EN EL VIENTO
“Todas las mañanas del mundoâ€?, la pelÃcula que en 1991 dirigió Alain Corneau, planteaba en su argumento uno de los misterios de la mente a los que más vueltas me gusta dar: ¿cuál es el significado de la música?
“Todas las mañanas del mundoâ€? narraba la vida del Señor de Sainte-Colombe, un músico devoto jansenista obsesionado con el recuerdo de su mujer. Ella murió mientras su marido tocaba para un amigo agonizante que deseaba irse de este mundo con buen vino y buena música. Tras quedar viudo, Sainte-Colombe abandona las pompas mundanas y se recluye en su granja. Allà se entrega a descubrir los secretos de la viola de gamba, a la que dedica 15 horas diarias de ensayos descuidando incluso a sus dos hijas. El mismÃsimo Rey manda al protagonista un emisario que le anuncia que Su Majestad desea escucharle. Pero Sainte-Colombe le despide con estas palabras: “Mi Corte son los peces y los árboles“.
El protagonista se convierte en un ermitaño. Vive en la naturaleza porque siente que sus sonidos están llenos de música. Encuentra melodÃas en el sonido del viento, en la lluvia, en el llanto de su hija… Próximo a morir, este músico revelará a su discÃpulo Marais el sentido que tiene, según él, la existencia del gusto musical. Para él, la música es la voz de los que no tienen voz, es la voz con la que hablan los muertos y los que no han nacido, es la expresión de un misterio no sólo humano.

Por los mismos años en que la pelÃcula se realizó, los psicólogos evolucionistas trataban de resolver el misterio desde su perspectiva. El planteamiento de estos investigadores es parecido. Ellos creen que todo lo relacionado con el ser humano permanece porque es adaptativo o lo ha sido en algún momento. La percepción, los celos, la guerra o la atracción sexual son ejemplos de hechos que están ahà porque en algún momento han dado ventajas evolutivas a nuestros genes. Pero la música… ¿por qué nos emocionamos con la música?
¿Qué beneficios hay en dedicar tiempo y energÃa a la elaboración de ruidos breves y ligeros? ¿O sentirse triste escuchando una canción aunque, en realidad, nadie nos haya abandonado? Hasta la fecha se han hecho muchas sugerencias: la música une al grupo social, coordina la acción, intensifica el ritual, libera tensiones,… Pero todas estas ideas pasan por encima del misterio sin explicarlo: la música no parece diseñada para conseguir estos efectos. Es cierto que a veces ayuda a los seres humanos a sobrevivir, pero infinidad de veces los paraliza y los ensimisma aislándolos del mundo.
En “Mucho ruÃdo y pocas nuecesâ€?, Benedick, escuchando el sonido de una gaita, pregunta: “¿No resulta extraño que los intestinos de la oveja arrebaten las almas de los cuerpos de los hombres?”.
Quizás la única hipótesis sobre el misterio de la utilidad adaptativa de la música (mal que les pese a los psicólogos evolucionistas) sea la que daba el Señor de Sainte-Colombe y repetÃa muchos años después Bob Dylan. Según estos dos artistas, la respuesta al misterio está en el viento. Y a lo mejor es asÃ.
2 de Febrero, 2007 - 12:57 pm
Las imágenes son de Brassai, el fotógrafo de la noche. Él decÃa que “La noche sugiere, no enseña. La noche nos encuentra y nos sorprende por su extrañeza; ella libera en nosotros las fuerzas que, durante el dÃa, son dominadas por la razónâ€?. Yo creo que algo asà ocurre con la música. Siempre que pienso en este buen hombre haciendo fotos en la nocturnidad de Paris me lo imagino con la música que hizo Vangelis para Blade Runner…
Como se puede ver, el misterio del gusto musical me fascina. Creo que es la única cuestión acerca de la mente humana para la que no tengo absolutamente ninguna respuesta (ni siquiera tentativa). Y precisamente por eso, me encanta…¿Por qué es para mà tan importante la música?¿Por qué el “Exile on main streetâ€? de los Rolling o el “Nefesâ€? de Mercan Dedé?¿Por qué “la inacabadaâ€? de Schubert, el “Boris Goudonovâ€? de Moussorgsky o el “Träâ€? de Hedningarna?. No tengo ni idea de por qué la música me cambia el estado de ánimo ni de por qué esos sonidos concretos han sido decisivos en mi vida. Pero me gusta que sea asÃ, que permanezca el misterio. Asà que esta vez no recomiendo ningún libro sobre el tema…
2 de Febrero, 2007 - 3:35 pm
H@la,
¡Qué bien! La pasión por la música y la danza. Y además en este momento de transición desde los lados oscuros.
¡Cuánto sabes Muiño!. Hay que ver como nos has amansado.
Voy ahora mismo a ponerme algo para escuchar. Se despertó el sentido.
Gracias,
2 de Febrero, 2007 - 4:53 pm
Te doy la razón Luis, sin saber el porqué de esto a mi la música me hunde en los abismos haciéndome incluso llorar y acordarme de todos los que se fueron, como me sucede con el Mesias de Haendel; o me eleva el ánimo y me da un subidón de alegrÃa y optimismo y me hace ir flotando y ver todo de color rosa.
2 de Febrero, 2007 - 5:38 pm
Pienso que la música, lo mismo que la poesÃa, es extensión de la inteligencia del hombre, y por tanto de su capacidad de crear belleza y de emocionar al resto.
“Cada vez que oigo a Wagner me entran ganas de invadir Polonia”.
http://www.unabohemia.blogspot.es
2 de Febrero, 2007 - 6:01 pm
Si te soy sincero nunca me he parado a pensar por qué una canción me llega o no (algunas es porque están ligadas a recuerdos de situaciones o personas), simplemente me paro a disfrutarla
No podrÃa vivir sin ella.
2 de Febrero, 2007 - 9:36 pm
Claro, a mà los arboles me cantan y me platican. Es la esencia de la música y hay que aprender a escuchar
2 de Febrero, 2007 - 10:35 pm
me apunto el Magnificat de J.S. Bach.. (pero no lo argumento por ahora)
El universo es bibración y hasta los átomos que nos conponen se mueven en base a los campos electromagnéticos que bibran.
Si desde tan Ãnfima realidad, hasta la mayor de las galaxias emiten y se constituyen de bibración, ¿qué hace que no nos mueva una bibración armónica?
hasta un ruido discordante nos mueve y nos despelleja el alma y la emoción.
LUZ… para los que bibramos
2 de Febrero, 2007 - 11:18 pm
SMETANA.The.Bartered.Bride.Obertura.
es como si sonase en mi universo y después se repitiese dentro de mi … suena como en un color de verde luminoso y huele a brisa fresca que trae aromas ténues de bergamota y labanda.
Seguro que ustedes lo sienten distinto que yo, y eso lo hace mas enrriquecedor, pues ninguno bibramos igual que otro
LUZ … para los sentidos/as y los sentidos
2 de Febrero, 2007 - 11:20 pm
Figúrate como es la música que muchos, cuando oyen su himno, pierden hasta la compostura.
Los militares conocen bien los sentimientos que arrastra la música, los conocen y utilizan.
Gentes distintas, sin nada en común, ladrones, asesinos, curas, ingenieros… se unen bajo una bandera musical, se les enerva el pescuezo, se les eriza el pelo… Y salen a matar a otros ladrones, asesinos, curas, ingenieros… que están unidos por… Sigo?
Bueno… hasta aquà era broma. O no?
Pero el próximo domingo, muchos energúmenos cantarán el himno de su equipo de mercenarios, algunos de ellos se romperán la cara contra los del otro himno…
Un abrazo.
3 de Febrero, 2007 - 10:50 am
H@la,
Pues sà Pau no ha hecho falta llegar al domingo en Italia. Ya han suspendido la liga. También van a salir algun@s con proclamas, que son ruidos pero no melodiosos, contra otr@s que manifiestan lo contrario. Aunque en cualquier momento, como no tienen sentido del humor, se apropian de himnos y otras zarandajas y se ponen a desfilar. A ver si con un poco de suerte el pÃfano llama a retreta. Y siguen los asesinatos, militares o civiles en el mundo. Y además la admisión oficial de que el cambio climático va descontrolado y ya es irreversible.
Pero, albricias, alguien ha emitido uno de los himnos de una de las bandas con las que yo desfilo mentalmente. Me han valido los Blue Brothers cantándome aquello de que “cada un@ necesita a alguien, es lo que vale y está bien”.
Dentro de un rato tendré que ponerme la retreta de Madrid de Bocherini, que no está bien que salga a la calle con esta marcha. Lo mismo no lo entienden…..
Besos,
3 de Febrero, 2007 - 8:52 pm
¡Enhorabuena, don Luis! De nuevo “triunfas” con otro tema de los de hablar y hablar, sentir y sentir… universal.
Pues creo que tanto “zakul”, cuando habla de las vibraciones de los átomos y del Universo; como “Shila” cuando comenta que la música le trae recuerdos y sentimientos “anexos”; como “pau”, con lo de los himnos y sensaciones que implican y grupos que aglutinan; con la danza, el baile, los desfiles, el movimiento sincopado… tienen todos mucha razón y, como dirÃa Muiño, todos tienen que ver con Evolución y Adaptación.
Creo que todos estaremos de acuerdo identificando necesariamente la música con el ritmo, con algún tipo de cadencia repetitiva… con el tiempo, en definitiva.
Pues, precisamente, el tiempo -el “segundo”, como su unidad de medida- se define desde hace sólo unas pocas décadas como un múltiplo muy complicado de un fenómeno fÃsico atómico… por tanto universal y “objetivo”. Para más “inri”, las últimas hipótesis sobre la esencia del Universo hablan de “cuerdas” y de sus “vibraciones” (!)…
En la Naturaleza nos encontramos con multitud de fenómenos cada uno de los cuales con su propio perÃodo, cadencia, “ritmo”, por tanto; creo que era Pitágoras el que ya hablaba de la “armonÃa” de los Planetas…
En cualquier caso, todos hemos sentido, desde mucho antes de haber sido paridos por nuestras madres, el ritmo de su corazón y el nuestro propio… Y hemos percibido que este ritmo puede relajarse o acelerarse; suavizarse o intensificarse… es decir, que lleva implÃcito un sentimiento o sentimientos consecuencia u origen de su “música”.
No soy nadie para afirmarlo; pero creo que la música (humana) tiene mucho que ver con la comunicación y con la socialización. También, con el movimiento…
No podemos evitar empezar a movernos, a bailar… Pero ¿quién baila solo? Es, precisamente, una de las cosas que necesitan no sólo del “otro” sino de los otros, de todos, del grupo, de la tribu, de la tropa, del pueblo, de la nación… Y todos -muchos o pocos- al unÃsono (¡es música!), sin sentirnos manejados ni obligados ni dirigidos… de “motu proprio”, sin poderlo evitar, desde nuestras entrañas, y, además, como digo, todos “de acuerdo”, interpretando un mismo mensaje (hacia nosotros o hacia otros) o sentimiento común (casi todas músicas populares y, efectivamente, todos los himnos llevan “letra”)…
Y no sólo la humana.
Tengo un sobrino muy de pueblo, de pueblo, y andaluz hasta las cachas. Su mayor afición son los pájaros. En concreto, canarios, verderones y jilgueros. Al que no conozca este mundo esto que os voy a contar os parecerá un “cuento de internet” y os aseguro que es totalmente cierto: el “cante” (como él le llama) de los jilgueros es innato; pero no tan “espontáneo o anárquico” como podrÃamos pensar los que sólo sabemos escuchar y disfrutar de sus sonidos cuando estamos en el campo… ¡se educa! y ¡se aprende! de lo que escuchan a otros jilgueros y -a veces- incluso de otros pájaros (como los canarios). Tan es asÃ, que, entre los aficionados a este tipo de entretenimiento, existen grabaciones de cantos de pájaros, que se compran y venden como los propios pájaros, y que se usan para “ponérselos” -una y otra vez, para desesperación de su mujer e hijas- a los que aún no están “formados” y asà aprendan un tipo de “cante” concreto… que, además, como os podréis haber imaginado ya, no son todos iguales y los hay unos “mejores” que otros… ¡con concursos incluidos entre sus dueños!
Siempre me han gustado mucho las Matemáticas y la Música es lo que más me lo parece: es exacta (porque mide el tiempo) y, si no fuera porque necesita “interpretarse” a través de un instrumento y por una persona, totalmente desprovista de ningún otro tipo de “aditamento”… Y, sin embargo, la mejor “argamasa” que conozco (junto con otro tipo de sensaciones primarias, como el miedo, el amor, el odio, el dolor…) para que sirva de aglutinante y referencia para grabar “a fuego” en el cerebro muchos recuerdos… para toda la vida.
No podrÃa vivir sin música. Tanto la que me gusta como la que no. Forma parte de la comunicación de estados de ánimo de la gente y te da mucha información de las distintas culturas…
Si nos produce “efectos” al escucharla es por el mismo fenómeno que nos produce la lectura de un libro, la contemplación de un cuadro, una escultura o una construcción: estamos “escuchando” a su autor, “interpretamos” un mensaje, una necesidad de comunicarlos algo que sentÃa mientras producÃa su obra, su intención al iniciarla y el resultado final al terminarla… muchas veces gracias o a pesar del autor y de los intérpretes, de sus estados de ánimo de uno y de los otros en cada momento…
Eso sÃ, a mà al menos, me resulta más “fuerte”, más directos e inmediatos sus implicaciones y resultados.
3 de Febrero, 2007 - 10:58 pm
admirado y siempre en sintonÃa copartÃcipe Koldo:
tan solo una curiosidad…
danos una pieza musical que te haga bibrar
¡¡¡gracias!!!
LUZ… para cada elección
3 de Febrero, 2007 - 11:39 pm
Con mucho gusto, don “zakul”:
“Concierto nº 2 para piano y orquesta” de don Sergei Rachmaninov. (”punto”, aunque con infinitos etcéteras y etcéteras y etcéteras…)
Si no lo conociérais (don Luis Muiño, seguro que sÃ: ha servido de fondo de algunas pelÃculas muy célebres…), estoy seguro que os va a entusiasmar; eso sÃ: con tranquilidad, paz y reposo… luces tenues, ojos cerrados… dejándose llevar y que te lleve (supongo que como todas las buenas músicas)…
4 de Febrero, 2007 - 12:03 am
Yo creo que el gusto musical es mayor desnudez que la de la no ropa. Asà que da un poco de pudor e inconveniencia hablar de él.
Mejor la disfruto que balbuceo sobre ella.
4 de Febrero, 2007 - 12:16 am
De acuerdo con todos.
A mà también me gustó “Todas las mañanas del mundo”, por la música del violoncelista Jordi Savall (en este caso con la viola de gamba) que es, en mi opinión, la que hace tan especial a la pelÃcula porque es un músico inconmensurable.
Yo tampoco sé por qué la música nos hace vibrar. Igual (por lanzar una hipótesis disparatada) tiene que ver con las ondas hertzianas del universo o con las “bibraciones electromagnéticas” de zakul. Lo cierto es que nos toca la fibra sensible más profunda y misteriosa.
A mÃ, además de la música antigua y barroca, me viene ahora a la cabeza el “Shine On Your Crazy Diamond” de Pink Floyd.
Abrazos.
4 de Febrero, 2007 - 12:26 am
Ah, se me olvidaba. También podéis entrar, si queréis, en la página: www.alia-vox.com
¡Que os guste!
4 de Febrero, 2007 - 3:25 am
La música es ritmo.
La vida es ritmo (10,5 vibraciones por segundo, creo recordar).
4 de Febrero, 2007 - 4:11 pm
Pau, eso es lucidez de la buena y lo demás son tonterÃas.
www.unabohemia.blogspot.es
4 de Febrero, 2007 - 8:47 pm
¡Atención!
Pregunta para “la aguja”:
¿Qué es eso de las 10,5 vibraciones/segundo del ritmo de la vida?
Pó favó, pó favó: desÃme…
4 de Febrero, 2007 - 10:26 pm
Hola a todos!
Luis Muiño me pidió que posteara en el blog que manteniais sobre mensajes subliminales, pero no he podido conectarme antes (son cosas de vivir en un pueblo tan pequeño) y ahora no encuentro la conversación sobre dicho tema, asi que si no os imoprta os la pongo aqui, ya que también trata sobre música.
No hace mucho escuche en el Habitat del Unicornio”,una sintonÃa en la que se oye una voz hablando en alemán que decÃa lo siguiente:
“Suche gut gebauten 18/30 järingen zum schalchten, Der Metzgermeister”.
No hablo alemán, pero conozco esta frase, pues es el principo de la canción “Mein Teil” del grupo Rammstein. Su traducción es algo asÃ:
“se buscanpersonas de 18 a 30 años para ser asesinadas, El carnicero maestro”
Esto lo hago solo como alusión a aquello que escuche, no digo que esto sea malo ni que no lo sea, a mi, personalmente, me encanta Rammstein y esta canción habla sobre aquel relato del canival de Alemania.
Ahora, respecto la música y como influye en el estado de ánimo, alguien me contó una vez que esto se debe a las vibraciones de las ondas del sonido, sobre todo las que emite el bajo y la baterÃa. Estas ondas afectan a nuestro pulso, produciendo pequeñas variaciones en las pulsaciones, y esto se muestra en los cambios del estado de ánimo. También puede afectar al cerebro y hacer que este mande estimulos a las glandulas hormonales yque estas produzcan maso menos cantidad de hormonas, como la adrenalina, y que esto también afecte al estado de ánimo.Pero eso no explica el porque otras canciones nos deprimen o nos recuerdan a algunas personas, seguro que hay ahi algo más que reacciones quÃmicas y espasmos electricos, debe de ser eso que llamamos mente o tal vez sea cosa del alma, no lo se.
Otra cosa curiosa es mover la cabeza arriba y abajo o en circulos con movimientos bruscos(cuidado con el cuello!!),esto nos hace entrar en una especie de euforia, supongo que se debe al movimiento de los oolitos y el fluido del aqueducto, lo que nos afecta al equilibrio y nos aturde, provocando esa sensación de euforia.
UN SALUDO A TODOS!!!
4 de Febrero, 2007 - 10:58 pm
La música es maravillosa y afecta directamente a nuestro estado de animo de muy diversas maneras, pero la pregunta que nos plantea Luis Muiño es ¿porqué nos ha dotado de ella la evolución?, la evolución, terriblemente prosaica, que hace que sobrevivan los mejor adaptados al entorno.
El canto de los pájaros no sabemos si afecta a su estado de ánimo o es simplemente un reclamo sexual.
Yo no tengo ninguna respuesta a esta pregunta, ni siquiera una suposición.
5 de Febrero, 2007 - 12:06 am
Pero, ¿qué hace que la música que a unos calma, a otros les enerve? ¿O que lo que a unos entristece, a otros exalte? Y, ¿qué hace que a unos guste lo que les tranquilice y a otros lo que les ponga nerviosos?
El efecto de una fórmula musical concreta no parece ser exclusivo; sin embargo, sà que se le supone y, como técnica, logra aplicarse con éxito la escucha de músicas “industriales” en cadenas de montajes, en tiendas de ropa, salas de espera o ascensores, y se obtienen resultados de aumento de producción, de incremento de ventas, de semi-sedación de pacientes (sobre todo en los rascacielos…), por lo visto.
Artificio subliminal, no sé, pero inconsciente, en cuanto a que no se sabe mucho del tema, sà va a ser.
5 de Febrero, 2007 - 7:16 am
A mi se me ocurre que pudo servir como un medio más de trasmisión de información.
En el cine, cuando los personajes están en una cafeterÃa, ponen ruido de tazas de fondo. De lo contrario parece antinatural e incluso desagradable. Si los personajes están paseando por la calle se escuchan pitadas de coches.
En la selva tal vez en una situación en la que no habÃa depredadores se escuchaban sonidos de determinados pájaros. Ese sonido se identifica con seguridad y cuando desaparece es un elemento de alerta.
Los sonidos se pueden volver más complejos, pero el principio de acción podrÃa ser el mismo. La comunicación de un sentimiento o un evento podrÃa haber sido aprendida por nosotros en relación a un estilo de música a través del cine o nuestra experiencia cotidiana.
En publicidad la música suele tener que ir integrada con el anuncio de tal forma que la música y la situación sean acordes. O sea que las situaciones pueden ir mejor con determinadas músicas y/o determinados público y/o producto.
Solamente no son acordes la escena y la música de un anuncio cuando la propia música trasmite información pertinente para un anuncio.
Es una idea del sentido evolutivo de la música. Tengamos en cuenta que el sonido de la selva antes de la mano del hombre estarÃa llena de un gran abanico de sonidos que emiten los diferentes animales. Como pasa hoy en dÃa con el amazonas. ¿Qué les parece?
5 de Febrero, 2007 - 10:37 am
Me parece bien la idea de H. ¿A lo mejor la música es solo una forma sofisticada de trasmitir sentimientos en la comunicación humana?¿Por eso, si digo algo con música, le llega más a la persona?. Puede ser. Pero a mà me deja una duda dudosa. ¿Entonces, para que me sirven los sentimientos evolutivamente?¿De que me sirve ponerme triste o ponerme alegre si no ha pasado nada?
Quizás por eso a mà me gusta la música que me anima. Abba, I will survive, Rafaella Carrá. Esa sà que es evolutiva y esa sà ayuda a sobrevivir.
5 de Febrero, 2007 - 12:30 pm
Pufffffffffffff con lo llorona que soy! la música me transporta de tal manera que como esté bajita de ánimo empiezo a resoplar y a ponerme colorada, asà que en un ratillo empiezo a llorar asà como los niñitos chinos, tipo chinchan…para que veas…la influencia que tiene.
5 de Febrero, 2007 - 5:04 pm
Los sentimientos sirven evolutivamente para tomar decisiones, en función de qué es lo que más convenga al organismo.
¿De hecho si nada nos emocionase cómo sabrÃamos lo que queremos hacer en la vida?
Puede que nos diese igual morir o vivir…
5 de Febrero, 2007 - 7:46 pm
Me parece “evidente” (porque lo expliquemos, como lo expliquemos, es un “hecho”, nos pasa a todos) que cierto tipo de sonidos, de tonos, de ritmos, de cadencias… implican, necesariamente y en la mayorÃa de los seres humanos (para no “liarla” más…), un tipo de sensaciones tanto de tipo primario (alerta, huÃda, peligro, amistad, agresión, alegrÃa/tristeza…) como -incluso- mucho más sofisticados, sutiles y enriquecidos “mensajes”…
…Porque a todos nosotros, también, cuando nos encontramos en estos estados de ánimo no “nos sale” otro tipo de sonidos, ritmos, cadencias que esos mismos… Son los sonidos y “músicas” que a todos nos saldrÃan en esos momentos…
Por “complicar y complicarme” aún más: existe un descubrimiento cientÃfico muy reciente y revolucionario que habla de las “NEURONAS ESPEJO”… Estas neuronas son las encargadas en cada uno de nosotros de “reflejar” (de ahà su nombre) situaciones que les ocurren a otros… produciéndonos a nosotros mismos unas idénticas sensaciones; que, cuando rememoramos situaciones o sensaciones… las sintamos como reales, actuales…
La consecuencia es no sólo “empatizar” con los otros (los autistas, por ejemplo, no pueden, motivo por el cual se cree que puede ser consecuencia de algún tipo de problema en estos mecanismos…), sino no “distinguir” (en cuanto a las implicaciones somáticas que van inherentemente unidas a una sensación o sentimiento) desde este punto de vista las “reales” y/o propias, de las “recordadas” y/o ajenas…
Estoy convencido (gracias a mis 3 ó 4 carreras y mis muchos “másters”… es decir, sÃ, efectivamente, “creo…”) de que debe ser algo propio del sistema “reptiliano”, en cuanto a lo “universal” que supone a todos los seres vivos…
¿Cómo funciona? No lo sé.
Tampoco estoy seguro de que nadie lo sepa o de que ya existan estudios o hipótesis de trabajo…
Pero ¿no os parece que también tiene que ver con algún tipo de lenguaje oculto?
¿Por qué repetimos y escuchamos una y otra vez la canción o la composición que tanto nos gusta? y
¿por qué -creo que estaréis de acuerdo conmigo- en todos los casos nos va gustanto más y más (dirÃamos que se va “afianzando” nuestro placer en escucharla) cuantas más veces nos la “ponemos”?
¿No nos va gustanto cada vez más a medida que nos vamos “anticipando” al próximo movimiento, que captamos cada vez más los matices de cada instrumento, de todos los intrumentos… ¡que nos la sabemos (sin “casi”) “de memoria”!?
¿No serÃa eso lo más “parecido” a “hacerla nuestra”?…
…¿Como si la hubiérmos imaginado, emitido, sentido nosotros mismos?…
¡Y qué “milagro” cuando vemos que coincidimos en esos sentimientos con lo que otros muchos más también sienten…!
¿No deja de ser, también, un cierto “aprendizaje”… como cuando hemos aprendido a hablar… casi sin darnos cuenta…?
Una cosa está también clara (porque todos hemos podido constatarlo en multitud de ocasiones): igual que los niños, ya desde muy recién nacidos, tienen el reflejo (sÃ, efectivamente, también evolutivo) de la sonrisa (¡y aún no son capaces de “ver”!: sólo somos sombras borrosas…), ¡sÃ! ¡también tienen el reflejo del sentido del ritmo!: lo sienten, lo manifiestan -como pueden- con sus propios movimientos (no pueden cantar, evidentemente), y les gusta muchÃsimo ya desde muy enanos, como digo…
Parece que el sentido del oÃdo es de los primeros que es capaz de funcionar desde que somos fetos, en la placenta, flotando dentro del lÃquido amniótico…
De ahà tantas teorÃas (comprabadas o no, efectivas o no) de “aplicarles” música ya a los pobres fetos (normalmente, siempre se hablaba de Mozart)… para que salgan ya doctorados en Exactas…
¡¡¡”LA AGUJA”, “LA AGUJA”!!!: ¡please! ¡dessÃÃÃmmme!
5 de Febrero, 2007 - 9:13 pm
Enhorabuena Luis, has conseguido que un porcentaje de tus lectores escriba acerca de la propuesta cotidiana. Qué es la música? Cómo nos comunicamos con ella? No lo sé con certeza. Hipótesis muchas, una la has dejado escrita, el oÃdo (sin éste no hay música que valga) es evolutivo y adaptativo y, la música, dice esa hipótesis, la identificamos con la parte del cerebro más arcaica es decir el cerebelo, lo más parecido al cerebro de los reptiles. En ésta parte podrÃamos ver la evolución… Por otra está la cultura, que aunque no seamos cultos. Para comprender un poquito más el mundo y el poder de la música leer por favor el mito de Orfeo, no hace falta que escucheis, aunque si lo haceis disfrutareis, Orfeo y Euridice de Gluck. Y si no quereis leer el mito. Merece a pena recuperar un cuento.
5 de Febrero, 2007 - 9:43 pm
Me fascina la musica. Busco distintos sonidos dentro de los temas que me gustan, los repito hasta saciarme, a veces se eriza la piel, otras simplemente se me arranca un tatareo, un golpe de ritmo. Otras va de fondo, me acompaña miestras conduzco, mientras estudio, mientras trabajo. Casi sin darme cuenta ocupa el 80% de mi universo auditivo.
Tengo mi guitarra olvidada y me has animado a desempolvarla un poco.
Creo Luis, que me han recomendado bien. Tu blog es magnÃfico y procuraré pasar por aqui a menudo, para que por la tarde se diluyan las preocupaciones de las mañanas.
Un saludo.
6 de Febrero, 2007 - 4:22 am
Es cierto que puede haber una tendencia innata a muchos de los estÃmulos de los que se comone la música..
A mi se me ocurre que el hecho de seguir un ritmo, nos pudo permitir en el pasado actuar según el ritmo de los acontecimientos de nuestro entorno.
Si pongo ritmo rápido de música en un centro comercial la gente marcha antes. Si estamos cortando una pieza de caza y oÃmos venir una manada de animales a buen ritmo, nos daremos más prisa.
Interesantes especulaciones…
Ya me habéis dejao pensando…
Lo que sà que creo es que los sentimientos que producen la música en parte tb se deben a un aprendizaje y a la interpretación del significado. No es lo mismo oÃr el himno del equipo de fúlbol contrario que oÃr el propio.
Tal vez la música nos sirvió como una especie de sistema de información en parte heredado, en parte aprendido…
Por cierto, y desviando un poco el tema. Hay un pregunta que me ronda la cabeza últimamente. A ustedes no les pasa que cuando llega el atardecer del dÃa estén donde estén les entra una sensación de bienestar.
A mi me encanta ver atardeceres y hace poco me hice esta pregunta. ¿Tendra que ver con las sustancias quÃmicas que aumentan en nuestro cuerpo cuando baja el nivel de luz al irnos a dormir, pero en cierta medida menor?
6 de Febrero, 2007 - 5:19 am
IncreÃble su post y la música de su post pero no sé si tan increÃble hoy como la mÃa
KSNDR
6 de Febrero, 2007 - 5:21 am
Alberto no le des más vueltas, que sÃ, coño, que la música es cojonuda y yo de subliminal entiendo un rato
la Roja
6 de Febrero, 2007 - 5:53 am
Y para demostrarlo acabo de grabar un audio
http://odeo.com/audio/7943833/view
… que eso hay que demostrarlo… el deseo subliminal… ¿o no?
Y no sé qué músico dijo, quizás Debussy por lo del Mar… que la voz humana era el instrumento más dificil de tocar. Usted tiene suerte sabe que la utiliza con maestrÃa y escucharle por la radio es como para pensar en Pecar
¿o cómo se cree que las vuelve locas? Su instrumento, caballero goliardo, es la voz. Y no, no digo que de eso entendamos nosotras un rato… ah no xD
6 de Febrero, 2007 - 10:16 pm
H, existe un sÃndrome llamado “SÃndrome del crepúsculo”:
“Conjunto de sÃntomas y signos, con tendencia a aparecer al atardecer, y a los que se les a catalogado como sÃndrome por su incidencia en la mayorÃa de personas con demencia”.
Estos sintomas y signos se refieren a irritabilidad, agresividad,… que entiendo que es el caso contrario al que ocurre generalmente ¿no? ¿o me hago a un lado? ;P
8 de Febrero, 2007 - 1:26 am
@ Koldo
Lo siento, amigo, pero os sigo a través de un lector de feeds y entro cuando veo alguna actualización en la bitácora.
Si no recuerdo mal, las células sanas en un ser humano vibran a un ritmo de 10′5 vibraciones por segundo.
Por eso decÃa que la vida es ritmo (eso es evidente) y quise minimalizar el sÃmil a nivel celular también. No sé si habrá sido una comparación acertada.
(Dejaré que sea el autor, si lo estima oportuno, que nos hable algún dÃa del sonido alfa).
8 de Febrero, 2007 - 11:30 pm
Muchas gracias, “la aguja”.
Está claro que estoy mayor: no sé lo que es un “feed”; tampoco una “bitácora”…
Evidentemente, existe en la actualidad un nuevo tipo de analfabeto (yo mismo, por ejemplo): el informático.
Tampoco tenÃa ni idea de las vibraciones de las células; ni qué decir del “sonido alfa”… ¡con lo que a mà me ha gustado y “sabÃa” (¿?) de BiologÃa!…
Gracias de nuevo. Espero volver a “verte” muchas más veces.
28 de Febrero, 2007 - 6:22 pm
NO SE DELO QUE HABLAN NI LOS CONOSCO OOK
16 de Marzo, 2007 - 2:33 pm
Tengo por aquà un poema al efecto… macarrones, atún… ¡Ay, no, esto es la lista de la compra! Ya va, ya va.
VIENTO DE AGOSTO
Al agua, no: me voy al viento, al viento
jinete sin color de los caminos
en esta noche densa de verano.
Tacto calinete, labios pegadizos,
espesos de perfumes y sabores
porque durmió, de dÃa en los tomillos,
y despeinó las cañas,
y se arrolló en el talle de los lirios;
ciño, redondo, las redondas frutas,
y acarició en las vides los racimos,
y el flanco sudoroso de las bestias
en las eras de trigo…
Quiero sentir sus manos apretadas
en mis cinco sentidos.
Ã?ngela Figuera Aymerich.
18 de Abril, 2007 - 9:52 pm
Hola a todos, apasionante tema, lo que nos hace sentir la música. En estos momentos estoy escuchando el concierto nº 2 para piano y orquesta que Koldo recomendaba, lo oigo on line en esta página:
www.epdlp.com/compclasico.php?id=1097
una sugerencia visitarla, estoy enganchada desde que la descubrà por casualidad, la recopilación de bandas sonoras, música clásica de mas de 300 compositores y la oportunidad de oÃrla en lÃnea es una maravilla
31 de Mayo, 2007 - 10:53 pm
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10 de Abril, 2008 - 2:22 am
Por qué la música tiene esa capacidad evocadora de recuerdos, sensaciones…, un efecto multiplicador de sentimientos.
Quisiera comprender porqué la música tiene esa fuerza tan brutal que a veces ha provocado el suicidio en las personas.
A veces no os ha pasado que en los momentos más felices no os importarÃa morir?
10 de Abril, 2008 - 2:58 pm
No creo que sea morir lo que pasa… creo que lo que ocurre es que uno se conecta con el Absoluto (fluye con el instante y la belleza del instante) y le gustarÃa quedarse en ese estado urobórico… Entonces se dice morir como desaparecer cuando es sinónimo de permanecer .~)
10 de Abril, 2008 - 11:00 pm
Vale, pues permanecer en ese otro lado, donde todos los relojes del mundo están parados.
No he encontrado en el Diccionario de la RAE, la palabra “urobórico”, solo en la red y en contextos un poco metafÃsicos. Qué quiere decir?
23 de Agosto, 2008 - 3:50 am
Don “Proconsul”:
El uróboros u ouroboros (del Griego “ουÏ?οβóÏ?ος”) es un sÃmbolo ancestral que muestra un gusano, una serpiente o un dragón engullendo su propia cola y formando asà un cÃrculo, devorándose continuamente a sà mismo. Expresa la unidad de todas las cosas, las materiales y las espirituales, que nunca desaparecen sino cambian de forma perpetua en un ciclo eterno de destrucción y nueva creación.
Representa la naturaleza cÃclica de las cosas, el eterno retorno y otros conceptos percibidos como ciclos que comienzan de nuevo en cuanto concluyen. En un sentido más general simboliza el tiempo y la continuidad de la vida. En algunas representaciones el animal se muestra con una mitad clara y otra oscura haciendo recordar la dicotomÃa de otros sÃmbolos similares como el yin y yang. En la Alquimia, el Ouroboros simboliza la naturaleza circular de la obra del alquimista que une los opuestos: lo consciente y lo inconsciente. Siendo igualmente un sÃmbolo de purificación, que representa los ciclos eternos de vida y muerte.
(Wikipedia)