EL POLICIA QUE DUERME CON NOSOTROS
Sábado, 24 de Febrero de 2007Supongo que muchos lo sabéis: el 22 de Diciembre del año pasado se celebró el Primer Orgasmo por la Paz Anual Sincronizado del Solsticio.
La idea provino de Donna y Paul, una pareja de pacifistas estadounidenses. El fin de la iniciativa era, según ellos, “efectuar un cambio en el campo de energía de la Tierra mediante la inserción de la mayor carga posible de energía humana. Nada más…y nada menos.

Los proselitistas de la erótica idea, que viven felices en su casa flotante en California, daban unas cuantas reglas para que la cosa funcionara. Por ejemplo, había que concentrar el pensamiento en la paz durante y después del orgasmo (lo cual eliminaba inevitablemente la placentera costumbre de dormirse después del placer)
Las otras directrices eran igual de rígidas. Eran normas para convertir el sexo en un ritual. Es decir, el tipo de ideas que uno espera que se les ocurran a los miembros de las sociedades apolíneas.
La antropóloga Ruth Benedict decía que las sociedades tenían dos posibilidades. O tendían a ser responsables y a hacer todo en función de objetivos (a esto le llamaba culturas apolíneas) o convertían a sus miembros personas despreocupadas que vivían en función del placer y la diversión (eso son culturas dionisíacas). Una de las características de las primeras, las apolíneas, es que las actividades de expansión sirven también para alcanzar objetivos.
La cultura estadounidense es (al menos en su mayor parte) apolínea. Por eso parece que sus miembros están siempre buscando excusas para pasárselo bien. Se diría que en esta sociedad todo se hace en función de unos determinados objetivos. La gente va al gimnasio para ponerse cachas, come para alimentarse correctamente, sale para conocer personas interesantes o alternar con posibles clientes. Y claro, al final, pasa lo que pasa: que uno tiene orgasmos para conseguir la paz mundial. De hecho, en palabras de Donna y Paul, ese día había que llegar al éxtasis para “combinar la energía orgásmica con la intención mental. Sospecho que estos sujetos incluso tenían en mente una fórmula química para el asunto…

Las culturas dionisíacas, las irresponsables y juerguistas, están en decadencia. Los Estados Unidos dominan el mundo y cada vez queda peor hacer las cosas porque sí, para pasárselo bien. No está bien visto echar un partido de fútbol para reírse de lo mal que uno juega, comer algo porque está muy, muy rico o salir para echar unas risas con personas absolutamente intrascendentes a las que tenemos mucho cariño. Incluso el sexo se utiliza para alcanzar objetivos…
En el Mayo del 68 se difundió un eslogan: “Un policía duerme con cada uno de nosotros: hay que eliminarlo��?. Yo creo que no estaría mal volver a hacer ciertas cosas porque sí, porque nos da la gana. Sería una forma de eliminar al dichoso policía.