MIÉNTEME: DIME QUE ME QUIERES

“Good bye, Lenin!� es una comedia.  Pero lo que cuenta es muy serio.  La película habla de uno de los dilemas más importantes de la comunicación: la utilidad de la mentira…
La protagonista de “Good bye, Lenin!� vive en el Berlín comunista y es una fanática militante que cree ciegamente en el régimen que impera en su país.  Después de sufrir un accidente, pasa un tiempo en estado de coma y un buen día despierta.  Los médicos aconsejan a su hijo que se la lleve a casa pero le advierten que, debido a su delicado estado de salud, es mejor que no tenga ningún sobresalto.  Sólo hay un problema: durante los meses que ha permanecido inconsciente, el muro de Berlín ha caído y el régimen comunista ha sido sustituido por una democracia capitalista. El hijo, obligado por los acontecimientos, decide apostar todo a una carta intentando el más difícil todavía: engañar a la madre para que no descubra lo que ha ocurrido.  Eso supone controlar lo que ve la madre por la ventana, lo que oye por la radio, lo que sabe a través de los periódicos…  “Good bye, Lenin!� se convierte así en una comedia delirante sobre las mentiras piadosas y la manipulación de la realidad.

Es difícil ser terapeuta y no darse cuenta de una cosa: la mentira es, para muchas personas y en muchas ocasiones, una solución adaptativa. Si alguien se encuentra ante un problema, puede adoptar dos tácticas: la primera es interiorizar la situación poniéndose triste o ansioso. La segunda es permanecer alegre reinventándose un mundo en el que el problema se ha volatilizado…
Cuando utilizamos la segunda táctica, huimos de la verdad. No queremos que nadie nos recuerde un problema ante el que nos sentimos indefensos. Creemos que ser una y otra vez conscientes de la realidad solo nos causará dolor una y otra vez. En esas ocasiones, recordamos que el sufrimiento y la impotencia son malos aliados porque al mezclarlos solo conseguimos un dolor inútil del que nada se aprende.

Todos hemos vivido situaciones en las que el protagonista no quiere saber.  Esa persona está siendo engañada, pero cualquier observador externo vería que ese individuo puede conocer la verdad.  Lo único que tiene que hacer es preguntar a la persona adecuada. Y no lo hace porque prefiere ignorar. La protagonista de “Good bye, Lenin!� es una de estas personas: al principio, da la impresión de que prefiere ignorar los hechos. Sabe que su situación física es delicada y sus fuerzas andan escasas.  Poco a poco va recuperándose y, en un momento determinado, siente que ya tiene energías para enfrentarse a los hechos. Ella se conoce a sí misma y por eso dosifica su dosis de realidad.

Good bye Lenin.jpg

Quizás no estaría mal vivir en un mundo así, en el que pudiéramos elegir cuánta verdad queremos saber. Quizás “Good bye, Lenin!� sea una metáfora de la vida. La madre postrada en cama ve lo que los demás quieren mostrarle. Estos, como cualquier director de cine o redactor de noticias para un telediario, deciden lo que le enseñan y lo que no, cambiando los escenarios para adaptarlos a la historia que le quieren contar. Supuestamente, ellos toman las decisiones en función de lo que su madre quiere saber: es ella la que se dosifica la información. Lo mismo que ocurre en la vida con el cine y los medios de comunicación…
¿O no?

26 comentarios sobre “MIÉNTEME: DIME QUE ME QUIERES”

  1. luis muiño dijo:

    “Miénteme: dime que me quieres�, de “Johnny Guitar�, es la frase más delirantemente psicótica que conozco…y la más hermosa.
    Woody Allen decía que un psicótico es una persona que piensa que dos y dos son cinco y un neurótico es alguien que sabe que son cuatro… y no le gusta. Yo soy un neurótico irredento que trata de aprender de los psicóticos: en todas las situaciones en las que no llevo las riendas del cambio, miro con admiración a los fantasiosos que me rodean. Porque yo también quiero continuar estando alegre en esos momentos y lo conseguiría si creyera que todo va bien. En fin, que también preferiría que, a veces, me mintieran y me dijeran que me quieren…

    “Good bye, Lenin!� es del director alemán Wolfgang Becker.

    Y nada, que si os apetece leer algo sobre lo útil que puede ser la mentira para ahorrar energía mental, Robert Trivers lo explica muy bien en sus libros y artículos. Él cuenta con mucha gracia aquello que repetían continuamente en “American Beauty”: nunca se debe menospreciar el poder del autoengaño.

  2. kasandra dijo:

    Pues no se preocupe señor Muiño. Si eso le va a hacer a usted feliz… yo le miento. Yo le digo que le quiero. Yo le animo a ser un poco más psicótico cada día.

    Fdo. Una neurótica sin más preámbulos.

    Me veré la peli… a ver que se aprende ahí. Más que nada porque parece divertida.

  3. La chica de la agenda olvidada dijo:

    Pues yo, no le miento. Porque la verdad es que le quiero ¿o no?
    Usted Don Luís, al final siembra la duda de las conductas.
    Igual que hago yo. (luego nos damos la razón mutuamente).

    Y sigo estudiando…..
    Un besiño.

  4. zakul dijo:

    ¿que quieren ….les digo por fin la verdad o les sigo mintiendo?
    si les dijera que tengo datos para confirmarles que Elvis sigue vivo y que el caudillo también, y que mantienen un delirio amoroso, y que se casaron en padrón y que asistió a la boda el señor Fraga, y que una de las damas de honor fué Rosa de España….¿que pasa eh ….demasiado subrealista o hiperrealista?
    la mentira tiene un tamaño exacto para ser creible, y cuando nos pasamos de límites puede ser humor, inventiva, ilusión o las mañanas de la COPE….
    propongo que nos echemos unas mentirijillas, a ver si tenemos conceptos proporcionales de medida.
    por último y para ponerme en serio, les diré que estoy convencido que un enfermo es menos enfermo cuando sabe toda la verdad, y ya que lo he puesto de ejemplo, en ello si que estoy muy convencido y se demuestra lo que dicen las sagradas escrituras:
    “la verdad os hará libres…”
    LUZ para descubrir nuestras cadenas y su tamaño real

  5. Dinosaurio dijo:

    La película es muy buena, por lo menos a mí me gustó mucho.
    Sobre la verdad y la mentira, yo prefiero “la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”, pero reconozco que eso es imposible que se de en este mundo y que con eso sería imposible la convivencia y la existencia misma.
    Otra cosa es la mentira compulsiva, absurda y sin sentido: la mentira por la mentira. Es una actitud que no me entra en la cabeza, pero ¡tantas cosas me parecen ilógicas!, que una más no importa.
    En cuanto a que “la verdad os hará libres” que dicen que dijo Jesuscristo, yo creo que se refería a otro planeta o a otro universo o a otra realidad, porque en esta, “hay verdades que matan”.
    Y sobre la dicotomía entre psicóticos y neuróticos, ¿no se puede ser una mezcla?, porque, entonces, yo no sé lo que soy.
    Abrazos.

  6. Javier dijo:

    Existe la mentira? porque para ello seria necesario que existiera la verdad, y la verdad es que la verdad se nos escapa entre los dedos, es inasible. Siempre que contamos algo a alguien, decimos la verdad y mentimos al mismo tiempo.
    Cuando un fotógrafo saca una foto, selecciona el encuadre, hace que nos fijemos tan solo en una parte de la realidad… ¿Hay mayor mentira que las verdades a medias?
    La mentira es algo natural, útil y adaptativo en muchas ocasiones y desde luego consustancial al ser humano.

  7. Ailema dijo:

    Ni todo es verdad, ni todo es mentira. Las verdades se tiñen de mentiras y las mentiras de verdades y este ejercicio lo hacemos hasta con nosotros mismos. Mentimos para hacer o no hacer daño y nos mentimos para hacernos o no hacernos daño.
    ¿Toda la verdad y nada más que la verdad?, eso a parte de utópico, es un anglicismo que queda muy bien en las pelis, pero que no es verdad que sea así en la vida real, al menos en la legislación española, amigo Dinosaurio. Y hablando de pelis y de esta peli que nos ha dado pie, no quisiera “reventársela� a quien no la haya visto, pero parece que Luís olvida que la mentira tenía camino de ida y vuelta, porque menuda mentira la de la madre al hijo sobre la identidad de su propio padre. Y hablando de mentiras gordas como esta, o surrealistas, como dice nuestro prolífico amigo zakul (¿o es Lucas?), no lo dudes nunca zakul: si quieres que algo “cuele�, tienes que inventar lo más disparatado que se te ocurra; funciona seguro.
    Todo esto me recuerda la diferencia entre: ser sincero y ser franco ¿Cuánta dosis de verdad y de mentira encierran?

  8. zakul dijo:

    …ahí va una verdad …o…¿no?
    ¿Cuál VENCER�?

    Un viejo anciano de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.
    Él les dijo:

    “¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!… ¡es entre dos lobos!
    “Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor avaricia,
    arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo,egolatría,
    competencia, superioridad, angustia preocupación,
    miedo tristeza.

    “El otro es Bondad, Alegría, Paz, Amor, Esperanza, Serenidad, Humildad, Dulzura, Generosidad, Benevolencia, Amistad, Empatía, Verdad, Compasión y Fe.

    Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra.

    Lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó a su abuelo:

    “¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”
    El viejo anciano respondió, simplemente…

    “El que alimentes.”
    LUZpara vuestras elecciones

  9. Luis Chamorro dijo:

    Me gustaría “provocar” un poco…
    La vida diaria está plagada de psicóticos… Y, si no, ¿qué son, pues, los fieles de una religión; los etarras y muyaidines; la vida después de la muerte; la democracia…?
    En este sentido, la opción más “honrada” sería la del neurótico, ya que si no se parte del reconocimiento de una “verdad-real” (¿?), aunque no nos guste, poco recorrido queda por superarla o intentar cambiarla…
    ¿Por qué siempre “Dios -”la verdad”, “la razón”- está de nuestra parte”? ¿Por qué el mismo capellán castrense católico francés bendice los cañones a disparar contra los alemanes -por poner un ejemplo histórico reciente- cuyos cañones a disparar contra los franceses fueron bendecidos, a su vez, por otro cura castrense católico alemán?… Y Dios está siempre de su parte (de la de los dos, claro)
    Etc., etc., etc. …
    ¿No es “todo” mentira en el mundo actual en que vivimos?
    La Ciencia (con mayúsculas) debería ser lo que más se acerca a la Verdad… y “sólo sabe que no sabe nada…”
    …Y de ahí a los socráticos…
    …Y a la negación de toda realidad/verdad…
    …Lo que siempre lleva a la manipulación de unos pocos sobre los demás…
    Mejor, pues, lo dejamos a un nivel mucho más simple: entre los extremos, mejor “el justo medio” y, ya puestos, mejor el optimista que el pesimista… Parece lo más sano para cualquier mente.

  10. suigeneris dijo:

    Pues una de mis “muletillas” favoritas y, a la vez, inquietante es esa que digo a veces: “si supiéramos la verdad de las cosas… nos cortaríamos las venas”… Más que nada está dirigida a las grandes mentiras que nos cuentan, pero podría aplicarse a la vida pequeña de cada cual. Creo que al final acabamos viviendo la mentirijilla que nos hace la vida vivible.

    Bueno, parece que suena a soportable… Debe ser que no estoy en mi mejor momento.

    En fin, a todo esto, esa película es una de mis pelis pendientes… Antes de fin de año tengo que verla.

    Y la del camello, que también lo tengo pendiente… Saludos a tod@s.

  11. Trini dijo:

    Mucha gente se crea su propia pelicula, no hace falta que nadie se la monte, el mismo se basta, o sea, su propia mente lo mantiene en una estado de felicidad ficticia que en muchos casos lo lleva a sobrevivir a lo peor.

    Y qué problema tiene, el que como yo – en estos momentos- sufre menos conociendo la verdad, que con la incertidumbre del no saber, que me lleva a un estado peligroso de ansiedad?…

    He pasado por estas dos etapas y la primera es infinitamente mejor que la segunda…

    Un abrazo

  12. Sandra dijo:

    Solo me he asomado por aquí para decir que he estado en la conferencia que diste esta mañana en la Universidad sobre cine y mentiras y que me ha encantado. Me lo he pasado muy bien y además he aprendido cosas.
    Y ya que estoy, dejo mi opinión. Yo creo (y lo siento, Zakul y Dinosaurio) que nadie quiere la verdad. Cuando decimos que preferimos la verdad, nos referimos a la verdad para otros. No nos gustaría que todo el mundo dijera todo el tiempo lo que opinan de nosotros. Por ejemplo, yo no soy muy guapa y no me gustaría que me lo recordaran continuamente. Por eso prefiero montarme un mundo en el que eso no importa. Como dice Luis Muiño: cuando no se puede hacer nada, es mejor ser psicótico.
    Un besazo

  13. Paula dijo:

    No creo que nos quede más remedio, en el día a día, que el de dosificar la realidad. Sería demasiado tremendo, tendríamos que tomar partido, ponernos en pie y salir a la batalla. Pero tenemos un día a día muy hecho, muy encasillado, no nos queda más remedio que hacer oidos sordos a muchas otras realidades ajenas a la nuestra, para poder sostener nuestras vidas.

    Creo que esa madre somos cada uno de nosotros

    interesante blog, me alegro de haberlo encontrado

    un abrazo

  14. Dinosaurio dijo:

    No hace falta que lo haga, pero lo aclaro con mucho gusto: el que yo prefiera la verdad es porque soy masoquista, curioso y cotillo. Pero yo no obligo a nadie a serlo y soy perfectamente consciente de que eso en esta realidad es imposible y haría la vida todavía más difícil y compleja de lo que ya es.
    Por lo demás, se supone que somos lo suficiéntemente mayorcitos para intentar (que lo consigamos es otro tema) elegir o rechazar la anestesia para sobrellevar este viaje.
    Abrazos.

  15. Inmeat Polo dijo:

    ¿Verdad? ¿mentira? son siempre tan relativas… ¿Acaso mentían aquellas señoras antiguas cuando decían aquello de “pompis” por culo o “descomer” por cagar?
    Yendo a lo serio, yo soy partidario de decir la verdad siempre que se pueda por aquello de que “la verdad os hará libres” ya que una mentira sólo lleva a otra y ésta a otra y al final es una maraña que ni el propio inventor recuerda qué es lo real.
    La verdad puede ser relativa: “24 hercúleos guerreros mostrando su afán de superación por el amor al deporte sobre el verde del honor” o “24 gamberros enseñando las piernas correteando por un prado” ambos comentarios podrían referirse a un partido de fútbol y ser ambos verdades como puño dependiendo del ojo del que lo ve.
    Pero bien es verdad que incluso dentro de la verdad de cada uno, hay veces que es necesario decir una ligera mentirijilla. Hace poco viví esa situación. Un amigo tiene una esposa que no es del todo “maravillosa”(a mi parecer y al de mucha de la gente que le rodea). En una de sus múltiples crisis me preguntó mi opinión. El pobre estaba hecho polvo. Mi pensamiento y mi deseo era decir “es una guarra que te está haciendo la vida imposible y mejor que la mandes a hacer puñetas porque va a hacer de tu vida un infierno”. Sabía que si le decía eso le iba a hundir aún más. Tampoco le iba a decir que era un ser maravilloso. Así que le dije que lo mismo se tenía que calmar y que la cosa quizá no era tan terrible, que igual no era tan mala persona como parecía. Francamente sentí que había mentido a un amigo.
    ¿Y quién no ha dicho a su jefe o jefa que ese día va guap@ a una pregunta a este respecto del interesado y le ha contestado algo para queda bien aunque se piense que va hech@ un adefesio?
    En fin, que la verdad-mentira como todo depende del ojo del que lo ve y, como casi todo, es tremendamente relativa

  16. l'agüela heavy dijo:

    Una norma i-ne-lu-di-ble de buena educación, Luis, aconseja usar de la verdad cum grano salis.
    La sinceridad es el recurso fácil de quien no tiene imaginación.
    Con mis respetos

  17. Hannah dijo:

    Vaya, que agradable sorpresa, desaparezco dos meses de la red por problemas de salud y me encuentro con que has regresado, querido Luis Muiño ¿O no te habías ido? A lo mejor solo son cosas de mis neuronas que andan con algo de flojera por tanto reposo. Pues nada, te enlazo de nuevo.
    Y eso de la verdad, cómo decía Pilatos: ¿qué es la verdad? Pero bueno, yo no soy Pilatos y te digo que “nunca te mentiré”; te diré siempre la verdad de la buena, palabrita del niño jesís, amén. ;-)
    Un fuerte abrazo.
    Hannah

  18. Un...pieenlatierra dijo:

    Nada más hermoso y excitante que aspirar a asumir la realidad. Ninguna certeza más pura que el sexo por el sexo, que el egoísmo (léase asertividad) o que la terminalidad física.

    Aceptar que no quieran todo tu ser, o que otro prefiera favorecerse mínimamente a sí mismo antes que a ti en algo de importancia, o cuántos días contados tienes, entre otras cosas, es, además, práctico.

    Puede ser duro adaptarse a esas verdades crudas, pero quizás, recibiéndolas dosificádamente, soportamos o aprovechamos casi cualquier cosa.

  19. Tana dijo:

    H@la,
    Pedir a alguien que te diga que te quiere, aunque sea mentira, no tiene ningún problema. L@s dos utilizan las mismas reglas.
    Lo malo es cuando alguien te lo dice sin que se lo pidas. Y que sea mentira. Y que te lo creas.
    En las dos pelis hay mujeres que luchan y/o se aferran a su vida, a lo logrado, a “su verdad” y aunque no lo puedan conseguir siempre tienen alguien a su lado que deciden permanecer libremente.
    Y una de verdad: sencillamente cierto el cuento de Zakul. Y otra: los latinajos aprendidos con la agüela. Bueno y con tod@s l@s demás.
    Os quiero,

  20. Esbrújulo dijo:

    Creo que hay que distinguir entre el enfermo y el sano, y en este segundo caso si se miente a si mismo o se miente a los demás.
    El enfermo grave no puede llevar una vida normal y es muy posible que sea incapaz de resistir a una verdad desagradable lo mismo que puede ser incapaz de mantenerse de pie. Nada de extraordinario que se le mienta, dentro de unos límites prudenciales, o que él mismo lo desee.
    En las personas sanas debería ser distinto. Engañarse a si mismo por no querer ver la realidad es como ir por la vida con los ojos cerrados, el batacazo será inevitable más pronto o más tarde.
    En cuanto a mentir a los demás, ¿quien le dice al jefe lo que piensa de él? La civilización no sería posible sin la mentira, lo que es distinto a ir mintiendo por todas partes sin ton ni son, sin un motivo. Precisamente esta es una de las grandes ventajas del lenguaje articulado sobre el primitivo de la especie que expresa emociones.
    Zakul, las dos listas convencionales que muestras de cualidades “buenas” y “malas” (que otros llaman virtudes y vicios) deberían estar ya desechadas por obsoletas en el siglo actual. Una persona que tuviera exclusivamente las unas o las otras sería inviable.
    Cada uno de nosotros participamos en un buen número de ellas, en mayor o menor grado de intensidad, independientemente de que hayan sido clasificadas arbitrariamente en una u otra de esas listas. Esto es lo que constituye nuestra personalidad, lo que nos hace únicos. No hay nada absoluto. Si quieres profundizar un poco en esto pásate por mi blog, y mira el tema “Viaje al interior de la mente”.

  21. zakul dijo:

    ¡¡uuuuuffff…!!….¿absoluto?
    yo creo mas bien en lo disoluto, creo también en que nadie es todo de malo malísimo o todo de bueno buenísimo, pero está claro que lo que alimentes dentro de tí te puede hacer crecer como persona o recomerte y destrozarte el hígado (entre otras vísceras)
    creo que todos estamos deseando que nos digan cosas agradables aunque sea por adularnos, y si entre las cosas que nos dicen, la mentira no es demasiado increible pues que me digan que me quieren, lo prefiero antes de que me digan ¡que mal te veo!
    por otra parte quiero conpartir con ustedes una reflexión que me ronda en lo mas interior de los travel que hago a mi mente, y ahí va eso.
    en verdad me he dado cuenta que les veo mal, si muy mal, incluso voy por la calle caminando y veo a todo el mundo muy mal.
    me encuentro con los amigos y me salen unas ganas irresistible de decirle ¡joder tío, que mal, pero que mal te veo!
    y eso que soy enfermizamente optimista y tengo un concepto muy positivo de las cosas y de la vida en general.
    pero….¿que quieren que les diga?….yo les veo mal, y sobre todo a Luis y esta página.
    pero…es que no es un problema de los demás, ni siquiera una opinión mía…¡¡coño es que soy invidente!! y es lógico que les vea mal.
    pero la verdad del asunto es que ni ustedes están tan mal, ni yo tengo ningún problema con la humanidad y su aspecto.
    y todo esto viene a que la verdad a veces es tan sencilla como una mirada sin condenación ni juicio.
    ¿crees que en verdad todos podemos mirar igual de mal o igual de bien, sin que por ello estemos condicionados a la situación del prójimo?
    LUZ para una mirada limpia y sincera

  22. zakul dijo:

    perdó…perdón….perdón
    nunca me ha gustado utilizar palabras duras para enfatizar una frase, y creo que no debí poner esa palabra entre admiraciones
    espero que su eminentísima y reverendísima exelencia sepa disculpar mi ímpetu.
    aguardando la penitencia que me fuera o fuese impuesta por Don Luis, quedo postrado a sus pies y beso su anillo anular, con el flajelo del arrepentimiento y la contricción.
    ¡¡pardiéz !!
    LUZ para el humor y para el amor

  23. egodicamveritatem dijo:

    … pues que conste que el nombre con el que me identifico aquí es más viejo que el artículo ¡qué cosas!…

    … definitivamente no prefiero la verdad, si la verdad me aleja de la felicidad, de hecho a mí me gusta que la gente que tengo alrededor sea feliz y si yo puedo hacerlas feliz con mentiras (de las que más tarde me pueda acordar y mi conciencia aguante el envite, …)

    …además, en dónde la busco? a quien pregunto la verdad? Alguien la sabe? la verdad, no su verdad (ahora me viene a la memoria a Antonio Machado).

    A parte de eso, a mi me gusta que Monica Bellucci me diga que “me quiere� aunque las probabilidades de que eso sea cierto sean escasas, a lo mejor después de repetirlo tanto se convence, y aún así, si se convenciera, qué diferencia habría?

    A veces me pasa eso con la gente que le digo que la quiero (de verdad las quiero? … yo que sé)

    Sigo investigando…

  24. Koldo dijo:

    ¿Os acordáis de aquel cuento de la infancia en el que se le hacía creer a un rey presuntuoso que iba vestido con unos ropajes espléndidos… cuando en realidad iba en pelota picada? ¿Y el de la mona que se vestía de seda…?

    ¿Y no era su moraleja -todos los cuentos, como es natural, tenían que tener su moraleja- que siempre era mejor (y de agradecer, ahí estaba otra moraleja añadida) la realidad, aunque a uno no le guste…?

    En mi trabajo es fundamental (en realidad, en todos) la opinión del cliente, su crítica (incluso, la negativa…) Sólo así podremos mejorar.

    En muchos casos no nos estamos dando cuenta de que hacemos las cosas mal… o de que habría otra forma de hacerlas mejor…

    En la vida personal, igual (¿por qué no?). ¿En qué consiste, si no, la amistad? ¿No se trata de servir de “espejo”, de no ocultar defectos o errores? ¿Por qué nos sentimos tan agusto con los amigos aunque nos critiquen? ¿Por qué, normalmente, solemos tener pocos “verdaderos” amigos? ¿No es una forma, como otra cualquiera, de demostrar -de que nos demuestren- cariño?

    En los matrimonios se oye mucho (sigo sin saber si se dice sinceramente): “no me importa que me ponga los cuernos, siempre y cuando yo no me entere…”

    Pues yo preferiría enterarme de eso, de que tengo un cáncer terminal (y que, por tanto, me quedan sólo 3 meses de vida…), de que me huele el aliento y cualquier otra cosa…

    Que ¿por qué? Pues porque creo que no podemos tomar decisiones correctas si no disponemos de la información correcta… (parece evidente ¿no?) Y si a pesar de mis ojos, mis oídos, mi olfato, mi inteligencia, mi afán de estar informado a través de cualquier otro medio, etc. mi “diagnóstico” de mi realidad es falso o incompleto por falta de los datos que los demás pudieran facilitarme mediante su opinión o crítica (malintencionada, incluso), jamás podré “equilibrar” mis propias “distorsiones”… (Hablo de la percepción de uno mismo; pero -lógicamente- también puede extrapolarse a cualquier otro tema o individuo…)

    Hay satisfacciones a corto plazo… que acaban tornándose en insatisfacciones a largo… Así que mejor ahora que más tarde.

    Estoy con “Esbrújulo”… Yo añadiría: si lo que pudiera decir a un amigo sé no le gustaría -al menos, en principio- se lo diría en cualquier caso… Si no fuera amigo, se lo diría también si lo que quisiera era joderle o me lo callaría si supiera que no le iba a aportar nada… viniendo de mí.

    La “felicidad del estúpido” (o del que no quiere ver) me parece de una cobardía incompatible con mi intelecto y mi carácter… ¡qué le vamos a hacer!

  25. nadha dijo:

    no la he visto. tengo que verla

  26. Lucia dijo:

    Yo vi la pelicula.
    es hermosa..
    y esta bueno lo qe pasa, es raro ademas!

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