LOS QUE SACAN LA CABEZA FUERA DE LA TRINCHERA
Mikel es un joven farmacéutico de un pueblo de Bilbao. Su vida se basa en tres pilares: su familia, representante del nacionalismo católico y conservador; su matrimonio, que hace tiempo que no funciona y su militancia polÃtica en la izquierda abertzale. Una noche acude a un local dónde actúa un travesti llamado Fama. Mikel se decide a dejar salir aquello que lleva dentro y acaban iniciando una relación sentimental…
Este es el impactante planteamiento de “La muerte de Mikelâ€?, la pelÃcula que dirigió Imanol Uribe en el año 1984. A partir de ahÃ, la historia se convierte en una lúcida reflexión sobre el fanatismo ideológico y religioso. Porque, después de esta experiencia, Mikel asume su condición de homosexual e intenta vivir con honestidad a pesar de la presión que ejerce el ambiente que le rodea. Por supuesto, ni su partido polÃtico, ni su tradicional e intransigente madre están dispuestos a asumirlo.

“La muerte de Mikelâ€? es una pelÃcula que transcurre con un asfixiante clima de fondo: la psicologÃa de trincheras. Cuando un grupo de personas siente que está en guerra con aquellos que le rodean, tiende a intensificar la presión sobre los que están dentro. A ningún miembro del grupo se le permite salirse de la norma. Se le repite continuamente que solo hay dos lados en las trincheras: o se está dentro o se está fuera.Â
La pelÃcula nos va mostrando los mecanismos que usan los grupos para conservar esa homogeneidad interna. Tanto los católicos conservadores como los militantes abertxales usan el cinismo y el desprecio de aquello que no encaja en sus esquemas. Utilizan para ello, en primer lugar, una forma de hablar y pensar grupal en la que se da por supuesto que no existen esas disensiones. Y cuando no hay más remedio que asumir la realidad, entonces ponen en práctica otra estrategia: el ataque personal contra aquellos que mantienen una postura distinta. Se busca en ellos defectos, problemas vitales o circunstancias que expliquen su rebeldÃa. Mikel, como cualquier disidente, sufre ese acoso: cuando empieza a hablar de su homosexualidad, tanto su familia como los militantes de su partido le aconsejan que visite al psiquiatra…
Cuando falla esta táctica, ambos grupos le envÃan a visitar a sus “guardianes del pensamientoâ€?, es decir, a personas que se dedican a proteger al grupo contra desviaciones de la ortodoxia. En todos los grupos existen esos personajes de los que se suele renegar en tiempos de paz pero que asumen un gran poder cuando el grupo entra en esta psicologÃa de trincheras.
El último mecanismo que utiliza el grupo para mantener la uniformidad es la utilización de los muertos. El director contaba que esa fue la idea a partir de la cual nació la pelÃcula. Para él, era inquietante ver como un grupo que habÃa excluido a uno de sus miembros por considerarlo disidente, se apropia de su memoria cuando éste muere y busco una historia que pudiera reflejar este fenómeno con toda su crudeza.
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“La muerte de Mikelâ€? ocurre porque todos los que le rodean han presionado para hacerle desaparecer. Pero cuando Mikel está muerto, todos recuerdan que era “uno de los suyosâ€? y procuran culpar a los demás de la tragedia. Lo dicho: lo más difÃcil, siempre, es no resguardarse en ninguno de los dos lados de las trincheras.Â

5 de Diciembre, 2006 - 10:30 pm
Las tremendas imágenes son de Zdzislaw Beksinski, un artista odiado por un montón de grupos fanáticos y al que, después de su asesinato, todos reivindicaron. Por supuesto, todos dijeron que le habÃan matado los otros…
Si tenéis un dÃa valiente (hace falta estómago) y os apetece sentir el fanatismo grupal y la muerte como sentido vital en toda su brutalidad, os aconsejo “En las colinas, en las ciudadesâ€? de Clive Barker. Es uno de los relatos de sus “Libros de Sangreâ€?. En él, miles de personas se engarzan unas contra otras para formar un enorme gigante y luchar…contra miles de personas engarzadas unas contra otras para forma otro enorme gigante. Clive Barker escribió este relato, habló públicamente de su homosexualidad y perdió todo el apoyo de los escritores de género de terror. Son cosas que pasan…
Y si os apetece leer algo sobre el arduo asunto de salirse de esta psicologÃa de trincheras, os recomiendo “PsicologÃa de las minorÃas activasâ€? de Serge Moscovici. Cuenta muy bien cómo les dan fuerte a los que asoman la cabeza fuera de las trincheras, pero también explica cómo algunos acaban resistiendo…y mandando las trincheras al carajo.
5 de Diciembre, 2006 - 11:16 pm
Nosotros, los buenos, y ellos, los malos. La personalidad abolida en beneficio de un grupo, del que la persona pasa a ser una mera pieza intercambiable. ¡Hoy!
Las primitivas tribus en las que nuestros antepasados vivieron centenar de miles de años. Todos los individuos con las mismas creencias y los mismos pensamientos. Cuando la tribu se desplaza todos se desplazan, cuando la tribu baila todos bailan. El que muestra la más pequeña discrepancia es eliminado fÃsicamente.
Y naturalmente todas las demás tribus son “ellos”, enemigos.
5 de Diciembre, 2006 - 11:22 pm
Pues está claro, lo mejor es no casarse con nadie, ni unos ni otros.
Paradójico, difÃcil, pero a veces posible: pertenecer a un colectivo, mantener la individualidad.
Yo, en mi familia, asomé siempre la cabeza y desde entonces soy la rara, pero ya nadie se sorprende de que no siga los convencionalismos que ellos tanto detestan.
En el fondo se envidia al diferente pero no se quiere dejar de pertenecer al grupo.
6 de Diciembre, 2006 - 11:38 am
H@la,
Imágenes y relato me han parecido contundentes y necesarios de asumir.
Sentir que estás en guerra y atrincherarte ya produce un desgaste emocional muy fuerte, aún idealizando tu posición. Defenderte de agresiones reales necesita de un esfuerzo vital para la supervivencia. Si en tu trinchera no estás sol@ la presión por mantener tus ideas y no reducirte a aceptar criterios u órdenes podrá ser visto como maniobras disidentes, si no eres lÃder. A veces esa presión es tan fuerte que puede hacer que saltes a la trinchera contraria o te pierdas en el intento.
Atrincherarte tú sol@ puede llevarte a perder la noción de la realidad. Todo lo exterior es un peligro.
Sobre trincheras reales recuerdo algunas pelÃculas: Johnny cogió su fusil, varias de la guerra europea del 14 (donde aparecieron), de la antigua Yugoslavia (una de ellas con 2 protagonistas uno a cada lado) y por supuesto la creación de sucesivas trincheras del mismo lado Tierra y Libertad.
La guerra, o la idea de llevarla a cabo, es una locura; sentirte atrincherado puede llevarte también a ella. Lo importante es saber porqué has llegado hasta allÃ, qué o quiénes te han conducido a ello y ver que si no es tu guerra luchar por salir, asumiendo los riesgos de saber que no te lo perdonarán.
Y conocer lo más posible al enemigo para que si la salida es con una bandera blanca no te acribillen desde cualquier lado.
Tal vez los “enemigos” poderosos nunca están en las trincheras, están atrincherados en fortalezas, envÃan a sus peones para impedir que avancen “los otros”.
Sin trincheras fÃsicas, las mentales pueden ser igual de peligrosas.
Por eso me gusta este sitio, porque no tenemos que opinar lo mismo, porque a lo mejor no tenemos los mismos enemigos, en caso de haberlos, y si necesitamos defendernos podemos encontrar otro tipo de ayuda que nos interese.
Es más bien el lugar donde hablar y escuchar virtualmente, a falta de ágoras cercanas.
Besos y cuidaros……
6 de Diciembre, 2006 - 1:48 pm
Tana, tu comentario me ha recordado esa frase que decÃa algo asà como tus amigos son las personas que detestan a la misma gente que tú.
Es una pena que tengamos que vivir siempre pendientes de cosas absurdas y, casi siempre, innecesarias, que traen conflictos.
Se me viene otra frase a la cabeza:
“No vivo como ellos viven, no amo como ellos aman… moriré como ellos mueren”. Marguerite Yourcenar.
Menos mal que nos iremos como vinimos… y, con el tiempo, no quedará ni rastro de lo que fuimos.
6 de Diciembre, 2006 - 4:00 pm
Que difÃcil ser miembro de una pequeña tribu y de repente encontrar con que no encajamos… pero seguimos siendo parte del grupo.
Saludos
6 de Diciembre, 2006 - 5:27 pm
¿Os acordáis de Mendel (guisantes amarillo-lisos y verde-rugosos…) uno de los que “intuyeron” las leyes de la herencia biológica? ¡¡¡Apañó los resultados!!! SÃ. Puedes repetir su experiencia tantas veces como quieras (¡otra vez aquéllo del “Método CientÃfico”!) que NUNCA te darán unos resultados tan sospechosamente “exactos” como dijo que le dieron…
¿Os acordáis de la etarra asesinada -”Yoyes”- por sus propios compañeros de fechorÃas, por querer salirse de la banda?
¿Y de los métodos mafiosos, en general?
¿Adónde fue la “revolución rusa”, ya desde Lenin (¡y qué no decir con Stalin…!), que obligaba a mirar al otro lado cuando el “buen ciudadano” veÃa con sus propios ojos y en las carnes de familiares y conocidos el tremendo genocidio en aras del “pueblo” y en contra del “capitalismo”?
¿Y de la situación “post 11-S” en la que gran parte de las libertades democráticas más primordiales y elementales desaparecen (¡en el supuesto “paÃs de la Democracia”!) en aras de exorzizar la “amenaza terrorista”?
¿Y de la dictadura argentina, cuando tomó las Malvinas?
Es una máxima milenaria: la mejor manera de aglutinar y dictar tu santa voluntad (la del dictador u oligarquÃa dominante de turno, por supuesto) es la de “crear” y “mantener” a un enemigo común y externo…
Evidentemente, la “verdad”, la “libertad”, el “derecho a equivocarse y a discrepar”, etc., etc., quedan “secuestrados”.
Creo que ni fui ni soy ácrata, anarquista o como quisiera llamársele; pero: “ni Dios, ni Patria, ni Rey” (de nuevo: ¡¡qué le vamos a hacer!!!)
¿Que qué salida te queda en momentos de ese estilo? ¡¡¡Huir!!! Es absolutamente imposible mantenerse en tus propias ideas teniendo a tu alrededor semejante planteamiento de odio de fondo… Es más: hagas lo que hagas, estés en el bando que estés ¡¡¡ya habrás perdido!!! (sólo por haber sucumbido al ponerte de “un lado” en contra del “otro”)
Supongo que porque no me ha llegado esa “hora”; pero no estoy dispuesto ni a odiar ni a “simplificar” (blanco/negro; conmigo/contra-mÃ; y todos los “etcéteras” que quedamos añadir…). Ni quiero ni -estoy seguro- “tengo razón” (en nada…); pero me gusta tener mis “razones” y -me encanta muchÃsimo más- que tengan las suyas propias los demás…
Por eso me gusta tanto viajar. Me interesan mucho menos (¡también me gusta, qué carajo!) los paisajes y los monumentos… que las personas, sus costumbres, su modo de vida y -sobre todo- su modo de ver y llevar su vida…
No existe mejor método de ver lo estúpido de tus propias creencias (muchas más de las que estarÃamos dispuestos, en principio, a reconocer) que “empapándote” de las ajenas… En la mayorÃa de los casos, no es que cambies las propias para adquirir las ajenas, no… es que te pasas por el “arco de trinfo” ambas… ¡¡¡Y tan “aliviao” que te quedas, oye!!!
Desde un punto de vista global, colectivo, de “Humanidad”… ya no estoy tan seguro de que un “conglomerado” de actitudes de este tipo -multiplicado hasta el infinito, hasta el mismÃsimo número de humanos que existan- nos hubieran traÃdo al “progreso” del que ahora “disfrutamos”…
(Al menos, de eso sà que deberÃamos todos estar seguros, del progreso del que disfrutan los que -aunque con muchas caras distintas a lo largo de los tiempos- siempre “han manejado el cotarro”, desde que la “Revolución AgrÃcola”, el sedentarismo, el excedente de producción, la economÃa de mercado… )
Está claro por qué no se tolera al “diferente”: se le teme. Más que a cualquier otra cosa en este mundo. Se le ve siempre como una “amenaza” que pueda acabar con cualquier “status quo”… Además (lo que potencia aún más esa “necesidad de aniquilación total”) SE CONTAGIA… SÃ: ¿qué resulta más “acorde” con cualquier mente medianamente sana: memorizar y repetir y actuar según algún tipo de “tabla” que ni por asomo debemos ni poner en duda ni -si quiera- interpretar… o actuar, cada cual y a cada momento, según nuestro propio racionio y siempre en continua interpelación al raciocinio de los demás?
Por lo tanto, hay que aislarlo y destruirlo… y a la mayor brevedad, sin contemplaciones ni explicaciones.
Por eso, don Luis Muiño (y se lo dirijo a Vd. como un especial “guiño” intelectual, como psicólogo), estoy “convencido” (¿?) de que las creencias en una fe, una polÃtica, etc. son siempre una negación a la libertad propia (que, al fin y al cabo, ¡allá cada cual!) y, lo que siempre es lo peor, a la libertad ajena (en el grado que cada cual quiera darle…) Y, por esto mismo, porque “todo el mundo” tiene siempre unas “ideas” polÃticas, religiosas o de cualquier tipo, es decir, por lo “normal y cotidiano” de este “hecho”, resulta tan fácil y tan “natural” la exclusión del otro, por el motivo que sea… De ahà a lo increÃble que resultó el nacismo y los campos de exterminio: todos los alemanes lo sabÃan… y nadie hizo nada; además -estoy seguro- a muchos les pareció hasta perfectamente “normal” y “moderno”…
¿No serÃa auténticamente revolucionario una educación basada en la ASERTIVIDAD, en términos de relaciones cotidianas con los demás y de LAICISMO y APOLITICISMO (y otros muchos “ismos” que todos encontrarÃamos) a nivel colectivo, de sociedades y paÃses…
¡¡¡Qué maravilloso es el pensamiento!!! que te permite “viajar” lejos de esta “realidad”… SÃ, porque sólo nos queda eso… ¿Y no es ya algo? pero ¿es suficiente?
6 de Diciembre, 2006 - 7:08 pm
Hay un refrán que dice: “Entre todos lo mataron y él solo se murió”
Todos contra él mientras vivia, amargándole la existencia a diestra y siniestra. Y todos “amándolo” cuando ya de nada sirve el amor…
Un abrazo
6 de Diciembre, 2006 - 8:14 pm
Suigéneris, ¿pertenecer a un colectivo y mantener Ãntegra la individualidad?.
Si es un colectivo que se dedica a la guerra, ideológica u otra, contra otro u otros colectivos, NO
Hay colectivos pacÃficos que persiguen el cumplimiento de aficiones comunes, ese es otro caso.
6 de Diciembre, 2006 - 9:43 pm
Fortuna y admiración para el que en tiempo de guerra dispone de amor y amistad en todos los bandos.
El problema es que eso casi no puede existir a menos que navegues entre todos, sin mojarte ni abandonar tus principios, los únicos que entonces puedes tener: la amistad.
Los hombres estamos hechos a base de pequeños cachitos, tenemos de todo y no podemos entender cuando pretenden atrincherarnos en un bando. Si lo hacemos es por cobardÃa, tan solo por eso. No queremos ver la diferencia y amarla, nos da miedo tener que enfrentarnos a nosotros mismos, a los demás cachitos que aun no hemos sacado a la luz.
Si ya es difÃcil conseguir el equilibrio sin mojarte ideológicamente, la dificultad de mantenerlo luchando por algo en lo que crees y con toda su beligerancia necesaria, es una verdadera heroicidad.
7 de Diciembre, 2006 - 12:47 am
Esbrújulo, yo no hablaba de colectivos que se dedican a la guerra.
Creo que la guerra es una metáfora. Pero hay gente que lo ve todo como un enfrentamiento, que busca continuamente el enfrentamiento, eso está claro. Hay gente que ve todo como una guerra, de ahà eso de “o conmigo o contra mÔ.
Mantener la individualidad (que puede o no, ser la discrepancia) dentro de un colectivo es dificil, claro, a no ser que, como decÃan por ahà antes, seas un lÃder, o acostumbres a los demás del grupo a tus rarezas. Hablo de la vida normal y corriente, no de los marines.
En muchos casos, ellos (de los de tu grupo) miran con gesto avieso al distinto porque le envidian y no hay nada más malo que la envidia.
En cuanto a lo de apoderarse de la memoria del muerto, es lo que tiene morirse, generalmente, que es cuando los vivos pueden mentir y decir cuanto le querÃan porque el difunto no va a regresar para quejarse. Y un muerto siempre luce mucho en ciertos colectivos porque les hace tener historia.
7 de Diciembre, 2006 - 1:21 am
¿Y no os recuerda todo esto a las sectas, a cómo funcionan, a cómo reaccionan, a cómo absorben, a cómo resuelven los conflictos, a cómo manipulan, a cómo controlan, a cómo “lavan el cerebro”?
Algunos habéis citado a las tribus y a los clanes. SÃ, ese es su origen. Pero a mà me recuerda también al comportamiento de las sectas, de esos grupos cerrados y enquistados en sà mismos, claustrofóbicos. Y los hay de tipo: religioso, polÃtico, ideológico, cultural, social, profesional …
A veces es muy difÃcil sustraerse a su presión y a su influencia y no creo que la solución sea siempre el individualismo. Pero casi siempre hay que escapar de ellos o te terminan asfixiando.
7 de Diciembre, 2006 - 7:02 pm
¡trincheraaaaaas?…¿lenguaje velicista?..
¿quién construye las trincheras?¿cómo te metes en ellas?
¿tengo que convencer a los demás de mis elecciones y esperar ser aprobado?
LUZ para los que no necesitan justificar su libertad… ni siquiera con ellos mismos
8 de Diciembre, 2006 - 2:02 pm
Todos nos atrincheramos de alguna otra forma en algún momento o en casi todos. ¿La psicologÃa de sacar la cabeza fuera de la trinchera… serÃa la psicologÃa del valor? Creo que de eso es fácil hablar pero difÃcil de conseguir.
Besos, me gusta su primera imagen. Un poco lúgrube tal vez. Pero con calor. Eso tan adorable del calor…
8 de Diciembre, 2006 - 2:55 pm
yo creo mas bien en la teorÃa del avestruz…si, casi siempre estamos empeñados en sacar la cabeza de los demás de sus confortadores refujios, siempre que la nuestra esté al intemperio.
pero cuando mi cabeza está cubierta y yo convencido de que por ello el resto de mÃ, también se protegen poco nos importa el plumaje de los que quedan sin abujero protecctor.
¡¡oyes…!! no me habÃa fijado en el sÃmil plumÃfero que he escojido para explicar esto de que nos empeñamos en que todos sean un poquito gays para que entiendan mi postura, o que todos sean un poco fascistas para que comprendan que una torta a un niño a tiempo está bien dada, o que todos seamos un poquito católicos cuando defendemos la unidad del suelo patrio, o que todos seamos un poco inmigrantes para….¿para que sirve que seamos un poquitito inmigrantes?…¡ah si!…para que sepamos que es dar la vida por querer ser .
bueeeno…que para resumir, estoy convencido de que los enemigos los construimos nosostros, cada vez que nos empeñamos en que el otro tiene que estar en nuestro bando, y claro, después llega lo de “ó conmigo o en contra de mÃ…”
LUZ para los zapadores…tiee
8 de Diciembre, 2006 - 7:09 pm
Interesante lo de la presión grupal y sus protagonistas.
Te comento que la peli es de 1984, como dices. Entonces se miraba aún bastante mal a los homosexuales, y más en un pueblo pequeño como, por ejemplo, el que sirve de escenario de la peli: Lekeitio, en la costa de Bizkaia.
Hay que tener presente que hablamos de una pelÃcula; en la vida real las cosas no suelen ser tan extremas (supuestamente, a Mikel le envenenan por ser una vergüenza).
En todos los pueblos del mundo ha habido siempre alguien que se salÃa de lo habitual: el tonto, el mariquita, el excéntrico…, pero se le señalaba con el dedo, no se le asesinaba.
Centrándome en Euskadi, te puedo asegurar que socialmente las cosas han cambiado mucho desde entonces. Tanto, tanto, como para elegir a un Ararteko (Defensor del Pueblo) gay y tener una de las primeras leyes sobre matrimonios de homosexuales, y que nadie o casi nadie se escandalice por ello; sólo algunos polÃticos, casi siempre del PP, que suelen votar en contra de esos avances.
En general, creo que cada vez hay menos presión grupal en la sociedad y la polÃtica. Se huele. Esos tiempos tan crispados están tocando a su fin.
8 de Diciembre, 2006 - 7:12 pm
Y perdón por la divagación…
9 de Diciembre, 2006 - 12:44 am
Pienso que la sociedad necesita poner etiquetas,que más da que uno sea hetero,homo o bisexual o cuantas definiciones haya en el diccionario a este respecto.Lo importante es ser sincero,sentirse a gusto con uno mismo y ertar con quien te haga feliz.
9 de Diciembre, 2006 - 11:31 am
nunca hago referencia directa a las intervenciones de los que aquà escribimos, pero tengo que dirigirme irremediablemente a lo que aporta sáviamente Hidden.
Vyo vivo en un municipio de treinta mil habitantes, pero concretamente en el casco antiguo donde la media de edad conoció la verguenza, la opresión moral de un obispo preconciliar que prohibÃa los bailes y la ignomÃnia de la falange y la sesión femenina, donde aún se conserva la tradición de coros y danzas.
¿una joyita histórica, no?
pues el 11 de marzo de este año, nos casamos en el ayuntamiento con mas de setecientos invitados, y donde acudieron todos esos vecinos, familiares de avanzada edad y por supuesto la estrella fué mi perrita guÃa que se llama Ruesga.
no hubo morbo, no hubo trincheras, y aún siendo un acontecimiento histórico, pues somos el primer matrimonio gay que unió a todo el pleno incluyendo los del PP, en este pueblo, tan solo hubo mucho cariño y apoyo.
los tiempos han cambiado, y no dejo de reconocer que todabÃa existen fuegos cruzados, y reivindicaciones de apropiarse de la libertad agena en nombre de la seguridad de todos.
pero eso de llevar un casco con una red donde enganchar ramitas para camuflarnos en la maleza, es elección de cada uno, como la de vivir en un armario (aunque sea de metacrilato transparente)
es cierto que queda mucho camino hacia la normalización, pero también es cierto que eso depende de que los interesados vivamos con normalidad nuestra condición, o repitiendo a todos que somos didstintos pero que queremos que nos traten distintos…y es toodo lo contrario, pues se trata de reconocer que todos somos diferentes, pero todos todos, y que queremos que se nos trate y que la convivencia no esté basada en la dichosa igualdad, sino en la NORMALIDAD Y EN LA NORMALIZACIÓN.
besos de LUZ para nuestras diferencias
9 de Diciembre, 2006 - 12:55 pm
Leyendo historias como éstas de presión grupal es cuando me da por pensar que no debe ser tan malo ser tan poco social como yo soy.
Voy a tener que leérmela cien veces más.
Zakul, felicidades por la boda y espero que te vaya genial y os améis durante toda la vida (o en su defecto para toda la hipoteca). Mucha suerte.
9 de Diciembre, 2006 - 2:56 pm
De la historia de hoy saco dos cosas. Una de ellas es la manÃa que tenemos los humanos en nuestro medio social de agruparnos: por ideas polÃticas, religiosas (o antirreligiosas), raciales, nacionales, por equipos de fútbol, preferencias musicales… Incluso a estos gustos musicales se les da planteamientos de estilo de vida, polÃticos y religiosos (ciertos grupos heavys, por ejemplo, tienen a gala el machismo o el culto satánico). Luego viene el rollo de hacerse cada vez más extremistas animándose unos a otros y luego viene lo que nos hace ser más grupo cerrado: el decir que los del grupo de enfrente son los enemigos (aunque a veces a éstos nuestro grupo les traiga al fresco). Esta forma de atrincheramiento y de búsqueda de enemigos hace que cualquier disidencia en sus filas se considere una traición o que cualquiera que no opine lo mismo (o que se considere que no es lo mismo) sea un enemigo a batir (casi siempre por el diálogo -las más de las veces diálogo de sordos- o por las manos)
En mi experiencia personal he de decir que uno de los piropos más bonitos que me han echado ha venido por uno de estos grupos. En menos de veinticuatro horas gente de derecha me ha llamado “rojo” y gente de izquierda me ha llamado “facha”. Lo que para ellos era un insulto para mà fue un piropo porque eso significa que no soy ninguna de las dos cosas, osea, que aún pienso por mà mismo. Y menos mal que tal situación aún se repite.
Lo otro que he visto en la historia es que cuando alguien se muere (o lo matan) siempre es el mejor, el más bueno y la joya de nuestro clan, aunque hasta ese momento le hubiéramos negado hasta el saludo. HipocresÃa humana, caballerosidad de no meterse con quien ya no se puede defender o miedo a los muertos… Vaya usted a saber…
9 de Diciembre, 2006 - 4:00 pm
¡Enhorabuena, don “Zakul” y esposo!…
Pero sigo pensando que, aunque se va en el buen camino, queda muchÃÃÃÃÃÃÃÃÃsimo por hacer:
. En los colegios, “maricón” sigue siendo un insulto…
. Entre amigos y familiares, sigue habiendo chistes homófobos (machistas -y feministas- incluidos)
. Para los padres sigue siendo una “tragedia” reconocer y apoyar a tu hijo(/a) cuando “te sale” asÃ…
. (Para mÃ, éste es uno de los peores) En el seno de multitud de “Iglesias” (prácticamente, todas las cristianas y las mahometanas, es decir, un porcentaje altÃsimo de “creyentes”) se sigue inculcando que es un pecado contra Dios y, en el mejor de los casos, una “enfermedad”…
. En la TV (éste también es es un efecto pésimo, por su repercusión de masas) se ve siempre como una “cualidad intrÃnseca”, es decir, que “salen” en su condición de tal… (los de la “Prensa Rosa”, Boris Izaguirre incluido).
Etcétera, etcétera…
Cuando para todos nos resulte indiferente que alguien pueda ser negro o blanco, católico o judÃo, homosexual o heterosexual o apático sexual… ¡¡¡Ya lo habremos conseguido!!!
Por desgracia, mientras sigan existiendo las religiones, yo soy bastante pesimista…
9 de Diciembre, 2006 - 9:10 pm
Tema interesante…
Me he acordado de algunas anécdotas sobre eso de decir que eres homosexual.
Hace poco me pregunta una compañera de trabajo:
- ¿Tienes novio?
(pregunta impertinente donde las haya)
- Pues no…
(me mira como diciendo, pobrecilla, con lo mayor que es)
-… Pero me acabo de separar… DE MI NOVI-A
(le digo tan pichi)
Ojiplática se queda y va y me suelta.
- …………. ¿eres lesbi?
Ojiplática me quedo yo y le digo:
- No, soy rana
(no te jode)
En otra ocasión les digo a otros dos del trabajo (estos, señores mayores), que andaban bromeando sobre un compañero con pluma y se preguntaban que qué serÃa “eso de ser bisexual, de hacer a la carne y al pescao”, y yo, ante tanta bromita, me pongo chula y les digo:
- Preguntalé a mi novia
(cara de ellos de sentir que han metido la pata)
- No, si… esa gente… es gente muy maja… yo conozco a unos travestis y quieren mucho a sus padres…
(no se si reir, pero les suelto otra)
- No te equivoques, también los hay gilipollas, hijos de puta, cabrones… no son diferentes del resto del mundo.
Con estos discuto mucho sobre machismo. Y siempre les digo lo mismo: “Yo soy tan diferente o tan igual a ti, que eres un hombre, como tú lo eres de tu amigo”.
Pero no sé si se enteran…
Vaya, pues sà que me he enrollao.
9 de Diciembre, 2006 - 9:31 pm
Creo recordar (pero la verdad no estoy muy segura) de haberlo leÃdo en mi época de bachillerato.
Dark kisses
9 de Diciembre, 2006 - 10:45 pm
¿Os acordáis de aquel comentario de Bertolt Brecht acerca del “error” cometido por los alemanes en los tiempos del nacismo?: (era algo asÃ… y perdón por los que lo recordéis correctamente) “Primero vinieron a por los comunistas; yo, como no era comunista… Luego, a por los judÃos; yo, como no era judÃo… Después, a por los homosexuales; yo, como no era homosexual… Finalmente, vinieron a por mÃ; pero ya era demasiado tarde…”
Existen leyes de “discriminación positiva” en España -al menos- para equilibrar y compensar las actitudes machistas en general y de diferencias injustificadas entre personas sólo por su condición masculina o femenina. Se ha hablado mucho sobre si son o no constitucionales; pero está claro que, sin ellas, muchas mujeres seguirÃan cobrando mucho menos que sus compañeros masculinos haciendo el mismo trabajo, el lenguaje seguirÃa siendo hiriente, etcétera.
Con la homosexualidad habrÃa que generar una corriente de opinión y de educación no ya de “tolerancia y comprensión”, sino de auténtica INDIFERENCIA de dicha condición, en los términos más auténticamente amplios que queramos encontrarle a dicho término.
De momento -en España- parece que las leyes van (aún no al 100%) por la no discriminación “teórica”… En la práctica, todos sabemos que aún estamos muy lejos… Y ¡ojo! que en muchos paÃses se les sigue e-je-cu-tan-do…
Sigo insistiendo: la religión (se practique o no; se crea o no se crea…) sigue teniendo un peso tremendo entre todos nosotros (subrepticia, subliminalmente o como queramos llamarlo…) en lo que, se suele entender por “ética o moral”… absoluta y totalmente equivocada…
“Se odia el pecado y se compadece al pecador”: eso es “todo” lo que vas a “sacar” no ya de cualquier cristiano (por ceñirme a lo más cercano), sino -como decÃa-, en la forma y en el fondo, del colectivo aún mayor de población que ni cree ni practica; pero al que todo este tipo de asertos le parecen “lógicos” y “normales” o “naturales” en el caso de la homosexualidad…
DeberÃamos ser auténticamente beligerantes en ello, no consentir comentarios o actitudes, en nuestra presencia, que resultaran no ya hirientes para alguien en concreto (presente o no) sino -sobre todo- a dicha “condición” “per se”… Y no pensar (seguro que -seamos sinceros- a todos nos ha pasado en alguna ocasión) que, simplemente por ello, nos vayan a catalogar de “sospechosos”… Sospechosos ¡¿de qué?, no te jode!…
En este caso, como en el del desprecio al menos inteligente, o al más feo (de nuevo, muchos etcéteras…) hay que mantener una continua “alerta”… En muchos casos, pareciera como si nuestro asentimiento o “colaboración” en este tipo de actitudes o comentarios fueran necesarias grupalmente, es decir, que si nos pusiéramos “bordes” quedarÃamos totalmente auto-exluidos del grupo… Pues, si asÃ, fuera… ¡¿Qué puede a mà aportarme un grupo de este tipo?!…
Parece mentira que todo este tipo de “obviedades” sigan siendo motivo de controversia… ¿O no?, dadas las condiciones impuestas por la educación (Iglesia y Estado “dixit”…)
9 de Diciembre, 2006 - 11:14 pm
De acuerdo con Hidden de que la situación va mejorando y los que se consideran miembros de un grupo (o tribu) van siendo cada vez menos beligerantes con otros. Pero sólo en España y paÃses similares. En el resto del mundo la tendencia es la contraria con un contÃnuo crecimiento del Islamismo y dentro de él de los más fanáticos.
En cuanto a la homosexualidad, indiferencia, como dice Koldo, y respeto. Lo mismo que hacia todas las demás particularidades de las personas que en definitiva lo que hacen es enriquecer el conjunto.
9 de Diciembre, 2006 - 11:48 pm
Por otro lado hay que reconocer, que determinados grupos como por ejemplo son los gays y en menor grado las lesbianas utilizan la incomprensión y el rechazo para cerrarse más y creerse más exclusivos.Este comentario lo hago desde el mayor respeto hacia cualquier tendencia y además me ha sido hecho por amig@s homosexuales.
10 de Diciembre, 2006 - 7:13 pm
Pues os veo muy optimistas ¿pero seguro que no existe esa psicologÃa de trincheras de la que habla Luis Muiño en determinados ambientes?¿entonces por qué se parecen tanto Acebes y de Juana Chaos en gestos cortantes e intimidatorios, en beligerancia verbal, en no dejar hablar al otro y en la mirada de prepotencia?¿seguro que se puede ser homosexual en la izquierda abertxale violenta o en la derechona católica de toda la vida sin sentir una presión de grupo brutal?¿entonces por qué los que salen en la tele por ambos bandos tienen esa pinta de bestias machirulos?¿de verdad pensáis que se puede ser, por ejemplo, pacifista, es decir, partidario de agotar todas las posibilidades de negociación antes de usar la violencia, en esos ambientes?
10 de Diciembre, 2006 - 9:38 pm
Hablando de trincheras… Ya estamos con lo de la derechona y los abertzales (que no son angelitos precisamente) frente a la maravillosa y liberalÃsima izquierda. Por cierto, la señora ministra de sanidad (lo más parecido a Elena Ceaucescu de occidente) desde que llegó al cargo no ha hecho más que prohibir cosas y cosas hasta que ya le han dicho que haga el favor de callarse (cosa que no pretende hacer para poder seguir con sus prohibiciones). HacÃa décadas que no se prohibÃan tantas cosas en este paÃs ni se tenÃan las libertades individuales tan coaccionadas.
En cuanto a la idea de Koldo de demonizar a las religiones (que tampoco son santas de mi devoción) sólo una pregunta ¿fue primero la religión la que usó la polÃtica para sus persecuciones institucionales o fue la polÃtica la que usó a la religión? Recuerdo, sin ir más lejos, que el estado nazi alemán o el estado comunista ruso, que prácticamente abolieron y abominaron de todo tipo de religión, mandaron a los homosexuales a sus campos de concentración y sin usar para nada la motivaciones religiosas. Simplemente les consideraban nocivos para sus regÃmenes. Y te recuerdo si la homosexualidad ha estado expresamente prohibida en RumanÃa o en Albania (único estado oficialmente ateo hasta hace poco) ha sido herencia de sus regÃmenes comunistas. Anteriormente la iglesia o la confesión musulmana albanesa no se habÃan atrevido a llegar tan lejos. Por cierto, en Rusia, Polonia o Serbia aún se persigue a los homosexuales de forma más o menos descarada… Y no es por motivos religiosos o empujados por la religión, es por las leyes humanas no por las “divinas”
11 de Diciembre, 2006 - 2:07 am
El progresismo, en realidad, no deberÃa tener bandera alguna partidistamente hablando. Lo que ocurre es que la derecha española, o lo que se autodenomina derecha, está inmersa en el ultraconservadurismo. De ahà que la gente con sensibilidad de progreso la rechace tanto.
En muchos paÃses europeos, la derecha es tan retrógrada o progresista como la izquierda, y sus diferencias radican tan solo en cómo administrar los recursos del Estado, si hacia lo público o lo privado.
Aquà ocurre que la derecha solo piensa en retroceso y claro, a eso se le llama ser retrógrado.
Mezclar el antiguo comunismo con la izquierda socialista es un error. El comunismo se apropió de la religión y pretendió convertirse en tal, de manera que intentó imponer una moralidad claramente religiosa.
Los dirigentes comunistas eran los retrógrados de los paÃses del Este siendo lo que más se parecÃa al ultraconservadurismo reaccionario español. Luego, con el tiempo y las nacionalizaciones, se ha visto como ésos se han apoderado de la industria y bienes, creando una oligarquÃa claramente de derechas y los trabajadores de base han seguido siendo los mismos. De eso no hay duda y se puede ver claramente en sus empresas.
El ejemplo comunista no sirve para nada o, en todo caso, para reafirmar lo que, dÃa a dÃa, se ve en nuestra sociedad.
En Moscú se pueden ver reuniones informales de homosexuales en la antigua Plaza Roja y hay bares montados por ellos. En Polonia se pesigue la homosexualidad por la gran influencia de la iglesia católica sobre el gobierno polaco, el cual comienza a tener, por ello, serias dificultades con la Unión.
La ideologÃa social de la izqueirda abertzale está basada en un radicalismo izquierdista parecido, casi, al de la antigua Albania. Eso también es cosa sabida, sobre todo por los antiguos militantes de ella que lo propiciaron.
Y sÃ, también soy de la opinión de olvidar y desdramatizar la homosexualidad, como menos hablemos de ella, más normal la veremos como ciudadanos. Como menos beligerante sea el homosexual, menos se fijarán en él como tal. O eso pienso…
11 de Diciembre, 2006 - 2:12 am
Por cierto, Koldo, lo anterior no es una crÃtica agria, que conste que me encantan tus comentarios. Me pareces una persona de lo más sensato
11 de Diciembre, 2006 - 2:38 am
Y siguiendo con las trincheras… La derecha es eminentemente retroceso ¿el retroceso de libertades individuales que vivimos con un gobierno supuestamente de izquierdas es progresismo? Pues no, hijo, no.
Resulta que el partido supuestamente de derechas nos libra del insultante servicio militar, cosa que el anterior gobierno de izquierda no hizo, pero el de derechas es carca y el otro no. La UCD nos libra de entrar en la OTAN que nadie quiere y la izquierda nos mete (e insulta nuestra inteligencia diciendo que para entrar en la UE es necesaria -mentira porque Irlanda siempre fue neutral-). Aliarse con partidos tan fachas y meapilas como el PNV es moderno o aliarse con partidos momias e independentistas como ERC es progresista (¿desde cuando la izquierda es nacionalista -aunque sea periférica-? ¿nadie recuerda la letra de la Internacional?)
Y ya yéndonos a Europa, las monarquÃas (supuestamente burguesas y retrógradas) permiten el matrimonio homosexual y en algún caso la eutanasia, pero las repúblicas de izquierdas no permiten ninguna de las dos cosas ni borrachas (salvo Finlandia) y encima tenemos que decir que son liberales… Mira, pues como que no.
Odio y abomino de la derecha y la izquierda y lo único que les permito a ambas es decir que la primera está ahà por cÃnica y la segunda por embustera. Espero que ambas se metan bien metidas en sus trincheras y que se entierren y que nos olviden para siempre
11 de Diciembre, 2006 - 1:16 pm
Y una y otra vez hay que recordar (nos) que entre el blanco y el negro existen y conviven toda una gama de colores y calores necesarios, imprescindibles… todos contenidos en negro y blanco, pero excluÃdos constantemente por blancos y negros.
11 de Diciembre, 2006 - 2:37 pm
Totalmente de acuerdo contigo,le mosquito.SerÃa genial que miraramos más allá de nuestra nariz.
11 de Diciembre, 2006 - 10:15 pm
H@la,
Y hablando de trincheras………. Se ha muerto Pinochet. Hoy Chile mantiene una huelga de televisión, entre otras cosas.
¿En qué trinchera podrán estar los huelguistas?.
No sé nada de los motivos de esa huelga, pero puede haber sido convocada por malestar social, económico, o cualquier otro asunto laboral.
Pero recordemos que el apoyo hacia Pinochet procede de la Iglesia, el Ejército, los Poderes Económicos, y una parte de su PaÃs (que seguramente llamarán Patria).
Que estèn alerta los huelguistas no les salten a la trinchera algunos afanosos de Poder que aprovechen ver al personal “descolocado”.
Porque en ese paÃs hay una Presidenta, hija de militar leal al régimen democrático (imaginaos el final), y ella misma también torturada y presa. Y eso debe haber much@s a los que no les gusta……
Besos, y cuidaros,
11 de Diciembre, 2006 - 11:04 pm
“Inmeat Polo”: Te aseguro que jamás me tomarÃa como “crÃtica agria” el que me pudieras rebatir y demostrar mi equivocación en lo de las religiones/iglesias o en cualquier otra cosa… y, además, en este caso, ni por el fondo ni siquiera por la forma, porque (al menos a mÃ, me ha resultado evidente la falta de “intencionalidad”) ni se pretende ofender o menospreciar… (¡y -encima- me piropeas con lo de la sensatez y que te gustan mis comentarios!, como para quitarle “hierro”…)
¡Todo lo contrario! Siempre es de agradecer (y te puedo asegurar -lo quieras creer o no- que soy sincero y es totalmente cierto) que te demuestren que te equivocas o que existen otros puntos de vista o enfoques tan válidos como el tuyo…
Tienes razón: la religión no está SIEMPRE detrás; pero sà en un porcentaje elevado de los “casos” (¿podrÃamos “dejarlo” asÃ?)… (Reconozco que -como fui “vÃctima del catolicismo” en una parte importante de mi desarrollo personal, ¡ojo!, al igual que también lo fui “de la dictadura franquista”, tengo dificultades en conseguir “objetividad” en esto…)
Efectivamente, polÃtica y religión fueron juntas desde que el Poder existe (al parecer, de “esto” hace ya un buen puñado de miles de años…)
En cualquier caso, cuanto más “irracional” es un régimen polÃtico (dictatorial, en cualquier grado, de abuso de poder, de prevalencia/prepotencia de unos -los menos- sobre los otros -la mayorÃa-) o bien “echan mano” de la religión o bien la crean ellos mismos a su imagen, semejanza y -sobre todo- conveniencia…
Para no aburrir a nadie sólo quiero recordar la abdicación “por segundos, sólo” del rey de Bélgica, recientemente, para no tener que firmar -como Jefe del Estado- una ley que permitÃa el aborto…
Y, recordar también, el tratamiento que de “opio del pueblo” se le dio (por cierto, estoy totalmente de acuerdo) a las religiones dentro de los “mandamientos” (¡ahà está la contradicción!) del comunismo/socialismo… (o como carajo quisiera llamársele…). TenÃa el mismo “fundamento” que el cisma con Roma que -en pleno Renacimiento, como no podÃa ser de otra forma- provocó el rey de Inglaterra Enrique VIII para erigirse jefe de la Iglesia Anglicana, es decir, “cerrar” la puerta a cualquier “fisura” ajena y/o “superior” a MI poder terrenal… que se dependiera de “otros” y se debiera “mayor obediencia” que a mà (llámese “Papa”, en realidad)
Sà sabÃa que el nazismo consideraba “aniquilable” al homosexual; pero no tenÃa ni idea que también el comunismo y los paÃses comunistas tuvieran esa misma “costumbre”… (¿si no era por la “raza” -como los nazis- cuál fue su “excusa”?)
Es curioso: nadie dirÃa que el Reino Unido no fuera un paÃs democrático (históricamente, al parecer, precedió en ello a la propia Revolución Francesa…). Recientemente, también, se han producido diversas dimisiones de ministros (creo recordar) por el descubrimiento de su homosexualidad (?)…
En cuanto a los nacionalismos… TODOS me parecen -en muchos aspectos- de lo más parecido a los nazionalismos de antaño… Y aquÃ, me da igual lo “radical” que se quiera parecer. Y la polÃtica, en general, una auténtica “engañifa” (¿qué co.. es AHORA “derecha”/”izquierda”…?
Creo recordar que la “mili” fue un “invento” y “logro”, precisamente, de la Revolución Francesa, es decir, algo asà como conseguir “el pueblo en armas”… que -en esa “teorÃa”- serÃa más difÃcil de poner en contra del propio “pueblo”… De ahà que -digo yo, no lo sé realmente- le “costara más trabajo” a la izquierda abolirla que a la derecha (???)
Aunque, tienes razón -de nuevo- “Inmeat Polo”, las contradicciones en polÃtica son múltiples y continuas y los “peajes” que deben pagarse, a veces, desvirtúan las “raÃces” del pensamiento “puro-original” (si es que -realmente- lo hubo alguna vez…)
Me vas a permitir una “discrepancia” (que ¡ojo! te la hago también con el mismo cariño): mientras la homosexualidad y el homosexual sigan vilipendiados, menospreciados, aislados y continuamente ridiculizados… ¡qué quieres que te diga!…
Si yo fuera homosexual, me resultarÃa (una dificultad “injusta” añadida, además…) muy difÃcil no ser “beligerante”, sobre todo si ninguno -o casi ninguno- de los no-homosexuales hiciera beligerancia en ello, para evitarlo… Creo que, precisamente, aquà estarÃa uno de los “quid” más importantes y eficaces en todo esto: que nadie -o muy pocos- “sacan la cara” por ello de forma cotidiana “dejando en ridÃculo”, precisamente, a los que de forma malintencionada o, simplemente, “graciosa” se pasan la vida denigrando a la condición de homosexual…
Estoy seguro que si los no-homosexuales hiciera a diario y sin esfuerzo (¡ahà le duele!…) este “trabajo sucio”… los homosexuales -lógicamente, por puro sentido común- dejarÃa en paz su beligerancia… que tendrÃa bastante menor justificación…
Algo parecido se está consiguiendo ya (¡¡¡y ya era puñetera hora!!!) con la violencia doméstica (¿dónde co.. está la gracia en todos esos chistes en que se pega a la mujer… porque -al parecer- es lo “natural” y -de alguna forma- siempre “se lo merecen”?…) gracias al “machaque mediático” y social que se le está dando… a conciencia.
¡¡¡Bendita discrepancia!!!
¡¡¡Por favor!!! ¡¡¡¡¡Que no nos falte nunca!!!!!
11 de Diciembre, 2006 - 11:25 pm
Gracias por tus palabras Koldo.
Yo también fui vÃctima de la dichosa religión católica y después fui estafado y engañado por los polÃticos (sobre todo de la izquierda en la que antaño creÃa -ahora le tengo la misma fe a cualquier polÃtico del signo que sea que a Aramis Fuster, al menos ella me hace reÃr-)
SÃ, los homosexuales fueron perseguidos por los comunistas en los paÃses en los que montaron sus dictaduras. Cualquier dictadura siempre persigue primero a cualquiera que sea diferente (sea por su sexualidad, por sus ideas o por cualquier cosa que no se ciña a lo preestablecido por el régimen como “correcto”). En la Unión Soviética (al igual que con los militares homosexuales de Estados Unidos) se les enviaba directamente a clÃnicas mentales para corregir su “enfermedad”. En muchos casos, en la Unión Soviética ni siquiera pasaban por la tal “clÃnica” iban deportados directamente a algún gulag de Siberia y no se volvÃa a saber nada de ellos. ¡Y que alguien quisiera preguntar siquiera por su paradero! Con los años siguen perdidos en el mar de la burocracia que existÃa entonces y que muchos ahora tampoco quieren que se remueva.
Bendita sea la discrepancia que es lo que lleva a comparar pensamientos y lleva a aprender mucho más. Y bendita la libertad de poder expresar nuestros pensamientos
26 de Diciembre, 2006 - 5:33 pm
Creo que fue Quevedo en una de sus máximas que es difÃcil tener razón allà donde no hay justicia. Creo que también es muy fácil hablar de lo que nos falta en España, de las cosas que no funcionan por aquÃ. Somos unos señoritos. No deberÃamos quejarnos sino analizar, como lo hace Inmeat (Dic. 11), qué idea, qué partido, qué gobierno lo hace mejor.
Feliz Navidad rapaces.