HAY UN HOMBRE SENTADO AL PIANO

En el mundo en el que yo vivo, la mentira ya no está en lo que se dice: está en lo que no se dice. No es útil engañar completamente, porque siempre hay un envidioso que acaba cogiendo al mentiroso…incluso antes que al cojo. Pero cuando alguien es capaz de callar lo que no le conviene y dejar que los demás inventen su historia, acaba gustando tanto que nadie tiene ganas de quitarle la máscara. De hecho, la trampa puede seguir eternamente. A no ser que uno se harte de ser quien no es y acabe despojándose de la careta que los demás le han dibujado…
“Esta es la historia de un sábado
de no importa qué mes
y de un hombre sentado al piano
de no importa que viejo café�
“Piano manâ€? apareció un lluvioso mes de Abril en las costas de Kent, en Inglaterra. Era un chaval que querÃa ser querido, que deseaba convertirse en un mito y ser cuidado y mimado por los que le rodeaban. Asà que dejó de ser él y se calló.
Durante cuatro meses, el joven no dijo ni una palabra. Se limitó a hacer un dibujo misterioso de un piano y a tocar ese instrumento musical como él sabÃa hacerlo. Cuando alguien le fotografiaba, “Piano manâ€? ensayaba ese gesto de desamparo que solo aquellos que están necesitados de cariño saben poner. Y asÃ, poco a poco, fue naciendo la leyenda.
En poco tiempo, médicos, psiquiatras, asistentes sociales, detectives y periodistas fabricaron un mito que dio la vuelta al mundo. Era el chico silencioso que quizás padecÃa estrés post-traumático por algún terrible suceso. También fue el muchacho autista que, increÃblemente, interpretaba a Tchaikowsky como los ángeles. O incluso el elegido para la gloria que habÃa entrado en la senda tenebrosa…
“Piano manâ€? se convirtió en todo eso y mucho más. Nuestro protagonista simplemente callaba mientras los demás veÃan en él lo que ellos querÃan ver. Y la táctica funcionó hasta que el muchacho se hartó de ser, simplemente, una proyección de los deseos ajenos.
Un buen dÃa (o un mal dÃa, según se mire), el chaval decidió abrir la boca y contar su historia. Y resultó que la historia era dura y humana, como suele ser la vida: era un chico de veinte años de Baviera que cuidaba enfermos psiquiátricos en ParÃs. Se habÃa quedado sin empleo, se habÃa marchado a Inglaterra y allà no habÃa encontrado nada. Se habÃa sentido humillado y desamparado (de verdad, no como en el mito que nos habÃamos fabricado) y habÃa intentado suicidarse. Tampoco lo habÃa conseguido, asà que decidió conquistar nuestro cariño convirtiéndose en lo que nosotros querÃamos que fuera. Y la táctica de mendigar el amor de los demás no le fue mal, porque es una técnica que siempre funciona. De hecho, consiguió varias ofertas para participar en reality shows, escribir libros y ser protagonista de una pelÃcula. Lo que pasa es que se hartó de ser un mito y cumplir las expectativas de los demás…
Lo contó todo, incluyendo el hecho de que sÃ, por supuesto, se habÃa acercado a un piano y lo habÃa tocado como él sabÃa…es decir: mal. Hizo sonar dos teclas con un dedo y los que le rodeaban acabaron expandiendo la versión de que era un virtuoso del piano.
Lo dicho. En el mundo en el que yo vivo, para convertirse en una persona querida por todos es mejor no mentir: basta con no contar nada y asà no correr el riesgo de hablar en contra de uno mismo. Las personas que nos rodean acaban forjando nuestro mito completando las lagunas que nosotros hemos dejado. Nos moldean a imagen y semejanza de sus expectativas y acaban dejándonos una figura que no defrauda a nadie…excepto a nosotros mismos.
30 de Octubre, 2006 - 9:15 pm
La ilustración es de Félix Labisse, de su “Historia Natural”, un catálogo de sensaciones acerca de las personas. Yo creo que esta buena mujer se está mirando a sà mismo y no le está gustando lo que ve. A lo mejor es porque su imagen ha sido creada por Félix Labisse. Lo dicho: quizás serÃa mejor que todos (incluyendo los seres de la imaginación) nos crearamos a nosotros mismos…¿o no?.
Si os gusta el tema y queréis saber hasta dónde puede llegar alguien que únicamente es producto de los demás, os recomiendo “El adversario” de Emmanuel Carrere. Pero vaya, que el riesgo que se corre no existiendo lo conocemos todos desde que los Beatles compusieron “Nowhere man”…
31 de Octubre, 2006 - 4:09 am
[...] Hoy ha reabierto sus puertas ‘El hábitat del unicornio’ del psicólogo Luis Muiño. Y lo hace con un texto como siempre inteligente, aunque  en este caso además el planteamiento, el nudo y el desenlace resultan lo convenientemente ambiguos como para que tengan cabida en él variadas (o varias) interpretaciones. De tal forma que una acaba por no saber muy bien siquiera quién es el bueno o el malo de la peli. A ver, los que estén a favor del cine mudo que levanten la mano.  Pero yo en eso no quiero entrar y tal vez porque los hombres sentados al piano nunca me han dicho gran cosa. Lo que ocurre  es que lo hace con esta ilustración de Félix Labisse y se pronuncia de la siguiente manera en el primer comentario de ese post: ‘Yo creo que esta mujer se está mirando a sà misma y no le gusta lo que ve …’ [...]
31 de Octubre, 2006 - 12:27 pm
Espera que deje de reirme…
Me resulta muy grato este final de sentimiento de ridÃculo que debió invadir a todos los que se aventuraron a suponer una identidad a este chico. Aunque probablemente me equivoque y su sentimiento fue la decepción, el fraude, que provocó “el farsante”.
Es el problema de siempre: todos tenemos derecho y posibilidad a decir o a callar, pero siempre hay quien (o casi no hay quien no) nos atribuya razones, pasados, historias.
Creo más común que se nos presuponga a pesar de no ser ni tener intención de dejar de ser, que llegar a ser lo que los demás quieren. (Depende de qué se considere “ser”)
31 de Octubre, 2006 - 12:51 pm
Bienvenido, Luis Muiño.
)
No sabes lo que te hemos echado de menos. Ahora leyendote me he dado cuenta de que lo que me apetecÃa leer era un blog como el tuyo. Como tú dirÃas, es estimulante intelectualmente. Y echaba de menos un poco de gimnasia para mis neuronas.
No suelo comentar. Pero quiero aprovechar para ser una de las primeras en un blog en el que luego entrarán muchas personas. ¿Mi opinión?. Pues creo que para una mujer es aun más difÃcil que para un hombre ser ella misma, no dejarse llevar por lo que los demás esperan y no dejar que a una la inventen. Los hombres lo haceis continuamente
31 de Octubre, 2006 - 1:42 pm
LuÃs me ha encantado tu inauguración;
Y me ha encantado tu contexto, sabes que no defraudas.
Y nos queda algo pendiente, acuérdate…
Y me encanta la calma sosegada que transmites….por activa y por pasiva.
Es de formación profesional obviamente.
Un beso.
31 de Octubre, 2006 - 2:45 pm
Me tardabas mucho. Gracias por estar. Un abrazo enorme
31 de Octubre, 2006 - 2:57 pm
¡Eres el guán!
Un abrazo muy fuerte.
31 de Octubre, 2006 - 5:33 pm
H@la,
Buenas.
Qué bien que has vuelto.
Espero que esta época sea igual de fantástica que la anterior, y que aparezcan pronto tod@s aquell@s que hace tanto tiempo que tengo perdida la pista. ¡Y sangre nueva!, que nunca viene mal.
Después de tanto letargo tengo un poco de flojera en la neurona, y no veo tan claro que la mujer de la ilustración se esté mirando y no se guste. Total, está dentro de “su historia natural” y además se calla lo que piensa…. ;D.
Besos,
1 de Noviembre, 2006 - 12:25 am
Espléndida vuelta al ruedo y muy acertada disertación sobre los hombres que necesitan creer algo que no son y que para ello inventan una identidad equÃvoca, tanto que terminan derrumbándose en ella.
Nada más bonito que la fantasÃa, siempre y cuando no pase de ser solo eso: fantasÃa.
Un abrazo y gracias por volver.
1 de Noviembre, 2006 - 5:42 pm
¡Hola a todos!
Otra vez tenemos espacio para la reflexión y la discusión. Además que echaba de menos a todo ésto: sus post, los comentarios…
2 de Noviembre, 2006 - 3:40 pm
Y hablando de tu artÃculo, lo cierto es que el silencio dispara la imaginación del otro, que necesita una respuesta coherente para su lógica.
Si quien calla es el amante, y tenemos una inseguridad básica respecto a nuestra relación, el filtro de las dudas nos hace creer que tiene una historia de amor que no nos cuenta; si es el amigo, lo interpretamos como hastÃo hacia nuestra relación; si es un desconocido, lo adornamos de avatares misteriosos y una vida interesantÃsima porque su lejanÃa no nos hace responsables de su mutismo.
La historia hombre del piano me pareció enternecedora y triste, porque renunció a la palabra, que tantas veces nos duele y nos sana.
Me gustarÃa saber qué ha sido de él.
2 de Noviembre, 2006 - 5:24 pm
¡Qué bueno que volviste, viejo! ¡¿Ande has andao?!
Es igual, siléncialo si quieres. Crearemos otro mito. Pero éste merecido, seguro.
Ah, ya irás viendo que nos pillas algo desentrenados. Danos tiempo y te arrepentirás.
Abrazos sulfúricos.
3 de Noviembre, 2006 - 12:15 pm
“Llegar a ser una persona querida por todos�, bonito deseo compartido por todos sin duda. Aunque para conseguirlo se plantea un alto precio: no ser tú mismo, callar… engaño silencioso en definitiva. Es cierto que con eso conseguimos formar otro YO creado con trocitos
aportados “generosamente� por los demás, huecos rellenados a capricho más bien. Lo siento, pero no me compensa el pago. Debemos manifestarnos siempre, en su justa medida, pero siempre; es tarea nuestra y no de los demás. De lo contrario corremos el riesgo de no ser uno mismo, y es lo único que tenemos. Nos deben de querer tal y como somos en realidad, lo otro son frustraciones ajenas volcadas en nosotros y por eso sà que se paga a la larga un alto precio.
5 de Noviembre, 2006 - 1:51 pm
Me alegro de que vuelvas, yo también empezaba a echar de menos un espacio como éste.
En cuanto al post… Como tú dices: ¿quién conoce a quién si nos cuesta conocernos a nosotros mismos?
Cada vez creo más que los humanos, cuando hablamos y cuando no hablamos, no hacemos más que fingir, mentir, disfrazar, fantasear… consciente o inconscientemente. Sencillamente no nos gusta la realidad, asà en general.
Un saludo a los de siempre y a los recién llegados, y, por supuesto, un besazo (casto) a ti, luis.
7 de Noviembre, 2006 - 6:02 pm
¡Welcome back! El caso que dices, me acuerdo… “dejarles hablar” es un poco lo que pasaba en aquella pelÃcula de “Bienvenido Mr Chance” y allà llegaba el forastero con poco seso a presidente de USA. Y no hay que subestimar, claro, el eco de la canción de Billy Joel dándole un toque romántico inmerecido a todo el asunto…
8 de Noviembre, 2006 - 1:42 am
LuÃs, recuerdo que antes de irte, ya comentaste sobre este caso. Te llama la aatención eh!
La vida descarnándose al sol: “puro reality”
Hoy dÃa, todo pasa por aparecer en TV, Diosssss!
Saludines xato!
9 de Diciembre, 2006 - 8:00 pm
Me voy con otro poema, de Gioconda Belli, dedicado al piano man… y a cualquiera que atraviese un mal momento
ARMAR TU VIDA
Armar tu vida.
Irla haciendo como rompe-cabezas.
Conjurar el futuro.
Construir la esperanza.
Aunque a veces te sintás marchita,cerrada, envuelta en noche amarga, punzante tu centro, sabés que siempre habrá sol para revivirte, zarandearte,para que levantés la cabeza y volvás a sonreir,a estar, con esa fuerza vital que te asemeja a malinche o al cortés, cuando secos y mustios persisten, en la certeza vegetal de que habrá de llegar el dÃa en que despertarán florecidos, vibrantes,llenando el campo con sus llamaradas naranjas, amarillas, cuando pase el tiempo de las vainas y de las ramas secas.
30 de Marzo, 2007 - 10:02 am
Es mi primer comentario. hola a todos:
Sobre “Piano Man” subyace la historia extrema de una personalidad extrema en una extrema actitud. Yo creo que a cada cual hemos de mostrarle nuestro “yo” hasta cierto punto. Mejor callar que mentir, estoy de acuerdo. Aunque quizás sea mejor una mentira piadosa incluso para nosotros mismos. Si poseemos alguna virtud, mejor no vanagloriarnos de ella. Los defectos que también poseemos son tan nuestros como las cualidades y se los guardaremos a personas de confianza. O nos desnudamos todos en público o es mejor taparse las vergüenzas.
“Habitantes del Unicornio” o “Unicornios de nuestro Hábitat”, que seais felices. Yo, al menos, ya cuento con el arquitecto de nuestro Hábitat, para comentar los problemas o ideas que me surjan. Espero también cruzar intimidades espirituales y literarias con tod@s vosotr@s.
10 de Abril, 2007 - 4:26 pm
Efectivamente, quien calla otorga.
Un saludo.
28 de Mayo, 2007 - 10:35 pm
acabo de recordar que todavia existen personas, en este planeta con inteligencia, mental para pensar lo que es un melon copon!!!!!!!!
13 de Julio, 2007 - 9:37 pm
[...] Luis Muiño ejerce una labor divulgativa y desmitificadora [...]