LOS QUE SUEÑAN CON P�JAROS DE TRUENO

Cuando un miembro de los Oglala Lakota (una tribu americana) llegaba a la adolescencia, tenía que seguir un ritual de paso para saber cuál iba a ser su destino en la vida. Desarmado, se introducía en las profundidades del bosque. Pasaba allí cuatro días. Y la noche del último día, agotado y hambriento, soñaba.
Al volver al hogar, contaba el sueño a los ancianos y estos lo interpretaban. A partir de ese sueño, los sabios le decían lo que iba a ser de mayor: cazador, guerrero, fabricante de armas, chamán, amaestrador de caballos salvajes… Por ejemplo: si el muchacho había soñado con un pájaro de trueno, los ancianos le destinaban a loco. Y si en su viaje al mundo de Morfeo habían aparecido la luna o un búfalo blanco, el chaval acababa destinado a ser un hombre que se viste y actúa como si fuera una mujer.
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En las sociedades colectivistas, el paso a la edad madura está regulado por rituales de transición férreos. Estos trances son aprovechados por los adultos para trasmitir a los niños qué van a ser de mayores. Los ritos se celebraban siempre a una determinada edad: a partir de ese momento, el adolescente se convierte en hombre maduro y está obligado a saber qué quiere ser de mayor.
 En las sociedades individualistas, esto no ocurre así. Uno se hace adulto cuando quiere o cuando las circunstancias le obligan. De hecho, no está muy claro a qué edad se deja de ser niño: ¿cuando se vota por primera vez? ¿Cuando se puede beber cerveza? ¿Cuando uno se independiza económicamente? ¿Cuando puede tener relaciones sexuales libremente?. Hay personas que maduran a una edad muy temprana, hay otras que lo hacen a una edad muy tardía. Incluso se dice que hay algunos que no lo hacen nunca: en este tipo de sociedades se les llama Peter Pan.
Al no haber rituales de transición, no hay tampoco una forma de trasmitir a los futuros adultos qué van a ser de mayores. La libertad de elección es mayor, aunque algunos padres intenten imponer su voluntad a los hijos. En general, en las sociedades individualistas las personas se acercan más a lo que quieren ser.
El precio que estamos pagando por convertirnos en una sociedad individualista es la inseguridad. No es fácil carecer de un camino marcado y eso es lo que les ocurre en este tipo de sociedades a los jóvenes. La duda, la crisis de la adolescencia, las generaciones X y Kronen, los muchachos desmotivados… Todos estos fenómenos tienen que ver con esa dificultad para encontrar el camino propio que se vive en las culturas individualistas. A cambio, se gana en libertad. En las sociedades colectivistas, el destino estaba decidido. Había pocas posibilidades de elección y, además, la presión que tenía un adolescente para cumplir lo que se esperaba de él era muy grande. Si sus padres o los sabios del lugar tenían la expectativa de verle convertido en un guerrero, era difícil que él dejara de hacerlo.
Vivimos tiempos de cambio hacia el individualismo.  Y muchas personas se quejan de la incertidumbre vital que tendrán que soportar las nuevas generaciones. Para combatir ese pesimismo, a mí me gusta recordar la falta de libertad que suponía el colectivismo.
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Las nuevas generaciones tardarán más en decidir su destino. Pero, a cambio, cuando decidan lo harán con una cierta libertad. Y si sueñan con pájaros de trueno, no estarán obligados a acabar siendo locos.

25 comentarios sobre “LOS QUE SUEÑAN CON PÃ?JAROS DE TRUENO”

  1. luis muiño dijo:

    Las imágenes son de Marc Chagall, un individuo que supo navegar marcando su rumbo como individuo teniendo, a la vez, el anclaje de sus raíces. Por una parte, desafió la prohibición judaica de dibujar imágenes humanas; eligió como primer maestro a Yejuda Pen, un pintor loco y se unió a la Revolución Rusa apartándose de ella cuando consideró que se había convertido en dogmática. Por otra, siempre insistió en pintar el paisaje de su tierra natal, los recuerdos de su infancia, las celebraciones de la comunidad judía y las personas a las que quería desde niño. Fue un individualista en su colectivo y un amante de los suyos entre aquellos que profesaban el egoísmo individualista. Es decir: fue lo más difícil de ser.

    Si os apetece leer acerca de la influencia del colectivismo y el individualismo en la primera parte de nuestras vidas, yo me lo pasé muy bien con la “Historia de la infancia� de Lloyd DeMause. Cuenta historias que dan que pensar.
    Para que os hagáis a la idea de lo que piensa el autor, esto es lo que dice hablando de la sociedad espartana: “Los pueblos fuertes han defendido los intereses colectivos, sacrificando, cuando era necesario, los personales y privados. Probablemente ésta ha sido una de las causas por la que la individualidad y la originalidad han sido siempre consideradas peligrosas, cuando no sospechosas. En consecuencia la originalidad, la discrepancia y la diferencia son valores modernos que apenas fueron tenidos en cuenta en la sociedad ni por supuesto en la escuela tradicional�…
    ¿Estáis de acuerdo?

  2. suigeneris dijo:

    ¿Individualistas? Pues a vote bronto a mi me parece que vivimos en medio de un rebaño de borregos.

    A ver cuantas ovejas negras hay por aquí… ummm….

    Luego pienso más tu post.

  3. Le Petit Ecolier dijo:

    Estoy muy de acuerdo. Me ha gustado sobretodo, eso de los rituales de transición y el individualismo. Me duele ver la falta de iniciativa en algunos de mis amigos, que ya se han marcado unas metas vitales y no aspiran a nada más. ¿No es ese el gran problema del siglo XXI? ¿La falta de empuje? Una vez leí que no hay mayor gloria que saber ser uno mismo… o algo así. Un saludo y prometo leerme ese libro :)

  4. Manuel dijo:

    Ahora pasamos de ser dependientes de nuestros padres y vivir con ellos a la madures sin recorrer ninguna experiencia intermedia, ¡Que tristeza!

  5. Javier dijo:

    Es difícil decidir, y es mas dificil cuantas mas opciones hay, porque decir sí a algunas cosas supone decir no a muchas otras.

    La falta de empuje es indecisión, es quererlo todo, y quererlo todo ahora. No puede ser, hay que escoger, hay que decidir para madurar.

    El paso de sociedades colectivistas a individualistas es dificil, es duro, exige individuos preparados para ser libres, para elegir libremente. Gran parte de los problemas de los jóvenes de hoy que son quienes se enfrentan a este reto, se deben a la desorientación, la indecisión, la falta de valor para crecer, lo cual supone avanzar, dejar atrás cosas. Eso se va arreglando con la edad, con la maduración.

    Luis, completamente de acuerdo contigo. Yo mismo he utilizado palabras parecidas muchas veces.

  6. zakul dijo:

    ¡¡joooo….!! Luis, ahora me dejaste pensando, pues creo que el otro día tube mi sueño iniciático…
    soñé con el tipo ese del bigote y el labio superior espástico, si, ese que estubo en la Moncloa ocho años, el de la foto en las Azores…¿recuerdan?
    pues soñé que él bajaba una escalera de revista en un teatro de cataluña, cantando en catalán y con el traje ese de plumas de la que canta con voz de travesti …
    lo mas que me llamó la atención del sueño, es que tenía puestos unos zapatones de plataforma de la marca “Pinochélino”.
    ¿estará marcado mi destino y yo sin enterarme?
    ¿estaré descolectivizado?
    tal vez …y volviendo al mundo de los que parecemos despiertos, se trate de que antes existía un solo rebaño, y que ahora puedes pertenecer a varios, siendo en unos cordera, en otro borrego y en el otro lobo amanzado.
    lo que si es una pena es que el planteamiento de tu realización personal, esté basado en las necesidades del colectivo, las salidas laborales o la demanda de tus papis.
    lo ideal sería que descubriésemos por nuestra propia cuenta, nuestros valores y capacidades, y sobre todo descubriésemos la aventura y desarrollo que implica la emancipación.
    LUZ para los decididos

  7. zakul dijo:

    por cierto …el traje de María Jiménez le quedaba a este señor del sueño, como si estubiese hecho para él…
    Don Luis…¿podría pppppsicoanalizarme este sueño?
    lo que mas me interrogó del sueño, fue lo que puede simbolizar la escalera flanqueada (que no franqueada) por los cahbalitos estos que queman cajeros y polis(si los dejan ) en nombre de la libertad y del árbol del Guernica…
    LUZ para la ironía

  8. kasandra dijo:

    Si tuviera un niñ@, hoy, pensando como pienso, crearía para él muchos rituales iniciáticos. Procuraría que a él/ella le gustasen pero que le costara superarlos. Sería nuestra particular forma de jugar. Y querría jugar con él siempre así. No me volvería niña. Pero sé que a él le harían madurar. Es bonito enriquecerse con todo lo bueno que aporta cualquier tipo de cultura y sociedad. ¿De verdad eso de que existía la libertad era un alegato serio? Porque no sé yo, no sé…

    Me gusta Chagall. O su manera de mirar el mundo y el mundo de los sueños

  9. Laura dijo:

    Pues yo sí estoy de acuerdo con lo de que cada vez somos más individualistas y cada vez hay mayor libertad. Yo creo que a mi edad hago lo que quiero. Estoy segura de que me quedan algunas autocensuras pero soy yo misma la que me las hago. Lo noto en que cuando decido romper con mis miedos, la gente no me lo impide y descubro que era yo misma la que me los estaba imponiendo.
    Así que estoy de acuerdo con Luis Muiño en eso de que cada vez somos más libres. Pero, por lo que veo, Suigeneris y Kasandra no. No sé si tendrá que ver con el medio en el que vivimos. Yo soy urbanita de una ciudad (Barcelona) lo suficientemente grande como para hacer lo que me da la gana sin presiones colectivistas. Sé que a cambio pierdo cosas (a veces me siento sola y me encantaría que me dieran mimos), pero me gusta vivir así. Quizás en otro tipo de ambientes todavía la gente siga siendo colectivista.

  10. Tana dijo:

    H@la,
    Pues yo aquí, madurando. Como me llega en edad tardía y no queriendo participar en lo de Peter Pan, pues me encuentro con grandes dilemas y preocupaciones. Uno es procurar darme prisa, sin atropellar-me, antes de que me caiga por mi propio peso maduro y termine de empocharme por los suelos.
    Y luego el dilema de cómo quiero pasar mi vida. A estos años has tenido ya tantos sueños que, menos las pesadillas, sueños pesados, incoporación de ruidos antes del despertar ¿serán los vecinos?, y de los que no me acuerdo de nada, pues no tengo claro que me den una pista.
    Eso sí, en algún momento debo haberme dado un paseíto con el pájaro del trueno…….

  11. Esbrújulo dijo:

    Luis, completamente de acuerdo contigo.
    Estamos pasando de unos esquemas de sociedad colectivista a otros de una sociedad de libertad individual. En la sociedad actual aun quedan muchos restos de la vieja, incluso en los países desarrollados (a los otros más vale ni citarlos).
    Pero el futuro es el de la libertad, plena, para cada individuo, lo que conllevará un cambio completo de las estructuras sociales lo que todavía está por venir.

  12. Ununderstand dijo:

    ¿Pero, en qué quedamos? ¿La comunidad mundial se globaliza o la sociedad actual sé está individualizando? ;P
    Pues a mí ambas cosas me gustan y me parecen compatibles.
    Por un lado, me encanta que el individuo no sacrifique sus deseos personales en beneficio del colectivo, de la mayoría (¡cielos santos, ¿más, no es eso la democracia?! -y ahora, no me comais todos viva-); y por otro, adoro esta megainterconexión mundial que nos facilita información de los lugares más recónditos del planeta y posibilita la coordinación y la ayuda.
    Lo curioso, es que me parece observar la relación invérsamente proporcional que se da entre sociabilización y solidaridad.

    Sobre la opción colectivista, me dan ganas de decir que me apena enórmemente ver padres que producen “niños-deber”, por demostrar un correcto hacer social (aunque también es deprimente saber de “niños-experiencia”, con el fin de vivir algo diferente).

    Trincheras colectivas varias; la trinchera de los individualistas que en ella encuentran el apoyo o, al menos, entendimiento infundado. Un aporte extra de fuerzas contra la inseguridad, que es el miedo, real o absurdo, y que se espanta o no, enfrentándose a él. Y, puede que entonces sepas, que sigues temiendo o no temes, pero que tienes claro que seguirás evitando al objeto de tu rechazo (”Croquis”: temo que me pongan una multa de tráfico. He de enfrentarme a ello: le paso, con la rueda, sobre el pie, a un guardia civil. Me cae un multazo de órdago. Ya he perdido el miedo a una multa. ¡Será! Ahora sé que no me gusta…)

    (¡De un plumazo! ¡Tres en uno -posts de éstos-! Así zanjo mis intervenciones -hasta el momento-)

  13. Ric dijo:

    Hola,yo no se vosotros pero en mi entorno personal y cada vez mas a menudo,escucho los conocidos comentarios de:
    “adonde iremos a parar con esta juventud”
    “no tienen valores ni respeto”
    “se lo dan todo hecho”

    Sinceramente no se si me hago mayor y mi entorno tambien,o que demonios ocurre,aunque yo suelo contestarles lo siguiente:

    “conoceis una frase de un famoso pensador?vereis dijo algo asi:
    la juventud de hoy en dia esta perdiendo sus valores y el respeto yo creo que esto llevara al fin de la civilizacion.

    FECHA :s II a.c”

    lastima que no recuerde al autor pero os aseguro que la frase es veridica.
    Un saludo.

  14. kito dijo:

    Hola a todos y me alegro de volver a encontraros. Bueno, al tema:

    Pues yo no creo que el hombre y la mujer de hoy sean más libres que áquel adolescente de la tribu Oglala. Pienso que todo es condicionamiento. Para áquel joven la forma de decidir su futuro la imponían unas costumbres sociales, y seguramente, me atrevo a afirmar que, más que el sueño, lo que realmente haría decidir a los ancianos a que se dedicaría el joven sería la propia observación de la trayectoria del mismo hasta ese momento (su preparación y su formación para una u otra tarea en la colectividad). Por ejemplo: un crio que le gustase montar, pelear, que demostrase ser despierto y capaz… ¿lo dejarían que se vistiera de loco por un sueño? Estaría encantado con pasarse esos días en el bosque y creo que decidirían, por el bien de la colectividad, que fuese cazador o guerrero.

    Hoy creemos que decidimos todo: tenemos información en internet, quince canales de tv, periodicos… pero ¿realmente sabemos utilizar esa información? ¿Un crío es capaz de decidir por sí mismo que quiere ser de mayor, sin influencias de sus padres, de sus amigos, de la propia sociedad?
    Yo creo que el sistema educativo (público o privado: ya decidimos) ¿Bachiller o FP o nada? Como padre ¿le influyo o dejo que lo hagan sus amigos, las series de tv o la demanda y oferta del global mercado de trabajo?

    Pienso que hoy se decide a que se dedicará un individuo en sociedad por los sistemas establecidos para ello, no por los ancianos. Son mecanismos sobre todo económicos y de clase; si de clase social. Piensenlo. (no todas las presentadoras acaban siendo princesas)

    Hay mecanismos más sutiles que una reunión de ancianos para decidir, y la reproducción de las clases sociales es un hecho contrastado.

    En cuanto al resto, es cierto que hay más liertad y más información para expresar ideas, para el arte, para.. para… paraaaaaa: pero sabemos que nos estamos cargando el planeta con los gases y la sobreexplotación de los recursos, -eso si, libremente- lo sabe todo el mundo desde hace muchos años, ¿hacemos algo? ¿avanzamos en la lucha contra el hambre?

    A veces pienso que estaríamos mejor en manos de un grupo de ancianos de aquellos que en las manos de los que nos manejan hoy.

    Saludos y a seguir en el tajo.

  15. kasandra dijo:

    A Laura:

    No. Yo sólo lo dudaba. Pero yo dudo de todo siempre, por sistema. No sé, me parece sano. Y no estaba hablando de mí. Si no de los demás, que me cuentan como les va con eso… vivan en mi pueblo o en las grandes urbes… y sean del color y del nivel cultural que sean. Sin embargo si me pongo a personalizar como tú a mí no me no queda ni una puta autocensura aunque no viva en una gran urbe y no estoy teniendo que pagar ningún precio (lease mimo cariño por ello). Así que si pienso en mí la libertad me la creo. Pero bueno yo soy más de empatizar y el sufrimiento que provocan cierto tipo de carencias a nivel humano puede ser distinto en las sociedades individuales y en las colectivas pero no deja de ser sufrimiento. Lo que pasa es que aquí en las individuales ”hemos llegado” a una solución cojonuda, ¿no? ¡Hala toma paroxetina y te conformas! No estás loco, tranquilo, te dicen los psicólogos lo que te pasa es que no te funciona bien algún neurotrasmisor y por eso no paras de quejarte. O claro, no follas mucho por que tu vasopresina… y descaradamente eso me resulta tan determinista como que en alguna tribu los más ancianos decidan por ti en base a tus sueños. Lo complejo parece ser dejar de poner etiquetas y a eso es a lo que no le veo yo fin. Es decir que las vendas caen depende de donde no nos apetece sentir la Enfermedad :)

    Besos.

  16. kasandra dijo:

    Ric … fue Sócrates, creo… y pronunció todo un discurso acerca de ello. Uno muy actual :)

  17. Dudosa dijo:

    ¿Pero la libertad no era eso, ser conscientes de las presiones de los demás y de sus razones para tenerlas y poder optar tranquilamente sin que se te echen encima?

    ¿No es eso, Kasandra, lo que hacemos cuando alguien nos dice en una sociedad individualista que tomemos paroxetina?¿Es que ese alguien nos obliga de alguna manera? Si nos funciona y nos viene bien para estar mejor la tomamos, sino no la tomamos.
    ¿Y no eso, Kito, lo que hacemos cuando elegimos qué queremos ser de mayores en una sociedad individualista?. Sabemos que los padres quieren una cosa por sus propios motivos personales, los amigos y las amigas otra cosa porque así pueden estar cerca de nosotros, los poderes económicos otra cosa para poder seguir siendo ricos. Pero luego ¿No hacemos más o menos lo que queremos?¿Qué podría ser la libertad sino hacer lo que queremos hacer siendo conscientes de que los demás a lo mejor quieren otra cosa?
    ¿No os parece que la diferencia entre las sociedades colectivistas y las individualistas no puede estar en la cantidad de presión social (porque en las dos las hay) sino más bien en la posibilidad de hacer lo que nos dé la gana a pesar de esa presión?. Supongamos que este año los Oglala Lakota necesitan labradores y los ancianos se dedican a decirle a todos los críos que lo suyo es darle al azadón ¿vosotros creeis que va a haber algún niño que se niegue a ser labrador?¿veis posible rebelarse contra la norma y seguir formando parte de una comunidad colectivista?.
    Sin embargo, yo tengo much@s amig@s que no han tomado el medicamento que les ha mandado el médico y no han sido de mayores lo que sus amig@s querían que fueran y se han quedado tan pichis, ¿vosotros no?

  18. Le Mosquito dijo:

    De acuerdo, sobre todo, con esta parte de tu cita:

    “…la individualidad y la originalidad han sido siempre consideradas peligrosas, cuando no sospechosas”

    …Pero consciente y sabedor de que uno (yo, individuo) posee un ombligo muy parecido, (nunca mejor ni peor), al de otros semejantes. Soy feliz y me siento entero cuando me arropo en esos otros ombligos; ello me hace sentirme, además de “legitimado” en alguna manera, más completo.
    He disfrutado releyendo esta entrada que descubrí ayer, y me gustaría disfrutar, si los fondos de la biblioteca de mi pueblo lo permiten, de la lectura que sugieres.
    Un abrazo, Luis.

    Saludos para “Pequeño gran hombre”.

  19. kito dijo:

    Vale Dudosa, pero aunque seas lo que quieras, estas inmersa en algo que te supera, que te condiciona y te hace, incluso que seas o que no seas. Por ejemplo: ¿eres libre con poder ir a comprar a la tienda que tu quieras la ropa que a ti te guste? ¿hasta donde? No olvides que esa ropa la han diseñado según unas normas, gustos, tejidos, etc… tiene un precio… Sólo serías verdaderamente libre si te la diseñas tú totalmente. Puesto que las sociedades son cada vez más complejas, cada vez hay más normas, más regulación y mas manipulación, pensar que mientras más crece más libre será el individuo… no se. Si cayendo en paracaídas crees que controlas la caida te equivocas. Sólo la suavizas para no hacerte daño, pero no puedes quedarte ahí eternamente, al final la gravedad te hace bajar.

    ¿Conoceís el libro “El barón rampante”? es curiosa la historia de Cosimo… os pego un enlace de resumen que igual aporta algo: http://www.bibliopolis.org/resenas/rese0074.htm

    Saludos.

  20. suigeneris dijo:

    Yo también generalizaba, evidentemente…

    En cualquier caso a mí los sueños, casi siempre me decepcionan si los he alcanzado.

    ¿O hablamos de sueños oníricos?

    Libertad, qué gran palabra que llena las bocas de tantos con poder ultimamente.

    A la gente sencillamente no se la enseña a pensar en la escuela, eso te lo tienes que montar tú por tu cuenta, y, con suerte y tesón, consigues salir de vez en cuando del rebaño.

    Hay tantos atrayentes reclamos…

    El colectivismo que yo entiendo y comparto es el de la solidaridad y el individualismo que practico es el de no caer en compromisos estúpidos de la vida diaria, construirme un mundito en el que no me vendan motos, y, como dijo alguien antes, dudar de casi todo.

  21. Tana dijo:

    H@la,
    Suigeneris habla de ir mas allá de los sueños.
    Sí; los sueños se quedan cortos siempre, porque al alcanzarlos ves que hay algo más atrás. Y continúas buscando la forma de llegar allí. Y ahí entras en el siguiente sueño. Elegir entre la cantidad de opciones y momentos distintos, cambiantes qe te llevan a otros caminos a recorrer.
    Y te quedas dormid@.
    Y cuando estás despiert@ te dás cuenta de lo difícil que es mantener el tipo si no estás haciendo lo que te gusta, o no estás demasiado a gusto con lo que haces.
    Pero los Sueños sueños son, y si nos quitasen los buenos o los malos, bien los indivualistas bien los colecitivistas,nos sería mucho más difícil llegar a defender ideas, comportamientos, miradas, compromisos, y todo para conseguir ser más felices individualmente y con el colectivo, l a éste puedes haberlo elegido tú o te ha tocado “en suerte”.
    Felices sueños,

  22. suigeneris dijo:

    Pues hablando de sueños…

    Os recomiendo una entrada del blog de Eduard Punset donde habla del origen de las pesadillas y de las últimas investigaciones en torno a los sueños y el cerebro “durmiente”.

    No os lo perdais, está aquí:

    http://www.eduardpunset.es/blog/?p=82#more-82

    Mi pesadilla más frecuente es que me subo a un ascensor, le doy al botón del 2º piso (que es donde yo vivía con mis padres) y al llegar al piso pasaba de largo y no podía pararlo ni controlarlo. He pasado esta pesadilla en toda clase de ascensores, con gente y sin gente… No había sangre ni dolor ni violencia ninguna, sólo una sensación de angustia horrible.

    ¿Qué me pasará doctor?

  23. Inmeat Polo dijo:

    Pensando en la historia de hoy comparo lo que ha sido mi vida hasta ahora, con la de mis abuelas y tíos y con la que le está tocando a mis sobrinos… Francamente todo ha cambiado y, como todo, cosas para bien y cosas para mal.
    El único rito de “iniciación” que viví yo, como la inmensa mayoría de los de mi quinta, fue la primera comunión, pero estaba mal hecho pues a tan temprana edad ni eres adolescente ni siquiera preadolescente por mucho que toda la familia durante la comilona te sonría y te regale un reloj (parece ser que eso era cosa de adultos). A las niñas a veces se les montaba un jolgorio con lo de la primera menstruación tras la consabida charleta de la mamá de turno que la metía miedo a la probre criatura con los horribles y abominables hombres. A los chicos les tocaba esperar a jugar a los indios en el abominable servicio militar para, a la vuelta, poder fumar delante del padre (que se supone que estaba muy orgulloso de su chaval)
    En fin, todos esos ritos ya están pasados de moda y ahora las nuevas sociedades tocan el hombro de sus criaturas diciéndoles que espabilen con otros ritos que no acaban de adaptarse a nosotros. La pija y repimpolluda “puesta de largo” ha quedado para las clases sociales altas. Una idea importada de los países anglosajones es la de que cuando acabas los estudios, te dan unas pelillas y una mochila para que te des un garbeo por ahí comiendo de lata y durmiendo en albergues juveniles o en algún tren o estación… Vamos que juegues a buscarte la vida por ti mismo. No es mala idea…
    En todo caso, si hay que elegir, me quedo con la libertad que gozamos ahora. Si bien es más difícil por el grado de responsabilidad que tienes al tener que estar escogiendo todo el rato con el consiguiente terror a meter la pata “en una cosa que es para toda la vida” como se decía antaño.
    Recuerdo lo que era la vida en los tiempos de mis abuelas: naces y estudias algo (más que nada por tener recogidos a los niños). Luego, las niñas a aprender a hacer de marujas a la sombra de madres y abuelas y el niño a sus deberes para con la patria. Cuando llegas a esta edad, las chicas feas y los chicos cuya homosexualidad les impide siquiera acercarse a alguien del sexo opuesto y la gente que no hay forma de colocar van directos al convento. Los demás, a casarse, probablemente con alguien escogido por el clan familiar. ¿El trabajo de ellos? el del padre y el abuelo. ¿La vida de ellas? Criar como conejas y tener limpito y alimentado al maridito. Luego esperar a que los hijos se larguen y después esperar a la Parca… Francamente era muy fácil la vida de antes pues la sociedad se encargaba de pensar por ti… Pero la verdad es que era un “asquito”.

  24. Koldo dijo:

    Existen muchos casos en los que parece evidente la necesidad de inhibir la individualidad en aras de una colectividad más prioritaria. Esto sólo ocurre cuando la supervivencia individual está supeditada a la colectiva y resulta obvio para todos. Un peligro mortal afecta a todos y no sólo a un individuo y además colectivamente se es más fuerte y existen más posibilidades de sobrevivir que cada uno por su lado…
    ¿Ejemplos? un barco en plena “hecatombe huracánica”, unos pocos naúfragos en una isla desierta y con pocos recursos, etc. Parecen -lo son- situaciones límite, en las que sólo como colectivo el individuo tendría alguna oportunidad de sobrevivir.

    Evolutiva e históricamente esto sucedió con nuestra especie… sólo hemos llegado a ser lo que somos en colectividad (”El Hombre es un ser sociable” ¿quién dijo eso?)

    Cuando el colectivo es insuficiente o escaso y los recursos también son insuficientes o escasos… parece más difícil que un individuo pueda “decidir”, ya que -aquí- de lo que se trata es de sobrevivir. Esto parece bastante evidente en tribus primitivas o actuales aisladas, donde el individuo poco puede.

    Es más, parecería bastante “justo” y evidente que actitudes individualistas que amenazaran la seguridad o supervivencia del colectivo deberían ser castigadas…

    En las sociedades occidentales desarrolladas, no es así. Al menos, aparentemente.

    Digo aparentemente, porque por mucho sueldo del que uno pudiera disfrutar… tiene que haber alguien que fabrique un coche, construya una casa, recolecte, distribuya y venda el alimento, etc. (¡es obvio; pero es verdad!…)

    Luego está aquello del genotipo y el fenotipo, es decir, que por mucho que yo quisiera ser atleta de velocidad… ¡pues va a ser que no!; que resulta que a mí me hubiera gustado ser bombero y no tengo “media leche”… ¡pues va a ser que tampoco!; que me hubiera gustado ser científico nuclear y no soy capaz de calcular una simple resta… ¡pues tampoco!

    Y ya para qué contar con las posibilidades económicas de la familia y -lo que siempre es peor- el poco interés por que tu hijo tenga todas las oportunidades a base de incitar a la lectura, la crítica, la curiosidad y el conocimiento…

    Volviendo a la pregunta que nos hace D. Luis Muiño al final de su exposición (por boca de Lloyd DeMause), creo que, como siempre, todo tiene un origen claro que luego se va desdibujando hasta adquirir rasgos subrealistas…

    Es el caso que decía al comienzo: sólo así se podría sobrevivir. Sin embargo, en cuanto las sociedades se “modernizan”, es decir, existe excedente, existe propiedad, existe poder, existe especialización… ocurre exactamente igual que con el individuo, que, una vez solucionados los aspectos alimenticios y otros más elementales, surgen nuevas “necesidades” como el reconocimiento de los demás.

    En este caso, las “necesidades” colectivas que van surgiendo tienen que ver con la CULTURA: el arte, la música, lo lúdico en general… es decir cosas aparentemente “inútiles”; pero que distinguen y hacen verdaderamente fuertes a las sociedades desarrolladas. Todas ellas requieren individuos “especiales”, que sólo surgen escasamente y a los que -por tanto- hay que proteger. De ahí los “mecenas” que surgieron hace ya miles de años SÓLO en el seno de sociedades desarrolladas.

    Las actuales sociedades occidentales desarrolladas permiten e incitan a la originalidad individual, todos los días y en todos los aspectos (¡por fortuna!).
    Otro tema “distinto” es que si este tipo de “originalidades” amenazaran al poder o al equilibrio de poderes establecido, se oculta o se suprime. Esto hace tiempo que viene pasando con La Ciencia, en general, por poner un ejemplo, o con la libertad de algunos pueblos, etc.
    En estos casos resulta obvio que se trata de algo impuesto por los poderosos contra los débiles.
    En mayor o menor medida “estamos en ello” todos nosotros, todos los días… Y sólo siendo conscientes -aunque no logremos “nada”-, sólo así, seguimos sintiéndonos realmente “vivos”…

  25. Eloísa dijo:

    Puesss… yo esa pregunta que hace Luis creo que no me la sé, en cambio el contraste entre el individualismo y el colectivismo lo he sentido en carne propia, porque viví en un pueblo muy pequeño hasta los 8 años y es una etapa que me evoca sensaciones de libertad.
    Aquello era como una tribu africana, los niños nos pasábamos el día jugando en la calle, explorando por los alrededores . Nunca pasó nada malo. Era un lugar de paso y para nosotros era muy normal hablar con desconocidos.
    Pero cuando eres mayor es más libre vivir en una ciudad.

    Creo que lo más recomendable es tener una infancia y una senectud colectivista, cuando necesitas protección y entre medias mejor el individualismo.

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