BUENOS TIEMPOS PARA LA L?RICA
Acabo de volver a ver “Ojos negros?, la película de Nikita Mijalkov. He vuelto a introducirme en una relación delirante de una forma tan gradual y sutil que he acabado otra vez por identificarme con su protagonista. Le he seguido en su periplo sin darme cuenta de que me estaba saliendo de mi mundo cotidiano y he acabado otra vez por sentir la fuerza subversiva que a veces tiene el amor.
Un hombre holgazán y de buena cuna, que se aburre en el seno de una amplia familia, dedica su tiempo a no hacer nada. En un balneario conoce a una mujer y, enamorado, decide seguirla. Persiguiendo sus ojos negros, deambula por toda Rusia en un viaje insensato que, sin embargo, le va haciendo crecer como persona. “Ojos negros? es la historia de alguien a quien el amor da fuerzas, una persona que vive el enamoramiento como una forma de autorrealización.

El amor es una emoción que supone un suplemento energético para el ser humano. La situamos en el corazón, que es el único órgano que causa habitualmente ruido: por algo será. El amor es una energía que transforma la vida, irrumpiendo como una revolución. Depende mucho de las personas el conseguir transformar esa fuerza en algo enriquecedor o en algo destructivo…
A veces, el amor nos anula y rompe nuestra personalidad. Cuando eso ocurre, sentimos que lo que la otra persona nos pide es que renunciemos a nosotros mismos. Como estamos enamorados, no nos sentimos con fuerzas para decir que no y vamos renunciando, poco a poco, a todo aquello que nos distingue del resto de los seres humanos.
Sin embargo, en otras ocasiones el amor nos hace más fuertes y más seguros de nosotros mismos. Cuando sentimos que gustamos a la otra persona justamente por lo que somos (y no por lo que le gustaría que fuéramos), la seguridad de sentirnos queridos puede hacer de nosotros personas más arrojadas y valientes. Pocas cosas refuerzan tanto la autoestima como la sensación de que hay alguien que nos ha elegido justamente por aquello en lo que somos distintos del resto.

Que el amor resulte reforzante o anulador depende, en parte, de nosotros mismos. Cuando alguien está enamorado, lo está siempre de características diferenciales nuestras. Pero, a veces, no nos lo acabamos de creer. Nos cuesta darnos cuenta de que amar consiste en distinguir a una persona del resto de los seres humanos. El protagonista de “Ojos negros? es una especie de loco insensato completamente excéntrico en la época que vive. Es un hombre que ha aprendido a ser distinto. Y quizás por eso, acepta el amor como una fuerza que le convierte en un ser diferente del resto. Gracias a eso, puede disfrutar de la experiencia de sentirse único.
1 de Diciembre, 2006 - 8:29 pm
Las imágenes son de Shiro Kasamatsu. Otro tiempo, otro lugar y, sin embargo, la misma mirada de Mijalkov. En sus obras (estas son hanga), entrevemos a los personajes como una pequeña parte del paisaje. Y a mí por lo menos siempre me dan muchas ganas de adentrarme en esos lugares a buscar esas personas y esos horizontes mágicos. Igual que en “Ojos negros?…
Sobre esto de la fuerza del amor, solo conozco un libro de ensayo que lo cuente como yo lo siento: “Enamoramiento y amor?, de Francesco Alberoni. Pero vaya, donde realmente lo aprendí y donde realmente lo recuerdo cada vez que lo leo es en “Rayuela?, una de mis novelas tótem.
1 de Diciembre, 2006 - 11:21 pm
¡¡por fin!!…un temita de los normalitos, donde no tenemos que comernos mucho el coco….
mmmmmm…..¡por dónde comienzo?….mmmmm…..
el amor….. ¿que podría yo hablar del amor sin que suene a rancio?
bueeeno…ahí va eso:
el amor mueve nuestro universo, y el miedo lo paraliza.
así como es de incomprensible y caótico nuestro universo, así es el amor.
siempre cambiante, en expansión, creando, transformando y bibrante como nuestra composición química, tal cual que nuestro cuerpo y nuestras emociones…
DIOS es amor… luego YO SOY LO QUE EL CREADOR ES
LUZ para vuestros universos
2 de Diciembre, 2006 - 2:14 pm
bueno decirte que la pelicula la encuentro bellisima,y que sin amor no se puede vivir, aunque no lo creamos todos amamos, aunque sea a la estupidez, el hombre creo que solo funciona respirando y amando, y curiosamente las dos cosa son gratis.
2 de Diciembre, 2006 - 3:34 pm
H@la,
¡Ay, el amor!. Recuerdo yo que es una cosa estupenda. No sólo estar un@ enamorad@, que eso es fácil de practicar, sino que la otra parte también lo esté de tí. Si además hay “fusión sexual”, pues ya es la bomba.
Puede ser difícil mantener la relación sin que aparezcan elementos tóxicos que la joroben, pero ¡qué bueno mientras duró!.
De la peli Ojos negros tengo un recuerdo melancólico, precioso, pero melancólico. Entre la fotografía y la historia, lo mismo le dí trabajo al lagrimal.
Chic@s, lancemos el grito de guerra: All you need is love….
2 de Diciembre, 2006 - 6:05 pm
El amor… ah, esa, a veces insana, idiotez que nos vuelve tont@s.
Mi última apreciación del amor es que precisamente porque estamos más solos de lo que creemos, el amor no es más que una fantasía personal e intransferible.
Entre dos no siempre se piensa y se siente el amor por igual, cada cual con su rollo…
Preguntame en otra ocasión por este tema.
Paz y amor para l@s presentes.
2 de Diciembre, 2006 - 7:31 pm
Estoy de acuerdo con “suigeneris”: el amor es personal e intransferible. Así que, como tendré toda esta semana de vacaciones y me siento “ligero y libre” y me apetece contaros cómo me fue a mí en esto… lo compartiré con vosotros (y perdonadme el coñazo…):
La primera vez que fui correspondido tenía 18 años…
(Hablo por mí) No recuerdo jamás (rectifico: algo similar, la segunda vez -ya casado- a los 30…) sensación y fuerza interior tan intensa ni prolongada… Totalmente “incapacitante” para mantenerse alejado ni física ni mentalmente de la persona amada…
Tan es así que estoy totalmente de acuerdo con las últimas investigaciones científicas que lo achacan a la sobre-saturación de ciertas hormonas “ad hoc” (al parecer, existen mecanismos biológicos neuro-químicos similares producidos por sustancias endocrinas del mismo estilo para conseguir efectos evolutivos “necesarios”, por ejemplo, el de la fidelidad y el de vinculación y defensa de tu bebé…), endorfinas, dopaminas, oxitocinas, neurotransmisores, etc. de forma que poco puedes hacer para “defenderte”…
Era como una auténtica obsesión; pero, efectivamente, te hace sentir feliz en plenitud, te da seguridad en ti mismo, optimismo, confianza en el futuro…
Es curioso, recuerdo que casi me daba miedo: la capacidad de amar había “explotado” hasta tal punto que parecía como si no fuera suficiente con sólo amar a una persona… Quería a todo el mundo y con una auténtica generosidad “altruista”…
Al sexo opuesto, sin distinción ni matices, creía -incluso- que le entendía (!) y no hubiera encontrado inconveniente alguno en “hacer feliz” a cualquier otra que me lo hubiera pedido… Es más, me parecía muy egoísta no poder transmitir mi enorme felicidad más que a mi amada… (la cosa no pasó, para bien o para mal, de un simple pensamiento o sensación… vamos que, a pesar de todo, y para evitar herir sus sentimientos nunca ejercí de “apóstol del amor” con ninguna más que con ella…)
…Sí… efectivamente… Al final acabó mal: me dejó ella (¡17 añitos!). Éramos muy críos… Los años siguientes (hasta después de la mili) fueron los peores que hasta entonces había vivido…
Pero esa fuerza interior no la he olvidado nunca y siempre agradeceré a la vida (¿por qué todo el mundo se pone siempre tan “pesadito” con lo de un dios?) haber sido su protagonista (”único”, como siempre pensamos -supongo- cuando nos pasa a nosotros…).
Casi todos hablamos de “ese” amor en pasado… Y creo que es no porque no lo podamos estar todavía… sino porque esa fuerza inicial (la bioquímica, de nuevo) no puede permanecer más allá de unos cuantos meses…
Luego, se vuelve más reposado, maduro o como queramos llamarlo… Ni mejor ni peor, a pesar de que -al menos, a mí sí- no nos importara, de vez encuando, volver a sentir con esa fuerza ya “perdida” (¿para siempre?)…
“Lo que venga después” (da igual que acabe en ruptura, en relación estable, en enfermedad psiquiátrica -suicidios y asesinatos incluidos- o en otra más de otras muchas) “ya es otra historia” … ahora, se trata de loar al amor…
…Que no deja de ser una auténtica “suerte”: o se tiene (o se da) o no se tiene (o no se da), es decir, no es algo que puedas adquirir o conseguir, que tú te propongas o esfuerces…
Es uno de los mayores motores del mundo y, por ello -por tanto- uno de los exponentes más “fehacientes” de lo absurdo de la vida… ¿O es que “verlo venir”, distinguirlo, aprovecharlo… forma parte también de ese tipo de “habilidades” con las que naces o “te haces”…?
Que la fuerza (del AMOR, por supuesto) nos acompañe siempre a todos…
3 de Diciembre, 2006 - 1:08 am
El enamoramiento es un delirio con duración máxima de dos años.
Este fenómeno tiene lugar cuando, por un lado, el instigador del hecho se empeña en ver en el otro cualidades imaginarias, y por el otro, la vanidad del seducido sucumbe a la tentación de ser sujeto de incondicional adoración.
Finalizado el plazo, uno descubre su relacíón y al otro tan común como el resto de los mortales, y en caso contrario, que ser para alguien un producto amatorio distinto no es indefinidamente satisfactorio.
3 de Diciembre, 2006 - 12:44 pm
acotar el sentimiento del amor a una de sus múltiples manifestaciones, es un poco mirarnos el ombligo y descubrir el agujero negro del cosmos.
el amor entre dos seres huhumanos es plenitud, pero el amor con mayúsculas… si, me refiero a sentir que comprende, compartes compadeces(padeces con), toleras, te solidarizas, y en definitiva eres uno con tu entorno.
¿se puede amar la belleza de una flor?
¿es amor lo que sinto cuando huelo el amanecer?
y cuando siento como el calor de mi cuerpo da calidéz a mi lecho al despertar ¿puede ser amor?
cuando acepto los errores propios y ajenos, descubriendo en ellos material para mi crecimiento ¿lo puedo hacer desde el amor?
estoy convencido que constantemente estamos en la capacidad de amar, sin que ello dependa de estar o no acompañados.
tal vez, y digo solo tal vez, si sintiéramos esa capacidad de amar siempre, los momentos de desencuentro serían menos traumáticos, quedando una capacidad de regeneración celular mas efectiva.
tal vez, y digo que digo tal vez, esas sensaciones de mutilación (corazón partiooooo….), surgen por una especie de amor artificial que creamos fuera de nosotros, y que en ocasiones es una cadena, una rosa (con espinas), una sierra afilada o el baño de espumas mas placentero de nuestra existencia.
…mmm….¿me he emrrollado?…¿creen que estoy enamorado?…
hace diez años que estoy con mi pareja …osea con mi marido, y cada vez es mayor el amor que compartimos desde lo cotidiano, y desde nuestro crecimiento interior.
los seres humanos buscamos en nuestra pareja nuestras mismas carencias, y desde ahí nos enamoramos de un espejo donde mirarnos,.
tal vez, y digo que digo que no sentencio, que en la medida que los dos superamos y evolucionamos nuestras carencias, el espejo continuará presentando la actualidad mas real y seguiremos enamorados de nuestro crecimiento y el de quien comparte nuestros pedos.
LUZ para amar y comprender nuestras carencias….
3 de Diciembre, 2006 - 7:10 pm
No he visto la peli. Intentaré verla. Pero sí creo que hay que distinguir entre amor y enamoramiento. El amor está compuesto de muchas cosas: comprensión, cariño, amistad, complicidad, ternura, afecto … por eso dura. El enamoramiento es un fogonazo que deslumbra (y, por tanto, ciega) y luego se va dejando, casi siempre, decepción. Esa es, al menos, mi percepción del tema.
Saludos a todos.
4 de Diciembre, 2006 - 12:35 am
Hasta ahora posiblemente, no había leído de forma tan clara en otra persona, lo que el amor encierra como hoy lo ha expuesto zakul. Creo es muy cierto lo que dices.
Por desgracia tengo la intuición de que la mayoría de la gente considera esa postura como la extravagante, jeje, para enlazar con el tema anterior. Porque se suele definir al amor como el amor de pareja y no como aquel universal que nos envuelve a todos… de hecho es extraño que la gente lo sienta. La gente suele creer en su pareja, no en el amor que les rodea a ambos.
Hoy escuchaba una conversación acerca de la Navidad. Decía que en esta época cantamos “noche de amor, noche de paz”: pero nadie siente amor, nadie siente paz… Es verdad. No hay altruismo sino cuando uno está en esa fase de enamoramiento de la que habla Koldo, con el tiempo el altruismo se esfuma y yo creo que ni siquiera es amor lo que queda sino, un resquicio de respeto y conformismo o lo que quiera que sea. O quizás sí es amor, pero en pequeñas dosis.
Yo, y sin pareja, comparto con zakul la idea del amor como un sentimiento de paz que nos embarga a todos.
Por cierto, yo tampoco he visto la película; también intentaré verla.
4 de Diciembre, 2006 - 11:21 am
Ya puestos… voy a aprovechar esta ocasión. Como el tema es apasionante y cotidiano y las aportaciones a este “blog” del Sr. Muiño me parecen, al igual que los temas que D. Luis plantea, de lo más inteligentes y estimulantes…
Unas cuantas cuestiones que me “torturan” en este tema:
¿Es “verdadero” amor no sólo “permitir”, sino “alegrarse” de que tu pareja haya encontrado a otro/a con el que se sienta más feliz… de modo que, no sólo permitas (como decía) sino que “favorezcas o ayudes”, no “culpabilices” al otro/a por ello y “permitas” te deje y se vaya con el otro/a?
(…A mí me parecería -siempre me ha parecido- una muestra de que sientes “verdadero” amor…)
¡Ojo! que esto no tendría nada que ver con el tema de los “cuernos”, en los que tu pareja continuara contigo (con mayor o menor “éxito”), mantienendo una relación “en paralelo” -oculta o no- con otro/a…
¡¡¡Aunque, también!!! ¿Tu “verdadero” amor te permitiría “compartir” al ser amado con otro/a (siempre y cuando, claro está, ese ser amado así te lo propusiera)?
… O sólo demuestras ese “verdadero” amor si “luchas” por mantenerlo contigo… (aquí entraría aquéllo de que “en el amor, como en la guerra, vale todo”…) tratando de impedir a toda costa su pérdida… Es decir, ¿si no se diera un claro y unívoco signo de “pertenencia” no existiría “verdadero” amor?
Otra cuestión, no tan teórica como pudiera parecer… (a mí me ocurrió hace ya mucho tiempo):
¿Se puede sentir “verdadero” amor por dos personas simultáneamente?, es decir, ¿podemos estar “verdaderamente” enamorados de más de una persona a la vez? [Y no sigo con más, no vaya a ser que esto acabara en algún tipo de “patología”, que casi -mejor- no pensar en ello, no vaya a ser que acabemos en la consulta de algún “come-cocos” (con perdón y admiración, don Luis…)]
(De nuevo, y por increíble que pudiera parecer, también creo que sí… Otra cosa es que resulte “factible”, por la cantidad de prejuicios y pensamientos -sociales, seguramente- que nos “embargan” nuestra voluntad interior real… haciendo -de hecho- inviable dicha posibilidad)
Y otra más: ¿Cuántos matrimonios -o parejas “estables”- se mantendrían si sólo les uniera el “amor” (aquí, lo de la mayúscula, me parecería ya más que “petulancia”…)?
¿No es éste un nuevo “foco” de sufrimientos cotidianos que, una vez más -me da la impresión-, colapsan las consultas de psicólogos, incluso -en este caso, casi más que nunca- de videntes (o como haya que llamarles, con perdón a todos, de nuevo)…?
4 de Diciembre, 2006 - 12:07 pm
Es muy interesante lo q estoy leyendo en vuestros comentarios….yo querría distinguir entre el amor y el enamoramiento. Pienso que el amor es lo que queda despues de que el enamoramiento, esa fase increíble pero terrible, ha pasado, o al menos se ha trasformado….a veces en rutina, como si todo ese bluffff se desintegrara dando paso al olvido y otras, las mejores, al amor….a la verdadera fusión de cuerpos y almas….al encaje de las piezas del rompecabezas…..cuando consigues juntar la admiracion por la persona amada con el deseo físico, el amor por ella y le pones luego unas gotas de picante, de celo por él……consiguiendo luchar cada dia por ese amor, sin la seguridad que lleva al hastío….para mi esos son los ingredientes que hacen que la receta esté en su punto. Quiza me falte algun ingrediente, que estoy segura que alguno me direis…..admito toda clase de propuestas.
4 de Diciembre, 2006 - 3:55 pm
¡Que no, que no! Que después del enamoramiento, en la mayor parte de los casos, queda la costumbre, la inercia, los vínculos materiales, tal vez el cariño, y en contados casos, el rencor soterrado.
El amor es todo lo contrario, mimar siendo consciente de las pegas, los defectos, las taras.
El amor no es el amor por uno contra el resto. Yo, que amo al mundo en general, puedo amar a cada hombre y mujer, y tal como sea, sin fantasearlos perfectos o amantes, enamorados etc, de mí.
Ese amor, lo creo indefinido, imperecedero.
4 de Diciembre, 2006 - 3:57 pm
Ah, y amar es otorgar y concederse libertad y no dependencia.
4 de Diciembre, 2006 - 4:03 pm
H@la,
Estoy de acuerdo con vosotr@s. Hay muchas maneras de sentir amor. Pero el amor compartido es el que de verdad a mí me enriquece, y creo que al otro también. Hay sentimientos de amor que son más profundos porque son altruistas. Quieres de verdad, quieres que lo amado sea feliz y tú lo eres porque eres correspondido y participas de su vida. Puede ser con tu pareja, o tus padres o hijos, o algo más allá de la amistad y la admiración.
Lo malo es que a veces resulta difícil de lograr y mantener.
Y por supuesto lo mejor es ir con la actitud de dar amor (y si es posible recibirlo): a las personas, a los animales, a lo que sea……….
De estas fiestas navideñas de nuestra sociedad/religión, me quedo con el mensaje de paz y amor (que parece que fue el que llevó durante su vida una persona a la que cruficaron, y otr@s más). Lo que no me gusta es la invitación al consumo desmesurado y el aprovechamiento que el Vaticano ha hecho de un mensaje así para convertirlo en una fuente de dogmas y exclusiones, nada más lejos de un amor universal.
Ufff….. esto se está liando.
Resumiendo, que el amor debería ser nuestro motor para mejorar el mundo. Incluso el amor a la justicia y la verdad, para barrer a tod@s aquell@s que hagan daño por donde van.
Salud y amor,
4 de Diciembre, 2006 - 7:06 pm
Me parece muy sugerente lo que has escrito. Quizás me atrevería a añadir dos dimensiones más a ese poliedro que es el amor. Creo que lo despierta algo que vive en alguien y que tiene algo de universal. No sabría describirlo mejor.
Y la otra dimensión es que pese al uso de la palabra amor, traída, llevada y manida hasta la saciedad en la sociedad del consumo y del vacío, es la relación entre amor y dejar ser al otro, potenciarlo. Lo demás al final se convierte en pura manipulación, en dependencia emocional, en chantaje pues muchos por amor quieren cambiarnos, incluso “el amor” justifica obligaciones desmedidas, demandas afectivas que tocan otras cuerdas.
Un abrazo
4 de Diciembre, 2006 - 8:27 pm
Magnifica pelicula, Ojos negros. Esta basada en un cuento del maravilloso Chejov y desde luego no desmerecen las imagenes su contenido.
Sobre la pelicula poco añadiré o mas bien nada, por la buena explicación de Luis Muiño. Sin embargo me llama la atencion los calificativos por ser demasiado realistas y ajustados a la razon. Lo llama “insensado excentrico” por ser un hombre que se lanza a lo que nadie haria de forma razonada.
Que bendita fué esa insensatez para un hombre que no tiene rumbo ni orden. En toda la pelicula veia el Loco del Tarot, porque ni tiene filsosofia de vida ni entiende muy bien lo que es la vida. Es el aprendizaje de quien se siente tan perdido en la vida que no conoce rumbo ni se traza ningun camino. Que seria de aquel hombre que cuenta su historia en la terraza de un Restaurante, siendo camarero, al esposo de la enamorada? Simplemente no sabemos si es cierta la historia o si algo en la pelicula lo és, pero algo tan maravilloso y tan genial, quien puede entenderlo de forma sensata? Que seria del amor sin insensatez? Porque un pobre tonto y holgazan que no sabe nada, le debe al amor sus mejores experiencias. Un viaje desconocidio y sin destino. Quien lo hace sin esa fuerza emotiva que lo puede todo. El tonto deja de serlo gracias al amor.
4 de Diciembre, 2006 - 11:06 pm
Completamente de acuerdo con los que diferencian el enamoramiento del amor
Siempre he comparado el amor (el de larga duración) con los ríos. Nacen turbulentos, dando saltos, casi que van a lo loco y llevándose todo por delante. Acaban serenos tranquilos suaves…
La fase de enamoramiento es como una revolución interna. No sé si sólo se debe a la química que hay en nuestros cuerpos o al coco o todo junto. El caso es que es una época caótica que parece que pones toda tu vida patas arriba en la búsqueda de esa persona. Aparecen los celos sin que seas una persona celosa, te haces ansioso cuando antes eras tranquilo y pausado. Te late el corazón aceleradamente y lloras o ríes casi seguido sin saber siquiera el porqué. Y cuando se pasa esta droga a la vez divina y nefasta te encuentras dos opciones: o que te has enamorado de alguien que no conoces, que le has dado una serie de atributos que no existen (o que directamente son los contrarios) que es una persona a la que ni soportas o que simplemente ni siquiera puede hacer de contrapeso en tu vida. Que no te aporta nada más allá de la atracción sexual. La otra opción es que te das cuenta de cómo es en realidad. Con sus defectos y virtudes, sus cosas buenas y no tan buenas o que directamente chocan un poco con tu forma de ser. Es entonces cuando llega el amor pausado y creo que real. Que tiene sentido. Cuando es posible que además de ser tu amante, es tu amig@, tu persona especial a la que no te importa unir tu vida. Personalmente prefiero esta segunda fase a la primera a pesar que la otra es mucho más estimulante, divertida y triste a la vez, pero al fin y al cabo sólo eso: fuegos artificiales.
En lo que alguno apunta que esta segunda fase es estar unido a alguien por intereses o compartir casa o simplemente la costumbre sólo apuntar una cosa: en esos casos se ha acabado el amor, directamente no existe. Porque si algo tiene el amor (de cualquier tipo: pareja, amigos, familia…) es que es gratis, se da a cambio de nada. Sino, por mucho que nos emburremos, no es amor de verdad
5 de Diciembre, 2006 - 9:37 am
H@la,
Una puntualización. Aquell@s que mantienen relaciones con alguien a quien realmente no quieren debe ser parecido a aceptar pulpo como animal de compañía y además que te importe un pepino si el bicho está a gusto.
Y un pulpo cabreado debe ser difícil de manejar……..
Saludos,
5 de Diciembre, 2006 - 12:12 pm
El amor, fuente de cursilería y poesía barata. Y comparaciones aún más insulsas que, por motivos comprensibles, a sus devotos les parecen sublimes.
¡Pero qué se puede esperar de un subproducto del sexo!
5 de Diciembre, 2006 - 12:34 pm
Pues efectivamente, la segunda fase del amor, la de mostrarte como eres, con tus miserias, tus miedos….la cara que hay bajo la armadura, es la más importante. Es el momento de ver tambien lo que no te gusta de la otra persona y notar que aun con eso le quieres, es ver lo que te aporta, lo que queda despues de que la fiesta se ha acabado y los fuegos artificiales se han apagado….es el poso, es la mirada, es la complicidad, los silencios, que han dejado de ser violentos….es cuando los miedos del principio (las inseguridades) dan paso a otros miedos (el miedo a la pérdida) ….es el proyectarse en el otro, que no es lo mismo que depender del otro….El amor no es poesia barata…es una fuerza que hace que este mundo se mueva cada dia…el amor a tantas cosas…el amor esta dentro de cada uno, en como ve la vida, en como percibe las cosas mas pequeñas, el amor es tambien compartir vivencias como hacemos ahora escribiendo, transmitiendo….A veces creemos que no necesitamos nada ni a nadie, pero nos engañamos…la vida de cada uno esta en funcion de lo que aportamos y de lo que nos devuelven los demas.
5 de Diciembre, 2006 - 9:40 pm
Que me he dado cuenta de que dónde digo “amor” quiero decir “lo guay es”, y todo lo demás. (esa palabra no dice nada o es un comodín para todos los gustos -o disgustos-)
5 de Diciembre, 2006 - 11:06 pm
Me da en la nariz que Miguel ?ngel no distingue estar enamorado de alguien de estar calentorro por alguien… A veces va junto y otras no
Y decir que el amor es subproducto del sexo… Supongo que entonces el que diga que quiere a sus padres tendrá un no sé qué de incestuoso. ¿Y si es a la abuela? Encima de incestuoso gerontófilo. No imagino qué será de los que aman a su perro o al pobre canario…
8 de Diciembre, 2006 - 11:48 pm
Acabo de ver la película y me parece una maravilla.
La vida, como el amor es una aventura y tan arriesgada que acaba en la muerte.
9 de Diciembre, 2006 - 12:44 pm
Genial que recomiendes una película, voy a empezar a buscarla que tú siempre tienes buen gusto para ésto.
9 de Diciembre, 2006 - 7:06 pm
Hello, hello …¡Hola! (hola, Antonio)
Decíamos ayer…¿Qué decíamos ? Yo ya no me acuerdo, pero no me importa. Me alegra mucho que mi Hábitat vuelva a estar en marcha otra vez.
Voy a usar este tema como excusa para añadir un poema que espero sea del gusto del respetable.Puede ser lo que le pasó al de la peli cuando la encontró. Sería un buen final…
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acomenten , se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustran, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgaran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden y se entregan.
Oliverio Girondo
13 de Diciembre, 2006 - 1:54 am
He quedado irrefutablemente muda, vaya que si he leído escritos buenos… y este… ha sido relevantemente fascinante.. Un abrazo y gracias por deleitarnos con tus palabras…