HAY UN HOMBRE SENTADO AL PIANO

F�LIX LABISSE

En el mundo en el que yo vivo, la mentira ya no está en lo que se dice: está en lo que no se dice. No es útil engañar completamente, porque siempre hay un envidioso que acaba cogiendo al mentiroso…incluso antes que al cojo. Pero cuando alguien es capaz de callar lo que no le conviene y dejar que los demás inventen su historia, acaba gustando tanto que nadie tiene ganas de quitarle la máscara. De hecho, la trampa puede seguir eternamente. A no ser que uno se harte de ser quien no es y acabe despojándose de la careta que los demás le han dibujado…

“Esta es la historia de un sábado
de no importa qué mes
y de un hombre sentado al piano
de no importa que viejo café”

“Piano man” apareció un lluvioso mes de Abril en las costas de Kent, en Inglaterra. Era un chaval que quería ser querido, que deseaba convertirse en un mito y ser cuidado y mimado por los que le rodeaban. Así que dejó de ser él y se calló.
Durante cuatro meses, el joven no dijo ni una palabra. Se limitó a hacer un dibujo misterioso de un piano y a tocar ese instrumento musical como él sabía hacerlo. Cuando alguien le fotografiaba, “Piano man” ensayaba ese gesto de desamparo que solo aquellos que están necesitados de cariño saben poner. Y así, poco a poco, fue naciendo la leyenda.
En poco tiempo, médicos, psiquiatras, asistentes sociales, detectives y periodistas fabricaron un mito que dio la vuelta al mundo. Era el chico silencioso que quizás padecía estrés post-traumático por algún terrible suceso. También fue el muchacho autista que, increíblemente, interpretaba a Tchaikowsky como los ángeles. O incluso el elegido para la gloria que había entrado en la senda tenebrosa…
“Piano man” se convirtió en todo eso y mucho más. Nuestro protagonista simplemente callaba mientras los demás veían en él lo que ellos querían ver. Y la táctica funcionó hasta que el muchacho se hartó de ser, simplemente, una proyección de los deseos ajenos.
Un buen día (o un mal día, según se mire), el chaval decidió abrir la boca y contar su historia. Y resultó que la historia era dura y humana, como suele ser la vida: era un chico de veinte años de Baviera que cuidaba enfermos psiquiátricos en París. Se había quedado sin empleo, se había marchado a Inglaterra y allí no había encontrado nada. Se había sentido humillado y desamparado (de verdad, no como en el mito que nos habíamos fabricado) y había intentado suicidarse. Tampoco lo había conseguido, así que decidió conquistar nuestro cariño convirtiéndose en lo que nosotros queríamos que fuera. Y la táctica de mendigar el amor de los demás no le fue mal, porque es una técnica que siempre funciona. De hecho, consiguió varias ofertas para participar en reality shows, escribir libros y ser protagonista de una película. Lo que pasa es que se hartó de ser un mito y cumplir las expectativas de los demás…
Lo contó todo, incluyendo el hecho de que sí, por supuesto, se había acercado a un piano y lo había tocado como él sabía…es decir: mal. Hizo sonar dos teclas con un dedo y los que le rodeaban acabaron expandiendo la versión de que era un virtuoso del piano.
Lo dicho. En el mundo en el que yo vivo, para convertirse en una persona querida por todos es mejor no mentir: basta con no contar nada y así no correr el riesgo de hablar en contra de uno mismo. Las personas que nos rodean acaban forjando nuestro mito completando las lagunas que nosotros hemos dejado. Nos moldean a imagen y semejanza de sus expectativas y acaban dejándonos una figura que no defrauda a nadie…excepto a nosotros mismos.

21 comentarios sobre “HAY UN HOMBRE SENTADO AL PIANO”

  1. luis dijo:

    La ilustración es de Félix Labisse, de su “Historia Natural”, un catálogo de sensaciones acerca de las personas. Yo creo que esta buena mujer se está mirando a sí mismo y no le está gustando lo que ve. A lo mejor es porque su imagen ha sido creada por Félix Labisse. Lo dicho: quizás sería mejor que todos (incluyendo los seres de la imaginación) nos crearamos a nosotros mismos…¿o no?.
    Si os gusta el tema y queréis saber hasta dónde puede llegar alguien que únicamente es producto de los demás, os recomiendo “El adversario” de Emmanuel Carrere. Pero vaya, que el riesgo que se corre no existiendo lo conocemos todos desde que los Beatles compusieron “Nowhere man”…

  2. ¿una imagen vale más que mil palabras? « kasandra blog dijo:

    […] Hoy ha reabierto sus puertas ‘El hábitat del unicornio’ del psicólogo Luis Muiño. Y lo hace con un texto como siempre inteligente, aunque  en este caso además el planteamiento, el nudo y el desenlace  resultan lo convenientemente ambiguos como para que tengan cabida en él variadas (o varias) interpretaciones.  De tal forma que una acaba por no saber muy bien siquiera quién es el bueno o el malo de la peli. A ver, los que estén a favor del cine mudo que levanten la mano.  Pero yo en eso no quiero entrar y tal vez porque los hombres sentados al piano nunca me han dicho gran cosa. Lo que ocurre  es que lo hace con esta ilustración de Félix Labisse y se pronuncia de la siguiente manera en el primer comentario de ese post: ‘Yo creo que esta mujer se está mirando a sí misma y no le gusta lo que ve …’ […]

  3. Unidentified dijo:

    Espera que deje de reirme…

    Me resulta muy grato este final de sentimiento de ridículo que debió invadir a todos los que se aventuraron a suponer una identidad a este chico. Aunque probablemente me equivoque y su sentimiento fue la decepción, el fraude, que provocó “el farsante”.

    Es el problema de siempre: todos tenemos derecho y posibilidad a decir o a callar, pero siempre hay quien (o casi no hay quien no) nos atribuya razones, pasados, historias.

    Creo más común que se nos presuponga a pesar de no ser ni tener intención de dejar de ser, que llegar a ser lo que los demás quieren. (Depende de qué se considere “ser”)

  4. Regina dijo:

    Bienvenido, Luis Muiño.
    No sabes lo que te hemos echado de menos. Ahora leyendote me he dado cuenta de que lo que me apetecía leer era un blog como el tuyo. Como tú dirías, es estimulante intelectualmente. Y echaba de menos un poco de gimnasia para mis neuronas.
    No suelo comentar. Pero quiero aprovechar para ser una de las primeras en un blog en el que luego entrarán muchas personas. ¿Mi opinión?. Pues creo que para una mujer es aun más difícil que para un hombre ser ella misma, no dejarse llevar por lo que los demás esperan y no dejar que a una la inventen. Los hombres lo haceis continuamente ;-) )

  5. La chica de la agenda olvidada dijo:

    Luís me ha encantado tu inauguración;
    Y me ha encantado tu contexto, sabes que no defraudas.
    Y nos queda algo pendiente, acuérdate…
    Y me encanta la calma sosegada que transmites….por activa y por pasiva.
    Es de formación profesional obviamente.
    Un beso.

  6. mirada dijo:

    Me tardabas mucho. Gracias por estar. Un abrazo enorme

  7. làgüela heavy dijo:

    ¡Eres el guán!
    Un abrazo muy fuerte.

  8. Tana dijo:

    H@la,
    Buenas.
    Qué bien que has vuelto.
    Espero que esta época sea igual de fantástica que la anterior, y que aparezcan pronto tod@s aquell@s que hace tanto tiempo que tengo perdida la pista. ¡Y sangre nueva!, que nunca viene mal.
    Después de tanto letargo tengo un poco de flojera en la neurona, y no veo tan claro que la mujer de la ilustración se esté mirando y no se guste. Total, está dentro de “su historia natural” y además se calla lo que piensa…. ;D.
    Besos,

  9. pau dijo:

    Espléndida vuelta al ruedo y muy acertada disertación sobre los hombres que necesitan creer algo que no son y que para ello inventan una identidad equívoca, tanto que terminan derrumbándose en ella.
    Nada más bonito que la fantasía, siempre y cuando no pase de ser solo eso: fantasía.
    Un abrazo y gracias por volver.

  10. Antonio dijo:

    ¡Hola a todos!

    Otra vez tenemos espacio para la reflexión y la discusión. Además que echaba de menos a todo ésto: sus post, los comentarios…

  11. làgüela heavy dijo:

    Y hablando de tu artículo, lo cierto es que el silencio dispara la imaginación del otro, que necesita una respuesta coherente para su lógica.
    Si quien calla es el amante, y tenemos una inseguridad básica respecto a nuestra relación, el filtro de las dudas nos hace creer que tiene una historia de amor que no nos cuenta; si es el amigo, lo interpretamos como hastío hacia nuestra relación; si es un desconocido, lo adornamos de avatares misteriosos y una vida interesantísima porque su lejanía no nos hace responsables de su mutismo.
    La historia hombre del piano me pareció enternecedora y triste, porque renunció a la palabra, que tantas veces nos duele y nos sana.
    Me gustaría saber qué ha sido de él.

  12. Dinosaurio dijo:

    ¡Qué bueno que volviste, viejo! ¡¿Ande has andao?!
    Es igual, siléncialo si quieres. Crearemos otro mito. Pero éste merecido, seguro.
    Ah, ya irás viendo que nos pillas algo desentrenados. Danos tiempo y te arrepentirás.
    Abrazos sulfúricos.

  13. Ailema dijo:

    “Llegar a ser una persona querida por todos”, bonito deseo compartido por todos sin duda. Aunque para conseguirlo se plantea un alto precio: no ser tú mismo, callar… engaño silencioso en definitiva. Es cierto que con eso conseguimos formar otro YO creado con trocitos
    aportados “generosamente” por los demás, huecos rellenados a capricho más bien. Lo siento, pero no me compensa el pago. Debemos manifestarnos siempre, en su justa medida, pero siempre; es tarea nuestra y no de los demás. De lo contrario corremos el riesgo de no ser uno mismo, y es lo único que tenemos. Nos deben de querer tal y como somos en realidad, lo otro son frustraciones ajenas volcadas en nosotros y por eso sí que se paga a la larga un alto precio.

  14. suigeneris dijo:

    Me alegro de que vuelvas, yo también empezaba a echar de menos un espacio como éste.

    En cuanto al post… Como tú dices: ¿quién conoce a quién si nos cuesta conocernos a nosotros mismos?
    Cada vez creo más que los humanos, cuando hablamos y cuando no hablamos, no hacemos más que fingir, mentir, disfrazar, fantasear… consciente o inconscientemente. Sencillamente no nos gusta la realidad, así en general.

    Un saludo a los de siempre y a los recién llegados, y, por supuesto, un besazo (casto) a ti, luis.

  15. JoseAngel dijo:

    ¡Welcome back! El caso que dices, me acuerdo… “dejarles hablar” es un poco lo que pasaba en aquella película de “Bienvenido Mr Chance” y allí llegaba el forastero con poco seso a presidente de USA. Y no hay que subestimar, claro, el eco de la canción de Billy Joel dándole un toque romántico inmerecido a todo el asunto…

  16. Noamanda dijo:

    Luís, recuerdo que antes de irte, ya comentaste sobre este caso. Te llama la aatención eh!

    La vida descarnándose al sol: “puro reality”
    Hoy día, todo pasa por aparecer en TV, Diosssss!
    Saludines xato!

  17. Eloísa dijo:

    Me voy con otro poema, de Gioconda Belli, dedicado al piano man… y a cualquiera que atraviese un mal momento

    ARMAR TU VIDA

    Armar tu vida.
    Irla haciendo como rompe-cabezas.
    Conjurar el futuro.
    Construir la esperanza.
    Aunque a veces te sintás marchita,cerrada, envuelta en noche amarga, punzante tu centro, sabés que siempre habrá sol para revivirte, zarandearte,para que levantés la cabeza y volvás a sonreir,a estar, con esa fuerza vital que te asemeja a malinche o al cortés, cuando secos y mustios persisten, en la certeza vegetal de que habrá de llegar el día en que despertarán florecidos, vibrantes,llenando el campo con sus llamaradas naranjas, amarillas, cuando pase el tiempo de las vainas y de las ramas secas.

  18. QUIQUE GARRIDO dijo:

    Es mi primer comentario. hola a todos:
    Sobre “Piano Man” subyace la historia extrema de una personalidad extrema en una extrema actitud. Yo creo que a cada cual hemos de mostrarle nuestro “yo” hasta cierto punto. Mejor callar que mentir, estoy de acuerdo. Aunque quizás sea mejor una mentira piadosa incluso para nosotros mismos. Si poseemos alguna virtud, mejor no vanagloriarnos de ella. Los defectos que también poseemos son tan nuestros como las cualidades y se los guardaremos a personas de confianza. O nos desnudamos todos en público o es mejor taparse las vergüenzas.
    “Habitantes del Unicornio” o “Unicornios de nuestro Hábitat”, que seais felices. Yo, al menos, ya cuento con el arquitecto de nuestro Hábitat, para comentar los problemas o ideas que me surjan. Espero también cruzar intimidades espirituales y literarias con tod@s vosotr@s.

  19. Arena dijo:

    Efectivamente, quien calla otorga.
    Un saludo.

  20. ferre dijo:

    acabo de recordar que todavia existen personas, en este planeta con inteligencia, mental para pensar lo que es un melon copon!!!!!!!!

  21. - finiquitud y acoso - « la salamandra entre el cinabrio dijo:

    […] Luis Muiño ejerce una labor divulgativa y desmitificadora […]

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