EL TIEMPO O LA VIDA

El teólogo evangélico Rothe especuló en uno de sus libros, publicado en 1869, sobre si era posible o no que el castigo del infierno durara eternamente. Según el buen clérigo, “el infierno no puede ser infinito, porque eternizar el castigo sería eternizar el mal.  Y Dios no puede querer esa eternidad del Mal para su universo“.  Por eso aboga “por una vida decreciente, menguante, para los réprobos”.  Y los imagina “merodeando por las orillas de la Creación, por los huecos del infinito espacio, manteniéndose con sobras de vidaâ€?
Éste es uno de los intentos más curiosos que recuerdo para intentar escapar de la servidumbre de nuestro mayor tirano: el tiempo.  Pero imaginar el tiempo de forma distinta a cómo lo concibe nuestra cultura es una experiencia difícil…

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En las sociedades individualistas se enseña a las personas a concebir el tiempo hacia el futuro.  Se pueden hacer planes con antelación porque todo puede ocurrir, todo puede cambiar y las personas pueden evolucionar. Como diría el reverendo Rothe, allí nada es eterno.
En las sociedades orientales, sin embargo, se guarda un enorme respeto por el pasado.  Todo está ya hecho, el tiempo es circular y los acontecimientos se repiten.  Su concepto produce serenidad, pero también tendencia a la pasividad.  Si todo está hecho, si todo se repite, no tiene mucho sentido actuar. 
El sur de Europa y muchos lugares de Sudamérica parecen vivir más en el presente.  Se parte de un cierto fatalismo: el futuro es imprevisible y se escapa al control personal. Así que no tiene sentido preparar el futuro. Lo que hay que hacer es gozar de la vida…

El reverendo Rothe no había conseguido salir de sus esquemas mentales. Él pertenecía a la cultura individualista en la que todos vamos camino de vivir. Y lo único que hizo fue encontrar una imagen para describir la forma que tenemos de relacionarnos con el tiempo en este tipo de sociedades.

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Suponed que os hablan de alguien que dedica una tercera parte de su tiempo a comer, un cuarenta por ciento a descansar, un doce por tiempo a pasear sin un objetivo determinado y un catorce por tiempo a ponerse guapa. Seguro que lo primero que pensaréis es algo como “qué suerte tienen las ricas�…
Pero no: la que se da a sí misma esta buena vida no es una persona multimillonaria. Se trata de la hembra de la mosca doméstica, ese ser anodino que a Machado le evocaba todas las cosas.  De hecho, el ser humano de las sociedades individualistas, sea rico o pobre, vive peor: trabajamos mucho más que el dichoso bicho y dedicamos solo el treinta por ciento del tiempo al ocio y a zascandilear sin ningún objetivo concreto. Quizás por eso, en el último estudio que he leído, dos tercios de los encuestados padecían tensión en sus relaciones con el reloj.
Por cierto: los ricos son los más insatisfechos. Tienen más posibilidades de elección, más expectativas de satisfacer sus deseos…y menos tiempo para hacerlo.
Los habitantes de Liliput, después de mucho pensar, llegaron a la conclusión de que ya sabían a qué dios adoraba Gulliver: a su reloj. Según ellos, la cosa era clara, porque el gigante lo consultaba cada vez que iba a hacer algo…
El Dios Cronos es nuestro oráculo y quizás convenga perder un poco del tiempo que nos regala en pararnos a consultarle cómo estamos administrando sus dádivas. No vaya a ser que acabemos merodeando como réprobos y manteniéndonos con sobras de vida.
 

24 comentarios sobre “EL TIEMPO O LA VIDA”

  1. luis muiño dijo:

    Los cuadros son de Arnold Böcklin. Se los suele titular (supongo que por llamarlos de algún modo) \”El bosque sagrado\” y “La isla de la muerteâ€?. Son dos imágenes que me han intrigado siempre (una ya la puse en el antiguo Hábitat).Para mí, son escenas que no transcurren en el tiempo: están fuera de él. Son burbujas atemporales. Cosa bien difícil…

    Si os da por leer sobre el tema de cómo nos llevamos con el tiempo, los estudios mejores que conozco son los de William Grossin. Su ventaja es que son optimistas. Aunque cada vez empleamos más tiempo en las sociedades individualistas en formarnos y en ir y venir del trabajo, él afirma que hemos reducido en un diez por ciento el tiempo que se dedicaba a trabajar hace cincuenta años. Y además, según sus investigaciones, poco a poco empezamos otra vez a tener claro qué queremos hacer con el tiempo de ocio. Ya era hora…

  2. kasandra dijo:

    Me gusta mi descubrimiento atemporal de hoy. Esos cuadros. Perdone usted pero en principio esta noche no tengo tiempo para leerle ni más a fondo, ni para ponerme mordaz con usted.

    Ósculos, le dejo. Que suenan más anacrónicos.

    (de todas formas será difícil porque se moja: Nada, por decir algo ;) )

  3. Tana dijo:

    H@la,
    Pues me siento un poco “mosca”. Eso sí, la del vino. Y escapando de los tábanos y de las cojoneras. Que también hayl@s.
    Cada vez tengo más ganas de volver a leer las aventuras de Gulliver y de Alicia.
    Lo del infinito no me parece mal, sobre todo si vas al cielo. Como cada religión tiene uno se podrá un@ pasear visitándolos y probándolos.
    Saludos mosqueados,

  4. Le Petit Ecolier dijo:

    ^_^ Me ha encantado, como siempre.

  5. zakul dijo:

    ¿y tengo que elejir?…es que el tiempo me gusta, pero claro, la vida está muy bien.
    creo que voy a quedarme con todo….y además voy a proponerles otro cuadro:
    los relojes blandos de Dalí… que contradicción ¿no?, pues parece que el tiempo es algo rígido y tieso, aunque si escurridizo como parece que quizo impresionarlo el loco bigote.
    propongo que se inventen relojes con esfera rodante, osea que cuando ves que se te hace tarde, en vez de mover las manecillas, ruedas la esfera y todo vuelve hacia atrás en el tiempo y en el espacio.
    incluso esto lo podríamos hacer cuando estamos discutiendo por algo que dijiste y se entendió mal, entonces rodamos la esfera y volvemos a otro momento en el tiempo y el espacio.
    sería la manera de crear puertas hacia dimensiones no vividas o con posibilidad de revivirlas.
    claro que los orientales vivirían infinidad de posibles círculos de vida, y los occidentales estaríamos adelantando el tiempo para conocer los resultados de las quinielas y poder volver atrás para descubrir que la convinación de equipos es otra
    ¡¡puuuuufff!!….que lío mental me estoy haciendo con esta ficción.
    bueno…les dejo que voy a ver si tengo tiempo de posarme sobre alguna calva reluciente y resbalar hacia el avismo.
    besos de LUZ para las moscas de vuestra quietud

  6. l'agüela heavy dijo:

    Lo bueno de la vejez es que el tiempo hace justicia, y como decía Le Carré, a partir de los cuarenta uno tiene la cara que merece. Y por si no fuera poco, los enemigos acaban por morir.
    Eso para quienes no tenemos una piedad indiferenciada es un consuelo.
    El pasado se difumina, se estiliza, se inventa y se le hace la cirugía estética a base de seleccionar, anular y desmesurar los recuerdos.
    Poco a poco, el presente se convierte en un paraíso fugaz que ofrece sus premios y sus placeres intercalados con los alifafes normales.
    Y el futuro es pura entelequia, un campo abonado y fértil para la imaginación.
    Y muy en el fondo, aprendemos a convivir con una verdad de Perogrullo: no podemos ser mejores de lo que somos, pero podríamos ser peores. Mucho peores.
    Un abrazo muy tierno

  7. suigeneris dijo:

    Ya se sabe:
    “Estar contentos con poco es difícil; con mucho, imposible”

    Yo también hago un poco la vida de la mosca… Aunque la mitad del tiempo lo empleamos en ganar dinero para gastarlo la otra mitad (con un poco de suerte una mitad). Que dramáticamente circular…

    Sobre eso de ocupar el tiempo de ocio creo recordar que hablaba de ello el famoso libro “La felicidad” de Brecht, que decía que si la gente no tuviera que trabajar no sabría que hacer con tanto tiempo libre.

    Yo cada vez me doy más cuenta de que hacer planes no vale para nada. Ni siquiera se lo que voy a hacer esta tarde… Lo mismo me sorprendo.

    Saludos entrañables a tod@s l@s presentes… Gracias por hacer este rincón tan extrañamente humano.

  8. zakul dijo:

    ¡¡que vicio!!…me estoy enmonando con esta página….
    ayer murió un muy buen amigo mío….de esos de verdad.
    y no lloro por la muerte, ni por el hueco que ha dejado …
    lloro por el tiempo, si, el tiempo que no compartimos.
    siempre estábamos buscando un hueco para vernos, y lo hacíamos cada seis u ocho meses, pero esos encuentros eran tan intensos ….que ahora siento como un frío viento entra en el tiempo que no disfruté
    pero está claro que tenía que ser así… ahora he aprendido la mejor lección que me podría dar mi amigo Antonio….
    hoy es el primer y último día de mi existencia y así lo viviré cada día, hasta que me toque entregar una preciosa lección a algunos de los que me acompañen en el sendero que pretendemos acotar con esferas y péndulos monotonos y equívocos.
    LUZ para los que gozamos de la eternidad sin medida ni fracasos

  9. Dinosaurio dijo:

    Aquí el que no se consuela es porque no quiere, pero es mejor eso que angustiarse pensando en el paso del tiempo y en las penas del infierno. Además, la iglesia católica, que ya se ha cargado el limbo, aunque muy lentamente, terminará por cargarse el purgatorio y el infierno, de modo que “ancha es Castilla” y no debemos preocuparnos tanto.
    Yo creo que hay infiernos atroces, pero están en este mundo (sea lo que sea esto) y, en cuanto al tiempo, todos sabemos que su percepción es muy subjetiva: en el dentista (y similares) se nos hace eterno, mientras que cuando disfrutamos se nos pasa volando.
    Ahora bien, si nos vamos a poner a “filosofar” sobre el tiempo, también podemos leer a nuestro entrañable Kant y también a Galileo, Einstein, etc.
    Abrazos.

  10. Missmiedos dijo:

    En esta aburrida tarde de sábado, cuando el pasado te pesa y el futuro esta nublado,el presente me ha dado una sorpresa: descubrir “El habitat del Unicornio”. Me he pasado media vida, por razones que ahora no interesan, entre psicólogos y algún que otro psiquiatra y es de agradecer que uno del “gremio” baje al mundo de los mortales y ofrezca un espacio para que opine el que quiera. yo desde luego pienso aprovecharlo.
    ZAKUL, todo lo que dices me gusta, por tu ironía, tu sentido común y tu claridad.
    y a usted don Luis Muiños, voy a intentar escucharle en la radio, además de leerle aquí, más que nada porque nunca me he fiado demasiado de los “flechazos” (que luego llevan
    a l as “transferencias” je je)
    un saludo a todos y como dice Bruce Lee en el anuncio de la Tele.”be Water, my friend”.( no sería psiquiatra, pero chic@s como si lo fuera…. )

  11. Esbrújulo dijo:

    En cuanto al tiempo, que cada cultura tenga o haya tenido una interpretación distinta me parece completamente normal, como respecto a otro concepto cualquiera. Ya pasó la época de creer que nuestra interpretación era la “única verdadera”.
    Y la mía particular tampoco tiene porqué atenerse al modelo de mi entorno cultural.
    Lo que no me parece serio es tomar en consideración lo que diga un “reverendo” o un “teólogo” que se basa para sus creencias en “su fe” y en el mejor de los casos en los conocimientos que tenía la ciencia hace dos mil años.
    El infierno, con su tormento inhumano, continuado e indefinido, por haber contravenido alguna disposición arbitraria que nos parece insignificante, o peor aun, porque desobedecieron nuestos padres. ¿Cómo es posible en la actualidad referirse a él cómo si fuera una realidad? Y de hacerlo ¿Cómo calificar al dios que lo ha implantado?

  12. kasandra dijo:

    Se me ocurre que quizá la sensación pertenezca al aquí y al ahora. La tierra…

    Se me ocurre que quizá el pensamiento tenga tendencia a proyectarse hacia el futuro, hacia Occidente. El aire…

    Se me ocurre que los sentimientos son eso circular. Porque vamos avanzando en la rueda y en los cuadrantes de la experiencia pero siempre volvemos a nuestro orígen. El agua…

    Se me ocurre que el Fuego lo alimenta, lo consume.

  13. Noamanda dijo:

    El cuadro, sí, muy guapo; es verdad que parece que ya lo habías puesto por aquí, recuerdo cuadros de este estilo.
    En cuanto al tiempo, creo recordar, que era también uno de tus temas preferidos en tu anterior etapa. Yo, particularmente creo que es más sabia la postura de los Orientales -por lo menos en cuanto al estrés que causa el estar siempre pendiente del futuro- ya que todo está hecho, todo se repite,; la historia es cíclica y vuelve siempre a pasar por aquel camino anterior de hace cientos de años (si algo se me quedó grabado en la Uni, en clases de Hª, fue eso). Así que, vuelvo a repetir; la postura oriental, como siempre, es más sabia.
    Machado y sus moscas me lo descubrió Serrat a mí, y además sólo hace como unos 10 años.
    Tomando nota del libro que nos regalas ;
    El tiempo sí, qué incógnita! Suerte que ya hemos aprendido a juguetear con él, que cada día más, las sociedades dedican más tiempo al ocio.
    A finales de mes asistiré a un cursillo titulado: ¿Qué hacer con nuestro tiempo de ocio? ;)
    Esta palabreja, es muy curiosa “zascandilear ” y yo la conocí al bajar aquí; a Granada.
    Gracias por enseñarnos y estimularnos a pensar :)

  14. Inmeat Polo dijo:

    Creo que el tiempo, el tiempo de cada persona, debería ser como una ensalada o un gazpacho: la mezcla de todo. El pasado sirve para aprender porque no sólo el escarmiento en cabeza propia es el que más se retiene en la memoria, también es la propia experiencia buena y mala la que más enseña. Y, además, como por desgracia sólo podemos vivir una vida, también está bien eso de poder meterte (mentalmente) en el pellejo de tus allegados y amigos para poder vivir un poco sus experiencias que tú por circunstancias o gustos no puedes vivir en primera persona.
    El futuro es ese campo con todas las posibilidades del mundo que hay que procurar que sea bueno pero tampoco obsesionarse con él pues ni lo sabemos, ni lo tenemos comprado y ni siquiera tenemos una garantía para ir a alguna parte a reclamar
    Y el presente que es lo que hay que vivir a tope (me refiero a vivirlo con todos los sentidos abiertos) y que es lo único que realmente tenemos y donde estamos acumulando experiencia que al fin y al cabo es lo que lleva a la sabiduría.
    En resumen: usar el propio pasado como trampolín para lanzarse al futuro sin perder un átomo del presente.
    En cuanto a la polémica de cielo e infierno, desde hace tiempo que descubrí que todo lo que parece complicadísimo y lejanísimo siempre es sencillo y cercano. Qué mayor infierno que tener la conciencia sucia (la conciencia auténtica) prefiero un infierno de esos de quemarse con el diablillo folclórico a una sola tarde de remordimientos. Y qué mejor cielo que un día de esos que te sientes realmente satisfecho contigo mismo y con lo que te rodea. Es mucho mejor vivir eso que tocar la lira subido en una nube. Si la propia consciencia pudiera sobrevivir al cuerpo físico, creo que en esas sensaciones estarían los auténticos cielo e infierno y no pienso que las creara nadie, nos los hacemos nosotros mismos.
    En todo caso prefiero vivir el presente, recordar el pasado (intentando modificarlo lo menos posible para no desvirtuarlo) y tener esperanzas en el futuro a preocuparme en qué narices habrá después. Vaya usted a saber y además tampoco me importa

  15. zakul dijo:

    en este tiempo que tengo …dedicado a quien lo necesite…
    “No debo tener miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase por mí y a través de mi. Y una vez que haya pasado giraré mi yo interior para afrontar su camino. Y allí donde estaba el miedo ya no quedará nada, sólo estaré yo�.
    (Letanía Bene Gesserit contra el miedo. Dune. Frank Herbert).
    por cierto …creo que lo que plantean los orientales es un movimiento circular si, pero la aspiración es a convertirlo en un movimiento espiral y que los acontecimientos de la vida evolucionen y transciendan.
    LUZ para cada paso por andar

  16. Laura dijo:

    Pues a mí me gusta mucho la relación en que nosotros vemos el tiempo. Me gusta que seamos tan del futuro y tan poco del pasado. Yo creo que pensar en el pasado son ganas de marear la perdiz y nunca nos sienta bien. Si lo que hicimos nos gustó lo echamos de menos y si no nos gustó nos sentimos mal. Y además nunca aprendemos nada del pasado, por más que digan, porque si volvemos a estar en las mismas circunstancias que cuando cometimos un error, lo volvemos a cometer.
    Y además me gusta vivir en una sociedad en la que el tiempo es oro. Me plantea retos y me hace afrontar objetivos y eso me gusta. Cuando he estado en sociedades que se lo toman con más calma he estado más tranquila, pero también me ha aburrido más y no he mejorado nada como persona. Yo creo que para mejorar hay que pasar un poco de tensión y hay que tomarse el tiempo como algo que se acaba. Hay sociedades que nunca están tensas y a lo mejor por eso siempre siguen viviendo como hace miles de años. Y eso no es bueno para los que lo pasan mal en esas sociedades.
    Un beso, Luis. El texto tiene tela.

  17. Luis Chamorro dijo:

    Poco tengo que aportar que no lo hayáis “notado” ya todos vosotros, lectores de Luis Muiño y “contribuyentes” al “blog”: admiración y agradecimiento (coincido con “Missmiedos”); que me parecen geniales tanto el fondo como la forma que tiene de proponernos temas y compartir pensamientos y “guiños” al intelecto…
    A medida que las sociedades se “desarrollan” y “progresan” se pierde -irremisiblemente- el disfrute o goce -incluso- del tiempo.
    Me explico: pasa a ser una “mercancía” más, el marco sobre el que debe desarrollarse “lo demás” (casi siempre, algo “ajeno”), es “oro”, por tanto… pero deja de tener valor “en sí mismo para uno mismo”, no nos pertenece ya, en cierto sentido… forma parte de “lo demás”. Quedamos despojados de algo que nunca debería perder un individuo.
    “Nuestro tiempo propio” se reduce, finalmente, a “OCIO”… que no es sino algo “alienante” (ajeno, por tanto), no nos aporta otra cosa que “descanso” o “paréntesis” de tiempo entre actividad y actividad productiva…
    ¿Qué quedó del arte de “perder el tiempo”, en el sentido más “antiguo” y menos “mercantil”?
    Los grandes pensadores (filósofos, científicos, etc.) ¿creéis que usaban del “ocio” como lo entendemos ahora? ¿tendrá algo que ver con el gozo de dejar que el pensamiento se pierda en “divagaciones” como el vuelo de una mosca (¡je!), el viajar de las nubes en el cielo, la charla con un anciano o un niño…?
    El pasado nos ayuda a aprender… El futuro, ya llegará. ¿Y el presente?¿Dónde queda el presente? Si su valor sólo tiene sentido como preparación del futuro… ¡ya lo hemos perdido!
    Si carecemos de presente (y así es, por desgracia) perdemos lo más preciado de nosotros mismos.

  18. angelik dijo:

    Vaya… entonces no me tirare una eternidad en el infierno… a ver que hago con el tiempo que me sobra…XD genial como todos tus escritos.buenas noches.bsos

  19. suigeneris dijo:

    Pues eso, por algo me paso yo media vida pensando en las musarañas…

  20. Ric dijo:

    En primer lugar saludaros y permitirme que me congratule de este descubrimiento que ha sido para mi esto de los blogs.
    Amenazo con volver.
    Despues daros las gracias,como dice una buena amiga,por ser como sois y por como me siento cuando estoy con vosotros,en este caso cuando os leo y me haceis reflexionar.
    Y entrando por fin en el tema del tiempo,creo que el unico tiempo bien empleado es el que una vez usado me hace no mejor persona si no “mas” persona.
    Yo tambien reivindico el tiempo pasado sin hacer nada,dejando nuestros pensamientos navegar,el pasear sin rumbo,el viajar sin destino,incluso “el perder el tiempo escribiendo esto”xD
    En fin que no se porque ni para que estamos aqui,pero desde luego no para perder el tiempo “aprovechandolo”.

    Un saludo.

  21. alberto dijo:

    yo siempre he tenido prisa por vivir y por tener tiempo para hacer lo que pensaba que tenía que hacer. esto fue siempre así hasta que recapacité sobre el sentido de mi avidez. el problema no era del tiempo sino de lo que hacía para olvidarme de él. porque el tiempo era aquello que dejé atrás en el mundo de mi ambivalencia. el tiempo que no quería vivir era los recuerdos que no quería conciliar, aquellos tiempos eran tiempos de humillación, de ira, de vergüenza, de tristeza. pero a la vez eran tiempos de ternura, de ilusión, de esperanza.
    y el caso es que me los perdía todos.consumiendo el tiempo me los perdía todos.
    aquí se ha dicho que es mejor vivir el tiempo presente sin marear la perdiz del pasado. pero creo que la “perdiz” del pasado siempre está presente en nuestro presente. otra cosa es que se mire hacia otro lado apartando el espíritu del pasado de lo que vivimos en el presente. pero creo que eso es perderse parte del presente y del futuro. creo que apartando el pasado de nuestras vidas lo que se vive es un presente artificial, sin rumbo, sin tiempo. porque cuando se vive el tiempo de esa manera, aunque pueda parecer contradictorio, se vive un tiempo de pasado, sin conciencia, a merced de nuestras fuerzas inconscientes, que al abrigo de nuestras escusas, consumen nuestro tiempo.

  22. campioni dijo:

    um… buoni, realmente buoni luogo e molto utile;)

  23. Pipi. dijo:

    que era cojonera como ella sola.
    Creo que después de todo me afecto demasiado el conjunto de mitos de mi infancia. Este por puesto era uno. Volando… en quince minutos. Destino, ah… ¿quién lo sabe?

    Buen blog el suyo.

  24. Pipi. dijo:

    Sé muchas cosas acerca de ese cuadro. Tiene toda una historia fascinante… es … increíble… yo la escucharé pronto, si ha sucedido… quizás vuelva… adiós.

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