MANTRA NÚMERO CUATRO: “NO VENDAS TU MANTRA A OTRA PERSONA. SEGURO QUE NO LE SIRVE”

En el otoño del 2005, las autoridades de Noruega tomaron una decisión polémica: decidieron suspender las clases de yoga que se impartían en una cárcel de alta seguridad de Oslo. Lo más curioso de la decisión fue el motivo que adujeron los que la tomaron: según ellos, la técnica aumentaba el nivel de violencia en muchos de los internos de la prisión…
Por supuesto, las clases tenían como objetivo lo contrario: intentaban enseñar a los detenidos a controlar su agresividad. Pero las investigaciones que se hicieron posteriormente mostraban que la práctica del yoga tenía un efecto inverso en algunos de los participantes en el estudio. Después de los talleres, los presos se mostraban mucho más susceptibles que antes, generaban un mayor número de trifulcas con otros internos, tenían problemas de sueño y se mostraban más confusos a nivel mental.
Por supuesto, esto solo ocurría en alguno de los practicantes de la milenaria técnica. Pero lo sucedido en esta prisión me sirvió para recordar algo que parece obvio pero que todos aquellos a los que nos fascina la mente tendemos a olvidar: ninguna técnica es útil para todo el mundo. Cada individuo es distinto, porque son distintos sus patrones de personalidad y sus historias personales. Y por eso, lo que hace a una persona ser feliz, puede ser perjudicial para otra.
Ron Mueck 2.jpg

En el mundo actual, en el que impacto mediático es tan importante, aquellos que dependen de una determinada técnica intentan venderla siempre como si fuera una panacea universal. El éxito económico de un método depende de la cantidad de personas a las que se llegue. Y esto hace que, al difundir sus excelencias, se olviden frecuentemente las diferencias individuales. Un ejemplo: las técnicas de relajación, como por ejemplo el yoga, quizás sean útiles para personas a las que les viene bien pararse a pensar un rato (una persona un poco impulsiva, por ejemplo). Pero, sin embargo, a personas con una impulsividad extrema, una personalidad radicalmente ansiógena o una forma de ser habitual muy reflexiva, la obligación de estar quietos pensando durante mucho tiempo les puede llevar, a veces, a ponerse nerviosos. Y esto es exactamente lo que aparecía en la evaluación de resultados que se hizo en la prisión noruega…
Ron Mueck 1.jpg

Con todas las técnicas mentales ocurre lo mismo: son respuestas que solo sirven para uno mismo. Quizás por eso nunca he conocido a personas realmente felices que se dedicaran a hacer proselitismo de sus métodos para disfrutar de la vida. Las personas a las que admiro por el equilibrio que parecen haber encontrado nunca me han dado respuestas: se han limitado a sugerirme preguntas que he tenido que responder yo por mí mismo. Y gracias a eso he aprendido lo poco que sé.

27 comentarios sobre “MANTRA NÚMERO CUATRO: “NO VENDAS TU MANTRA A OTRA PERSONA. SEGURO QUE NO LE SIRVE””

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son esculturas de Ron Mueck, un australiano que propone una pregunta muy sencilla: ¿qué sentimos ante un ser humano que parece normal en todos sus pequeños detalles pero que tiene un tamaño desmesurado?. Mi respuesta a esta pregunta es muy básica, porque reconozco que soy un poco bruto en este tema. Cuando me encuentro ante personas así me dan ganas de irme a otro sitio donde ellos no estén y yo pueda caber. Lo mismo me pasa con los egos desmesurados: me aburro y me abro. Me abro en los dos sentidos de la palabra: en el macarra (porque me voy) y en el clásico (porque me niego a cerrarme a ellos).

    No sé cómo lleváis vosotros a las personas que parece que lo saben todo… y si no saben de algo te dicen que “eso no es importante”. El tipo de individuos, vaya, que te venden todo el rato la forma que tienen ellos de afrontar la vida y se suelen interesar muy poco por el que tienen enfrente. A mí, personalmente, me acaban pareciendo siempre gurús profesionales, se dediquen a lo que se dediquen. Y me acaban aburriendo. Si el tema os llama la atención, os recomiendo “El mandril de Madame Blavatskyâ€? de Peter Washington, una desternillante historia de la teosofía en la que se describe muy bien la personalidad de los vendedores de mantras.

  2. Esbrújulo dijo:

    “No sé cómo lleváis vosotros a las personas que parece que lo saben todo… y si no saben de algo te dicen que “eso no es importanteâ€?. El tipo de individuos, vaya, que te venden todo el rato la forma que tienen ellos de afrontar la vida y se suelen interesar muy poco por el que tienen enfrente. ”

    Por mi parte las ignoro simplemente, no me interesan.

  3. kasandra dijo:

    Oye, lo del yoga total. Hace unos años se me dio por practicarlo en un curso de verano y casi acabo desquiciada. No me relajaba nada. Me atacaba los nervios y me daban hasta ganas de morder como una serpiente de cascabel. Y eso de que vas con la idea de que va a ser una cosa como muy tranquila… una mierda. Aquello era que no parabas, venga un bicho y otro y una asana y otra. Y ya cuando estabas hasta las narices de doblarte y venga a doblarte y sudar a mares… la tía se empeñaba en que te quedaras quieta y que meditases. Para esas alturas ya era cuando quería tirarme a la yugular de alguien. A mí me parece un ejercicio ”pasivo” de lo más agotador.

    Aunque por qué no vas a venderlo. Si le sirve o no a la peña.. tienen que decidirlo ellos, nunca tú. Y si tú estás encantada… pues es lógico que hables de lo que te gusta y te beneficia. Si las apologías no son malas, lo malo son los borregos ;)

  4. pau dijo:

    Cada día nos limitan más la libertad en aras al bien común.
    Si es bueno para uno pero malo para otro, lo prohibimos sin mas y asunto solucionado.
    Hay perfumes que producen migraña a una minoría, Debería prohibirse también su uso… Y así hasta el infinito.

    Y las preguntas sugeridas son pocas, pero una te hace ir a otra, otra que te haces sin que nadie la proponga. Esa es la mejor manera de acercarse a la verdad de uno mismo, ¿no te parece?

  5. suigeneris dijo:

    Uy, uy… eso es lo que yo llamo un Catalino, de todo sé de todo opino… o una Catalina, de todo sabe de todo opina…

    Los ignoro, también. Pero se trata de discernir también el que sabe de un tema de verdad, y así poder indagar sobre eso.
    Eso de las terapias también es aplicable, no sólo a cosas de la cabeza, sino a las del cuerpo. Por ejemplo, yo nunca he seguido a rajatabla (más bien al contrario) el tratamiento convencional de la diabetes (que es muy amplio, no sólo insulina). Y llevo 30 años y no tengo ninguna complicación severa. Mi médico me decía, como si además le jodiera, que yo pertenecía al pequeño grupo de diabéticos que tenía muuuuuuucha suerte. Ja, será suerte, o será el cuerpo…

    Pues eso, que cada cual es cada cual…

  6. Unvisibled dijo:

    Por supuesto, nada más enervante que esos “tranquiiiiiiiila” o “¡tranquilízate!”.

    Esto me trae a la cabeza un chiste muy simpático de un niño que le dice a su madre que en la escuela…
    -Mamá, mamá, en clase me llaman histérico.
    -No les hagas caso.
    El niño haciendo girar ágilmente las dos bolitas que tiene en la palma de su mano izquierda, grita:
    -¡Eso no es una respuesta!

    También es curioso ver compradores incondicionales de mantras; personas ávidas por identificarse con sentencias, apreciaciones, experiencias ajenas, emitidas sin el menor ánimo captativo.

  7. Koldo dijo:

    En algunos “gags” de televisión producen unas risas tremendas: como parece que aquí todos sabemos o debemos saber de todo… se inventan una noticia (inverosímil o no) y piden tu opinión; entonces, como -por fuerza- uno tié questar enterao de tó… mete la pata estrepitosamente haciendo el ridícalo más espantoso y empieza a sentenciar y a sentenciar… con total aplomo y normalidad del tema.

    ¡¡¡Cuánto nos cuesta siempre reconocer que no sabemos algo!!!

    Y, lo más penoso, es que este tipo de personas ni saben ni quieren saber ni sabrán nunca… Eso sí, procurarán por todos los medios a su alcance demostrar que tú eres poco menos que subnormal profundo… (normalmente, lo uno lleva lo otro, es decir, no consistiría sólo en demostrarte lo mucho que saben de todo sino también lo poco que tú sabes de nada…).

    A mí me dan mucha lástima y, por desgracia, tengo poco éxito al intentar disimularlo… por lo que suelo ganarme pocos amigos de este tipo de “perfil”…

  8. La Aguja dijo:

    ¿Y qué hubiera pasado si por contra a esos presos les hubieran enseñado kickboxing? Bueno, creo que existe respuesta para eso, al menos en alguna cárcel de Holanda.

  9. Esbrújulo dijo:

    Koldo, ¿y para que quieres amigos con ese perfil?
    Cuando yo me tropiezo con alguien de ese tipo le espanto enseguida demostrándole que no me interesa su conversación ni nada de lo que dice u opina.
    Y en último extremo, si es necesario, se lo digo claramente.

  10. Mila dijo:

    A todos los que habeis escrito vuestras opiniones, os doy las gracias de manera efusiva. He aprendido un monton, por ejemplo, una chavala me ha confirmado la misma experiencia (merendarnos a alguién en plan Hannibal Letter) que tuve hace la tira con el yoga a la que nadie me creyó; los pedantes que son mogollón son insoportables, otra cosa que he aprendido, no sabía que se llaman catalinos y sí sigo os tendría que decir mi secreto, si no os tuviera a vosotros y otros semejantes ¿quién o qué sería? Hasta pronto

  11. kasandra dijo:

    Aguja a mí me dieron una clase de kickboxing, un compañero, y me reí un montón. Nunca me había reído tanto en mi vida haciendo deporte. Me quedé como una malva. Eso sí no tanto como para aguantar gilipolleces.

    El pavo, el que hacía de profesor, después al comentar la clase insistía en que lo que quería era calentarnos, ponernos agresivos. Y todos allí muertos de la risa. Y sí que lo consiguió con la mayoría porque no lo podían ver por cretino pero eso fue después. Vamos que de eso repito.

  12. Ana dijo:

    Estoy de acuerdo con Esbrújulo, para qué quieres amigos con ese perfil. A mí la pedantería me echa absolutamente para atrás y hay tanta…

    En cuanto al yoga, es como lo que se está hablando de que depende de cada persona, pues es que también hay muchos tipos de yoga. La primera vez que probé creí morir, me mareé, no podía hacer casi nada de lo que proponían, me pareció muy fuerte. Y era un sitio muy místico, muy pedante-místico.

    En el segundo, y sólo porque un amigo me dijo que probara, descubrí un poco de las bondades del yoga, que sí me relaja y me da energía, pero tb. vi más, aún más, de lo pedante, o en este caso sería de cómo alguien con un nombre muy reconocido puede tener a la gente en clase y en las instalaciones como borregos, con frío y unos profesores también fríos como témpanos, mientras predica por ahí y en miles de libros que escribe todo sobre la paz interior, etc. Ahora disfruto de lo que me aporta el yoga sin rollos en un sitio del Ayuntamiento, mucho mas normalito.
    Y por último, que me he enrollado mucho para ser la primera vez que escribo aquí, yo tb. he vivido eso de que el Taichi, en mi caso, me ponía de los nervios.

    Es muy curioso lo que comentas de la cárcel, Luis, y muy ilustrativo de que somos únicos.

    Un saludo.

  13. jaime Fuster dijo:

    El Yoga nunca puede ser malo, hablando genericamente. Es una cultura avanzadisima y milenaria creada por orientales y entendida por ellos mismos de una forma mucho mas profunda que los occidentales. No tiene por finalidad relajar a la gente sino dominar el cuerpo, mente y emociones buscando la integridad. Pero no es una tecnica de relajacion sino de dominio y conocimiento muy avanzada.
    Lo que pasó en la carcel de Oslo, que por supuesto desconocia, es una consecuencia totalmente natural y lógica de que eso puede pasar cuando el individuo no está preparado ni acepta con claridad el aprendizaje. Quizá tampoco se impartió adecuadamente por gente absolutamente conocedora del tema. Sin embargo pienso que los psicólogos de esa carcel fracasaron rotundamente prohibiendolo y cortando por lo sano sin analizar caso por caso lo que pasaba. Esa decisión esta tomada por gente mediocre que nunca pasa de lo superficial, como es el caso de muchos profesionales de la psicologia contratados por la administracion.
    En cuanto a la poca claridad de personas que no sepan explicar con claridad los grandes logros en tecnicas de relajacion y control mental, pienso que las causas son infinitas y su propio entusiasmo les lleva creer que han superado una serie de cosas que se hace con mucha paciencia y una gran tecnica.
    El doctor Caicedo, médico colombiano, viajó a Oriente y tras una serie de conclusiones y experiencias en metodos orientales que le fascinaron, inventó la sofrologia que en muchos paises se utiliza con éxito en hospitales y centros de salud. Hoy, hay mujeres que han parido por estos metodos y ni siquiera han sufrido ningun dolor, y sin estar asistidas por alguna anestesia.
    En fin, podriamos desarrollar mucho, porque las cosas mas profundas ni todo el mundo las entiende, ni a todos le crea el mismo beneficio, por eso la mayoria de la gente busca al medico que le ponga una inyeccion de valium y a dormir. No hay nada mas comodo ni mas vulgar,

  14. Dudosa dijo:

    A ver si lo he entendido, Jaime Fuster…
    - ¿Defiendes que lo que dice Luis Muiño y muchos de los comentaristas no es cierto, es decir, defiendes que el yoga sirve para que TODAS LAS PERSONAS puedan dominar su cuerpo, su mente y sus emociones y buscar la integridad?
    - ¿Crees, entonces, que el yoga es una técnica que sirve para todo el mundo (cosa que nadie defiende que pase con ninguna otra técnica)?. Sería impresionante. Yo no creo que haya nadie que piense, por ejemplo, que el valium que tú citas sea útil para todo el mundo, ni siquiera los más fanáticos de las pirulillas. Así que tu afirmación es prodigiosa (si es verdad) o fanática (si te equivocas).
    - ¿Y crees en semejante cosa asombrosa basándote en el argumento de autoridad de que la técnica viene de una cultura avanzada y milenaria?. Lo digo porque ese mismo argumento también serviría para defender la pena de muerte, las violaciones a las mujeres de casta inferior y los gobiernos dictatoriales, prácticas comunes en esa cultura avanzada y milenaria de la que viene el yoga.

    Entiendo que la respuesta a las tres preguntas es sí, o sea, que tú defiendes las tres afirmaciones anteriores. Y ahora viene mi pregunta capciosa:
    Las que somos mediocres y tomaríamos la decisión de suspender una actividad si da los resultados contrarios a los que propone, ¿tenemos alguna esperanza de ELEVARNOS y llegar a ser TAN PROFUNDOS como tú para no cometer semejante tontería?¿Hay algún argumento a favor de que el yoga es una técnica que sirve para todo el mundo que no sean los argumentos ad hominem, es decir, que no sea atacar a l@s que no nos lo creemos?. Es que entiende que es difícil que yo me convierta y acepte tan espectacular afirmación si lo único que haces para ayudarme es llamarme tía mediocre y decir que si el yoga no me sirve es porque es porque soy una mujer superficial.

    Por favor, Jaime Fuster, SÉ MI LUZ. Argumenta, MAESTRO.

  15. Brújulo dijo:

    Un buen escrito y un muy buen comentario por parte de “Dudosa”.

    Por mi experiencia, puedo decir que cuando una persona defiende con tanto ahínco un método específico (y sobre todo en campos no científicos, sin análisis profundo) es que, en realidad, necesitan ver que el escuchante les da la razón para convencerse a sí mismos de lo que explican. Por eso, cuando nos negamos a aceptarlo, suelen enfadarse o tachar de ignorantes (o vulgar…) a quien no coincide con sus ideas, ya que les hacemos dudar a ellos también. Esto es ya un indicio de que el método quizás no sea tan bueno.

    Esto es fácilmente visible en temas más materiales. Cuando alguien compra o elige algo (normalmente, que le comprometa de alguna forma, con dinero o tiempo). Si estamos interesados, nos intentará convencer de que su elección es la mejor (aunque posiblemente conozca sus fallos, pero los eludirá). Si alguien compra un coche, difícilmente nos dirá que hubiese sido más acertado el otro modelo, a pesar de que estaremos a punto de incurrir en el mismo error.

    Necesitan convencerse de que su elección es correcta a pesar de los fallos. Necesitan ignorar que otra persona ha elegido mejor. Necesitan sentirse seguros bajo ciertas “verdades absolutas”.
    En consecuencia, el conocimiento y análisis del tema no suele ser más profundo del punto donde se encuentran argumentos contrarios.

    Por otro lado, estas necesidades (y sus conescuencias) son comprensibles (a nadie le gusta sentirse inseguro o inferior), pero creo que se han de tener en cuenta a la hora de tomar nuestras propias decisiones.

    Respecto a la pedantería… En mi opinión, es algo más sutil, porque que alguien resulte pedante o no es muy subjetivo. Siguiendo con lo anterior, yo suelo alejarme de aquellas personas que utilizan sus conocimientos u opiniones para situarse en un escalafón superior al resto de forma evidente. Y no me gustan porque, en realidad, no les importa lo que conocen sino si lo saben de tal forma que aparentan superioridad y esto puede obligarles a adoptar valores (o ideas) que quizás no sean tan correctas (al menos, desde mi punto de vista).

    Por cierto, yo ante las esculturas de personas normales muy grandes siento pena (realmente). Son normales, pero su apariencia intimida a los demás y les aisla sin que ellos lo decidan.

    Un saludo.

  16. Tana dijo:

    H@la,
    Yo también probé a aprender yoga. Después de algunas pocas clases a lo largo de varios años decidí que podía ser un buen ejercicio físicio y mental en el que podia ir desarrollando mis capacidades poco a poco hasta ir consiguiendo resultados beneficiosos para mi salud. Así que decidí apuntarme en un sitio que me ofreciese garantías en cuanto a que no fuese una tomadura de pelo manifiesta y no intentasen que me gastase el sueldo en varitas de incienso. En la clase eramos más de l@s debid@s según comentó la profe. La solución era que cambiásemos de hora l@s alumn@s. Pero había un problema: era la hora a la que tod@s l@s apuntad@s llegábamos al salir de trabajar. No recuerdo el nombre exacto de la disciplina. Sí recuerdo que al salir yo dije a lo que había asistido: mata-yoga.
    Ello no era debido a la exigencia de la maestra, que mientras hacíamos los ejercicios se dedicaba a leer sus apuntes, sino que debió pensar que si nos dolían las articulaciones al hacer las posturas o después nos dolía algo por haberlas hecho mal podíamos comprar los libros que vendía o asistir a clases particulares para que ella “pudiese” dirigirnos mejor.
    Entonces se acabaron mis sueños de conseguir lo mismo que los Beatles cuando fueron a India.
    En mi ignorancia había pensado que como yo no me podía trasladar al lugar originario de esa disciplina tan milenaria, otr@s lo habrían hecho por mí y vendrían a enseñármelo a la puerta de mi casa.
    Más tarde cambié de táctica. Existía un método fantástico: Pilates. Después de enterarme de la técnica y del señor que lo había inventado lo intenté también. El resultado fue mucho mejor pero más corto: era mucho más caro. Ahora sé que hay sitios donde lo ofrecen más barato pero temo que me pase como con el “yoga para todos”.
    Así que después de un período vacacional con la salud buscaré sitios y métodos que puede compaginar con mi sueldo, salud y horario. Porque no pienso renunciar a andar, pasear, ver a l@s amig@s y otra serie de obligaciones domésticas, laborales y vecinales con la mayor tranquilidad posible.
    Y tampoco renunciar a las terapias convencionales y alternativas a las que me han llevado las circunstancias de mi vida. Para el kickboxing creo que se me pasó el arroz.
    En fin, que cada un@ elija lo que más le conviene dentro de todas las ofertas que hay (si no está en una cárcel claro). Porque las generalizaciones y mayorías hay veces que no me cuadra. Ya sabéis: aunque un millón de moscas coman mierda, a mí de momento no me apetece. Prefiero la miel, que creo que también les gusta.
    Saludos y a disfrutar como más os guste,

  17. Esbrújulo dijo:

    Ruego no confundan a Brújulo, que por primera vez coloca un comentario en este blog conmigo, Esbrújulo, comentarista habitual del mismo en esta etapa y en sus dos anteriores. Gracias.
    Respecto al yoga, del que no tengo experiencia, los beneficios para la salud física y mental que aquí y en otros muchos lugares he visto que se atribuyen y de los que no dudo, yo, personalmente, las he encontrsado practicando el montañismo.

  18. Koldo dijo:

    Pues bueno, pues vale, pues muy bien, pues me alegro…

    Al que le vaya bien… que le vaya bien y que siga y que disfrute.
    Al que le vaya mal… enhorabuena por ser coherente, ir contra-corriente y dejarlo…

    Esto último es -casi- mucho más importante…
    Muchas veces nos encontramos con una total ausencia de criterio propio: el yoga “debe” estar bien, hacerme bien, es “imposible” que así no lo notes; este libro (o su autor) es estupendo o divertido o profundo… es “imposible” que no te guste (a no ser, claro está, que no tengas “gusto” o inteligencia…); este cuadro ¡no entiendo cómo no ves lo fabuloso que es!… Y otra y otra y otra… así, hasta el infinito.

    Creo que decir “no” a cualquiera de estos ejemplos (los hay hasta hartarse…) no significa no ser inteligente o sensible o tener buen gusto, etc., etc… ni falta que hace el puñetero análisis del asunto… ¡Me gusta! o ¡No me gusta! y ya está.

    Si hay algo penoso, también, es ver cómo la gente se deja llevar y no se atreve a reconocer que no le gusta algo… que, muchas veces, parece tan “doloroso” para uno como cuando le cuesta reconocer que algo que a la mayoría no le gusta o no le “debería” gustar, sin embargo, a él sí…

    Supongo que será por inseguridad o algún tipo de complejo de inferioridad (¿?) …

    En otro orden de cosas y por la experiencia que acaba dando la edad, lo que sí hago una llamada de atención a este tipo de personas es que no se deje llevar por estas primeras impresiones inhibitorias de inicio cuando se trate de temas que le pueden reportar un real beneficio o perjuicio.

    Me explico:
    - Cuando uno va a un médico y no se entera… no es problema suyo sino del médico que, por algún motivo, no le “da la gana” de explicarse (en TODOS los casos, sí es posible explicarlo y sí es posible entenderlo…), así que tendremos que insistir (por muy mal que lo podamos pasar por ello) hasta enterarnos, que es de lo que se trata.
    - Cuando hay algún problema jurídico… exactamente lo mismo.
    - En un banco, con un préstamo o una inversión… idem.

    Habría muchos más ejemplos en los que, por timidez, por no querer reconocer desconocimiento, etc. no vamos a disponer de una información importante en nuestra vida… y luego nos pasará “doble factura”: por no habernos enterado y por no haberlo evitado…

    En cualquier caso, hay que saber r-e-s-p-e-t-a-r a todo el mundo, tanto cuando les gusta como cuando no les gusta… ¡lo que sea!
    Siempre estamos con el mismo argumento (que parecería ya desgastado de tanto usarlo; pero que no hay más remedio que recordarlo una y otra vez): que se permita el aborto no significa que yo tenga que abortar; que la homosexualidad sea una pulsión tan sana como la heterosexualidad no significa que yo deba serlo o probarlo; como practicar el deporte, el arte, la decoración, la moda, la religión, la música, etc., etc., etc….

  19. hidden dijo:

    Eres un fenómeno, Luis, me parece un artículo interesantísimo, sobre todo para los que hemos practicado yoga. Feliz comienzo de año.

  20. Trini dijo:

    Nunca he practicado yoga y nunca lo haré ya que de antemano sé- pecando de sabelotodo- que no es lo mío, soy incapaz hasta de comer sentada, así que sentarme a meditar me parece tarea imposible.
    En cuanto ante lo de la gente que lo sabe todo, o, cree que lo sabe, soy diplomática, las escucho, pero no las oigo…

    Un abrazo Luís
    PD: No creas que lo que escribo me pasa de verdad, qué más quisiera yo…;):):):)

  21. Le Mosquito dijo:

    Hace unos años alguien me convenció (y yo me responsabilicé) para participar en un “Plan sobre drogas”. Me tomé la molestia de leer las premisas sobre las que el plan estaba basado, y me atrajo que las actuaciones sugeridas para ofrecer alternativas de ocio a jóvenes fuesen inespecíficas. Es decir: nada de ir en contra de las drogas “porque sí”, sino ofrecer, como ya he apuntado, alternativas que, por motivos que serían largos de enumerar (no lo haré) no están normalmente al alcance de los jóvenes (no se venden en su entorno social).
    El caso es que entre las premisas se excluían algunos deportes (el fútbol, por ejemplo) por estar asociados a hábitos de cuestionable salubridad… No me alargo. El primer contacto que tuve con otros monitores y jóvenes fue un fiel reflejo de las actividades que antaño se realizaban en la O.J.E. (que en paz descansemos…), incluído fútbol y otras prácticas que nada tenían que ver con las premisas y objetivos del plan sobre drogas. En fin: A lo mejor pasó algo parecido con esto del yoga en la prisión, que los/as profesores/as eran quistes formados en algún campo de concentración, y en lugar de yoga, enseñaban yugo.

  22. hidden dijo:

    Pss, Mosquito: ¿sabes que las palabras “yoga” y “yugo” comparten su raíz? De hecho, se cree que la segunda derivó de la primera.
    Ah, una cosa que se me había olvidado, relativa a mi experiencia personal: había días en los que el yoga y la relajación me ponían nerviosa. Digamos que en conjunto me servían, me eran bastante útiles, más que nada para aguantar mi trabajo y otros asuntos, pero a posteriori. Las clases en sí no me resultaban demasiado agradables, en general. A veces tenía la sensación de que me tomaban el pelo con esas tonterías de los círculos de colores y los supuestos beneficios de algunas asanas (¿¿Alguien ha mejorado de una depresión por practicar continuamente un par de asanas en concreto?? Según mi profe, sí).
    Ahora he cambiado el yoga por las artes marciales, que también había practicado antes.

  23. Le Mosquito dijo:

    ¡Qué sorpresa, Hidden! No tenía ni idea de que existiese relación entre ambas palabras. El caso es que no sé nada sobre yoga, quizás receloso y, para mi, suficientemente informado por las actitudes y semblante de tanta y tanta gente a las que he visto practicarlo. No sé… No me gusta hablar de aquello que no entiendo (bueno, esto no es del todo cierto, pues de ser así, enmudecería), pero, en general, veo a la gente que practica yoga más seria (antipática, diría) que relajada; más atontada que concentrada; más huesuda que magra… Por favor, que nadie se ofenda. Esta es sólo una apreciación personal y, probablemente equivocada, pero estas, entre otras precepciones, son las que he intuído siempre.
    Gracias, Hidden.

  24. suigeneris dijo:

    Pues la relación más cercana que tengo yo con el yoga es mi madre, que con 60 años, y después de amargarse la vida con un marido al que dio la patada por gilipollas, y no salir jamás ni hacer nada de disfrutar, se apuntó a ejercicios de yoga (hace 3 años) con gente de su edad, y ahora tiene un montón de amistades y un cuerpo más flexible que el mío (nada difícil, por otro lado, que ya no siento las piernas, como aquel que dice), y además se echa unas sonrisas que vuelve a casa de lo más relajada y animada…

    Yo nunca he practicado nada de esto,… cualquier cosa que requiera esfuerzo físico me da pereza… hasta el yoga. Con caminar tengo bastante y me da el asma. Mover los músculos me agota, hasta tuve que dejar de tocar la guitarra porque se me dormían y paralizaban los dedos (síndrome de tunel carpiano, se llama), así que, el yoga, para el que quiera relajarse o enervarse, según cada cual… y para mi madre, que le ha sentado de perlas.

    Yo me relajo con mirar una mosca que pasa… O, como hoy, escuchando unos cuencos tibetanos en internet…

    No, si la historia es encontrar la vibración, la cosa, el cuerpo ajeno, el aire o la entelequia que esté en la misma longitud de onda que tu vibración.

    Vamos, eso me da a mí…

  25. jaime Fuster dijo:

    La verdas es que hay gente que tiene peores intenciones de lo que se piensan. Claro cuando no les gusta lo que les dicen tachan de sabelotodo y otros improperios a quin ni los tiene en cuenta…….. Se da una opinion con buenas intenciones y te salen por la pena de muerte………Claro es que no se les tien en cuenta. Pues bien. Las proyecciones y en eso sabrá mucho Muiño no son mas que estados internos reprochados a los demas por no reconocerlos

  26. jaime Fuster dijo:

    La verdas es que hay gente que tiene peores intenciones de lo que se piensan. Claro cuando no les gusta lo que les dicen tachan de sabelotodo y otros improperios a quin ni los tiene en cuenta…….. Se da una opinion con buenas intenciones y te salen por la pena de muerte………Claro es que no se les tien en cuenta. Pues bien. Las proyecciones y en eso sabrá mucho Muiño no son mas que estados internos s por no reconocerlos

  27. bondage hentai dijo:

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