempo y que llego a sacarla dos veces, no necesito disparar, pero salir sin ella era como estar indefenso y que formaba parte de su trabajo.
Disparar con un arma de fuego es tan fácil, no hay que utilizar ningún tipo de fuerza y ni siquiera es necesario estar cerca de la victima, pueden ser segundos de enajenación los que se requieran para sacarla y disparar.
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19 de Abril, 2007 - 1:19 pm
Parece que en el caso del muchacho surcoreano autor de la matanza, las cosas se van aclarando a tenor de lo que hoy se publica.
De las frases grabadas por el chico autor de los asesinatos, se deduce que posiblemente estaba sometido a presión por sus compañeros y el entorno en el que vivÃa. En una sociedad como la sureña norteamericana, un joven asiático tiene muchas papeletas para convertirse en el payaso de las bofetadas o ser “invisibilizado” por quienes le rodean. Si además resulta que todo son facilidades a la hora de adquirir armas, la venganza contra todo y contra todos suele ser la consecuencia inevitable para alguien que hacÃa tiempo habÃa rebasado su lÃmite (al parecer, el chico estuvo internado tiempo atrás por problemas psÃquicos…¡y aún asà pudo adquirir dos pistolas en menos de un mes!).
Esa frase de “muero como Jesucristo” es especialmente estremecedora. Indica que antes de llegar a la condición de asesino este pobre diablo llegó a sentirse cargado -y abrumado- de tal manera (los “pecados” de su entorno recayendo sobre sus espaldas), que sólo a convencerse de que solo el propio autosacrificio, el martirio que eligió para sà mismo, podÃa aliviarle el peso. Venganza y autoinmolación, un coctel explosivo.
19 de Abril, 2007 - 8:48 pm
En el programa de Antena 3 Luis Muiño insistia en el tema de la frustración. Yo creo que nadie le hace mucho caso, porque parece que un chaval que estudia en una prestigiosa universidad amercana no puede estar frustrado. Pero para llegar allà ha tenido que ser muy competitivo y ha tenido que conseguir llegar a ser en su paÃs de origen el rey del mambo. Luego ha llegado a Estados Unidos y se convertido en un don nadie en medio de muchos estudiantes como él. Yo tuve un amigo que tuvo un proceso parecido y sÃ, acabo muy frustrado. Lo dice Luis Muiño en alguno de sus libros, que la frustración no depende de cómo esté uno, depende de las expectativas que tuviera con anterioridad. Y este chaval estoy seguro de que tenÃa muchas.
20 de Abril, 2007 - 9:09 am
H@la,
No pude ver el programa de tv al que asistió Muiño.
Frustrad@s podemos sentirnos much@s a lo largo de nuestra vida. Depende de las expectativas que se tengan, claro.
Para andar por este mundo, que se puede complicar bastante y desencadenar una cadena de situaciones difÃciles si no se van resolviendo acertadamente, parece que hay que estar muy pendiente de qué papel juegas y en qué tablero.
El miedo a la frustración sin embargo no debe impedir que sigamos buscando alternativas razonables, legÃtimas y que nos ayuden a vivir mejor.
Aceptar que te equivocas, como todo el mundo, asumirlo, intentar rectificar y estar pendiente de las expectativas de l@s demás parece primordial, e intentar seguir jugando limpio. Si algun@s no lo hacen o se creen “dios” habrá que tener cuidado con ell@s.
No a tod@s nos da por liarnos a tiros, ni tan siquiera por saber cómo conseguir un arma, aunque sea “blanca”.
Pero sigo preguntándome ¿por qué algun@s estadounidenses, y no sólo l@s wasp, se creen con derecho a tomarse la justicia por su mano? ¿y por qué algun@s de otros paÃses ven a esa nación como ejemplo a seguir? ¿por qué seguimos conmocionados por l@s muertos del lunes y no por la sangrÃa diaria por su intervención, más la nuestra, en Irak y en otros sitios del mundo? Me voy a frustrar un poquito como no me lo expliquen pronto………
20 de Abril, 2007 - 10:55 am
Hola a todos.Quisiera dejaros mi triste opinión.
la causa… fustración, enfermedad mental…
el como… permisividad sobre las armas…
¿y ahora que?
me imagino que todos los análisis de estos dÃas se hacen para buscar una solución, para que algo asà no vuelva a pasar ¿no?
Tengo un amigo enfermo, sus delirios le han llevado a quedarse solo. Incluso yo, que durante años seguÃa intentando que volviera a la realidad me he asustado y he dejado de apoyarle. ¿Me sentiré culpable si coge un cuchillo de la cocina y hace alguna animalada?
La teorÃa me la sé, podemos hablar de la fustración, la sociedad, la enfermedad… Pero a la hora de la verdad muchos intentamos pasar página.
20 de Abril, 2007 - 10:31 pm
Tdos lo asesinos en masa como los aquà comentados tienen sus motivos de frustración que les impulsan a actuar como lo hacen. Generalmente rechazo de la sociedad que les rodea o fracaso en adaptarse a ella. Pero son falsos motivos que nunca pueden justificarles.
Está claro que sus vÃctimas no tienen nada que ver con aquello contra lo que pretenden protestar.
Es el mismo caso de los terroristas, aunque estos últimos hayan sido impulsado a ello deliberadamente por otras personas.
¿Podemos considerar a unos y otros como enfermos mentales? Porque existen muchas otras personas en las mismas circunstancias que los asesinos y que no reaccionan como ellos.
Sin duda tenemos que defendernos de unos y otros, sean cuales sean sus motivos.
En cuanto a la facilidad de adquirir armas es otro tema, exclusivo de la sociedad norteamericana muy primitiva en algunos aspectos.
23 de Abril, 2007 - 8:19 pm
Mejor tarde que nunca.
Nuestro mundo, la sociedad en la que tantos vivimos y conformamos, padece de ceguera. Una ceguera que no nos deja ver claramente a los demás y que aceptamos, toda una locura que a todos nos gusta vivir a no ser que quedemos aislado de ella. Cada vez hay más excepciones que por las cirscunstancias no caben, que es excluida del proceso “normal”, y el nivel económico no es siempre determinante, como en este caso, (para estudiar en estados unidos y sus universidades privadas, pelas hay qu tener). HabrÃa que estudiar a fondo la vida de esta persona en particular: Cho Seung-Hui.
Personalmente el progresivo aislamiento de las personas por parte de la sociedad genera mutilados psicologicos, criaturas asocilales que con la presión y la proximidad de armas, o poder, nacen MONSTRUOS que nosotros mismos creamos de los cuales nadie se quiere hacer cargo ni mucho menos responsable, hagamos examen de conciencia. Estoy seguro de que todos, sin poder verlo o aceptarlo somos participes de las miserias del mundo, primero o tercero. Al igual que el problema, la solución la ponemos todos.
5 de Mayo, 2007 - 6:53 pm
¡Vaya,Luis, hombre! Pues yo no te he visto en ningún espejo. Ni público, ni privado.
Sobre el tema creo que todos tenemos en determinados momentos impulsos agresivos. Lo que pasa es que recapacitas antes de actuar. De todas formas el asesino éste de la Universidad debe de ser un desequilibrado, porque si todos nos echáramos a la calle con el posta lobera en ristre cada vez que nos tratan injustamente (Que no sé si a él lo trataron o no) pues eso, aquà no quedaba ni el apuntador.
Me confieso muy impulsiva, en general… En cuanto a mis impulsos negativos sólo han llegado a ser verbales, a veces muy broncos, aunque sin perder las formas, y siempre dirigidas hacia alguien que se ha empeñado en cabrearme mucho, mucho… o cuando creo que callarme hiere mi amor propio. Aunque protestar me perjudique.
Me ha pasado unas tres o cuatro veces que recuerde. Ahora que, te quedas nueva.
12 de Mayo, 2007 - 11:18 am
[…] ¿Sabes en lo que pienso? En unas fotos de mi madre justo allÃ. Unas fotos que van a cumplir 38 años el próximo junio y pertenecen a un álbum de bodas. Ya te lo contaré si acaso porque ahora sé que no estoy hablándote de nada. No hago más que dar rodeos al mismo lugar pero es que tendrÃa que aclararme con cierto sabor que descubrà unos minutos más tarde y no lo hago. TodavÃa no lo hago. A veces aún me cuesta mucho enfrentar ”lo importante”. Sobre todo si es algo desagradable. Menos mal que hoy por lo menos me he liberado en parte de una carga pesada, en un comentario que escribà sin pensarlo demasiado al mediodÃa en ‘El hábitat del unicornio’, en el tema ‘La reputación’. Era sobre Flor, la peluquera. Y ahora un cadáver menos a mis espaldas. ¿Ves? tú también me haces más libre a mÃ. Escribo más yo porque sé que existes tú. […]
14 de Mayo, 2007 - 11:38 pm
Sólo tengo una pregunta ¿Cómo deshacemos nuestras frustaciones?. Creo que algunas personas crean una vÃa para ello, y ¿qué pasa con las que no lo hacen?
24 de Mayo, 2007 - 1:59 am
Es la primera vez que escribo, aunque escucho, en función de los kilómetros que tenga que recorrer, el programa en Radio 5. Hasta hoy no me habÃa decidido, aunque he de reconocer que ganas me habÃan dado. Antes de olvidarlo, mis más sinceras felicitaciones a Luis por el programa……….. aunque el antiguo fondo musical, me gustaba más que el de ahora.
Sobre el tema de este post, tengo mi propia teorÃa que, casi con toda seguridad, habrá escrito alguien antes con otras palabras y muchos más estudios. Se podrÃa resumir en el siguiente pensamiento: “desde que las personas aprendieron a matar a distancia, dejaron de ser personas, para convertirse en otro tipo de animales”. Creo que el problema no es el daño que alguien puede inflingir a alguien en un momento cualquiera, o nuestras frustraciones, o la educación que recibimos en función de la zona en la que vivimos. Sin duda, todos esos factores deben influir, a modo de enzimas. Sin embargo, hay un tema que normalmente pasa desapercibido. Y no es otro que los mecanismos que inhiben esa agresión. Tengo muy claro que, salvando las distancias filogenéticas, la postura de sumisión que muestran los lobos hacia sus congéneres dominantes; mostrando el cuello, plegando las orejas, encogiéndose y escondiendo el la cola, sirve para apaciguar al contrario. Eso si, y ahà viene el tema, salvo en el caso (muy poco probable) de que el lobo dominante no estuviese subido en un F-16, cargado de bombas, y con una de sus manos cerca de un boton rojo… por poner un ejemplo.
Quizá las guerras cuerpo a cuerpo, con espadas, cuchillos y cosas de esas, fueran más o menos “sanguinarias” que las que se utilizaban arcos o ballestas o, a dÃa de hoy, bombas teledirigidas desde una habitación a 1000 kilómetros de distancia… no lo sé. Lo que si conozco (seguimos con los ejemplos), y de eso estoy seguro, es que me cuesta mucho menos pagar algo por internet con la tarjeta de crédito, que ir a la tienda, comprar la misma cosa y pagarla con dinero en metálico… quizá sean cosas de las inhibiciones, o no, y nos haga falta un pasito más en nuestra particular evolución. Un abrazo a tod@s y perdonad el ladrillo.
1 de Junio, 2007 - 11:24 am
¡hola, Hege! Pues que, al final, o descargan o no descargan la frustración. ¿No?
Si no la descargan se hacen daño a sà mismos, pienso. Y si la descargan sobre otros hacen daño a los demás. Me temo que esto es más frecuente.
En cualquier caso el boxeo, practicado con un saco de arena debe de ser un buen canalizador de frustraciones.
24 de Noviembre, 2007 - 5:13 am
no mira, pero igual que quien quiere cantar siempre encuentra una canción
el que quiere matar siempre encuentra el modo
pero nadie nadie deberÃa contar con un arma
ni con sus manos si son un arma
dependemos de la buena fe de los otros
es terrible pero es asÃ
no estamos a salvo nunca o si lo estamos es por suerte
no sé, es una señal…
ciao
y besos