YA TE TENGO
El año pasado, a una operadora de telefonía móvil sueca se le ocurrió hacer una encuesta entre sus usuarios y se encontró con un resultado curioso. La investigación señalaba que dos de cada tres encuestados espiaban los mensajes de los móviles de sus parejas…
Para ser más exactos: el sesenta y cuatro por ciento de personas aprovechan que su media naranja se ha descuidado para leer a escondidas los SMS que guarda o para intentar saber qué mensajes tiene en el buzón de voz. Y eso en una cultura tradicionalmente individualista y poco posesiva, como la sueca. Imaginaos el posible resultado del estudio en países más sexistas y más proclives a la pareja cerrada…
Por supuesto, cuando se preguntaba a estas personas porque violaban la intimidad del otro de esa manera, la respuesta más común es que lo hacían por simple curiosidad. De hecho, solo una cuarta parte de los aprendices de espía confesaba hacerlo por celos. Pero me temo que los datos de la encuesta no apoyaban la excusa: prácticamente nadie espiaba los móviles de alguien que no fuera su pareja…
Por si os interesa el acto de espionaje en sí, os advierto que la inmensa mayoría de los encuestados aprovechan a cotillear cuando el novio o la novia están en el baño. Hay también un cierto porcentaje que lo hacen cuando su pareja está durmiendo o se ha dejado el móvil en alguna parte, pero vaya: lo peligroso es la visita al Señor Roca. Ahí es cuando todos nuestros secretos salen a la luz…

En fin, que quien iba a decir esto de los nórdicos. Pero es que, en realidad, esta investigación nos vuelve a recordar algo que es universal y que conviene no olvidar en ninguna parte del planeta: la psicología del amor está regida por mecanismos bioquímicos. Y esos mecanismos, que se han ido consolidando a través de años de evolución, nos llevan inevitablemente a intentar poseer a la otra persona. El amor es egoísta. No queremos que la persona amada sea feliz: queremos que esté con nosotros.
Básicamente, el enamoramiento consiste en que la persona de la que estamos enamorados se convierta en nuestro proyecto vital. Cuando vivimos una fase de amor, queremos que el ser amado participe continuamente de nuestra vida y le interesen, incluso, nuestros pequeños y aburridos detalles cotidianos. De hecho, una persona que está enamorada de nosotros es el único individuo en el mundo que nos mira embelesados mientras le contamos nuestros truquitos en la declaración de Hacienda.
A lo mejor, amar es estar enamorado de la estupenda imagen que el otro nos devuelve. Y por eso queremos tener a la otra persona todo el rato contemplándonos. No nos interesa nada el papel que la persona amada desempeña en la vida de los demás. Cuanto menos participe de en películas ajenas, mejor, todo sea que el guión acabe incluyendo demasiadas escenas de cama…
Me temo que ni los suecos se libran. No solemos hacer nada para que las personas a las que amamos crezcan como individuos. Lo único que hacemos cuando queremos a alguien es eso: quererle.
Y espiar su móvil, por si quiere a otra persona.
3 de Noviembre, 2006 - 2:38 pm
Si os inquieta el tema éste del egoísmo del amor, yo creo que Helen Fischer lo cuenta muy bien en sus libros (por ejemplo, en “¿Por qué amamos? Naturaleza y química del amor romántico?).
Yo creo que la buena mujer no lo dice porque es muy diplomática, pero es de que las se apunta al club de los que creemos que el amor es una enfermedad con demasiado prestigio social…¿vosotros no?.
La imagen es de Jim Todd, un tipo al que le encanta pintar el ajedrez de los sentimientos.
3 de Noviembre, 2006 - 3:42 pm
No te preocupes, cuando consigan implantarnos chips telefónicos en nombre de la libertad y de la privacidad (aunque, en realidad sea para controlarnos mejor), nosotros desarrollaremos formas de inmiscuirnos en la intimidad ajena. Pero, no sé por qué, se me ponen los pelos de punta de imaginar algunos métodos.
Prefiero confiar en que no lleguemos a eso.
3 de Noviembre, 2006 - 3:48 pm
He leído hace poco la entrevista a una cantante que habla de la “pareja” de tres, el amor y la convivencia de tres personas, me pareció muy interesante, claro que tiene el inconveniente de tener que esperar a que dos de ellos estén a la vez en el baño para verles el movil.
La pareja heterosexual mónogama ya no es una necesidad para la evolución, tenemos que adaptarnos a otras formas, aunque nos cueste un poco, también puede ser más divertido….
3 de Noviembre, 2006 - 4:12 pm
“La pareja heterosexual mónogama ya no es una necesidad para la evolución”
Quieres decir que no son necesarias para parte de la sociedad. La evolución sigue necesitando que las parejas sean heterosexuales para que traigan hijos que refuercen la comunidad. Los otros medios para concebir hijos no están al alcance de todos.
Yo estoy a favor de que la gente se case, se ame y pague entre ambos la hipoteca. Muiño se equivoca al decir que el amor es una tontería. 40 años de pagos sin una pareja con la que compartir gastos… eso es mucho peor…
3 de Noviembre, 2006 - 5:04 pm
Lo que es una solemne estupidez es llamar a eso amor, Antonio. Y esa es la etiqueta que suele ponersele al asunto (no hablaba por usted). Llamémoslo pues por su nombre. ¿Tiene alguno? Eso sí, me da la sensación de que tendrá que ser alguno no tan biutiful y si mucho peor…
Creo que en el Arte de Relacionarnos con Otro estamos en pañales, que es lo que más cuesta, decidir que ya podemos mear por nosotros solos, por nosotros mismos. Creciendo por encima de la comodidad y de la costumbre de nuestros orines calentitos, apestosos y húmedos. Pero a esos que no son tan evidentes… nadie se suele esforzar por educarnos. En eso estoy muy de acuerdo con el final de este artículo. Pero vale, para eso también nos sirve el método científico, aquello del ensayo y el error. ¿Querer será esa cosita de aquel color? ¿Qué ves tú? Porque yo veo veo…
Ahora me pregunto, señor Muiño, desde cuando los encuestados van con la sinceridad por delante. Vamos, no digo que no les excite responder a ese tipo de pregunta en una encuesta anónima (y sobre todo en Suecia que debe ser de lo más transgresor eso de confesarse involucionado) pero de ahí a profundizar en los motivos. ¿Qué quiere que le diga? La curiosidad es el estado más aceptable del ser humano entre el ser humano. ¡Oh! casi todo el mundo puede entender eso. ¿Quién no es curioso en algún aspecto de la vida? Incluso un poco de patetismo condenable puede darnos mucho glamour. Lo que no me creo que una sociedad que se vende de una determinada forma pero que no deja de ser un estereotipo tenga sentimientos y complejos propios. Los nórdicos son avanzados, los latinos apasionados. Pero yo eso del latino apasionado… lo pondría bastante en duda (por propia experiencia). Así en líneas generales.
Sin embargo conozco gente que lo viola todo. Madres y padres a la privacidad de sus hijos, hijos a sus padres… lo de las mascotas intuyo que es menos viceversa.
Mi actividad favorita de pequeña (y no tanto) era ese momento en que mis padres se iban de casa y tenía su habitación para mí solita. Era feliz, andando por todo y procurando que no se me notase. Y encontré cosas particularmente muy interesantes. Ya no me quiero poner a pensar en el caso en que mis padres hubieran sido muy modernos y estuvieran movilizados… Creo que eso habría sido mi país de jauja.
Lo bueno es que se me quitó esa costumbre cuando dejé de aburrirme (yo creo que ese era el secreto) y no volví a interesarme por las cosas privadas de nadie. Lo que procuro, eso sí, es no dejar de saber que hay gente que todavía se aburre mucho en mi mundo. Y cuando voy al baño… dejo el teléfono móvil apagado. O bueno, mejor, me lo llevo a la ducha si hace falta. De todas formas allá quien mire en él, ¿no?
Tampoco digo que yo no sea de las que aburren.
Es difícil sacudirse el aburrimiento. Porque es algo muy pegajoso (casi como las babas de un alien). Y al final sin quererlo puedes descubrir que te has pringado con la Sigourney hasta el tuetano.
No sé por qué tenemos que llamar amor a lo que es sólo una forma de posesión. La más aceptada. Pero tampoco diría que es una tontería. O sólo que es una tontería mutante.
Saludos.
3 de Noviembre, 2006 - 7:04 pm
Pues yo me sumo al club de los que creen que el amor es una enfermedad que nos convierte en tont@s, egoistas, poco creativ@s, agresiv@s y conservadores. Yo creo que nunca se ha hecho nada bueno para la sociedad por amor, pero se habla bien del amor porque queda muy bien en las novelas y en las películas porque las hace emocionales.
Yo creo que el amor no mola. Lo bonito es la ternura. Esa sí que hace que seamos buenas personas y nos permite seguir siendo nosotras mismas. ¡Pero claro, no queda tan bien en las novelas!.
3 de Noviembre, 2006 - 7:46 pm
Me sumo, sin que sirva de precedente, a la tésis de Antonio, porque no sólo hay que pagar la hipoteca, es que también hay que correr con los gastos de los hijos que no pueden pagar una hipoteca cobrando los fascinantes sueldos de ahora, cuya capacidad adquisitiva es como la mitad que hace 25 años.
Y, sobre todo, porque cuando los matrimonios se separan, ¡ay, Dios mío!, se dedican a narrar sus miserias conyugales a diestro y siniestro, pierden la contención, el pudor, el sentido de la medida, y aburren hasta a las ovejas. Y cuando se sueltan la melena y se desinhiben, ay, qué lata dan contándolo.
Por piedad a los que somos solteros y no tenemos por qué aguantarlos: ¡Matrimonio para toda la vida, hasta que los nietos no necesiten a los abuelos! ¡Vigilancia al móvil y a todo lo que se mueva, y que no se libre nadie! Que les obliguen a hacer un juramento en la boda como el del secreto de confesión!
3 de Noviembre, 2006 - 11:22 pm
Yo amo tanto a mi ex-mujer que la doy toda la libertad del mundo: cuanto más lejos de mí, mejor!
4 de Noviembre, 2006 - 12:53 am
En mi pueblo -o sea, yo- al amor le llamamos “encoñamiento” y “narcisismo”, y a los celos, “orgullo”, “amor propio”, “honor”…
Al espionaje indiscriminado, “morbo molón”, y hacia la pareja propia, “uninteresed but curiosity”.
Pero sí, no tenemos nada contra el amor, que es otro tema. Rompemos lanzas en favor, ponemos manos en el fuego y demás.
4 de Noviembre, 2006 - 9:22 pm
Todos llevamos mochilas invisibles a la espalda cargadas de secretos. Y digo TODOS, sin excepción.
¿Qué a alguien le da por abrir un poco la cremallera y mirar en la mochila ajena… y resulta que ese alguien es la persona menos indicada? Pues mala suerte o más bien, una gran falta de prevención por tu parte.
El amor, la pareja, los celos… esas son otras historias.
No mezclemos por favor.
4 de Noviembre, 2006 - 9:42 pm
¿Seguro que no hay que mezclar?¿Soy la única que cree que la excesiva curiosidad por la vida del otro tiene que ver con el afán de posesión y eso solo es algo que ocurre cuando estamos enamorad@s?¿Soy la única que ve la ecuación amor-posesión-celos en toda esta historia?
Me voy a ver si veo a un ligue que me he echado y a ver si no quiere poseerme. O sí.
5 de Noviembre, 2006 - 2:09 pm
Primero: estoy de acuerdo conque es una cuestión práctica lo de juntarse con alguien para poder comprarse un piso.
Segundo: los humanos no evolucionamos desde hace tiempo (la tecnología sí, pero nosotros, no sé, no sé).
Tercero: se confunde amor con cualquier cosa.
Cuarto: el que espía el teléfono… ya se sabe, se cree el ladrón que son todos de su condición.
Quinto: ah, el amor… esa fantasía que nos hace creer que en este mundo no estamos más solos que la una…
Tema para escribir y escribir y escribir…
5 de Noviembre, 2006 - 5:14 pm
Así es, es un tema para escribir, escribir, escribir, y para hablar, hablar, y hablar…..
Yo como estoy de acuerdo con los dos ultimos comentaristas que me preceden…No hago un razonamiento que sea personal, porque a la hora de la verdad, todo nos puede suceder en las cosas del amor, para eso nos llamamos “seres humanos”.
6 de Noviembre, 2006 - 6:37 am
bueno, a mí me gustan las excepciones, que la generalidad aburre.
soy de las que espían, no necesariamente celulares.
soy curiosa, pero mi costado detectivesco no tiene nada que ver con la curiosidad.
no le oculto a mi pareja mis inclinaciones… más bien lo pongo en advertencia: si dejás tu correo abierto, VOY a leerlo, si no usás password no voy a ponértelo yo (no es una ironía, es que olvido todos los password), papelitos y cajones son mi perdición… y él sabe todo eso.
su respuesta es simple: no tengo nada que ocultar.
la mía es: yo sí.
y ambos felices y contentos.
a mí sí me importa el papel que desempeña en la vida de los demás… y me importa que crezca, y me importa que raramente me mire embelesado… eso me parece fascinante.
me mira como lo que soy: una mujer, no una diosa ni una santa.
besets!
6 de Noviembre, 2006 - 11:37 am
Vaya, se me ja quedado el cuerpo un poco descompuesto al leer esto… Puede que en parte pase eso, que nos guste la imagen que nos devuelve la persona de nosotros mismos, pero… en fin. ¿Tan egoístas y vanidosos somos? Creo que nunca he cometido eso conscientemente… uf, es darle otra vuelta de tuerca a mi atormentada mente… No habría que intelectualizar tanto el amor.
6 de Noviembre, 2006 - 2:07 pm
Nunca se me ha ocurrido espiar el móvil de mi pareja, llevamos tantos años juntos que, si alguna vez los hubo, los celos se han evaporado, aunque confieso que si lo he hecho con el de mi hijo, más que nada por saber en que anda metido…
Me alegra tenerte de nuevo por aquí
Un abrazo
6 de Noviembre, 2006 - 2:29 pm
Pues a mí ese Trini tengo que decírtelo me parece un comportamiento muy poco sano para un adulto.
Deberías respetarle como persona.
Y si te preocupa hablar mucho y sinceramente con él.
Pero de todas formas lo único que vas a arreglar con esa conducta es saber y tener que callarte. Porque si te delatas adiós a la figura de mamá.
Nunca le perdonaré a mi madre el hecho de que leyese mis cartas o mi diario. Aunque sí se lo perdoné, claro. Pero me dijo quien era y eso es algo que jamás se olvida.
Lo malo del espionaje… es que la peña se piensa que en tiempos de guerra es lícito. Pero no, nunca lo es. Porque las guerras no lo son.
6 de Noviembre, 2006 - 4:34 pm
bueeeeeno….queridos míos, después de este silencio pertináz(como la sequía de aquel caudillo que metía las narices en todos los MSM), vuelvo con la esperanza de que la accesibilidad de esta página sea una normalidad.
de todo lo que leo, veo que nos olvidamos de algo muy importante, y es la interpretación que hacemos de un mensaje llegado a un móvil.
si …digo la interpretación, pues tal vez esto sea para profundizar, pero me sorprendo cuando la gente recibe un texto super concentrado y lleno de sinbolítos, abreviaturas, y otras señas, y de eso sacamos una emoción, y hasta somos capaces de mal interpretar o prejuzgar al propietario del dedo que compulsivamente tecleó aquel gerogrífico.
tal vez se trate precisamente de eso… de compartir …si de compartir la hipoteca, el orinal(aunque hay unos muy baratitos), y compartir todo lo que se nos apetezca, y lo que no pues no.
tan solo se trata de compartir ….y para mi eso si es amor, y de esta forma no tengo desconfianza, ni inseguridades, ni curiosidad, pues todo lo que tengo que saber está encima de la mesa, y lo demás son elucubraciones y opiniones subjetivas que a quien único revientan es a quien las genera y desarrrolla, pues siempre verá un enemigo cruel y peligroso en la sombra de un rosal que dibuja un precioso dragón chino.
besos de LUZ para todos t
6 de Noviembre, 2006 - 8:36 pm
¡Zakul, mi anticlerical preferido! ¡Bienhallado! ¡Qué alegría!
¿Ves, Luis, como tienes que dejarnos que espiemos tu bitácora para realizarnos y encontrarnos?
Dónde sino aquí se puede encontrar un comentarista que se exprese diciendo de un paranoias: …”pues siempre verá un enemigo cruel y peligroso en la sombra de un rosal que dibuja un precioso dragón chino.”
Un abrazo fuerte, Zakul.
7 de Noviembre, 2006 - 12:59 am
H@la,
Pues no sé que pensar.
En la imagen se ve al caballero, entre Reina y Rey, en épica artúrica o enganchado a algún asuntillo del móvil.
Otra opción es el favor, súplica, perdón, obediencia o acatamiento (entre otras esperas), pero ¿para quién de los tres?.
Del amor y la posesión mejor tratarlos con cariño.
Controlar a l@s demás es pelín feo.
Tendremos que seguir aprendiendo.
Besos,
7 de Noviembre, 2006 - 11:52 am
Hasta ahora, jamás se me ha ocurrido cotillear en móviles ajenos. Y digo hasta ahora porque siempre he sido de las que piensa lo de “no digas de esta agua no beberé”. De todas maneras, me parece altamente improbable, sobre todo, porque mi concepto del amor no tiene nada que ver con el habitual: siempre he pensado que cuando un tipo se descuelga con el famoso “es que no puedo vivir sin ti”, lo que una ha de hacer, para no tener problemas futuros, es salir corriendo, y cuanto más rápido, mejor. La dependencia, el control, la intromisión en las vidas ajenas… comportamientos aceptados y normalizados, pero no por ello saludables para el desarrollo de la persona.
Me alegra leerte de nuevo, Luis,
Saludos
7 de Noviembre, 2006 - 12:10 pm
La desconfianza es muy triste… Hace tiempo que no andaba por aquí, te mando besos.
7 de Noviembre, 2006 - 12:37 pm
¿dueño o esclavo?…si, me refiero a eso que quieren llamar amor.
nos convertimos en dueños o esclavos de nuestras carencias, de nuestro equipo de futbol, del clan de amigos, de un sin fin de aparatejos que ahora se llaman por sus siglas, etc….
y queremos ser propietarios de los afectos ajenos, y somos esclavos y mendigos de una caricia o de un “te quiero para toda la vida”
y en cuanto somos, nos sentimos o vemos que quien nos ama se libera…¡¡tiembla todo en nosotros!!
“te espero donde siempre” decía aquel mensaje que había leido su esposa furtivamente en el móvil de su marido, mientras él preparaba una grasienta pizza para ver juntos LOS PUENTES DE MADISON.
todo tornó en un ambiente seco y distante, la cara de May estaba a punto de reventar de tristeza y temor.
- oye, cariño… dile a pablo que los del equipo de basket, le esperan donde siempre- le voceó su afanado cocinero desde la cocina – es que se le acabó el saldo y me pidió el móvil-
¿cuantas emociones adversas pasaron por esa cabecita en dos segundos? ¿cuantos miedos, dudas, incertidumbres crecieron en el corazón de May? ¿como sacaría de la cabeza y de su desasón tanto dolor infundado?
está claro que nuestra mente crea escenarios románticos o terroríficos, con mucha mas facilidad y rapidéz que la FOX en sus mejores años.
estoy seguro que es mas sano para nosotros mismos, inventar escenarios reales y optimistas, pues el día que se acabe la película, tendrás ejercitada la capacidad de reconvertir el plató de tu vida en un fantastico escenario que conpartir con otros galanes y glamurosas señoras.
lus para todas las estrellas de cine que aquí visitan.
7 de Noviembre, 2006 - 5:02 pm
Pues no, Luisiño, no…
10 de Noviembre, 2006 - 2:30 pm
Pues no sé, pero por mi experiencia particular, creo que no hay que pontificar sobre el amor y lo amoríos. Me he enamorado pocas veces en la vida (o muchas, depende de con quién me compare) y creo que cada vez ha ocurrido una cosa diferente. No sé si será porque con la edad vamos modificándonos o que dependía de la persona que tenía delante. Celos reales sólo los he tenido cuando he sentido un horrible peso en la cabeza que amenazaba mis pobres cervicales (no sé si sería intuición o qué pero la verdad es que no fue erróneo lo que pensé) pero en las demás ocasiones sólo he llegado a sentir “celillos” por aquello de que no te gusta demasiado que remiren a la persona que hace palpitar tu corazoncito (y menos sus partes pudendas)
En cuanto a lo de mirar su móvil, su e-mail o simplemente los números de teléfono que quedan grabados en el “domo” puedo decir con orgullo que nunca lo he hecho. Quizá por aquello de no tener que avergonzarme ante el reflejo del espejo. Otra cosa es que sí que he agudizado el oído cuando ha habido alguna llamada con la consiguiente bajada de tono de voz y una escapada de mi partenaire a otra habitación.
En todo caso, si es por temor a los cuernos, creo que si quieres y conoces a la otra persona, no te hacen falta pruebas físicas para saberlo.
En cuanto a los comentarios del principio sobre parejas, tríos y demases, que cada uno viva como le dé la gana. Y desde luego que para traer criaturas al mundo no es necesario el sagrado vínculo del matrimonio que, como decían las feministas, por unos centímetros de chorizo…
A Antonio: si realmente quieres compartir tu vida para pagar la hipoteca, te aconsejo que mejor te busques un amig@, al menos no te arruinará si un día decide dejarte y además te quedes sin casa, pagando la hipoteca y viendo a los posibles hijos únicamente cuando al juez le salga del birrete
10 de Noviembre, 2006 - 4:55 pm
Pues no sé, pero a mí nunca se me ha pasado por la cabeza mirar los mensajes de mi pareja y le quiero mucho y como personas que somos necesitamos de nuestras parcelas de intimidad como individuos, que va más allá de las forntesras del amor. Un puede amar mucho y también confiar. Las relaciones se suponen que están cimentadas en la confianza, yo confío en mi pareja por eso no tengo ese pensmiento de y si me la está pegando…, porque si el “y si” me ocurriera a mí, no tendría otra que hablarlo con mi pareja y si es necesario concluír nuestra relación. Por eso, pienso que la otra persona haría lo mismo conmigo.
11 de Noviembre, 2006 - 1:49 pm
… digo yo, qué es eso de un móvil? y mensajes? lo del señor Roca sí que lo he entendido, … creo.
Un amigo mío coreano me explicó que para que algo se mantuviera en equilibrio era necesario tener por lo menos 3 puntos de apoyo, una mesa de dos patas no existe, pero sí una mesa de tres patas.
Me seguía diciendo que cuando una pareja va bien aparece la “tercera pata” que es el primer hijo, pero lo que a veces también puede traer el equilibrio (esto ya no lo dijo) es una tercera persona “no hijo”, si todos tenemos las ideas claras, lo digo porque en eso estoy… (sigo investigando)
17 de Noviembre, 2006 - 11:35 am
¿ No creeis que hacemos todas esas estupideces amorosas
debido a que el “amor concepto” ha quedado obsoleto y no tenemos “recambio” para entusiasmarnos de nuevo…?
17 de Noviembre, 2006 - 4:52 pm
pues yo creo que esto del amor no lo tiene muy claro nadie. no creo que el amor sea algo que venga dado a nadie sino que uno se lo gana gracias a su dedicación y a su esfuerzo. para mí el verdadero amor se encuentra cada vez que envolvemos con nuestra atención cualquier microcosmos de nuestro entorno, de esta manera el amor se reparte entre las películas y la música que nos gustan, las conversaciones a las que nos entregamos, los estudios por los que luchamos,… sólo hay que volcar toda esta preocupación y esfuerzo en una persona para que esto se convierta en amor entre personas. y no pensemos que con ello se materializa la sumisión a nadie, dado que para que el amor entre personas se materialice, es condición necesaria que exista inicialmente un amor a nosotros mismos. un amor que de forma transferencial se convertirá en vínculo entre personas.
por cierto, yo resido en suecia y el mito de la nación posmoderna y superestar que todo el mundo tiene de este país no es más que un espejismo de “los sueños de alfredo landa en una verano en Torremolinos”. no creo que sean ni más ni menos progres. el problema que tienen con los teléfonos, al igual tienen con su depresión, tiene que ver tanto con una pobre comunicación como con una religión que han aceptado de forma latente, donde la independencia no es más que una escusa para esconder mucha represión moral y ética (con los sentimientos asociados a cada una de ellas). y que coste que digo esto pensando que es una nación bella y modelo, que si bien tiene una virtud muy poderosa, a veces se vuelve contra ellos en forma de problema.
17 de Noviembre, 2006 - 4:56 pm
pues yo creo que esto del amor no lo tiene muy claro nadie. no creo que el amor sea eso que algunos llaman amor platónico o a primera vista, eso no es más que el producto de nuestros amigos románticos. yo creo que el amor es aquello que uno se gana gracias a su dedicación y a su esfuerzo, algo que en principio hemos de haber recibido antes. para mí el verdadero amor se encuentra cada vez que envolvemos con nuestra atención cualquier microcosmos de nuestro entorno, de esta manera el amor se reparte entre las películas y la música que nos gustan, las conversaciones a las que nos entregamos, los estudios por los que luchamos,… sólo hay que volcar toda esta preocupación y esfuerzo en una persona para que esto se convierta en amor entre personas. y no pensemos que con ello se materializa la sumisión a nadie, dado que para que el amor entre personas se materialice, es condición necesaria que exista inicialmente un amor a nosotros mismos. un amor que de forma transferencial se convertirá en vínculo entre personas.
por cierto, yo resido en suecia y el mito de la nación posmoderna y superestar que todo el mundo tiene de este país no es más que un espejismo de “los sueños de alfredo landa en una verano en Torremolinos”. no creo que sean ni más ni menos progres. el problema que tienen con los teléfonos, al igual tienen con su depresión, tiene que ver tanto con una pobre comunicación como con una religión que han aceptado de forma latente, donde la independencia no es más que una escusa para esconder mucha represión moral y ética (con los sentimientos asociados a cada una de ellas). y que coste que digo esto pensando que es una nación bella y modelo, que si bien tiene una virtud muy poderosa, a veces se vuelve contra ellos en forma de problema.
18 de Noviembre, 2006 - 9:21 pm
Estoy de acuerdo con D. Luis Muiño: “la psicología del amor está regida por mecanismos bioquímicos que se han ido consolidando a través de años de evolución”.
Sin embargo, no son iguales al comienzo, a los 3 meses, 2 años… También eso está estudiado y constatado científicamente.
Estoy de acuerdo con lo que alguien dijo aquí algo más “arriba”: lo importante es la ternura. Al menos, a medio y largo plazo.
Pero nadie me negará que cuando más fuerte se manifiesta esa “química” es en la fascinación inicial que produce el otro al “caer enamorado” (como se dice en inglés). Fascinación por lo hipnótico e irracional, como nos puede pasar con el fuego o el mar y sus olas… En “encoñamiento”, como aquí también alguien ha dicho, cuando es total no tiene nada vergonzante ni es menos “elevado” que otro tipo de sentimientos… Éste es uno de los aspectos de la cultura occidental (al menos, actual o reciente) totalmente diferente de la oriental (al menos, la clásica).
También estoy totalmente de acuerdo con D. Luis en que “El amor es egoísta. No queremos que la persona amada sea feliz: queremos que esté con nosotros”. Al menos, en una inmensa y dominante mayoría de los casos. Si no, ¿qué sentido tendría aquéllo tan manido y dolorosamente actual de que “la maté porque era mía”?
¿No habría que intentar educar, también en esto?: la libertad del otro siempre debe prevalecer sobre mis deseos. ¿Qué puede haber más íntimo e importante para un ser humano que sus propios sentimientos? Y, si así lo entendiéramos, ¿por qué no también los de los demás?
La asertividad es vital. Debería enseñarse en las escuelas…
24 de Noviembre, 2006 - 7:26 am
Por ahí había un comentario que decía que la evolución necesita de parejas heterosexuales… Obviamente lo dice alguien que no entiende qué es la evolución. Es como decir que la gravitación necesita manzanas. La evolución no necesita nada, si dejan de existir las parejas heterosexuales y ello lleva a que no sigamos procreándonos, pues es fácil ver lo que pasará… que la evolución seguirá su curso. De todos modos la evolución ya dio forma a la partenogénesis…
15 de Diciembre, 2007 - 4:24 pm
a mí el espionaje me desagrada.
me gustaría poder tenerlo todo (que ya tengo mucho) a la vista y que nadie me hurgara en ello porque son mis cosas y punto.
debería poder ser siempre así.
12 de Julio, 2008 - 12:59 am
Cuando doy tantas vueltas hacia la nada descubro que sólo es aire lo que me rodea y la esencia de mi propia desesperación. Es entonces cuando miro a la otra persona con absoluta claridad y descubro a otro ser humano tan perdido como yo, con ideas que no le sirven, encasillamientos absurdos y cajones llenos de prejuicios e ideas insertadas a fuego durante años sin resultados aparentemente sugerentes ni ejemplos que apetezca seguir.
Llegada a éste punto la mente resuelve simplificar y utilizar el recurso sabio del sentido común. La mirada se clarifica y descubres que no hay nada de malo en elegir a varias personas para compartirte, completarte, amar y ser amado. sin limites coartantes de estruccturas prefabricadas. Sólo respeto absoluto, simplicidad, complicidad, empatía… comprensión….
Por favor, a alguien que quiera de verdad, se le puede ocurrir limitar la privacidad del otro y usurpar su espacio. Yo lo hice en el pasado, descubriéndome así en una forma de amor que no me llevaba a nada.
A veces sentenciamos demasiado alegremente lo que sentimos creyendo que es amor. Amor es dar… abrir… encontrar… descubrir… Amor es mirar… cambiando la perspectiva.
Después de muchos años de errores y amores, me encuentro bien con el amor elegido. El mío, el que abre sus puertas y me otorga el privilegio de poder mirarlo de cerca.
Cada uno tiene su vida, sus hijos, su entorno, pero cuando nos encontramos o mejor será decir, nos descubrimos, siempre es un nuevo comienzo sin perder nunca la capacidad de asombro. Yo respeto su idea del amor y el la mia. No coinciden. Tenemos un hijo. Es feliz. Somos felices. Acaso no es ésto Amor?
24 de Octubre, 2009 - 4:26 pm
[...] Se trata en realidad del mismo hombre que ha abierto el ciclo de los arcanos mayores, el Villon (el Mago), que ha conseguido la verdadera sabiduría a través de sucesivos tránsitos durante la vida iniciática. La del filósofo, la del ser distinto que por fin ha encontrado valor para ir contra corriente, moviéndose dentro de si mismo, por los caminos del corazón. [...]