MANTRA NÚMERO SIETE: “LOS GUAPOS, LOS PODEROSOS Y LOS QUE TIENEN LABIA, TAMBIÉN SE EQUIVOCAN”

La prueba de inmersión en el agua se utilizó en multitud de ocasiones para averiguar si una mujer era o no una bruja.  Se sumergía a la acusada en un río: si se ahogaba, era una persona normal.  Si no lo hacía, era una bruja a la que el demonio había salvado. 
En la primera mitad del siglo XVII, el rey Jaime I de Inglaterra explicaba así la lógica de la prueba: “Por eso parece que Dios ha dispuesto, como indicio sobrenatural de la monstruosa impiedad de las brujas, que el agua se niegue a recibir en su seno a quienes han rechazado las sagradas aguas del bautismo y han renunciado voluntariamente a sus beneficios�
Curiosamente, cuando se consultan los tratados de los cazadores de brujas, nos damos cuenta de que la inmersión no tenía como fin encontrar pruebas de brujería para los jueces.  Eso no era necesario, porque los magistrados estaban previamente convencidos de la culpabilidad de la víctima.  El fin último de este ritual era demostrarle a la misma acusada que era una bruja. Lo más siniestro del tema es la constatación de que el método funcionaba: muchas mujeres, que no eran capaces de explicar lo que había ocurrido, acababan creyendo que habían firmado un pacto diabólico.

brujería 2.jpg

Los seres humanos necesitamos integrar la inmensa mayoría de los hechos de nuestra vida en una teoría que les dé sentido.  Interiorizamos los acontecimientos dentro de una narración coherente, buscamos causas, explicamos todo con los pocos elementos de que disponemos.
Esta forma de actuar es, en principio, adaptativa.  No podemos recordar miles de estímulos si no van integrados en una historia. Y tampoco podemos actuar siempre como si todo fuera nuevo: necesitamos aprender de la experiencia.
Pero nuestra necesidad de hipótesis puede ser utilizada para nuestro mal.  Ha ocurrido así a lo largo de la historia, porque la ignorancia del ser humano, su incapacidad de explicar los acontecimientos, era mayor.  En la época de la brujería, eran muchos los hechos que no tenían explicación de ningún tipo.  No se podía explicar, por ejemplo, por qué una persona creía que volaba cuando se untaba determinadas sustancias. Tampoco se podía explicar el origen de la fuerza brutal que los seres humanos poseemos cuando padecemos una enfermedad mental. Ni por qué una persona podía, a veces, flotar en el agua… 
brujería 1.jpg

Cualquier personaje siniestro y poderoso podía utilizar esos espacios oscuros sin explicar, porque el mensaje no importa: importa el mensajero.

De hecho, en el año 1000 si la mujer flotaba se consideraba un síntoma de que no era bruja y Dios la había salvado.  En el año 1500, la cuestión funcionaba al revés: si flotaba la había salvado el demonio. 
Las investigaciones en psicología demuestran que la facilidad con que creemos las explicaciones de otra persona no depende de su coherencia: la credibilidad depende del atractivo, de la sensación de poder que nos produce el individuo o de sus habilidades de comunicación.
Da igual que algo sea incongruente. Si lo cuenta alguien guapo, poderoso y con mucha labia, le creemos.

23 comentarios sobre “MANTRA NÚMERO SIETE: “LOS GUAPOS, LOS PODEROSOS Y LOS QUE TIENEN LABIA, TAMBIÉN SE EQUIVOCAN””

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son de uno de los libros más terribles que conozco: el “Compendium Maleficarum� del monje Francesco María Guazzo. Esta colección de patrañas publicada en 1608 marcó toda nuestra cultura. Casi todo lo que ahora creemos saber sobre la brujería sale de ahí. De hecho, buceando en Internet se encuentran miles de referencias que dan por hecho que lo que dice este señor es cierto. Evidentemente, era un hombre muy apuesto, que consiguió tener un gran poder en la Orden Ambrosiana y que escribía muy bien: el libro es estremecedor. Por eso le seguimos creyendo.

    Sobre esto de la “triada de la persuasión� (atractivo físico, poder, habilidades de comunicación), además de las referencias que hay en mi libro, os recomiendo el libro de “Psicología Social� de Myers. A pesar de que parece un libro muy académico, es de lo más cañero a la hora de tratar cuáles son las verdaderas razones de nuestras convicciones.

  2. Dedalus dijo:

    Tú lo has dicho: integrar lo que nos sucede, en una teoría, es una necesidad esencial. Un contexto es un respaldo que contiene y, en esa medida, asegura. Nuestra sensación de pequeñez ante el Universo y ante la propia vida, nos mueve siempre a hacernos con una ideología, a participar de una creencia, a militar en torno a una opción, aún cuando ésta sea absoluta. Por esto, lo que no comprendemos (que es tanto) se nos escapa, nos amenaza y hasta nos aterra…
    De ello se aprovecharon todos los inquisidores de la Historia: del miedo del ser humano a lo desconocido. Lo utilizaron no sólo para perseguir a la sospechosa bruja o al disidente político sino, sobre todo, para mantener ancadenada el alma del fervoroso adepto.

  3. Laura dijo:

    Impresionante otra vez. Guapos, poderosos y que tenían facilidad de palabra recuerdo a unos cuantos. Y es verdad que a muchos de ellos les creí al principio. Lo curioso es que cuando uno dice esto, parece que eso solo le ocurre a las mujeres frívolas como yo, pero, ¿no os parece curioso que casi todos los ídolos culturales e intelectuales, tipo escritores, ensayistas y demás, sean atractivos y atractivas?

    No sé si es el espacio, pero quería aprovechar para pedir una referencia a Luis Muiño. En Perder el miedo al miedo hay un fragmento que me ha impactado sobre vudú en una parte que titulas Buscando a través de los demás. ¿Podrías decirme el libro del que está sacado?

    Y una sugerencia. Me encantó el texto del libro dedicado al bulo de las focas. Me gustaría que escribieras más sobre los animales como chivo expiatorio.

    Gracias

  4. luis muiño dijo:

    ¿Qué hay, Laura?

    Por supuesto, es el lugar adecuado. El blog nació para que se pudieran discutir mis textos (algo que yo siempre quiero hacer al día siguiente, cuando ya no estoy de acuerdo con lo que escribí ayer). No intervengo en los comentarios por no monopolizar el debate: ya tengo bastante con las quinientas palabras que habitualmente perpetro en el post. Pero sí intervengo para dar referencias de cualquier cosa que yo haya escrito: bucear en las fuentes es otra forma de ver si he desbarrado o si lo que digo tiene algún sentido…

    El libro, desafortunadamente, se titula “Los misterios del vudú�. Digo desafortunadamente porque es un libro muy serio, de un historiador haitiano que se nota que ha vivido el vudú en todos sus matices y no se inventa mitos. El autor se llama Laënnec Hurbon.

    Y sobre lo de los animales, he escrito cosas en ese sentido y lo seguiré haciendo. Me temo que los animales no humanos han sido y seguirán siendo el chivo expiatorio preferido. Como nunca podrán formar grupos de poder político o económico para defenderse, nos aprovechamos de ellos.

  5. manuel dijo:

    Pues yo no se que será… pero enseñé a nadar a mis hijos.

    No quiero ser el chivo expiatorio cuando se metan al agua.

    Saludos

  6. Unfigured dijo:

    Pues sí, es una pena que exista tanta imaginación malgastada.
    A mí me parece posible tener capacidad para vivir las icertidumbres y también para crear, inventar, suponer historias en las que todos los datos (muchos o pocos)conocidos encajen.
    Claro que, identificando las conjeturas como lo que son, conjeturas, se puede fantasear, ser creativo, tener inventiva, caricaturizar, exagerar, para divertirse sin perjudicar a nadie.

    Eso de que la credibilidad de guapos, poderosos y gente con labia es infalible, es lo que puede que tiendan a pensar inducidos o por sí mismos, pero creo que todos sabemos que lo que no es, no es.

  7. Tane dijo:

    Mucho tiempo después de haber aprendido a nadar supe que principio físico me sustentaba, llegué a tal conclusión de mi ignorancia que a partir de entonces lo que no sé o no entiendo me pongo a buscarlo (los pedantes lo llaman investigación). Hoy, cuando descubro cómo he sido y quizá siga siendo manipulada por la propaganda, desaparezco y sigo buscando el quiz de la cuestión. Todo antes que caer en la ideología más sectaria. De lo que se trata es nada más y nada menos que mi libertad ¿qué me quedo sóla? Eso que se pierden quien no me conozca…

  8. Joaquim dijo:

    Ya en la época en que se practicaba la caza de brujas (siglos XVI y XVII, especialmente) los contemporáneos de esa actividad sabían que detrás de las asombrosas confesiones de mujeres que se decían brujas se hallaban las obsesiones sexuales y los delirios imaginativos de sus torturadores.

    Los señores inquisidores parecen haber sido fuente inagotable de perversiones, que llenan innumerables legajos en procesos de brujería acaecidos en toda Europa. Hasta la llegada de la Ilustración, el señor inquisidor hacia “bailar la cabra roya” -como todavía se dice en Aragón- a cualquier desgraciada a cuenta de su negra alma -la de él- o más frecuentemente, de su interés por imponer la autoridad de la Santa Madre Iglesia sobre gentes cristianizadas sólo en apariencia.

  9. kasandra dijo:

    Esto también te lo debo a ti porque es del mundo mejor en el que sé que los dos creemos. Y en parte lo aprendí leyendote a ti

    http://odeo.com/audio/8687873/view
    no sé cómo agradecerte todo lo que te debo y lo mucho que has iluminado mi camino con todos tus conocimientos.
    Gracias DLMM

  10. Koldo dijo:

    Es inevitable: nos pasamos la vida dando crédito (”creemos” pues). Aunque, también en mayor o menor medida, siempre podamos reservarnos espacios propios de incredulidad… en la medida que nuestras experiencias anteriores así nos lo hayan “acreditado”…
    El fenómeno, a mi entender, tiene más que ver con la edad que con otra cosa: a mayor edad, mayor experiencia, mayor acúmulo de acontecimientos pasados vividos por uno mismo… mayor incredulidad; cuanto más joven se es, mayor propensión a luchar por “causas”, “tenerlo todo mucho más claro”…
    En la vida diaria, se repite a diario; por necesidad; no tenemos más remedio…
    “Tenemos” que creer en/a el médico cuando acudimos a él por nosotros o algún familiar; en el abogado, cuando lo necesitamos… por no entrar en ámbitos de nuestra fe religiosa. Últimamente, se da con mucha fuerza en la Tecnología (más que en la Ciencia): encuentra y encontrará más y más soluciones a todos nuestros problemas…

    ¿Creemos en la Política y los políticos? La mayoría diría -con una sonrisa, además- que no. Rotundamente. No es cierto.

    Los buenos vendedores, los grandes timadores de la vieja escuela, eran maestros en hacerse creer; los prestidigitadores, los ilusionistas… los líderes políticos, religiosos, empresariales… igual. Son grandes “persuasores”. En el mundo de la empresa, de los negocios, del Poder, son los que saben “ejercer el liderazgo”, irradian magnetismo a corta y a larga distancia, en privado y en público… ¡te convencen! En cierto modo parece un caso “especial” de hipnotismo…

    ¿Convencer es creer? Sí, así lo creo y estoy convencido…

    “A ver, ¡decirme!: ¡qué Ley se cumple más que la de la Gravedad?… (Momentos de angustia. Algún que otro porrazo ante respuestas erróneas…) ¡¡La “Ley del Mínimo Esfuerzo”!!” (así nos lo “explicó” alguien en el cole…)

    Siempre nos resultará mucho más cómodo buscar y seguir un camino ya trazado (lógicamente, por tanto, por “otros”) que ir campo a través, apartando ramas y sorteando obstáculos por nosotros mismos… y sin tener ninguna certeza de llegar al destino imaginado.

    Cuanto mejor sea la “excusa” que nos salga al paso, mejor que mejor: llámese “¿dónde va Vicente?: donde va la gente”, (dejarse llevar por las mayorías); llámese prejuicios sobre la apariencia/imagen del individuo (parece muy convencido; parece un gran triunfador; ergo: nos indica el camino correcto); llámese “dice lo mismo que yo pensaba” (un truco muy habitual en política); llámese psicología social…

    A veces ocurre que no es que “nos lo creamos” en realidad… simplemente sopesamos qué ocurriría si NO nos lo creyéramos y, lo que resulta siempre mucho más inquietante- qué ocurriría si abiertamente así lo manifestáramos e hiciéramos “alarde” de ello, si fuéramos “contracorriente”… La mayoría somos cobardes y preferimos obrar erróneamente (incluso, a sabiendas) con tal de no buscarnos problemas. “Al fin y al cabo no fui yo sólo: nos engañó a todos por igual” (ni merece la pena mencionar las consecuencias terribles de este tipo tan habitual de actitudes a lo largo de la Historia, que por desgracia, siguen y seguirán repitiéndose…)

    En cuanto a la “tríada”…
    . ¿eran guapos Rasputin, Hitler, Ceaucescu, Lenin, Pol Pot…?
    . ¿es poderoso un jugador de fútbol o un líder estudiantil, cuando arranca vítores y arrastra a sus compañeros?
    . Con lo de la “labia” sólo decir que Franco, obviamente, no tenía ninguna; pero sí un inmenso poder…

    Creo que todos los mecanismos están (por la cuenta que le tiene al “Poder”, para resumir) muy estudiados… Con muy buenos resultados “científicamente” hablando…

  11. Koldo dijo:

    @ “kasandra”:

    Seguramente, me meto donde no me importa.
    Seguramente, también, tanto lo que acabas de escribir en este blog, como lo que “dices” en el enlace del tuyo, tiene un destinatario en concreto…

    Sólo para decirte que me gusta mucho oírte (perdón por repetirme)… que me pareces una tía coj… que me recuerdas a mí mismo en la pubertad y 1ª juventud: sufría mucho comiéndome mucho el coco…

    Perdóname, por tanto; pero sigo sin entender por qué la gente más coj… sea la que más sufre o está más hecha polvo… Creo que no tienes culpa de nada, así que ¡quiérete mucho!

    (Perdóname otra vez: ¡y deja el put… tabaco!…)

    Me caes muy bien ¿”me se nota” mucho?…

  12. Esbrújulo dijo:

    Hasta hace unos pocos siglos casi todo lo que ocurría alrededor nuestro era misterioso y la gente tenía un concepto del mundo magico-religioso a falta de otra posibilidad.
    Por otro lado los que detentaban el poder le tenían directo sobre cualquier persona concreta, uno u otro, y se consideraban y eran considerados como de naturaleza distinta y superior al resto: nobles, señores, sacerdotes, funcionarios del rey, etc. Nada extraño que los “argumentos de autoridad” fueran decisivos para admitir cualquier explicación arbitraria.
    Para mí la gran pregunta es, ¿porqué hoy hay tantas personas que siguen manteniendo este punto de vista mágico religioso de la realidad?
    En los países desarrollados todos tenemos una base de cultura general suficiente para razonar si una explicación nueva encaja dentro del conjunto. Y en caso de necesitar apoyarnos en la opinión de otros, ya no consideramos superiores a los gobernantes (al menos conscientemente) y podemos recurrir a los investigadores y técnicos del tema, siempre que no estén interesados económicamente en que su explicación sea la mejor.
    La segunda interrogación que me gustaría conocer es la del porcentaje de las personas que mantienen este concepto mágico religioso. Tengo la impresión de que rebasan ampliamente el 50 por ciento y no encuentro justificación al hecho.

  13. Tana dijo:

    H@la,
    Es un alivio constatar que l@s guap@s, poderos@s y con labia también se equivocan, y eso a pesar de los esfuerzos que hacen algun@s por darnos una imagen perfecta de aquell@s que deben “convencernos” de algo.
    Pero si nos referimos a las distintas formas de inquisidor@s que conocemos muchas veces ni se molesta el Poder en traspasarnos una imagen bonita, porque me vienen a la memoria personajes como Torquemada, Rasputín, Hitler, Franco, Reagan, Thatcher, Stalin, Videla, Pinochet, Idi Amín, Golda Meir, Putin, los Presidentes del FMI y del Banco Mundial, los de las grandes compañías multinacionales y de energía, los Papas y Santones de cualquier religión y otr@s much@s más que han pasado olímpicamente de estar a la sombra y ocultar su imagen siniestra, torva y fea.
    La cuestión es que este tipo de gente no va a asumir nunca que están equivocados y en caso de hacerse público su error se “deshacen” de l@s testig@s sin ningún problema.
    De l@s bruj@s ahogad@s o quemad@s viv@s lo más penoso es que eran acusad@s y vilipendiad@s por el resto de la población, que acudía en masa a sus ejecuciones, como al circo romano, crucificaciones, lapidaciones, ahorcamientos, garrote vil, cámaras de gas, sillas eléctricas y fusilamientos, a falta de otros espectáculos.
    Y mientras cambiando el resultado del tormento para que l@s acusad@s no tengan escapatoria.
    Ay señor, creo que estoy falta de terapia.
    Saludos,

  14. suigeneris dijo:

    Hola a tod@s, solo pasé a saludar. A ver si me pongo al día con todo lo atrasado. Menos mal que lo actualizas a ritmo de velero, Luis, si no se me acumularía demasiado…

    Es que ando ocupada, jejeje.
    Abrazos.

  15. Paola dijo:

    Hace alguno años, estudiando los orígenes de la psicología me había encontrado con esta caza de brujas, recuerdo que no podía dejar de imaginar el horror que significaba ser acusada de bruja, y lo que es peor es que si no te acusaban desde fuera, se acusaban ellas mismas, por miedo o por la culpa que generaba el estar posesa. Por aquellos tiempos no existía una clara diferenciación entre el Yo y los fenómenos externos o naturales.

    Saludos,

    Paola

  16. Tana dijo:

    H@la,
    No te equivocas Suigeneris sobre la velocidad de crucero. Me hace recordar un relato agobiante de J. Conrad, por aquello de estar “dentro” del agua.
    Total, aunque el tema vaya de inquisidores no hay porqué desaparecer del entorno y dejar de remar.
    Con esta incertudimbre sobre si la salvación está en saber nadar o no, a ver si me acuerdo donde guardar la ropa.
    Besos en la primera noche de Carnaval,

  17. Lumons dijo:

    Es cierto que el mensajero es la parte más fundamental, y culpable, de nuestra credulidad. Aún así no podemos olvidar que siempre hay personas que se cuestionan la veracidad de un tema, que no se dejan engatusar, que mediante la lógica más firme no son hipnotizadas por el emisor del mensaje y, se plantean y analizan éste antes de llegar a cualquier conclusión.

  18. Carmen dijo:

    Menudos sinverguenzas mira que las pruebas para saber si eran brujas tenían tela eh?, personalmente siempre cuestiono la mediatización al menos cuando se trata de información…o casi siempre…porque te venden cada moto que te deja sin palabras…

  19. zakul dijo:

    me encanta quedarme callado y escucharlos a todos, pues tal vez el hecho de participar precipitadamente condiciona mi segunda y tercera participación…
    bueno… mi primera pregunta se dirige a nuestro gran gurú Luis…¿cuándo ha dejado usted de hablar sobre animales?¡pero si es lo único que hace y lo hace muy bien!
    ahora lanzo un interrogante y sin que en ello se les abran las venas a nadie… realidad, veracidad y tantas expresiones relacionadas con las circunstancias, ¿son una sola y única !…lo pregunto porque si es así, los que ahogaban mujeres, construían monumentos a los caídos por la indivisible pátria o los que van a las Azores para hacerse una foto, tienen su realidad y su verdad y nosotros otra, ¿o tal vez queramos nosotros iponer la dictadura de la monocromía?
    y por último, quiero reflexionar en todos los embajadores, representantes, vendedores y distribuidores, comerciales y propagandistas del mal, pues dedicamos muchas horas al día en hablar del mal y de la maldad, e incluso en los púlpitos y las consultas psiquiátricas, se está vendiendo y divulgando las capacidades y maestrías que tiene la maldad.
    ¡coñ…!a ver si dedicamos tiempo a las propiedades del agua y no de quienes se ahogan en ellas, de lo que nos ilumina y calienta una hoguera y no de quienes tienen que caer en ella, de lo bueno que es dar y recibir un regalo y no del peligro que contiene el intercambio vírico en un abrazo.

    LUZ… para los hombres de buena voluntad (esto también creo que no es mío)

  20. zakul dijo:

    “de la abundancia del corazón, brotarán nuestras palabras!

    (creo que eso tampoco es de mi cosecha, aunque procuro tomarme una copita todos los días)

    LUZ… para la palabra

  21. Desperad dijo:

    ¿Ese enlace “Comentarios (RSS)” sirve para recibir aviso de los nuevos comentarios? ¿Funciona o estoy esperando en balde? ¿Cómo hay que hacer?

  22. Desperad dijo:

    ¡Ya! jeje “1 suscriptor (menda lerenda. Jejeje) en comentarios para El hábitat del unicornio”.
    Por cierto que he visto que empiezan a atacar los bots por los artículos de la página…

  23. luzdelsol dijo:

    Este escrito me ha recordado que………..
    he conocido en primera piel a uno de estos mensajeros y…….. carai que supo encontrar en mí un camino de entrada directo a ……. mi alma……………
    Sus artes manipuladoras, su atractivo y su lenguaje apabullante y convencido encontró forma de traspasar el cuerpo, el corazón y hasta el alma de mi persona; con una mirada hechizó, hipnotizó y apartir de ahí ……fue sembrando las semillas de la duda, el desasosiego y la confusión y con sus herramientas trabajó el campo hasta conseguir la cosecha: un alma , la mía.
    Sí, aún con vida, reencontré algunas herramientas de las que yo utilizaba antes de su llegada y con las que había cultivado hasta entonces un rico huerto, y expulsé del campo al mensajero, y luego tuve que retirar las malas hierbas que habían crecido en el huerto de mi alma, zarzas punzantes que hacían sangrar mi corazón. Y las zarzas se resisten…. y ……..los frutos vuelven al huerto.

    Junto a un problema, están las herramientas para solucionarlo.

Deje un comentario




eXTReMe Tracker