¿HACE FALTA SUFRIR?
El poeta y escritor de relatos Edgar Alan Poe, describÃa asà sus sentimientos acerca de la locura: “Los hombres me han llamado loco. Pero aún está por aclararse si existe la locura o si no se tratará de la más elevada inteligencia…si mucho de lo que es maravilloso, si todo lo que es profundo, proviene de desvarÃos del pensamiento, de los humores de una mente exaltada a expensas del común entender“.
En el imaginario colectivo, la creatividad está unida a los problemas de salud mental. El Romanticismo, movimiento cultural del siglo XIX, difundió esta idea. Los extremos cambios de humor de artistas como Lord Byron, William Blake y Virginia Wolf parece que la avalan…Â

Si nos limitamos a usar criterios diagnósticos, parece claro que muchos de los grandes artistas sufrieron psicosis maniaco-depresiva o depresión profunda, dos de las perturbaciones anÃmicas más graves. Ambas enfermedades son bastante comunes y muy curables. La depresión profunda provoca intensos ataques de melancolÃa. En la psicosis maniacodepresiva la persona alterna periodos de sobreexcitación, euforia e hiperactividad con fases de depresión y abatimiento.
Para llegar a diagnosticar estas enfermedades, no basta con que la persona se sienta asà de vez en cuando: eso nos ocurre a todos. La etiqueta de problema mental solo se aplica cuando estas fases alteran de forma radical a la persona: sus pensamientos, sus sentimientos y su conducta.
La pregunta que muchas personas se hacen es: ¿qué tienen que ver estas fases emocionales con la creatividad? ¿Es posible que afecciones tan perturbadoras proporcionen una especial sensibilidad artÃstica? ¿O, simplemente, esta asociación entre creatividad e inestabilidad emocional es un mito cultural?
Desde luego, la supuesta relación no es tan clara cuando nos fijamos en los datos: la mayorÃa de los maniaco-depresivos no tienen una imaginación extraordinaria y el humor de la mayor parte de los artistas consumados no sufre cambios bruscos recurrentes. El estereotipo romántico (el artista como una persona necesariamente extravagante) parece que no se sostiene. Como decÃa el músico de jazz Charles Mingus: “La creatividad es más que ser simplemente diferente. Cualquiera puede hacer extravagancias, eso es fácil. Lo difÃcil es ser tan simple como Bach“.

Pero hay algo de cierto en esa relación entre creatividad e inestabilidad: los estudios confirman que los individuos muy creativos sufren perturbaciones emocionales con más frecuencia que el resto de la población. Y también nos muestran que las personas que sufren cambios emocionales extremos, potencian ciertas habilidades. Por ejemplo, en su fase de subida, su lenguaje contiene muchas más rimas y aliteraciones que las personas no afectadas por esa inestabilidad. Además, pueden funcionar bien con pocas horas de sueño, tienen una aptitud intrépida y agitada y una gran facilidad para experimentar emociones profundas y variadas.
Es importante que los que nos dedicamos a la psicoterapia tengamos esto en cuenta. Hasta hace poco tiempo, los tratamientos para la emocionalidad maniaco-depresiva no prestaban la atención necesaria a la parte positiva de la enfermedad. Hoy en dÃa, se empieza a hablar de terapias que no sacrifican esas experiencias creativas.
La idea de fondo es sencilla: no hace falta sufrir como un artista para serlo.
9 de Abril, 2007 - 9:10 pm
Los cuadros son de Caspar Friedrich, un pintor con el que estoy colgado desde niño. De hecho, el paisaje de la parte de arriba de la web es de él. Era un tipo que sufrÃa mucho, pero a mà los cuadros suyos que más me han gustado son los sosegados, los que se salen del melodramático espÃritu romántico. Se ve que yo ya iba para psicoterapeuta…
Si os apetece leer sobre esto del arte y el sufrimiento, os recomiendo un ensayo de Irvin D. Yalom sobre Hemingway. Lo podéis encontrar en “PsicologÃa y literaturaâ€?, una recopilación de algunas de las mejores páginas de Yalom. Si os da por leer a este terapeuta, seguro que pensaréis: Luis Muiño le intenta imitar. Pues bien…es cierto. Yo de mayor quiero ser como él.
9 de Abril, 2007 - 10:58 pm
Luis, has dado en el clavo!!!! primero eligiendo el cuadro, cuando estudiaba en el colegio filosofÃa recuerdo que me encantaba irme a la página donde aparecÃa esa imágen, creo recordar que se llamaba “Hombre mirando un paisaje” o algo asÃ, recuerdo perfectamente el tema donde habÃan puesto esa imagen, la soledad. Luego tu acierto de nombrar al increÃble Edgar Allan Poe, es mi Ãdolo junto a Bécquer. Por ello gracias. Y ahora centrándome en el tema que has elegido te diré, que por algún motivo extraño siempre me he sentido atraÃda por ese mundo de “locos” que desarrollan esos genios, como Poe, creo sin duda que ellos ven la realidad dentro de su locura. El pesimismo en el que se ven inmersos les hace ver la realidad con mayor énfasis, porque su “no” tiene más probabilidades de ser real, certero…en cambio el “sÔ para ellos es un complicado mundo que sólo en lo más profundo de su imaginación pueden lograr retratar. Un ejemplo que siempre me ha llamado la atención es Nietzsche, toda su vida con problemas de salud, un manÃaco-depresivo en toda regla, y sin embargo fue capaz de crear una filosofia completamente enfocada en el Anticristo. DalÃ, un genio del arte, vivÃa en su mundo de ensoñación, lo llamaban loco, porque mejor no decir que él era verdaderamente real?, darÃa un sin fin de ejemplos, pero verdaderamente sólo hay un sentido a mi forma de ver, una única pregunta que infinidad de veces me he formulado : ¿seremos nosotros los locos y ellos los cuerdos?¿será que la realidad está vedada a nuestros ojos por no ser capaces de ver con los ojos de lo que llamamos locura?. Es un mundo tan fascinante que a veces me da rabia saber que no voy a poder conocerlo, no me importarÃa estar “loca” si ello me lleva a conocer esa realidad que aunque duela puedo saber con certeza que es la verdadera.
Por eso dejo en el aire una frase que siempre me gusto y que me parece un buen tributo hacia esos grandes “locos”:
“La ilusión de un sentimiento reflejado en la mirada de la locura, es la más bella de todas las obras de arte que quieran evocar la cordura.”
9 de Abril, 2007 - 11:04 pm
Vale pido disculpas por haberme inventado el nombre del cuadro, lo acabo de buscar y se llama: “Viajero frente al mar”, perdonar.
10 de Abril, 2007 - 1:12 pm
Muy recomendable el documental producido por Julio Medem, “1% esquizofrenia”, donde entre otras muchas cuestiones a propósito de esta enfermedad, también abordan la realción (o su ausencia) entre la genialidad, el arte y la locura.
Por otro lado, me ha gustado descubrir que es usted fan de semejante romántico. No pregunte por qué pero lo sublime siempre plantea un abismo (o viceversa)…
Saludos afectuosos y delirantes!
10 de Abril, 2007 - 1:27 pm
Bueno, partiendo de mi propia experiencia diré…
Cuando estaba feliz y contenta me dedicaba a vivir, a disfrutar, simplemente a contemplar el mundo.
Cuando estaba hundida en la miseria me metÃa tanto en mà misma que en ese silencio comenzaba a crear y escribir y hacer música.
Muy rara vez me he sentido creativa en un estado feliz, y creo que ahora estoy en ese punto, porque tengo estÃmulos poderosos para crear desde la felicidad.
Supongo que las personas respondemos a estÃmulos a los que nos hemos hecho, de alguna forma, adictos. Hay a quien le estimula la tristeza y a quien le estimula la alegrÃa.
Hablo de creatividad, claro.
Hay muchas formas de ser creativo. Quizá, el dÃa a dÃa de cualquiera puede ser creativo, sin necesidad de ser un artista.
En cuanto a la locura…, uf, primero habrÃa que definir que es lo normal, cosa imposible, asà que habrá que hablar de estadÃsticas… y de la imposibilidad de vivir medianamente sin sufrir demasiado como mala definición de locura.
10 de Abril, 2007 - 7:57 pm
He leÃdo con gran interés tu reflexión sobre la locura y la creatividad, y estoy contigo en que hay algo de mito en esa creencia extendida que relaciona la inestabilidad emocional con la producción artÃstica. Esto a pesar de que, gustándome escribir, siempre lo haga mejor cuando me siento más bien… enfebrecido. Mis épocas de mayor creatividad se suelen dar en los momentos de mayor agitación interior. Y supongo que esto no es porque sÃ. De hecho, tengo apuntado por algún cuaderno que “siento la necesidad de escribir cada vez que el alma me pide a gritos un espejo”. Y asà lo siento. Pero, efectivamente, la cita que nos traes de Charles Mingus, diciendo que cualquiera puede hacer extravagancias y que lo difÃcil es ser tan simple como Bach, viene al pelo. Es genial.
También sobre la locura tengo algún epigrama escrito. Creo que “algunos locos demuestran ser sorprendentemente inteligentes, cuando rompen la realidad en mil añicos y se dan a vivir en sólo uno de ellos”. Tal vez esos minúsculos islotes de la mente, en los que vivaquean, sean auténticos vergeles y de ahà que, algunos, extraigan de ellos sus mejores frutos… ¡Quién lo sabe!
Por otra parte, veo a Friedrich entre tus favoritos y te confieso que también es uno de los mÃos. Cuadros como “Riesengebirge” o la “Mujer en la playa de Rügen” son especialmente sugerentes. Friedrich hizo una pintura muy “literaria”, muy ligada al romanticismo de Goethe, en quien se inspiró de manera muy especial. En muchas de sua obras, sitúa al hombre frente a la naturaleza, a través de la trascendencia religiosa: noches, lunas, ruinas góticas, cementerios… Muy tÃpico de la época en que le toco vivir. Me ha gustado, en fin, verle por tu espacio.
Como, finalmente, y ya acabo, me ha sorprendido encontrarme la referencia a Irvin D. Yalom, de quien, casualmente, estoy leyendo con agrado “El dia que Nietzsche lloró”, en el que parte de la relación que, a finales del XIX, se estableció entre Lou Andreas Salomé, el propio Nietzsche y el también filósofo Paul Ree. Lou Salomé, alarmada por la reiteración con la que Nietzsche recurre a la idea del suicidio, pide audiencia y consulta con el eminente Dr. Josef Breuer… No cuento más. Sólo apunto al hecho de que esta misma relación triangular que la extraordinaria Lou Andreas Salomé y los dos filósofos mantuvieron, fue llevada al cine a finales de los setenta por Lilliana Cavani en “Más allá del bien y del mal”. En su dÃa, la pelÃcula me cautivó.
Por cierto, y ahora que hablo de Lou, si el fantástico (y perdidamente melancólico) Rainer Maria Rilke levantara la cabeza…
Un abrazo, Luis, y felicidades por el artÃculo.
10 de Abril, 2007 - 8:38 pm
Vaya tema escoges hoy! La creatividad y la locura estan muy cercanas. Quiza demasiado, pero no veo interdependencia entre ellas.
No me imagino a ningún genio del arte viviendo muy tranquilo y feliz, si cada mañana se esfuerza en expresar y exaltar sentimientos y emociones brillantes. Emociones sin duda reconditas, porque en la vida común no estamos acostumbrados a ellas. Las pasiones del alma no estan al alcance ni de la mano de cualquiera, y el precio en alcanzarlas es un poquito caro.
La verdadera creatividad, la que emerge del alma sin esperar compensacion mundana, ni se ejerce como una demanda ni una moda oportunista, sino como una necesidad, es un poco dificil de comprender. Pienso que hay que estar un poco loco para buscarla porque no existe ninguna razón lógica que la demande.
En mi experiencia personal lo he comprobado. Mi gran amor a la poesia me ha dictado su camino, porque cuando he necesitado sentir su pálpito ningún maestro de los que he leido me ha compensado por muy genial que fuera. Simplemente he necesitado escribirla. Asi de claro y sencillo. Si no la escribo no me sacio.
Por eso estoy tan de acuerdo con el gran Sigmund Freud, el superado y casi ovidado y denostado por estúpidos ignorantes. ”En el ejercicio de nuestra libido está nuestra realidad”. La creación es puro sexo. Cual es el sexo de un gran artista con letras mayusculas???
10 de Abril, 2007 - 9:16 pm
Seguro que algunos de vosotros le pondrá nombre y apellidos (yo, ya sabéis, mi alzheimer…): alguien dijo (era escritor; de eso sà estoy seguro) que la única manera de que te sirva de algo aquello de “la inspiración” es que te pille siempre trabajando… Era muy metódico; todos los dÃas se ponÃa delante del famoso “papel en blanco” a las mismas horas, los mismos tiempos… DecÃa que era -para él- una auténtica condición “sine qua non”…
Creo que forma parte de su condición de psicólogo; terapeuta, además… Don Luis habla de la locura, es verdad… pero -ya desde el mismo encabezamiento- sólo usa el verbo “sufrir”… básico, a mi entender, para el “ajuste fino” del enfoque que le da al concepto de “loco” / “locura” / “creatividad” / “enfermedad mental”…
¿Es la creatividad -su pulsión, su necesidad- catárquica?
Es verdad que “la necesidad agudiza el ingenio”: serÃa, por tanto, la creatividad necesaria para sobrevivir; pero todos sabemos que existen individuos que se retan a sà mismos continuamente con cuestionamientos y planteamientos de la realidad… tienen curiosidad, quieren saber los porqués, los paraqués… Son inteligentes… y no pueden “quedarse quietos”… Generan creatividad más tarde o más temprano… y no sólo para sobrevivir… generan conocimientos que, transmitidos, acumulados y utilizados, conforman culturas, tecnologÃas, desarrollos…
¿Y en las Artes? Aquà es donde, seguramente, entre en juego las catarsis: son necesidades de expresión… ¡¡ojo!! independientemente del “éxito” en el resultado; es decir, no tienen por qué gustarle al propio “artista” (simplemente, lo necesitan y lo hacen… ni siquiera, seguramente, en muchos casos, tendrÃan que “disfrutar” con ello) ni, obviamente, a los demás; incluso, como ocurre en muchas ocasiones, el artista triunfa en vida adulado por sus contemporáneos… y luego ni se le valora ni se le recuerda en el futuro… y viceversa: se les hace caso omiso en vida y luego se les encumbra como auténticos genios…
Vale, de acuerdo… pero al tema: los artistas ¿tienen que sufrir necesariamente?, ¿tienen que estar locos en algún grado?.
Aun negándolo ellos mismos, la incomprensión -tan habitual en el artista- y la soledad que ello implica, deberÃan producir aislamiento, melancolÃa, sufrimiento en mayor o menor grado.
Por cierto, ¿no estarÃa loco -de atar- quien pretendiera convencernos de que la materia es un tipo especial de la energÃa; que el tiempo y el espacio constituyen una misma realidad? ¿Y por qué lo tenemos todos asumido? ¿Porque nos dicen y nos enseñan que asà debemos creerlo y admitirlo?
No tengo ni la estadÃstica ni la información (que, seguramente, exista); pero ni todos los que sufren -en general o en algún momento- son artistas o creativos (al menos, no sólo por ello)… ni todos los artistas o creativos lo son porque sufran en general o porque hayan creado en momentos de sufrimiento… Es una aseveración bastante osada, por mi parte, lo reconozco…
Sin embargo, es verdad que cuando conocemos biografÃas de algún artista famoso (música, pintura, literatura…), parece que resultan más productivos y creativos en momentos de cambio, frustración, dolor… “parece”…
Si el sufrimiento es vital, existencial, se necesitan “bálsamos”, “puntos de fuga”, algo que consiga hacerte olvidar, al menos durante ese tiempo, el “foco de infección”… Puede ser algún tipo de droga -alcohol incluido- o una actividad “artÃstica” o intelectual que implique y necesite de toda tu atención y recursos, que te obligue a una concentración y aislamiento mental… Otra cosa es el resultado: la actividad en sà misma resulta positiva para el sufriente (da un reposo al sufrimiento); la “creación”… ¡vaya usted a saber!; pero, seguramente, si existen aptitudes previas en el individuo, sà puede dar lugar a resultados mejores que en momentos vitales de paz, plenitud y quietud… que deberÃan impelirte sólo a cierto tipo de “contemplación” y gozo vital… improductivos, desde el punto de vista artÃsticos… ¿o no?…
En cuanto a la locura… Descartemos, para entendernos y acotar, la clÃnica, la diagnosticada…
¿Locura serÃa un punto de vista novedoso o irracional (al menos, a priori)? ¿en el que nadie habÃa “caÃdo”? ¿o en el nadie se habÃa “dado permiso” de asentar, de dar por bueno, que todos habÃan descartado o pasado por alto?
¿SerÃa un “descubrimiento”, ni siquiera más que, por tanto, puro azar? ¿O algo más elaborado, intelectual, que necesite un desarrollo, una estructura mental?
¿Es un “loco” el que pensaba que se podÃa llegar a la Luna? ¿Y un “milagro” -por tanto- que se haya llegado?
10 de Abril, 2007 - 11:59 pm
Propongo hablar de la sinestesia de los artistas/creadores. Me he identificado con bastantes cosas del artÃculo (me estoy acojonando y todo, jajajaja).
Y por último, espero que Woody Allen nunca sea una persona normal.
PD: Jana, lo de Bécquer me ha dolido en las córneas.
11 de Abril, 2007 - 12:46 am
Recuerdo que una vez leà que Lou Andreas Salomé se negó a psicoanalizar a Rilke porque estaba convencida de que si se curaba perderÃa su talento. Tal vez una de las frases más acertadas y contundentes sobre la relación entre genio y locura… o entre la agonÃa y el éxtasis… la escribió precisamente Rilke: “Todo ángel es terrible”.
Sin embargo, he de decir que yo me siento mucho más inspirada y creativa cuando me siento bien… a mi el bajón no me sirve nada más que para estar echa polvo.
11 de Abril, 2007 - 12:48 am
¿He escrito “echa”?… me temo que voy a tener que psicoanalizarme
11 de Abril, 2007 - 12:44 pm
Hace mil años, con quince o dieciseis, tuve el gusto de entrar en la casa de Dalà y conocerlo personalmente. Un hombre normal y corriente que enseñaba sus cuadros intentando vender alguno. Muy de vez en cuando tropezaba con él en Cadaqués, entonces, en público, parecÃa lo que querÃa ser: medio loco. Ahora dicen que sufrÃa bipolaridad, es muy posible.
Cuando cambio de temporada y diseño una nueva colección, mi compañera dice que hay que dejarme tranquilo, que entro en un estado semi-catatónico y de ensoñación. Poco a poco va pasando, pero para transformarse en muy irritable, cuando lo normal es de placidez.
No soy artista o no me considero como tal, solo que las circunstancias me han obligado a “crear”, o eso dicen que hago.
A veces, al tratar con competidores conocidos, veo que se aprovechan de su “categorÃa” de diseñadores para hacer disparates que a otros no les serÃa aceptados, como si fuera una simple “pose” a horas convenidas… amantes jóvenes, borracheras de buen alcohol, coca y anfetas a destajo aparejadas con alarde de estudiadÃsima cultura… y no sigo. Para después, confesar con arrepentimento, que nada de nada. Y es que cuando entran en este estado, su famosa creatividad se va a la mierda.
Todos somos iguales.
Un abrazo.
11 de Abril, 2007 - 9:34 pm
¿Por qué te ha dolido U.B?
11 de Abril, 2007 - 11:44 pm
Yo entendÃa otra pregunta: ¿hace falta sufrir en la vida, para “hacerse hombre o mujer”?
12 de Abril, 2007 - 4:48 pm
Porque Gustavo Adolfo no me gusta nada. Gracias a él incluso inauguré un blog. Digamos que me inspira…para mal.
12 de Abril, 2007 - 6:27 pm
Jajajajaja…muy bueno, de eso se trata, me inclino más hacia el romanticismo, quizá sea el motivo por el que me gusta, pero sà he de reconocer que es fatalista donde los halla
12 de Abril, 2007 - 7:02 pm
H@la,
Supongo que l@s artistas que sufran alguno de los transtornos que ha citado Muiño lo pasarán mal, muy mal. Como le pasa también al resto de la gente, aunque no deje una herencia sublime, con los mismos problemas.
Tengo que reconocer una cierta empatÃa (seguramente será envidia) por las personas que a pesar de su sufrimiento nos dejan obras maravillosas, pero no siempre conozco la vida de la persona, sólo su obra; supongo que durante algún tiempo los transtornos se ocultaban y en otros momentos se ensalzaban, como la ayuda que podÃan alcanzar a través de cualquier sustancia o relación prohibida.
La parte positiva de esta enfermedad que apunta Muiño al final pueda que nos sirva para valorar mejor a tod@s l@s que nos encontremos en nuestra vida diaria que sufran, aunque no sean un@s geni@s. Porque creo que sufrir no nos gusta a nadie, a no ser que tengamos instalado algún problema.
13 de Abril, 2007 - 3:02 am
Los estudios confirman que los individuos muy creativos sufren perturbaciones emocionales con más frecuencia que el resto de la población.
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Ya no estoy tan segura de pertenecer a uno u otro bando, esta visto que perturbada si estoy, pero creativa, lo que se dice creativa, vamos, que primero vuelan los cerdos….
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Las personas que sufren cambios emocionales extremos, potencian ciertas habilidades.
Por ejemplo, en su fase de subida, su lenguaje contiene muchas más rimas y aliteraciones que las personas no afectadas por esa inestabilidad.
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¿Me pregunto que tanto tendrá de cierto?, porque si es asÃ, si se optiene de verdad un mayor número de situaciones de este tipo, -hombre- pues no me vendrÃa mal recibir alguno que otro cambio extremo, con tal de beneficiarme de lo dicho. ¡sueños guajiros que tiene una de tanto en tanto!
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Además, pueden funcionar bien con pocas horas de sueño, tienen una aptitud intrépida y agitada y una gran facilidad para experimentar emociones profundas y variadas.
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No sé si lo demás influya, pero una cosa en mi es verdad, a veces con pocas horas de sueño, se tiene cierta subida de adrenalina y uno en ello, tiende a buscar como transformarla no solo en aptitudes, sino en emociones.
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Vaya manera que tiene de exponer sus posteos, caballero, sin duda tienen el poder de reivindicar ciertos estados de ánimo y aleccionar al hombre.
¡Un placer visitarlo, Sr.!
Daanroo Mattz
13 de Abril, 2007 - 11:27 am
Empiezo a responderme yo mismamente.
Creo extendida y arraigada la idea de que para “madurar”, “hacerse a uno mismo”, “hacerse hombre”, “hacerse mujer”, y alguna otra expresión hecha que no recuerdo, hace falta sufrir.
De hecho, y en cuanto a lo palpable (o tal vez también se refieran a lo psicológico), conozco a un grupo de montañeros que dicen. “En el monte, HAY que sufrir”.
13 de Abril, 2007 - 11:51 am
Yo no creo que para madurar haga falta sufrir. Pero el sufrimiento puede acelerar la maduración.
En cuanto al dicho de que “en el monte hay que sufrir”, como montañero puedo asegurar que tanto yo mismo como todos los compañeros que he conocido hemos ido a la montaña a disfrutar.
Eso sÃ, para obtener este premio hay que estar dispuestos a aceptar molestias menores, si se presentan, como una lluvia imprevista, calor, etc.
14 de Abril, 2007 - 12:19 am
Y ya que empecé, seguiré…
Yo no sé si observar y filosofar desde un estado de nirvana,
basta o aporta valor o decisión a los individuos para actuar y emprender proyectos difÃciles (si eso es el equivalente de madurez, “estar currado”, hombre hecho y derecho, mujer idem…), Esbrújulo.
Lo que sà pienso, por observación-experimentación, es que el sufrimiento, en muchos casos, lo que produce es muchos resentidos sociales.
Pero, claro, no las creo relaciones excluyentes.
14 de Abril, 2007 - 8:24 pm
Bueno, Tergi-Verso:
El sufrimiento produce muchos daños, y entre ellos, eventualmente, el de perjudicar nuestras relaciones con otras personas. Por eso es en estas circunstancias cuando debemos vigilar más lo que decimos o hacemos, lo que no es fácil. Pero nos estamos saliendo del tema.
14 de Abril, 2007 - 10:46 pm
H@la,
Hoy he visto una romántica pelÃcula preciosista y preciosa.
Todos los personajes sufren.
Una actriz estupenda nos lleva por dolores agudos permanentes.
Para huir del horror y su dolor se evade desde la infancia. Tiene pocas ayudas pero lo va consiguiendo. Hasta que llega el caos.
Y a través de su imaginación y su trabajo va sacando hacia fuera lo que siente, y sigue viviendo buscando disfrutar de la vida.
SÃ, todos sufren, pero el personaje que se mantiene como puede es la sensibilidad de la artista.
Literatura mágica.
Reivindicar el dolor, reinventarlo y crear.
No es necesario sufrir a menudo. Basta con reconocerlo donde lo haya, igual que las grandes alegrÃas.
14 de Abril, 2007 - 11:28 pm
Bueno, es un tema que me interesa
15 de Abril, 2007 - 7:30 pm
.
19 de Abril, 2007 - 7:54 am
H@la,
Hay otra pelÃcula que muestra el horror del sufrimiento. Esta vez un sufrimiento inútil y desgarrador. Y la vergüenza de l@s que lo consintieron, estando allà para evitarlo. Es el testimonio del genocidio en Rwanda hace pocos años.
Nos recuerda lo que oÃamos en las noticias entonces, pero que como en tantas otras ocasiones parecÃa que no iba con nosotr@s….
24 de Octubre, 2009 - 4:22 pm
[...] mientras aún es primavera. [...]
28 de Julio, 2010 - 4:25 pm
[...] mientras aún es primavera. [...]